El 17 de mayo de 1959, el gobierno revolucionario cubano firmó la Ley de Reforma Agraria, basada en la Ley No. 3 de la Sierra Maestra, para transformar la estructura de la tierra y reivindicar al campesinado, en medio de un país profundamente endeudado por la dictadura de Batista.
A pesar de la creencia generalizada, no vivimos en la primera "sociedad del conocimiento", pues toda época histórica ha estado marcada por el saber de su tiempo. Lejos de ser una era de ilustración, vivimos en una sociedad capitalista cada vez más decadente donde la inteligencia artificial programa la obsolescencia de los trabajadores, incluyendo a los sectores antes privilegiados.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en la Sesión abierta: “Reformas de la Gobernanza global y el Sistema multilateral” que tiene lugar como parte de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los BRICS, señaló el recrudecimiento del bloqueo económico y la amenaza de agresión militar contra Cuba a niveles extremos.
El 14 de mayo es un día de Fidel. Aquel viernes nos reunimos muchos habaneros en el Malecón. La marcha comenzaría a las 7 de la mañana. Los universitarios, habíamos pasado la noche en tertulia de las buenas en la Plaza Ignacio Agramonte y de allí salimos en las primeras horas de la madrugada a ocupar el puesto de nuestro bloque, no muy lejos de la primera línea.
Vengo a denunciar en este magno foro, a nombre del pueblo y el gobierno de Cuba, que, como ustedes han conocido seguramente, por las propias declaraciones y los actos del gobierno estadounidense, mi país se encuentra bajo la amenaza de una agresión militar directa y sufre los efectos de un bloqueo brutal a los suministros de combustible, en lo que constituye una creciente amenaza a la paz y la seguridad internacionales y un quebrantamiento del Derecho Internacional y las reglas universalmente aceptadas del comercio internacional y la libertad de navegación.
Estados Unidos opta por el secuestro porque no puede permitirse el prolongado “desgaste financiero y pérdida de legitimidad en guerras interminables”, por lo cual formula implícitamente la doctrina según la cual secuestrar o aniquilar al jefe del Estado equivale a aniquilar, confiscar o secuestrar la soberanía. Si tal doctrina se generaliza, ello significaría el fin del “orden internacional basado en reglas”. O para decirlo en términos más sencillos, del orden internacional.
Hace unos días, el Sr. Araghchi viajó a Rusia. A principios de esta semana, el Sr. Araghchi viajó a China. Estos dos viajes reflejan con todo esplendor el poder del nuevo triángulo Rusia-Irán-China, que ha surgido como la fuerza motriz detrás de la integración euroasiática y la multipolaridad.
La narrativa de un país en crisis por sus propios (des) méritos y de un gobierno que, de espaldas al sufrimiento de su pueblo, no quiere ceder, es utilizada por el Gobierno estadounidense para el endurecimiento de las sanciones a Cuba y para un probable ataque militar al país. Sin esos argumentos, la agresividad y la responsabilidad imperialista por las penurias del cubano de a pie quedarían al desnudo.