Cuba es un misterioso lugar donde es imposible imaginar desde fuera lo que aquí se vive. Para saberlo hay que vivirlo. No desde el confort de unos pocos (que ya no son tan pocos), cuyos ingresos les permiten saltarse los apagones, los astronómicos precios de los alimentos, del transporte, de productos elementales de los que es muy difícil prescindir. Hablo por quienes sin estar en la lista de los “vulnerables” (una nueva clasificación de pobreza) son profesionales que habituados a un status, deben enfrentarse a retos con los que nunca contaron.
La noche estuvo tensa desde la lluvia que retrasó el inicio del partido. Y bastó un doble del receptor Martín Maldonado con las bases llenas en el segundo inning para estresar más los nervios a los cubanos, que apenas pudieron descontar una en el sexto capítulo y nunca pudieron calentar sus bates para un marcador final 4-1 y la clasificación directa a la segunda fase de Puerto Rico.
Si Cuba se convirtió, desde la nada, en una potencia deportiva; si ha mantenido esa condición, o si esta se lacerara, pasa por una clase que se desarrolla en los patios e instalaciones de nuestras escuelas y por el profesor que la imparte. »
La segunda victoria cubana en el VI Clásico Mundial (7-4 sobre Colombia) tuvo emociones a raudales, desde el jonrón de Ariel Martínez en el primer inning, el despertar de Arruebaruena y Moas Jr, las imprecisiones de nuestro pitcheo relevista en varias entradas hasta los dos ponches finales de Raidel Martínez. Bebernos el café completo y mantener el invicto en la lid fue el desenlace feliz.
Cuba arrancó por cuarta ocasión en un Clásico Mundial de Béisbol con el importante pie derecho de la victoria, al vencer 3-1 a Panamá, guiados, entre otros, por la ofensiva y defensa de Yoan Moncada, una apertura de lujo de Liván Moinelo y la correcta estrategia de rotación de los relevistas, sin olvidar el jonrón de Yoelkis Guibert.
¿Cómo estarán física y deportivamente casi la mitad del equipo que no juega en nuestras series nacionales y solo hemos visto en videos o estudiado sus estadísticas? Solo serán cuatro partidos para decidir el avance en la competencia y hay que ser preciso a la hora de hacer una alineación, cambiar un lanzador o escoger el emergente ideal.
El mundo ha escuchado un ultimatum a la humanidad en pleno siglo XXI desde Estados Unidos dirigido al pueblo iraní: ríndanse o los mato a todos. »
Es inaceptable el manoseo imperial contra la solidaridad humanitaria. Reinan los chantajes en una escena de atropellos donde el poder imperial obstaculiza, ayuda y convierte la necesidad en moneda de odio. No es una metáfora ligera ni una hipérbole retórica, es una estructura semiótica concreta en la que el signo “solidaridad” ha sido vaciado de su contenido ético para ser rellenado con la lógica coercitiva del mercado y la geopolítica imperial.