Reflexión del ministro de Salud Pública a un año de diagnosticados los primeros casos de COVID-19 en Cuba

Este 11 de marzo se cumple un año de la detección en Cuba de los primeros casos de COVID-19. Foto: Tomada de portal del Minsap.
Un año atrás Cuba emprendió una carrera diferente por la vida.
Sin reparar en las interminables jornadas de trabajo, en los disímiles obstáculos por franquear, en los constantes retos que ha significado para nuestra cotidianidad la COVID-19, los esfuerzos desde cada rincón del país han tenido el supremo propósito de seguir defendiendo la vida.
Inevitablemente ha sido un año de pérdidas para muchos, de postergar abrazos, encuentros, despedidas, sueños, un año de constante desafío a la muerte en los más diversos rincones de la nación y también del mundo. Largo y difícil ha resultado el tiempo de confinamiento en casa, sobre todo para nuestros niños, que en estos 12 meses han sido tremendamente valientes.
El último año se convirtió entonces en un período de aciertos, de aprendizajes, de crecimiento profesional y humano, de crear y perfeccionar protocolos de trabajo, de hacer juntos por el país bajo la certera dirección de nuestro Gobierno. Un año en el cual le nacieron a Cuba no uno, sino cinco candidatos vacunales, fruto de la valía de nuestros científicos e investigadores.
Para orgullo nuestro, ha sido también un año en el cual jóvenes y estudiantes se fueron a la primera línea de enfrentamiento a la epidemia, a los laboratorios de diagnóstico, a la zona roja de los hospitales, a pesquisar a las comunidades, a saberse útiles. Y en medio de tantos desafíos cotidianos, le han seguido creciendo a la patria héroes en las instituciones de salud, en las misiones internacionalistas, en los barrios, en las escuelas, en las fábricas; porque el aporte y el esfuerzo de cada cubano ha sido vital en estos meses y lo seguirá siendo en lo adelante. Esta carrera de Cuba por la vida aún no termina, y en ella todos somos protagonistas.
Al cumplirse un año de haber diagnosticado los primeros casos de COVID-19 en el país, Cuba acumula 59 157 casos confirmados, de ellos 57 912 son cubanos y 1 245 extranjeros. Se ha recuperado el 91.4% de los confirmados y hemos tenido que lamentar 361 personas fallecidas, que representa una letalidad de 0.61%.
El comportamiento responsable y las medidas básicas de protección como el uso del nasobuco, el distanciamiento físico y el frecuente lavado de las manos deben ser pilares de actuación de cada cubano.
No olvidemos que la COVID‐19 es también un asunto de familia, y en Cuba todos lo somos, tenemos que asumirlo con disciplina y responsabilidad.
(Tomado del portal del Minsap)
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Excelente y sabia reflexión sobre la COVID-19 en este año de azote a nuestro país y al mundo, donde se demuestra la grandeza y humanismo de nuestro pueblo y de la indestructible Revolución, además se nos hace un llamado al camino a seguir.
A esos científicos que elaboraron las vacunas anti-covid, se les debe distinguir con un título honorífico
Gracias, así es nuestro Ministro siempre nos sorprende con tanta humildad. En el mundo muchos anhelan tener el Sistema de Salud que tiene Cuba, si bien no es un sistema perfecto porque ninguna obra es perfecta siempre ha garantizado lo más preciado del ser humano que es la salud, aun en medio de las disímiles situaciones que enfrenta por el bloqueo que cargamos encima de nuestros hombros de por siglos, sin embargo cuanta indolencia hay por parte de nuestra población que si bien no es toda,haciendo caso omiso de las medidas que se orientan, burlando a las autoridades, sin valorar aquellos que se han dedicado en cuerpo y alma a seguir luchando por nuestra salud y el mundo mientrás muchos de esos indolentes duermen a piernas anchas, pero es porque están seguros que de enfermar su atención médica está garantizada no importa quien sea, esa es la formación que tenemos de nuestro lider histórico Fidel Castro Ruz , quien en el mundo puede hablar así, nadie porque la medicina es una mercancía .
En el día de ayer estaba esperando la guagua y había una persona parada al lado mio conversando con otra y le decía estoy viviendo en Suecia pero vine a pasar la Covid aquí en Cuba, aquí estamos protegidos" PREGUNTENSE PORQUE", ASÍ es de triste escuchar como comentaba y reflexionaba al mismo tiempo el periodista Abdiel Bermudes de las personas que dicen no se van a vacunar, será ignorancia, ingratitud o que dá mucho que pensar. Cuántos de esos cientiíficos y personal involucrado en este noble empeño de crear una vacuna en tiempo record sin descuidar cada una de las etapas para poder validarla finalmente y poder salvar a la humanidad,llevan tiempo de desvelo, apartados de su familia de todo y hayan personas con criterios tan fuera de contexto, aún así se respetará el derecho de no quereserse vacunar cuando esta inicie, forma parte de la ética del personal de la saludo, pero sepan los desagradecidos en mi modesta opinión que la VACUNA sea cual sea esta hecha con mucho AMOR y con mucha entrega.
Saludos y cuidense mucho
Gracias por sus palabras.... Nos alientan a seguir en la lucha... Gracias por su gran trabajo... Como trabajadora del sector de la salud me siento muy orgullosa de usted.
Han trabajado como Titanes, ausentes de sus hogares por jornadas prolongadas, ponen en riesgo su propia vida.
El pueblo de Cuba admira su consagración por salvar vidas.
Muchas felicidades.
Responsabilidad es lo que cada cual puede aportar y estaría haciendo una contribución inconmensurable al enfrentamiento a la pandemia y al avance del país. Gracias al esfuerzo de un conjunto grande de compañeros y compañeras de la salud y otros sectores hemos podido llegar hasta aquí con resultados importantes.
Estimado Ministro. Usted se merece un reconocimiento junto a todo el personal de salud pública que ha batallado en zona roja y demás líneas de enfrentamiento al COVID. Ha sido un año de desvelo y enfrentaremos otro año de esperanzas. No es menos cierto que muchas han sido las indisciplinas, pero también muchos los motivos que las provocaron. El dolor por la pérdida de un familiar, un amigo o un vecino nunca se olvida, pero se impone continuar ganando en experiencias que le cierren el cerco al coronavirus. Nasobuco, higiene, distanciamiento, percepción del riesgo, responsabilidad son acciones que no pueden faltar en nuestro quehacer diario. Un abrazo a todos los galenos.
Hoy en día, poder vacunarse es el deseo de muchas personas
Excelente reflexión la de nuestro Ministro. Una más de sus brillantes y didácticas intervenciones. Hombre que es ejemplo de consagración, sabiduria y humildad.
Me parece que es un excelente ministro, habla con mucha humildad y trata de que todo el pueblo entienda el tema que está tratando, creo que ha trabajado con bastante entrega e intensidad desde que ocupó el cargo y en este año de Covid-19.
Excelente trabajo, pone de manifiesto su modestía, usted merece junto al ejército de batas blanca que diríge, el reconocimiento y el cariño de todo el pueblo de Cuba.
Estimado Ministro: le traslado el reconocimiento a lo realizado, con esfuerzo de todos los trabajadores del sector salud y la sociedad toda. Nuestra nación vencerá y saldrá fortalecida de esta experiencia tan extrema.
Profunda y atinada reflexión de nuestro Ministro, que convoca a elevar la percepción del riesgo y actuar conscientemente para prevenir y controlar la COVID-19. Hoy, no hay mejor política pública que educar para la salud. Y es por eso que debemos lograr una auténtica sinergia en este noble propósito. Millones de personas en el mundo han resultado confirmadas con la enfermedad, crecen las cifras y la dispersión de casos activos, así como de lactantes, niños, adolescentes y jóvenes contagiados, y lamentablemente se eleva el número de adultos fallecidos, en un amplio espectro de edades, sobre todo de personas con factores de riesgo o la presencia de variadas comorbilidades. En estos momentos, no son pocos los pacientes que se reportan como críticos o graves en las Unidades de Cuidados Intensivos. Son alarmantes las tendencias en cuanto a pronósticos, de no cumplirse con las medidas higiénico-sanitarias orientadas. ¿Cuáles son las principales dificultades identificadas? Pues, baja percepción del riesgo (personas que no usan nasobuco y otras que lo usan incorrectamente, aglomeraciones, incumplimiento del distanciamiento físico, exceso de personas, incluyendo ancianos, embarazadas y niños, en espacios públicos, innecesariamente. Entonces, de lo que se trata en los tiempos que vivimos es de educar, capacitar, higienizar, distanciar, pesquisar, consultar, investigar, aislar, tratar, disciplinar, controlar, estratificar, vigilar, notificar, certificar, inspeccionar y comunicar. Salgamos todos los días a “tomar los signos vitales del enfrentamiento a la COVID-19”; dígase “el pulso” de las acciones de prevención y control; “la frecuencia” (además de la cardiaca, la sistemática…); “la temperatura” de la percepción de riesgo y la disciplina, “la tensión” (además de la arterial, la social, sectorial e institucional) y “la frecuencia respiratoria”, para saber que coherencia y efectividad se respira en el cumplimiento de las medidas sanitarias. El mundo está aún muy lejos de controlar la pandemia y solo tenazmente, con coherencia, ciencia e inteligencia, se podrá avanzar en la prevención y el control de la enfermedad. Nunca ha sido más importante convertir la higiene en hábito, en cultura, de todos y en todo. En la confianza está el peligro. “El SARS-CoV-2 no perdona los errores; se dispersa en aerosoles, coloniza las mucosas desprotegidas (nariz, boca u ojos), se adapta y resiste en cuanta superficie cae, contamina suelos (pisos) y suelas (de zapatos), se transporta en las manos y mediante ellas (cuando no se lavan adecuadamente) llega a los más insospechados lugares (tan cerca como lejos).
Entonces, puede imaginarse lo que puede suceder cuando se incumplen las precauciones estándares y específicas, muy bien orientadas, pero desafortunadamente mal asimiladas o incumplidas por algunos. Cada profesional, trabajador y estudiante del sector, como cada ciudadano, tiene que saber cómo protegerse, tiene que saber hacerlo (y demostrarlo), tiene que saber ser y estar, tanto en su puesto de trabajo o estudio como en su entorno y fuera del mismo.
Todos debemos (y tenemos) que estar conscientes de la necesidad del lavado frecuente de las manos (siempre antes y después de atender a pacientes, realizar procederes, manipular objetos, tocar superficies, etc.).
Todos tenemos que saber colocar, usar, retirar, cambiar, disponer e higienizar los nasobucos, sin dudas una barrera física para evitar el contagio y la transmisión de un virus muy contagioso, potencialmente letal.
Todos tenemos que guardar las distancias establecidas y, por supuesto, debemos acudir de inmediato al médico (más bien tenemos que hacerlo) si aparecen síntomas respiratorios. No tenemos derecho a asistir con manifestaciones respiratorias al trabajo, mucho menos a exponer al contagio a otros.
La sensatez es robustez. Mucho más de lo hecho queda por hacer frente a la COVID-19.
Si me preguntaran ¿Cuáles son los factores que devienen claves para prevención y control?, sin dudas respondería que: el liderazgo científico-técnico del sector Salud, la intersectorialidad, la participación social y comunitaria, la disciplina, la responsabilidad, la preparación, la exigencia, el control, la educación sanitaria y la percepción del riesgo.
Piénsese en los abuelos, padres e hijos, en la familia en su conjunto, los vecinos, amistades, compañeros de trabajo o estudio, los compatriotas en general. Pensemos en Cuba y la humanidad. Pensemos en cómo mejorar nuestro desempeño cotidiano, y hagamos lo necesario para lograrlo, pero sin perder un minuto en tan noble empeño.
Con respecto a la SALUD, comparto el sentimiento personal de lo que significa: Salud es alcanzar la meta de los mejores cuidados. Salud es la gloria de prevenir y cuidar.
¡Cuidar y cuidarse son premisas del comportamiento cotidiano!
¡Vayamos todos por la Salud, contra la COVID-19!
Todos se merecen una medalla de ORO, EXCELENTE TRABAJO, para los cientificos, para usted y para el doctor Duran.
Una reflexión justa y donde hay que reconocer el esfuerzo y eficiencia del sistema de salud cubano. Tenemos sólo un 0,67% de muertes, eso es un logro del sistema de salud cubana y demuestra sus fortalezas. También es hora de reflexionar que no podemos seguir teniendo "cerrado" el país a una enfermedad que no representa un peligro real, el sida, el cáncer, los accidentes del tránsito y la obesidad se cobran más victimas anualmente que el covid. Es imposible seguir en este confinamiento, los niños necesitan escuelas y socializar, hasta los ancianos necesitan un cambio de vida. Bravo por nuestra salud pública. Sigamos adelante enseñando al pueblo.