Una nueva palabra ingresó al léxico político de Estados Unidos: “sanewashing” o “lavacordura”, la cual representa el proceso de darle una explicación racional y sensata a los giros caóticos, contradictorios y, para algunos, hasta locos de la política estadunidense bajo la presidencia de Donald Trump.
No somos una democracia para las vidrieras; somos una democracia de trincheras, construida con enormes sacrificios, es cierto, pero también con impresionante creatividad e insuperable dignidad en el fragor del combate más difícil: el del día a día y hora a hora.
La década de los ochenta trajo a Willie Colón como solista. No quiso seguir dependiendo de voces ajenas ni del dinero compartido que ya le había traído problemas. Se fue del sello Fania y del concubinato musical con Blades, aunque siguieron apareciendo juntos en varias oportunidades ‒hasta en una película‒, pero la mira ya estaba puesta en su trabajo solitario y en su afán político.
La memoria, con sus prodigios, nos provoca, a veces, enlaces misteriosos de ideas, momentos y circunstancias. Uno de estos ocurre ahora, en la antesala de otro 24 de febrero en Cuba. Una fecha que, en momentos tan definitorios, no podemos recordar, como nos ocurre a veces, como un formal ritual patriótico conmemorativo.
Tan grandes son sus propósitos, y tan ingentes los obstáculos que debe vencer, que antes de decir “De mí espere la deposición absoluta y continua”, afirma: “Yo alzaré el mundo”. Con ello no expresa una egolatría que nunca tuvo, sino su permanente voluntad de combatir hasta las últimas consecuencias, al tiempo que buscaría para la República en armas la mejor orientación.
La Conferencia de Seguridad se reunió días pasados, entre el 13 y el 15 de febrero, en su sede habitual, la ciudad de Munich, en Bavaria. Fuera de la Asamblea General de las Naciones Unidas la CSM es la reunión más concurrida a nivel mundial. El informe oficial de esta edición asegura que contó con la presencia de más de un millar de participantes procedentes de unos 115 países.
Nuestros orígenes están en África. Por eso todos somos africanos. El Valle del Rift, visible desde la luna, que se extiende 3.000 kilómetros desde el norte de Siria hasta el centro de Mozambique, es una zona privilegiada. En este valle se produjo una gran división: a un lado, al norte, permanecieron los bosques donde vivieron nuestros ancestros antropoides y, posteriormente, simios superiores como gorilas y orangutanes, que disponían de abundante alimento.
Solo doce días median entre dos textos de José Martí publicados en Patria que podrían leerse como pasos vinculados en la exposición de sus ideas políticas fundamentales. “Crece”, del 5 de abril de 1894, parece lejos de haber recibido la debida atención, el otro, “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, del 17 del mismo mes, sí la ha tenido (III, 117-121 y 138-143, respectivamente).* Aunque ambos, como la generalidad de su obra, deben atenderse y ser “redescubiertos” por las sucesivas generaciones de lectores.