Los escenarios posibles que se abren a partir de las últimas declaraciones de Trump son tres. Ninguno permite exhibir la victoria que pretende anunciar. El primero es un cese de hostilidades precario, parecido al patrón observado desde fines de febrero, con continuidad de la ofensiva israelí sobre el Líbano. Si esa variante prospera, Trump la presentará como triunfo para ocultar la frustración estratégica.
Que estemos inaugurando en La Habana, en junio de 2026, un importante evento artístico internacional, con la participación de obras de creadores de 38 países, es uno de esos milagros que iluminan la historia de la Cuba revolucionaria. El imperio que se empeña en destruirla es muy poderoso; pero no todopoderoso. No ha podido silenciar su voz. No ha podido aislarla.
Hace dos días, el 9 de junio, un artículo del Miami Herald daba a conocer que la empresa Vanguard Energy, con sede en Coral Gables, Florida, Estados Unidos, acababa de concretar, luego de meses de diálogo con autoridades norteamericanas y cubanas, un histórico acuerdo que permitiría escalar los envíos de combustible de Estados Unidos a Cuba a niveles sin precedentes en décadas. La saga de Vanguard Energy es ilustrativa del momento actual en la política de Estados Unidos hacia Cuba y de cuáles son las verdaderas intenciones.
Hay imágenes que valen más que un discurso. Y hay otras que, por muy cuidadosamente construidas que estén, terminan produciendo exactamente el efecto contrario al que buscaban. La reciente visita del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, a la Base Naval de Guantánamo, fue diseñada para proyectar un mensaje de fuerza.
Cada mundial futbolero funciona como un dispositivo gigantesco de anestesia social a escala planetaria mediante un despliegue simultáneo de negocios, publicidad, emoción, espectáculo y simulacro de identidad nacionalista colectiva, exageraciones hasta la náusea.
Dos aniversarios de gran relevancia para la nación nos convocan hoy precisamente en el Día Nacional de la Defensa: el reciente cumpleaños 95 del querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, y el Aniversario 65 de la fundación de nuestro glorioso y heroico Ministerio del Interior. En nombre del Partido, el Gobierno, las organizaciones de masas y sociales, en nombre del pueblo de Cuba: ¡Muchas felicidades! »
La primera encíclica del pontificado de Prevost aborda los riesgos y las potencialidades de la inteligencia artificial, así como la concentración del poder económico. Además, pide perdón por el papel de la Iglesia en la esclavitud. El 25 de mayo de 2026 el papa León XIV hizo pública su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas (La magnífica humanidad). El documento se inscribe en la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia, de la cual hace una síntesis excelente para responder a los desafíos de la nueva revolución industrial: la era de la inteligencia artificial.
Cada cierto tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, algún secretario de Estado, algún senador especialmente beligerante o algún portavoz de la maquinaria propagandística imperial vuelve a recordarle al mundo una supuesta evidencia: Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. La afirmación provoca sonrisas en cualquier persona mínimamente familiarizada con la realidad.