Sería inmoral resignarse a determinismos frustrantes, pero también sería insensato ignorar los motivos por los cuales pueden haber tenido éxito en el imaginario colectivo, sobre todo como rótulos que supuestamente definen a una nación. Tal es el caso de un deplorable veredicto que persigue a Cuba desde su era colonial: “Aquí la Ley se acata, pero no se cumple”. Que a menudo se cite con intención jocosa, no lo endulza.
En esta presentación, no hay la pretensión de adelantar una tesis sobe el pensamiento de Fidel respecto a las relaciones internacionales. Será un intento, mediante la singularización de ciertos episodios o asuntos trascendentales de la política exterior de Cuba, de mostrar enseñanzas cardinales de su pensamiento que han orientado y orientan con meridiana claridad la actuación de nuestro país en el escenario internacional.
El jueves temprano en la mañana el secretario de Estado Marco Rubio tomó su trago de purgante semanal y eructó su acostumbrada lista de medidas punitivas contra Cuba. La dosis de purgante esta semana quizá fue doble, pues el día antes The Washington Post revelaba que el presidente Trump apostaba en reuniones privadas porque su vice J. D. Vance fuera el candidato a sucederle en la Casa Blanca y no el inefable Marquitos.
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil no es una anécdota más en el prontuario verbal de Javier Milei. Es parte del ordenamiento político, planificado por Narco Rubio, para controlar aquello que en Washington denominan, en términos despectivos, Patio Trasero o Hemisferio Occidental. Detrás del insulto, aparece la disputa de fondo sobre quién decide el destino de América Latina y el Caribe.
La sonrisa de Daily Cooper encanta. Tiene similitudes a la de su inspiración, Ana Fidelia Quirós. La fondista Anisleidys García siempre anda con su amuleto, un perrito Scooby-Doo en forma de peluche cual sinónimo de la buena suerte. Ambas guiaron, junto a la abanderada Leyanis Pérez, al atletismo cubano a 10 títulos, solo superado por los sorpresivos 14 oros del país sede.
¿Qué justificación alude el actual gobierno de los EEUU para semejante barbarie? Usan cínicamente argumentos insostenibles, mentiras que irrespetan la inteligencia y son una burla a la comunidad internacional. Nos acusan de ser una amenaza inusual y extraordinaria para los Estados Unidos de América, la mayor potencia nuclear y económica del planeta. No hay argumentos más falsos y peligrosos que los que han inventado con respecto a nuestra patria.
La verdad es que me había prometido evitar caer en la tentación de analizar los dichos y la conducta del presidente de la Argentina. La razón: mantenerme lo más lejos posible de un personaje tan despreciable como el inquilino de la Casa Rosada. Un sujeto tóxico, que puede envenenar inclusive a quien lo examina. Pero sus más recientes agresiones verbales a un hombre de bien como el presidente Luiz Inacio “Lula” da Silva traspasaron todos los límites.
En medio de esta caótica situación que vivimos, donde la supervivencia prima, y la resiliencia, la inventiva y una resignada forma de aceptar lo inevitable predominan, poco a poco adquirimos propiedades que jamás imaginamos.