Esta crónica está escrita en homenaje al Embajador Alejandro José González Galiano, con quien tuve el honor de compartir con las tablas, los pasillos de la diplomacia y los afectos más profundos. Alejandro, ya no está. Cuando escribo esta crónica, no puedo dejar de asociar su muerte a su vida: fue una despedida, quizás, tan audaz como su paso por la tierra. Falleció como vivió: siendo noticia, siendo relevante, siendo fiel a sí mismo. No quiero hablar aquí de los detalles finales de su enfermedad, sino del vacío inmenso que deja. La diplomacia cubana perdió a uno de sus mejores »
Contra Cuba opera una de las ofensivas más prolongadas, sofisticadas y sistemáticas de la agresión ideológica. No se trata sólo de campañas propagandísticas orientadas a desacreditar un proceso político específico. Opera un dispositivo complejo de colonización perceptiva, disciplinamiento emocional, administración semántica y captura simbólica dirigido contra la capacidad de un pueblo para narrarse a sí mismo desde coordenadas soberanas.
Ya está. La asociación estratégica entre Rusia y China, líderes en el proceso de integración de Eurasia y al frente de los organismos multipolares BRICS y la OCS, ha respaldado y potenciado formalmente el impulso hacia la multipolaridad y un nuevo sistema de relaciones internacionales mediante una declaración conjunta estratégica.
La República que se fundó en Cuba a principios del siglo XX, y que fue fruto de la lucha independentista contra el colonialismo español y de la intervención estadounidense en la contienda, es hoy parte de ese pasado en disputa permanente que tiene trascendentales efectos en el presente (y acaso lo tendrá en el futuro también). Debatida entre la caricaturesca crónica, plagada de epítetos facilistas, y la tozuda —o simulada— nostalgia por aquellos años “liberales y clásicos”, esa época de la nación cubana sigue generando polémicas.
Después de trece meses de gobierno, Donald Trump asumió que su intento de disciplinar a China con guerras arancelarias y asfixias energéticas había sido en vano. Xi Jinping lo recibió con áspera amabilidad y le advirtió que ambos eran responsables de superar la trampa de Tucídides.
Existe un lugar común, repetido hasta el hartazgo: Marx está pasado de moda, viejo, perimido. “Fue bueno para el siglo XIX pero en la época digital, el reinado de las pantallas, los mercados globales y la inteligencia artificial es una momia de museo”. Eso piensa el progresismo. Incluso gente que se autopercibe… “de izquierda”.
Para los cubanos el 19 de mayo es un día sagrado. Con la conmemoración de la caída en combate de Martí, se renuevan ese día los votos de fidelidad a la memoria del Apóstol y a la Patria. La efeméride se multiplica en el respeto y la gratitud de cada cubano digno, dispuesto a seguir su ejemplo.
El 17 de mayo de 1959, el gobierno revolucionario cubano firmó la Ley de Reforma Agraria, basada en la Ley No. 3 de la Sierra Maestra, para transformar la estructura de la tierra y reivindicar al campesinado, en medio de un país profundamente endeudado por la dictadura de Batista.