Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La inocencia de Gerardo (I)

| 29

Gerardo HernándezLa reunión en Londres de la Comisión Investigadora del caso de los Cinco examinó a fondo la situación específica de Gerardo Hernández Nordelo y la acusación infame (el Cargo 3 “conspiración para cometer asesinato”) presentada sólo contra él y que fundamenta su condena a morir dos veces en prisión. Se le atribuye, calumniosamente, haber participado en el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos aeronaves del grupo terrorista autotitulado “Hermanos al Rescate”.

Desde el punto de vista legal para que un Tribunal de Estados Unidos pudiera actuar, el hecho en cuestión tenía que haber sucedido en el espacio aéreo internacional, fuera de la jurisdicción cubana. Caso contrario ninguna Corte norteamericana habría podido abordarlo.

Por eso en el juicio de Miami se discutió bastante la cuestión de la ubicación exacta del incidente, repitiendo lo que antes pasó en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI). En esas discusiones surgieron siempre las contradicciones entre los radares cubanos y los de Estados Unidos. Sobre los datos norteamericanos, por cierto, habría mucho que escribir, por ejemplo, la demora en entregarlos, varios meses, que obligó a dilatar el trabajo de la OACI y la sospechosa destrucción de algunos registros, todo lo cual consta en el informe de la OACI.

Para tratar de resolver la discrepancia en lo que mostraban los radares, la OACI pidió a Estados Unidos que entregase las imágenes tomadas por sus satélites espaciales, petición que fue rechazada en 1996. Tampoco Washington permitió que las viera el Tribunal de Miami y lleva mucho tiempo oponiéndose a las repetidas solicitudes del Centro para el Derecho Constitucional y los Derechos Humanos de California y litiga ante las Cortes de ese Estado en su afán de mantener ocultas las imágenes. Pronto se cumplirán veinte años de obstinada censura.

Sólo Estados Unidos ha podido examinar lo que filmaron sus satélites, pero no permite que lo haga nadie más. Ni el Consejo de Seguridad de la ONU, ni la OACI, ni los tribunales norteamericanos. ¿Por qué?

Sólo puede haber una respuesta. Washington sabe que el incidente ocurrió dentro del mar territorial cubano, muy cerca del litoral habanero y en consecuencia, jurídicamente, nunca tuvo jurisdicción alguna sobre él. Porque las imágenes satelitales son prueba irrefutable de la mentira yanqui nadie más que las autoridades estadounidenses podrá verlas nunca.

Pero no se trata de que las imágenes exculpen a Gerardo. No eran necesarias porque para condenarlo la Fiscalía tenía que demostrar que él, personalmente, había participado en el incidente, algo totalmente absurdo, imposible de sostener, independientemente del lugar donde hubiera ocurrido el derribo de las aeronaves invasoras. El problema era y es para Washington.

Porque las imágenes prueban que Estados Unidos, sus autoridades y sus tribunales no tenían derecho alguno para juzgar un acontecimiento ocurrido más allá de su jurisdicción territorial. Debe destacarse que, según los radares norteamericanos, los aviones volaban, siempre juntos, rumbo sur y uno de ellos, al menos, conforme a su propia versión, había penetrado el territorio cubano. Incluso, si se aceptase la teoría estadounidense sobre la ubicación de los aviones, estos se hallaban en las inmediaciones de la capital cubana, muy cerca de su parte central y más poblada y en pocos minutos la habrían sobrevolado y hubieran podido atravesar la isla hasta la costa meridional.

No fue algo acontecido en la cercanía del espacio norteamericano, sino mucho más abajo del paralelo 24 que marca la separación entre las zonas de supervisión aérea de ambos países. Fue ahí, dentro del área bajo control cubano, que transcurrió buena parte del vuelo, siempre rumbo sur, hacia La Habana y desoyendo las indicaciones y advertencias emitidas por el centro de control de tráfico aéreo de nuestro país.

Pero, en todo caso, Gerardo no tuvo absolutamente nada que ver con el hecho, en cualquier lugar en que este ocurriese. Y eso lo sabían perfectamente las autoridades norteamericanas.

Según el Acta Acusatoria de septiembre de 1998, el FBI había identificado a Gerardo, conocía la misión que desempeñaba y revisaba sus comunicaciones con Cuba desde 1994, más de dos años antes de aquel suceso que agravó sensiblemente la situación entre ambos países. Las turbas de la mafia batistiano-terrorista llamaban entonces a la guerra en las calles de Miami, mientras, según escribió el Presidente Clinton en sus Memorias, en la Casa Blanca discutían un posible bombardeo a Cuba y él optó por promulgar la Ley Helms-Burton acompañada de amenazas belicosas. ¿Puede alguien imaginar que no habrían hecho nada contra Gerardo si él hubiese sido culpable? Nada hicieron, precisamente, porque les constaba su inocencia.

Por eso tampoco lo inculparon cuando fue detenido, junto a sus compañeros en septiembre de 1998. En la acusación inicial no se dice una palabra sobre lo ocurrido el 24 de febrero del 96, ni se habla de derribo de aeronaves o algo parecido. No lo hicieron porque el FBI, que poseía y había leído los mensajes entre Gerardo y La Habana, sabía que era inocente.

El Cargo 3 (“conspiración para cometer asesinato”) fue formulado, sólo contra Gerardo, más de siete meses después del arresto de los Cinco cuando ellos permanecían en confinamiento solitario –el infame “Hueco”- aislados del mundo, imposibilitados de defenderse. Para hacerlo la Fiscalía presentó una Segunda Acta Acusatoria que, y así lo registró la prensa de Miami, fue elaborada en reuniones que abiertamente celebraron el FBI, la Fiscalía y jefes de grupos terroristas.

Era una acusación arbitraria, fabricada de pies a cabeza, con el único propósito de complacer a los criminales, inflamar el odio contra Gerardo y sus compañeros y garantizar de antemano las peores, ilegales y más irracionales condenas. El Cargo 3 fue el centro de la desaforada y vulgar campaña mediática promovida y financiada por el Gobierno Federal, con su presupuesto, que cayó como un tsunami de mentiras, sobre una comunidad inerme y paralizada por el terror –cinco artículos por día en los periódicos impresos, incesantes comentarios, día y noche, en la radio y la televisión locales –conformando lo que justamente el panel de jueces de la Corte de Apelaciones, en 2005, calificó como una “tormenta perfecta” de odio, prejuicios y hostilidad.

Gran parte del juicio giró alrededor del Cargo 3. Dentro y fuera de la sala del tribunal, individuos vinculados a “Hermanos al Rescate” alborotaban y hacían declaraciones estridentes que amplificaban los medios locales. Ellos y los “periodistas” pagados por el Gobierno perseguían y asediaban a los miembros del jurado quienes se quejaron a la jueza y ella, por su parte, varias veces también se quejó al Gobierno, por supuesto, sin resultado alguno.

En la sala del Tribunal, pese a todo, el infundio de la Fiscalía fue derrotado. Los acusadores, tan eficaces insuflando odio y prejuicios contra él, no pudieron presentar una sola prueba para vincular a Gerardo con los sucesos del 24 de febrero. Nada.

Tan contundente y obvia fue la derrota que el Gobierno hizo algo totalmente inusitado. Al final de las discusiones, cuando la jueza iba a dictar las instrucciones para guiar al jurado a la hora de emitir su veredicto, los fiscales se opusieron sorpresivamente al texto que, ajustado palabra por palabra al Acta Acusatoria, ella había preparado. Propusieron cambiarlo radicalmente. La Magistrada, con buenas razones, no aceptó la petición alegando que habían empleado siete meses discutiendo esa acusación fiscal y era ya demasiado tarde para modificarla. Ese mismo día la Fiscalía se precipitó a hacer algo aun más insólito: en una acción que reconoció “carecía de precedentes” recurrió ante la Corte de Apelaciones con una “moción de emergencia” buscando paralizar la decisión del tribunal inferior e incluso la posposición del proceso.

En el extraño documento la Fiscalía sostuvo que “a la luz de las evidencias presentadas en el juicio las instrucciones presentadas por la jueza constituyen un obstáculo insuperable para esta Fiscalía y pueden conducir al fracaso de la acusación en este Cargo”.

Debe subrayarse que, según un principio universal de Derecho, toda persona es inocente salvo que se demuestre lo contrario y que es obligación del acusador presentar las pruebas o evidencias necesarias para demostrar la culpabilidad del acusado. La Fiscalía encaraba ciertamente “un obstáculo insuperable” por la sencilla razón de que no podía mostrar prueba alguna contra Gerardo, simplemente porque estas no existen, ni pueden existir. Carecían de cualquier prueba contra él y peor aún, sabían, pues poseían todos sus intercambios con La Habana desde hacía varios años –incluso años antes del incidente de las avionetas-, que él no había tenido relación alguna con ese hecho. En otras palabras, cuando presentó su Segunda Acta Acusatoria la Fiscalía conocía cabalmente que estaba acusando a un inocente y en consecuencia, prevaricaba imperdonable y groseramente.

El Cargo 3 fue una grave violación a la Constitución y las leyes y también a la obligación legal y hasta profesional de los fiscales. Actuaron, mano a mano con el FBI de Miami, como agentes y cómplices de una mafia terrorista que ellos debían combatir y en realidad la sirvieron con docilidad escandalosa.

La Corte de Apelaciones tampoco aceptó la tardía solicitud fiscal y a partir de ahí se produjeron acontecimientos que serían sorprendentes si no se tratase de un caso que, de principio a fin, ha sido y es un escarnio mayúsculo a la justicia.

Rápidamente, sin expresar duda alguna, sin hacer preguntas, en unas pocas horas, el Jurado declaró culpables a los Cinco de todos y cada uno de los Cargos formulados contra ellos, incluyendo el Cargo 3, sin importarle a nadie que respecto al mismo la Fiscalía había admitido su fracaso y se había empeñado por retirarlo.

Al concluir el juicio, en la primera semana de junio de 2001, la jueza anunció que dictaría las sentencias a mediados de septiembre. El abominable acto terrorista del día 11 de ese mismo mes y año al parecer la hizo cambiar de opinión. Ni ella ni el Gobierno se sentirían cómodos penalizando brutalmente a unos héroes antiterroristas mientras W. Bush se lanzaba, gozoso y con gran fanfarria, a hacerle la “guerra al terrorismo” a todo lo largo y ancho del planeta. Esperaron tres meses más.

Finalmente, el 14 de diciembre de 2001, Gerardo fue sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años.

Todos, en la sala del Tribunal, sabían que castigaban a un inocente.

Se han publicado 29 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Marta de Argentina dijo:

    Siempre las mejores explicaciones, las más claras y didácticas hasta para que el que nunca escuchó hablar antes de Los Cinco, son del Compañero Alarcón. Gracias Cubadebate!

  • estrella fermina dijo:

    GERARDO ES INOCENTE Y NO PUEDE PAGAR POR LO QUE NO COMETIO
    QUE LA JUSTICIA TIENE QUE PREVALECER
    LIBERTAD PARA GERARDO, ANTONIO Y RAMON INJUSTAMENTE PRISIONEROS
    EN LAS CARCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA.
    ABAJO LA INJUSTICIA.

  • nuris dijo:

    Hace ya un tiempito, en el año 2012, el periódico Juventud Rebelde, publicó una carta de Gerardo Hernández ( http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2012-02-13/gerardo/ ) donde describía como conoció a su esposa Adriana. Pensamos que la carta es una buena base para un guion de una película. Esta escrito de manera simpática, teniendo como fondo nuestra realidad, desde un punto de vista más humano. Creemos que una película así, pudiera interesar al público de cualquier lugar, (sobre todo al norteamericano).Es una historia de amor, que pudiera entrar por esa vía a numerosa gente, que pudieran , al menos preguntarse, ¿Por qué y cómo alguien así puede estar preso? Y por otra parte, nos mostraría a un Gerardo de carne y hueso ,igual a cualquiera de los nuestros, con contradicciones y multiplicidad de matices

    • aha dijo:

      TREMENDA tu idea Nuris, hace falta que la interioricen los medios fílmicos de nuestro país, que tantas han filmado con los problemas sociales nuestros y que tanta acogida han tenido en el exterior, como el caso de Los Dioses rotos, Juan de los Muertos,entre otras.

  • alexander dijo:

    Tenemos que hacer todo lo que se pueda por lograr la libertad de los 3 patriotas que estan encarcelados, La sentencia de Gerardo es de preocupar al igual que la de tony, debemos hacer algo drastico para lograr la libertad de ellos.

  • daniela dijo:

    Libertad para nuestros heroes .toni , ramon y gerardo. Es una injusticia

  • jose dijo:

    ¡ LIBERTAD YA PARA LOS CINCO!

  • Sachiel dijo:

    Me pregunto qué posibilidad tenian los Cinco de a su vez acusar por perjurio en un tribunal norteamericano a los fiscales y demas personas que intervinieron en los juicios, a lo largo de 15 años, con todas las evidencias que hay y que se han expuesto en más de una ocasión por Alarcón y otros muchos más. O ante la CIJ.
    Otra cosa¿no se aceptaron como pruebas las trazas de la información de radares (civiles y militares de Cuba, debidamente certificadas por la OACI, y las conversaciones del Centro Nacional de Control de Vuelos con los aviones, que otros aviones tambien graban? Igualmente las trazas de otros vuelos rutinarios que debian estar llegando o saliendo de La Habana y hasta de embarcaciones. Eso desacreditó tambien a la OACI, al istema de Justicia norteamericano y a la Justicia Internacional
    Desconozco si por esa fecha solamente los satelites de Estados Unidos eran los únicos que podian fotografiar y observar el planeta, de acuerdo a las órbitas geoestacionarias.

    • Sachiel dijo:

      Por eso a ti te dicen GIL, en mayúsculas. No sé en dónde ves la ingenuidad de lo que digo.

  • Pino dijo:

    muy pocas palabras la falta de valor politico y personal de los funcionarios de las autoridades implicadas en la investigacion asi como la de los funcionarios judiciales de Estados Unidos de asco ,con un poquito de ese valor muchos de ellos ya hubnieran dicho la verdad asco asco asco es lo que dan,

  • francisco Diaz dijo:

    Como siempre nos tiene acostumbrado Alarcon, al esclarecimiento de este caso, con mas elementos, claridad en sus comentarios, eso es lo que hace falta mas información para cada día conocer mas de este caso y quienes son estos héroes, hay que segir luchando hasta lograr la libertad de Gerardo Antonio y Ramón

  • pancho dijo:

    Claro , que notable, estaba solo como siempre cuando pienso y pienso la cosa , estaba enredado mascullando. “Altas” y notables personalidades envian carta al señor Obama ahá , etc etc . La cosa ,para mi es esa monstruosidad cometida contra Cuba ,contra todos , nosotros , contra mi .Alguien debiera poner en orden este pensamiento y el señor Alarcón acierta en el blanco justo , para que entendamos que es primero y que después ,no dijo que estaba feliz y contento , preguntandose ¿que dira la carta que se envio a si mismo? el señor presidente obama . Los tres son primero y más Gerardo esta antes que nadie , pues lo que importa es Cuba la vida misma , después , bueno seguiremos aprendiendo Alarcón

  • Hortensia dijo:

    Gerardo y sus hermanos repersentan lo mejor de la juventud y pueblo cubano. El odio no puede primar sobre la verdad y la inocencia de estos hombres. Es hora de que se haga justicia y puedan regersar a su país, al lado de sus familias, y Gerardo pueda tener y ver crecer a sus hijos.

    LIBERTAD PARA GERARDO, RAMÓN Y TONY

  • MOA dijo:

    SI LA JUSTICIA DE LOS EEUU SE RESPETARA NO HUBIESEN CONDENADO A GERARDO NI A LOS OTROS CUATRO CUBANOS, OBAMA DEBE HACER USO DE SUS PODERES Y DARLE LA LIBERTAD A LOS 3 HERMANOS QUE PERMANECEN INJUSTAMENTE EN PRISIÓN, PERO EL SISTEMA ESTA CONDENANDO A CUBA PORQUE NO NOS PERDONAN QUE ESTEMOS FIRMES CON NUESTRA REVOLUCIÓN LA JUSTICIA TIENE QUE IMPONERSE ALGÚN DÍA, TODO NUESTRA SOLIDARIDAD CON ADRIANA Y GERARDO TAMBIÉN CON TONI, RAMÓN Y SUS FAMILIARES.

  • Simpson dijo:

    En los Estados Unidos -y particularmente en un sector de Miami- cuando de Cuba se trata la JUSTICIA cambia su espíritu y deja de serlo para convertirse en INJUSTICIA. Con las contundentes explicaciones de Alarcón y con el movimiento internacional que se ha promovido a favor de la liberación de los Cinco, solo personas de dudosa condición humana pueden obrar con sinismo semejante al de aquel ilustre INJURADO.
    La actitud de quienes juzgaron culpables a los Cinco constituye un acto de vergüenza para el pueblo de una nación de tanta grandeza intelectual.

    • senelio ceballos dijo:

      Para SIMPSON y PANCHO…

      Meter preso a alguien…Por tratar de evitar..TERRORISMO…es antiohumano, injusticia etc,etc…Pero..MIREMOS EL CASO…
      ….Ud conocio como el patriota chileno..LUIS CORBALAN..fue liberado?

      …Ud conocio como decenas / de oficiales de muchos paises han sido liberado por autoridades gringas..aunque han sido capturados..CON LA MANO EN LA MASA?

      ..Lean mejor..cada caso y luego..discutiremos aqui en el espacioweb—-cubadebate!!!
      Pero… que no nos borren…
      Les contare el caso de dos oficilaes… QUE VOLARON POR EL AIRE.. aun terrorista ruso que se escondia en DUBAI…Cuando trabaje alli en EOA…fui a ver el lugar, me llevo un cubano que trabaja hace muchos annos alli…
      VERAN QUE CASO..mas complicado..Le pidieron cadena perpetua a los oficilaes rusos!!

  • alexander rosa granado dijo:

    Estoy seguro que nuestro pueblo desconce muchos detalles como el narrado por Alarcon en este articulo, sobre el juicio de los 5. Siempre se habla de injusticia, de luchadores contra el terrorismo, que los 5 cubanos presos injustamente, etc, etc… pero es necesario dar detalles como se armó esta injustica; me parece que así se logra mejor conciencia de esta barbaridad.
    Tengo vecinos, compañeros de trabajo y conocidos que aún hoy me dicen que ellos eran espias y están cumpliendo largas condenas por violar leyes estadounidenses; a estas personas, explicandole las cosas en detalles, como en este articulo, estoy seguro que lograrian comprender el nivel de injusticia que se ha cometido.
    En el caso de los 5 hace falta llegarle a los pueblos (sobre todo el norteamericano) con más razones que campañas.

  • lu cho dijo:

    esa es la (in)justicia que U.S.A. quiere exportar.
    Cuántos presos habrá en ese país por capricho de algun poderoso.
    Libertad para los 5!

  • Gilberto dijo:

    es una injusticia tan grande que yo la siento como el huracan de alta categoria, es tan grande y absurdo que termina por desarmarse a si mismo

    esta injusticia no se cuando ni como, terminara, porque no se sostiene, no se autosoporta,

    tengo una conviccion, o una Fe enorme en que esta historia no va a terminar de la manera que sus verdugos han planificado

  • dianela dijo:

    todos seguimos de cerca las informacios hacerca del caso de los cinco y jovenes como yo luchamos y nos unimos a la causa por la liberacion de nuestros hermanos prisioneros del imperio..ellos tienen derecho a la libertad…

  • dianela dijo:

    Los cinco presos políticos cubanos condenados en Estados Unidos son inocentes. Se les condenó por haber luchado arriesgando sus propias vidas contra el terrorismo y la muerte. Negar el carácter político que ha tenido este juicio es una verdadera burla a la justicia Universal. Se trata de cinco hombres profundamente humanos y nobles.

    Exigir su libertad es lo mínimo que podemos hacer.

  • rflmao dijo:

    hasta que todos y cada uno de nosotros se sienta allí donde está gerardo, sin poder ver a su familia que la siento como la mía, hasta que no se hagan peliculas, documentales hacerca de la verdad, de sus misiones, no del juicio, no vamos a poder mover el corazón de la opinion publica estadounidense

  • Lisbeth dijo:

    LIBERTAD PARA LOS CINCO, BASTA YA CON TAN TREMENDA INJUSTICIA.

Se han publicado 29 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ricardo Alarcón de Quesada

Ricardo Alarcón de Quesada

Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).

Vea también