Artículos de Silvio Rodríguez
Músico y poeta cubano. Es fundador de la Nueva Trova y autor de canciones antológicas como "Unicornio", "Ojalá", "La era está pariendo un corazón", y muchas otras.
Opinión, Cultura »
Cuando transcurría mi último año de servicio militar, que fue en la revista Verde Olivo, se apareció en mi unidad Guillermo Rosales, un amigo escritor de mis tiempos en el semanario Mella, y me hizo pedir permiso para ausentarme del mando. El me había prometido llevarme a casa de “una muchacha que hace canciones, como tú”.
Cinco luchadores antiterroristas cubanos »
Hoy estuvimos en el ISRI, donde estudian los muchachos que serán diplomáticos. Me invitó Gerardo Hernández, que es vicerrector de ese centro de estudios. Tuve que ser un poco breve porque estamos en los preparativos del concierto de mañana en San Antonio... Este colectivo juvenil fue el primero en lanzarse a la calle el 25 de noviembre y avanzar hacia la Universidad de La Habana, diciendo una consigna que prendió inicialmente en la Universidad y después en toda Cuba: Yo soy Fidel.
Opinión, Sociedad »
Cuando yo era niño aún se veían viejos mambises por las calles, algunos con medallas en sus pechos. Eran combatientes del Ejército Libertador, ya muy mayores, que llevaban con dignidad el único premio a sus sacrificios; ancianos que la gente miraba con respeto. Se hablaba bajo en sus presencias venerables.
Opinión, Cultura »
Quería saber cómo se dice firmamento en el idioma de los vientos y los fuegos. Quería saber la dimensión indescriptible que transfigura lo imposible en verdadero. Quería saber si tras la línea que está lejos, donde se despierta el sol, sería grumete, marinero, timonel o pescador. Quería saber, aunque no siempre comprendiera todo lo que yo quería saber.
Opinión, Sociedad »
La Habana es una ciudad detenida en el tiempo por culpa del bloqueo. Nosotros, sus habitantes, hubiéramos querido que avanzara en proyectos viales y urbanos como cualquier ciudad que se desarrolla, pero no nos dejaron ser. Hemos sido no lo que quisimos sino lo que nos permitieron. Sería un error imperdonable enamorarnos de nuestras miserias, aunque hayan sido el precio de nuestra dignidad. No somos más bellos por andar en harapos sino por tener principios.
Opinión, Cultura »
Haciendo esta labor para su propio goce y para el disfrute de todos, siendo ejemplar en ella, el joven George Martin, que deseaba inventar algo digno del mundo, se transfiguró en revelador de maravillas, en mago, en sabio, en alquimista, en duende del traspatio que sabe los nombres secretos, desarma cerrojos y nos presenta a ese susto encantado que solemos llamar belleza.
Opinión, Política »
Escucharle decir a John Kerry que ya no somos rivales ni enemigos, sino simplemente vecinos, es fuerte. Juro que quisiera verlo así. Quisiera que Gandalf el blanco esgrimiera su bastón y de un golpe encantado borrara tantas oscuridades hechas y dichas, algunas demasiado recientemente. Pero no hay magos a la vista. Sólo la tierra yerma que medio siglo de fuego y demonios más bien han secado. Quienes construyeron el cuidado discurso de Kerry saben que mis hijos sólo sabrán de Conrado Benítez y de Manuel Ascunce por las fotografías.
Opinión, Política »
Es que Raúl sólo dijo verdades. Así lo ratificará la Historia, como lo hicieron varios presidentes, entre ellos Cristina, que me aguó los ojos cuando dijo: Cuba está aquí porque luchó por más de 60 años con una dignidad sin precedentes, con un pueblo que sufrió y sufre aún muchas penurias, y porque ese pueblo fue dirigido por líderes que no traicionaron su lucha.
Fotorreportajes, Cultura »
La orquesta del Liceo Mozarteum de La Habana, compuesta por jóvenes del Instituto Superior de Arte, apadrinada por el Mozarteum de Salzburgo, había sido invitada a participar en las jornadas que esta Institución realiza anualmente en honor al gran músico; Niurka (González), a su vez, era la solista invitada por el director de la orquesta, el Maestro José Antonio Méndez Padrón (Pepito).
Opinión, Sociedad »
Cada suceso depende de su propio ciclo vital, que puede alargarse o acortarse sólo relativamente porque, hasta ahora, todo lo que tiene comienzo parece tener fin. Incluso cosas que parecían no tenerlo, de pronto sucede que sí, que lo tienen, por más que asombre... Pero no debiéramos creer en eso como algo inexorable, como un rayo que nos cae y nos fulmina. Porque el deseo de vivir y la voluntad humana son capaces de superar casi cualquier adversidad. Y si no, pregúntenle a mi pueblo.
Destacadas