Opinión, Cultura  »

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Me traje la Revolución cubana

Estoy aquí en Chile muy ansioso porque lleguen las 9 para irme a Ojalá a seguir mezclando y poniendo voces a Amoríos (no es el Ojalá de La Habana, es otro Ojalá que tengo aquí, con la misma gente que el de allá).

Opinión, Política  »

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El tren de nuestra historia marcha sobre dos líneas paralelas y en pugna. Para comprendernos y proyectarnos debemos estudiarlo todo, incluida la parte menos amable sobre la que hemos avanzado como historia. No hacerlo sería cegarnos a una importante porción de verdad, o sea conocernos a medias y darle ventajas al carril (imperial) que insiste en conducirnos al destino de su conveniencia.

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gabriel garcia marquez

En su blog, "Segunda Cita", el trovador Silvio Rodríguez recuerda a Gabriel García Márquez, el Nobel colombiano que murió el pasado jueves: "Voy a conservarlo así, sonriente, gozando de la vida, a lo mejor en la voluta de una idea que la insondable alquimia de su talento dejará en una ínfima reseña, algo que ni siquiera llegará a ser canción: acaso un insecto posado en un mantel, la pintura vahída de un bote surcando el río Magdalena, la nota disonante de un triste amolador de tijeras. Seguro así me sentiré alguito menos huérfano", dice Silvio.

Noticias, Cultura  »

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silvio-en-mexico

Silvio Rodríguez reseña en su blog "Segunda Cita" el contexto en que surgieron algunas de sus más célebres canciones. Dice, por ejemplo, de "Canción del elegido": Creo que está entre las canciones donde cristalizó una suerte de lenguaje personal. También fue la primera que el pueblo cubano incluyó en su argot. Cuando alguien preguntaba “¿Cómo estás?”, a veces se decía: “Aquí, matando canallas...” No en balde fue también la primera que hicieron suya los rumberos." »

Opinión, Cultura  »

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Pete-Seeger-3

La primera vez que tuve la suerte de tenerlo cerca, yo era parte del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, donde hacíamos todo tipo de música, hasta rock; allí le escuché afirmar que cada pueblo tenía su cultura y que debía defenderla de la influencia de los más poderosos. Después nos vimos otras veces. Una de ellas recorrimos Italia homenajeando a Víctor Jara, junto a cantores chilenos exiliados. Él terminaba la reunión haciéndonos cantar en alguna lengua africana, y sobre el coro contrapuntístico, que armaba con sectores de la audiencia, hacía gorjeos en falsete.

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Silvio Rodríguez y Haydeé Santamaría. Foto: Blog Segundacita

El cantor de la reafirmación revolucionaria era ―y es para siempre― Carlos Puebla. Nosotros desde el inicio fuimos otra cosa. Mezclábamos lo cotidiano con lo trascendente y no eludíamos hablar de los contratiempos de la sociedad en revolución. Lo hacíamos así porque así era nuestra vida, y la vida real es quien suele poner las mejores palabras en una canción. Esto no era conflicto para Haydeé, que siempre nos escuchaba respetuosamente, cantáramos lo que cantáramos.

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angola cuba guerra

A toda mi generación le pasaba algo así. Muchos todavía éramos niños cuando triunfó la revolución. La conciencia de haber tenido una edad límite que nos había privado de combatir por nuestra libertad fue como otro “pecado original” que arrastramos hasta que apareció nuestro momento. Acaso por eso mi rostro emerge de las olas con una sonrisa para nada distinta a la de mi familia, mientras pienso: “Menos mal que la Historia, Neto y Fidel nos dieron la oportunidad de arder en África, en Angola, y que luego la moral de Mandela lo certificó”... y vuelvo a zambullirme.

Domingos  »

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Se suele culpar a la vida de nuestras melodías. Ese es un estribillo de mortales. Las canciones son de otra raza y ¿de qué se van a alimentar sino de la ficción? No hay otra cosa que las sacie. Engordan de lo que guardan remotos almacenes a cuyos inventarios no tenemos acceso, pues tienen llaves fugitivas. Las cerraduras están en cualquier parte. A veces un aroma tenue, llegado de la infancia, abre una hendija a esos lugares.

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Hace sesenta años

Hace sesenta años, quizá un par de semanas después de un día como hoy, en el cesto del baño de aquel apartamento de la calle San Miguel, hallé, sumergida bajo un montón de ropa sucia, una revista Bohemia que decía: “Sin censura”. Primero me extrañó encontrar allí una revista, pero en cuanto la abrí me di cuenta de que la habían escondido de mis ojos, porque sus páginas estaban llenas de fotos de cuerpos yacentes, irreconocibles bajo tanta sangre, bajo un título que anunciaba: “Los sucesos de Santiago de Cuba”.

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mestizaje

¿Dónde están la libertad, la igualdad y la fraternidad de un mundo donde impera la ley del más fuerte? Yo soy del sur. Por geografía y por trayectoria soy de la parte condenada. Pero no me resigno a la discriminación y al abuso. Y me niego a servir al poderoso para que me tome en cuenta. Allá los que lo hacen; cuestión de criterios. Yo creo que gozo de tan buena Historia como cualquiera y siento sano orgullo de mi sangre mestiza, que cuando no puede crecer hacia afuera sabe crecer hacia adentro.

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De izquierda a derecha Julio García Espinosa, Alfredo Guevara, Silvio Rodríguez y Enrique Pineda Barnet en la inauguración de la exposición homenaje al GESI. Foto. Paco Bou

Lo conocí personalmente en 1968, después del primer concierto que hicimos en Casa de las Américas. Por entonces empezó a visitar nuestra vivienda de la calle Gervasio, donde nos apretábamos mi madre y su marido, mis hermanas y yo. Sobre la estrecha sala del mínimo apartamento había una ventana grande que sólo se abría unas pulgadas, porque topaba con el edificio de al lado. Cuando descubrió el detalle lo vi desbarrar furioso sobre la falta de humanidad capitalista, capaz de vender la ilusión de un ventanal que daba a un muro.

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segunda-cita-silvio-rodriguez-press

Somos Segunda cita, la red abeja. Un panal donde hay diversidad de pensamiento y a la vez visiones parecidas. Ese es nuestro equilibrio, nuestra fuerza de gravedad. La miel de aquí son coincidencias y la curiosidad por el otro, sin el prurito del no cuando aparece lo diferente. En nuestro común fundacional hay principios éticos, simpatías, y por supuesto también rechazo a cosas muy tristemente consabidas.

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