El mundo ha escuchado un ultimatum a la humanidad en pleno siglo XXI desde Estados Unidos dirigido al pueblo iraní: ríndanse o los mato a todos. »
Es inaceptable el manoseo imperial contra la solidaridad humanitaria. Reinan los chantajes en una escena de atropellos donde el poder imperial obstaculiza, ayuda y convierte la necesidad en moneda de odio. No es una metáfora ligera ni una hipérbole retórica, es una estructura semiótica concreta en la que el signo “solidaridad” ha sido vaciado de su contenido ético para ser rellenado con la lógica coercitiva del mercado y la geopolítica imperial.
Obras Escogidas no es una simple colección de libros, sino en presencia del archivo vivo de la Revolución Cubana, expresado en el pensamiento y la acción de uno de sus principales forjadores. Esta colección nos permite seguir el hilo de una vida en Revolución.
El Observatorio de Medios de Cubadebate ha estudiado las principales etiquetas peyorativas que utiliza la administración Trump para referirse a Cuba, y, entre ellas, la más común es “Estado fallido” (failed state). Concluye que la fuerza de esta fórmula no reside en la precisión analítica, sino en su utilidad política.
Una nueva palabra ingresó al léxico político de Estados Unidos: “sanewashing” o “lavacordura”, la cual representa el proceso de darle una explicación racional y sensata a los giros caóticos, contradictorios y, para algunos, hasta locos de la política estadunidense bajo la presidencia de Donald Trump.
No somos una democracia para las vidrieras; somos una democracia de trincheras, construida con enormes sacrificios, es cierto, pero también con impresionante creatividad e insuperable dignidad en el fragor del combate más difícil: el del día a día y hora a hora.
La década de los ochenta trajo a Willie Colón como solista. No quiso seguir dependiendo de voces ajenas ni del dinero compartido que ya le había traído problemas. Se fue del sello Fania y del concubinato musical con Blades, aunque siguieron apareciendo juntos en varias oportunidades ‒hasta en una película‒, pero la mira ya estaba puesta en su trabajo solitario y en su afán político.
La memoria, con sus prodigios, nos provoca, a veces, enlaces misteriosos de ideas, momentos y circunstancias. Uno de estos ocurre ahora, en la antesala de otro 24 de febrero en Cuba. Una fecha que, en momentos tan definitorios, no podemos recordar, como nos ocurre a veces, como un formal ritual patriótico conmemorativo.