Cubadebate y Ocean Sur convocan al III Concurso de Microrrelatos (+ Video)

Ilustración: Edilberto Carmona Tamayo/ Cubadebate.
Cubadebate y la casa editorial latinoamericana Ocean Sur convocan a la tercera edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017 este sitio web dedica al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como poeta, guionista o narrador. El ganador obtendrá una colección de libros, cortesía de Ocean Sur, los tres textos que compilan los artículos más destacados de Cubadebate que presentamos en nuestro aniversario 15, y la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, una décima, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el jueves 7 de febrero, el día que iniciará la XXVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.
El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Nos comunicaremos con los ganadores a través de la dirección de correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
Ocean Sur y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.
En video, la convocatoria
- Trump prolonga tregua con Irán pero mantiene el bloqueo naval
- Definidos los siete refuerzos de cada equipo para la IV Liga Élite del Béisbol Cubano
- Accidente en Paseo y 23: Varios lesionados en taxi Gacela con 12 pasajeros; se desconocen las causas
- Entran en vigor en Cuba nuevos Decretos-Ley sobre Aduanas (+PDF)
- Irán advierte a EE.UU. que no negociará bajo amenazas y afirma que sus fuerzas están listas para responder con contundencia
- ir aNoticias »

Mi última aventura.
Siempre ansié escribir algo que le llegara al corazón de la gente, lleno de realidad y a su vez de fantasía, de humor y también de tristeza pero nunca se han dado bien las letras, soy más bien un hombre de ciencia, así que tratare de contarles mi propia historia, nunca imagine que al salir de casa aquella tarde jamás regresaría, me recuerdo bien ese martes saliendo a hurtadillas intentando que nadie me descubriera, ahí me esperaban mis amigos los compañeros de mi infancia guerreros de mil batallas, allá íbamos todos unidos en una misma causa, como ocasiones anteriores una aventura nos esperaba y allí estaban todos esos árboles llenos de guayabas y nosotros con las bocas abiertas y llenas de baba solo brincar un muro único obstáculo para llenar las javas, ese no era el gran problema brincarlo para nosotros, no era nada, comimos hasta saciarnos y cargamos para llevarnos, hasta que a lo lejos vimos como una nube negra de bestias desenfrenadas con ladridos estruendosos a nosotros se acercaban y con su dueño gritando párense que no pasa nada, a correr todos gritamos pero ahí el muro estaba, logramos encaramarnos y casi cuando me escapaba una patada en el pecho hacia dentro me lanzada y desde la cima del muro mi mejor amigo clamaba, ¨esta misión importante mártires necesitaba¨…………
-¿Oiga?- dijo la voz interrogante...
-¿En "La Historia me Absolverá", cuántos caracteres existen?
-Uno-, respondió la voz emocionada... -El carácter de FIDEL...
El Encuentro.
Llegué más temprano de lo habitual. Por un segundo pensé que el olvidaría nuestro encuentro. Afuera llovía y yo permanecía inmóvil en aquella silla de la cafetería sin percatarme que aquella tarde en que lo conocí, el clima también era tan frio como hoy, solo pensaba en que quizás ya no quisiera venir. ¿Por qué habría cambiado de opinión? El tan solo recuerdo de sus labios cerca de mi piel generaba un escalofrío en mí que asustaba…..y su voz, sus manos sobre mis caderas ejerciendo una fuerza brutal que jamás pensé que pudiera poseer ese hombre refinado provocaba una aceleración en el ritmo de mi corazón. ¡Dios!. Es como si reviviera tal y como fue esa experiencia. Cuánto daría por ello. Alguien entra, es su olor, como adoro ese perfume que tantos recuerdos evoca. Era el, alto, apuesto, de traje y corbata como si viniese de una reunión de negocios de suma importancia. Su rostro, rociado por la lluvia se iluminaba con una sonrisa que me hizo temblar, incluso gemir. El miedo se apodero de mi ser como aquella tarde en que lo vi por primera vez. Me sentía una presa fácil de cazar, sola, temerosa, y es que siempre fue así con él. ¿Por qué el miedo? ¿De qué huyo?, cuánto he esperado este momento y ni siquiera puedo moverme, saludarlo, solo me limito a mirarlo recuperando el tiempo que no lo hacía. Sin percatarme cómo o cuando sucedió el reloj retrocedió, no existía nadie a nuestro alrededor, ese efecto solo lo producía el roce de su mano en mi piel y el suave beso que imprimía en mi frente. Fue entonces que mi mente sin saber cómo permaneció tranquila, ya no había ideas e imágenes que atormentaban mi alma. Me iluminó entonces la respuesta que tanto buscaba, sé porque le temo a ese hombre misterioso…..genera en mi dolor y alegría. Ira, enojo y paz. Su presencia perturba mis sentidos. ¡?Qué hago?!. Acabo de darme cuenta que lo amo…..
Es difícil comenzar a escribir cuando tienes tantas ideas juntas que no sabes ni por donde comenzar. A veces nos resulta engorroso pensar con claridad son demasiadas cosas para un solo ser humano tanto que organizar, que elegir, que asimilar que nos parece que en cualquier momento vamos a explotar pero todo es parte de la vida, cada cosa que nos sucede, cada situación a enfrentar, cada disgusto, cada sonrisa, cada lagrima, cada reflexión, cada arranque de locura…. Y nada que la vida no es completa y da demasiadas vueltas como para mantenernos en el mismo lugar y todos estamos tan ocupados arreglando nuestras maletas que cuando elegimos la parada a quedarnos de por vida ya esta no existe en el mapa y es donde recapacitamos pero con desventaja en nuestro reloj pues a este no le queda mucho tiempo y en cualquier momento dejaran de funcionar sus manecillas. Entonces, será el fin de nuestro encuentro en la Tierra sin darnos cuenta que tal vez esa parada permaneció tanto tiempo en el mismo lugar y sin ser usada que también se le hizo tarde. Por eso ordena tu vida pero sin dejar de saltar en tu parada aunque el mundo no se detenga ve a por ella sin importar si tu maleta este a medias...
Duele ver que, en la vida, sobrepasamos un montón de dificultades para que cuando lo logramos lo perdamos al mismo tiempo. Eso nos sucede una y otra vez y aun así tenemos la esperanza de que tal vez solamente probamos con el equivocado pero que en cuanto hallemos a la persona correcta todo será diferente y ahí es donde después de tanto intentar nos llega lo supuestamente correcto pero….el problema es que tal vez sea lo correcto para nosotros pero quizás no seamos nosotros lo correcto para esa persona y así sigue la cadena hasta que cada ser humano sea un eslabón más, coincidiendo solo un par de ellos pero no por mucho tiempo. Más bien creo que a todos nos bautizaron con el: amarás, perderás, sufrirás, amarás, perderás, sufrirás y así una y otra vez hasta nuestra extinción. Disfruta al máximo del amar y del perder y del sufrir con cada persona sin etiquetarlo como correcto o equivocado, al final vivimos más con los equivocados de lo que en realidad pensamos. Con más razón, convive con los obstáculos y busca experiencia sin fracasar, ¿absurdo verdad? pues en esta vida la cotidianidad nos mantiene con esperanzas y ganas de vivir aunque ya sepamos de memoria el rezo de nuestro bautizo.
Año 1548663514213116135418435131351325432168453135…me pregunto ¿por qué queremos enumerar siempre los sucesos que ocurren y han ocurrido en la historia de la humanidad? Si no fuera Ingeniero en Cibernética Cuántica quizás no viera los números de la forma en que los veo.
Qué vida tan enredada, por suerte el reloj muestra sus mismos 96 números, la semana sigue con sus 21 días, los meses son 24 y los días del año 1825.
Ahora espero a mi hermano, deportista de renombre, pelotero. Aunque no se mucho de pelota, ni soy muy dado a los deportes, lo llevo al estadio ‟1548663514213116135418435131351325432168451176 Aniversario del triunfo de La Revolución Planetaria” por tener su auto aéreo averiado, donde juega el partido por el 1548663514213116135418435131351325432168451175 Campeonato Interestelar.
Ya entran al terreno de juego ambos equipos. Son anunciados los jugadores:
Número 94857514 Millar Suárez.
Número 48785184 Décimo Montes.
Número 65841552 Serapio Carrillo.
En fin, para seguir siendo breves y no abrumarlos con cifras. A mi lado se sientan dos ancianos de alrededor de 900 años, que por la forma en que hablan, con datos y estadísticas incluidas, son grandes conocedores del deporte. No puedo aguantarme la pregunta al más cercano de ellos.
- ¿usted me pudiera decir el por qué los números de los jugadores son un poco largos para esos uniformes? No es fácil acomodarlos dentro en ellos. Se ven apretados.
- Sencillo joven. Desde hace algunos años se tomó la decisión de incluir en los uniformes de los jugadores una cifra más a sus números.
- ¿y cuál fue la razón? No le veo la lógica.
- Jajaja….siempre hay una lógica. Es que los números de los jugadores que han sido leyenda son retirados y ya no pueden ser usados por otro jugador. Y como veo que no tiene la más mínima idea sobre lo que le digo, se puede imaginar que hay 92464584 jugadores en el salón de la fama.
Es realmente abrumador –pensé-.
Por suerte el partido terminó rápido y pude regresar a casa a tiempo. Me bañe y me quedé dormido viendo una película en el canal 2339542.
Ya en la mañana observo las noticias rápidas mientras me tomo mi café.
- Elecciones en el planeta 15259848565982. Como presidente número 659359 ha sido elegido Octavo Rodríguez.
- Según estudios del Instituto de Matemática Cuántica el verdadero valor del número Pi ha sido fijado en exactamente 3.14159265358979323846326489248526148652369535144864.
- El velocista Segundo Hernández ganó la prueba contrarreloj del campeonato local con un tiempo de 44.1548351864561231381445313 segundos.
Pues nada. Ya es hora de llevar a mi hijo, casi a empujones, a la competencia regional de Matemáticas, tiene que seguir los pasos de su padre de todas, todas. Salimos como siempre, contra el tiempo. Llegamos bien agitados. Nos recibe una joven en la recepción y le pregunta a mi vástago su número de identificación – es el 68685189866864663343513543- le responde.
Nos despedimos, me fijo en el cartel de la entrada: Bienvenidos al 35184351315 Campeonato regional de Matemáticas. Ocupo un lugar sentado entre el público que concurrió a presenciar dicho encuentro.
Comienza la primera ronda de preguntas, aparecen en la pantalla gigante:
- 31586468513851515 X 254843548345484=
- Para mi sorpresa es mi hijo quien levanta la mano….la respuesta: 8049607715772826715814696808260.
- ¡Correcto!
Segunda pregunta:
- 354863131 / 1518=
- Otra vez mi hijo…
- 233770.17852437417654808959156785.
- ¡Correcto!
Que decirles. Fueron 15 preguntas y para seguir siendo fiel a ustedes y ser conciso, mi hijo las contestó todas y de forma correcta.
De regreso a la casa no pude contener mi alegría, le trazaba planes a mi querido niño. Que si le iba a buscar la mejor beca para que estudiara matemática multidimensional. Que le buscaría el mejor profesor en la materia. Que todos los gastos para ellos correrían por mi cuenta. Que a él solo le quedaba estudiar.
Mi hijo sólo me miraba fijamente y de vez en cuando me lanzaba una media sonrisa. Pero no decía ni una raíz cúbica de una palabra.
Pero era evidente que debía pronunciarse al respecto. Esperé al mediodía y cuando el reloj marcaba las 48, en pleno almuerzo, lo miré fijamente y le dije:
- Has quedado como el mejor a nivel regional en matemáticas.
- Ujummmm.
- Eres un orgullo para mí.
- Ujummmm.
- Me has hecho el padre más feliz del mundo.
- Ujummmm.
- Pero entonces dime, ten en cuenta todo lo que puedo hacer por ti, porque hagas tu carrera y te conviertas en un científico de nombre universal. Dime, si no es la matemática puede ser quizás, la cibernética, tienes toda la facultad para escoger la que quieras.
Me miró fijamente después que le dije aquello y me contestó:
- Qué bueno que me has dado la posibilidad de escoger, eso demuestra que confías en que puedo llegar a ser un hombre que le gusta lo que hace.
- Claro hijo mío, eso siempre ¿pero ya entonces has decidido?
- Si papi.
- Y entonces dime ¿Qué quieres ser cuando seas mayor?
- ¡Papi…yo quiero ser profesor de Español!…
Era un 15 de mayo, primer día de trabajo en una nueva empresa, entonces tenía 36 años estaba casada y con 2 hijos, recuerdo vestía un amplio y lindo vestido de época; eran las 8.00am cuando bajé del omnibus, sentí algo inquietante, nunca lo he podido explicar, pero busqué y lo decubrí, lo ví parado a escasos pasos de la recpción me miraba y lo miré...fué atracción a primera vista o amor..no lo sé
Hoy han pasado 20 años, estoy divorsiada y tengo un lindo nieto...pero nos seguimos mirando de la misma forma y ahora nos decimos en un lindo beso....TE AMO
¿Qué hora es?
Cierto día, todos los relojes comenzaron a marchar hacia atrás. Hubo mucha alegría al principio, llegaba de nuevo la juventud. Pero de inmediato se apoderó de todos una gran preocupación. Ahora sí tenían los días contados.
The couple
Se conocieron en el elevador. Desde ese momento su vida solo fue en descenso.
Consecuencias
Cuando encendieron la vela, se apagaron las estrellas.
La arquitecta
Hala, estudiaba en la misma universidad donde realizaba un postgrado de mi especialidad. De ella sólo conocía su nombre y su origen árabe.
A mi primer intento de presentarme de forma familiar, como es común en mi país y buena parte del mundo, reaccionó con un gran salto hacia atrás.
– No toques mi cuerpo – dijo en un alterado inglés.
El roce diario e intereses comunes nos unieron. Con sorpresa descubrimos que el traje social que nos arropaba, no nos hacía sustancialmente diferente.
Los fines de semana era un encuentro obligado visitar el centro de la capital alemana, aún dividida por el muro de Berlín.
– ¿Qué estilo arquitectónico es ese? – me preguntaba. Poniéndome a prueba una y otra vez. Ella amaba los inmuebles notables de la urbe.
Es una arquitectura clásica – afirmaba, entre la seguridad y la duda, al recordar someramente los estilos arquitectónicos alemanes.
La última vez que la vi corría sobre el andén del tren en un nostálgico, y ahora sé, definitivo adiós.
Cotidianamente leo con aprehensión que una injusta e interminable guerra es causa de dolor y muerte en su país, destruyendo su vital, y amado, espacio edificado.
Nada sé de ella. Ojalá se encuentre a salvo.
Cómo lo perdí y lo gané todo. Para entenderlo deberían saber lo que tengo. Lo que hay en mi casa porque soy un niño: Mi casa tiene: sala, cocina y el cuarto de mis papás. Allí hay un librero que divide lo que es mi cuevita. En la sala hay un sofá, un televisor, sillones y una mesita para que las visitas crean que somos gente fina. Hay un refrigerador y muchas ollas, como en todas las cocinas, en la ventana mi mamá tiene el pañito de secar la meseta. De los cuartos no puedo decir mucho porque esa es la privacidad y de las cosas del cuarto no se habla. Encima del sofá hay un muñecón que se parece a mí.
Valiosa: Mi mamá, no me gustaría perder mi trompo, mis dibujos, ni el TV. Así pensaba, pero aprendí que cuando se pierde algo no te preguntan.
Se fue la luz y no hubo bulla como siempre, se sintió un ruido extraño. El muñeco se despertó, tomó a mami de la mano, me cargó y nos fuimos al baño del cuarto. El techo de la sala se desplomó y en la oscuridad vi al muñeco convertido en mi papá. Confusión y paz: mami acurrucada en los brazos que nos protegían. La pared cayó, papá decía algo, miré hacia afuera sin oírlo y supe que faltaba poco, dije adiós con la mano. El tornado se alejó y supe que ya no vería a papi convertido en muñecón.
No es necesario embarcar a alta mar en un galeón barcaza o en un simple bote para ser un náufrago. En tierra firme también se pierde el horizonte, el rumbo, la esperanza, el amor. Puedes tener las arcas llenas, pero el corazón vacío o rodeado de una tripulación que detrás de la amistad esconde su intención de motín.
No se necesita el aire saldo y el crudo sol para curtir el corazón y hacerlo áspero, duro y desconfiado.
El náufrago no puede evitar que lágrimas mojen su tristeza, tristeza que compensa con la esperanza de volver a esa isla, que cuando todos lo daban por muerto, fue su felicidad. Allí abrazó a un alma, se sintió querido y por primera vez conoció el amor real. Hoy vaga por la tierra, no ha visto el mar ni el sol ni se conforma con el recuerdo y sigue la luz de la estrella y abraza el sol en su ocaso. Anda el náufrago por la vida y su corazón está allá lejos, en la isla que abrió sus brazos para abrazarlo y darle la vida por segunda vez. Ojalá sepan cuidar esa isla, que aunque no es perfecta, es el sueño del náufrago. Ojala sea feliz con el pirata que la cuida y la custodia. Ojalá hubiesen más islas, pero ella es Única.
Recordatorio.
Octubre, 1976, La Habana, con alegría inigualable, tenía una meta dentro del Tenis con 14 años. Noche bella, cielo estrellado e invitaba a darse una escapadita al cine, el reglamento lo prohibía, fui a dormir. Entregada a Morfeo unos sollozos muy fuertes en el pasillo de nuestro cuarto, casa No 121, calle 188 e/1ra y 5ta, era confuso, que pasaba?, ¿por qué lloraban las esgrimistas?, algo había ocurrido a sus amigas y amigos al regreso de competir en Venezuela; no era cierto y sin imaginar cuan atroz era lo sucedido. Al amanecer les confirman, ¿era un accidente aéreo? ¡NO!!, era el abominable crimen de Barbados, todos murieron, las autoridades esclarecían lo ocurrido. Los días siguientes fueron grises, rodeados de incertidumbre, el 15 acudimos todos a la plaza de la revolución, nuestro comandante despedía simbólicamente el duelo de las víctimas de cubana de aviación. Hoy han pasado 42 años, me embarga la misma tristeza, aunque no sea la fecha de recordación; aquellos jóvenes esgrimistas y sus entrenadores, todos alegres, victoriosos y llenos de sueños, al pasajero 74 que crecía en el vientre de una esgrimista a todos los recuerdo y estaré indignada por siempre.
La Costa
Abordé un autobús que en realidad ni me fijé en su número pues creo que no lo tenía o quizá fue el haber estado tan concentrado en qué pasaría una vez me sumergiera en la cálidas aguas de la costa de 70 lo que me impidió ver su número y hasta las bellas damas que subían a él, y que por su vestimenta aseguraban que no estaba equivocado en la ruta que debía utilizar.
¿Los espacios cuentan?
No cuentan. 1000 caracteres son mil letras
Un texto para el III Concurso de Microrrelatos
LA OFERTA
Embriagado aún por el perfume y las caricias de su amante, el héroe sintió, nuevamente, el deseo de ir a sentarse en la roca que está junto a la playa. Un vez más intentaría abrazar el horizonte y disparar como una flecha sus tambaleantes pensamientos. No sabía, a ciencia cierta, cuánto tiempo llevaba en esta cripta encantada ni cuánto tiempo más debía estar. Recordaba, con gran frecuencia, todas las amenazas, obstáculos y peligros que hubo de vencer para conservar su vida, y una mortal tristeza le apretaba el corazón al recordar a sus compañeros caídos, hijos amados de la noble patria.
Siempre que venía a esta playa le atormentaban, cual dardos envenenados en el alma, las mismas terribles inquietudes ¿Podré alguna vez regresar a casa? ¿Vivirá aún mi discreta y dulce esposa? ¿Recordará mi nombre la tierra de mis entrañas? …
Cada noche, luego de quemar su cuerpo en los muslos sensuales de su amante, resonaba indecorosa en sus oídos la oferta que un día nació como promesa: ¡Conmigo serás eternamente joven, serás por siempre! ¿No es por ventura eso lo que siempre perseguí desde mis febriles años juveniles?- se pregunta el héroe- ¿No fue precisamente para alcanzar la inmortal gloria que un día partí de mi tierra, de mi hogar y de mi reino hacia una región ignota poblada de incertidumbres y misterios? ¿No es acaso lo que todo mortal anhela desde los intersticios más recónditos de su ser?
Ahora tiene ante sus ojos el vasto reino de la eternidad, con sus manjares y delicias infinitas, solo basta una mínima palabra afirmativa para entrar de a lleno en sus dominios. Pero el héroe vacila, calla, duda… Una multitud de sensaciones hondas y lejanas asoma el rostro entre sus venas… es el sangrante clamor de su tierna amada, la inconfundible melodía de los ríos, las piedras y el trigo de su tierra, el discreto sabor del vino, de la miel y el queso de sus bodegas.
Odiseo calla, respira nervioso y lentamente alza su mirada al cielo, de lejos Calypso lo observa. Al cabo de un rato sonríe satisfecho y, de repente, una icónica certeza lo rodea. Está dispuesto a cambiar la beatitud prometida, la fuerza y el vigor sin ocaso, la luz indeclinable… por una sola mirada, un solo beso, una sola caricia de Penélope. Está dispuesto a renunciar a la gloria imperecedera y sublime por un solo instante junto a ella, aún a riesgo de que los dioses decretasen su muerte en el instante siguiente.
Calypso aún lo observa y, perturbada, adivina la decisión en su mirada…
Zeus acepta.
No sabe el héroe que su inusual elección ha enmudecido hasta a los propios dioses del Olimpo, que en su gesto diminuto y luminoso se ha hecho eterna la fragilidad humana.
No alcanza a comprender Odiseo que, en él y con él, la arcilla y el polvo humano se han convertido, al fin, en simientes de inmortalidad.
LA AMISTAD, LOS SUEÑOS Y LA VIDA
LA AMISTAD
La amistad vana
la vanalidad amistad
la incompletitud del ser
la falta de perfección del ser
la incompletitud
incompletos estamos y a punta de desgarrados futiles intentos, tratamos de rozar la gloria
hasta cuando el sufrimiento
realización
satisfacción
oportunidad disque divina para los privilegiados de la creación
LOS SUEÑOS
Los sueños se hacen realidad
los sueños se cumplen
la lucha es la correcta
la lucha rinde sus frutos
toda causa tiene su efecto
y Dios concede las mieles del empíreo a quienes supieron esperar
LA VIDA
Que sostiene los sentimientos
quien se esconde detrás de las cuerdas que nos animan?
Quien se alimenta de nuestras necesidades mientras ajenos nos movemos en el padecimiento de los vivos
cuánto falta?
cuánto falta?
podremos algún día develar el misterio.
¨Entre montañas¨
En un desierto de montañas
Recibe al viajero un oasis de fe.
Solo el que sube
Sabe del llanto de las nubes.
Las paredes palpitan discursos
De ecos casi olvidados.
No se puede esquivar la puñalada de versos
Como clavos en la cruz
Cuántas plegarias se consumen en charcos de velas,
Cuántos anhelos marchitan los girasoles.
Patrona de la miseria vestida en oro,
Saltas de tu prisión de cristal para quebrar el escepticismo
Mientras afuera la globalización devora las puertas…
Entre montañas,
Duerme la cura del egoísmo
Reflexión 4(Tiempo de vivir)
Hay momentos en los que, cansados de reflexionar, solo nos queda un terrible y enorme vacío en el pecho. Nos pasamos la vida buscando los por y por qué de las cosas y nos olvidamos del disfrutar o sentir para simplemente comenzar a vivir.
Nos acostumbramos a encontrarle lógica a todo lo que hacemos o decimos, sin percibir que mientras discutimos y calculamos cada ecuación logarítmica de nuestra impredecible vida, restamos y dividimos placer, ilusión, sueños, risas, tiempo…
Muchos se refugian entre colores y rasgos de pinceles y crayones, melodías punzantes de interminables temas, hermosos paisajes refrescante a nuestra mirada, ropas, accesorios, palabras plasmadas en una simple hoja, y hasta en inventadas enfermedades o creencias de nuestro ayer; pero, aunque coloquemos todo en un mismo lugar u objetivo, descubrimos que no es suficiente y continua el vacío.
Es donde preguntamos, si ¿valió la pena buscar explicación o motivo a cada reacción y toma de decisión? Si el objetivo de la vida es nacer, conocer, aprender, disfrutar, sentir, callar, experimentar; ¿por qué continuamos tratando de reconstruir o idear un camino a recorrer para darnos el lujo de decir, que ideamos un futuro, un “final feliz”?
Detenemos nuestro paso interminable hacia ese largo vacío lleno de cuentas y destrozando nuestra ropa, rasgando nuestra fingida sonrisa y venda de los ojos, decididos olvidar y comenzar a vivir.
Basta de cuentos, notas de escritorio, tachaduras innecesarias, marcas en el calendario, cuentas de ahorros, cajones de recuerdos… ¡Hoy es día de sentir, llorar, reír, bailar, amar, acariciar, disfrutar, beber, jugar, ayudar, escuchar, aconsejar, soñar, vivir!
LA VIDA CUENTA EN EL HOY Y AHORA, no esperes un mañana, una tarde; nunca se sabe cuándo paren las manecillas del reloj. VIVE sin depender de tiempo y comenzaras a disfrutar tanto de los aplausos, que no te percatarás del final de tu función.
Reflexión 8 (Relato de 12 meses)
Hoy, cansada de escuchar repetidas sinfonías, con la tenue luz de mi imperfecta lámpara, esa que no olvido, pues con ella brotan cientos de recuerdos y sentimientos que se empeñan en dominar mis dedos… triste pero tranquila, me siento a pensar, razonar, calcular, imaginar, descifrar, idear, analizar, escuchar…
A esta hora, y ya tocando el momento de decir adiós a un cansado, agitado y ¿por que no?, inesperado año; me detengo a recordar cada pasaje, cada alegría, añoranza, despedida, sorpresas, sueños, metas cumplidas, batallas perdidas, experiencias adquiridas, todo lo que ha transcurrido en mi vida, durante estos contados meses del año.
Este año, aprendí y descubrí el verdadero amor, pues comencé con el ser que me dio vida, mimándola y diciéndole lo mucho que la amo, algo que no había tenido el valor de confesarle y quizás no estaba segura de lo tanto y tan imprescindible que era para mí. A veces nos damos cuenta, un poco tarde de lo importante que es en nuestras vidas el amor de una madre, solemos dejarla en un insignificante plano y cuando el pecho se aprieta, se ennudece la garganta, se aturde nuestro pensamiento, solo vemos los brazos abiertos, las mejillas humedecidas de llorar a nuestro lado y la fortaleza inhumana de sus cansadas manos de esa hermosa y maravillosa mujer, quien se entrega sin esperar nada a cambio, la que solo sueña con un futuro brillante y nos escuda de los arañazos que suele darnos la vida. Tuve incluso la sensación de perderla y solo ahí brotan los miedos más oscuros de nuestra alma; pero gracias a dios, aun me queda tiempo para recuperar las horas perdidas. No dejemos que el tiempo pase, sin repetir a cada instante que tan grande es nuestro amor y que tan agradecidos estamos de haber nacido de ella…
Me sentí como pocas veces, afortunada, pues a pesar de los inconvenientes o problemas que suelen aparecer, a pesar del tiempo y los criterios que suelen llegar; gocé de contar con dos grandes amigas. No hablo de amigas comunes, esas que solo están una u otra vez en nuestras vidas, hablo de las que se vuelven hermanas, las que nunca fallan, las que sin esperar te sostienen en momentos de debilidad, te animan en tristezas, ríen contigo, aunque tus chistes se vuelvan pesados, no pierden tiempo criticando tus defectos, más se preocupan por resaltar tus virtudes y hasta te ayudan a combatir tus imperfecciones. Nunca será suficiente para agradecer a dios por permitirme esa amistad, nunca me perdonaré si las llegara a perder…
Me esforcé mucho, al punto de llegar al estrés, pues quizás heredé la entrega obsesiva al trabajo. Hay momentos en los que nos cargamos de tantos compromisos y deberes laborales, y ya tapados en esa gran nube, nos olvidamos del tiempo para descansar, el nuestro. Siempre debe existir el momento de respirar; …hasta los peces suben a la superficie en busca de aire… Recogí, regaños propios y adquiridos, desplantes y maltratos de personas que, como yo, deseaban contar con un gran día y no pudieron ocultar su decepción; más no descansé y continué absorbiendo aún más carga, de la que podía soportar. Durante todo este tiempo, arrastrándome con la fuerza que le queda a mi mente, pero el afán de no rendirme y vencer aun en la adversidad, continuo mi paso. No niego que a veces lloro detrás de mis oscuros anteojos, para no ser visto; río al descubrir que parte de lo que me atormentaba, podía resolverlo con un simple abrir y cerrar de ojos; callo con decepción cuando descubro que a pesar de mi entregar para muchas personas sigo siendo una simple pluma dentro de un ordenador; no pretendo convertirme en la voz que recrea un gran discurso, ni los pensamientos plasmados en un vendido libro; más a veces me gustaría ser solo una coma, en un simple párrafo, pero ser vista, solo eso… Es bueno que se nos reconozca, aunque sea una vez nuestro esfuerzo, inconscientemente eso nos empuja a entregar más…
Sufrí, pues como cadena de vida, tuve que despedir a un ser querido. La vida pasa y nunca sabremos cuando pararan las manecillas del reloj. No existe límite de edad, impedimento físico, nivel cultural, antecedentes penales; el único requisito que se necesita para que se detenga nuestro tiempo es estar vivos. Muchas veces no entendemos el porqué del inesperado fin; más con la tolerancia del hecho, nos convencemos de que ha sido lo mejor. No esperemos el tiempo límite para decirle a nuestros seres queridos cuando los amamos, pues quizás mañana sea demasiado tarde.
Estos y más han sido los capítulos de mi vida durante este 2018, quizás la mayoría algo dolido, pero la magia está en volverlos enseñanzas. Para este próximo año, e incluyo a todo el mundo, pues todos pasamos por similares historias; pretendo ser un poco más yo:
Comenzaré a dar gracias por cada día de vida, le diré a todos a mi alrededor que tanto los amo, contaré las gotas de lluvia que caigan sobre mi mano, reiré ante los problemas que se empeñen en sobrecargarme, ayudaré a todo el que esté a mi alcance sin importar quien sea o si lo vuelva a ver, lloraré al disfrutar cada atardecer y reiré al recordar el día que se asoma al despertar, cantaré, amaré, soñaré, retomaré mis metas ya olvidadas y que son parte de quien soy. No escucharé los lamentos y regaños de la gente, más regalaré flores al que con golpes me asecha. Gritaré a los siete vientos que estoy viva y no contaré el tiempo. Este año me propongo vivir el momento, dejaré de pensar en mañana, comenzaré a preocuparme solo en el hoy, pues con eso será suficiente… Es tiempo de vivir a plenitud, obviar los problemas y disfrutar de las alegrías, y si es preciso cambiaré mi voz, cantaré con esa que llevo escondida dentro de mi corazón.
Dejemos atrás todo lo que atormenta y preocupa nuestra alma, solo pensemos en alegrías, amores, ilusiones, metas, sueños, bendiciones, seres queridos, familia, paz…
El ser humano cuando nace es como un rompecabezas, si logramos armarlo revelaremos nuestro interior, somos un enorme imán: … viviremos exactamente lo que seamos capaces de atraer… concentremos nuestra mira a todo lo que queremos alcanzar.
Título: “Algo”
El hombre caminaba por un árido desierto, cuando divisó algo a lo lejos. Al irse aproximando notó que aquello se había hecho tan pequeño como la uña de su dedo pulgar. Inmóvil, sin pulso y abandonado a su suerte, el hombre decidió enterrarlo.
Varios años después, recorriendo la misma ruta, se alarmó al ver erguido ante sí algo ahora prominente, muchísimo mayor que él, lleno de hojas y con una piel dura y seca. Observó todo a su alrededor, cerciorándose de que era el mismo sitio, entonces comprendió: había cobrado vida el primer árbol del mundo.
Hoy en la mañana, publicaron 3 cuentos cortos enviados por mí, después de un tiempo y de volver a revisarlos con el contador de caracteres del Word, me di cuenta que los 3 sobrepasaban el máximo de caracteres permitidos por lo que decidí reelabóralos, tratando de que no perdieran su sentido, ellos fueron:
SORPRESA, 1ro de Febrero a las 9:46 am
MOMENTOS FINALES, 1ro de Febrero a las 9:49 am
LA BODA, 1ro de Febrero a las 9:51 am
Los 3 serán sustituidos inmediatamente, en el caso de MOMENTOS FINALES, para disminuir caracteres hasta tuve que cambiarle el título y llamarlo ahora FINAL.
Disculpen las molestias. Gracias
SORPRESA
Nervioso está Alex en el antedespacho, recuerda cómo horas antes el jefe lo increpaba. También recuerda cada minuto de la pasada noche.
Recuerda, si, recuerda:
- “¡Tenías que matarla, era sencillo, estaba sola en la habitación del hotel!,” ¿Era tan difícil? ¡Esa mujer viva es un peligro!”
Alex evoca esas palabras y recuerda a la mujer, su cuerpo deslumbrante, semicubierto con una toalla diciéndole con voz suave:
- “No te conozco, pero sé a qué viniste. Por favor, hablemos, no lo hagas.”
Ante esa visión, no pudo apretar el gatillo. Ella insistía:
- “Ven, ven a mi lado.”
“Jefe, fui hechizado, no supe quién era ni a qué fui allí, pero tuve la mejor noche de mi vida”.
Ahora revive en su mente la noche de placer con la enigmática desconocida, y las palabras del jefe:
- “Imbécil, esa mujer es diabólica, te acordarás de mí y te pesará, lo mismo me ocurrió, la perdoné y mírame, ahora quiero matarla.”
Mary, la secretaria interrumpe sus pensamientos:
- “La viuda del jefe hereda todos los negocios. Se reunirá con nosotros ahora, para salir al velorio. Irá con su nuevo guardaespaldas, que de momento se encargará de todo. Es un joven que conoció anoche y la salvó de morir también asesinada.”
FINAL
¿Terminar así? Tras 25 años uno se confía, actúa como uno más, pero sabe que no lo es. Ese fue mi error. Mi padre (sí, mi padre) ¿me perdonará? El sabrá resolverlo, confío, pero ya nada será igual, tendrá que partir de cero. 25 años perdidos.
Debí esquivar el camión, y ahora ¿Cómo evitar que sospechen?
Algunos hacen por ayudarme, otros sacan fotos para subirlas a internet, una anciana llora, reza; dos tratan de sacarme, pero estoy bajo el camión, la cabeza destrozada, ¿muerto? No estaba preparado para esto, pero mi padre me dijo que podía suceder y yo pensé que exageraba.
Llegan la policía y una ambulancia, linda la enfermera, cuando salga de esto debo localizarla.
Veo al chofer imprudente, ¡circular borracho a esa velocidad !, cosa de humanos, diría Talía, mi amiga del Pre, pero no, no puedo aceptar este final.
Llega mi padre, resolverá esto, él me conoce muy bien y no va a permitir que 25 años de trabajo terminen por ese imbécil.
Se acerca despacio, lo veo en su cara, me va a retirar el chip con disimulo, no... ahora sí voy a morir, pero hace bien, no soy único, hay muchos hermanos que ni yo conozco regados por el mundo, quizás tú o tu vecino sea uno de ellos…
Una voz dijo: “¡Mi hijo ha muerto!”
LA BODA
Estoy nervioso, hoy se cumple mi sueño: Me caso con la mujer amada, quien me hechizó cuando la vi. Ahora, ante el altar, evoco…
Lía llegó al Pre en el último año. En secreto averigüé todo sobre ella: Buena alumna, venía de otra provincia luego del divorcio de su madre, Ana, que cuando fue a inscribir a Lía en el pre, dejó a muchos boquiabiertos.
Al principio fue difícil acercarme. ¿Cómo lograr lo que todos intentábamos?, Lía hablaba con todos, pero hasta ahí. Busqué mil pretextos; cuando creía que la tenía convencida, todo se desvanecía. No sirvió el cuento de la prima peluquera que podía peinarla gratis, ¡justamente la que las peinó a ella y Ana hoy! Tampoco fingir que necesitaba ayuda en matemáticas, pues cuando vio mis notas eso se vino abajo. Yo solo quería que me invitara a su casa. Al final, le hablé de mis dotes culinarias. ¡BINGO! me confesó que ni ella ni su mamá cocinaban bien, y me dije: “el amor entra por la cocina”.
Me invitó a su casa para conocer a su mamá y ¿por qué no?, para que les cocinara algo...No crean, no fue fácil, fue más de un año entre visitas y demostraciones de cocina, pero al fin mi sueño se hizo realidad. Ah, Ahí vienen mi futura esposa y su hija: hoy me caso con Ana.
Conocía de historias
sobre barbarie;
Referencias, citas, leyendas, canciones,
Ritos en casa;
Luego en la escuela, con cuidado inmenso,
Y veneracion profunda,
La voz de los ancestros,
Desde su cuna.
Parte de la historia leida,
La reemplaza la historia viva.
Decididamente, mucho compromuso demanda,
La voz de mis ancestros.
Obligatoriamente, hay que continuar por el camino iluminado
Por tantos de ellos en la manigua.
La historia no puede olvidarse;
Quizas, pudieras vivirla,
Y entonces,
Tendrias que seguir
En la manigua,
Si de buen lector se tratase.
Que pena de tanta barbarie,
Aun en ciudades y selvas;
Los diamantes continuan viajando de coche en coche,
Y volando en primera clase...
Mientras, tu historia muere,
En medio del dolor, incomprendido, por los que se atreven a querer insultar la Gloria que hemos
Vivido.
Compromiso renovado.
Ordene!
Pensé pudieran quedarse lejos
Estos mis recuerdos de otras calles,
Otros rostros,
Otras finas arenas y turquesas aguas
Dibujando y borrando
Pies descalzos vendiendo, buscando, quizás la única comida del día para todos.
Pensé que, quizás,
Tantas horas de cielo y nubes
En movimiento contrario,
Pudieran, junto a la alegría del reencuentro,
Comenzar a atenuar la pena que me dejaste...
Que tanta pena
Que viene a cada instante a recordar que hay muchos otros
Que ni conocen de tu alegría compartida,
Y bien ganada entre tantos.
No quiero,
No puedo,
Nunca olvidare
Tantos ojos inmensos de alegría por la más simple razón,
I tan llenos de pena
Por la maldita culpa del Oro.
Mi poco Oro,
Compartido en medio de tanto empeño,
Me obliga a no olvidar
Tanta pena concentrada.
Un segundo en la eternidad.
De sus ojos brotaban las lágrimas más puras que un ser humano ha podido ver, mientras su cuerpo se estremecía por completo y con su mano apretaba fuertemente la mía sin saber que hacer. De sus labios salían sin fuerzas sus últimas palabras diciendo...no me sueltes, no me sueltes, yo estoy bien...
Gonzalín y el Coronel.
Gonzalín y el Coronel.
En aquella Habana de finales de 1958, todos los vecinos de las ocho cuadras que ya hacía varios años recorría en funciones policiacas querían a Gonzalín. Tal cariño los inclinaba, sin excepciones, a que fueran indulgentes con su afición al licor y las mujeres, realidades de la vida que, separadas, él podía rechazar; pero combinadas en sus versiones claras, oscuras o amarillas, se le hacían irresistibles.
Como practicaba con frecuencia esas aficiones en sus variantes matrimonial y por la libre, cada vez que cobraba su salario escondía algún dinero para su financiamiento en el cañón de un revólver heredado de su padre; único lugar en el que Dora, su esposa, no se atrevía a registrar por el terror que le inspiraban las armas de fuego.
Así las cosas, la vida de Gonzalín Junto a Dora y Dieguito, su hijastro, transcurría en placenteros ciclos de vida conyugal e infidelidades… hasta que se le jodió la tranquilidad cuando detuvieron a Dieguito por Revolucionario. Cuando le dieron la noticia, comenzó a buscarlo por las estaciones hasta que un policía amigo le dijo confidencialmente: <>.
<>.
Unos días después, al recibir una llamada del ayudante de Ventura, partió para el Aeropuerto en un carro de alquiler. Respiró aliviado al percatarse que, salvo algunos moretones en la cara, el muchacho estaba bien. Se abrazaron y después de presenciar el despegue del avión, Gonzalín se dirigió al encuentro con el Coronel.
<>.
La expresión en el rostro del Coronel le recordó la de Dora la noche en que lo sorprendió besándose con Elvira en el Alí bar.
<> Exclamó mientras metía la mano en el sobaco para sacarla vacía después de titubear unos segundos. <>.
A través de las persianas que dan a la calle Octava, Gonzalín pudo ver como partía el auto que lo trajo y ocupaba su lugar un carro perseguidor que aun estaba ahí cuando se acostó para tratar de conciliar el sueño. Fue el peor fin de año de su vida, hasta que una madrugada escuchó que le gritaban:
<>.
Vino a comprender qué le decían cuando Ruperto, su vecino, con un litro de ron en alto, repitió la noticia alborotado y notó la ausencia del carro perseguidor. Entonces lo embargó una alegría tan bestial que en calzoncillos él y en refajo y ajustadores Dora, la arrastró hasta el balcón a pesar de sus protestas y accionando su viejo revólver, efectuó hacia el infinito un disparo, el más caro de su vida, que mezcló, con el olor a pólvora deflagrada, un fuerte tufo a papel moneda chamuscado.