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Cubadebate y Ocean Sur convocan al III Concurso de Microrrelatos (+ Video)

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Ilustración: Edilberto Carmona Tamayo/ Cubadebate.

Cubadebate y la casa editorial latinoamericana Ocean Sur convocan a la tercera edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017 este sitio web dedica al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.

¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como poeta, guionista o narrador. El ganador obtendrá una colección de libros, cortesía de Ocean Sur, los tres textos que compilan los artículos más destacados de Cubadebate que presentamos en nuestro aniversario 15, y la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.

Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, una décima, el inicio de una novela o testimonio…

Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el jueves 7 de febrero, el día que iniciará la XXVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.

El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Nos comunicaremos con los ganadores a través de la dirección de correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.

Ocean Sur y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.

En video, la convocatoria

Se han publicado 783 comentarios



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  • osmel oliver cosido dijo:

    VEJES

    Hacia 10 minutos habían dado las 12, que tarde era, se levanto miro para sus adentros y murmuro, que horrible.
    Volvió y se dejo caer allí, donde había comenzado todo, donde había estallado el BIG BAM de su juventud...

  • Osmel Oliver Cosido dijo:

    VEJEZ

    Hacia 10 minutos habían dado las 12, que tarde era, se levanto miro para sus adentros y murmuro; que horrible!.
    Volvió y se dejo caer allí, donde había comenzado todo, donde había estallado el BIG BAM de su juventud...

  • Leonel Lazo Montalvo dijo:

    Te imaginas todas las flores del mundo reunidas?
    Y todas las sonrisas alrededor de un gran sol resplandeciente?
    Y las más bellas playas existentes, en fila, como para que nunca termines de admirar?
    Pudieras sumar a tu imagen un brillante futuro para todas las personas que esperan...

    Y si nos vamos a otro mundo, y todo eso lo negamos, y miras el rostro verdadero del origen de tus riquezas?
    Esa es la Africa devastada por tanto empeño vil.
    Africa merece,lo que por derecho propio nos obliga ya a devolver;
    Toda la riqueza del Mundo
    Robada, engañada, violada, ultrajada,
    Obliga a repensar diseños universales;
    Obliga a detener tanta mentira .
    Vaya y mire,
    Africa, por derecho propio lo obtendrá,
    O si no, de que sirven las Naciones Unidas?

  • Ernesto Coloma dijo:

    Habana

    Donde la bicicleta es un lujo
    La necesidad vida
    La guagua; espera deseada
    Cultura la palabra
    Los niños infancia
    … y hasta los perros ríen,
    “el camello” la novela que
    Hemingway no puedo escribir.

    La fruta diosa vitamina
    Sus gentes reflejo de Cuba
    Virtud el coraje
    Casas llenas de soleada
    convivencia.
    Tierra terrenal
    Paraíso histórico
    Alegría el caminar
    La mujer monumento
    Crisol musical.

    Habana centro, vieja, y
    por nacer
    No te prometo…
    pero he de volver

    Ernesto

  • 123456 dijo:

    ¿Habrá premiaciones por categoría?

  • Miguel González-Carbajal Pascual. dijo:

    Inicio de novela:
    El TORCIDO
    “Tu quoque, Brute, filii mei!”
    Gaius Iulius Caesar
    Genio y pergeño

    León le llamaban desde niño sus allegados, más que por su valor, acaso porque alguno de ellos con precocidad clarividente adivinó sus potenciales inclinaciones predatorias. Sin embargo, había recibido una educación espartana en un lejano pueblecillo de campo que le proporcionaron sus padres humildes y honestos hasta la excelsitud quienes pusieron ante sus ojos desde la más tierna infancia el ejemplo de su pureza intachable. ¿Qué pasó con aquellas acrisoladas enseñanzas que no supo aprovechar?
    De edad provecta, casi septuagenario, nariz levemente respingada, un voluminoso corpachón más ancho que alto servía de guarida a sus pretensiones temibles que no dejaban de olfatear con fruición de sabueso en pos del próximo trofeo de rapiña. Gordo, panzudo y miope, no podía prescindir de gruesos lentes montados en una rústica armadura de plástico; exhibía con orgullo una barba hirsuta de color grisáceo que le confería un inobjetable aspecto sucio que se veía incrementado por un rostro lleno de excrecencias foscas de distinto tamaño que marcaban relieve sobre su piel cetrina sin apenas dejar espacio libre; a través de la barba se dibujaba una maltrecha dentadura, ya diezmada en su integridad visible, que demandaba al menos un atisbo de piedad y atención que mitigara los despiadados estragos de la incuria. Las piernas gruesas pero endebles a duras penas aguantaban el peso de esa inmensa humanidad ventruda y vacilaban trémulas al tensarse para desprenderla del asiento, acción que solía acompañarse de un quejido bronco que León emitía sin darse cuenta; ante la desproporción de la potencia muscular de las extremidades inferiores con su ciclópeo peso corporal la flexión gradual de las rodillas le estaba prohibida, por ello para sentarse simplemente se dejaba caer con displicencia ajeno a los daños colaterales sobre el mobiliario que debería resistir lastimero y crujiente el embate abrumador de aquella masa grotesca. Este formidable conjunto somático se veía desfavorecido por una descuidada vestimenta consistente en pulóveres de tela gruesa, desarrapados, húmedos y manchados de un sudor espeso estimulado por la inclemencia del calor de nuestro clima y por el propio atuendo que era coronado por una sempiterna gorra de pelotero en inútil empeño por guarecerse del sol. Su voz era estruendosa y al articularse en lenguaje sonaba como un mugido gutural que taladraba el sistema auditivo de quien se encontrara dentro del kilométrico alcance de sus rudas cuerdas vocales. Se quedaba dormido en cualquier parte ya que hacía años que no podía conciliar el sueño con tranquilidad por padecer apneas recurrentes nocturnas que su obesidad empeoraba —o quizás por la tortura incesante del rencor y la envidia de los que hacía mucho tiempo no podía desasirse; los ronquidos eran de fatigada asfixia, inquietantes. Su apariencia era una mixtura híbrida, a tres partes la imagen de un fauno con otra de jabalí verrugoso. Estamos en presencia de León Cloaca Q´ Rezuma, maestro en forjar entuertos —en vez de deshacerlos a diferencia del amable y legendario Alonso Quijano.
    Cuando lo conocí, en los felices años de nuestra adolescencia, reía con contagiosas carcajadas y hacía simpáticos cuentos, algunos de doble sentido. En la actualidad había perdido la capacidad de sonreír, su modo era hosco, la mirada torva, los ademanes fieros, el semblante altivo —inextinguiblemente presto para impactar a la concurrencia al expeler una parrafada plagada de simplezas y yerros. Su aspecto de hoy no tenía nada que ver con el que exhibía en la juventud; definitivamente no era el mismo. Sobre su propia carne se había operado de manera implacable un fenómeno semejante al descrito por Oscar Wilde en el lienzo de “El Retrato de Dorian Gray”, aquella inolvidable novela.

  • Leonel Lazo Montalvo dijo:

    El corte impreciso
    O aún exacto,
    Puede detener la vida del bosque,
    O truncar el amor para siempre;
    Por qué no intentar comenzar de nuevo?
    Tradiciones muchas se arraigan en todo pueblo
    Pero el amor,
    Nunca debe pagar por ellas.

    Y así, como crisol de pueblos serás por siempre,
    Y así como los árboles del bosque han de crecer con amor,
    Y necesitan frutos bendecidos,
    Nunca estará bien si al nacer les arrancan el alma...

  • Diansy Benítez dijo:

    A veces me pregunto si el amor sincero existe, a veces me pregunto si la verdad existe, a veces me pregunto si la muerte existe, a veces me pregunto si la vida existe, a veces me pregunto si el hoy existe, porque si todo eso existiera todos fuésemos testigos de un cuento que nunca terminaría, partícipes de un mañana que sueña con lucidez la nostalgia del ayer, cómplices de un vacío al que llamamos universo y que se convierte en el peor de los momentos en psicólogo de tus pensamientos, culpables de tener la misma forma corpórea que aquellos que realmente arruinan el infinito, secuaces de una historia que sin más nos convierte en parte de su desdicha eurocentrista, caprichosos de una vida que defendemos a capa y espada y en la que no estamos hasta que queremos sino hasta que ella quiera, porque somos eso, la teoría de una aventura que quizás si todo lo antes mencionado existiera pudiéramos decir que estamos aquí para contar, vivir, pensar, amar, confesar y morir, porque de eso va, de fingir hasta el cansancio y seguir adelante en un mundo el cual realmente nunca podremos confirmar si existe, por eso mi duda nunca nadie la podrá definir, mi duda es y será eso, un simple a veces.

  • Diansy Benítez dijo:

    A veces me pregunto si el amor sincero existe, a veces me pregunto si la verdad existe, a veces me pregunto si la muerte existe, a veces me pregunto si la vida existe, a veces me pregunto si el hoy existe, porque si todo eso existiera todos fuésemos testigos de un cuento que nunca terminaría, partícipes de un mañana que sueña con lucidez la nostalgia del ayer, cómplices de un vacío al que llamamos universo y que se convierte en el peor de los momentos en psicólogo de tus pensamientos, culpables de tener la misma forma corpórea que aquellos que realmente arruinan el infinito, secuaces de una historia que sin más nos convierte en parte de su desdicha eurocentrista, caprichosos de una vida que defendemos a capa y espada y en la que no estamos hasta que queremos sino hasta que ella quiera, porque somos eso, la teoría de una aventura que quizás si todo lo antes mencionado existiera pudiéramos decir que estamos aquí para contar, vivir, pensar, amar, confesar y morir, porque de eso va, de fingir hasta el cansancio y seguir adelante en un mundo el cual realmente nunca podremos confirmar si existe, por eso mi duda nunca nadie la podrá definir, mi duda es y será eso, un simple a veces.

  • Pastor Omar Alfonso Pacios dijo:

    EL FUNDADOR DE CIENFUEGOS
    EPÍLOGO
    Romper escollos, avanzar contra viento y marea, sin reparos, es decisión inquebrantable de hombres perseverantes, obsesivos en el empeño; esta cualidad ¨ entusiasta ¨ como la simplificó José María Cienfuegos, fue el motivo por el cual lo escogió, entre otros ventajosos optantes que ofrecieron más recursos que Don Luis De Clouet. Este, sin embargo, compañero de aventuras por el Mississipi, era el militar duro, ideal, bien conocido, capaz de llevar a cabo el proyecto acariciado durante meses por ellos y el Intendente Ramírez. No se equivocaron; apenas desembarcó en Jagua fue el más severo cumplidor del deber en el asentamiento. Bastaron pocos meses para convertirlo en La Fernandina y diez años después en Cienfuegos. Su recia educación y su carácter exaltado parecían salidos del mismo afán del Cid Campeador en su destierro. Más de una vez se llamó a sí mismo noble vasallo de Su Majestad. A pesar de las ¨ injurias ¨ de sus enemigos siempre tuvo fe en la Monarquía y esa fidelidad la expresaba en documentos entregados personalmente en Madrid. Quizás sus coterráneos nunca entendieron que el divisionismo que quiso implantar con tanto denuedo estaba contenido en las órdenes blanqueadoras de su misión. No podían aceptar aquel desenfrenado oficial español que perjudicaba a los peninsulares y los cubanos para privilegiar a los franceses, aquellos que comparaba como los nobles vasallos del Rey en Louisiana. Las veces que fue enjuiciado pudo salir airoso. Antes de entregar finalmente el Gobierno de la Villa fue ascendido a Brigadier, poco después prestigiado como Conde. En su espíritu ardía la llama de los oficiales que pelearon en Europa con Napoleón. Los que entraban al ejército como soldados y se destacaban en la guerra para convertirse en héroes de novelas románticas; oficiales ambiciosos que ganaban gloria y riquezas con sus victorias. Así, conquistando lo propio con grandes esfuerzos y sacrificios, consideraba despreciables a los que, sin mover un dedo, heredaban tierras y fortuna, incluso sin ser hijos de la, adoptada por él, Madre Patria española. Por eso nunca quiso a los monsieritos, los letrados y vagos quienes le ocasionaron tantos disgustos, ni a Santa Cruz que, aún considerado de proverbial bondad, calificó de Jefe de sus enemigos. No fue perfecto, pero tuvo que luchar entre la espada y la pared para alcanzar su objetivo. Lo que muchos historiadores pueden valorar como insalvables defectos, pesan poco cuando se llevan a comparar en la balanza con vencedoras virtudes.
    No fueron aquellos cienfuegueros que lloraron en sus exequias y prefirieron dejar su cadáver en la España de sus Reyes, ni tampoco los que trajeron sus restos por avión en una campaña política para dejarlos olvidados en la bóveda de un banco. Somos nosotros, los cienfuegueros de hoy, quienes hemos comprendido la historia como un devenir inexorable que nos hace concientes y tolerantes; capaces de reconocer los méritos de aquel que contribuyó a cimentar nuestras raíces; somos los que lo sacamos del Museo de la Ciudad para honrarlo merecidamente y perpetuar su memoria con un solemne monumento de mármol, diseñado con respeto y devoción por el escultor Juan García. Gloria eterna a nuestro único y perseverante FUNDADOR DE CIENFUEGOS.
    Pastor Omar Alfonso Pacios

  • alexey dijo:

    En el pueblo ocurrio una de las batallas mas importantes de la guerra de liberacion, en la punta de la loma el martillo, bajo dos frondosas algarrobas, se ubico un joven capitan, con la unica mision con su ametralladora treinta de no dejar pasar al enemigo en auxilipo del cuartel cercado a dos kilometros, la carretera serpenteaba en la falda de la loma,la batalla duro dies dias con sus noches el tableteo certero de la treinta dejaba una estela de cadaveres insepultos,que los guardios de la tirania no se atrevian a recoger,los puercos, hacian su mejor festin con los cuerpos putridos,la mision fue cumplida.
    cincuenta años despues a la entrada, el municipio construyo vallas alegoricas a las batallas del momento, en primer plano sobre una valla de hormigon, cinco rostros firmes y alguno que otro sonriente,debajo la profetica frase, volveran.acto seguido sobre un cartel de mas de tres metros, a relieve con uniforme y voina verde olivo, barba copiosa y fusil en ristre, la firme figura del bravo capitan. a sus pies en letras muy rojas la celebre frace.
    Descuide comandante, por aqui no pasaran.

  • alexey dijo:

    Mi abuelo que fue el unico analfabeto que sobrevivio a la campaña de alfabetizacion,me invita a ver un juego de beisbol entre los equipos Camaguey y Serranos, la noche de verano irradiaba un calor tenue,el estadio perfectamente alumbrado que a mis ocho años parecia magico,el ruido ensordecedor de la gente, la vistosidad de los trajes,los bendedores de churros y chambelonas,el espectaculo parecia de otra galaxia.
    al dia siguiente en las tertulias mañaneras de la casa, el abuelo, conversador voras,y con grado de ingenuidad le dice al coro de mis amigos sentado en rededor de la sala,
    -anoche tuve una deseccion tremenda, fui al estadio a ver los corredores correr despacio como en la televicion y jamas pude ver la dichosa camara lenta.

  • Kubinka dijo:

    Mueve el aire con tu queda y terca laboriosidad. Aparta la sobra con el sol de tus pasos, e ilumina así mi vida...

  • Luis Francisco Diaz dijo:

    Un poema para prohibir.
    Por que me mira de ese modo señora
    Si sabe usted que soy sensible
    Será por eso
    Le han contado que es mi placer
    Llenar de rosas al amanecer
    La habitación, la cama toda
    Seguro algún amor indiscreto
    Le ha dicho que digo poemas al oído
    Y que no solo versos libres
    También sonetos
    Alguna, quizás esa misma mujer
    A distorsionado mi forma tan normal de amar
    Porque es normal amiga mía
    Que cuando se ame, todo se detenga
    Existan rosas, besos extraños, caricias nuevas
    Y el alarido final, la muerte chica
    Todo lo que le han contado
    Puede ser perfectamente cierto
    Pero no amo por encargo
    Estoy muy lejos de ser un amante a la medida
    Ahora bien, si tanto le agrado
    Suba a mi cuarto, la invito a un trago
    Y le prohíbo que me hable de amor

  • Héctor Placer Cervera dijo:

    ...mis experiencias relacionadas con cuestiones sociales o políticass se irían formando a través de las siguientes vivencias, impresiones, hechos, situaciones y ocurrencias que dejaron sus huellas en mi mente:
    -Sería el año 1950, tenía 7 años, los domingos por la noche cuando regresabamos de casa de mi abuela por la calle Carmen en La Habana y cruzábamos la calle Lealtad, desde el medio de la calle se podía oir la alocución de Eduardo Chibás (dirigente del partido Ortodoxo) porque todod los radios del barrio, a todo volumen, estaban sintonizados a la misma emisora. Su voz era chillona y gritaba denunciando la corrupción y todo el pueblo atento.
    - En el año 1951, mi hermano mayor con diez años y yo con ocho, estabamos en nuestra casa de la calle Carmen No. 67 entre Campanario y Lealtad hojeando una revista norteamericana "Mecánica Popular", encontramos fotos de los "marines" en Corea y estábamos entretenidos por los vistosos colores, acciones de desembarco, tiros de artillería, etcétera. Casualmente nos visitaba un joven abogado, muy amigo de la familia, nombrado Abelardo Piñeiro y al ver las fotos nos dijo: “Esos son los asesinos más grandes del mundo”; mi hermano y yo quedamos perplejos, volvimos a mirar las fotos y miramos a Abelardito y este nos ratificó: “No crean en esa vistosa propaganda, esos son tremendos asesinos”.
    Cuando Abelardito se fue, alguien en la casa, con un sentimiento de lastima, dijo: “Él dice eso porque, el pobre, es comunista”. En mi mente infantil lo asocie con alguna mala enfermedad terminal como la tuberculosis o algo así. En el subconsciente quedó un vínculo entre comunista-lástima-enfermedad.
    Abelardito había vivido varios años en los Estados Unidos, se había casado allí con una puertorriqueña y era una persona de ideas progresistas, conocía bien a los norteamericanos, pero no era militante comunista.
    A los comunistas la gente les decían “ñángaras” de forma despectiva siguiendo un prejuicio inyectado por la oligarquía reaccionaria, generalmente eran personas humildes y educadas, pobres que los pocos centavos que tenían los aportaban al Partido, eran muy disciplinados, se comentaba que “no tenían ni donde caerse muertos”. En realidad eran víctimas de los prejuicios y las mentiras instaladas por los norteamericanos en la mente del pueblo cubano.
    ─ En el año 1953 en la casa en cierta ocasión escuché un comentario entre mis padres que unos jóvenes habían asaltado una fortaleza en Oriente y habían asesinado a muchos de ellos y que al frente de esos muchachos estaba Fidel Castro. Mi papá cuando pronunciaba el nombre de Fidel se emocionaba porque lo conocía como dirigente de la Juventud Ortodoxa.
    ─ Sería por octubre de 1954. Mi padre nos llevó a mi primo Rogelito y a mí a ver un juego de pelota en el Estadio del Cerro, fuimos a las gradas, por el “left field” (jardín izquierdo). Los asientos de esas gradas eran bancos largos de madera y no tenían respaldar, por lo que muchas personas alquilaban unos respaldares metálicos portátiles que se enganchaban a la madera del asiento y todo resultaba más cómodo.
    Por ese tiempo Batista estaba empeñado en la construcción de un canal para el tráfico marítimo que atravesaría la Isla de Cuba de norte a sur. El proyecto se llamaba “Canal Vía Cuba” y el pueblo lo bautizó con el nombre de “Canal Rompe Cuba”. Las protestas eran continuas y a todos los niveles, en cualquier lugar las personas demostraban su desacuerdo. Los estudiantes universitarios eran intransigentes y consecuentes con las protestas.
    Esa tarde en el estadio también se armó la protesta en contra del canal, al mencionar la cuestión y el nombre de Batista la gente se puso colérica, como si le hubieran mentado la madre. Todos gritando, los de las gradas que tenían respaldares portátiles los tiraban por el aire, eran proyectiles, al que le dieran lo mataban. Aquello era impresionante y muy peligroso. Mi padre, protegiéndonos, corrió con nosotros hasta el extremo superior de las gradas y, en la primera oportunidad que tuvimos, salimos de allí. Después, papá nos explicó que Batista quería hacer un canal para los barcos y que partiría a Cuba en dos pedazos. Pensé, ese Batista debe ser una persona muy mala, porque la gente gritaba: ¡Abajo Batista! y muchas malas palabras. Yo tenía 11 años.
    Este canal que Batista intentó hacer estaba amparado en un Decreto Ley firmado por él (DL 1618 del 14 de agosto de 1954). Reflejaba la construcción de un canal con una longitud aproximada de 80 km entre la Bahía de Cárdenas en la provincia de Matanzas y la Bahía de Cochinos en la provincia de Las Villas, su anchura mínima sería de 40 m y su profundidad mínima de 15 m, permitiendo el tráfico de buques de gran calado. La inversión presupuestaria podía llegar a los 700 millones de dólares, con cesión de todos los derechos de construcción y explotación por un período que superaba los 99 años a la empresa norteamericana “Compañía del Canal Atlántica del Mar Caribe S.A.”
    Con independencia de la cuestión económica, para los norteamericanos esto representaba algo estratégico para el movimiento de su flota militar marítima. Las protestas por la construcción fueron generalizadas y lograron desacreditar el proyecto hasta evitar su ejecución. En realidad, el rechazo popular estaba más que justificado, de haberse construido el canal, hoy en nuestras reclamaciones a los norteamericanos, además de la Base de Guantánamo, habría que sumarle la cuestión del canal.
    Y continúan los relatos…

    • Héctor Placer Cervera dijo:

      Sencillamente “Che”

      No por estar ausente dejas de estar presente,
      eres la genuina y real expresión de lo revolucionario actual.
      Tu vida, tu obra y tus ideas son vigentes paradigmas.
      Tu presencia vibra entre nosotros.

      La experiencia de la vida te hizo forjar un carácter a toda prueba.
      Fidel, otro grande, vislumbró tempranamente, tus singulares cualidades.
      Junto a él, en el crisol de la lucha revolucionaria,
      tu pensamiento adquirió plena madurez.

      Dijiste lo que hay que hacer con la prueba de lo que habías hecho.
      Con valor incuestionable le pusiste pecho a tus ideas.
      Entrega incondicional, fidelidad y desinterés personal
      matizaron tus principios y conducta.

      Torcidos mentales, miserables de espíritu, pensaron
      que al ejecutar tu asesinato
      y desaparecer tu cadáver
      caerías en el olvido, la ignominia y la indiferencia.

      Tu imagen es hoy bandera, símbolo que recorre el mundo.
      Cada hombre con hambre, cada desposeído de su ser,
      cada humano sediento de dignidad y esperanza
      se aferra a tu recuerdo para estimular su lucha.

      Privilegiados los cubanos que, por azar del destino,
      te conocimos y coincidimos contigo en tiempo y espacio.
      Para todos nosotros, para todos los tiempos,
      fuiste, eres y serás, sencillamente “Che”.

  • Dunerkis González Pérez dijo:

    Ataque acústico.

    Él estaba enfermo, le dolía la cabeza, hacía varios días que se encontraba indispuesto, no podría narrar su padecimiento pues no era nada tangible, ningún médico podía ayudarlo; en las noches era cuando más se quejaba, cuando el silencio se volvía insoportable y estaba a solas con su conciencia, por el día, cuando podía hacer daño, o al menos tratar, casi no recordaba su malestar, pero era indudable, estaba enfermo.
    Decidió contárselo a su jefe y este, gozoso, ideó una trama digna de una novela de Asimov. ¡Daño cerebral! - Sería el diagnóstico, no de doctores renombrados, que no se atrevían, sino de las ratas que pululaban en la CIA.
    Su enfermedad tuvo consecuencias, casi cerraron embajadas por su mal, se rompieron relaciones de amistad, se buscó hasta el infinito una explicación y hubo hasta quien elucubraba pensamientos de anexión.
    Pero al fin se descubrió al culpable, estaba aquí, cerca de él, su chillido insoportable le achicharró el cerebro, no se sabe si por débil y maléfico o por tanta basura que guardaba, pero lo enfermó. El culpable no fue una honda sonora, ni un arma acústica, ni nada parecido, fue un grillo de 500 años, el mismo grillo que alegra mis noches, con los mismos años que cumple, mi bella Habana.

  • Juan Carlos Subiaut Suárez dijo:

    No tenía el tiempo necesario para elaborar un texto, pero mis compañeros de trabajo insistieron en que enviara este.

    Crónica de mi: ¡Hasta Siempre!
    Estamos desplegados a lo largo de la carretera que une al poblado de Coliseo con Cárdenas. Algunos están siguiendo por sus celulares las noticias del paso de la caravana y las nuevas se repiten de boca en boca. Nos tiramos unos a otros fotos con la bandera o sosteniendo una de sus imágenes más conocidas, la misma que ha presidido los múltiples lugares habilitados desde días antes para que reafirmemos nuestro compromiso, la que lo muestra de pie sobre la montaña, fusil y mochila al hombro, victorioso. Todos estamos expectantes. Será la última vez de tenerlo cerca, tener el honor de vivir este momento, del paso de la Historia frente a nosotros. Alguien divisa al helicóptero que precede y acompaña por aire al cortejo. Todos lo vemos. Retrocedo mentalmente casi medio siglo en el tiempo…
    Unos niños del barrio juegan conmigo a las bolas. Nos disputamos las esferas de vidrio en cada juego, probando suerte y puntería. Un ruido a lo lejos en el cielo nos interrumpe. Es un helicóptero. No sabemos ni siquiera su rumbo ni que tripulantes alberga en su vuelo, sin embargo, como siempre, hacemos lo mismo: Dejamos a un lado los juegos y nos ponemos a saludar al helicóptero y vocear lo más alto que pueden nuestras voces infantiles: - ¡Fidel!, ¡Fidel!, ¡Adiós, Fidel!
    El helicóptero describe un semicírculo y después retrocede, casi paralelo a la carretera, sobre nuestras cabezas, rumbo a Coliseo. Pasa una patrulla indicando bajar a la cuneta de la carretera. La gente se ordena en una línea que serpentea a ambos lados del camino. Nadie quiera estar en segunda fila. Preparan sus móviles para grabar el momento. Para ellos. Para los que no pudieron venir o tuvieron que quedarse asegurando las tareas en sus puestos. Para sus hijos. Para el futuro.
    El niño que fui yo crece. Ya para él el nombre no es sólo una referencia en labios de los mayores. Comienza a identificar Su imagen, a oír Su voz en sus discursos, a escuchar anécdotas de los privilegiados que lo han visto personalmente (en su pueblo viven varios combatientes de Girón). Más tarde, en la escuela, comienza a entender la relación del Hombre y la Historia. Pide y encuentra explicaciones. Bebe de sus primeros libros.
    Ya se acerca el cortejo. El silencio es total. Respetuosamente, no se agitan las banderas ni se gritan consignas. Las cabezas descubiertas, los pechos henchidos en la mezcla de emociones de agradecimiento, dolor y coraje, las manos sujetando una bandera. Pasan los primeros vehículos, el jeep con los generales y detrás, el armón con la caja de cedro cubierta con la bandera. Sencillamente, un nombre: Fidel Castro Ruz. Seguimos el cortejo con la vista hasta que se pierde.
    El niño se hace joven. Ya conoce lo suficiente para saber de la grandeza del Hombre, del nombre que repiten plazas y naranjales, aquí y allá, también en Jagüey, donde está becado. Un día, se entera que se ha cosechado un millón de quintales de cítricos y, como les ha sido habitual a sus compatriotas, lo mismo ante cada desafío, del enemigo o de la naturaleza, ante cada hazaña, ante cada conmemoración, ahí está Fidel. Y va, como todos sus condiscípulos, al acto en la Vilo Acuña. Lo ve de muy cerca y reafirma, para siempre, su fidelidad.
    Se había anunciado que tendríamos la oportunidad de presenciar la caravana de regreso de Cárdenas. Todos queremos volver a verlo. Algunos, para precisar detalles no clarificados la primera vez. Es un momento para grabar en lo más íntimo con la mayor precisión, para poder recordarlo después, con todos sus pormenores. Poder decir, contar: ¡Yo estuve allí! Ante la demora, surgen los comentarios. No se ve el helicóptero. Al fin, anuncian que regresa el cortejo. Poco a poco, nos volvemos a alinear al borde de la carretera.
    El joven es ya adulto. Se gradúa de profesional. Conoce de ejército y de movilizaciones, de cortes y siembra de caña, de papa y de nuevo, de naranjas. Por doquier acrisola la obra del Hombre. No solo conoce la historia, en su pequeño espacio participativo, la vive. Conoce de Angola y de Etiopía, se enorgullece de su tiempo y de la participación de su generación, que sigue con firmeza las huellas de sus mayores. Acrecienta su admiración, respeto y comprometimiento con la obra mayor del Hombre. La Revolución. Recibe emocionado un carnet con Su firma. Llega el Periodo Especial y Baraguá revive en Si se puede. La Batalla de Ideas y Elián. El retorno del Ché y su siembra final en Santa Clara. Las Marchas Combatientes y Los Cinco. Una de las Tribunas Abiertas coincide con un aniversario de Girón. Allá en el Central Australia lo ve y escucha, a solo unos metros. Es la tercera vez que lo ve en persona. El Hombre, al frente de cada combate. Cada vez más universal. Cada vez más preocupado por el futuro de la Humanidad. Una luz entre las tinieblas que crece y crece. Chávez, Petrocaribe y el Alba. La unidad latinoamericana, al fin. Un primer contratiempo y Cagüairán muestra la firmeza de Su obra y de su pueblo. Después el Hombre entrega los cargos públicos, pero no la primera línea. Continúa su labor formadora, esta vez a través de la pluma. El adulto que fue joven y niño una vez devora con avidez cada Reflexión, sigue con apetencia cada aparición en la prensa o las referencias de quienes tienen la suerte de visitarlo. Se emociona hasta las lágrimas con su última comparecencia en el Congreso.
    Nos pasa la caravana por delante. Se repite el silencio y las muestras de respeto. Se nos antoja que esta vez va más rápido. Nos cuesta pensar que todo termina. Se va perdiendo en el camino. Sin embargo, la imagen de la urna con su nombre permanece en la retina, aún después de que ya no se divisa siquiera el cortejo. La gente va rompiendo la alineación y se dirige hacia los ómnibus apartados en un entronque lateral.
    El ómnibus atraviesa la ciudad de Cárdenas. Como en todo el país en estos luctuosos días, impera el silencio. Pasan algunos jóvenes y otros no tan jóvenes, apenas hablan, sobrecogidos por el impacto y la solemnidad del tributo en que han participado momentos antes. En una esquina juegan niños. Vuelvo a retroceder mentalmente medio siglo atrás y me veo con ellos, jugando. No, no es juego. Repiten entre ellos algo que han recién gritado y que quizás apenas aquilatan en todo su significado: - ¡Yo soy Fidel!, ¡Yo soy Fidel!, ¡Yo soy Fidel!
    30 de noviembre del 2016.

  • Lissette DVLH dijo:

    El viejo.

    .....Estoy solo que me lleve,que me lleve,que me lleve.
    El viejo venía acercarse el gran embudo de aire,agua,fuego y tierra.Sentía los gritos y los pedazos que caían sobre las casas a su alrededor.
    Se aferró con fuerzas a los brazos del sillón,cerró los ojos pensando que no los abriría más. Se sintió rodeado por un fuerte viento que lo levantó como papel. Lo golpeaban fuertemente pedazos de algo pero no podía definir qué. Al final la calma.
    ....He muerto,al fin he muerto.
    No sabe cuánto tiempo estuvo esperando sin abrir los ojos en medio de la nada. Sólo, sentado en su sillón, en medio de un derrumbe.

  • Arlen Fernández Plasencia dijo:

    Mi Guerrera.

    Hoy mi guerrera se levantó sin fuerzas, se ha quitado la armadura después de tantas batallas, y yo cansada de verla luchar contra tropas inmensas de desengaño y desilusión por primera vez contemplo callada su cuerpo agotado y cicatrizado de guerras anteriores. No ha dicho aun una palabra, pero sus ojos, esos mismos que siempre miraban con amor y determinación hoy muestra un color sombrío, creo que piensa en guardar su armadura, tiene la errónea idea de que esta es su Waterloo. Mi heroína ha salido de batallas peores en la que reina la soledad y el engaño y siempre obtiene la victoria, eso la hace única. Ha sacado otra vez su espada, parece que no se rinde, muestra otra vez esa pasión en su rostro, y yo aquí buscando todavía las palabras adecuadas para convencerla le alcanzo una nueva armadura que aunque está marcada por los años es más resistente que la anterior. Mi diosa va a la guerra y esta vez no contemplo de lejos sus victorias, esta vez seguiré sus pasos e iré también a su batalla, a nuestra lucha. A partir de hoy seremos una.

  • jose valdes sarmiento dijo:

    Un animal nocturno_No me puedo dormir_dijo mi esposa. Yo me había despertado a medias. _Quédate tranquila_le respondí. Quería seguir durmiendo, pues aún era muy temprano. Y por fin el sueño me rindió, pero al cabo de un rato me levanté de la cama. Eran las cuatro y media. De repente, sentí un ruido extraño. Busqué en todas partes sin poder precisar de dónde provenía. Entonces decidí permanecer en silencio. Mi esposa se hallaba ajena a lo que estaba ocurriendo y solo la lamparita estaba encendida. El ruido volvió a aparecer. Miré hacia todas partes y me percaté que procedía de la guitarra que había dejado recostada contra la pared la noche anterior. No hacía falta tener buen oído para saber que aquel no era un sonido musical. Me acerqué y vi una larga cola moviéndose dentro de la guitarra. Mi esposa se alarmó cuando se lo dije. _Sabía que por algo no podía dormirme_repuso. Sin dudas era un animal lo que había en el cajón de la guitarra. _Ve por la escoba_ le indiqué mientras me dirigía con el instrumento hacia el jardín. Se me ocurrió que permitirle salir con vida significaba darle al animal la posibilidad de escapar. Por eso empecé a sacudir la guitarra. _Puede que eche sangre_ dijo mi esposa con la escoba en la mano. No le hice caso y seguí sacudiendo. Luego me detuve durante un momento. El animal parecía lo mismo muerto que dormido. Volví a sacudir la guitarra y cuando me convencí que estaba completamente inmóvil traté de sacarlo. Resultaba difícil a pesar de que había roto una cuerda. De repente, algo oscuro cayó al suelo. Era un guayabito.

  • Yohan Amed dijo:

    Vino
    En la cena ríena a carcajadas. Disfrutan del pan, del vino, de excedentes de faisán. Todo les provoca lujuria. Ellos comen de una mesa interminable de alimentos. Nadie raperó en el gusto del vino. El anfitrión levantó la copa y la arrojó sobre los retorcidos cuerpos que expulsaban las bilis sobre la mesa.

  • Fernando dijo:

    Perdonen pero el anterior lo pequé por tramos y no quedó completo.

    Gonzalín y el Coronel.

    En la ensangrentada Habana de fines de 1958, a Gonzalín lo querían los vecinos de las más de ocho cuadras que en funciones policíacas recorría diariamente desde hacia muchos años. Ese cariño, que le profesaban todos sin excepción, los inclinaban a que fueran indulgentes con su afición al licor y las mujeres, cosas que separadas, Gonzalín podía manejar; pero combinadas en cualquiera de sus versiones claras, oscuras o amarillas se le hacían irresistibles.
    Como practicaba tales gustos en sus formas matrimonial y por la libre, cual de las dos más caras, tenía que esconder dinero para financiarlas en el cañón del revólver, herencia de su difunto padre; único lugar en el que Dora, su esposa no se atrevía a registrar.
    De tal forma, la vida de Gonzalín transcurría relativamente placentera, en sucesivos ciclos de dicha conyugal e infidelidades ídem... hasta que todo se jodió cuando detuvieron a Dieguito, su hijastro, que estaba metido en cosas de revolución. Al conocer la noticia y después de varias horas de búsqueda infructuosa, un policía amigo, en tono confidencial, le informó que lo tenían en la estación del Coronel Ventura: <>

    <>.
    Ventura se mantuvo silencioso unos minutos.
    <>.

    Días mas tarde lo llamaron y al llegar al aeropuerto, respiró aliviado al constatar que Dieguito estaba bien. Lo abrazó con fuerza y después de contemplar la aeronave despegando, caminó a encontrarse con Ventura.

    <>.

    El gesto de Ventura le recordó el de Dora la noche que lo sorprendió besándose con Elvira en el Ali Bar.

    <>.

    Parqueada frente al edificio, la visión de la perseguidora le convirtió en un tormento los días de fin de año. Cada vez que tocaban a la puerta pensaba que lo venían a buscar, hasta que una madrugada escuchó que le gritaban:
    << --- Se cayo Batista, Gonzalín. ! Coño se cayóooo... !
    Vino a comprender lo que decían cuando repitieron la noticia y constató la ausencia del carro perseguidor. Entonces lo embargó una alegría tan bestial que arrastró a Dora en refajo y ajustadores hasta el balcón y accionando el revólver, efectuó hacia el infinito un disparo, el mas caro de su vida, que mezcló, con el olor a pólvora deflagrada, un fuerte tufo a papel moneda chamuscado.

  • neyvis padilla duany dijo:

    En el jardin han sembrado una matica muy fina ,que tiene varias espinas y el follage delicado,junto al tronquito dorado con mucho gusto y esmero ha sembrado el jardinero en forma de coronita una preciosa cerquita de gajo de limonero,por que encierra a su amor en carcel tan estrecha para que crezca derecha y se sostenga mejor,para que,al abrir la flor sin que ninguno la roce a todos ofrezca el goce de contemplar su hermosura ,jardinero tu ternura por tu celo se conoce,bella flor yo te quiero en mi camino,porque de pasion por ti me muero ,eres el mas grande de mis suenos,y en tus ojos me reflejo como la ilusion deseada, es este amor el tesoro que he guardado con desvelo,vivir junto a ti yo quiero,y amarnos como el primer dia, y en tus labios mecerme,para sentirte conmigo y no habra angustias ni abismos que me separe de ti,porque he nacido para ti para bien o castigo.

  • Leonel Lazo Montalvo dijo:

    Y tanto amor compartido,
    Tantas veces;
    Y tanto odio concentrado en unos pocos.

    Por qué tanto dolor,
    Si somos más?
    Quizás porque tu Dios,
    Y a veces el mío,
    Tiene tanto que hacer,
    Que a veces no alcanza a besarte...

    O tal vez sea que no ha oído tu grito, mi grito que duele...
    Hagámoslo juntos,
    Seguro alcanzaremos Su alma;
    O si no,
    Solo queda un camino,
    Que bien conocemos
    Desde una pequeña y dura roca,
    En medio del Mar Caribe.
    Te decides?
    De seguro Dios nos bendecirá

  • FOR dijo:

    "Detrás de los muros de un asilo"
    Nunca pensé estar aquí. Tan solo y tan acompañado. Me he sentado en cada rincón de este oscuro y triste lugar.
    Entretengo mi dolor y mi hambre con un trocito de hierba en mi boca. Trato de ignorarles para no tener que pedir ayuda a esa maldita enfermera. Solo estoy,pues solo fue mía la culpa.
    Miro en mi pasado. Por que en verdad no me acuerdo de nada de lo que veo a diario. Nada de lo bueno que se me ha acercado, aunque en verdad no lo meresco.
    Por eso sigo aquí. Sobre mis piernas con ruedas. Sintetizando los rayito de sol de esta mañana. Imaginando lo que me pudo haber pasado los días que no me acuerdo.
    Sigo pensando como seria mi vida si no me hubiera embriagado. Sólo eso recuerdo. Como iba entrando el alcohol en mi cuerpo.! Maldito ese momento en el que nunca paré!! Maldito ese momento en el que mi amor, no te escuche! ¡En el que ahora si me arrepiento! ¡Maldito alcohol! ¿Porque no puedo virar el puto tiempo?! Haaa¡
    Ahora solo espero. Solo espero que se pase el tiempo. Para que termine ya este sufrimiento. Que de niño. Me dijeron que iba a ser bello

  • YOMONTO GUAGUA dijo:

    Para: III Concurso de Microrrelatos , convocado por Cubadebate y Ocean Sur.

    Libertad de expresión bidireccional

    ¿Por qué me censuran esta vez?
    ¿Será por haber nacido en 1953?
    ¿Será por haberme alfabetizado en la Campaña?
    ¿Será por haber tenido una feliz infancia, de grandes experiencias?
    ¿Sera por disfrutar de una juventud plena de educación y de conocimientos?
    ¿Sera por ser exitoso y premiado en mi trabajo?
    ¿Sera por volver siempre que viaje al extranjero?
    ¿Sera por divertirme con la muerte a la vista?
    ¿O será porque a pesar de mis precariedades, aun creo en Fidel?

  • Rosa Niurka Mena Sardiñas dijo:

    A ti vecino del frente

    !Oh! Señor imperialista
    Monstruo de garra infernal,
    Pretendes aficiar
    A mí Cuba Socialista,
    Y con esta tierra cubana
    Ustedes nunca podrán.

    Tus instintos son malignos
    Muchas contra el porvenir
    De adultos y de niños
    Que en paz desean vivir.

    Está Revolución
    Que 61 años cumple,
    Está firme,
    Cómo en la crisis de octubre
    Cómo en aquel resplandeciente Girón.

    No sé cómo usted se atreve
    Jugar a las amenazas,
    Si en Cuba tenemos temple,
    Desde que nació Mariana.

    !Oh! Vecino del frente
    Qué mal le quedan sus garras
    Cuando a sólo 90 millas
    Se hizo una Reforma Agraria.

    Es tarde para que se de cuenta,
    Que el caimán sirvió de ejemplo,
    Porque en nuestro continente
    Se liberan otros pueblos.

    Y que aquí en la tierra mía,
    Se quiere y ama a Fidel,
    Pues es el amigo fiel
    Que nos guío cada día.

    Que supo con valentía,
    El camino a predecir,
    Para guiar al país con amor, con osadía,
    Teniendo su ideal valía,
    Y creciendo siempre fiel,
    Los jóvenes de la Cuba mía,
    Que hoy gritan yo soy Fidel.

    A ti, vecino del frente
    Nosotros alertaremos,
    Para que tengas presente
    Que en Cuba hay muchos soldados
    Que no creen en Bloqueo, ni en rumores, ni en tornado,
    Que al grito de Patria o Muerte
    Irán a vencer al tirano.

    Rosa N. Mena

  • Pedro Manuel Calzada Ajete dijo:

    El poeta:
    Necesitaba espacios para la soledad,
    pero no tan vacíos…, di/sin versos

  • Arnays Camaraza Pérez dijo:

    Un monstruo recorre La Habana

    Dicen que vieron al monstruoso en la penumbra de la noche, arrollándolo todo con su paso atronador, descuajando árboles y postes, quebrando techos y paredes, reventando cristales, retorciendo metales, levantando al aire los autos como si fueran de juguete, comentan que se llevó algunas almas inocentes, jóvenes algunas; muchas personas lo perdieron todo en nada. Una cámara fortuita lo captó en su huída al mar, cuál coloso de Goya, cuando se perdía en la distancia de esa noche siniestra. Al amanecer, otro ser multicolor, indetenible, mucho más poderoso, mucho más gigantesco comenzó a germinar entre los destrozos. De pronto se le oyó decir a alguien:¡Aquí la gente no cree en monstruos ni tornados, aquí la gente no cree en nada ni en nadie!

    La Habana, sábado 2 de febrero 2019
    Arnays Camaraza Pérez

  • Ruben Fonseca dijo:

    La tarde trascurría con una normalidad aplastante, mientras en la calle las personas asemejaban a hormigas en su ir y venir cotidiano, un frio húmedo y una neblina poco común inundaba la ciudad ese tarde, nadie parecía percatarse del letrero luminoso que indicaba descuentos en la puerta de la tienda de antigüedades. Se podía escuchar levemente el sonido de los autos y el pregón de varios niños apostados en la esquina vendiendo la prensa y lotería...Arturo en su afán de lograr el pago de la hipoteca había optado por una rebaja atrevida en sus productos de plata, ese mes había recibido tres cartas del banco anunciando su demora en el pago, ya la edad no lo acompañaba como para hacer algún trabajo extra en las noches, unas veces en el bar del muelle... otras en la panadería... pero siempre seguía visitando el bar.. de allí sacaba la mayoría de sus artículos de venta, sacados del fondo del mar por los buscadores de tesoros o enganchados en las redes de los barcos. Sono la campana de la puerta y vio entrar a un niño corriendo que trataba de escaparse de la persecución de una pandilla local el muchacho apenas tendría unos 10 años,.. de piel blanca y cabellos dorados, entro como un lince y se refugio detrás de un jarrón en una esquina oscura.. cuando vio pasar a sus perseguidores salio con la misma velocidad que había entrado en dirección contraria.. miro el reloj y se percato de que había pasado la tarde sin tener un solo cliente..se dispuso a limpiar una vieja llave de plata llena de musgos y restos de coral.. en poco mas de una hora estaba radiante como debió estar el primer día de su uso, le llamo la atención la belleza y trazos tan raros, runas en un grabado poco común.. pensó que cofre lleno de maravillas abriría o que opulento castillo.. pero se conformo con tratar de ver si entraba en una vieja cerradura de una puerta que daba al sótano de la tienda..con trabajo pero logro que la llave entrara.. y al girar de ella no dio crédito a lo que sucedía, un brillo intenso cegador cubrió todo el borde de la puerta y apenas podía ver, pasados unos segundos disminuyo el fulgor y se atrevió a abrir la puerta,, del otro lado vio maravillado algo que no podía creer, cerro la puerta pensando estaba soñando quizás, pero se dio una mordida fuerte en el brazo y le dolió, corrió y cerro la puerta de la tienda mientras daba vuelta al cartel de abierto, apago las luces , se puso un abrigo, y corrió a la puerta, esta vez iba seguro, giro la llave nuevamente y abrió sin esperar.. delante suyo podía ver un enorme valle... lleno de casas majestuosas y a lo lejos unas inmensas montañas nevadas ,, al dar unos pasos la puerta detrás suyo se cerro y sintió en su bolsillo la llave de regreso.. se quedo extasiado unos minutos dando crédito a lo que veían sus ojos.

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