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El único Museo de la Alfabetización en el mundo

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Luisa Campos, (izq.) directora del Museo de la Campaña de Alfabetización, durante un recorrido por la instalación. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Luisa Campos, (izq.) directora del Museo de la Campaña de Alfabetización, durante un recorrido por la instalación. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Hace 56 años el 23,6 por ciento del pueblo cubano era analfabeto. Una de cada cuatro personas no sabía leer ni escribir. Por eso el año 1961 trascendió tanto en la historia de este país. En menos de solo unos meses se alfabetizaron a 707 mil 212 cubanos. La estadística bajó al 3,9 por ciento, o sea cuatro de cada 100. Pero más allá del número, siempre frío, la Campaña de Alfabetización impactó en la identidad y el desarrollo económico-cultural de la nación.

Sin la Campaña no hubiese sido posible el desarrollo de la cultura cubana, esta Isla no se hubiera convertido en una de las potencias latinoamericanas de la música, el cine, la literatura, en fin, las artes, y también la ciencia, la medicina, la educación. O al menos el proceso hubiese sido mucho más largo. La Campaña fue un catalizador cultural. 1959 fue una Revolución, 1961 otra, que también tuvo sus mártires.

En esa etapa grupos armados intentaban sabotear todo lo que estuviera vinculado al triunfo de dos años antes. Con ese fin mataron al campesino Eliodor Rodríguez y a su maestro Conrado Benítez apenas el 5 de enero. Tenía 19 años y en su honor se nombraron a las Brigadas de vanguardias, inmortalizadas en el himno de Eduardo Saborit.

Los asesinatos no se detuvieron. El 26 de noviembre, casi al final, torturaron y ahorcaron a Manuel Ascunce Domenech, 16 años. Y también a su alumno, Pedro Lantigua.

Hubo otros seis asesinados y en total fueron 42 los que perdieron la vida durante la Campaña de Alfabetización, contando fallecidos por enfermedades y accidentes.

Pero nadie regresó, ningún maestro dejó a su alumno a medias.

Para rememorar la Campaña de Alfabetización en su 55 aniversario, nos trasladamos hasta el centro de Ciudad Libertad para visitar el lugar que guarda la memoria de aquel hito. Y conocer por qué Cuba es el único país del mundo con un museo dedicado a la Alfabetización. Cubadebate conversa con Luisa Campos, su directora.

La máster en Educación Luisa Campos Vallarde es directora del Museo Nacional de la Campaña de Alfabetización desde enero de 1997. Ejerce como profesora de Historia en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y es autora de un programa para la enseñanza de José Martí a través de los propios textos del Apóstol.

Visitantes toman fotos en el Museo de la Alfabetización, fundado en 1964. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Visitantes toman fotos en el Museo de la Alfabetización, fundado en 1964. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

¿Cómo surge la idea de inaugurar un Museo dedicado a la Alfabetización?

El Museo se funda el 29 de diciembre de 1964, pocos días después del tercer aniversario de la Campaña de Alfabetización. Aquí está toda la documentación de ese año 1961 y algunas anteriores, a partir de la intervención de Fidel en las Naciones Unidas (26 de septiembre de 1960).

El Museo fue inspiración del Comandante en Jefe, que dijo: “del mundo vendrán a preguntar cómo fue posible erradicar en un año el analfabetismo en un país”, entonces dónde se puede conocer de eso: en un museo. Aquí está toda esa historia. Además, el Comandante Fidel les decía a los miembros de la Comisión Nacional de la Campaña, entre ellos Armando Hart, ministro de Educación de esa época y ejecutor de la misma, y Mario Díaz, coordinador nacional de la Campaña, que se debía guardar toda la documentación para las próximas generaciones que no conocerían sobre este hecho.

Y quien inauguró este Museo fue Evelia Domenech, la madre de Manuel Ascunce, junto a Armando Hart.

Me comentaba antes de la entrevista que este es el único museo de su tipo en el mundo…

Sí, es el único dedicado a la alfabetización en todo el mundo. Hemos hecho un convenio con la Misión Robinson venezolana, que está parado en estos momentos, pero la idea es que como Venezuela fue el primer país libre de analfabetismo con el programa Yo sí puedo, sea la segunda nación que tenga un museo sobre el tema.

¿Cómo usted asumió el reto de dirigir este museo?

“Conocer es resolver”, esta es una de las ideas de José Martí que más me ha servido para el trabajo y la vida. Esas tres palabritas tienen una gran significación. Entonces, desde que comencé aquí me estudié toda la información: las cartas, los informes municipales, provinciales y de las escuelas de pescadores, en fin, todo lo que me sirve para enfrentar esta tarea.

Además, intento que los visitantes no vean al museo como algo plano, aquí hay que respirar amor, patriotismo… porque eso fue lo que hicieron los alfabetizadores y los analfabetos. Si no hubiesen entendido el mensaje del Comandante en Jefe, no se hubiera terminado en un año la Campaña de Alfabetización.

¿Qué actividades realizan en el Museo y cómo es su vínculo con la docencia y la investigación?

Realizamos actividades con las generaciones que no vivenciaron la campaña, espacios de intercambio de experiencias de los alfabetizadores con estudiantes de las diferentes enseñanzas, en las cuales se propicia el interés y el conocimiento de aquella etapa. Estos encuentros generacionales tienen lugar en el propio museo o en las escuelas, cuando los estudiantes están recibiendo esta temática como contenido de estudio.

Otra de las actividades que desarrollamos anualmente es la conmemoración del 8 de septiembre, Día Internacional de la Alfabetización, declarado por la UNESCO. Además de talleres, presentaciones de libros, exposiciones de arte, relacionados con la temática de la alfabetización.

Igualmente tenemos contacto con amigos de otras nacionalidades que se interesan por la Campaña de Alfabetización para desarrollar investigaciones. Por ejemplo, un alemán se hizo doctor en esta temática, hay tres norteamericanos haciendo el doctorado y otros tantos sus maestrías.

Además de los cubanos, que existen dos que son doctores en esta especialidad. Jaime Canfux que fue el primero en realizar su doctorado en esta especialidad y Felipe Pérez, que discutió su tesis de doctorado muy joven, demostrando lo que decía Fidel que las nuevas generaciones deberían conocer sobre la Campaña.

Y el Museo ha logrado que alfabetizadores escriban sus memorias de la Campaña y se publiquen en libros, entre ellos El pueblo dice. Además está el libro Y no hubo domingo de Chaterine Morphy, una escritora y realizadora norteamericana que lo presentó en la pasada Feria Internacional y que ha dirigido tres documentales sobre la Campaña.

¿Qué es lo que más resalta cuando ofrece los recorridos por el museo?   

Cuando atiendo a los visitantes, sean cubanos o extranjeros, siempre destaco el papel que jugó la familia cubana. Las brigadas Conrado Benítez estaban conformadas por estudiantes que fueron a los campos a enseñar y sus edades eran entre 10 y 16 años. En esa etapa, los hijos no salían solos, mucho menos las muchachitas, y de esa brigada el 52 por ciento era del sexo femenino. Por tanto, los padres debían firmar autorizaciones para sus hijos. Quiere decir que se debe reconocer a la familia cubana en aquel momento.

Además de la actitud de la familia, ¿qué es lo más impresionante de la Campaña? Según su criterio como historiadora. 

La actitud de los alfabetizadores, en su mayoría jóvenes estudiantes que se separaron de sus hogares, que se enfrentaron a un contexto totalmente desconocido.

Una vez reunidos con Fidel en Varadero, el Comandante expresó: “Ustedes van a aprender más de lo que van a enseñar”. Y sí, aprendieron a enfrentar la vida, a asumir responsabilidades, a decir sí se puede.

Un visitante observa la lista de mártires de la Campaña de Alfabetización. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Un visitante observa la lista de mártires de la Campaña de Alfabetización. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

¿Cómo se organizaron los alfabetizadores?

Habían tres tipos: las brigadas Conrado Benítez eran los estudiantes que fueron a los campos (la mayoría menores de edad), los Patria Muerte estaban conformadas por trabajadores y también fueron a los montes y los Alfabetizadores Populares se quedaron en las ciudades y los pueblos, porque si no se enseñaba en esos lugares no se terminaba la Campaña. Pero todos para mí tienen el mismo mérito.

Además, estaban los profesores graduados que fueron los responsables de toda la preparación metodológica de aquellos que se sumaron a enseñar y que no eran maestros. Algunos también acudieron a los campos donde supervisaban el trabajo de los Conrado Benítez y los Patria o Muerte.

Todos cumplieron con el Comandante en Jefe, no hubo rajados. Los que no regresaron a sus casas fue porque perdieron la vida, unos asesinados por la contrarrevolución, otros por enfermedades o accidentes. Todos los demás no cogieron miedo ni siquiera en Playa Girón. Cuando los mercenarios atacaron allí había estudiantes-maestros, incluso el primer herido fue uno de ellos que apenas tenía 15 años y hubo cinco que estuvieron prisioneros, pero siguieron enseñando.

Increíble cómo a pesar de los asesinatos nadie abandonó la Campaña…

Cuando entrevisté a Evelia Domenech en 1996, ella me contaba cómo en el velorio de su hijo Manuel, muchos padres marcados por el dolor la apoyaban, pero había otros que le mostraban el ticket de la guagua o el tren que tenían preparado para ir a buscar a sus hijos cuando conocieron cómo fue el asesinato de Ascunce.

Pero ella a través de la prensa hizo un llamado a los padres de los alfabetizadores para que no fueran a buscar a sus hijos, que el asesinato de Ascunce no fuera un motivo para abandonar la Campaña, al contrario, debía asumirse como un incentivo para seguir luchando por erradicar el analfabetismo en Cuba. La muerte de él fue el 26 de noviembre, y aún quedaba un mes para culminar la campaña.

A veces comparo a esta mujer con Mariana Grajales, pues ante el dolor por la pérdida de su hijo, fue capaz de tan valiente acto.

¿Cómo fue la muerte de Manuel Ascunce Domenech?

No fue solo el ahorcamiento, le amarraron las manos y le dieron 14 punzonazos en el cuerpo y le trituraron los órganos genitales. Lo arrastraron, le dieron patadas y ya cuando estaba moribundo lo ahorcaron.

La historiadora Luisa Campos, directora del Museo. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

La historiadora Luisa Campos, directora del Museo. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

La Campaña no solo impactó en la educación, sino en otros sectores y sobre todo en la identidad de los cubanos.

Los Conrado Benítez regresaron de las zonas rurales con collares, al igual que los combatientes del Ejército Rebelde cuando derrocaron a la tiranía de Batista, esta vez, habían derrocado el analfabetismo, lo cual significaba no solo un desarrollo cultural para Cuba, sino también económico porque los alfabetizados podían superarse en sus trabajos.

Fue una campaña muy cubana, los documentos de estudio que se emplearon como referente fueron diseñados por nuestros pedagogos, fue implementada por alfabetizadores cubanos, aunque también participaron algunos extranjeros.

Y existen personalidades de la cultura muy conocidas que fueron alfabetizadores…

Sí, de las ciencias y la cultura. Entre ellos Agustín Lage, Carlos Gutiérrez, las actrices Mirtha Ibarra, Adria Santana; los músicos Adalberto Álvarez, Silvio Rodríguez y Carlos Alfonso.

De alguna manera, la Campaña de Alfabetización no quedó solo en Cuba, sino que se extendió a otros paises.

De 1976 a 1998 realizamos procesos de alfabetización en Nicaragua, Angola y otros países de África, a través del método de la alfabetización presencial, similar a lo que habíamos hecho en Cuba. Ya a partir de 1999 en Haití realizamos un programa de alfabetización a través de la radio. En el 2003 se crea el programa Yo sí puedo en Venezuela, utilizando los medios de comunicación y las tecnologías como la televisión, el DVD, etc.

Cuba extendió su experiencia para ayudar a alfabetizar otros pueblos, el programa "Yo sí puedo" es uno de los métodos de alfabetización más conocidos. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Cuba extendió su experiencia para ayudar a alfabetizar otros pueblos, el programa “Yo sí puedo” es uno de los métodos de alfabetización más conocidos. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Letra del Himno de las Brigadas Conrado Benítez o Himno de la Alfabetización

¡Cuba! ¡Cuba!
¡Estudio, trabajo, fusil!
¡Lápiz, cartilla, manual!
¡Alfabetizar, alfabetizar! ¡Venceremos!

Somos las Brigadas Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto cumplimos una meta,
llevar a toda Cuba la alfabetización.

Por llanos y montañas el brigadista va,
cumpliendo con la patria,
luchando por la paz.
¡Abajo imperialismo, arriba libertad!
Llevamos con las letras la luz de la verdad.

¡Cuba! ¡Cuba!
¡Estudio, trabajo, fusil!
¡Lápiz, cartilla, manual!
¡Alfabetizar, alfabetizar! ¡Venceremos!

Uniforme de los alfabetizadores Conrado Benítez. oto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Uniforme y farol de los alfabetizadores. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Luisa muestra algunos de los documentos que guarda el Museo a una delegación de estadounidense que se encontraba de visita. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Luisa muestra algunos de los documentos que guarda el Museo a una delegación de estadounidense que se encontraba de visita. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Himno de la Alfabetización y fragmento de discurso de Fidel

Se han publicado 19 comentarios



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  • Henry. dijo:

    A mi maestro:

    Gracias, maestro
    por ser un ejemplo para mí.

    Cuando pienso en todo lo que me has enseñado
    y me veo en tu reflejo,
    quiero ser como tú:
    inteligente, interesante y comprometido
    positivo, confiable y modesto,
    yo quiero ser como tú.

    Informado y fácil de entender
    pensando con la mente pero también con tu corazón,
    motivándonos para sacar lo mejor de nosotros
    con sensibilidad y devoción:
    quiero ser como tú.

    Dándonos tu tiempo, energía y talento
    para asegurar que el más brillante de los futuros
    nos es ofrecido a cada uno de nosotros.

    Gracias maestro,
    por darme un objetivo en la vida por el que luchar:
    ¡Yo quiero ser como tú!.

  • Yo dijo:

    Me gustaría que revisaran, pues estudie en Melena del Sur, municipio donde se realizó el acto nacional para declarar a Cuba país libre de analfabetismo y alli había un museo que era enteramente sobre la campaña de la Alfabetizacion. no sé si cambió, pero imagino que aún este alli. Eso era algo de lo que los meleneros se sentían muy orgullosos.

  • Armando Menénde Riverón dijo:

    Una parte de los recuerdos de mi participación en la Campaña de Alfabetización.

    Varadero.
    Después de mucha espera el miércoles 5 de julio fuimos convocados los futuros alfabetizadores varones del municipio de Guanabacoa. Salimos en guagua desde el Parque de la República, era prácticamente un niño con mis doce años cumplidos apenas seis días antes, el 29 de junio.
    Mi equipaje: una jaba confeccionada con papel de envolver, en lugar del maletín que no tenía. Dentro de ella un calzoncillo, una toalla, un par de medias; un pitusa, un pulóver y un short de baño recién llegadas las tres últimas prendas desde USA, obsequio de mi tío paterno Carlos Manuel tras regresar a Cuba repatriado; mi inseparable jarrito de aluminio donde mi madre me preparaba la leche evaporada todas las mañanas, una cuchara, un abridor de botellas y de latas que tan útil resultó en el viaje de regreso al finalizar la campaña, lo que contaré más adelante. No recuerdo si llevaba chancletas y si las llevé serían de palo (madera) que eran las que usaba siempre, pues no había dinero para otras y esas eran muy baratas; el cepillo de dientes y un azabache para el mal de ojo y la buena suerte, prendido por mi madre con un alfiler al calzoncillo con la expresa recomendación de su parte de no deshacerme nunca de él.

    Eran las 7 p.m. de un lindo día de verano cuando arribó la caravana de ómnibus que tan alegremente nos condujo hasta allí. Nos albergaron en el edificio 25 bloque A del complejo habitacional Granma, recién construido para dedicarlo al turismo nacional. Solo hubo tiempo para instalarse, comer y acostarse a dormir en las confortables habitaciones con camas individuales, tipo box spring.
    Era esa la primera noche que dormía solo y lejos de la casa, ya que nunca me había separado de mi madre a cuyas faldas estaba muy apegado. Por esa fecha, y hasta mucho tiempo después, era frecuente que me orinara en la cama por las noches. Con la preocupación de no hacerlo y ser objeto de las burlas de mis amigos de habitación no concilié bien el sueño. Durante la estancia en Varadero mojé las sábanas y el colchón una o dos veces, pero afortunadamente no trascendió al colectivo, pues como apenas tomaba agua era pobre la micción y le daba vuelta al colchón para que no se apreciara lo mojado.

    La jornada del 6 de julio se inició con el despertar a las 5 a.m., horario repetido en los sucesivos días. Luego del aseo matinal caminamos en formación hasta el comedor colectivo, algo distante de nuestro edificio, para tomar el desayuno.
    En las mañanas recibíamos la preparación metodológica en la planta baja del edificio, sentados cómodamente en las tumbonas, una silla playera que incitaba a dormirnos en la clase; después al terminar quedábamos libres para ir a la playa. ¡Y que playa! Ya la había visitado antes en una excursión organizada por los curas salesianos donde participaban los alumnos destacados de cada aula y que conformaban el cuadro de honor del mes del plantel.

    El tiempo de espera para entrar al comedor central en el horario de almuerzo y comida lo consumíamos conversando en una larga fila, en la que se hablaba de todo. En el desayuno era menos la demora. Allí los más viejos nos intimidaban desde el primer momento con una inyección de «pinguicilina»y una pastilla de «morrongonato» que le tocaba a cada brigadista. Al principio nos alarmamos pues todos creímos que era un asunto serio, pero después nos incorporamos al coro que hacían sufrir a los novatos que a diario arribaban. Generalmente la calidad de la comida era buena, pero no siempre agradable para mis hábitos alimentarios ya que no me gustaba el pollo, no comía macarrones ni tampoco, lo que dura hasta hoy, aguacate, entre otros alimentos.

    El 8 de julio continuamos con la explicación del uso del manual Alfabeticemos, para orientar al brigadista en la enseñanza de la lectura y la escritura y de la cartilla de alfabetización Venceremos. Al concluir la preparación docente pasamos por el almacén central a recoger el uniforme que consistía en pantalón verde olivo, camisa de color gris con una franja verde oscuro en las mangas y con hombreras para colocar la boina, junto a un par de medias. No alcanzamos botas ni recibimos el farol que simbolizaba la luz de la enseñanza que íbamos a llevar por los campos y ciudades. Por la tarde nos dieron la boina. El día de la partida recibimos antes de salir el cinto, la mochila, y la hamaca con la soga: estábamos equipados y listos para iniciar nuestra misión alfabetizadora.

    En la mañana del domingo día 9 en un intervalo entre las clases me retrato junto a dos amigos. Luego una gran sorpresa, en vez de disfrutar esa mañana de la playa fuimos en ómnibus hasta el entonces embarcadero del Instituto Nacional de la Industria Turística (INIT), por cierto un lugar muy lindo según escribí en mi diario, y abordamos el yate Moa Bay. Navegamos por el canal de la marina hasta salir al mar y bordeamos la playa unas cuatro millas y regresamos por la misma vía al punto de partida. El yate era de un antiguo ricachón. Tenía en el piso una claraboya de vidrio transparente que permitía apreciar el fondo marino.

    Próximo al final de nuestra estancia en Varadero, en la tarde del lunes 10 fuimos citados para una charla (así se nombraban entonces las conferencias) acerca de la Moral y disciplina en las Brigada Conrado Benítez, cuyo contenido en síntesis se recoge en el Decálogo del brigadista impreso en caracteres muy pequeños al dorso del carné que constituía nuestro documento de identificación. Poco después del final de la charla nos imparten la orden de empacar nuestras pertenencias.

    Recibimos la tarjeta de viaje y a las 3 y 40 p.m. le decimos adiós a Varadero. Partimos en guagua hacia la cercana ciudad de Cárdenas para tomar el tren que nos llevaría hasta la entonces provincia de Oriente. Abordamos los coches de segunda clase que nos situaron. En la espera de la partida repartieron un cheque por valor de diez pesos, el cual se hizo efectivo a bordo del propio tren. Un funcionario iba delante entregándolo, seguido por otro que nos daba el dinero. Los diez pesos unidos a los cinco pesos que me dieron en casa conformaban un gran total de $15 y era todo un gran capital.
    Cerca de las ocho de la noche sale el tren. A las 10 reparten un jugo de mango y a las doce, a la llegada a Santa Clara, un emparedado. En la ciudad del Che estuvimos hasta las dos y media de la madrugada en que reiniciamos la marcha. Nunca había viajado en tren y unido a lo incómodo de los asientos apenas pude dormir durante esa noche-madrugada.

    El tren hizo paradas en Zaza del Medio y en Jatibonico donde descienden los brigadistas que permanecerían en esa zona. La llegada a la ciudad de los tinajones, Camagüey, fue a las once de la mañana; nos dan otro emparedado y se quedan más brigadistas allí.

    • aa dijo:

      Muy bonitos tus recuerdos, gracias por hacernos partícipes de ellos

  • Francisco Rivero dijo:

    Este Museo de la Alfabetizacion es un espacio donde la memoria es luz y estimulo para la toda la humanida.

    Un saludo fraterno.

  • Lissette dijo:

    Muchas felicidades a todos los Alfabetizadores que aún están entre nosotros, gracias a ellos nuestro país fue, es y será el 1er país libre de Analfabetismo en America Latina. Me da mucha alegria saber que el Museo aún funciona, me crié ahí, escuchando el himno de la Alfabetización y las historias de mi abuelo, Jual de la Cruz Rodríguez, que en la Campaña de Alfabetización, fue el Director del Campamento de Varadero, lugar donde se preparaba a los jovenes Alfabetizadores, allí se les entregaba el uniforme, la cartilla, el manual, el farol, etc, mi abuelo posterior a la Campaña fue el 1er director del Museo de la Alfabetización, y leyendo este articulo, me da mucha pena ver como no se menciona a los directores del Museo desde su fundación, no se cuantos hubo despues de mi abuelo, solo recuerdo que él fue su 1er director y se jubiló siendo su director a los 73 años. Seria muy bueno que un día recordaran a las personas que mantuvieron ese museo por tantos años y que gracias a ellos aún existe.

  • zoilagc dijo:

    Son historias maravillosas que se escribieron al triunfo de la revolución sobre la alfabetización cuentan que luego de terminada la tarea se les hacia difícil despedirse y muchos quedaron como familia, envidio los nacieron en esa fecha,¿donde estará en estos momentos el alfabetizador más joven que contaba solo con 8 años.?

  • figaro dijo:

    Buenas tardes en el día de hoy quisiera felicitar a todos los educadores de mi país los que se mantienen activos y quienes ya están jubilados que para este pueblo siguen siendo eternos continuadores de aquella epopeya

    Nota : en un apartado paraje de la serranía granmense específicamente en una localidad llamada la GUANABANA en el municipio de Media Luna muy cerca de CINCO PALMAS ( lugar histórico) alfabetizo una muchacha de Nombre Delfina Ponce Scul tenia unos 12 años esta niña alfabetizo a mis padres y con la cual hemos perdieron todo tipo de contacto en esos años ella vivía en la calle marta Abreu # 6 % linea Y Ferrocarril muy cerca de la terminal de ferrocarril en la habana su papa se nombraba Ramón Ponce mi familia quisiera encontrarla si fuera posible
    muchas gracias

  • victoria dijo:

    La Alfabetización es algo maravilloso!!!, Grandioso!!!, una de las cosas más dignas que se ha vivido y que comandó nuestro inigualable Fidel !!!. Para los que se la pasan hablando barato, dónde se ha visto un tirano, una dictadura que haga algo tan lindo por su pueblo?

  • Francisco De Paz dijo:

    Simplemente impresionado de la capacidad de convocatoria de Fidel,su palabra despertaba conciencias,se volvía acción.Admirable.

  • YONNY dijo:

    Hoy es un dia importante ,muchas felicidades a todos y todas las personas que en la vida han dado parte del amor que les correspondia y lo dieron a sus alumnos graciassssssssssssssssssssssssss

  • Janet dijo:

    Soy profesional de la educación y quiero a través de esta via enviarle un mensaje de felicitación a todos los profes en su día. El museo de la alfabetización es un lugar obligado para todos. Los que trabajamos en la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”, lo sentimos nuestro y es un orgullo mostrarlo al mundo. Esta tarea de dia a dia alumbrar el conocimiento y formar a las nuevas generaciones de profesores es única. Agradezco a los que me formaron y cumpliendo con la máxima martiana contribuyo a formar a otros. Gracias a la universidad, a la profe Luisa y a cada uno de los grandes maestros que tiene este país. Claro, no puede faltar mencionar a los dos mayores: a Martí y a Fidel, dos maestros de maestros. Gracias a la revolución y aunque hoy estemos festejando el 55 aniversario de la campaña, debemos asumir el reconocimiento diario, por su consagración, su humildad y respeto hacia los estudiantes y por lograr grandes cosas con tan poco. Mis respetos!!!!

  • Marcos Jesus Concepcion Albalat dijo:

    …ESTARE EN LA LISTA DE LOS QUE FUIMOS ALFABETIZADORES?… SI ALGUN COMPANERO DE LOS QUE ESTUVIMOS CON MANUEL ASCUNCE, ESTA VIVO, PODRA DAR FE DE QUE YO ESTUVE AHI… O QUE LE PREGUNTEN AL CAPITAN ‘PINEO’, JEFE DE LA UNIDAD MILITAR DE ‘EL ALGARROBO’ EN PALMARITO, TRINIDAD, S.S., CUBA… TAMBIEN ANAI LA MAESTRA, JEFA DEL GRUPO… YO FUI ALFABETIZADOR….

  • Marcos Jesus Concepcion Albalat dijo:

    Crónica: Triste encuentro con Manuel y Pedro

    CRONICA… ARGOS: OCTUBRE 14 DE 2011…

    xMarcos Jesús Concepción Albalat*.

    Es bien conocido que uno de los primeros compromisos del Gobierno Revolucionario cubano cuando triunfó la Revolución en Enero de 1959, fue la de erradicar el analfabetismo en Cuba…

    En el año 1961 el Gobierno Revolucionario cubano promulgó la Ley ‘Campaña Nacional de Alfabetización’ en la cual involucró a los jóvenes de la nación, y por supuesto, como joven revolucionario, no podía dejar de participar… Fui alfabetizador en esta hermosa campaña conocida como ‘Ejército de Alfabetizadores Brigadas Conrado Benítez’…

    La preparación de la Campaña Nacional de Alfabetización fue en el año 1960, promulgándose la Ley en 1961 y finalizando el 22 de Diciembre del mismo año, con un gigantesco desfile en la Plaza de Revolución en La Habana, donde cientos de miles de alfabetizadores participamos, unos con lápices y otros con cuadernos que sobresalían nuestra estatura… En una sola voz, en pleno desfile ante la tribuna presidida por Fidel, cantábamos nuestro himno,

  • EvelingVanegsd dijo:

    Me alegra mucho el museo en cuba pero con todo respeto en Nicaragua tenemos un museo de allfabetizaciin en AEPCFA

  • Bienvenido Zambrano Ferrales. dijo:

    La Campaña de alfabetización es la tarea más humanitaria que haya existido en el mundo,gracias a Nuestro Fidel y la respuesta de su pueblo fue posible.Pero no quedó en Cuba, supo extenderla ha muchos otros pueblos y continuaremos su ejemplo.
    Fidel vive y vivirá siempre.

  • Anáili dijo:

    Primero felicitar a todos los educadores cubanos. Sobre todo a mi mamá que lleva ejerciendo su magisterio 55 años.
    Segundo felicitar a los alfabetizadores, a todas esas personas que cumplieron ese sueño, y otros después, bajo la orientación de nuestro Comandante en Jefe. Especialmente a los alfabetizadores que han trabajado y trabajan en el CENSA (Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria). No sé si sus nombres estarán registrados en algún documento del museo, pero creo que son personas con historias sobre esta Campaña que tendremos que conocer y divulgar más.

  • Manuel dijo:

    Importante resaltar el papel jugado por la Juventud para cumplir los Objetivod,con la guìa y la inspiraciòn de FIDE, Todo el territorio nacional se había convertido en una gigantesca escuela, que tuvo como alfabetizadores a 100 mil jóvenes brigadistas Conrado Benítez, unos 120 mil alfabetizadores populares, 13 mil brigadistas Patria o Muerte y más de 24 mil maestros. Màs de 257 mil jòvenes de aquel entonces estaban dispuestos a morir por sacar a su pueblo de la oscuridad.

  • mario h. curzio dijo:

    Cuanto entusiasmo humano y fraternidad de un pueblo . Hazañas de una sublime belleza de solidaridad humana , como del asesinato de los criminales armados con el odio de clase , las armas del imperio de un joven maestro , se convirtió en una hazaña sin igual. ¡Esta es la Revolución Cubana !,Esta es la obra de ese titán , Fidel Castro Ruz.
    Me tocó por marzo de 1961 ,20 días antes de Playa Girón ,estar en Cuba con una delegación de latinoamericanos procedentes d México , estar dos semanas siendo testigo del más hermoso espectáculo , una Revolución popular , y la mayoría jóvenes , como nosotros.HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

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José Raúl Concepción

José Raúl Concepción

Periodista de Cubadebate, graduado en 2015 en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. En twitter: @joseraulcl

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