Strike 3: Cuando un extraño llama

Después vino la guerra. Foto: Carolina Vilches/Vanguardia.
Hace poco –tan poco que podríamos decir que ocurrió ahorita-, el Sandino fue testigo de un show a la usanza de Hollywood, salpicado por dosis de violencia y desacato, crispación delirante y lenguaje de adultos. La cámara húngara (¿cubana?) se armó a raíz de un pelotazo de Vladimir García a Ramón Lunar, que derivó en la inmediata expulsión del lanzador en el mismo episodio de apertura.
Ahí no paró la cosa: más bien, solo estaba empezando. La cueva de los Tigres explotó cual si tuviera dinamita, y el umpire envió también a los vestuarios a Roger Machado, convoyado con un integrante de su Estado Mayor.
Contrario a lo que podría pensarse, no fue ese el final de la historia. El manager avileño retiró a sus hombres del diamante, y recibió la orden de regresarlos al campo en un plazo de cinco minutos, so pena de perder el compromiso por forfeit.
Pasaron diez, quince minutos... Veinte... Veinticinco... Parecía que el peso del reglamento caería, inexorable, sobre la decisión de Ciego de Ávila. Sin embargo, aquello no era aún el desenlace.
A falta de tan solo dos minutos para cumplirse media hora de juego detenido, una enigmática llamada telefónica convenció a Machado de continuar con la disputa del encuentro. Fue en ese instante que explotó la cueva de los anfitriones, exigiendo respeto por lo estipulado.
Mas, ¿cree usted que eso fue todo? Por supuesto que no. Faltaba justamente lo mejor: la misteriosa voz de marras –sabe Dios desde dónde, pero difícilmente sepa Dios con qué pretexto- determinó que el árbitro de home debía intercambiar su posición con el de la antesala. “Trínquenme ahí a ese hombre”, habría dicho Lino Novás Calvo. Y justamente así se hizo.
Alguien me emplaza en público a que escriba sobre el desaguisado en que desembocó el partido. Y la primera palabra que me viene a la cabeza es “desconcierto”. Porque la película rodada en el Sandino tuvo acción gratuita y pésimo suspenso, pero su pasaje más terrible fue cuando se adentró en la comedia del absurdo.
Paso a paso. Lo primero es que no creo que Vladimir, sabedor de lo que representaba el choque para Ciego, haya golpeado intencionalmente a Lunar. Verdad: el muchacho venía de dar dos jonrones el día antes, y hace unos años le decidió un partido memorable al moronense. Pero así y todo, no puedo imaginar que fuera adrede. Menos aún si tomo en cuenta que el dead ball apareció al tercer envío ante Lunar, y que la bola le pegó en el antebrazo.
(Al primer lanzamiento y buscando costillas o cabeza: tal es el modus operandi de los asesinos natos del montículo).
Lo segundo es que Lorién Lobaina, el umpire, debió apelar más al sentido común que al impulso sanguíneo. Eso, a menos que dispusiera de una prueba incontestable –despojada del más elemental viso especulativo- sobre la no accidentalidad del pelotazo.
Lo tercero es que Roger Machado estaba en todo su derecho de quejarse, inclusive de protestar el juego, pero la razón lo dejó de asistir en el preciso instante en que la ira le cegó los ojos y el buen juicio, hasta el punto de sacar a sus hombres del terreno. Recordémoslo siempre: hay un público sentado en las tribunas, y ese público es el corazón central del béisbol.
Lo cuarto es evidente: cinco minutos no equivalen a media hora, y la ley –la palabra del árbitro- está para cumplirse a pie juntillas, inclusive en el caso de que surjan misteriosas llamadas telefónicas. (Llegado este punto, me gustaría saber por qué, habiendo un comisario de partido en cada encuentro, es preciso esperar una llamada para dilucidar las situaciones peliagudas).
Lo quinto es que, con todo el fundamento de este mundo, Villa Clara rechazó acaloradamente la reanudación del desafío.
Por último, lo sexto es lo peor. Lo más incongruente. Lo sexto fue que, desde el otro lado de la línea, aquella voz (un Garganta Profunda tropical) movió las piezas del tablero arbitral a su antojo, y al desvestir a un santo para vestir a otro les quitó a ambos la autoridad sobre el destino de aquel choque.
Quise decir, del showque.
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Si hubiera sido industriales..... candela sale hasta en la cnn, y los de areas verdes pidiendo cabezas azules, y como en españa que se prohiba el aborto, digo el mascar chiclets
Hasta cuando le van a permitir a la comision nacional, o mejor dicho, a Higinio seguir haciendo barbaridades, desde que esta al frente de esta el beisbol cubano ha ido en decadencia en todos sus aspectos incluyendo al arbitraje.
Al parecer seré uno de los últimos en opinar, y tal vez corra el riesgo que nadie (ni el propio Michel Contreras) lo pueda leer, pero no me puedo quedar con lo que pienso por dentro.
Realmente es PENOSO que la CN desacredite a un arbitro de esa forma, delante de 11 millones de cubanos que ya se han enterado de todo el show montado por Roger y la Comisión Nacional. No quiero decir lo que la actitud del árbitro sea la correcta, pero es increíble que suspendan al mismo tan solo por una apreciación y por cumplir con uno de los derechos que le da el reglamento, que es expulsar al pitcher cuando crea que lanzó un pelotazo intencionalmente. Y luego suspenden y cometen ellos la grave VIOLACIÓN de reanudar el juego momentos después de que Ciego ya venciera el tiempo establecido para que le decreten perdedor en el juego, o sea, si nos llevamos por la regla ya habían perdido el juego.
Pero como la mayoría del pueblo de Cuba dice y NADIE nos escucha, ni el INDER, ni ninguna instancia del gobierno: LA CNB está haciendo cosas a su antojo que van a matar el béisbol en Cuba. OJO!!! que ese Higinio nos quiere hundir, o es que no se dan cuenta.
Michel: Te felicito una vez más, eres el mejor. Sigue así....
PD: Por favor, tengan vergüenza y hablen públicamente de este tema y admitan que se equivocaron.
Escuche y vi asi que nadie me lo contó en Telecubanacan ,telecentro de VC al cometarista Osmani ( el que narra con normando) porque tiene un tocayo que trabaja en estadisticas que el arbitro Lorién Lobaina. fue separado por el resto de la serie .
Nada, si le hubiera dado un pelotazo fatal y no hablo de muerte para no ser dramatico hablo de una lesión,entonces el arbitro era un flojo ,Al final ,como siempre psa aqui y que estoy casi seguro que no pasa en mas ninguna liga la cuerda rompe por el lado mas debil .El arbitro
saludos