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Pequeña historia del Rincón

Publicado en: Apuntes del cartulario
En este artículo: Historia, La Habana, Tradición
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Una vez más el camino hacia “El Rincón” quedó repleto de fieles a San Lázaro para rendirle tributo este 17 de diciembre. Foto: Darío Gabriel Sánchez/Cubadebate.

El Rincón es una localidad diminuta situada a tres o cuatro kilómetros al sur de Santiago de las Vegas. Un poblado de unos 5 000 habitantes que se agrupan sobre una calle central o calzada muy larga y dos o tres cortes de calle perpendiculares, de apenas 50 metros de extensión cada una. Es famoso por su hospital y el santuario donde se rinde culto a San Lázaro, no solo a San Lázaro obispo, sino al San Lázaro de los perros y las muletas de palo.

En otros tiempos dispuso de un hotel, cuya edificación se mantuvo en pie hasta hace poco, y fue célebre por el bodegón de los Vega, donde se elaboraban unas galletas que gozaron de demanda en toda La Habana; esas que hoy llamamos galletones o galletas de panadero, redondas y de sal, pero con diámetro y grosor mayor que las corrientes, y que aún algunos identifican como galletas de Vega.

El Rincón nació, en 1838, al calor del ferrocarril, cuyo tramo Habana-Bejucal se inauguró un año antes, cuando en un paraje escondido en una de las suaves curvas del camino de hierro –de ahí su nombre, Rincón- se construyó una pequeña estación ferroviaria que permitía el trasiego de mercancías y correspondencia. Casi de inmediato se levantaron en sus inmediaciones algunas casas y ranchos. Cirilo Villaverde, que anduvo por allí en esa época, habló en su libro Excursión a Vueltabajo de la “aldeilla” que era entonces el Rincón, con sus cinco o seis casas, entre ellas “dos tiendas o almacenes de víveres que llaman mixtos”.

El progreso volvió a sonreír al poblado cuando en 1862 se instaló allí un nudo ferroviario que lo enlazó con otras localidades, y el Rincón continuó creciendo aun cuando solo cumplía funciones de puente obligado entre Santiago de las Vegas y los territorios de Bejucal y San Antonio de los Baños. En 1917, sin embargo, se corta el desarrollo natural de la zona al saberse de la construcción del nuevo hospital para leprosos. El mero anuncio de la construcción de dicho centro hospitalario provocó la emigración de muchas de las familias establecidas, y el hueco no pudo ser llenado por los que llegaron para instalarse de manera permanente o temporal y estar así cerca de sus enfermos.

La Habana contaba desde el siglo XVIII con un leprosorio emplazado en las inmediaciones de la caleta de Juan Guillén, que hoy forma parte del parque Maceo, pero, ya a inicios del sigo XX, el crecimiento de la ciudad hacia el Vedado y el todavía incipiente Miramar y la nueva política urbanística aconsejaban el traslado de los enfermos y la demolición del viejo lazareto. No había fuera de la ciudad ningún edificio idóneo para alojar a los enfermos, pero aun así el Estado procedió, en 1915, a la venta del edificio y adquirió la finca Dos Hermanos, a la salida del Rincón, para construir allí el nuevo hospital, cuyas primeras instalaciones debían estar listas en noviembre de 1916. Pasó esa fecha y poco se había construido en la finca Dos Hermanos. La situación se agravó cuando el comprador, que quería el edificio para demolerlo, exigió el desalojo del viejo lazareto. Fue así que el 26 de diciembre de 1916 se procedió a trasladar a los leprosos para el puerto del Mariel, donde quedarían alojados en las viejas barracas de la estación cuarentenaria, y el vetusto caserón del hospital era reducido a cenizas en enero de 1917.

La noticia de que serían traslados al Mariel a bordo de un barco desvencijado llenó de pavor a los enfermos que temían se les arrojara al mar durante la travesía. Accedieron al fin a hacer el viaje cuando se aseguraron que los acompañarían las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul que manejaban el leprosorio. Pero ahí no terminó el asunto. En aquellas barracas no existían las condiciones mínimas para la asistencia de los enfermos. Tampoco disponían de camas, ropas ni comida. Al cabo de dos meses en ese infierno, los propios leprosos, en protesta por la incuria y abandono a que estaban allí sometidos, prendieron fuego a las insalubres instalaciones, quedándose a campo raso, en el mayor de los abandonos.

El 25 de febrero de 1917, en rústicas carretas, los leprosos fueron trasladados para el poblado del Rincón, lugar donde tampoco existía un verdadero hospital, pues el contratista había incumplido los términos en que debía entregar las instalaciones y solamente existían unos cuantos pabellones a medio construir, sin calles trazadas, sin servicio de agua y sin enfermería.

Levantar aquello, convertirlo en un verdadero hospital, demandó el ingente esfuerzo del sacerdote Apolinar López y de Sor Ramona Idoate, Madre Superiora. Desde su llegada a Cuba, procedente de México, en 1916, Apolinar López asumió como capellán del hospital de San Lázaro, y se negó siempre a recibir sueldo o mesada por sus servicios. Lo que le tocaba recibir, lo donaba para la atención de los enfermos. Hasta 1951, año en que falleció, solo admitió el padre Apolinar que se cubrieran sus gastos de ropa y alimentación. Era, dicen, un verdadero santo.

Sobre las 10:30 a.m. comienza la misa el 17 de diciembre, con casi dos horas de duración. Foto: Darío Gabriel Sánchez/Cubadebate.

El santuario rinde culto a San Lázaro, no solo a San Lázaro obispo, sino al San Lázaro de los perros y las muletas de palo. Foto: Darío Gabriel Sánchez/Cubadebate.

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • habana dijo:

    Gracias como siempre interesantes sus cronicas

  • Amaury II dijo:

    Profe como siempre, sorprendiéndonos con esas interesantes crónicas

  • titi dijo:

    yo voy todos los años aunque sea una vez y le pedi porque mi niña naciera sana y asi fue tambien pedi en una ocasion por una lesion en un pie y me cure sin echar nada solo agua bendita
    yo soy debota de san lazaro

  • ROXY LA 10SA dijo:

    MUY BELLO EL LUGAR Y SOBRE TODO LA FUENTE QUE ES MARAVILLOSA

    SALUDOS

    • Katia dijo:

      Por este sitio puedo hablar de las dificultades que presenta mi barrio del nuevo vedado

  • Lagardere dijo:

    La misa no comienza a las 10 am como dice el pie de foto sino a las 10 pm en espera de las 12 de la noche en que replican las campanas y se le dan vítores a San Lázaro Aunque todo el dia se están realizando cánticos y oraciones. Por otra parte la mayoría de los feligreses que acuden al Rincón es para brindar sus ofrendas y promesas a Babalú Ayé

    • Sergio dijo:

      Hay de todo, señor, hay de todo.

  • kika dijo:

    Santo muy querido y venerado por los cubanos

  • Marianao dijo:

    Muy interesante el artículo, gracias Ciro.

  • leo dijo:

    Profesor excelente artículo, como siempre nos tiene acostumbrados a sus lectores de viernes, pero no me quedó claro cuando se erigió el santuario en ese lugar y porqué allí?
    Gracias de antemano por su respuesta.

  • Aroldo dijo:

    El profe Ciro siempre me deja con ganas de seguir leyendo más jajaja.

  • Dra. Fernanda Pastrana Fundora dijo:

    Agradezco mucho al Cro. Ciro Bianchi el haber seleccionado esta historia del Hospital Anti leproso del Rincón en el día de hoy, precisamente en el momento en que se está trabajando en aras de mejorar cada vez más las condiciones estructurales, docentes, asistenciales, recreativas y humanas del Hospital y ampliar su cobertura a varias especialidades como Hospital Dermatológico y General, dando atención a la población de la zona..
    La nueva dirección del hospital en la persona del Dr. Rolando Montero, Prof. Auxiliar y Especialista en Dermatología, conjuntamente con la cooperación de la Iglesia, los médicos del hospital, los trabajadores, la abnegación histórica de las monjitas que allí laboran y la voluntad política de nuestro Ministerio, prontamente se conocerán los adelantos del Hospital como centro asistencial y docente de primera calidad.
    También se mantiene el criterio de asilo para aquellas personas, antiguos enfermos, ya curados con los nuevos medicamentos, que con categoría de asilados, viven en el mismo desde hace muchos años.
    Pero no olvidar LAS TRES VERDADES DE LA LEPRA
    1.-La lepra se cura
    2.-A la primera dosis de tratamiento deja de ser transmisible.
    3.-El tratamiento temprano, evita las discapacidades

    • LYM dijo:

      Es decir entonces en estos momentos no hay enfermos allá de los que se les caen zonas de la piel, ya eso ha sido superado por las nuevas tecnologias de medicamentos?

      • Dra. Fernanda Pastrana Fundora dijo:

        Esas personas con discapacidades que estan asilados , ya estan curados desde que en 1977 comenzo el tratamiento con drogas bactericidas y posteriormente la Poliquimio terapia (PQT), Lo que mantienen sus alteraciones cutaneas porque es imposible restituir el daño que ese microorganismo habia causado a los afectados , pero ya no trasmiten la lepra. Estan curados.
        En el momento actual, en Cuba, que ha eliminado la lepra como problema de salud y que se trabaja arduamente por detectar precozmente los casos, la lepra puede ser una simple mancha en la piel y nada mas y con el diagnostico y tratamiento temprano, se evitan las discapaciddes a las que Ud se refiere. Luego de un deteerminado tiempo de tratamiento que puede ser de 6 meses o un año la persona sale de alta.curada
        Recuerda las 3 verdades de la lepra: Se cura, a la primera dosis de tratamiento deja de ser transmisible y el tratamiento temprano evita las discapacidades a que Ud se referia.
        Trabajamos por erradicar la lepra en Cuba en niños y adultos.

  • Manuel Escalona dijo:

    Muy interesante Historia . Ciro Bianchi es uno de Los mejor es cronistas de Cuba

Se han publicado 15 comentarios



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Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Destacado intelectual cubano. Consagrado periodista, su ejecutoria profesional por más de cuarenta años le permite aparecer entre principales artífices del periodismo literario en el país. Cronista y sagaz entrevistador, ha investigado y escrito como pocos sobre la historia de Cuba republicana (1902-1958). Ha publicado, entre otros medios, en la revista Cuba Internacional y el diario Juventud Rebelde, de los cuales es columnista habitual.

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