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Fiestas de 15 en Cuba: Realidades de una (moda) tradición

Por: Caridad Carrobello, Taissé del Valle
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Una joven quinceañera celebra su aniversario en Punta Brava, Cuba. Foto: Ramón Espinosa/ AP.

Una joven quinceañera celebra su aniversario en Punta Brava, Cuba. Foto: Ramón Espinosa/ AP.

No pocas familias cubanas gastan altas sumas de dinero en festejos de salón, alquileres de instalaciones, autos, estudios fotográficos y vestuarios, comidas, bebidas para muchas personas, y hasta el contrato de grupos musicales para el momento.

Toda una noche sin dormir pasaron los integrantes de la familia Pino, tres días antes de los 15 de Zulema: no habían conseguido un ómnibus lo suficientemente grande para trasladar a las 14 parejas del baile de salón y varias decenas de invitados, hasta el restaurante La Tarraya, del parque Lenin, en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo.

Entonces el padre, bodeguero de ocupación, tuvo que vender tres cerdos más de la cochiquera del patio, para aumentar las finanzas y pagar así el alquiler de dos guaguas de mediano tamaño, pertenecientes a una empresa de turismo.

Para los Rosales, sin embargo, no hubo tantos sobresaltos económicos, ya que familiares residentes en el exterior les enviaron dinero para la celebración de Lilian, la quinceañera. También los ingresos del padre, gerente de una tienda habanera, y de la madre, trabajadora por cuenta propia en una dulcería, contribuyeron a darle gustos a la muchacha residente en La Víbora, reparto de Diez de Octubre.

Ella quería celebrar sus 15 en Varadero, “pero no se pudo porque un ‘todo incluido’ para varias personas requería disponer de más de mil CUC”, lamenta la joven.

Entonces quiso algo más “modesto”: gastar en un álbum de fotos y videos, incluyendo el making off, como si fuera una modelo famosa de pasarela. Al final el reflejo gráfico costó 500 CUC, porque adicionó imágenes en exteriores y en actividad de compras por varias shopping capitalinas, algo que se está poniendo de moda últimamente. Y desde luego, la fiesta sería informal y sencilla, en una piscina particular, La Orquídea, del mismo municipio donde vive la familia, alquilada por 400 CUC.

Elvy, por su parte, no permitió que se ignorara su decimoquinto cumpleaños. El adolescente quiso pasarla bien con sus amigos reguetoneros, también en una piscina. Cuando se lo dijo a su madre, a ella por poco le da un infarto.

Solo faltaban seis meses para la fecha y Elvy nunca había tocado el asunto. Su deseo repentino implicaba contar con más de mil CUC para destinarlos a fotos, alquiler del espacio y de un grupo musical de reguetón, entre otros gastos. Y la cuenta no daba para la familia Balán, cuya casa está ubicada al final de un pasillo, y aún en proceso de construcción, en el Callejón del Sapo, Guanabacoa.

A pesar de la separación matrimonial, ambos padres –graduados universitarios– se pusieron de acuerdo para unir sus finanzas. Tenían la convicción de que celebrar los 15 del hijo varón no lo haría menos hombre.

“Ese día él quiere compartir con sus amigos; creo que no es nada feminoide, solo una moda. Pudiera oponerme, pero las costumbres han cambiado y un enfrentamiento padre-hijo no resuelve nada pues su área de influencia no la puedo cubrir yo solo, únicamente trato de darle la vuelta a su idea, por el alto gasto que implica”, dijo el padre.

El joven no quería fotos. Pero la madre sí, “porque es lo que queda plasmado para el futuro”, insistió ella. Para las instantáneas, Elvy adoptó poses donde se resaltara su musculatura; y otras, como modelo de revista y cantante famoso, según sus preferencias musicales asociadas a la música urbana. Pero sobre todo insistió en un montaje que simulaba un encuentro con el famoso futbolista Lionel Messi.

Muy pocas expectativas tuvo Narelys, quinceañera de La Habana. La familia López recibe como ingresos la ayuda económica que la seguridad social le brinda al padre, en silla de ruedas –y quien por suerte dejó la bebida–, así como el modesto salario de la madre, auxiliar pedagógica. Sin embargo, los integrantes de la casa pastoral evangélica a la que asiste la joven, no dejaron pasar por alto la ocasión.

Entre valses y apariencias

Varones con fotos de 15: Lo que se “lleva”

Las celebraciones de 15, con las tensiones familiares y todo el entramado de negocios y servicios tejido a su alrededor, fueron reflejadas por la revista Bohemia la primera edición de abril de 2005. Bajo el título “Vals de las apariencias”, esta misma sección indagó sobre varias condicionantes que intervienen en esta tradición.

En el citado trabajo, la psicóloga Ivette Vega argumentó:

“Los padres juegan un rol muy importante en la fabricación de ilusiones de los hijos, pues los jóvenes reclaman muchas veces lo que sus progenitores han condicionado de manera subliminal cuando les dicen: ‘Esto vamos a guardarlo para tus 15’. Sobre ambos progenitores cae el peso del sacrificio por el sueño, pues son quienes se encargan de hacerlo realidad”.

A 12 años de aquel reportaje, este tipo de fiesta añadió nuevos elementos y se tornó más costosa. La periodista Sheyla Delgado di Silvestrelli puntualizó en la revista Mujeres (2016) el recorrido de las celebraciones para las niñas y su colofón, los 15.

“El boom de la farándula de los cumples infantiles está a punto de dejar paranoicos a los más sosegados: la del miniquince (a los cinco años) y prequince (a los 10), que obviamente sellan con broche de oro en la pomposa fiesta de quinceañeras”.

Recientemente, la tesis de licenciatura en Periodismo Mis quince primaveras, de una de las autoras del presente trabajo, Taissé Del Valle, puntualizó que el miniquince y el prequince introducidos en el contexto nacional no son tradiciones, sino influencias culturales foráneas con una alta carga mercantil. Las celebraciones previas a los 15, con sus más actuales variantes, se deben a que en la sociedad cubana convergen variados consumos culturales, y niveles de uso y acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, que realzan tal novedad; son, en cierta medida, un producto de la globalización.

La celebración del decimoquinto cumpleaños a los varones, es otro elemento incorporado a la festividad desde hace aproximadamente un lustro.

“Como era de esperarse –recalca la tesis de licenciatura–, en una sociedad aún machista como la cubana, las prácticas culturales en torno a esta celebración no son exactamente las mismas que en el caso de las muchachas, aunque sí se han hecho muy populares las fotos. Parece ser, para ellos, solo una cuestión de moda”.

La experiencia de cuatro familias

"Las fotos de los 15" normalmente utilizan La Habana Vieja como escenario. Foto: NBC News.

“Las fotos de los 15” normalmente utilizan La Habana Vieja como escenario. Foto: NBC News.

La investigación Mis quince primaveras, caracterizó las prácticas culturales en torno a las celebraciones de los quinceañeros de cuatro familias habaneras: los Pino, Rosales, Balán y López. Indagó los componentes económico, biológico-psicológico, simbólico, comunicativo y sociocultural, de los diversos actores.

Para el análisis fueron aplicadas algunas técnicas del método etnográfico, entrevistas a las familias escogidas y allegados, además de la observación de los distintos procesos en estas celebraciones de 15, desde su concepción hasta el momento de la socialización de las fotos en el barrio y la escuela. Asimismo, el trabajo hizo una amplia revisión bibliográfico-documental y fueron consultados estudiosos del tema.

Es significativo que, a pesar de las marcadas diferencias determinadas por los diversos estatus económicos de las familias, las expectativas sociales siguieron siendo muy homogéneas en cuanto a la casi obligatoriedad de que los padres financiaran a sus hijos una celebración digna de recordar, pese a conocer que solo los costos de las fotos y los videos sobrepasan los ingresos de un profesional cubano en un año.

El estudio académico consideró como aspecto biológico-psicológico propio de la edad de los quinceañeros, la preocupación por mejorar la apariencia física, querer estar a la moda, la aspiración de tener independencia en las salidas nocturnas y el apego a la socialización en espacios al aire libre.

Uno de los elementos coincidentes en los cuatro jóvenes seleccionados fue el contexto estudiantil. Zulema, Lilian, Elvy y Narelys cursan la enseñanza media y en este entorno comparten códigos y valores; por lo general, escuchan el mismo tipo de música, tienen consumos audiovisuales semejantes y, como nativos digitales, convergen con las más frecuentes tendencias on line.

Como resultado del trabajo de campo de esta tesis, fue posible constatar que en la mayoría de los jóvenes analizados el tipo de música escuchada influyó a la hora de escoger sus grupos de pertenencia, logrando así una diferenciación. Zulema, amante de la danza, prefiere la música popular bailable; Lilian quiere ser modelo y se inclina más por los ritmos pop de las pasarelas internacionales; Elvy se identifica con el reguetón y la manera de vestir, hablar y comportarse de estos músicos; y Narelys escucha alabanzas religiosas.

Las entrevistas con estos muchachos corroboraron que entre los consumos culturales en tres de los casos (a excepción de Narelys) tienen prioridad los audiovisuales, pues les gustan las series, películas y videosclips, muchos de los cuales son productos norteamericanos, europeos o asiáticos, y algunos cubanos.

El hábito de leer está presente en ellos en menor medida, y hay diferencias en los gustos: Zulema y Elvy, por lo general no sobrepasan la lectura de lo orientado en la escuela, Lilian repasa cotidianamente las revistas de moda que oferta el Paquete Semanal, y Narelys dedica horas a la Biblia.

La indagación arrojó que, aunque no sea la generalidad dentro de la sociedad cubana, existen festividades donde la especulación y el “tirar la casa por la ventana”, hacen nuevamente acto de presencia. De la ilusión familiar se aprovecha la pequeña empresa privada organizada alrededor de este onomástico.

Se oferta de todo

Cada vez son más frecuentas las fotos innovadoras en disímiles lugares com las playas. Foto: @RevelEstudioQuincesCuba/ Facebook.

Cada vez son más frecuentas las fotos innovadoras en disímiles lugares com las playas. Foto: @RevelEstudioQuincesCuba/ Facebook.

Para la doctora y periodista Isabel Moya, los 15 han devenido un negocio exponencialmente lucrativo, sobre todo en los últimos 10 años. Ha ido ganando espacio la industria de la memorilia o del recuerdo (fotos, videos, afiches, llaveros, posters, postales).

Según los resultados de la investigación Mis quince primaveras, en tres de los casos analizados las fotos y los videos de las distintas fases de la ceremonia presentan a los adolescentes en un estado de plenitud, felicidad y suntuosidad.

Para el reflejo visual priman las portadas tridimensionales, la realización de revistas y photobooks. Dentro del álbum de las quinceañeras destacan peculiaridades de la moda internacional. Por ejemplo, los peinados al estilo de Lagherta, protagonista femenina de la serie Vikingos (que es parte del consumo cultural foráneo).

Las adolescentes tienden a imitar los peinados de personajes de sus series favoritas. En la imagen, la actriz canadiense Katheryn Winnick interpreta a Lagertha de la serie "Vikingos". Foto: The History Channel.

Las adolescentes tienden a imitar los peinados de personajes de sus series favoritas. En la imagen, la actriz canadiense, Katheryn Winnick, interpreta a Lathgertha de la serie “Vikingos”. Foto: The History Channel.

Se observó que las fotos temáticas son muy aceptadas: Alicia en el país de las maravillas, poses como una Venus (que alude a la “inocente” sexualidad de la joven), imágenes en actividad de compras usando las bolsas de la multimillonaria marca Victoria’s Secret, así como imitaciones de sujetos de pasarela o artistas.

Las principales locaciones exteriores que los estudios fotográficos incluyen en sus ofertas son: La Habana Vieja, donde se escoge a la ciudad amurallada y antigua que contrasta con la frescura de las poses y los estilos juveniles; el parque Almendares, por la belleza de los paisajes naturales; y hoteles del municipio de Playa, porque denotan una ciudad más actual y cosmopolita. En cuanto a los principales montajes utilizados, se seleccionan otras capitales del mundo.

Cabe resaltar que en ninguno de los casos analizados los quinceañeros escogieron la realización de fotos junto a sus compañeros de clases, a pesar de que con estos comparten códigos y valores. Las fotos de estudio son, por lo general, un proceso que acompañan las madres, los fotógrafos, maquillistas y vestuaristas, pero nadie más.

Miradas Cuba adentro

Los varones también se tiran las fotos en los 15, es una moda más reciente. Foto: Peródico 26 de Julio.

Los varones también se tiran las fotos en los 15, es una moda más reciente. Foto: Peródico 26 de Julio.

La psicóloga cubana Lisset Gutiérrez, en el panel Fiestas de quince, bodas y otros ritos culturales, publicado por el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello en 2006, afirmó que: “luego de 1959 la Revolución estimuló un proceso de homogeneización social y cultural, en el que se defendieron los valores de la sencillez, la igualdad”….

Así mismo lo valora Isabel Moya, quien apunta que existieron algunas políticas sociales para que la celebración de los 15 se extendiera a un mayor número de familias cubanas:

“Junto con la libreta de abastecimiento te daban un ‘tique’ para comprar un par de zapatos. En el caso de La Habana se adquirían en la tienda Primor. Las quinceañeras recibían otro cupón para comprar el cake, la cerveza, refrescos. De alguna manera, los festejos entraban por la libreta de abastecimiento, como si fueran obligatorios; este elemento ayudó a mantenerlos en el tiempo”.

Sobre los años 80 del pasado siglo, muchas personas que antes no tenían recursos económicos, empiezan a tratar de cumplir aquella ilusión que las madres no pudieron realizar en su juventud. Se pone de moda el alquiler de trajes largos, la práctica de ahorrar dinero y la realización de desmesurados gastos, a tal punto que lo refleja una película satírica sobre el tema, Vals de La Habana Vieja, de Luis Felipe Bernaza.

En la misma década comenzaron los montajes fotográficos. Los más usuales: la quinceañera en la pantalla del televisor soviético, así como el paisaje del malecón habanero traído hasta la sala de la casa. Otros escenarios para la fotografía fueron la escalera, el piano y las motos. Se usaban vestidos con pamela y guantes de encaje hasta los antebrazos. Los shorts eran hasta la cintura, presentes sobre todo en fotos de exteriores.

A pesar de que la sociedad defendía valores como la sencillez y la modestia, se adentró en algunos sujetos el falso concepto de la celebración, abocado hacia la fastuosidad y la ostentación. Un artículo de la revista Mujeres, en la década de los 80, proponía otra visión del cumpleaños:

“Sin desdeñar la tradicional fiesta, muy del gusto de la jovencita, hay múltiples maneras de hacer ese día inolvidable. Desde la cena con sus familiares y amigos más íntimos en un buen restaurante, hasta la cada vez más aceptada Vuelta a Cuba. Hay variantes para pasarlo bien sin agravar en demasía el presupuesto familiar ni querer aparentar lo que no se es”.

El período especial supuso un escollo casi insalvable para el modelo de los 15 fastuosos. Pero la ceremonia del salón reapareció con fuerza a finales de los 90, ya dentro de un contexto nacional con nuevos actores económicos. Igual se manifiesta un cambio de mentalidad en las jóvenes, una visión más personal del festejo, aunque nada barato, pues las muchachas aspiran a que las lleven a cabarets como Tropicana, Parisién y Copacabana, o a una casa en la playa.

En las primeras décadas del siglo XXI la celebración sostuvo los matices ostentosos, y en la actualidad el lujo y la opulencia son propuestos incluso por productos culturales foráneos como la revista Primavera, incluida en el Paquete Semanal.

En "las fotos de los 15" se resalta la belleza de las adolescentes, quienes eligen escenarios y temas en dependencia de sus gustos. Foto: @KarlaSmith/ Facebook.

En “las fotos de los 15” se resalta la belleza de las adolescentes, quienes eligen escenarios y temas en dependencia de sus gustos. Foto: @KarlaSmith/ Facebook.

Varios analistas consideran que a los 15 hay que mirarlos hoy desde una óptica multidimensional, relacionada con valores en evolución. Las fiestas, ya sean modestas o fastuosas, son expresión del estatus hogareño dentro de un contexto económico cambiante, y sedimentado a partir de la educación, las tradiciones, las creencias más firmes de las familias, el barrio, la escuela, y también de la calidad de los consumos culturales.

Aquellas personas con un alto nivel monetario pero muy dependiente de las tendencias extranjeras en sus preferencias, seguirán teniendo una mirada muy kitsch del festejo, solo limitada a las apariencias y al tener por encima del ser.

Otras familias más apegadas a los valores de sencillez y modestia, sin embargo inculcarán en la formación del adolescente, gustos, identidades y necesidades más acordes con la realidad de los ingresos domésticos; y aun cuando estos últimos sean altos, inclinarán a los jóvenes a ser más prácticos y menos derrochadores, a cumplir roles más trascendentes, tanto en la esfera docente como en sus relaciones con otras personas.

El criterio del papá de Elvy destacó en este sentido:

“Siempre le aclaré a mi hijo que ni dejaríamos de comer por su fiesta, ni se paralizaría la vida de nosotros por darle un gusto. Solo íbamos a aportar lo que tuviéramos para eso y él lo tuvo bien claro. En el criterio de racionalidad fui tajante; él puede tener hoy cinco pares de zapatos, pero jamás 10, porque no es necesario, debe haber un límite. A los padres nos gusta que los hijos estén bien, pero a los muchachos también debe gustarles que los padres lo estén; por eso no es justo que la familia se sacrifique vendiendo sus cosas ni sobreexplotándose en el trabajo y afectar así la salud de algunos de sus miembros.

“Nunca debe dejarse a un lado la consideración y el apoyo humano que debe existir entre padres, hijos, hermanos, abuelos, por darle más importancia a esa efeméride. Lo esencial está en el amor entre nosotros mismos como personas, no en la apariencia”.

No se trata de censurar el festejo, sino de re-conceptualizarlo, pues es una tradición. Las fiestas, fotos y regalos pueden ser mucho más sencillos, sin perder la oportunidad de que la familia se solidarice con el momento, aporte, sea partícipe del disfrute en colectivo, y haga sentir al adolescente responsable ante la nueva etapa que se abre en su vida.

El uso de trajes antiguos sigue siendo una tradición. Foto: @RevelEstudioQuincesCuba/ Facebook.

El uso de trajes antiguos sigue siendo una tradición. Foto: @RevelEstudioQuincesCuba/ Facebook.

(Tomado de Bohemia)

Se han publicado 108 comentarios



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  • jorge dijo:

    Yo prefería la celebración infantil del 6 de enero, Día de los Reyes Magos

  • sergito dijo:

    se gastan lo que no tienen,al otro dia una mano alante y la otra atra.

    • jpuentes dijo:

      Lo que tenemos que hacer es buscar la manera de que nuestros hijos sean cada día mas felices, mas educados, mas cultos. Libros y dinero, sueños y alegrías. Trabajemos para eso también. Y si las fiestas de 15 contribuyen a la felicidad de las personas, pues bienvenidas la fiestas y los lujos y las fotos, los meliá, los viajes, y todo lo que quiera la gente.

  • Carlucho dijo:

    Periodista, los 15 son solo un día en la vida, y hay quién por desgracia no llega, por favor que cada cual lo celebre como quiera y como pueda.

  • Bernardo dijo:

    Pertenezco a la generación que en la década de los 70 fue rompiendo con esquemas de celebración de los “Quince” que a un grupo de adolescentes nos parecían “cheos” o ridículos. Se optó en muchos casos por fórmulas más divertidas, flexibles y ajenas al concepto teatral de un padre o una familia introduciendo a su hija en sociedad y gastando recursos en coreografías de bailes, vestidos largos de salón y fotos de maniquí. Parecía entonces que se rompía con un aparente complejo pequeño burgués heredado por las carencias de la sociedad de clases pre-revolucionaria y lastrado por una aparente necesidad de satisfacer aspiraciones antes inalcanzables. Pero a partir de la década de los 90, a pesar de la crisis económica de la mayoría de la sociedad, comenzó a introducirse de nuevo el fenómeno, esta vez como si animando por esteroides e importando tendencias y prácticas ajenas a la tradición cubana. Sería ingenuo ignorar que el crecimiento actual y la difusión tan amplia de la práctica están asociados a una ofensiva comercial que ya es vibrante en buena parte de América Latina y las comunidades latinas dentro los Estados Unidos, y que con la creciente interconexión con el mundo llega también a nuestra tierra. El término”Quinceañera” es más común en otros países y ya se comienza a utilizar en Cuba. Las fotos, además de caracterizarse por su indetenible creatividad, han tendido también a resaltar un sentido erótico y semi-porno que parece no preocupar a muchos padres. Las ambiciones de las que celebran llegan al punto de incluir implantes de silicona para agrandar el pecho. Se trata de un negocio comercial muy lucrativo y sin freno aparente, pues todos los años llegarán jóvenes a la edad de 15. El único límite sería impuesto por una elevación progresiva de la cultura, del gusto, del sentido de dignidad, y también del sentido común que muchas veces está en falta.

    • Aimée dijo:

      Exacto. Es un festejo en el que se resalta la sexualidad de una adolescente cual fruta en un mercado. Y otro dato curioso, es el de la adopción por parte de los adolescentes masculinos de una tradición más bien típica del genero femenino. Ojo, no lo critico en absoluto, todo lo contrario, ojalá nosotras rompiesemos más esquemas estereotipadamente masculinos. Gracias a la revolución del 59 se lograron romper con muchas barreras machistas (en el terreno laboral) que en
      paises capitalistas y desarrollados ya desearían romper. Pero en el ámbito social, de la calle, de la familia, con las amistades, con las parejas, es preciso seguir luchando.

      • Sergio dijo:

        Señores, a una FIESTA se le da la comnotación que no quiera, por lo tanto no aceptado darle a una celbración tal o más cual significado.

        Sexual puede ser un cumpleaños, una fiesta de santo, un BEMEBÈ, hasta una BODA,,,, no hay que darle mucho “coco a eso”.

        Ahora, lo que está por detrás de la FIESTA es otra cosa. Yo bien puedo hacerle una FIESTA de 15 a mi hija, y que para nada tenga es escencia. También conozco de casos que quiern tirarse,,,, ya sabe,,, mas alto que lo otro,,,, y por dar una apariencia de “tiran con la guagua andando”.

        Por lo tanto no hay que criminalizar “los 15”, por cierto, a mí no me gustan,,,, los mejores que he ido en mi vida fue de una compañera que vivia en Güira de Melena, padre pequeño agricultor, con Puerco, Cerveza (una lástima que me goció tan joven) y Yyuca, jajajajja.

        Saludos,

    • jpuentes dijo:

      Recuerdo un evento triste cuando un niño en estado terminal pidió ver en persona a Messi. Sus padres lo llevaron en avión gastando todo lo que tenían y el niño murió en el trayecto. Messi y su compañeros pagaron el viaje de regreso. Qué entendemos por “gustos irracionales”. Irracional que una joven se quiera retratar con sus idolos juveniles???. Que quiera pasear en una auto fastuoso, que quiera retratrase en lugares lindos, modernos??, Irraciona es, acaso, viajar a Cancun o a Punta Cana o a Varadero en un Meliá en un todo Incluido??. Si no lo hacen ahora cuando lo van hacer. Por dios, piensen un poquito en las diversas formas de ser feliz y que debemos respetar y promover.

  • michael vazquez dijo:

    Que Lastima.Esto entra en el campo no de la perdida de valores sino DEL CAMBIO DE VALORES.El quererle dar todo a nuestros hijos con el autopretexto de que nosotros no lo tuvimos refleja la ceguera intelectual de padres que no ven la deformación que causan en esos muchachos que mañana seran adultos malcriados y egoistas que creen merecerlo todo no importa a costa de que.Hay a quien le gusta retroceder a la trampa de la sociedades de consumo aunque sean ilusiones como las que inculca LA CENICIENTA.
    Hay que batallar con las ideas en contra de estas estupideces y recurrir, sobre todo al pensamiento etico de Martí y Fidel.

  • Un cubano en el extranjero dijo:

    “Aquellas personas con un alto nivel monetario pero muy dependiente de las tendencias extranjeras en sus preferencias, seguirán teniendo una mirada muy kitsch del festejo, solo limitada a las apariencias y al tener por encima del ser.”
    Cómo familia, tenemos un alto nivel adquisitivo y vivimos en el “extranjero” con todas las consecuencias que eso conlleva a nivel tendencia. Mis hijas NO celebrarán los 15.
    Nos parece, en palabras cubanas, cheo y arcaico; fiestas de postín donde se aparenta lo que no se tiene, pasar un día creyéndose un personaje de ficción, es irreal. En cierta forma siento pena y hasta vergüenza ajena de lo arraigado de la idea.

  • Oscar dijo:

    CADA CUÁL SE DIVIERTE A SU MANERA.
    Por favor, muy intelectual la crítica, pero aún desde esa altura se ven el desprecio y cuestionamientos.
    Respetar los gustos y aspiraciones, la fantasía y los sueños de la gente.
    Que cada cual lo haga como le guste, el que quiera vestirse de tules en El Morro bien, el que se sienta más intelectual y minimalista que baile con Unicornio Azul.

  • María la jabá dijo:

    Ya desde niña sentía que los cumpleaños eran las fiestas que hacían los adultos para aparentar una contentura pasajera, unos gastos y una parafernalia con globos y regalos que no se podían permitir y al día siguiente lamentaciones por un sinfín de carencias cotidianas y críticas a los invitados, las cuñadas y demás familia por sus distintas formas de comportamiento. Con todo lo recaudado durante años, aportes realizados por familiares, mis 15 decidí hacer lo que verdaderamente quería: conocer Cuba y pasarlo con mis familiares del campo y mis amigos. Un año antes ya le planteé la situación a mi madre: no quería fotos ni agasajos, ni vestidos. Con una parte del dinero compré algo de ropa necesaria y bonita, con el resto nos fuimos a recorrer Cuba. Mis familiares de Santiago de Cuba, Camagüey y Matanzas nos recibieron con los brazos abiertos. Guardo las mejores fotos, en blanco y negro, de todos ellos juntos, contentos y riendo conmigo, bailando y disfrutando nuestra mutua compañía: ése recuerdo vale más que cualquier traje.
    Gracias

  • Arturo@1975 dijo:

    Hay que preguntarle a Caridad Carrobello, Taissé del Valle, como hicieron los suyos? Me parece bien la reflexion, pero….

  • Rizo dijo:

    Una tradición cultural que, desde mi punto de vista, merece las palmas. Lejos de la banalidad que muchos critican, es un momento importante en la vida de una joven y ahora se le suma al festejo los varones. Por supuesto que toda familia sabe lo que significa esto en “todos” los ambientes. Hoy unos 15 cuestan una fortuna! Indudablemente los elementos artísticos han cambiado, hace unos años una quinceañera sostenía un teléfono en la mano o se paraba al lado un Krim 218 como lo último en la moda. Hoy son otros los conceptos y para bien. Por lo menos en mi ciudad, Holguín, a la quinceañera se le hace hasta una “revista” al estilo glamour y se monta en un auto antiguo descapotable junto a una caravana pitando para decirle a toda la ciudad que es el cumpleaños 15 de fulanita. Nada, que esto esa es Cuba!

    • irene dijo:

      No veo que los nuevos 15 merezcan palmas, las personas que vieron esto como un negocio redondo y súper lucrativo las entiendo, pero no a las personas que se dejan arrastrar por esa corriente, que al final es igual para todas si ves un álbum de 15 es como si vieras todos, conozco de muchas jóvenes que aun teniendo posibilidades económicas para darse ese lujo no lo hacen, se toman fotos menos plásticas y mas originales, disfrutan mas su fiesta de 15, gastan menos, porque pasada la furia del momento el álbum va a parar a la gaveta, los 15 son solo una vez en la vida, como cualquier otra edad,

      • Rizo dijo:

        Amiga, existe algo en la vida que se llama la dialéctica. No se puede negar, un fenómeno cultural y social convertido en tradición como este de los 15, no va para atrás; todo lo contrario, no es nada para lo que se hará dentro de unos pocos años. Por supuesto que existen personas de bajo ingreso que no pueden hacerle estas cosas a su hijas, pero ya esto forma parte del cubaneo y puedo asegurarle que la gran mayoría de las jóvenes sí quisieran hacer estas cosas. El tema es polémico y complejo de entender, pero vale la pena reflexionar en todo lo que se ha dicho acá.

    • Tavonu16 dijo:

      Esto no es otra cosa que un veneno cultural que ha explotado muy bien el consumismo y el mercantilismo y que para los ostentosos ha sido maravilloso

  • Elena dijo:

    Por suerte el mio es varón y no quizo ni una foto, solo una pequeña descarga con los amigos más cercanos.

  • laverdad dijo:

    ES que las sociedades cambian y la juvenud tambien ,es la imitacion a las sociedades de consume,aunque en nuestro pais queste casi 20 anos de trabajo,y si se critica mas se hace porque el ser humano es asi ,no se les pide sacrificios cuando se esta en cuna de ceda ,me acuerdo como un dirijente le celero los 15 a su hija en mis timpos con cerveza Hatuey y yo no tenia ni un par de zapatos que ponerme

  • Tamakun dijo:

    Realmente son dignos de lástima, están seriamente enajenados, que Dios se apiade de ellos.

  • sergio dijo:

    LOS 15 PARA LOS PADRES DE A PIE SON IMPOSIBLES,NO ES POSIBLE SOSTENERLOS CON UN SALARIO,ES LA REALIDAD.

  • minerva dijo:

    eSA ES LA MODA Y A PESAR QUE NOSOTROS LOS PADRES NO PODEMOS DARLE EL GUSTO DE SU PREFERENCIA PARA SUS 15 PRIMAVERAS ,TAMBIEN ES MUY TRISTE NO PODER CUMPLIRLES SUS SUEÑOS QUE SOLO SE CELEBRA UNA VEZ EN LA VIDA , LA ECONOMIA NO ALCANZA PARA COMER ,ENTONCES DIME TU ,PARA HACRE LA CELEBRACION CON TODO LO QUE LLEVA, QUE PENA ME DA.

    • Julio Enrique dijo:

      No critico a los que pueden celebrar los 15 “tirando la casa por la ventana”, ni los envidio. Pero tampoco me quejo por no poder hacerlo a tan alto costo. En mis tiempos no se usaban “los 15” para los varones, pero de haberse usado estoy convencido de que yo mismo no le hubiese pedido ni permitido a mis padres un gasto tan grande en dicho evento. Considero que todo está en la educación que se le da a los hijos…a todos nos gustaría darle los mejores gustos, pero hay que pensar que no todo son los 15 y queda más vida por delante y cosas que garantizarles.

  • el negro dijo:

    creo que queremos meternos demasiado en la forma de vivir de las personas y sobre todo criticar a aquellos que pueden darse el lujo de vivir mejor q otros. si algunos padres estan dispuesto a ese sacrificio pues que asi sea, de todas maneras actualemnte hay muchas formas de diferenciación social, ejemplo de ello soy yo que no puedo visitar ni hospedarme en los hoteles de Varadero ni ninguno de area de divisa y no por ello voy a criticar a los que lo puedan hacer, hay otros que toman cerveza ´´de latica´´ y yo no puedo, hay otros q compran todos los productos de comida en las ´´shoping´´ y yo no puedo y por eso no los voy a criticarlos y verlos como ´´superfluos´´.
    dejen que las personas actuen como le sea a cada cual su forma de pensar y de vivir y asi seremos mas felices.
    al cesar lo que es del cesar y al que le tocó le tocó,
    y creer que en cuba no hay estratos sociales es tapar el sol con un dedo, hay clases sociales y mas marcadas que nunca: los de a pié y …..los otros, no entraremos en detalles porque todos los sabemos y quizás no me publiquen.

    • David dijo:

      Muy buena reflexión.

    • Cadillac dijo:

      EXCELENTE comentario el mas acertado de todos, a veces parece que los articulos aca y algunos comentarios son nada mas que la predica de la envidia

    • Itachi Uchija dijo:

      Muy bien dicho, muchos comentarios aquí me recuerdan un comentario de hace unos días en otra noticia sobre – los cangrejos cubanos y los vietnamitas en un restauran, los primeros sin tapas porque si uno trataba de salir los otros lo sujetaban- si se habla de los buenos valores se debe hablar de los malos que parecen tan normales que la gente los pone de manifiesto aquí y con mucho orgullo. La envidia mal sana que se ve en algunos comentarios, el me saco un ojo por verte tuerto y el yo quiero que todos sean tan miserable como yo esta tan enraizado en nuestra sociedad que asusta… Si el otro tiene y puede porque sufres, si quieres tener lucha, quítate esta mentalidad de que te tiene que caer todo del cielo o que el estado te lo tiene que dar todo, sacrifícate por vivir mejor como tu quieras y puedas no por vivir mejor que el vecino. Soy de los que piensa que los hijos se crían mejor con un poco de hambre, un poco de frío y un poco de necesidad pero un días es un días y si quieres botar la casa por la ventana, bótala, es un día así que aprovéchalo y cumple tus sueños o los de tus hijos que nunca sabes cuando va a ser el último…

  • GuillermoJ Cruz Hevia dijo:

    Es verda los quince de ahora no se parecen en nada a los quinces del vino de arroz, u otra fruta , ponche, cajita con cake, ensalada, croqueta y àncito , la foto del TV, aguantando el escaoparate o en la cama mostrando los zapatos de Primor o el vestido alquilado en Galiano bueno tiempos diferentes modas diferente y para hacer esos quinces que describi, habia que hacer gastos, economia faliar y quince años reuniendo para alquilar el salon,ha en Guanabacoa habia uno muy bueno y bonito La Cotorra ahora destruido. No creo que que sea malo lo que se hace en este sentido, quien lo puede hacer lo hace al precio que pueda pagar ya no tenemos el modulo aquel de la bodega era a todos por igual lastima hablemos de eso en que parte se queda para el que no tiene grandes ni medianos recursos y cumple años igual . De seguir criticando esta forma de hacer las fiestas los indios o esclavos nos criticarian por que ellos vivian como vivian y nosotros ahora tenemos casas , edificios o residencias y no se lo admitiriamos por que estariamos negando el progreso creo que lo malo de esto es echarle en la cara al que no puede hacer una fiesta asi el poder del poderoso cabnallero que es Don Dinero.
    Por ultimo menos mal que la portada no es el anuncio de un policiaco del domingo las fotos serian de algun negro o jabao. los habemos bueno y con el ahorro individual,familiar o de buenos amigos tambien cumplimos quince

    • Sara Alvarez dijo:

      Amor actualizate, La Cotorra está totalmente remozado y lo mismo hay posibilidades para niños que para adultos y en varios horarios

  • jpuentes dijo:

    Para mí, con toda la crítica que pueda haber detras de este evento es absolutamente de mas y sin razón. Es una tradición que no debería perderse. Si se dice que va contra “los valores de modestia y sencillez”, pues evidentemente este tipo de eventos genera ingresos y es ante todo un negocio. Por qué el Estado, entonces, para preservar “esos valores” no constituye una empresa que comercialize el paquete entero: fotografía, reservas, transporte, locación, encuentros con artistas, buffet, turismo de todo tipo para esos jóvenes, incentivando otros intereses culturales, etc…?. El quiera resolverlo por la vía privada, pues que lo haga. Pero puede simultanear y ganamos todos. Creo que sería un buen negocio para el Estado la creación de una institución, que funcione bien, por supuesto. Creo que una cooperativa pudiera también gestionar estas cosas y así la familia no pierde esos “valores” y se mantiene esa tradición que es tan linda porque cuando se tiene una hija y es la unica, cuando se es padre se comprende bien el gasto y los sacrificios, que es unico en la vida de esa joven. En cuanto a los varones vale también todo esto, pero yo lo celebraría a los 20, no a los 15. No se debe hacer crítica de algo de muy de tradición. Hacen falta soluciones para las tradiciones y el Estado bien puede colaborar. Todas la iniciativas del Estado valen. La unica iniciativa del Estado que no vale es la de la crítica en los medios del asunto. Creo que el sector privado podría organizarse mejor en ese sentido porque ahí hay ingresos, ahí hay un buen negocio. Organicese este evento tanto por el Estado, como por el privado y la población tendrá mas opciones .

    • Morgana dijo:

      jpuentes, estoy muy de acuerdo con usted, pues hablar de esto en tema de crítica no soluciona nada sino se busca una opción que esté mas al alcance de muchas familias,que comienzan a reunir desde que nace el bebé, para poder dejarle un buen recuerdo de sus 15 cuando llegue el momento

  • Orlando dijo:

    Con independencia de que cada quien es libre de hacer con su dinero lo que mas le resulte,creo que es muy lamentable que esta ¨tradicion ¨se mantenga y esclavice a tantas personas, hay que seguir insistiendo en la alfabetizacion cultural del pueblo.Y como hay vivos viviendo de los bobos!!!!

  • Xor dijo:

    Vamos a aclarar una cosa, aquí todos sabemos que ningunos “ingresos” cubren los gastos de semejante celebración, a menos que pases los 15 años ahorrando. Pero en nuestro país hay otros casos que están bien lejos de la sencillez y la modestia….

Se han publicado 108 comentarios



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Caridad Carrobello

Caridad Carrobello

Periodista especializada en temas económicos. Trabaja en la Revista Bohemia y es profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Taissé del Valle

Periodista de Bohemia.

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