Imprimir
Inicio » Opinión, Sociedad  »

Ponerle corazón al postparto

| 43

Foto: Ronald Suárez Rivas/ Granma.

Una buena sopa de pollo para recuperar energías, batidos y jugos para producir más leche y compañía para enfrentar las primeras malas noches… Ninguno de los tres me faltó esa larga madrugada después de dar a luz a mi hijo el pasado agosto, la que sin dudas ya se ha convertido en una de las más raras y difíciles de mi vida. A ese período completamente desconocido para la mujer recién parida, y a la vez uno de los más duros que se pueden atravesar durante la maternidad, va dedicada esta columna. Hoy les propongo conversar sobre el llamado postparto, un momento del que usualmente poco se habla, pero que todas las madres vivimos, como si fuera una suerte de epílogo que cierra la historia iniciada con el primer ultrasonido, e inicia una larga relación entre ambos padres e hijo.

La verdad, por mucho que nos preparemos o tengamos apoyo… cuando nos convertimos finalmente en padres nos adentramos en una etapa difícil de imaginar. Ya ocurrió el nacimiento que esperamos durante nueve meses, los médicos nos han asegurado que todo irá bien, pero de un momento a otro sentimos que una avalancha nos viene encima. ¿Y ahora qué? El dolor y el cansancio físico por el trabajo de parto nos vencen; el llanto todavía inentendible del bebé se mezcla con el nerviosismo por no saber cómo cargarlo; mientras que los cambios físicos, psicológicos y emocionales que estamos experimentando nos hacen más de una vez preguntarnos ¿y de verdad yo estaba preparada para ser madre?

Es que, durante el embarazo, poco nos cuentan de lo que vendrá después; e igualmente, aunque nos alerten, nuestros pensamientos siempre van en otro rumbo. Tenemos una imagen tan irreal e idealizada de la maternidad, que el postparto siempre termina chocando con todo lo bello que soñamos. Por mucho que intentemos organizarnos y prever lo que puede pasar, hay que vivirlo para saber lo que es no poder dormir más de una hora corrida hasta varios meses más tarde, mirar la casa llena de regueros y no tener ni fuerzas ni tiempo de organizarla, o tener que bañar a un bebé recién nacido y no saber por dónde agarrarlo por temor a hacerle daño.

Pero si comenzamos por el principio, por esas primeras horas luego de haber dado a luz, hay que decir que lo primero que se siente durante el postparto es una sensación extraña. Sí, porque después de nueve meses de espera y comunicación permanente con el bebé, de sentir sus movimientos y descubrir que la verdadera felicidad es solo comparable a una patadita suya que te recordaba que estaba allá adentro, llegó la hora de apartarse el uno del otro, de cortar el cordón umbilical que los unía, y aunque te pasaste la mitad del embarazo deseando llegar al final, sientes que es raro dejar de estar  embarazada. Quizás por eso muchas nos sentimos divididas entre la felicidad de conocerlo y el estupor de no saber qué hacer con ese ser tan frágil.

El primer choque llega con el cansancio acumulado por las largas horas de parto. Solo las que han vivido semejante experiencia podrán atestiguar lo que significan veinte horas de contracciones, tensión psicológica y esfuerzo físico por sacarlo afuera. Cuando crees que con el nacimiento terminó todo, entonces descubres que en realidad ya no habrá pausa: el bebé llora, todavía no sabe bien cómo succionar, lo pegas a tu pecho y a los pocos minutos se queda dormido, no entiendes si tiene hambre o deseos de estar abrazado. Se queda tranquilo, lo acuestas sobre la cunita, pasan cinco minutos y entonces vuelve a despertar llorando.

En este primer tiempo en que el bebé aún no controla su reloj biológico, todo es muy difícil. Y aunque tengas la suerte de contar con apoyo familiar, el llanto de un hijo es como una voz interna que te llama desde la primera hora. En ese momento no hay papá, abuelos, suegros, tíos, ni nadie, si no coges a tu hijo en brazos, si aún y cuando no tienes ni fuerzas para dar una paso no le cambias el pañal, sientes que se te acaba el mundo.

La lactancia es otro de los momentos más complejos después de dar a luz. Aunque pocas imágenes resultan tan hermosas como la de una mujer amamantando a su hijo, la verdad es que durante esas primeras horas hay que tener paciencia, perseverancia, y un gran apoyo familiar, porque de lo contrario no se logra la lactancia. Todo no es poner al niño y que comience a alimentarse. Para comenzar, la bajada de la leche no se produce hasta después de las primeras 72 horas, y esto es motivo de estrés para muchas madres.

También, aunque son normales en esta primera etapa las dificultades para el agarre y que el bebé se quede dormido mientras succiona, muchas veces las presiones familiares insisten en dar una ayudita de leche artificial al niño para que duerma mejor, y entorpecen así el desarrollo normal de la lactancia.

Son muy difíciles, yo diría que a veces requieren casi de estudios superiores, esas primeras horas de lactancia; pero créanme, todo es posible si existe fuerza de voluntad, así como el asesoramiento y la información necesaria para enfrentar cada problema que pueda presentarse. Mastitis, obstrucciones mamarias, grietas en el pezón… todo eso puede esperar la madre que lacta a su hijo, pero no lo duden un instante, lograrla será una garantía de tranquilidad para la madre y el niño, porque tendrás la certeza de que estarás ofreciéndole la mejor leche del mundo.

Muchas mujeres describen como estresante el momento de los llamados entuertos o contracciones postparto. Tengo que decir que en lo personal no las sentí, pero sé de madres a quienes estas no provocaron apenas molestias en el primer parto y sí las sintieron con fuerza en el segundo. Se trata de contracciones uterinas necesarias para la involución del útero tras el parto, un dolor que muchas veces se mezcla con el estreñimiento, así como con las sudoraciones y el dolor abdominal por la fuerza del parto. Pero pese a todo lo malo, lo curioso es que en unos meses más tarde ni recordarás todo lo que sentiste.

Hay momentos tensos como las grietas en el pezón, las cicatrices si fuiste cesárea, la retención de líquidos o el sangramiento, pero nada que por momentos se olvide cuando lo veas dormir tranquilo o dibujar en el rostro una sonrisa angelical. Si la cara cualquiera de un niño es preciosa, la de tu niño tendrá un efecto diferente sobre tu corazón, porque te lo agitará tan fuerte que pensarás que te va a estallar de alegría. Esta parte en realidad pasa a ocupar el primer plano, y solo la madre lleva por dentro lo mal que se siente.

Si estás embarazada, me estás leyendo, y te encuentras a punto de vivir esta nueva etapa, no te asustes, nada de lo que te cuento en el fondo es tan malo, y al final pasará si lo tomas con entusiasmo. Algo puedo asegurarte: cuando veas a tu hijo mirarte, te agarre un dedo, o cuando escuches las discusiones de si se parece a mamá o a papá…. en esos momentos sentirás que la felicidad, de existir, se parece mucho a la paz que te brinda su inocencia. Solo entonces entenderás que, al difícil postparto, en vez de mala cara, hay que ponerle el corazón.

Se han publicado 43 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Anice dijo:

    Bello artículo, me sacaste las lágrimas. Todo es como lo describes. Un homenaje a nuestras abuelas, madres y a nosotras mismas. Viví la experiencia tres veces y fue hermoso. Ahora soy abuela y todo se repite!!! Gracias!!!!!

    • Ana dijo:

      Excelente artículo, no soy madre y sus palabras me lo hicieron creer!!

  • Luisa dijo:

    QUE HERMOSO ARTICULO, HACE 22 AÑOS PARÍ A MI ÚNICA HIJA AY AHORA LEYENDO ME HE RECORDADO DE TODO LO QUE PASE EN ESE MOMENTO PERO DESPUÉS DE ESO HAY UNA FELICIDAD TAN GRANDE QUE NO AY SOBRE LA TIERRA MÁS FELICIDAD QUE ESA LA DE SER MADRE. FELICIDADES MARÍA DEL CARMEN POR TAN BELLO ARTICULO, CONTINÚA OFRECIÉNDONOS ESTOS INTERESANTES Y HUMANOS ARTÍCULOS. SALUDOS.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Gracias Luisa, me alegra mucho saber que desperté en usted esos bellos recuerdos.La maternidad es verdadderamente uno de los regalos más lindos que nos da la vida, y la mejor forma de agradecerlo es cuidar y amar a nuestros hijos.

  • naryi dijo:

    Tienes mucha razon en el articulo, en mi experiencia personal pensé que iba a perder los pezones, que dolor, hoy por hoy todavia tengo las cicratices, en cuanto a la lactancia la mia fue exclusiva hasta los seis meses y se la mantuve hasta los dos años y medio, quisiera aconsejar que por muy dificil que parezca y lo estresante que sea para las madres primerizas deben tener paciencia a la hora de lactar y mucho amor para lograr que su bebe se alimente, se necesita mucha pero mucha paciencia y nada de desesperarse ni sucumbir a presiones familiares, yo por poco lo hago, y hoy estoy convencida que hice bien en darle a mi niño leche de pecho nada mas hasta los seis meses, fue lo mejor que pudo haber pasado, ni la leche nam ni la leche en polvo puede sustituir la leche materna.Mientras mas pegues al bebe a mamar mas leche te bajará, ellos no entienden de hora ni lugar, cada vez que llore te lo pegas. Opten por la leche materna que nunca se arrepentiran, y en cuanto al postparto yo la pase pesimo mi bebe era el dia entero llorando, era muy tragón, solo con el tiempo se fue acomodando las cosas y por supuesto el horario.

  • naryi dijo:

    Revivi todas mis experiencias contigo, en lo personal pensé que iba a perder los pezones, pero segui fuerte ahi con la ayuda de mi familia y le estuve dando la teta a mi niño hasta los dos años y medios. Despues del parto uno debe tener mucha paciencia y calma, nada de presiones, que con mucho amor se logra la lactancia.No se puede desesperar porque al fin y al cabo todas hemos sido primerizas, tanto nuestras madres como nuestras abuelas y el epaso del tiempo es que se va cojiendo experiencia.

  • LTF dijo:

    Gracias por tan bello artículo, aún no soy madre, pero sé que viviré mi maternidad con mucha ilusión, porque ya de imaginarlo me llena de felicidad, gracias por tus palabras… ya me he vuelto seguidora de tu espacio.

  • Ariadna dijo:

    Muy hermoso el articulo, fue como si lo viviera todo de nuevo. Saludos a la periodista y agradecida por que se tome un tiempo de su maternidad para escribir estas hermosas lineas.

  • Giselle dijo:

    Hola, me encantan tus artículos, cada vez que los leo me acuerdo de cada momento que pasé con la maternidad de mi Príncipe. Vivir la sensación de oir su primer llanto no tiene descripción. Yo pasé por 23 horas de angustias, para al final tener a ese angelito en mis brazos, fui cesárea y ni los dolores que sentía dejaron que perdiera la magia de ese momento. De la lactancia para que contar, no sabía como ponerlo, no bajaba bien la leche, me pasé casi 7 días enseñándole los pechos a un sin número de mujeres que me indicaban como ponerlo y para que decir de cuando se irritaron que cada vez que me lo ponía veía los cielos, pero nada, todo eso ya se me olvidó y me quedé con todo lo placentero. Le di lactancia exclusiva hasta los 6 meses y aspiro dársela combinada hasta los dos años o un poquito más. El disfruta mucho ese momento y yo me siento cada vez más cerquita suyo, me encanta cuando dice que quiere “la tetica” y en cuando lo cargo adopta la posición y se empieza a reir. Así que les aconsejo a todas las madres y futuras madres, que disfruten cada momento, son únicos e irrepetibles.

  • Peter dijo:

    Siendo hombre he vivido la experiencia desde el punto de vista del padre-esposo q brinda apoyo. En verdad es una experiencia única tener un hijo, cargarlo desde q nace y verlo crecer. Esos difíciles primeros días sin saber que hacer, esos pezones q todavía no están preparados para esa función, q muchas veces hasta se desgarran o la leche no baja con la fluides necesaria… hay q vivirlo y eso q sólo he sido un espectador. Pero q satisfacción más bella ver como al paso de los días va ganando peso y aumentando centímetros, es único

  • Daiyana Reyes dijo:

    Soy una mujer afortunada. Mi embarazo fue como coser y cantar y trabajé hasta el final. El parto fue rapidísimo y sin complicaciones. Pasé el postparto en la casa de mi mamá (recuerdo que esa primera noche Fabitín estaba llorando como un loco por la madrugada y yo ni me enteré, tuvo que venir mi mamá desde su cuarto y despertarme aunque la cuna estaba a mi lado…) Para mí el niño fue un completo extraño en el principio, después fue que le cogí cariño. Yo no sé lo que es pasar una “mala noche” porque mi hijo desde los 3 meses dormía la noche entera. El tete lo soltó solito al mes y nunca se chupó el dedo. Comió de todo y a veces antes del tiempo recomendado. No sé lo que es una fiebre o una diarrea por la dentición o por las vacunas. Los malos ratos que he pasado son poquísimos. Mi niño estuvo ingresado en Neonatología con 21 días de nacido porque de 9,3 lb al nacer bajó muy rápido a 6,7 lb en muy poco tiempo. ¿La razón? Ni yo era “lechera” ni él quiso coger la teta. Me cansé de ponerlo y trataba de obligarlo, entonces cerraba mucho más la boquita. A eso sumarle que yo sólo le daba las 3 oz de leche cada 3 horas recomendada. El niño casi se me muere de hambre, se desnutrió mucho y era cabeza, huesos y piel (lo que da la inexperiencia) La teta la cogió a los tres meses y la soltó a los nueve, también “rellenaba” con la teta de la tía, pues mi hermana estaba recién parida y cuando mi sobrina estaba repleta como una chincha, allá iba Fabitín a vaciarle los pechos rebosantes a la tía. También es asmático (los genes del padre como digo yo) y miope (eso sí le tocaba por los dos lados), porque nada es perfecto en esta vida… Pero esa es la etapa más tierna, a pesar del pipi, la caca, el buche, el llanto y la mala noche. Después es que uno cosecha los frutos. Hoy mi hijo tiene seis años acabados de cumplir, mide 1,50 m aproximadamente y usa el 37 de número de zapatos (mi pequeño gigante) Es cariñosísimo con todos y un niño muy noble y bueno (un pan con ojos, como se dice). Cuando llego a la casa y me recibe con los brazos abiertos y me besa y me dice que me extrañó, sé que todo ha valido la pena.

    • susel dijo:

      Daiyana Reyes con descripciones tan tiernas en verdad dan deseos de tener un niño

      • Daiyana Reyes dijo:

        Gracias. La maternidad no es fácil y te repito que no sé lo que es una mala noche y demás. Es cierto, la “logística” del proceso me tiene loca, pero es lo mejor que me ha pasado en la vida.

  • Mirna perez Veira dijo:

    Vivi, esa experiencia, una hace 40 y la otra 32 años, para mi serán inolvidables, fue doloroso y bello a la vez, muchas veces la revivo, cuando veo a mis dos hombres, pienso, si la vida me permitiera volverla a vivir, lo que mas añoraria volver a vivir es tener a mis dos bb. esa cogida de mano, esos pucheros y su olorcito es lo mas grande que se puede vivir. POBRE ES AQUELLA MUJER, QUE NO QUIERA VIVIR ESA EXPERIENCIA.
    GRACIAS.

  • Ultra dijo:

    excelente articulo!!! quisiera aprovechar este espacio para felicitar de corazon a todas las madres en especial para la pequeña Aracelys que ayer parió una nena bella bellísima y a su mami bella Mercy, ambas de Santa Fe en Playa y deben estar al tanto de este post

  • Florecita dijo:

    !Que lindo! Quisiera felicitar y no sé específicamente a quién. En el MINSAP a los rectores del programa materno infantil que tanto apoyo dan a las mamitas. Se ha avanzado y aún quedan cosas por hacer. Cuando parió mi hijastra tuve que felicitar a todos en la sala de forma muy general porque exceptuándome a mí todos los acompañantes eran los padres de los bebés y eso que mi suegra no permitió que el padre del niño se fuera a quedar !porque era varón! en una sala de mujeres. Esta es una práctica maravillosa, una experiencia a contarle a los hijos que de seguro les llenará de satisfacción. En todos los hospitales se debe permitir que los papás participen de esos momentos ya que es un apoyo súperimportante para la mamita y para ello se deben crear condiciones en las salas de maternidad.

  • ile dijo:

    Cada semana nos sorprendes Maria del Carmen con rus temas, en lo personal el de hoy me choca un poquito porque los 3 primeros meses después de haber dado a luz fueron críticos pues mi bebé era muy inquieto, llorón, en mis brazos dormía horas si lo dejaba pero en la cuna no estaba ni 2 segundos y para colmo tenía que tratar de dormilo parada, así me pasaba horas, fue ese tiempo súper estresante, también afronté problemas en mi matrimonio pues todo el tiempo se lo dedicaba a mi hijo y otras cosas que fueron acumulandose y eso trajo consigo problemas matrimoniales, yo digo que el posparto que dura un tiempesito es una prueba de fuego para el matrimonio pues no son todos los que nos apoyan en esos momentos que creo toda ayuda y comprensión es poca, pero a las futuras mamás no se asusten todo va fluyendo en el camino y lo que creas no vas a poder hacer, después te sale de forma natural.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Ile, gracias por regresar cada semana y dejarme tus comentarios. Me da tristeza lo que cuentas, imagino cuanto sufriste esta etapa, porque soy igual de ese tipo de madres que le dedico las 24 horas a mi hijo. El baño, las meriendas, los almuerzos, las comidas, jugar con él, lavarle las cositas… realmente a una le queda poco tiempo para dedicarle a sí misma. Por eso creo que es una buena idea dedicarle un post a la pareja después de la llegada de un hijo en Cuba, y especificamnete al rol de los padres (que sí, hay padres muy buenos y yo tengo esa suerte, pero conozco de experiencias que no viven con igual intensidad esta etapa y le van dando la espalda a la mujer) Un saludo para ti y nos vemos la próxima semana

  • teresa espinosa dijo:

    Me gusto mucho el tema ponerle corazon al posparto ya que soy madre de tres bellos jovenes y abuela de un lindo Bebe y ser madre es una de las cosas mas lindas a pesar de las malas noches o malos momentos que una pueda pasar es tan lindo que al llrgar a casa te resiba su hijo e hija y te diga mama te quiero y despues cuando esten cresiditos los beas estudiiar y ser utiles y buenos seres humanos una dice no fue en bano .me siento realisada lo doy todo por mis hijos pero son muy buenos. GRACIAAS

  • Aleyda dijo:

    María del Carmen, no te imaginas cuantas cosas lindas reviví al leer este escrito, soy madre de dos hombres, son mis mayores tesoros, mi primer parto fue terrible, pero tuve la suerte de tener a mi lado al Mejor Esposo y Padre del Mundo, aún hoy, después de 32 años sigue siendo el Mejor Padre del Mundo, aunque no estemos casados, el segundo fue un buen parto y rápido, a mi primer hijo solo lo amamanté hasta los 9 meses pero al segundo hasta los 4 años y me regocijaba llegar del trabajo y que me pidiera el ¨abo¨ que era como me pedía el pecho, hoy es un hombre con una maravillosa salud. Hoy soy la abuela de dos bellas Mujercitas que tienen 2 1/2 años y la pequeña 1, cuando nacieron reviví todo, corría escaleras arriba cuando oía a la mayor llorar, siempre apoyé a su madre en esos primeros días y todos los que vivió en mi casa, no tuve esa suerte con la pequeña que nunca ha vivido conmigo pero espero que un día estemos juntas las tres y te aseguro que si la vida me da la suerte de ser bisabuela viviré de nuevo con ellas todo esos bellos momentos. Felicidades por tu bebé y que tengas una vida muy feliz con tu bebé. Gracias por dedicarnos un tiempesito de tu bebé.

  • MSS dijo:

    Muy bueno tu Articulo….. Felicidades

  • Doryta dijo:

    Hermoso el artículo, muy parecido a mi experiencia, todo es como lo describes me sacaste las lágrimas, hasta que no se vive ese momento de ser madre, no se puede describir todos los sentimientos que se sienten al mismo tiempo.Saludos

  • pitufina dijo:

    un bello artículo yo he pasado la experiencia dos veces y la última bien reciente y de veras ningún postparto se parece porque con el primero a pesar de ser primeriza lo pasé mejor que con el segundo porque son muchas las cosasy las sensaciones que uno experimenta en un corto período de tiempo y a pesar de tener mucho apoyo las noches solas con tu hijo lactando no tienen comparación porque aunque el sueño y el cansancio te venzan cuando lo vez tan indefenso y bello todo se olvida, te repito las gracias que te di cuando comenté el artículo anterior por hacerme recordar tantos momentos bellos.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Las gracias a ti por regresar cada semana! para mi es un placer que tantas madres y padres podamos encontrarnos en el mismo sentimiento. Nos vemos la próxima semana!

  • Eva dijo:

    Bello artículo, momentos emocionantes en la vida de las mujeres. A las primerizas que no se desesperen, alimenten a sus hijos los seis primeros meses con leche materna, su hijo crecerá saludable.

  • MSc.María Cardoso Cárdenas dijo:

    El artículo, muy objetivo, interesante,suceden muchas cosas imprevistas, positivas, negativas,en algunos casos son impredecibles, cuando no se logra el éxito del final del proceso de gestación, comienza un conjunto de emociones negativas , difíciles de explicar, pero sí no olividar jamás, todas las madres , no tienen la misma suerte, la madre que no tenga la desgracia de tener esa situación tan desagradable, nunca se lo imaginará, siempre esa carencia estará acompañada de Dios TODO poderoso, saludos disculpen esta situación tan terrible. Exitos en su proceso, Gracias por la posibilidad de interactuar con ustedes.

Se han publicado 43 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

María del Carmen Ramón

María del Carmen Ramón

Periodista de Cubadebate y la Mesa Redonda. Graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. En Twitter: @M3ryC.

Vea también