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Ponerle corazón al postparto

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Foto: Ronald Suárez Rivas/ Granma.

Una buena sopa de pollo para recuperar energías, batidos y jugos para producir más leche y compañía para enfrentar las primeras malas noches… Ninguno de los tres me faltó esa larga madrugada después de dar a luz a mi hijo el pasado agosto, la que sin dudas ya se ha convertido en una de las más raras y difíciles de mi vida. A ese período completamente desconocido para la mujer recién parida, y a la vez uno de los más duros que se pueden atravesar durante la maternidad, va dedicada esta columna. Hoy les propongo conversar sobre el llamado postparto, un momento del que usualmente poco se habla, pero que todas las madres vivimos, como si fuera una suerte de epílogo que cierra la historia iniciada con el primer ultrasonido, e inicia una larga relación entre ambos padres e hijo.

La verdad, por mucho que nos preparemos o tengamos apoyo… cuando nos convertimos finalmente en padres nos adentramos en una etapa difícil de imaginar. Ya ocurrió el nacimiento que esperamos durante nueve meses, los médicos nos han asegurado que todo irá bien, pero de un momento a otro sentimos que una avalancha nos viene encima. ¿Y ahora qué? El dolor y el cansancio físico por el trabajo de parto nos vencen; el llanto todavía inentendible del bebé se mezcla con el nerviosismo por no saber cómo cargarlo; mientras que los cambios físicos, psicológicos y emocionales que estamos experimentando nos hacen más de una vez preguntarnos ¿y de verdad yo estaba preparada para ser madre?

Es que, durante el embarazo, poco nos cuentan de lo que vendrá después; e igualmente, aunque nos alerten, nuestros pensamientos siempre van en otro rumbo. Tenemos una imagen tan irreal e idealizada de la maternidad, que el postparto siempre termina chocando con todo lo bello que soñamos. Por mucho que intentemos organizarnos y prever lo que puede pasar, hay que vivirlo para saber lo que es no poder dormir más de una hora corrida hasta varios meses más tarde, mirar la casa llena de regueros y no tener ni fuerzas ni tiempo de organizarla, o tener que bañar a un bebé recién nacido y no saber por dónde agarrarlo por temor a hacerle daño.

Pero si comenzamos por el principio, por esas primeras horas luego de haber dado a luz, hay que decir que lo primero que se siente durante el postparto es una sensación extraña. Sí, porque después de nueve meses de espera y comunicación permanente con el bebé, de sentir sus movimientos y descubrir que la verdadera felicidad es solo comparable a una patadita suya que te recordaba que estaba allá adentro, llegó la hora de apartarse el uno del otro, de cortar el cordón umbilical que los unía, y aunque te pasaste la mitad del embarazo deseando llegar al final, sientes que es raro dejar de estar  embarazada. Quizás por eso muchas nos sentimos divididas entre la felicidad de conocerlo y el estupor de no saber qué hacer con ese ser tan frágil.

El primer choque llega con el cansancio acumulado por las largas horas de parto. Solo las que han vivido semejante experiencia podrán atestiguar lo que significan veinte horas de contracciones, tensión psicológica y esfuerzo físico por sacarlo afuera. Cuando crees que con el nacimiento terminó todo, entonces descubres que en realidad ya no habrá pausa: el bebé llora, todavía no sabe bien cómo succionar, lo pegas a tu pecho y a los pocos minutos se queda dormido, no entiendes si tiene hambre o deseos de estar abrazado. Se queda tranquilo, lo acuestas sobre la cunita, pasan cinco minutos y entonces vuelve a despertar llorando.

En este primer tiempo en que el bebé aún no controla su reloj biológico, todo es muy difícil. Y aunque tengas la suerte de contar con apoyo familiar, el llanto de un hijo es como una voz interna que te llama desde la primera hora. En ese momento no hay papá, abuelos, suegros, tíos, ni nadie, si no coges a tu hijo en brazos, si aún y cuando no tienes ni fuerzas para dar una paso no le cambias el pañal, sientes que se te acaba el mundo.

La lactancia es otro de los momentos más complejos después de dar a luz. Aunque pocas imágenes resultan tan hermosas como la de una mujer amamantando a su hijo, la verdad es que durante esas primeras horas hay que tener paciencia, perseverancia, y un gran apoyo familiar, porque de lo contrario no se logra la lactancia. Todo no es poner al niño y que comience a alimentarse. Para comenzar, la bajada de la leche no se produce hasta después de las primeras 72 horas, y esto es motivo de estrés para muchas madres.

También, aunque son normales en esta primera etapa las dificultades para el agarre y que el bebé se quede dormido mientras succiona, muchas veces las presiones familiares insisten en dar una ayudita de leche artificial al niño para que duerma mejor, y entorpecen así el desarrollo normal de la lactancia.

Son muy difíciles, yo diría que a veces requieren casi de estudios superiores, esas primeras horas de lactancia; pero créanme, todo es posible si existe fuerza de voluntad, así como el asesoramiento y la información necesaria para enfrentar cada problema que pueda presentarse. Mastitis, obstrucciones mamarias, grietas en el pezón… todo eso puede esperar la madre que lacta a su hijo, pero no lo duden un instante, lograrla será una garantía de tranquilidad para la madre y el niño, porque tendrás la certeza de que estarás ofreciéndole la mejor leche del mundo.

Muchas mujeres describen como estresante el momento de los llamados entuertos o contracciones postparto. Tengo que decir que en lo personal no las sentí, pero sé de madres a quienes estas no provocaron apenas molestias en el primer parto y sí las sintieron con fuerza en el segundo. Se trata de contracciones uterinas necesarias para la involución del útero tras el parto, un dolor que muchas veces se mezcla con el estreñimiento, así como con las sudoraciones y el dolor abdominal por la fuerza del parto. Pero pese a todo lo malo, lo curioso es que en unos meses más tarde ni recordarás todo lo que sentiste.

Hay momentos tensos como las grietas en el pezón, las cicatrices si fuiste cesárea, la retención de líquidos o el sangramiento, pero nada que por momentos se olvide cuando lo veas dormir tranquilo o dibujar en el rostro una sonrisa angelical. Si la cara cualquiera de un niño es preciosa, la de tu niño tendrá un efecto diferente sobre tu corazón, porque te lo agitará tan fuerte que pensarás que te va a estallar de alegría. Esta parte en realidad pasa a ocupar el primer plano, y solo la madre lleva por dentro lo mal que se siente.

Si estás embarazada, me estás leyendo, y te encuentras a punto de vivir esta nueva etapa, no te asustes, nada de lo que te cuento en el fondo es tan malo, y al final pasará si lo tomas con entusiasmo. Algo puedo asegurarte: cuando veas a tu hijo mirarte, te agarre un dedo, o cuando escuches las discusiones de si se parece a mamá o a papá…. en esos momentos sentirás que la felicidad, de existir, se parece mucho a la paz que te brinda su inocencia. Solo entonces entenderás que, al difícil postparto, en vez de mala cara, hay que ponerle el corazón.

Se han publicado 44 comentarios



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  • Anice dijo:

    Bello artículo, me sacaste las lágrimas. Todo es como lo describes. Un homenaje a nuestras abuelas, madres y a nosotras mismas. Viví la experiencia tres veces y fue hermoso. Ahora soy abuela y todo se repite!!! Gracias!!!!!

    • Ana dijo:

      Excelente artículo, no soy madre y sus palabras me lo hicieron creer!!

  • Luisa dijo:

    QUE HERMOSO ARTICULO, HACE 22 AÑOS PARÍ A MI ÚNICA HIJA AY AHORA LEYENDO ME HE RECORDADO DE TODO LO QUE PASE EN ESE MOMENTO PERO DESPUÉS DE ESO HAY UNA FELICIDAD TAN GRANDE QUE NO AY SOBRE LA TIERRA MÁS FELICIDAD QUE ESA LA DE SER MADRE. FELICIDADES MARÍA DEL CARMEN POR TAN BELLO ARTICULO, CONTINÚA OFRECIÉNDONOS ESTOS INTERESANTES Y HUMANOS ARTÍCULOS. SALUDOS.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Gracias Luisa, me alegra mucho saber que desperté en usted esos bellos recuerdos.La maternidad es verdadderamente uno de los regalos más lindos que nos da la vida, y la mejor forma de agradecerlo es cuidar y amar a nuestros hijos.

  • naryi dijo:

    Tienes mucha razon en el articulo, en mi experiencia personal pensé que iba a perder los pezones, que dolor, hoy por hoy todavia tengo las cicratices, en cuanto a la lactancia la mia fue exclusiva hasta los seis meses y se la mantuve hasta los dos años y medio, quisiera aconsejar que por muy dificil que parezca y lo estresante que sea para las madres primerizas deben tener paciencia a la hora de lactar y mucho amor para lograr que su bebe se alimente, se necesita mucha pero mucha paciencia y nada de desesperarse ni sucumbir a presiones familiares, yo por poco lo hago, y hoy estoy convencida que hice bien en darle a mi niño leche de pecho nada mas hasta los seis meses, fue lo mejor que pudo haber pasado, ni la leche nam ni la leche en polvo puede sustituir la leche materna.Mientras mas pegues al bebe a mamar mas leche te bajará, ellos no entienden de hora ni lugar, cada vez que llore te lo pegas. Opten por la leche materna que nunca se arrepentiran, y en cuanto al postparto yo la pase pesimo mi bebe era el dia entero llorando, era muy tragón, solo con el tiempo se fue acomodando las cosas y por supuesto el horario.

  • naryi dijo:

    Revivi todas mis experiencias contigo, en lo personal pensé que iba a perder los pezones, pero segui fuerte ahi con la ayuda de mi familia y le estuve dando la teta a mi niño hasta los dos años y medios. Despues del parto uno debe tener mucha paciencia y calma, nada de presiones, que con mucho amor se logra la lactancia.No se puede desesperar porque al fin y al cabo todas hemos sido primerizas, tanto nuestras madres como nuestras abuelas y el epaso del tiempo es que se va cojiendo experiencia.

  • LTF dijo:

    Gracias por tan bello artículo, aún no soy madre, pero sé que viviré mi maternidad con mucha ilusión, porque ya de imaginarlo me llena de felicidad, gracias por tus palabras… ya me he vuelto seguidora de tu espacio.

  • Ariadna dijo:

    Muy hermoso el articulo, fue como si lo viviera todo de nuevo. Saludos a la periodista y agradecida por que se tome un tiempo de su maternidad para escribir estas hermosas lineas.

  • Giselle dijo:

    Hola, me encantan tus artículos, cada vez que los leo me acuerdo de cada momento que pasé con la maternidad de mi Príncipe. Vivir la sensación de oir su primer llanto no tiene descripción. Yo pasé por 23 horas de angustias, para al final tener a ese angelito en mis brazos, fui cesárea y ni los dolores que sentía dejaron que perdiera la magia de ese momento. De la lactancia para que contar, no sabía como ponerlo, no bajaba bien la leche, me pasé casi 7 días enseñándole los pechos a un sin número de mujeres que me indicaban como ponerlo y para que decir de cuando se irritaron que cada vez que me lo ponía veía los cielos, pero nada, todo eso ya se me olvidó y me quedé con todo lo placentero. Le di lactancia exclusiva hasta los 6 meses y aspiro dársela combinada hasta los dos años o un poquito más. El disfruta mucho ese momento y yo me siento cada vez más cerquita suyo, me encanta cuando dice que quiere «la tetica» y en cuando lo cargo adopta la posición y se empieza a reir. Así que les aconsejo a todas las madres y futuras madres, que disfruten cada momento, son únicos e irrepetibles.

  • Peter dijo:

    Siendo hombre he vivido la experiencia desde el punto de vista del padre-esposo q brinda apoyo. En verdad es una experiencia única tener un hijo, cargarlo desde q nace y verlo crecer. Esos difíciles primeros días sin saber que hacer, esos pezones q todavía no están preparados para esa función, q muchas veces hasta se desgarran o la leche no baja con la fluides necesaria… hay q vivirlo y eso q sólo he sido un espectador. Pero q satisfacción más bella ver como al paso de los días va ganando peso y aumentando centímetros, es único

  • Daiyana Reyes dijo:

    Soy una mujer afortunada. Mi embarazo fue como coser y cantar y trabajé hasta el final. El parto fue rapidísimo y sin complicaciones. Pasé el postparto en la casa de mi mamá (recuerdo que esa primera noche Fabitín estaba llorando como un loco por la madrugada y yo ni me enteré, tuvo que venir mi mamá desde su cuarto y despertarme aunque la cuna estaba a mi lado…) Para mí el niño fue un completo extraño en el principio, después fue que le cogí cariño. Yo no sé lo que es pasar una «mala noche» porque mi hijo desde los 3 meses dormía la noche entera. El tete lo soltó solito al mes y nunca se chupó el dedo. Comió de todo y a veces antes del tiempo recomendado. No sé lo que es una fiebre o una diarrea por la dentición o por las vacunas. Los malos ratos que he pasado son poquísimos. Mi niño estuvo ingresado en Neonatología con 21 días de nacido porque de 9,3 lb al nacer bajó muy rápido a 6,7 lb en muy poco tiempo. ¿La razón? Ni yo era «lechera» ni él quiso coger la teta. Me cansé de ponerlo y trataba de obligarlo, entonces cerraba mucho más la boquita. A eso sumarle que yo sólo le daba las 3 oz de leche cada 3 horas recomendada. El niño casi se me muere de hambre, se desnutrió mucho y era cabeza, huesos y piel (lo que da la inexperiencia) La teta la cogió a los tres meses y la soltó a los nueve, también «rellenaba» con la teta de la tía, pues mi hermana estaba recién parida y cuando mi sobrina estaba repleta como una chincha, allá iba Fabitín a vaciarle los pechos rebosantes a la tía. También es asmático (los genes del padre como digo yo) y miope (eso sí le tocaba por los dos lados), porque nada es perfecto en esta vida… Pero esa es la etapa más tierna, a pesar del pipi, la caca, el buche, el llanto y la mala noche. Después es que uno cosecha los frutos. Hoy mi hijo tiene seis años acabados de cumplir, mide 1,50 m aproximadamente y usa el 37 de número de zapatos (mi pequeño gigante) Es cariñosísimo con todos y un niño muy noble y bueno (un pan con ojos, como se dice). Cuando llego a la casa y me recibe con los brazos abiertos y me besa y me dice que me extrañó, sé que todo ha valido la pena.

    • susel dijo:

      Daiyana Reyes con descripciones tan tiernas en verdad dan deseos de tener un niño

      • Daiyana Reyes dijo:

        Gracias. La maternidad no es fácil y te repito que no sé lo que es una mala noche y demás. Es cierto, la «logística» del proceso me tiene loca, pero es lo mejor que me ha pasado en la vida.

  • Mirna perez Veira dijo:

    Vivi, esa experiencia, una hace 40 y la otra 32 años, para mi serán inolvidables, fue doloroso y bello a la vez, muchas veces la revivo, cuando veo a mis dos hombres, pienso, si la vida me permitiera volverla a vivir, lo que mas añoraria volver a vivir es tener a mis dos bb. esa cogida de mano, esos pucheros y su olorcito es lo mas grande que se puede vivir. POBRE ES AQUELLA MUJER, QUE NO QUIERA VIVIR ESA EXPERIENCIA.
    GRACIAS.

  • Ultra dijo:

    excelente articulo!!! quisiera aprovechar este espacio para felicitar de corazon a todas las madres en especial para la pequeña Aracelys que ayer parió una nena bella bellísima y a su mami bella Mercy, ambas de Santa Fe en Playa y deben estar al tanto de este post

  • Florecita dijo:

    !Que lindo! Quisiera felicitar y no sé específicamente a quién. En el MINSAP a los rectores del programa materno infantil que tanto apoyo dan a las mamitas. Se ha avanzado y aún quedan cosas por hacer. Cuando parió mi hijastra tuve que felicitar a todos en la sala de forma muy general porque exceptuándome a mí todos los acompañantes eran los padres de los bebés y eso que mi suegra no permitió que el padre del niño se fuera a quedar !porque era varón! en una sala de mujeres. Esta es una práctica maravillosa, una experiencia a contarle a los hijos que de seguro les llenará de satisfacción. En todos los hospitales se debe permitir que los papás participen de esos momentos ya que es un apoyo súperimportante para la mamita y para ello se deben crear condiciones en las salas de maternidad.

  • ile dijo:

    Cada semana nos sorprendes Maria del Carmen con rus temas, en lo personal el de hoy me choca un poquito porque los 3 primeros meses después de haber dado a luz fueron críticos pues mi bebé era muy inquieto, llorón, en mis brazos dormía horas si lo dejaba pero en la cuna no estaba ni 2 segundos y para colmo tenía que tratar de dormilo parada, así me pasaba horas, fue ese tiempo súper estresante, también afronté problemas en mi matrimonio pues todo el tiempo se lo dedicaba a mi hijo y otras cosas que fueron acumulandose y eso trajo consigo problemas matrimoniales, yo digo que el posparto que dura un tiempesito es una prueba de fuego para el matrimonio pues no son todos los que nos apoyan en esos momentos que creo toda ayuda y comprensión es poca, pero a las futuras mamás no se asusten todo va fluyendo en el camino y lo que creas no vas a poder hacer, después te sale de forma natural.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Ile, gracias por regresar cada semana y dejarme tus comentarios. Me da tristeza lo que cuentas, imagino cuanto sufriste esta etapa, porque soy igual de ese tipo de madres que le dedico las 24 horas a mi hijo. El baño, las meriendas, los almuerzos, las comidas, jugar con él, lavarle las cositas… realmente a una le queda poco tiempo para dedicarle a sí misma. Por eso creo que es una buena idea dedicarle un post a la pareja después de la llegada de un hijo en Cuba, y especificamnete al rol de los padres (que sí, hay padres muy buenos y yo tengo esa suerte, pero conozco de experiencias que no viven con igual intensidad esta etapa y le van dando la espalda a la mujer) Un saludo para ti y nos vemos la próxima semana

  • teresa espinosa dijo:

    Me gusto mucho el tema ponerle corazon al posparto ya que soy madre de tres bellos jovenes y abuela de un lindo Bebe y ser madre es una de las cosas mas lindas a pesar de las malas noches o malos momentos que una pueda pasar es tan lindo que al llrgar a casa te resiba su hijo e hija y te diga mama te quiero y despues cuando esten cresiditos los beas estudiiar y ser utiles y buenos seres humanos una dice no fue en bano .me siento realisada lo doy todo por mis hijos pero son muy buenos. GRACIAAS

  • Aleyda dijo:

    María del Carmen, no te imaginas cuantas cosas lindas reviví al leer este escrito, soy madre de dos hombres, son mis mayores tesoros, mi primer parto fue terrible, pero tuve la suerte de tener a mi lado al Mejor Esposo y Padre del Mundo, aún hoy, después de 32 años sigue siendo el Mejor Padre del Mundo, aunque no estemos casados, el segundo fue un buen parto y rápido, a mi primer hijo solo lo amamanté hasta los 9 meses pero al segundo hasta los 4 años y me regocijaba llegar del trabajo y que me pidiera el ¨abo¨ que era como me pedía el pecho, hoy es un hombre con una maravillosa salud. Hoy soy la abuela de dos bellas Mujercitas que tienen 2 1/2 años y la pequeña 1, cuando nacieron reviví todo, corría escaleras arriba cuando oía a la mayor llorar, siempre apoyé a su madre en esos primeros días y todos los que vivió en mi casa, no tuve esa suerte con la pequeña que nunca ha vivido conmigo pero espero que un día estemos juntas las tres y te aseguro que si la vida me da la suerte de ser bisabuela viviré de nuevo con ellas todo esos bellos momentos. Felicidades por tu bebé y que tengas una vida muy feliz con tu bebé. Gracias por dedicarnos un tiempesito de tu bebé.

  • MSS dijo:

    Muy bueno tu Articulo….. Felicidades

  • Doryta dijo:

    Hermoso el artículo, muy parecido a mi experiencia, todo es como lo describes me sacaste las lágrimas, hasta que no se vive ese momento de ser madre, no se puede describir todos los sentimientos que se sienten al mismo tiempo.Saludos

  • pitufina dijo:

    un bello artículo yo he pasado la experiencia dos veces y la última bien reciente y de veras ningún postparto se parece porque con el primero a pesar de ser primeriza lo pasé mejor que con el segundo porque son muchas las cosasy las sensaciones que uno experimenta en un corto período de tiempo y a pesar de tener mucho apoyo las noches solas con tu hijo lactando no tienen comparación porque aunque el sueño y el cansancio te venzan cuando lo vez tan indefenso y bello todo se olvida, te repito las gracias que te di cuando comenté el artículo anterior por hacerme recordar tantos momentos bellos.

    • María del Carmen Ramón dijo:

      Las gracias a ti por regresar cada semana! para mi es un placer que tantas madres y padres podamos encontrarnos en el mismo sentimiento. Nos vemos la próxima semana!

  • Eva dijo:

    Bello artículo, momentos emocionantes en la vida de las mujeres. A las primerizas que no se desesperen, alimenten a sus hijos los seis primeros meses con leche materna, su hijo crecerá saludable.

  • MSc.María Cardoso Cárdenas dijo:

    El artículo, muy objetivo, interesante,suceden muchas cosas imprevistas, positivas, negativas,en algunos casos son impredecibles, cuando no se logra el éxito del final del proceso de gestación, comienza un conjunto de emociones negativas , difíciles de explicar, pero sí no olividar jamás, todas las madres , no tienen la misma suerte, la madre que no tenga la desgracia de tener esa situación tan desagradable, nunca se lo imaginará, siempre esa carencia estará acompañada de Dios TODO poderoso, saludos disculpen esta situación tan terrible. Exitos en su proceso, Gracias por la posibilidad de interactuar con ustedes.

  • eli dijo:

    Me gustan muchos tus articuos , felicidades y gracias.

  • Day dijo:

    Siempre leo artículos de Cubadebate pero nunca me había atrevido a comentar. Este trabajo me movió las fibras del corazón, especialmente porque me ilusiona mucho la idea de ser madre. Aún no decido tener bebés pero, incluso leyendo la realidad a través de María del Carmen, deseo mucho tener esa posibilidad y pasar por esos momentos difíciles, que sin dudas serán compensados con el mayor tesoro de las mujeres.

  • Rosy dijo:

    Muchas gracias por tu artículo. Hace a penas un año y cinco meses pasé por ese momento y comparto cada una de tus palabras porque las viví. No hay experiencia más estresante y dolorosa pero te cambia la vida y te llena de felicidad. Quizás durante ese período no logres ver lo importante que es ese nueva vida que acabas de traer al mundo para ti, pero a medida que pasan los días sientes más necesidad de estar todo el tiempo a su lado y satisfacer sus necesidades hasta el punto de no querer apartarte ni un segundo. Al menos yo quería que todo fuera exactamente perfecto, aunque claro, es imposible. La maternidad es un milagro y un gran privilegio que se nos ha dado, es algo por lo que se agradece a la vida ser mujer, aunque esto lleve implícito momentos de dolor. No se si repita la experiencia, pero ahora soy feliz por ser madre!!!!!

  • Elsy Zaldivar Marrero dijo:

    Muy bello ese artículo, para las que se estrenaran como madre y para todas aquellas que ya lo somos y vivimos iguales momentos, y que en el rol de abuelas lo volvemos a vivir, felicidades por tu bb y por ti

  • Makusa dijo:

    Lindo artículo, gracias MC. Me vi reflejada en muchas cosas de las q cuentas, tengo una hija, ya de 18 años, pero la etapa más bella y feliz de mi vida fue la maternidad, y el posparto, aunque difícil y molesto porque fue un parto instrumentado, amamantar a mi beba de 8 y cuarto libras, tan hermosa, tan bella, tan sana, fue un placer indescriptible. El primer mes también mi mamá y mi cuñada pretendieron «rellenarla» con biberón porque lloraba y decían q no se llenaba…yo en contra, quería lactancia exclusiva para mi hija, y así fue. Nunca tuvo en su primer añito ni una diarrea, ni un catarrito, nada, supersana mi niña alimentada a pecho, y tanto le gustaba su tetica, que no pude quitársela en 4 años. No priven a sus hijos de esa bendición que es la lactancia materna, y disfruten su maternidad y su posparto aunque sea difícil, pues son momentos únicos y maravillosos.

  • Arlen dijo:

    Precioso articulo Maria del Carmen, soy tu seguidora semana tras semana, son temas muy sensibles en los que yo en lo personal me siento muy identificada. Mi historia debe ser muy parecida a la de otras mujeres, tengo dos hijas maravillosas, en el primer post parto la inexperiencia te mata, yo soy muy responsable y cumplidora y queria que todo fuera bien, ni me importaba dormir, y estuve mas de seis meses intentando cumplir con lo orientado, fue dificil, muy dificil pero maravilloso… hoy mismo quisiera estar pasando por eso de nuevo si pudiera evitarles cualquier angustia o contratiempo a mis hijas… con la mas chica…. etapa maravillosa… ya le tenia cogida la vuelta…. pero esos dolores de entuerto si que son duros en el segundo parto… tan fuertes como los del parto…. gracias a la vida porque me dio la oportunidad de tenerlas a ellas dos… no importa si estuve 24 horas de parto con Monica ( mi hija mayor) no importa si despues de tanto pujar ni aguantaba las ganas de orinar… nada de eso importa. Hoy no seria yo misma si ellas no existieran en mi vida.
    Gracias mi Monica y mi Maura por hacerme tan feliz, gracias a ustedes por hacerme sentir la mamá mas mamá del mundo …. asi es como me hacen sentir. Gracias de nuevo a la periodista por escribirnos y dedicarnos su tiempo.
    Espero que cuando mi hija se gradue escriba tan lindo como tu.

  • Dayi dijo:

    Bello tu articulo. Ojala las que aun no sean madres por miedo a la experiencia lo puedan leer porque a pesar de todos los partos no se parecen esta ha sido una descripcion bastante buena. tengo un niño de 4 años por el que doy la vida aun cuando me saca canas de todos los colores posibles pero lo compensa con sus besos y abrazos y esos MAMI TE QUIERO que me matan. Yo si pase por los dolores de intuerto, tuve dolores de parto que no mejaban hablar porque sentia que si lo hacia se me irian las fuerza. Yo tenia miedo de ser madre porque no tenia todas las condiciones aparte de lo basico: un techo y cuatro paredes propias y una abuela con unas ganas locas de ser abuela, ademas soy de las que disfrutan de dormir todo lo que pueda(bueno eso hacia antes de ser madre, despues no he podido dormir tan profundamente mas nunca y no lo lamento para nada). Sin embargo, antes de parir temia que la profundidad conque siempre habia dormido no me permitiera enterarme cuando el niño comenzara a llorar y poder atenderlo como debia, razon por la cual mi madre decidio dormir conmigo en tanto me acostumbrara. Pero quien lo iba a decir, la primera noche en la casa yo estaba echa talco y la cama me llamaba, nos acostamos mi madre y yo en cuanto el niño se durmio(recuerdo que ese dia no vi ni la novela)en cuanto el niño comenzo a llorar un no se que se activo y cuando mi madre desperto ya yo estaba con el niño en los brazos cambiandolo y poniendolo en posicion anotadora para su tanda de la madrugada. Mi niño tuvo sus madrugadas intensas en que unos colicos lo hacian llorar como si su vida dependiera de ello(los colicos son como todos los dolores que se respeten: les encanta la noche y la madrugada para lucirse), esas noches son deseperantes, recuerdo haberle canatado cuanta cancion me acordaba, emepece por las infantiles, pase por las grandes y termine con la marcha del 26 de Julio, todo en una noche, parecia que estaba en un concurso de karaoke con un solo participante y un solo jurado porque el bebe lloraba en cuanto alguien que no fuera yo lo cargaba. Ahora recordamos esas historias y nos desternillamos de la risa porque es el unico al que no le molesta como canto. Esas son cosas que en su momento te desesperan al punto en que crees que no podras mas, la paciencia hace tremendos alardes de acabarse, pero para mi suerte tengo una madre que dice que yo era bastante parecida y siempre me ha dado la fuerza que necesito para rsepirar profundo en busca de otro poco de paciencia para saber que puedo seguir adelante. Ha comenzado un viaje para ti sin ningun tipo de mapa, solo la eperiencia ajena te puede orientar un poco sobre lo que puedes/debes o no hacer, pero esa experiencia es solo tuya y la vas a atesorar como uno de los mayores regalos del mundo. Disfruta de la maternidad, que a pesar de las carencias que la vida y otros factores puedan imponer lo que nunca nunca jamas puede faltar es tu amor incondicional por tu hijo, eso ni un sueldazo de los de pelicula ni una casa de quien sabe cuantos metros cuadrados, ni toda la ropa de marca o desmarcada del mundo, ni todo el dinero del mundo lo podran sustituir, nada de eso te servira si desde el inicio y hasta el dia en que cierres los ojos para siempre tu hijo no se siente amado, comprendido, apoyado por su madre. Gracias por compartir tu experiencia Ma. del Carmen.

  • carmen dijo:

    Bello artículo, soy madre y abuela he revivido esos momentos y pronto lo viviré con mi nuevo nieto , pero son el sol de nuestra familia, la maternidad es el don más hermoso que tenemos.

  • Hector Martinez dijo:

    Tremenda, humana y valiosa nota. Tenia que venir de una mujer, como la vida misma, no hay de otra manera. No soy madre, soy apenas padre de un hijo y de una hija. Preso cuando apenas tenia mi esposa cuatro meses de embarazo de mi primer hijo. Asi como eran las cosas en esa época en mi pais, ya me daba por muerto. No me dolian los golpes recibidos de parte de la policia, lo único que me dolia es que ya no podria ver y vivir con mi primer hijo. Pero quien sufrió mas fué mi esposa, ya se miraba sola en la vida con un embarazo a cuestas, apenas con 25 años, en su útlimo año de universidad y eso no es fácil en ninguna parte. La historia nos propuso de otro modo la vida y aqui estamos. Celebrando año con año junto con mi esposa y mis dos hijos, ya mayores y viviendo sus vidas, pero siempre muy cerca de nosotros. Inolvidables sus llantos, lo complicado de bañarlos, los cuidados y el celo enorme para que nadie mas los tocara sólo su mamá, los paseos nocturnos con mi hijo y años despues con mi hija en brazos para dormirlos, como jugamos fútbol ya mas grandecito, como iba y venia del colegio, el nacimiento de mi hija nos puso de nuevo en ruta materna, luego la graduación de bachiller de mi hijo. La universidad de los dos, uno quimico-farmaceutico y abogada la otra, no tengo de que quejarme. Todo ello vino a mi mente en un segundo, luego de leer la nota publicada. Por todo ello, por poner las cosas en su lugar, muchas gracias. Por los siglos de los siglos, gracias, muchas gracias Maria del Carmen.

  • Zoe de los Angeles dijo:

    Realmente me he emocionado con este articulo y creo que igual le sucederá a las mujeres que hayan tenido la suerte de pasar por todo este estrés, todos los dolores del parto, de las molestias de la lactancia cuando solo ese gran amor por tu hijo te hace que te aguantes los dolores mas agudos en los pechos para poder alimentar y dar lo mejor de ti a tu pequeñín. Es increíble como esos momentos quedan grabados para siempre en nuestra mente y en nuestros corazones. Que puro y que sagrado el amor de una madre hacia sus hijos!!!

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María del Carmen Ramón

María del Carmen Ramón

Periodista de Cubadebate y la Mesa Redonda, graduada en 2012 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Autora de la sección «De madre y de padre». En Twitter: @MeryCarmenRamon

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