Imprimir
Inicio » Opinión, Sociedad  »

De madre y de padre: Bienvenido al mundo hijo mío

| 38

El primer contacto con el mundo externo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Dicen que no hay dolor en el mundo como el del parto y que no hay día como ese en el que las fuertes y constantes contracciones se mezclan con los nervios por conocer a un hijo. El dolor te revienta físicamente; recibes llamadas de amigos, familiares; recuerdas la bolsa con toda su canastilla esperando, y es entonces que el corazón late más fuerte, porque quieres verlo ya contigo.

Hoy en “De madre y de padre” he querido hacerle un homenaje a todas las mujeres cubanas que han pasado por la experiencia del parto, a las que a fuerza de resistencia (y sin la epidural que calma dolores de por medio) han traído al mundo a sus hijos, y también a las que lucharon durante largas horas y aun así tuvieron que pasar por una cesárea.

El parto y el nacimiento son dos palabras que están muy ligadas, pero que aun así evocan emociones distintas: la una trae a la mente dolor, esfuerzo, sacrificio; mientras que la segunda representa la mayor felicidad del universo: el momento del primer llanto, de ver frente a ti el cordón umbilical que durante 9 meses los unió, de conocer la fisonomía del niño, tocar su pelo y ver que los movimientos que hace afuera los sentiste una vez muy dentro. Esa misma mezcla de sensaciones es la que se siente cuando hemos dado a luz. Cualquier dolor, por increíblemente fuerte que parezca, se borra a las pocas horas o días, con el roce piel a piel entre madre y bebé.

Si hablamos sobre el parto y el nacimiento de un bebé, lo primero en lo que de seguro coincidimos es que es un momento que mucho se espera, pero que casi siempre es difícil de planificar. Aunque desde la primera captación los médicos intentan fijar una fecha probable de parto, la verdad es que cada pequeño decide abandonar el útero materno cuando está preparado para hacerlo, o cuando la naturaleza lo entiende. Algunos nacen antes de lo esperado y hacen pasar un sofocón a sus padres, otros suman más de cuarenta semanas y aun así se toman un tiempo para conocer el exterior.

Mi parto, por ejemplo, se me presentó sorpresivamente un mes antes de lo esperado, sin maletín del bebé y de la madre listos, sin pensar detenidamente qué más podría necesitar durante el ingreso… Pero en realidad, cada experiencia es tan única en cada persona, que podríamos estar varios días en un hospital materno escuchando historias y todas serían diferentes. El mismo dolor, por ejemplo, tampoco es el mismo, hay quienes te asegurarán que es lo peor que se vive, mientras otros dirán que es una experiencia deseablemente repetible.

A decir verdad, y esto es un consejo para las embarazadas que me leen, creo que no se debe pensar mucho en el parto durante un embarazo. Por lo menos yo, la primera vez que embarazada vi un documental que pasaron en la Televisión Cubana terminé llorando. En el nacimiento sí, porque psicológicamente nos lleva a pensamientos asociados al primer encuentro con nuestro niño. Pero sí es imprescindible escuchar todas las sugerencias que nos puedan socorrer en un momento tan difícil.

A mí me ayudaron mucho 4 consejos claves: respira profundo en cada contracción; no pierdas la calma; has todo lo que te digan los médicos y cuando el dolor esté más fuerte, recuerda que es que es señal de que queda poco para conocerlo.

Ese momento en el que ya no hay vuelta atrás y tienes el parto encima es uno de los más fuertes emocionalmente. Sabes que tu hijo va a nacer, que regresarás a casa con él y lo primero que sientes es alivio.

Al menos yo, primeriza al fin, llegué al hospital sin una sola contracción, llena de dudas, y creyéndome que ya el parto era un hecho consumado. Recuerdo que los médicos me preguntaban: ¿Tienes contracciones? Y mi respuesta siempre era la misma: “No, pero ¿qué es exactamente una contracción?”.

Ahora a mí me da risa, pero ellos me respondían con calma: “Despreocúpate, lo vas a saber cuándo las sientas, y para ese momento no tendrás esa cara”.

Este es un tema aparte, y en el que sobre todo las mujeres podrán opinar. Las contracciones son, sin lugar a dudas, uno de los momentos más duros del parto. En realidad es un dolor soportable porque llega, se va y después regresa. Entre una y otra hay una pausa que permite a la mujer recuperarse, hablar, pensar en otra cosa (La naturaleza sabe qué hace, porque si fuera constante, no lo resistiríamos).

Otro tema de debate tiene que ver con el tipo de parto que logra tener una mujer: ¿parto natural, inducido, o cesárea? Esta pregunta nunca falta. En nuestro país, los médicos defienden ampliamente la posibilidad de un parto fisiológico, pero no siempre la naturaleza lo permite.

En mi caso individual siempre quise vivir la experiencia de traer a mi hijo al mundo por mí misma, pero después de haber dado a luz me he dado cuenta de cualquiera de las dos vías es mágica si culmina con nuestro bebé en brazos.

En cualquier tipo de parto (menos las cesáreas programadas por motivos médicos, claro está), casi siempre se repite el mismo patrón: el padre espera ansioso porque digan que ya el bebé nació, varias llamadas preguntan cómo va avanzando el parto y la futura madre resiste las constracciones casi sin deseos de conversar con nadie.

Viene una contracción y aprietan la cama con las manos mientras respiran hondo y con fuerza. Luego, cuando tienen dos minutos de descanso, abren los ojos y disfrutan del alivio. Eso sí, sufrir las contracciones es como perder la noción del tiempo. El que está afuera esperando vive con desesperación cada hora que va pasando, pero para quien está de parto, 21 horas pueden ser nada.

El esperado alumbramiento

El primer encuentro entre una madre y su hijo. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Llega entonces ese momento en el que no puedes más. Quieres de una vez y por todas que termine todo, pero sabes al mismo tiempo que ya no puedes escapar. Los médicos piden que pujes con todas tus fuerzas, empujan tu barriga con presión hacia fuera y de repente te sientes con un ímpetu que no controlas. Lo intentas una, dos, y hasta veinte veces. No distingues nada, pero la sensación de lo que está ocurriendo entre tus dos piernas es tan clara que ni falta hace. Es el esfuerzo más agradable que hiciste en la vida. Esperaste este instante durante meses, y finalmente vas a conocer a tu hijo.

“¿Qué pasa que no llora?”, preguntan muchas cuando sienten al bebé salir y no escuchan su sollozo. Ese primer quejido es como una señal de que vive, que después de tanto esfuerzo la felicidad es plena.

Justo después del nacimiento, a los bebés se le realiza siempre el test Apgar, una evaluación que permite examinar su cuadro de vitalidad y reflejos neurológicos. En esta prueba rutinaria se verifican cinco factores: ritmo cardíaco, respiración, color, actividad y tono muscular, y respuesta refleja con muecas. Igualmente, pesar y tallar al bebé son parte de la rutina de los médicos.

Lo traen frente a ti finalmente y tiene los ojos abiertos, grandes, lindos, unos ojos que no se parecen a ti ni a su padre, pero que te miran y te calman. Le tocas sus mejillas y las encoje de tal manera que parece sonreír.

En las madres los sentimientos pueden ser muy distintos: euforia, preocupación, incertidumbre, dicha incontenible… Quienes han vivido este momento me entenderán, te sientes agotada, sucia, adolorida, casi incapacitada de controlar tu cuerpo, y debes cargar un bebé indefenso y que sientes que sufrió tanto como tú para llegar a tu mundo. Era feliz cuando estaba en el útero, pero ahora el llanto lo acecha porque se siente inseguro.

Hay un montón de caras esperando afuera y que suspiran aliviados cuando sales en el sillón de ruedas. Ellos llevan más de 12 horas esperando y tienen ganas de que cuentes todo, pero solo sale una lágrima.

Te preguntas ¿Cuándo comienza la vida? ¿Con la fusión del espermatozoide y el óvulo en el útero materno o cuando después de 40 largas semanas el bebé sale al mundo exterior y vemos por primera vez su rostro? Más allá de discusiones donde intervienen moral, ética y religión y en las que aflora un tema tan controvertido y complejo como el aborto, sientes que tu hijo era él desde que estaba en tu barriga, y que solo ha cambiado que ahora no están solos.

Te acuestas sobre la cama con el bebé entre tus brazos y aunque te duele todo sabes que ahora vendrá la más dura de las batallas. A veces llorará, dormirá, te mirará directamente a los ojos, o sujetará tu dedo si lo colocas en la palma de su mano. La vida será otra a partir de hoy. Bienvenido al mundo hijo mío, hoy no solo naciste tú, también lo hizo tu madre.

El método piel con piel minimiza el trauma psicológico que implica la ruptura temprana del lazo afectivo en casos de nacimientos pretérminos. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Algunos datos de interés

  • En el año 1970, en Cuba nacieron casi el doble de personas que en 2012.
  • De acuerdo con el Anuario Estadístico de 2016, en el año 2015 hubo en Cuba 125 064 nacimientos, 2 421 más que en 2014; mientras que en 2016 se reportaron solo 116 872 alumbramientos.
  • En Cuba la mayoría de los nacimientos se registran entre los 20 y los 24 años de la madre, y un porciento elevado (casi el 68%) ocurren entre los 20 y los 29.
  • Las estadísticas demográficas revelan que 15 de cada 100 nacimientos son de madres menores de 20 años.
  • Cuba cuenta con un Programa de Atención Materno-Infantil y se dedican cuantiosos recursos a la protección y seguridad de la madre y el bebé.

Se han publicado 38 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Mayre dijo:

    Muchas gracias por esta sección, para mi resulta gratificante leer cada una de estas líneas. Creo que no hay nada mas lindo en el mundo que ser madre, en mi caso es la experiencia y el reto mas difícil que he tenido que asumir en toda mi vida, y sin dudas me siento bendecida y feliz cuando mi niño, ahora de 5 años, me pide que cierre los ojos para darme la sorpresa del día, una flor cortada de su propio jardín. Ahora espero mi segundo hijo, con el anhelo de una princesita, y siento igual la inseguridad del futuro, el miedo al parto, y la preocupación constante por todas las historias que uno oye por la calle. Por ahora, quiero disfrutar cada momento de esta etapa, hacer participe a mi niño de la llegada de su hermano, y tener la confianza en el sistema de salud, para que nazca con éxito este bebe.

  • pitufina dijo:

    esta descripción es muy real y la verdad es que ni un millón de palabras puede describir las sensaciones cuando al fin el dolor termina y ves a tu bebe todo arrugadito y con un color raro pero por lo menos en mi caso las dos veces que he tenido esta dicha me han parecido las cosas más lindas del mundo, gracias por nuevamente hacerme vivir esta experiencia recordando como llegaron mis hijos al mundo.

  • alejandro diego dijo:

    Hola:
    tenga ud muy buenos dias. quisiera felicitarla por este articulo que ud. “ha parido y descrito” tan hermosamente paso por paso.Soy hombre y reconozco que las mujeres tienen mucho valor , entre otras cosas porque sufren para traer felicidad a este mundo donde tanto se sufre, valga la redundancia,y encima de todo les echamos una carga inmensa cuando algo no esta como queremos en la casa, ya sea la ropa, la comida, el agua caliente, el sexo, en fin…
    Quiero felicitar y honrar a todas las mujeres desde esta pequeña ventana de texto y decir que por ellas nacemos, vivimos y son nuestra razon de existir.

    De todo corazón , muchas felicidades a ustedes , MUJERES !!!!!

  • ile dijo:

    María del Carmen Ramón quisera felicitarte en primera por el día internacional de la mujer y en segunda por el buen trabajo que estás realizando me encanta todo lo que escribes de verdad lo disfruto mucho, yo también soy madre primeriza mi bb tiene 16 meses y ese día del parto ufff por Dios, son muchas horas de excesivo dolor pero al final cuando tienes entre tus brazos al bebé todo pasa, mi parto fue inesperado pues hice una diabetes gestacional y me ingresaron a las 36 semanas , y cada 3 días me realizaban perfiles(analisis para saber como estaba mi azúcar) me pinchaban 3 o 4 veces al día no recuerdo bien, y todo iba dando pues hacía la dieta como era, pero en un perfil mi azúcar se elevó, para ese entonces tenía 38.4 semanas y cuando los médicos vieron mis exámenes se reuniron y me dijeron llama a tu famialia que mañana te vamos a inducir el parto, esas palabras retumbaban en mi cabeza pues yo estaba preparandome psicologicamente para que me indicieran a las 40 semanas que es cuando inducen a las diabeticas, pues ese 14 de octubre de 2016 fue un volcán, mi esposo, cuñado y suegra llegaron me alentaban, mis compañeras también, pero yo estaba aterrada y solo pensaba en si algo salía mal, esa noche no pude pegar ojo y llegó el día del parto, fueron horas terribles, las contracciones insoportables el CTG por Dios una tortura, fueron 12 largas horas de parto, pero a las 8pm mi bebé nació y ahí se fueron todos mis dolores, mis miedos y dudas, pues ya era lo que siempre desee, era MADRE.

  • naryi dijo:

    Felicidades por el articulo, de verdad que lo describiste como es, en mi caso personal yo me pase 28 horas de parto, un sufrimiento terrible, pero todo se olvida en el momento que ves la carita de tu bebe.

  • eli dijo:

    Muy lindo tu articulo , la verdad es que se sufre , pero como se disfruta despues,los hijos son lo mas grande que pueda tener una mujer.

  • aimara colina suarez dijo:

    me encanto las seccion ya que soy madre se lo que es pasasr por el trabajo de prto y la gran labor que hacen los medicos cubanos, yo fui cesarea y pase trabajo pero es verdad que nada es comparado con el trabajo de parto ,ni con los dolores de las contracciones felicidades por la publicacion.me encanto

  • Leyla dijo:

    Me han encantado todos los temas, pero a la vez me entristecen, llevo muchos años en espera de la consulta de infertilidad, nunca he salido embarazada, mi esposo y yo tenemos una casa muy buena y confortable, con muchos deseos de tener hijos, pero el problema es mio, obstrucción en trompas, con tratamientos realizados y estudios, pero nada, nunca hemos podido lograrlo por la vía natural, en espera de una llamada para la artificial desde hacen ya 3 años, ya cumplo 40 en este año, mi esposo es mucho mas joven que yo y desea mucho tener hijos.

  • Yoana dijo:

    Realmente lo has descrito tal y como es yo estuve 8 horas y fueron las mas largas del mundo pero cuando me pusieron a mi princesa en mis brazos me olvide de todo ya mi niña tiene apenas 1 añito acabaditos de cumplir el pasado 28 de febrero y recuerdo a mi esposo,mi mama, mi hermana, mi cuñado y hasta mi sobrinita de apenas 11 años esperando ansiosos en el pasillo de preparto toda la madrugada y llorando de felicidad cuando el medico a las 7:52am dijo YA NACIO es un momento inolvidable

  • Isabel dijo:

    Bueno, el artículo anterior (febrero) me conmovió, este me hizo llorar, vi reflejada tantas emociones que viví. Siempre comento al leer sus artículos y cuento mis experiencias, como tenía preeclamsia y estaba ingresada desde las 31 semanas tenía la duda de qué decidirían los médicos. Yo nunca me desesperé, había escuchado a tantas embarazadas decir que estaban locas por parir y la verdad ni sé por qué pero yo nunca tuve ese deseo incontrolable, en el hospital deseaba con fuerzas una inducción, ya sabía que no podía esperar al momento del parto, mi salud, la placenta tan madura y el niño que no ganaba peso no lo permitían. El 25 de mayo de 2015 por fin, me iban a inducir, pero después cambiaron de idea, todavía me quedaban esperanzas y estaba feliz, me di un megabaño, cabello y todo, hablé con la enfermera para que me canalizara la vena antes de su cambio de turno para escoger un lugar cómodo de mi brazo, pero no pudo ser, el 26 al ponerme el monitor le faltaba oxígeno al bebé, con mucha frecuencia se dejaba de oír su corazón y me llevaron a hacerme una cesárea, iba casi llorando pero respiré y me dije: ”No hay más opción, tienes que aceptarlo” y así fue (aunque después en recuperación lloré mucho porque yo no deseaba una intervención quirúrjica). Tuve la dicha de ver a mi hijo en cuanto nació y digo dicha porque por mi habitación pasaron 7 madres más que no los vieron hasta días después en Neonatología. Fui de las que preguntó :¿Qué pasa, por qué no llora? Durante la cesárea escuché que tenía dos circulares (vueltas del cordón en su cuello) y estaba asustada. Lo miré y le di un besito, lo recuerdo todo tan bien, y su llanto no lo olvido jamás, es increíble, yo pensé que era mentira pero cada madre conoce entre varios el llanto de su hijo. No lo vi más hasta tres días después, algo que tampoco me desesperó, a pesar de todas las dificultades nunca dudé del curso positivo que tomaría aquella situación y así fue, el sexto día por fin lo tuve conmigo en la sala Piel a piel y me di cuenta que mi vida comenzó el día que nació Alain Abel, mi bebé que ya hoy tiene 2 años y 9 meses.

  • Yumislaidy dijo:

    Me encanta tu sección, la busco con ansias todas las semanas y siempre termino llorando con tus atinados comentarios y con los de las demás personas también. Yo soy madre primeriza de una preciosa beba la estuve deseando por mucho tiempo pero desgraciadamente mi parto se me presentó a las 34 semanas, a la verdad las contracciones fueron terribles para mi pero el parto como tal fue en un abrir y cerrar de ojos mi princesita nació con tan solo 4 lbs pero gracias a DIOS todo lo demás estuvo bien, al principio fue bien duro para mi ya que estuve un mes para salir del hospital por el peso de la niña, ahora ya tiene 1 añito y 2 meses y es mi motivo de vivir, respirar, existir, ella es mi TODO.

  • Grethel dijo:

    Sin duda alguna maravillosa sección, me hiciste revivir mis 8 horas de trabajo de parto, 8 horas de contracciones dolorosas, de nervios, de escuchar el chanto de un bebé en el salón de parto y ver automáticamente la cara de la madre sonrerir, es una experiancia maravillosa y muy personal, yo sin duda alguna quiero repetirla, pues no existe mejor momento que sentir a tu hijo llorar y tenerlo en brazos despúes de 9 meses esperando conocerlo.

  • Nilia dijo:

    Hola, yo aun no soy madre (espero serlo algun día), pero me conmovió mucho tu artículo, has logrado transmitir todas esas emociones tan intensas de eso momento tan especial como la angustia de la madre y los familiares, el dolor durante el parto y finalmente la felicidad de tener a tú bebé en los brazos. TE FELICITO POR ELLO!!!!!!!!!

  • Luisa dijo:

    Doy muchas gracias a María del Carmen por esta sección y la felicito por el magnifico trabajo que está realizando, yo también soy madre primeriza de un pequeño de 16 meses que es mi vida. Mi experiencia no es diferente de otras pues tuve un parto duro, fueron 14 hrs en inducción hasta que al final tuvieron que hacerme cesarea de urgencia pues hice una hipertención crónica durante el embarazo que se agravó durante el tiempo de inducción, tuve mucho miedo por la salud de mi bebé pero gracias a dios y al equipo médico todo salió bien. Por estos días me estoy incorporando nuevamente a mis funciones laborales y ha sido toda una sorpresa encontrarme con esta sección en Cubadebate, me alegra mucho que se trate sobre todos estos temas de la maternidad, pues a medida que pasa el tiempo vas viviendo experiencias diferentes, me gustaria que hablaran sobre el proceso de adaptación de los pequeños cuando cumplen 1 año y se tienen que incorporar a un circulo infantil o a una casa de cuidos, mi experiencia a sido un poco dura en este aspecto pues mi bebé no logra separarse de mi, llora mucho, casi no come y duerme mal, estoy sufriendo mucho pues no me gusta dejarlo pero se hace necesario trabajar. Por favor pido consejos.

    • madre dijo:

      La adaptación del niño es un proceso difícil, no sólo se adapta el niño, la madre también tiene que adaptarse, en el trabajo siempre estás pensando en él, pero como dices es necesario. No sé cómo habrá sido el proceso de adaptación de tu niño, pero una adaptación correcta se hace por etapas, así es en el círculo.
      El primer día el niño entra al salón junto con la madre, y está un ratico nada más, sin irse la madre, el niño juega, coge juguetes, se familiariza con el lugar, conoce a las seños.
      El segundo día, la mdre sale del salón, pero se queda cerca y el niño se queda un ratico sólo, no más de media hora.
      Después poco a poco se va alargando el tiempo que el niño se queda solo, venciendo horarios, primero se queda a merendar, luego a dormir, luego a almorzar y finalmente se queda las 8 horas, pero cuando se queda a merendar por ejemplo, no se avanza al horario de sueño en tres días, o sea, se queda tres días hasta la merienda, y después es que se queda a almorzar, tres días y así sucesivamente. La adaptación, en dependencia del niño suele durar alrededor de un mes.
      Mi niña al principio lloraba muchíisimo, durante la adaptación, yo sufría cantidad, pero mi mamá(educadora y directora de círculo infantil), me decía, no te preocupes, que todos se adaptan, y así fue, en poco tiempo dejó de llorar y le gusta el círculo.
      Algunos niños lloran cuando se separan de la madre, y están un ratico llorando, pero después se les olvida, y el resto del día lo pasan bien.
      Con respecto al sueño, para que duerman hay que ir adaptando el horario del sueño desde la casa, y adaptarlos desde la casa a dormir solos, sin sillón, sin cargarlos, etc…
      Con respecto a la comida, también en la casa hay que enseñarlos a comer, a coger y llevarse la cuchara a la boca. Y a comer todos los alimentos, no sólo puré

      • Luisa dijo:

        Madre te doy muchas gracias por tus consejos respecto al proceso de adaptación de los pequeños al comenzar el círculo infantil, en mi caso es un poco diferente pues mi niño y todos los demás pequeños de donde vivo van a casas de cuido particulares pues donde vivo desgraciadamente no hay círculo infantil aunque hace bastante falta debido a la gran cantidad de niños menores de 5 años que hay. Aunque en muchas de estas casas cuidan bien a los pequeños no es como el círculo que es una institución del estado y que siempre va a ver alguien que se haga responsable por tu hijo, en el caso de los cuidos particulares no sabes si un día la cuidadora no lo puede cuidar porque está enferma o tiene un problema o simplemente el negocio ya no le interesa más, ese es el momento donde las madres nos volvemos locas buscando a otra persona que lo cuide o nos llevamos al niño para el trabajo unos días y de esta forma el pequeño se pasa tiempo de un lado para otro y no se adapta a ningún lugar.

    • madre dijo:

      No hay nada comparable con ese instante en el que escuchas el primer llanto de tu bebé. Es único, no se te olvida nunca. En las dos ocasiones en que lo disfruté me puse muy feliz, eufórica, y mientras sonreía, se me salían las lágrimas, no del dolor, sino de la alegría. Ese instante hace que valga la pena los dolores sufridos antes y que me sienta orgullosa de ser mujer y poder sentir todo lo que siente una madre mientras lleva a su bebé dentro, en ese instante del parto y durante la lactancia, que también es mágica. Yo sufrí cuando dejé de darles el pecho a mis niñas, sobre todo con la segunda, porque sabía que ya no iba a tener más hijos (por decisión propia) y que era la última vez que iba a sentir ese vínculo, esa ternura, ese contacto.
      La primera vez que sentí moverse a mi niña dentro de mí, fue indescriptible, hasta un pequeño sustico me dio, porque es algo muy extraño, vi un bultico que sobresalía en mi pancita, empecé a reír y fui para donde estaba mi esposo y se lo enseñé, que momentos más lindos. Espero ser una viejita y recordarlos aún.
      Y cuando llego a la casa del trabajo y ella me grita “mami”, viene corriendo, se me abraza, me da un beso y me dice “te quiero”, hace que todos los problemas se olviden.
      Para las que aún no se embullan, si ya tienen la madurez y una relación estable, no lo piensen más, es hermoso. Las condiciones económicas nunca van a ser buenas, y a decir verdad, los niños lo que necesitan es una familia, mucho amor, atención y educación, aunque siempre queremos darles lo mejor.

  • Yenny Borge Gongora dijo:

    muy lindo articulo, me encanto, me ha hecho recordar el peor pero a la vez el mejor momento de mi vida, revente fuente un viernes en la noche, ya el sabado al mediodia comenzaron las contracciones, el peor dolor que en mi vida he podido sentir, yo creia que me moria, ya no tenia fuerzas ni para respirar y asi pase todo el sabado y el domingo en la mañana luego de tanto esfuerzo no logre parir y me tuvieron que hacer cesarea, cuando me entregaron a mi niño, hoy de dos años y medio, senti la mayor alegria de mi vida, se me olvido en ese momento todo lo que habia pasado, y desde ese momento ese BB pequeñito se convirtió en el centro de mi vida, mi todo, cuando me dice que me quiere o me da un abrazo, me siento la pesona más feliz del mundo, nunca olvidaré esas largas horas de parto, pero valió la pena. muchas gracias por este artículo.

  • Maria Elena dijo:

    MUCHAS GRACIAS en nombre de TODAS las que hemos pasado por tan MARAVILLOSA experiencia

  • Tatiana Moragues Jiménez dijo:

    Precioso artículo!!! leyéndolo he revivido las horas más largas y tiernas de mi vida después de casi 30 años, en que mi mundo comenzó a llamarse ABEL ALEJANDRO!!!

  • Maritza dijo:

    para volver a parir tuve que esperar 7 años para que se me olvidara lo que pase en el parto, pero ya ahi me prepare leyendo libros que te enseñan como soportar las contracciones, como controlar la respiración y a no desesperarse cuando vengan estas, y así mismo a la hora de la verdad se me olvido lo que habia leido ajajaja.
    FELIZ DIA A TODAS LAS GERRERAS CUBANAS QUE HEMOS PASADO POR ESTA BELLA PERO DIFICIL EXPERIENCIA.

    • Yano dijo:

      Ma. del Carmen, esta experiencia es INDESCRIPTIBLE , pero lo has hecho tan bien en el articulo que he vuelto a revivir las mas de 24h que pasé con ese DOLOR GRATIFICANTE hace 7 años(FELIZMENTE), porque al final es como dices: Bienvenido al mundo hija mía, hoy no solo naciste tú, también lo hizo tu madre. Hace poco(19/02/2018), viví la experiencia del otro lado, mi hijastra dio a luz a un bebe hermoso de 8lb. y es tambien INDESCRIPTIBLE la zozobra que uno vive cuando espera afuera en el salon, pero el resultado fue MAGNIFICO……. GRACIAS y FELICIDADES por tan buen articulo….. Ah! y FELICIDADES por el Dia Internacional de la Mujer para TODAS!!!!!!!!

  • baby dijo:

    FELICIDADES A TODAS LAS MUJERES EL DIA 8 DE MARZO Y EN ESPECIAL A TODAS LAS MADRES MUY BELLO Y FABULOSO ARTICULO ME GUSTO MUCHO PARA MI SER MADRE ES LA EXPERIENCIA MAS LINDA QUE EXISTA MI BB DE APENAS 6 AÑOS JEAN CARLOS ES MI VIDA MI RAZON DE SER Y DE EXISTIR .

  • Daylin dijo:

    Hola es la primera vez que visito la sección, gracias por escribir artículos como estos en los cuales se brinda información, y usted lo hace detalladamente, de temas tan complejos como el de las madres y los padres, es interesantísimo conocer estas cosas, cuando leía recordaba mi embarazo, y el único por cierto, que he tenido, mi niña nació a las 41.1 semanas y créeme que pensaba que me iba a reventar, no veía la bendita hora en que se presentara, más que el parto, el nacimiento de mi niña, realmente es sorprendente las sensaciones que sentimos, y la conexión tan especial que se crea entre nuestros futuros hijos y nosotras, una vez más gracias por el artículo.

Se han publicado 38 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

María del Carmen Ramón

María del Carmen Ramón

Periodista de Cubadebate y la Mesa Redonda. Graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. En Twitter: @M3ryC.

Vea también