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Rediseñar el sistema de ciencia e innovación

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Como resultado de las condiciones económicas adversas provocadas por el bloqueo e insuficiencias internas, en las últimas tres décadas se han acumulado problemas que generan hoy debilidades en el SNCTI cubano.

La importancia de la ciencia y la tecnología para el desarrollo económico y social fue promovida desde el triunfo revolucionario en 1959, y contó durante más de cinco décadas con la orientación, el apoyo y participación directa de su líder histórico Fidel Castro Ruz, quien el 15 de enero de 1960 expresó la ya antológica frase: “el futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento”.

Desde entonces la estrategia en este campo evolucionó a través de tres fases principales. La primera de ellas extendida hasta mediados de la década del 70 del pasado siglo, hizo un énfasis extraordinario en la creación de instituciones científicas y la formación de investigadores, principalmente los dedicados a la atención de la salud, la educación y las ciencias básicas.

Muchos de los especialistas se prepararon en el exterior, aunque también hubo un importante aporte de científicos extranjeros que vinieron a trabajar a Cuba.

Una segunda fase basada en un modelo de gestión centralizada tuvo lugar entre 1976 y 1991. El objetivo de este periodo radicó en utilizar los resultados científico tecnológicos e introducirlos en la sociedad.

Dicho modelo identificaba los “problemas de la Investigación”, a partir de determinar las prioridades del uso de sus aportes, mientras la política tecnológica se distinguía por la importación generalizada de tecnologías, la mayor parte de ellas procedentes de países de Europa oriental.

La tendencia de asimilar, en lugar de producir tecnologías, y la frecuente falta de interés por la innovación por parte del segmento empresarial y otros agentes económicos, explica por qué el desarrollo científico y el potencial humano creados no dieron los resultados esperados.

Entre otras razones, ello condujo al país a introducir cambios en su política de ciencia y tecnología desde mediados de los años 80. Los más importantes incluyeron el relanzamiento de la investigación científica universitaria con un enfoque más aplicado, la definición de nuevas prioridades para el desarrollo, como la biotecnología e ingeniería genética, la electrónica e informática y la energía nuclear.Creados respectivamente junto a sus centros de producción.

Ya en 1994 y hasta la fecha puede hablarse de una tercera fase, donde es establecida una política científica y tecnológica destinada a lograr una mayor vinculación entre dichas actividades y los sectores productivos y de servicios. Así surge el Sistema de Ciencia e Innovación Tecnológica (SCIT), que pone a la producción en el centro del mismo y concibe la innovación tecnológica como un proceso socio-técnico, que demandaba un tipo especial de comunicación y solución de conflictos.

Por tanto la creación del SCIT se sustentó en la comprensión de que no bastaba generar conocimientos y tecnologías; también debían incorporarse a la práctica social. Actualmente lo integran las entidades estatales encabezadas por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), las instituciones generadoras de nuevos conocimientos, entre ellas las universidades, y las denominadas de interfaces que contemplan por ejemplo a la Academia de Ciencias de Cuba, el Sindicato de la Ciencia, la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (Anir) y las sociedades científicas.

También forman parte las instituciones de asimilación de tecnologías representadas por aquellas productoras de bienes y servicios.

Si bien en el 2015 el país tenía un total de un millón 165 002 graduados universitarios y en el sistema de ciencia por millón de habitantes había 943 doctores, 400 investigadores categorizados y 16 513 trabajadores, el crecimiento en el número de publicaciones científicas entre 1996 y el 2014 resultó pequeño en comparación con el experimentado por muchos países de América Latina.

Un reciente análisis de nuestra Academia de Ciencias constató que el índice relativamente bajo alcanzado en ese indicador se debe entre otras razones al debilitamiento del potencial científico, la insuficiente promoción y estímulo, y la escasa contribución de las revistas certificadas existentes en Cuba.

También hay una tendencia similar de disminución progresiva en lo referido a la aplicación de patentes durante la etapa 2009-2015, lo que pone de relieve la urgencia de aumentar el impacto de las invenciones en la economía.

Como resultado de las condiciones económicas adversas provocadas por el bloqueo e insuficiencias internas, en las últimas tres décadas se han acumulado problemas que generan hoy debilidades en el SNCTI cubano.

Según un pormenorizado estudio-diagnóstico hecho por la ACC, el sistema es hoy relativamente pequeño, está débilmente vinculado lo que incide en su gestión y se carece de una estrategia actualizada en ciencia, tecnología e innovación, que permita dar prioridad a los objetivos e indicadores para la evaluación.

De igual forma destaca la obsolescencia tecnológica y el deterioro de la infraestructura, la falta un sistema integral de financiamiento que promueva los proyectos, y los recursos humanos se ven afectados por la disminución del personal, con un éxodo creciente a otros destinos por salarios y condiciones inadecuadas.

A pesar de las debilidades citadas, en 58 años el país logró éxitos notables en el campo de la educación, la ciencia, la salud pública y el desarrollo de un elevado número de instituciones científicas y técnicas.

Para alcanzar un nuevo marco institucional que propicie dar un verdadero impulso a la innovación, incrementar la productividad científico-tecnológica, y el papel de los intangibles como patentes, marcas y la calidad en la gestión, se hace necesario continuar desarrollando la formación de un potencial científico altamente cualificado, y mejorar los métodos de planificación y financiación de la ciencia, la tecnología y la innovación, adaptándola a las nuevas realidades del modelo económico y a sus nuevos protagonistas.

Crucial será también fomentar y promover vínculos dinámicos entre el sector generador de conocimientos y el productor de bienes y servicios, haciendo uso de nuevos instrumentos esencialmente económicos y financieros.

El diseño de estas prácticas innovadoras que son ineludibles y posibles, permitirá la elevación de conocimientos y cualificación del conjunto de las actividades productivas de bienes y servicios, algo imprescindible para construir realmente las ventajas competitivas que Cuba requiere.

Por tanto el reto radica en vincular esas estrategias con las del país, para alcanzar la prosperidad y sostenibilidad del proyecto político y socioeconómico que nuestro pueblo merece.

*Sínetsis realizada por el periodista Orfilio Peláez de la conferencia del autor en el Foro Cuba-Francia de las Academias de Ciencias de ambos países.

Se han publicado 85 comentarios



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  • Preocupao dijo:

    Mmm, cierto, muy cierto, es necesario seguir formando personas calificadas, universitarios, investigadores, científicos, pero más necesario es de una buena vez tomar el toro por los cuernos y hacer lo que hay que hacer para conservar esos profesionales que tanto le cuesta al pueblo formar. Es muy desalentador que con la gran parte de la riqueza que se crea en el país para formar un profesional, que podría destinarse a muchísimos de los problemas que tenemos, después esa persona emigre porque el salario que le pagan lo le alcanza para tener una vida decente. Fíjense que no digo para vacacionar a Europa, o para tener más zapatos que Imelda Marcos, sino para algo tan necesario como tener una casa (esto hoy por hoy es una quimera con un salario estatal).
    Y aunque no migre a otro país, si se formó un arquetecto, o un ingeniero, o un maestro, y se fue a rellenar fosforeras, o a manejar un auto de alquiler, o a limpiar pisos a un hotel, o a trabajar en cualquier cosa que no sea aquello en lo que se preparó, también se ha desperdiciado dinero.
    Por otro lado, la cantidad de doctores y demás. Francamente, a veces es un bumerán convertirse en doctor, master o semejantes, al menos en el sector de Educación, que es uno de los que tengo referencias. Por un par de decenas de pesos, las responsabilidades y exigencias que se busca esa persona que se supera son simplemente como para desalentar al más pinto.
    Respecto a que las investigaciones no se aplican, eso es una verdad tan triste como cierta. Miles de tesis e investigaciones duermen el sueño eterno en gavetas. Problablemente haya desinterés, pero, ¿Están creadas las condiciones para su aplicación? ¿Está facultado un directivo para aplicar por su cuenta un resultado científico, por muy prometedor que sea? ¿O tiene que fajarse con la madeja burocrática y con ello (que todos sabemos que, cual una hiedra, tiene un montón de cabezas) se le quietan las ganas de innovar? Eso sin contar el hecho de que con ponerse de inventor, puede que hagan rodar su cabeza si no da los resultados prometidos, y hay que admitir que el progeso nunca ha esto exento de riesgos y fracasos.

  • Victor dijo:

    muy de acuerdo, solo falta que se lleve a cabo y no se quede en palabras, los primero es cambiar los salarios inadecuados….

  • Ara dijo:

    Este tema debe de ser.discutido a la más alta instancia del país. Si no tenemos recursos naturales en abundancia , salvo nuestras playas la innovación es la fuente de recursos .Miremos países insulares de otras latitudes que su desarrollo económico está basado en la ciencia y la tecnología. Hay que cambiar el enfoque que muchos de los que dirigen no le dan la importancia a este tema de vital importancia.

  • Roberto Mulet dijo:

    Es bueno ver aparecer en Cubadebate un nuevo trabajo, dando continuidad a los publicados por otros miembros de la Academia de Ciencias de Cuba sobre la necesidad de perfeccionar, para no decir rescatar el potencial cientifico cubano.

    Es conocido que este potencial se ha ido deteriorado consistentemente desde finales de los años 90 en un proceso que aún hoy continua. Pero es importante tambien recordar que ya en los años 80 fue un grave error pretender reducir la creación de conocimiento científico a la aplicación de los mismos en el sistema empresarial cubano. Se llegó incluso a prohibir la realización de tesis de Doctorado!!! Ese error todavia se paga y parece repetirse en este nuevo siglo cuando se presiona a los centros de investigación del país a convertirse en pequeñas empresas de servicios, o cuando se prohibe a los jóvenes realizar maestrías durante el servicio social.

    La seriedad o gravedad del asunto es tal que fue incluso discutido con amplitud en la ultima sesion de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Sin embargo, hay pocas propuestas concretas para salir de la difícil situación actual. Las que hizo la Asamblea, o al menos las que publicó la prensa al respecto nos parecen ampliamente insuficientes.

    El problema salarial requiere una atención inmediata en las universidades y en los centros de investigación. Dificil aceptar el argumento de que el presupuesto del estado es insuficiente cuando sabemos, gracias al último discurso del compañero Raúl que durante al menos un anho se ha dilapidado una fortuna subvencionando desde las arcas del estado el enriquecimiento, muchas veces ilícito, de cuenta-propistas y cooperativistas no agropecuarios. O cuando calculamos cuanto se pierde de la inversión hecha en el pasado, desde ese mismo presupuesto, cada vez que alguien formado abandona el sector de ciencia y técnica del país. Pero no es solo un problema de salario. Esa, en el fondo, es la parte fácil. Basta tomar la decisión.

    Se debe presupuestar de una vez y por todas la actividad científico-técnica en el país, No puede ser un deseo a cumplir en tiempos milenarios mientras nos desgastamos haciendo informes de cumplimientos de objetivos semestrales o contando los articulos que publicamos cada 6 meses. Si logramos contabilizar los recursos hidraulicos y considerarlos a la hora de diseñar planes de desarrollo y de inversiones, ¿ como no vamos a contabilizar los recursos humanos y materiales en ciencia y tecnología?. Es sentido común. Pero aún no se ha hecho.

    Debemos convertir en prioridad de nuestras universidades el impulso de la educación terciaria, y presupuestar directamente los recursos para la misma. Pero no basta pedirle a los rectores que graduen mas doctores, si nos se les da recursos para esto. Ya aprendimos que esa es una regla elemental de la productividad agricola, si quieres mas carne de puerco, pues necesitas conseguir mas comida para los puercos y más campesinos para atenderlos. Bueno, en las universidades es igual. No es difícil llegar a esa conclusión. Hago notar “en passant” que la disminución de los años de estudio de las carreras de ciencia y técnica de cinco a cuatro años no ayuda en esa dirección. Quien diga lo contrario miente para no reconocer el error que cometió impulsando la transformación o se equivoca todvía.

    Es también ineludible acelerar y priorizar la recuperación constructiva de las universidades. Imposible no mencionar en ese contexto la situación escandalosa de la reparación de el edificio de la Fac. de Física de la UH. Algun día sería bueno que un periodista se atreviera a preguntar y publicar. Vamos, ¿10 años y en todo el panorama periodistico nacional solo la heróica revista Juventud Técnica se ha tomado el trabajo de ir a ver el escandalo de esa obra? Un edificio de la Colina Universitaria que está en el medio del Vedado!!!!

    Se debe invertir en recuperar el equipamiento cientifico de las universidades. Aunque se haga paulatinamente debe diseñarse un proceso que permita esta recuperación y que incluya el mantenimiento de este nuevo equipamiento a corto y mediano plazo. Hago notar que el equipamiento cientifico de nuestras universidades es mayoritariamente de finales de los años 80. El de las empresas biotecnologicas, de los años 90. Es muy dificil producir conocimiento de avanzada en esa situacion. Más aún pretender que este tenga un impacto en la economía nacional.

    Debemos también cancelar para siempre prácticas voluntaristas que producen enormes erogaciones en recursos del país creando nuevos centros de investigación desconectados del panorama científico-técnico cubano. El caso reciente del CEAC es un ejemplo paradigmático de como no deben volver a hacerse las cosas nunca más.

    Pero no solo la Universidad y el CITMA tíenen problemas, se creo BioCubaFarma y basta leer el Granma con agudeza crítica para percibir las enormes ataduras burocráticas que aun aquejan su funcionamiento y como estas erosionan su otrora alta capacidad de producción científica.

    En fin, como me diría un investigador muy destacado de nuestro país. “Al respecto de la difícil situación de la ciencia en Cuba todo se ha dicho, todo se ha documentado y todo se sabe, lo que falta es que las autoridades encargadas decidan hacer algo”. Yo añadiría también, que lo que hagan, lo hagan bien.

    • Manolo dijo:

      Dr Mulet: Yo añadiria algo que dijo Richard Dawkins (eminente cientifico, analista y divulgador de la ciencia): “La ciencia no se rige por votaciones y no se rige criterios de autoridad”. Y añadiria tambien que la Academia de Ciencias sea un verdadero organo asesor para la toma de decisiones. Eso falta. En epoca de Finlay era asi, sin embargo.

  • Joan dijo:

    Sin dudas, otro análisis certero sobre el tema. Ya de este problema se advirtió en el Parlamento en días pasados. Quizás otros problemas objetivos han retardado la atención a este importante tema, más es hora ya de brindar la debida atención a la Educación Superior y la Ciencia, antes que sea demasiado tarde.

  • Alexander dijo:

    Muy acertado. Excelente. Se suma a lo ya dicho por Luis Montero y otros investigadores. Tenemos que coger el toro por los cuernos, reconocer las fallas y proponer soluciones ágiles, y que sean participativas. Lamentablemente percibo que aún, algunos de nuestros decisores, edulcoran la realidad. La visión de que el futuro de Cuba sería el de hombres de pensamiento, de ciencia, es clave hoy más que nunca en nuestra realidad. Hay que definitivamente generar un freno a la descapitalización que sufren hoy varios sectores. Personalmente creo que no explotamos aún recursos y alternativas que se pueden llevar a cabo localmente. No necesariamente hay que esperar la gran solución, la que depende de recursos financieros que el país no dispone en estos momentos. Pero para lograrlo es necesario que los decisores, los jefes se sensibilicen de verdad, que se impongan a las dificultades, que escuchen las ideas frescas, y las que puedan impulsarse las apoyen. Hay que consolidar resultados, nos perdemos en reuniones y luego acuerdos que se desvanecen. En Cuba hay talento, mucho talento, tenemos que aprovecharlo mejor. Tenemos ese reto, aprovechar aún más, en función del desarrollo del país la gran fuerza creada. Ese es el futuro de Cuba.

  • Un cubano de a pie dijo:

    Un artículo objetivo, que debe ser leído por las autoridades del CITMA, organismo del gobierno responsable de dirigir la política de ciencia, tecnología e innovación del país y por tanto de las deficiencias detectadas.

    • Juan dijo:

      El CITMA no incide en la marcha de los aspectos esenciales de la Ciencia ni la Tecnología en Cuba, sino que los registra cada cierto tiempo.

  • Rodney Martinez Alonso dijo:

    Estimado autor, considero excelente su artículo! Esta es una de las tareas que más urgen para garantizar el desarrollo acelerado de nuestro país. En mi opinión, nuestro país tiene el potencial educativo, pero debe perfeccionar enormemente los mecanismos de financiamiento, empleando fórmulas novedosas, facilitar el acceso a las tecnología, eliminar la madeja burocrática que frena el desarrollo de la ciencia, facilitar las alianzas estratégicas entre el sector del conocimiento, [coma] el sector empresarial nacional y extranjero (los nuevos actores económicos)…

  • eloy dijo:

    La disminución en las publicaciones científicas en nuestro país, está ligado a la gran cantidad de profesionales que han tenido que salir a buscar contratos de trabajo en universidades y centros de investigaciones en muchos países de América Latina, como una solución económica a sus problemas personales, esto indudablemente ha incrementado la producción científica en otras naciones. Urge un estímulo a nuestros profesionales, que su trabajo tenga un respaldo económico personal dentro de nuestras fronteras y seguro se incrementarán los resultados científicos, publicaciones, patentes, registros y todo lo relacionado con la ciencia en Cuba.

  • Nobel dijo:

    Pienso que se debiera retomar lo de años atrás de preparar a los talentos de Cuba en el extranjero como en Rusia o China. Estos talentos de las ciencias básicas: matemática, física, química , necesitan una buena preparación y no que se le empleen en trabajos de baja complejidad.

  • lsm dijo:

    Muy buen articulo, esa foto son trabajadores del Centro Nacional de Genetica Medica, laboratorio de Citogenetica, ejemplo en su trabajo, excelentes y abnegados investigadores

  • Andrés dijo:

    Coincido en todo Dr. Castro.

  • Pioneer dijo:

    ¡Bien!, ya sabemos y creo que sabíamos que había que ponerle un cascabel al gato, ¿Quién se lo pone?, porque el pollo del arroz con pollo es, ¿Cómo?, ¿Cómo se puede en la práctica?, seguir desarrollando la ciencia, que esta tenga financiamiento, que se relaciones con el sector productivo y que las mismas trabas que históricamente han conducido a la no exitosa gestión no vuelvan a abortar la idea y además que el ambiente migratorio no se convierta en una espada de Damocles sobre su cabeza, ¿Cuáles serán los mecanismos institucionales, económicos y financieros que permitan esta tarea?, que son precisamente los que no he visto esbozados en ninguna parte, solo alusiones generalistas de métodos ya utilizados con maquillajes por demás también usados.
    Saludos

    • Jose R Oro dijo:

      Muy estimado Pioneer, pienso que sus preocupaciones son acertadas. Hay que ponerle “el cascabel al gato”, en la Ciencia (en un sentido amplio de la palabra) y otros sectores Lo que pasa a mi juicio es que muchas personas involucradas tienen las siguientes limitantes:
      1. Que las decisiones las tomen otros, en un ambiente donde con frecuencia se asignan las tareas pero no la concreta autoridad para darles cumplimiento.
      2. Pensamiento utópico o en casos, insincero. Se buscan soluciones que no contengan ningún elemento negativo, o percibido como tal, o algo negativo veta una solución. La solución perfecta y químicamente pura no existe en la sociedad. Culpar al cruel Bloqueo o la sequia (que son enormes problemas) de líos que son nuestros.
      3. Pensamiento sectorial. Tendencia a discutir los problemas de la Ciencia, o del Transporte, la Construcción, la Agricultura o de los Trabajadores por Cuenta Propia, separadamente, cuando casi todos los problemas tienen causas comunes, por ejemplo, que la remuneración no corresponde con el trabajo, tanto de los científicos como de los agricultores o constructores, etc.
      4. Temor político-social. Pensar erróneamente que ponerle “el cascabel al gato”, implica sacrificar avances sociales y retroceder al capitalismo. Las carencias de todo tipo, ya demasiado dilatadas, hacen vulnerable a la sociedad socialista.
      La solución de tales problemas pasa por medidas que si le pongan “el cascabel al gato”.
      1. La sociedad socialista y el papel rector del PCC son incuestionables, punto. De la gran frase “dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada”, no aceptar solo la parte que dice “nada”, sino y muy principalmente la que dice “todo”. No tomar sólo “sin prisa”, sino también y primeramente “sin pausa”. Decirle “sin prisa” a un burócrata es como mostrarle una capa roja un toro.
      2. No temer que la gente legalmente gane más, ni a llamarle a las cosas por su nombre e implementarlas en la realidad. Mientras no existan alternativas, el “mercado negro”, los “boteros abusadores” etc., van a existir.
      3. En Cuba, como pasó en Vietnam, acorde con las características de cada país, hay que darle una sacudida a la estructura social. La ANPP debe tener más poderes, no solo para discutir, sino también para mandar. La unanimidad de más de 600 personas en múltiples ocasiones es perjudicial a todas luces. Hay que abrirle paso a la diversidad y no solo verbalmente.
      De esa manera se le empieza a poner “el cascabel al gato”, y se comienza a solucionar los problemas, en la Ciencia y otros sectores.
      Dejé para ultimo el gravísimo problema que usted cita de la migración de talentos. Pienso se van a causa de las carencias, pero sobre todo, por la falta de esperanza de su solución. Para que la gente no se vaya (a un paladar del Vedado o trabajar en Oslo), la velocidad actual de la solución de los problemas no alcanza ni de lejos y hay que aplicar una visible aceleración, en remuneración, construcción de viviendas, otros.
      Un fuerte abrazo cubano.

      • Pioneer dijo:

        Suscribo integro su comentario y me enorgullece, profesor su respuesta, un abrazo, esperemos que aparezcan por fin, algunos cascabeles.

      • anselmo dijo:

        Estimado Profesor José R. Oro, excelente su comentario y lo suscribo 100%. Ya hoy vemos que al menos se publican cosas así como este escrito por usted. En los 60 ó 70 arriesgarse a escribir algo así como mínimo era “plan pijama” para siempre.

      • Jose R Oro dijo:

        Estimados Pioneer y Anselmo. Muchas gracias por leerme. Creo profundamente en la sociedad socialista de Cuba, en la cual la Ciencia tiene que jugar un papel muy grande, primordial. El avance de Cuba es extraordinario, solo hay que liberar las fuerzas productivas mucho más y al mismo tiempo mantener muy fuertes la estructura socialista de la sociedad y el papel rector del PCC. Nada ha cambiado, “dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada”. Pero vamos a hacer el “todo” o al menos el “mucho”, con lo que estamos en mora. Un fuerte abrazo cubano

  • Camilo Diaz Román dijo:

    Medular tema y magnífico artículo, describe la situación por la que atraviesa la gestión del conocimiento.
    Para un país pequeño y no favorecido por recursos naturales importantes y de gran impacto en la economía mundial, insertarnos en el mercado y tratar de ser exportadores de productos con niveles de competitividad es una necesidad para dejar de ser un país en las periferias del desarrollo.
    Considero que tenemos fortalezas, creadas por una acertada política educativa que fundó las bases para el desarrollo del saber y este es el sustento para hacer ciencia, es el legado del comandante Fidel que visionario trazo los objetivos de hacer a Cuba un país de hombres de ciencias.
    Tengo la per sección de que falta estimular el desarrollo de las ciencias no solo con políticas fiscales, financiando la adquisición de tecnologías que faciliten la gestión del conocimiento es necesario estimular al hombre de ciencia.
    Cuando preguntamos quien es el creador de la ciudad Brasilia, siempre escuchamos Oscar Niemeller. Todos sabemos los miles de obreros que la construyeron, pero es el conocimiento quien permite que un proyecto sea posible. Nuestros hombres y mujeres de ciencia deben tener el lugar que les corresponde en la sociedad, siendo retribuidos en correspondencia al aporte que realizan, sin el falso igualitarismo.
    No debe ser que un profesional, muchos con grados científicos de Doctor, vivan en condiciones inferiores que un obrero manufacturero que sin dejar de reconocer el valor y necesidad de su labor y el respeto que merece toda actividad, el conocimiento tiene que ser valorado en su real dimensión y retribuido el valor que agrega a la riqueza colectiva.
    La indolencia y apatía que en ocasiones se manifiesta en los que gestionamos las actividades en las diferentes esferas de la vida y que todas son campos de aplicación de las ciencias deben ser combatidas con procedimientos diseñados en los métodos de dirección para la gestión con herramientas legales que exijan la aplicación de lo novedoso, la propuesta innovadora. Es conocido los casos de dificultades en la eficiencia o eficacia de un proceso y la solución está en introducir una propuesta o la solución ya aplicada en otro lugar de similar proceso.
    Si esto ocurre hay que instrumentar herramientas legales que tipifiquen estas actitudes como daños a la economía, no podemos continuar culpando al bloque de todas las dificultades y ocultar indolencias, apatía y hasta posibles acciones de intencionar malos resultados.

  • Alberto dijo:

    Buen análisis, creo que ha atentado contra la innovación el fenómeno de la centralización (tanto de recursos como de decisiones). Hubo un tiempo en este país que solo se hacía lo que dictaban los organismos superiores y la creatividad se frenó mucho. También habría que revisar la calidad de los graduados universitarios. Por ejemplo ahora para estudiar medicina puedes tener un índice académico por debajo de 90 y varios de estos muchachos logran graduarse y se convierten en médicos mediocres que dan una mala imagen dentro y fuera de nuestro país. Por otro lado en mi empresa conozco varios profesionales graduados de ingenieros que dejan mucho que desear (Faltas horrorosas de ortografía, falta de conocimiento, con pocas habilidades para autogestionarse los conocimientos, poca ética profesional…).

  • Un cubano de a pie dijo:

    Es un artículo objetivo. Debería llamar a la reflexión a las máximas autoridades del Citma, organismo del gobierno a cargo de la estrategia que el país debe llevar en esta actividad, para identificar lo que no se ha hecho eficientemente y actuar en consecuencia.

  • Manolo dijo:

    Y….. LAS SOLUCIONES CUALES SON ??? EL DIAGNOSTICO ESTA CLARO, LA INTERVENCION DONDE ESTA???

  • mmartin dijo:

    Sin dudas el modelo de ciencia en nuestro país tiene que cambiar la forma en que se gestiona. Actualmente el sistema de doctorados y maestrías es algo prácticamente de voluntad de los interesados y muchos tienen que hacerlo en su tiempo libre porque sus instituciones no lo ven como algo importante. Los países latinoamericanos han potenciado la formación de postgrado a través de programas de posgraduación en los que los participantes reciben becas y fondos para su investigación y por tanto durante ese periodo de formación pueden dedicar el tiempo necesario a la actividad y adquirir el equipamiento necesario. Las universidades explotan esta forma de gestión porque utilizan a los estudiantes de postgrado como generadores de artículos, los vinculan a la docencia de pregrado y les quedan los resultados de la investigación.
    Otro aspecto muy urgente a revolucionar es la necesidad de ponerle valor al conocimiento. Actualmente el conocimiento es algo que no se valora y por tanto un doctor en ciencias o un investigador es peor remunerado que una persona dedicada a una actividad para la cual no necesita ni 9no grado

  • Julio Cesar Camps dijo:

    Ajá. Y esto por qué me lo dicen a mi???? Por qué se lo dicen al “pueblo”??
    Dejen las ramas, y hablen claro, díganlo donde tienen q decirlo, aquí no es.
    Es decirselo a los jefes, a los q deciden.

  • rafael dijo:

    Siendo asociado joven he participado en muchos de los debates que se han generado en la Academia, en presencia incluso de varios ministros. Sin embargo, hemos visto como el tiempo pasa y no se toma medida alguna para contrarrestar el éxodo de investigadores y doctores a otros sectores. El no haber hecho nada ha sido una actitud que no me atrevo a decir que haya sido contrarrevolucionaria pero sí estoy convencido que ha ido en contra de la Revolución y por ello no vemos a los detractores de siempre opinar sobre esto, sencillamente hemos estado haciendo su trabajo y muy bien. Solo hay que analizar cinco minutos la situación de los planteles de nuestras universidades desde hace ya varios años para comprender la magnitud de la grave situación en que estamos. Esperemos que al fin se reaccione y no se destruya un sueño de fidel del cual somos hijos.

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Fidel Castro Díaz-Balart

Fidel Castro Díaz-Balart

Doctor en Ciencias. Vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba. Asesor Científico del Consejo de Estado

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