Mónica Rivero

Artículos de Mónica Rivero

La Habana, 1989. Graduada de Periodismo (2012) en la Universidad de La Habana. Twitter: @lamagoch


Luces y sombras de una Isla  »

| 3
Extracción de la mayor cantidad de partículas de polvo antes de la intervención. Foto: Alejandro Ramírez Anderson Baño regenerador. Foto: Alejandro Ramírez Anderson Inmersión. Foto: Alejandro Ramírez Anderson

El trabajo de Ingrid es muy serio, todo un trabajo de persona mayor, que requiere altas dosis de responsabilidad y de todas esas cosas que demandan los trabajos serios. Sin embargo; cuando se la ve andar entre tantos papeles, no se puede evitar pensar que se está divirtiendo, tanto como lo hubiera hecho en algún momento de su infancia. Entre sustancias y fibras, revelando segmentos, recreándolos o simplemente aceptando su ausencia, se pasa las horas.

Luces y sombras de una Isla  »

| 6
Jornada vespertina. Foto: Alejandro Ramírez Anderson Reconstrucción de lomo. Foto: Alejandro Ramírez Anderson Espera. Foto: Alejandro Ramírez Anderson

Entre los placeres más ancestrales está ese de tener un libro entre las manos, de tener contacto sensorial con sus páginas, de recorrer las líneas del texto con la yema de los dedos, escuchando la tinta si tal cosa fuese posible... Por eso, todo cuanto se haga por preservar esos continentes de palabras, hoy presuntamente preteridos por las pantallas de plasma, los iPod, los e-books, inspira, cuando menos, un agradecido cariño.

Luces y sombras de una Isla  »

| 3
Forjando Pirotecnia a pequeña escala Un oficio que exige agudeza en la vista y fuerza en el brazo.

…Así nos lo revela Roberto, rechazando la idea de que para un forjador lo indispensable es una musculatura prominente. Según este señor, que lleva décadas en el oficio, la fuerza es importante, pero no sirve de nada sin la voluntad y el amor por lo que se hace. En los talleres de conservación de la Oficina del Historiador pueden verse los rostros de quienes la asisten en su mirada retrospectiva, los rostros de quienes trabajan por que sea una ciudad de ayer, de hoy y de todos los tiempos.

Luces y sombras de una Isla  »

| 3
Se puede imitar la piedra a partir de una mezcla de arena, cemento, cal, macilla… cantera-8-580x3861 Una pequeña fábrica de arcos, muros, columnas…

Pocas cosas las asociamos tanto al silencio como una piedra. Normalmente evocan el mutismo, lo sordo, lo enajenado… Sin embargo, en este taller algunos aseguran que las piedras les hablan. Dice Sandra, una restauradora, que en el momento en que hace su trabajo, la piedra le hace como una revelación, le confía el secreto de lo que necesita, le muestra el lugar donde quiere ser curada, y después, al final, le agradece la cura.

Luces y sombras de una Isla  »

| 6
Haciendo la tonada. Foto: Alejandro Ramírez Anderson

Concierto de Silvio en Loma Modelo, Regla; con el trío Trovarroco, Niurka González, Los Papines, Eduardo Sosa, Amparo del Riego, Helena González, Oliver Valdés y el poeta Víctor Cassaus como invitados. Crónica de lo que ha vivido Regla este sábado, con Minervino Guerra como protagonista. A él la buena música le gusta casi tanto como los automóviles clásicos. Casi tanto. Fue alfabetizador, ahora es mecánico. Minervino no trabajó ayer: "De ninguna manera; viene Silvio, y a mí me gusta mucho, porque canta con el corazón, porque se ve que es un hombre que siente lo que hace".

Luces y sombras de una Isla  »

| 1
Pintando con bisturí. Foto: Alejandro Ramírez

Algunos pintores, por encima de los tradicionales lienzo o madera sobre el caballete, han preferido otros soportes; soportes como los muros y las paredes. En nuestros días son famosas las intervenciones a gran formato en espacios públicos; sin embargo, en otro tiempo era muy frecuente ver estas manifestaciones en versiones más modestas y en espacios más íntimos, donde los personajes hijos del trazo y el color se mezclaban en escenarios cotidianos con los moradores de muchas viviendas.

Luces y sombras de una Isla  »

| 1
Foto: Alejandro Ramírez Anderson

En los talleres de conservación de la Oficina del historiador pueden verse los rostros de quienes la asisten en su mirada retrospectiva (y no por eso sin proyección de futuro); los rostros de quienes la ayudan a recuperar el brillo, a conciliar lo nuevo y lo viejo, a rescatarse y refundarse; los rostros de quienes, en fin, trabajan por que sea una ciudad de ayer, de hoy y de todos los tiempos. Los cristales figuran entre lo más rompible que se puedan encontrar. Aun así, nunca se ha dejado de trabajar con ellos. Quizás estas imágenes digan por qué.

Luces y sombras de una Isla  »

| +
Policrom

Uno de los usos más difundidos del maquillaje es ese de pretender una imagen de invulnerabilidad ante el paso del tiempo, o al menos que "suavice" el vestigio de ese paso. En este sentido, los restauradores del taller de policromía van contracorriente: como parte de su trabajo "maquillan" las partes que restituyen en las piezas para dar una apariencia de envejecimiento, para reproducir las marcas que los años han dejado como huella.

Luces y sombras de una Isla  »

| 7
Nueva vida, testimonio que nos llega gracias a una labor de rescate y preservación.

Pasado no es sinónimo de olvido. Esto es algo que los arqueólogos tienen muy presente, por eso no cejan en su empeño de revelar misterios y rescatar partes del ayer para devolverlas a la vida, esta vez con un sentido distinto: contar a los contemporáneos la historia de su pasado. En el claustro de muros y pisos yacen -en silencio y oscuridad, más allá del alcance de la simple vista- restos de momentos que nos han dejado, restos que están fuera de su tiempo, pero que han permanecido en su espacio.

Luces y sombras de una Isla  »

| 11
Reloj. Foto Alejandro Ramírez Los relojes marcan el momento exacto en que dejaron de funcionar, por eso aquí puede ser siempre cualquier hora del día, como si cupiera más de un tiempo en el mismo espacio. Es aquí donde ocurre lo impensado: un viaje desde el pasado hasta el presente y para el futuro.

Una ciudad es una prolongación de cada uno de sus habitantes, es una gran casa que se les parece, que reproduce sus características, que registra en ella su historia -la historia "grande" y trascendente, y también aquella más discreta: la pequeña, cotidiana historia de todos los días-. En los talleres de conservación de la Oficina del historiador pueden verse los rostros de quienes la asisten en su mirada retrospectiva (y no por eso sin proyección de futuro); los rostros de quienes la ayudan a recuperar el brillo, a conciliar lo nuevo y lo viejo, a rescatarse y refundarse; los rostros »

Fotorreportajes, Cultura  »

| 12
a suavidad de las formas derrota la dureza del más fuerte de los metales. Guardavecinos no tan útiles en sus funciones divisorias y protectoras como en las de sostener largas tendederas, sin mayores perjuicios a su dignidad estética. La belleza a pesar de la herrumbre (ese síntoma del tiempo, o de su paso).

Como por arte de afanosas arañas o alguna suerte de viejas tejedoras, en las calles de La Habana encontramos balcones y ventanas adornados con las formas más caprichosas y bellas. Estas rejas, alejadas de las connotaciones negativas de la palabra, nos evocan el pasado de una ciudad con más gusto por lo abigarrado, por lo barroco, y hoy conservan intacta su naturaleza admirable con el valor adicional que les otorga el hecho de existir a pesar de tantas cosas: de la cercanía con el mar, de los años, de las estaciones... del tiempo.

Destacadas