La sonrisa de Daily Cooper encanta. Tiene similitudes a la de su inspiración, Ana Fidelia Quirós. La fondista Anisleidys García siempre anda con su amuleto, un perrito Scooby-Doo en forma de peluche cual sinónimo de la buena suerte. Ambas guiaron, junto a la abanderada Leyanis Pérez, al atletismo cubano a 10 títulos, solo superado por los sorpresivos 14 oros del país sede.
¿Qué justificación alude el actual gobierno de los EEUU para semejante barbarie? Usan cínicamente argumentos insostenibles, mentiras que irrespetan la inteligencia y son una burla a la comunidad internacional. Nos acusan de ser una amenaza inusual y extraordinaria para los Estados Unidos de América, la mayor potencia nuclear y económica del planeta. No hay argumentos más falsos y peligrosos que los que han inventado con respecto a nuestra patria.
La verdad es que me había prometido evitar caer en la tentación de analizar los dichos y la conducta del presidente de la Argentina. La razón: mantenerme lo más lejos posible de un personaje tan despreciable como el inquilino de la Casa Rosada. Un sujeto tóxico, que puede envenenar inclusive a quien lo examina. Pero sus más recientes agresiones verbales a un hombre de bien como el presidente Luiz Inacio “Lula” da Silva traspasaron todos los límites.
En medio de esta caótica situación que vivimos, donde la supervivencia prima, y la resiliencia, la inventiva y una resignada forma de aceptar lo inevitable predominan, poco a poco adquirimos propiedades que jamás imaginamos.
La portera cubana Yurismailis García paró el cuarto penal de México y casi todas las jugadoras salieron corriendo a abrazarla. Un pequeño grupo hacía lo mismo con Mileisis Argentel, al frente hoy de la dirección del equipo. Cuba tomaba desquite del revés sufrido en la final de San Salvador 2023 y el llanto se apoderó de todas tras concretarse el 2-0 en la pizarra.
No por costumbre ya en juegos múltiples, la lucha cubana volvió a inspirar la crónica desde lo que mejor saben hacer: ganar convincentemente y ser fieles a un legado histórico al que nadie se acerca en la región y en América. »
El presidente estadounidense, Donald Trump, está subiendo y bajando aranceles a su antojo, violando acuerdos internacionales que él mismo firmó y, casi con toda seguridad, infringiendo la ley federal. La única diferencia esta vez es que tiene un nuevo pretexto para abusar de los aranceles: acabar con el trabajo forzoso. Pero su supuesta preocupación es una farsa.
La batalla tecnológica que Occidente ha entablado contra China responde a una necesidad estratégica: impedir que Beijing compita —y eventualmente lidere— en el complejo territorio de la Inteligencia Artificial. La cadena de valor de esta dimensión estratégica incluye: insumos para la producción de microprocesadores, el entrenamiento permanente de las plataformas y el emplazamiento de Centros de Datos.