Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la Ceremonia de Honores Militares e Inhumación de los restos mortales del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, en el Mausoleo del Frente de Las Villas, en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara de la ciudad de Santa Clara, el 25 de junio de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.
El “Memorándum Islamabad”, firmado por los presidentes Trump (en Versalles) y el iraní Pezeshkian, estremeció las entrañas del Medio Oriente y provocó, como era de esperarse, disensiones y fracturas en el propio Estados Unidos, en Israel y en Irán (de acuerdo con las apreciaciones del ex diplomático británico Alastair Crooke en su entrevista con el noruego Glenn Diesen).
Sierra Maestra tenía un aire especial…hoy había muchas personas..las que se veían y las que no. El Che y Camilo, desde siempre allí, en la explanada contemplaron a todos los que fueron al encuentro con Ramirito. Martí contemplaba a uno de sus muchachos de aquellos días de antorchas y Moncadas de 1953.
Los desafíos que hoy enfrenta Cuba no son menores que los del Período Especial. Quizá más complejos, económica, política e ideológicamente. Desde el 6to Congreso del Partido, el país se propuso transformar el modelo económico tras un consenso estratégico que sin embargo no ha funcionado a ritmo adecuado en lo táctico. Si algo sabemos del Socialismo es que debe ser siempre Justicia Social como brújula y aspiración suprema. Hoy nuestra realidad está lacerada en esos humanos propósitos. Decisivo es, entonces, la recuperación de la sustentabilidad económica del proyecto socialista, porque sin ella no hay justicia social.
En tiempos en que la espiritualidad parece perder el lugar central que en algún momento ocupó en la evolución de la humanidad y se comoditiza como una mercancía común, textos con más de cien años alertaban sobre los peligros de este fenómeno en la América del Norte decimonónica. Las realidades y dinámicas sociales descritas parecen repetirse como un déjà vu colectivo.
Hay guerras que se pierden en el campo de batalla y hay guerras que se pierden antes de que el primer misil alcance su objetivo. La guerra de agresión que Trump decidió librar junto a Netanyahu contra la República Islámica de Irán pertenece a una categoría más compleja y más instructiva: la de las guerras que se pierden en todos los planos al mismo tiempo, y cuya derrota es de tal dimensión que obliga a los responsables a construir un relato alternativo para intentar diluir sus consecuencias.
A este pueblo no lo vamos a convocar solamente a resistir; lo convocamos a crear, a producir, a decidir, a transformar, a fiscalizar, a prosperar. ¡Cuba cambia para levantarse! ¡Cuba cambia para vivir mejor! ¡Cuba cambia para seguir siendo libre! La historia nos enseñó a resistir. Este tiempo nos exige transformar. Y vamos a transformar: con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo, como nos enseñó Fidel, como nos orientó Raúl.
"La pregunta central no es si Cuba tiene dificultades internas, errores propios o problemas de gestión. El asunto es si alguna nación puede garantizar condiciones normales de vida en esta atmósfera medieval en que se intenta por todas las vías la destrucción implacable de un pueblo".