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Girón en nuestras vidas

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Fidel dialoga con los milicianos e imparte las órdenes de combate en Playa Girón, el 17 de abril de 1961. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Queridos hermanos de sangre, de vida y alas cubanas:

Cada 17 de abril, la primera llamada del día de todos los Carreras fue necesariamente a nuestro padre. Después de su partida física, lo hemos hecho entre nosotros.

Este mismo día, pero de 1961 en Playa Girón la aviación de combate revolucionaria abría sus alas al cielo de Cuba con escasa y vetusta técnica recuperada, a la que en tiempo récord Papi dedicó toda su energía, talento y amor incondicional a Cuba que sabía sería agredida en breve, en medio de improvisaciones, humanos recelos y hasta incomprensiones, poniendo siempre a disposición de los jóvenes, algunos integrantes de las filas del Ejército Rebelde recién llegados a la Base de San Antonio de los Baños, sus técnicas mejor concebidas, a partir de su sólida formación como piloto de combate egresado de altas academias militares de Cuba y de los Estados Unidos.

Y fue así que en combate desigual, ocurrió el “milagro” de que la naciente Fuerza Aérea Revolucionaria logró desarticular el desembarco mercenario y abrió el camino seguro para que el pueblo cubano en armas propinara en las arenas de Playa Girón, la Primera Gran Derrota del Imperialismo en América Latina. Por eso el 17 de abril es una fecha que nos evoca y convoca a ir al encuentro con nuestra historia reciente y con el legado de nuestro padre.

Testimonios de los propios invasores confirman haber quedado sorprendidos cuando pocos minutos después del inicio del desembarco, vieron aparecer en el cielo del amanecer del 17 de abril de 1961 a los viejos aviones que creían haber inutilizado en los bombardeos a las bases aéreas cubanas del día 15 de abril y, para colmo, instantes después ver estallar en medio de la bahía de Cochinos el buque Río Escondido, con la sensible pérdida para ellos de la planta de comunicaciones, la reserva de combustible, las armas y municiones con las que planeaban mantener la franja de tierra que tenían que conquistar para desde allí, implantando un gobierno al servicio de los Estados Unidos, solicitar la intervención de la armada yanqui que esperaba la señal a escasas millas de las costas cubanas.

Ese mismo día 17 de abril, pocas horas después, la aviación cubana propinaba otro golpe demoledor a los invasores: el buque Houston donde se encontraba la mayoría de los integrantes del Quinto Batallón de la Brigada 2506, había quedado inutilizado, echando humo y encallado. El plan del desembarco se había frustrado.

De conjunto con los jóvenes artilleros antiaéreos, fue derrotada la aviación invasora y entre los derribados estaba el cadáver de un oficial norteamericano en activo, lo cual constituyó una prueba material de la participación directa del gobierno de los Estados Unidos en los hechos que ellos mismos habían negado y presentado como una revuelta interna entre militares cubanos.

La historia anterior es conocida y para nuestros hijos, formados en la práctica de validar los hechos, vale la pena precisar algunos datos que el discurso general no reitera y que, sin embargo, son necesarios para entender la magnitud del desafío que enfrentaron sus abuelos y también sus padres, quienes entonces eran incluso más jóvenes que ellos y en aquellos días también tuvieron su bautismo patriótico cargando municiones, armando y desarmando fusiles, custodiando costas, objetivos del país, aprendiendo a tirar en cuestión de horas con metralletas y con las llamadas cuatro bocas que recién habían llegado a Cuba desde la entonces Checoslovaquia y la Unión Soviética.

Al momento del desembarco en Playa Girón, la Fuerza Aérea Revolucionaria contaba con ocho aviones recuperados por el tesón de los pocos técnicos que no abandonaron el país y que hacían adaptaciones improvisadas de piezas a riesgo total, sin tiempo para probarlas, que sumó el interés y la responsabilidad de aprender pronto y bien, de aquellos jóvenes que recién llegaron después, entre los cuales estuvieron sus padres, quienes desde entonces quedaron vinculados por siempre a la aviación cubana.

La cantidad de pilotos con posibilidad de participar en los combates fueron diez, de ellos, solo tres eran experimentados; los otros tenían muy pocas horas de vuelo. La correlación de técnica de combate aéreo con los invasores días antes era de 1 a 5 a favor del enemigo y de pilotos, de 12 a 1 a favor también de los invasores. Las cifras no podían ser más desfavorables, pero eso no los paralizó, a pesar de la claridad del riesgo para sus vidas.

En 66 horas de combate con ocho aviones desvencijados se realizaron 70 misiones, en las que fueron derribados nueve bombarderos B-26 enemigos, hundidos dos barcos de transporte de tropas, tres barcazas LCT de transporte de tanques y cinco barcazas de desembarco.

De los diez pilotos, dos perdieron la vida: Luis Alfonso Silva Tablada y el nicaragüense internacionalista y antisomocista Carlos Ulloa Arauz, quien en un hecho de extraordinario simbolismo, mientras la invasión mercenaria fue despedida por el dictador Somoza en Puerto Cabezas, Nicaragua, él entregaba su vida entre el cielo y el mar de Playa Girón, por Cuba, por Nicaragua y por América Latina.

Cuando 59 años después, hoy 17 de abril de 2020 enfrentamos la pandemia de la COVID-19, frente a un enemigo invisible que tiene al mundo en vilo; en condiciones de recursos materiales realmente desventajosas para Cuba en relación con lo que se pudiera desear a causa del bloqueo genocida, extraterritorial y absurdo de la misma potencia que desde antaño se niega a mantener una relación normal y civilizada con nuestro país, no puedo sustraerme al sentimiento que llevo en la sangre de echar siempre pa’lante aunque las matemáticas nos hagan parecer imposible lo que ya nos consagramos en defender.

Por eso, esté donde esté, convoco el espíritu de nuestro padre para que nos siga guiando en las horas difíciles, como nos enseñó en vida, con la misma entrega y confianza en nuestras fuerzas, para que con talento y vocación podamos lograr las metas que nos hemos propuesto por el bien de los nuestros, que es Cuba y es también el mundo mejor para todos.

Viviremos y Venceremos

Fidel junto al capitán Jose Ramón Fernández (a la izquierda en la foto) recorre Playa Girón, el 17 de abril de 1961. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Se han publicado 24 comentarios



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  • Roberto dijo:

    Hola, me alegra saber que Ud., escribió este magnífico artículo, aunque se lo debo, gracias a su apellido.
    Lamentablemente en ninguno de nuestros medios masivos de comunicación se hace mención al Día de la Daafar
    Siempre recuerdo un discurso de nuestro Comandante en Jefe, haciendo un análisis de lo que significó esa batalla, donde dijo:
    "Si no hubiera sido por Carreras y nuestros pilotos, todavía estuviésemos combatiendo en Playa Girón"
    Lamentablemente adolecemos de mala memoria y los hechos actuales no PUEDEN, opacar la gloria vivida por nuestros abuelos

    • Marta O. Carreras Rivery dijo:

      Estimado Roberto:

      Realmente, escribí en Facebook para mis hermanos, hijos y amigos porque estoy en misión, lejos de Cuba. Ellos me pidieron abrir el post y hacerlo público, no sólo por la parte sentimental que nos toca, sino porque como usted, consideran que no se hace justicia histórica obviar el importante papel que desempeñó la DAAFAR en esa victoria.

      Yendo a lo concreto, al 17 de abril de 1961, si no se hubiera hundido el Rio Escondido con todo el aseguramiento logístico de las fuerzas mercenarias; si no se hubiera inutilizado y encallado el Houston que era el que llevaba y traía las tropas para el desembarco, por más arrojo y valentía demostrada por todos en las arenas de Playa Girón, la historia de Cuba hubiera sido otra y el baño de sangre en toda Cuba hubiera sido aún mayor.

      No por casualidad -según me contó mi padre- cuando Fidel lo llamó personalmente la madrugada del desembarco, la orden que le dio fue: "Carreras, ¡húndeme esos barcos!"
      Y eso no lo podía hacer otra fuerza que la aviación, ni otros podían haber tenido el alcance desde tierra ni para hundir ningún barco ni para despejar el cielo de aviones enemigos que, por demás, iban camuflados con las insignias de las FAR para confundir y provocar más daño no solo a las defensas revolucionarias, sino también a los pobladores del lugar sobre quienes arrojaron bombas con napalm.

      El 17 de abril, Día de la DAAFAR, no fue un día escogido al azar en el calendario, ni hurgado en libro de historia para justificar un homenaje. Fue un día escrito con sangre y con gloria; a fuerza de arrojo -o como se dice en el argot popular: a cojones muy bien puestos- para enfrentarse a un combate totalmente desigual que podía haber sido aún peor, ya que según me contó mi padre, al remontar el cielo, después de hacer estallar el Río Escondido, pudo visualizar a escasas millas, la armada yanqui con todos sus recursos, fuerzas y tecnología de la que los nuestros no disponían ni por asomo y así se lo comunicó desde el aire al Gallego Fernández, patriota y revolucionario cabal con quien compartió prisión en Islas de Pino durante la dictadura de Batista, y excelente militar de formación, quien muy acertadamente había sido puesto por Fidel al mando de las tropas en tierra y con quien mantuvo en todo momento comunicación para acciones coordinadas.

      Ellos, los pilotos, sabían que tenían solo HORAS para frustrar la avanzada mercenaria, que no podían desviar su atención y tiempo en combates aéreos, porque con los pocos recursos que contaban tenían que priorizar el hundimiento de los barcos que eran el corazón de la invasión mercenaria, y hacerlo aún a costa de sus vidas, como trató de lograrlo el nicaragüense Carlos Ulloa quien al verse impactado, en vez de catapultarse o hacer regresar el avión, lo dirigió contra el Houston, con la esperanza de poderlo alcanzar y hundirlo a costa de su vida, lo cual no pudo consumar por muy pocos metros de diferencia, pero su actuación los impactó a todos. Era de verdad: ¡Patria o Muerte!

      Por eso, todos aquellos que se treparon en esos aparatos desvencijados, a riesgo de perder sus vidas, estén donde estén, ese día el deber por la patria agredida los superó en la escala humana, en su antes y sus después, algunos dolorosos, incluso en personales afectos. ¡70 misiones en 66 horas por ocho pilotos en aparatos viejos y remendados! Algunos se perdieron al ser derribados, otros fueron impactados, lo cual eleva el por ciento de misiones por combatientes. Eso es un hecho innegable de valentía y tenacidad.

      Si no fuera por los resultados de esas dos fuerzas combinadas -la aviación y la defensa antiaérea revolucionarias-, podríamos estar todavía soñando con la soberanía de nuestra patria y tal vez ahora en medio de toda esta epidemia de la Covid-19 los sobrevivientes estaríamos angustiados pensando en que si nos contagiamos, podíamos quedar abandonados a nuestra suerte porque no tendríamos los recursos para pagarnos la atención en un hospital privado y saltarnos la cola de los pacientes con necesidades de atención; tal vez ni siquiera los recursos para pagarnos el recipiente con nuestras cenizas o la paletada de tierra sobre nuestros restos, además del profundo desasociego por cargar aún más a nuestros hijos con deudas, como sucede en otras partes del mundo e incluso, en la superpotencia que nos bloquea y desprecia.

      Gracias por su comentario y por la oportunidad de recordar y abundar en la historia reciente de Cuba, desde la vivencia familiar, historia con carne y huesos de seres humanos reales.

      ¡Felicidades en el día de la DAAFAR!

  • Yamil dijo:

    Winston Churchil dijo la Frase " Nunca antes tantos le han debido tanto a tan pocos" a Raíz dela batalla de Inglaterra y como muestra de Respeto hacia los pilotos de la Royal Air Forcé que detuvieron la ofensiva Aérea alemana,contra Gran Bretaña .
    Esa Frase le cabe perfectamente a aquellos pocos pilotos que sobre aviones viejos y escasos le dieron la lección de sus vidas a aquellos malos cubanos que en nombre de una potencia extranjera vinieron a tratar de apoderarse de Cuba y el que no pereció en la lucha, recogió solo el polvo de nuestra tierra anegada en sangre, y el dudoso privilegio a ser canjeado por compotas.
    Mis máximos respetos para todos los héroes de aquella batalla, y en especial al general Carreras, que junto a Fidel ,El Gallego Fernández Carlos Ulloa , Silva Tablada , está en la lista de los que la historia estará obligada a mencionar cuando se hable de La victoria de Playa Girón

  • Alejandro Fernández Costa dijo:

    Honrar,honra.

  • Mágico dijo:

    Muy emotivo el artículo de la compañera. Los que vivimos -aunque fuéramos niños- aquellos momentos de la Invasión, entendemos muy bien lo que ella escribe. ¡Como se respiraba patiotismo! ¡Qué orgullo sentíamos y sentimos por nuestros combatientes de Girón! Únicamente estaban inspirados por el más puro de los patriotismos. Soñaban con el futuro promisorio, que se anunciaba para Cuba y para su pueblo. Casi todos los cubanos soñábamos entonces lo mismo. Carreras y el grupo de pilotos que combatieron en Girón fueron héroes verdaderos.

  • JOSÉ MARIA GOMES dijo:

    VIVA CUBA SOCIALISTA E SEU POVO HERÓICO! FORA TRUMP E SEU BLOQUEIO ESTÚPIDO. CUBA VENCERÁ. SEMPRE!

  • O.Frias dijo:

    En abril de 1961 custodie a los prisioneros de Girón en la Ciudad Deportiva, como parte del batallón de milicias 187, en esa oportunidad, espontáneamente, un prisionero me relató que el día 17, al amanecer, vio un avión chiquitico alto en el cielo que picaba sobre un barco grande frente a Girón, y que de momento había desaparecido al barco. Me dijo que a partir de ese momento se dio cuenta de que la cosa no iba a ser tan fácil como les habían dicho.
    Después supe que el barco era el Río Escondido y que el piloto que lo había "desaparecido ", en los términos usados por el prisionero era Enrique Carreras, que también había hundido al Houston.
    Carreras fue un hombre crucial en los resultados de esa batalla a la vez que una persona sencilla en el trato con las personas. Un grande entre los grandes.

  • Eva dijo:

    Gloria a los Héroes y Mártires de Playa Girón.
    También en nuestra familia en esta fecha homenajeábamos a nuestros mayores que participaron en la Gesta.
    Hombres humildes, casi sin entrenamiento militar junto a los pocos mejores entrenados como su padre apostaron por la Patria.
    Yo era una niña de 8 años pero recuerdo lo que ocurría a mi alrrededor, mi padre y tíos vestidos de miliciano fueron a sus posiciones, yo iba con mi madre y mis tías a la Delegacon de la FMC donde se preparaban como activistas sanitarias. En breve el triunfo, la tristeza por los que cayeron y la alegría por la Victoria

    • Marta O. Carreras Rivery dijo:

      Eva, ¡qué lindo! Y sí que más allá de Girón, la Isla era un verdadero hervidero: el pueblo apoyando y aportando en la retaguardia para la defensa de su -repito: SU- Revolución. Son las pequeñas historias de los miles, millones de héroes anónimos de la Patria cuyos rostros no figuran en láminas de los libros, pero son el sustento y quienes la hacen verdaderamente invencible. Un abrazo.

  • yergenis cobas Romero dijo:

    Está crónica saca lágrimas.como las tantas que pudieran escribirse sobre la historia se nuestro país.yo diria , papá está ,el esta presente . todos los días, si fidel está vivo,porque mientras exista un cubano que ame , agradezca, valore,y tenga sentimientos revolucionario estará vivo Fidel.y ssldremos adelante.y vesemos cada u a de las batallas venideras.porque yo también soy Fidel.

  • Jose R. Oro dijo:

    Este es un extraordinario escrito de la destacada periodista y la diplomática cubana Marta O. Carreras Rivery. La epopeya de Playa Girón, ahora ya hace 59 años no puede escribirse sin el nombre de su padre.
    Enrique Carreras Rolás. General de División. Héroe de la República de Cuba y Orden Playa Girón, fue uno de los más genuinos héroes de la Revolución cubana. En la inmortal batalla de Playa Girón, junto a Fidel, el “Gallego” Fernández, Efigenio Ameijeiras, y otros fue de los mas destacados en aplastar la invasión. El 15 de abril de 1961 participó en la defensa de la Base Aérea de San Antonio de los Baños y en la cobertura al entierro de las víctimas de los criminales bombardeos por la aviación mercenaria.
    En la madrugada del 17 de abril de 1961 cuando se produce el desembarco de Girón recibe una llamada telefónica de Fidel:
    Fidel: Carreras, en Playa Girón se está llevando a cabo un desembarco. Despeguen y lleguen allá antes del amanecer. Húndanme los barcos que transportan las tropas y no me los dejen ir. ¿Entendido?
    Carreras: A sus órdenes jefe. ¿Eso es todo?
    A su requerimiento agregó:
    “Patria o Muerte.” “!Venceremos!”.
    Participó activamente en los combates contra la invasión de Playa Girón, derribando dos aviones bombarderos B-26 y bombardeando dos barcos enemigos: el Río Escondido y el Houston.
    Durante la Crisis de Octubre de 1962 representó a la aviación ante el jefe de operaciones de las Fuerzas Armadas capitán Flavio Bravo en el puesto de mando del comandante en jefe, algunos años después viajó a Vietnam en medio de la guerra, al frente de una misión de la DAAFAR.
    Trabajó incansablemente desde el triunfo de la revolución cubana en el fortalecimiento de la capacidad defensiva del país y en la formación de las nuevas generaciones de pilotos.
    En su vida profesional ocupó diferentes responsabilidades, tales como Instructor de Vuelo (tuvo el privilegio de impartir clases de entrenamiento para piloto al General de Ejército Raúl Castro), Director de la Escuela de Aviación, Jefe de la Sección de Aviación de la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria, Director del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba y Jefe del Regimiento Aéreo Especial.
    Fue Agregado Militar, Naval y Aéreo en Portugal, Perú y México. Cumplió misión internacionalista en la República Popular de Angola.
    Es ascendido a General de División el 19 de marzo de 1994.
    Fue fundador del Partido Comunista de Cuba.
    Este articulo de la brillante Martha O. Carreras Rivery, reverencia a un héroe, en esta caso su padre, a quien todos idolatramos desde que éramos niños. ¡Gloria eterna a los héroes de Playa Girón!

    • Manzanillero dijo:

      No hay forma de exaltar mejor a los heroes de Playa Giron que en la figura del extraordinario Enrique Carreras, grande entre los grandes! Muy merecido homenaje y gran escrito de Marta O. Carreras Rivery!

    • Lilita dijo:

      Invencible caballero del aire, Enrique Carreras es tambien el padre de generaciones de cubanos que tanto lo admiramos y le debemos!!

  • Isasi dijo:

    Gloria eterna al general Carreras, héroe de la Patria.

  • Roberto dijo:

    Cuándo le dije:
    "Lamentablemente adolecemos de mala memoria y los hechos actuales no PUEDEN, opacar la gloria vivida por nuestros abuelos"
    Ésta opinión mía se la expresé porque así lo siento y lo vivo.
    La DAAFAR, no sólo fué Playa Girón, es mucho más que eso.
    Gracias al Abuelo, su padre, que con su ejemplo y militancia consecuente ayudó
    a formar una FUERZA AÉREA, que formó tantos pilotos revolucionarios, hombres con el corazón en el medio del pecho, cómo expresara nuestro Comandante en Jefe, desde la cuál, muchos, pero muchos pilotos cumplieron honrosas misiones internacionalista; algunos a costa de sus preciosas vidas.
    Ud., mencionó Viet Nam, pero yo quiero agregar unos cuántos países más, Guinea, Yemén, Nicaragua, Angola y Etiopía.
    Son lugares los cuáles los pilotos cumplieron sus misiones, imbuidos en el ejemplo de su padre
    Él también estuvo allí, entre nosotros.
    A Ud., no la conozco personalmente, no hace falta, pero quiero decirle que a su padre si.
    Fuí Piloto de Combate, con 2 misiones internacionalista y me siento orgulloso que un día, al inicio de mi carrera fuí chequeado por él, desde la cabina trasera en un Mig 15 UTI.
    Es por eso y muchas otras cosas, que no vienen al tema, es que Lamento de estos olvidos de los hacedores de nuestros medios de información.
    No sé si esto lo publiquen, pero sentiré toda mi vida un profundo respeto por El Abuelo y un orgullo inmenso por haber pertenecido a la Fuerza Aérea Revolucionaria

  • Dr. Eduardo Sagaro dijo:

    Conoci a Carreras en el Periodo Especial. Yo era subdirector del Hospital Pediatrico "Juan Manuel Marquez" y Carreras tenia un nieto ingresado por una enfermedad diarreica. Me fue a ver y humildemente me pregunto si el niño tenia necesidad de algun medicamento. Le respondi que sueros para la hidratacion. Dos horas despues se aparecio con varias cajas de suero y me dijo"Para mi nietoy PARA LOS OTROS NIÑOS INGRESADOS POR DIARREAS".Nunca lo he olvidado.
    Algo similar me paso con POMBO

  • olga dijo:

    Yo nací 10 años después, pero me encanta la Historia, sobre todo si es contada por quienes la vivieron o por sus familiares. La narran sin símbolismos, con emoción, con agradecimiento, con amor. Por favor, algún periodista q me esté leyendo. Esta publicación y las interesantes conversaciones espontáneas que surgieron entre la escritora y los foristas deben publicarse en la prensa plana y otros medios informativos. Que sirvan para homenajear a las DAAFAR y ese héroe poco conocido por la juventud. No es muy tarde aún, pero sería lamentable q se pierda la oportunidad en la vorágine de los días q vivimos. Gracias a la periodista y a todos los que tan sabiamente escribieron. Entre todos dieron una magistral clase de historia. Que bueno haber tenido esta oportunidad, qué sorpresa, que emoción. Gracias

  • Jose R. Oro dijo:

    Como dije en mi comentario anterior el gran héroe cubano Enrique Carreras, fue el piloto de combate insigne de Playa Girón y de la historia de Cuba, punto. Leyendo la respuesta de la brillante autora de este articulo Marta O. Carreras Rivery a Roberto, quería comentar algunas cosas:
    1) La Brigada mercenaria fue derrotada en 66 horas de combate, desde que los milicianos del Batallón 339 y nuestros pilotos con Carreras a la cabeza muy poco después. Esta aplastante derrota en muy breve tiempo ha creado en algunos la idea que la Brigada era por decirlo de alguna forma, una unidad militar débil o de relativamente poca capacidad militar. No es cierto, la brigada mercenaria era una potente y muy bien armada fuerza de desembarco y asalto. Sin mencionar siquiera el apoyo de las fuerzas militares de los Estados Unidos. Poseían 16 aviones B-26 (y diez más en reserva) con todas las piezas de repuesto y municiones, con muchos de los pilotos que tenían un entrenamiento semejante al de Carreras y superior por mucho a los demás de las FAR, sin mencionar a los expertos instructores yanquis de la Guardia Nacional de Alabama, también derrotados, ni a los cinco P-51 Mustang que les había ofrecido Somoza. Disponían de una cantidad muy alta de armamento anti – tanque (bazookas y cañones sin retroceso) de una gran cantidad de ametralladoras, de 5 tanques ligeros M-41 Walker Bulldog muy avanzados, contemporáneos a los que usaban los Marines en aquella época, morteros de 106mm de altísima calidad y precisión (de ánima estriada) y un largo etc.
    Solo 3 -4 fuerzas armadas latinoamericanas de aquel entonces (Brasil, Argentina, Mexico y Chile) tenían la capacidad de enfrentar a esa brigada, la que por ejemplo aplastó un intento de golpe de estado contra el dictador de Guatemala Miguel Idígoras Fuentes, por parte de las fuerzas armadas de ese país.
    Fueron derrotadas por el heroísmo de nuestros pilotos, de las tropas terrestres (muchas de ellas muy bisoñas) y de nuestro marinos (entre ellos las tripulaciones del Baire, hundido en el rio Las Casas y del guardacostas GC-104, que después de ser gravemente dañado por el fuego enemigo, bajaron la ametralladora 0.50 y la planta de radio en un cayo y se posicionaron allí para defenderlo La brigada no fue derrotada por ser débil, ni mucho menos, sino por la voluntad y el coraje de nuestros milicianos, policías, soldados, marinos y pilotos, encabezados estos últimos por el entonces capitán Carreras. Si había una aplastante superioridad moral del lado de Cuba.
    (Continuará)

  • Jose R. Oro dijo:

    (Continúa)
    2) El lugar del desembarco no pudo ser mejor escogido, era en la práctica inaccesible, sin superioridad aérea. Este es un punto clave, en el cual nuestros pilotos (y artilleros antiaéreos, adolescentes con “cuatro bocas” y cañones de 37mm) también se destacaron, sin su protección desde tierra y aire, el forzar los tres estrechos accesos de la Ciénaga se hubiera logrado sin dudas, pero pavimentada con la sangre de miles de cubanos.
    3) Solo el alto mando, Fidel y un puñado de líderes revolucionarios tenía información de inteligencia sobre que el desembarco lo iniciaría una unidad de asalto integrada por exilados. Cuando Carreras y sus compañeros despegaron de San Antonio ese amanecer, suponían que en algún momento, en breve, tendrían que enfrentar enjambres de jets de la Marina de los EE.UU., que como los A-4 a bordo de los portaaviones, eran de un nivel tecnológico comparables con las primeras generaciones del Mig – 21 (el A -4 era mucho más avanzado que los Mig – 15 o Mig -17), ni hablar de los Sea – Fury, T-33 o B-26 de los que contábamos además con 8 aparatos y aun menos pilotos capacitados. Cuando Carreras le dijo por teléfono a Fidel ¡Patria o Muerte! No era una consigna, obedecía a una literal realidad, partían a enfrentar la muerte, la tarea era hundir los barcos antes de morir, no otra. De hecho el día 19 de abril esos A-4 de última generación despegaron a apoyar el último ataque de los B-26, que fue también derrotado.
    Lo mismo ocurría con nuestras tropas terrestres que marcharon al combate pensando que se enfrentarían a los “marines” o al ejército de los Estados Unidos. No había información entre los soldados o milicianos que era una brigada de exilados mercenarios, sino lo que se sabia era que había que “repeler y derrotar un desembarco en gran escala en el Sur de Cuba. mientras de esperaban otros desembarcos en el Oriente y el Occidente del país. ¡Iban a vencer o morir por la Patria, sin metáfora alguna!
    ¡Gloria eterna a nuestros héroes, y recordemos siempre el día de la DAAFAR!

    • Quirino dijo:

      Muy de acuerdo con Oro, Ese 17 de abril de 1961, Patria o Muerte! era realmente algo muy real, de ninguna manera una forma de expresion! Este comentario que hizo Oro es de excepcional importancia, sobre todo para las nuevas generaciones.Debe quedar claro que esa derrota se le inligio a un enemigos poderosamente armado, en un teatro de operaciones muy dificil y que nuestros combatientes no partieron a enfrentar a una brigada de exilados mercenarios, sino a todo el poder del imperio

    • Marta O. Carreras Rivery dijo:

      Estimado Oro:

      Muchas gracias por sus comentarios tan enriquecedores. Como siempre, Ud. con su vocación de ciencia, contribuyendo a ubicar en tiempo y espacio los acontecimientos mediante argumentos precisos y cotejados desde fuentes diversas, algo esencial para poder aquilatar la magnitud del hecho histórico y su significación para quienes no los vivieron -más las dos terceras partes de la población cubana actual-, y para los que tienen una visión distorsionada de los mismos.

      Y la gran lección que se repite siempre en la historia, no sólo de nuestro país, que tan bien sintetizara José Martí: "Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército".

  • Conchita Muñoz dijo:

    Querida Martica, precioso tu artículo y tus comentarios, los tuyos y los de los demás compañeros. Me emocioné mucho al leerlos. Un digno homenaje a tu padre y a todos aquellos mártires y héroes de la DAAFAR y a todos aquellos que participaron en la lucha en el nuevo aniversario de la Victoria de Girón.
    Tu padre, tan valiente, un ser humano tan completo y como los grandes de verdad, siempre tan sencillo, modesto y humilde.
    Gloria eterna para los héroes y mártires de la Patria!

  • Onelia Bárbara Herrera González dijo:

    Gracias por este artículo tan emocionante como necesario que nos ha hecho reiterar que los cubanos somos de Patria o Muerte!Si fuera posible escribirle a su dirección de correo,quisiera hacerlo.Ya el que escribió cuando el accidente del avión el 18 de Mayo de 2018 me estremeció también.Saludos y éxitos en la misión que tiene.

  • Leandro dijo:

    Pienso que es un merecido homenaje a la DAAFAR y no se puede hablar de la DAAFAR y en particular de la Fuerza Aérea Revolucionaria sin mencionar a Enrique Carreras Rolás. Gracias a su hija por llevar no solo la sangre sino también la estirpe patriótica de su padre.
    Pienso también que el protagonista principal de la victoria fue el pueblo cubano que en el frente y la retaguardia se movilizó todo para repeler la agresión. Honor a los heroicos pilotos, a los tanquistas, a los artilleros, a aquellos milicianos que fueron los primeros en avisar del desembarco y entablar desigual combate, a los Niños Héroes de las Cuatro Bocas, a los integrantes de la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, en particular a los que "no se graduaron de responsables de milicias, pero se graduaron de héroes eternos de la patria", a los de la PNR, a los que como mi padre, a cientos de kilómetros del teatro de operaciones tuvo la misión de custodiar un puente, a quienes atendían a los heridos, a quienes salían a las calles a dar aliento al paso de las caravanas de combatientes que avanzaban hacia Girón a enfrentar al enemigo....

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Marta O. Carreras Rivery

Marta O. Carreras Rivery

Periodista y diplomática cubana, colaboradora de Cubadebate.

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