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Defendemos y exaltamos la memoria histórica, la cultura y la identidad como escudo de la soberanía

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Intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presiente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, durante la clausura del Encuentro Internacional por la Unidad de los Educadores Pedagogía 2019, en el Palacio de las Convenciones, en La Habana, el 8 de febrero de 2019. Foto: Marcelino Vázquez Hernández / ACN

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Congreso Internacional Pedagogía 2019, en el Palacio de Convenciones, el 8 de febrero de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Yo creo que La Colmenita nos ha emocionado a todos, emocionó a Sosita, todos estamos emocionados, y es bueno que los educadores no perdamos esa capacidad de emocionarnos, porque cuando nosotros nos emocionamos somos capaces de emocionar a nuestros educandos (Aplausos).

Queridos educadores, representantes de organizaciones internacionales;
Ministras y ministros participantes en el evento Pedagogía 2019;
Colegas de todo el mundo (Aplausos y exclamaciones de: “¡Gracias!”):

Ante todo, nuestras felicitaciones a los mejores maestros investigadores de nuestra Patria (Aplausos).

Cuando me invitaron a clausurar, me preguntaba qué decirles, cómo honrar la obra de los fundadores de este Encuentro, uno de los eventos de educadores más amplios, diversos y concurridos del mundo.

Cómo retomar justamente, donde hoy más falta nos hace, el diálogo que durante tantos años sostuvieron los asistentes a Pedagogía con nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, educador de masas, y con el compañero José Ramón Fernández, educador de educadores (Aplausos).

Pero me ha bastado estar dos veces entre ustedes en estos días para sentir la presencia de ellos. No solo porque los mencionen o citen sus palabras, sino porque en el programa y en lo que he podido conocer de los diferentes simposios, talleres y reuniones permanece viva y actuante la gran motivación: la unidad de los educadores. Ya no solo los latinoamericanos o iberoamericanos. Educadores, palabra tan bella, que significa tanto.

Un repaso rápido por la historia de estos eventos nos recuerda que cuando comenzaron primó, por encima de otras, la decisión de unirse por un mundo mejor, idea que ha prevalecido a lo largo del tiempo. Entonces batallaban contra la criminal deuda externa que asfixiaba a nuestros pueblos recortando los presupuestos educativos en la mayoría de las naciones hermanas del continente. Y los educadores de la región venían masivamente, no solo a recoger experiencias, también a traernos y a compartir solidaridad, que es la expresión más hermosa y útil de la unidad.

Es muy difícil olvidar la masividad de la primera vez y de las posteriores, que se convirtieron en acontecimientos extraordinarios para la capital, para sus escuelas que visitaban los delegados y para toda Cuba, un país que no puede ser ignorado cuando se habla de educación, de alfabetización, de perfeccionamiento docente, de cooperación solidaria, de avances y prácticas compartidas.

Con el acumulado de los 15 encuentros anteriores, ahora ustedes se han enfocado en la agenda universal hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que se orienta a “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”.

Yo diría que aquí están dadas las mejores condiciones para interpretar, desmenuzar y hacer practicable ese ideal.

Los 60 años de historia de la Revolución Cubana acreditan esa verdad casi como un axioma matemático. El primer paso fue la Alfabetización. Apenas dos años después del triunfo revolucionario, Cuba se declaró Territorio Libre de Analfabetismo.

Vendrían luego la batalla por el sexto grado y por el noveno, que impulsaron las matrículas en las facultades obrero campesinas para terminar el nivel medio superior entre los trabajadores.

Hoy contamos con uno de los más altos promedios de graduados universitarios —el 21% de la población total del país— de América Latina y el Caribe y de gran parte del mundo.

Esa fortaleza nos llevó a fomentar y a extender nuestra cooperación con todo el Tercer Mundo, a crear programas de alfabetización en nuestro idioma y en lenguas originarias.

Y, lógicamente, tenía que nacer y crecer un evento como este, capaz de mostrar y compartir las mejores experiencias —con respeto a la diversidad y a la identidad de cada nación— que entre los educadores cubanos ha generado un extraordinario movimiento desde las escuelas, fomentando la creatividad, la innovación, la experimentación, la investigación y el intercambio entre ellos y con sus colegas en el mundo.

Como se ha dicho más de una vez, Pedagogía es el evento científico más importante del magisterio cubano.Y es también una fuente inagotable de solidaridad entre nuestros pueblos, con expresiones de alto compromiso político y social en cada momento histórico concreto. Ahí están las declaraciones finales de cada edición para dar fe de lo que digo.

Al momento de la partida física de Fidel, un joven cantautor cubano, Raúl Torres, creó una canción que es como un himno para los cubanos. Aunque su título es Cabalgando con Fidel, muchos la llaman “Los agradecidos”, porque así define el poeta a quienes no hemos dejado de pensarlo y defender sus ideas.

Entre los agradecidos de todas las profesiones, están los educadores cubanos (Aplausos). Ellos, ustedes, como Fidel, saben que nos queda mucho por alcanzar y que nunca será suficiente lo que hagamos por la difusión del conocimiento que la humanidad ha acumulado por siglos. Una vida no basta para aprenderlo todo. Tampoco para enseñarlo todo.

El mérito está en la lucha por avanzar siempre más, sin dejarse detener por los obstáculos. Como un referente puede citarse el caso de Pedagogía. Ni siquiera en los años más duros de la crisis económica de los años noventa, dejaron de realizarse estos encuentros por la unidad de los educadores.

Pedagogía es la voz de los agradecidos en la Educación, de los que trabajan por más y mejor acceso al conocimiento, conscientes de lo que nos falta, pero conscientes también de lo mucho que debemos defender, salvar y perfeccionar.

Cuba, en los últimos meses, se transformó en una gigantesca Asamblea Constituyente, al llevarse a debate popular, antes que a Referendo, nuestra nueva Constitución, por la que votaremos masivamente SÍ el próximo 24 de febrero, sin ninguna duda.

Maestros y alumnos de todos los niveles, están entre los segmentos de la población que con mayor profundidad y entusiasmo discutieron cambios y formulaciones novedosas para nuestra Carta Magna.

Creo que eso tiene que ver con que, pese al criminal bloqueo que se refuerza, pese a las limitaciones financieras que nos golpean y atrasan el cumplimiento de muchos de nuestros sueños, el Estado cubano ha ratificado, una vez más, su responsabilidad con el carácter absolutamente gratuito de la educación, desde preescolar hasta la conclusión del pregrado universitario. Y más aún: con la garantía de escuelas y empleo total para los maestros egresados de cualquier nivel. Eso es algo que sorprende y admira a muchos de nuestros visitantes. Y es sencillamente un derecho, junto al de la salud, al que la Revolución le consagra los mayores presupuestos, puesto que se trata de derechos humanos universales y fundamentales para nuestro ideal martiano de “conquistar toda la justicia” (Aplausos).

Sin ningún tipo de chovinismo, siento que Cuba hace mucho tiempo garantiza esa “educación inclusiva y equitativa de calidad y promueve oportunidades de aprendizaje permanente para todos”, algo que es todavía una aspiración, lamentablemente, para muchos países.

Y la nueva Constitución refuerza todos esos conceptos, va a la vanguardia de las tendencias más progresistas del mundo, y aspira a más, particularmente en la calidad, porque mientras más educado y mejor informado está un pueblo, no solo es más libre, como afirmaba Martí, sino que exige más.

La educación y la cultura tienen la facultad de extender los horizontes del conocimiento infinitamente. El deseo de saber crece a medida que crece el conocimiento.

En los próximos meses deben inaugurarse dos nuevas escuelas especiales para niños con discapacidades físico-motoras, por idea de nuestro Primer Secretario del Partido, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, fuertemente impresionado tras su reciente visita a una escuela emblemática de la educación cubana
“Solidaridad con Panamá”, inaugurada por Fidel hace 30 años, con todas las facilidades y servicios al alcance de niños con serias discapacidades físico-motoras que, sin embargo, llegan a alcanzar un impresionante desarrollo de habilidades y conocimientos, gracias a la Educación Especial, tendrá muy pronto la compañía de instituciones similares fortalecidas en especialidades como la Educación Laboral, Artística y Científica.

Estamos empeñados también en la recuperación de las escuelas afectadas por el devastador tornado que afectó a cinco municipios de La Habana en vísperas del natalicio de Martí. Y nos hemos propuesto que se levanten más hermosas y con mayores prestaciones para la formación de sus alumnos (Aplausos).

A la vez, se debe reconocer, estimular y apoyar en la recuperación a los más de 300 maestros de esas zonas que fueron afectados en algún grado y no abandonaron sus responsabilidades docentes (Aplausos).

El extraordinario espíritu solidario de nuestro pueblo, los propios valores que forma la educación cubana, con todas sus imperfecciones, que reconocemos y nos criticamos constantemente, han permitido que se rompan récords en los tiempos de recuperación de los servicios básicos.

Creo que debemos mucho al énfasis que nuestra educación pone en la historia y en sus más prestigiosos protagonistas. Estamos en una jornada de conmemoraciones patrias por los 150 años del inicio de las guerras por la independencia y por los 60 del triunfo revolucionario de 1959.

Nuestros jóvenes saben, aunque no lo hayan vivido, que Cuba sufrió por 60 años la dependencia y sujeción neocolonial de los Estados Unidos. La Revolución en ese mismo lapso, 60 años, ha borrado sus secuelas de desigualdad profunda, racismo, educación elitista y exclusión. Pero la escuela tiene el deber de mantener esa conciencia en cada generación que se forma en nuestras aulas.

Defendemos y exaltamos la memoria histórica, la cultura y la identidad como escudo de la soberanía, “para que nuestros hijos no mendiguen de hinojos, la patria que los padres nos ganaron de pie”, como decía Rubén Martínez Villena, joven, poeta y revolucionario cubano de los años treinta.

Las actuales tecnologías nos han impuesto nuevos códigos de comunicación y hemos apostado a su conocimiento y empleo sano, crítico y creativo.

Fidel fue el primero en percatarse del valor que tendría Internet para democratizar realmente la comunicación. Él decía que parecía creada para los revolucionarios, por la capacidad de difundir mensajes a un costo insignificante y con alcance infinito.

Pero también nos alertó sobre los riesgos de sumirnos en los océanos de la información de la Red de Redes sin los conocimientos y la conciencia crítica necesarios para poder usarla sin ser usados.

Los más grandes y graves problemas del mundo actual se dirimen en esa inmensa red que nos enlaza sutil o abiertamente y es preciso enfrentar tales escenarios con conocimiento suficiente para no ser objetos al servicio de los peores intereses o sujetos acríticos de un entorno que compromete hasta la supervivencia de la especie.

Otra vez la escuela. Sin ella, el más maravilloso instrumento de la inteligencia humana podría ser solo un juguete inútil o un espejo para complacer la vanidad. Con ella, con el instrumental que nos aporta y la conciencia crítica que nos forma, un mundo mejor sería posible en menos tiempo.

En su conferencia inaugural, la ministra Ena Elsa Velázquez les hablaba de cuatro pilares en los que se sostiene la gestión del Gobierno. Lo fundamental es la conexión con el pueblo y la atención a sus problemas y demandas, apelando a la participación de todos y a la búsqueda de más de una alternativa para las soluciones, en permanente ejercicio de comunicación.

Para que sea efectiva esa gestión, es preciso emplearse a fondo en el conocimiento, en el uso de las nuevas tecnologías, y estamos apostando a ello con el talento y los aportes de nuestras escuelas técnicas y nuestras universidades. Pero, al mismo tiempo, defendemos una educación que informe a los estudiantes sobre las complejidades políticas del mundo contemporáneo, de las causas y los orígenes de los conflictos, de la vocación injerencista y avasalladora de los imperios y del derecho de los pueblos a defender su dignidad y soberanía, así como a valorar la integración entre naciones de similar composición, desarrollo e intereses como destino imprescindible para la sobrevivencia.

Ese conocimiento es el que nos hace despreciar las guerras, defender las causas justas, practicar la solidaridad con los que sufren, resistir y vencer todas las formas de castigo que pretenden imponernos por intentar hacer nuestro propio camino.

Bajo esa convicción, consideramos cada escenario valioso para exigir respeto al Derecho Internacional, no injerencia ni intervención en Venezuela (Aplausos), fin del bloqueo y de las amenazas a Cuba y a las naciones hermanas como Venezuela y Nicaragua (Aplausos).

En un texto que todo educador de nuestras tierras debería conocer —“Maestros ambulantes”—, José Martí dijo: “Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho, y las lágrimas en los ojos, y les haga el supremo bien de sentirse generosos: que por maravillosa compensación de la naturaleza aquel que se da, crece; y el que se repliega en sí, y vive de pequeños goces, y teme partirlos con los demás, y sólo piensa avariciosamente en beneficiar sus apetitos, se va trocando de hombre en soledad, y lleva en el pecho todas las canas del invierno, y llega a ser por dentro, y a parecer por fuera, —[un] insecto.”

“(…) Los hombres crecen, crecen físicamente, de una manera visible crecen, cuando aprenden algo, cuando entran a poseer algo, y cuando han hecho algún bien.

“Sólo los necios hablan de desdichas, o los egoístas. La felicidad existe sobre la tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo, y la práctica constante de la generosidad (…)”.

Lo escribió en mayo de 1884, pero son palabras que tienen el valor de la eternidad, como casi todo lo que conocemos de Martí.

Compañeras y compañeros:

Me permito acercarlos a ellas para agradecer la presencia de ustedes aquí, sus aportes a la educación cubana, latinoamericana y universal. Para expresarles nuestra permanente disposición a la cooperación y el intercambio de experiencias y saberes. Para confirmarles que en Pedagogía, como en la Revolución Cubana, no hay ruptura, hay continuidad (Aplausos).

Seguimos apostando a un mundo mejor posible y creemos que la base de ese anhelo es la educación.

Muchas gracias por hacerla posible cada día.

¡Nos vemos en el próximo evento de Pedagogía! (Ovación).

Se han publicado 6 comentarios



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  • Andrey dijo:

    El discurso del compañero presidente Díaz-Canel es transparente como el agua y preciso en cuanto a la importancia de la educación para alcanzar un mundo más justo y racional, así como la necesidad de dominar los conocimientos y habilidades necesarias para utilizar en bien de todos la internet y que esta sea una herramienta para defender los mejores cualidades y sueños de los seres humanos y no lo contrario.
    En sus palabras se reflejan las ideas del Comandante en Jefe y una verdad que hay que hacerla visible en el día a día, la generación que hoy tomamos el mando de la Revolución cubana no es ruptura, sino continuidad natural, fresca y vigoroza de aquellos que asaltaron el cuartel Moncada.

  • Jose luis amador dijo:

    Felicitaciones compañero Díaz-Canel por su discurso.

    Entre las muchas cosas buenas e inteligentes que planteó, tenemos ésta:

    «Para que sea efectiva esa gestión, es preciso emplearse a fondo en el conocimiento, en el uso de las nuevas tecnologías, y estamos apostando a ello con el talento y los aportes de nuestras escuelas técnicas y nuestras universidades.»

    En mi opinión pienso que también hay que pensar en las «viejas» tecnologías que no se han aplicado en el país desde hace más de 50 años de una forma consecuente y metódica, como es el caso del mantenimiento mecánico-hidráulico-civil (como siempre digo). Por supuesto, como usted bien plantea, esa vieja tecnología (el mantenimiento) actualemente está invadida de múltiples innovaciones y dispositivos modernos, pero sus conocimientos básicos y sus leyes iniciales en las que se basa, es decir, las que siempre se han aprenddido en las facultades técnicas en las universidades, nunca cambian, y si estos conocimientos no se aplican bien, no hay nueva tecnología que dure, por muy buena que sea. Pienso que eso usted lo sabe bien, pero siempre es bueno recordarlo.

    Por poner un solo ejemplo entendible: si a un motor eléctrico moderno no se le calibran o se le chequean sus protecciones modernas de sobrecarga anualmente, tiene de un 25 a un 50 % de posibilidades de quemarse, igual que le pasaba en los años 60 y 70 del pasado siglo. Por ejemplo, en los acueductos se quema el 20 % de los motores de las bombas instaladas al año. En la agricultura en general se queman más del 30 % de los motores instalados al año, etc., etc.

    Como siempre digo: esto no lo pueden hacer bien nuestros actuales obreros calificados, por muy innovadores que sean y de muchas «nuevas tecnologías» que tengan en sus manos, como es el caso de cuando empiezan a trabajar en una inversión moderna. Es preciso del conocimiento «antiguo» que se ofrece en nuestras universidades revolucionarias cubanas, que por cierto, cada vez más le están faltando profesores a causa de los altos precios de todo.

    Como siempre digo, compañero, si piensa que algo hay que ampliar, le dejo mis coordenadas:

    MsC. Ing. José Luis Amador Vilariño
    (46 años, graduado como ingeniero eléctrico, especialidad Energía)
    E-mail: jlamador48@nauta.cu
    Teléfono: 32-297339
    San José # 741, Camagüey

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico presidente, su actuar es una garantía de continuidad en nuestro proceso revolucionario, nos aporta mucha confianza, siga así, somos soldados en esta hermosa aventura y estamos con usted. La educación es la principal inversión de un país, es donde hay que concentrar toda la artillería, toda la ciencia, es la única tabla de salvación, sin excepción, no hay otra, es en el proceso educativo done están las soluciones, no tenemos otro camino, es donde único un país puede encontrar todas las respuestas para el desarrollo, ahí está la magia, el milagro, tenemos muchas ventajas, construimos una sociedad científica, el socialismo.
    Aprovecho que nos convoca a aportar y construir juntos nuestra nación, aprecio que es un excelente método, lo observo sistemático en su trabajo, eso nos hace más fuertes.
    Al hacer la nanotecnología del pensamiento Martiano y Fidelista sobre la educación nos asomaríamos a una constante en ese pensamiento, ellos priorizaron la actitud como la vía, la puerta para poder entrar y desarrollar el talento de un niño, de un joven y ponerlo a su máxima expresión, la actitud, es la clave en la escuela que soñó Martí y desarrollo Fidel, cultivar primero la actitud, esa es la clave del principio Martiano de vinculación estudio-trabajo que genialmente desarrollo Fidel, buscando en ese propósito, desarrollar una sólida base con la formación de una actitud a la altura del hombre nuevo que necesitamos en nuestra sociedad. Bajo ese principio estudio-trabajo, está la idea genial de construir hombres nuevos, esos principios, esos conceptos no se pueden perder a pesar de la dura realidad que vive el país producto del bloqueo que nos ha impuesto nuestro vecino del norte, hay que saber atemperarlos usando más la ciencia en las nuevas condiciones. La vía para influir y construir esa nueva actitud hay que saberla construir sin nuevos recursos materiales y financieros, solo atemperando los conceptos, la escuela cubana debe salir de sus muros, interactuar más con su entorno, con la cuadra, aprender y colaborar con la higiene de la cuadra en cualquier barrio, aportando su esfuerzo a la higiene, al mantenimiento de un círculo infantil en el barrio, formando en el niño una nueva conducta, no perder bajo ningún concepto esa vinculación estudio-trabajo, clave en la formación de nuevas actitudes, mientras, que se complementa por otro lado con el profesor, mas entrenado, y con más libertad al cerrar la puerta de su aula para innovar con las emociones de sus alumnos, lo que no se puede lograr transformar con el ejercicio del trabajo, el profesor debe con pedagogía incursionar más en las emociones de esos niños y jóvenes, esa es la única vía posible para que un profesor influya y deje una huella imborrable de por vida en esos estudiantes. La escuela cubana debe rescatar el principio Martiano-Fidelista, y aprender, que en esta modernidad es más importante la actitud que la inteligencia, la actitud aporta más a la formación del niño, del joven, y al desarrollo de la sociedad que la inteligencia como tal, el culto a los números, las cifras, se ha enraizado en las escuelas y las universidades, también en la mentalidad de muchos pedagogos como herencia de la escuela capitalista, y con ello inconscientemente cultivamos más la lógica utilitarista en función de un beneficio material, que es la epidemia que predomina y prostituye la actitud en los niños y jóvenes en los países capitalistas en general y en particular en los subdesarrollados. La escuela debe ser primero, sinónimo de cultura más que de especialidad en esta era globalizada de la información, cultivar las emociones es la clave, su mejor palanca pedagógica, el principio estudio-trabajo, se trata de que ahora más que nuca innovemos rescatando ese principio, complementándolo con la acción del profesor, concentrados en desarrollar más la actitud de cada niño, la actitud es lo importante, el resto es consecuencia de ello, esa debe ser nuestra escuela en socialismo. En el capitalismo esa no es y nunca será su prioridad, a ellos no le conviene formar el hombre nuevo.

  • Axel Valdivia Eps Calidad del CENPALAB dijo:

    Muy buen discurso el de nuestro Presidente, al Clausurar el evento Pedagogía 2019. Un discurso donde claramente podemos apreciar que a través de la historia se conceptualiza y se fundamenta el valor antiimperialista y el carácter socialista de nuestra revolución. Los niños, adolescentes y los jóvenes son los pinos nuevos de la revolución y por tanto la salvaguardia de la patria el día mañana. Que los estudios a todo lo niveles sean gratis a incidido que nuestro pueblo sea hoy un pueblo culto y libre, para defendernos de quienes nos quieren dejar fuera del panorama mundial y desacreditarnos ante la opinión mundial, pero un pueblo culto sabe decir basta y ponerse de frente en la batalla. No habrá medios en los cubanos no dejemos de defender lo que hasta hoy se ha conquistado

  • Ricardo dijo:

    Compañero Presidente
    Es muy importante su discurso. Incluso novedoso y a su vez continuador de los principios fundamentales del proceso revolucionario de nuestra Patria. Sin embargo y tal vez no llegue a usted lo que quisiera plantear aquí, pero precisamemente por haber aprendido de los valores de justicia y moralidad de siempre, y por haber expresado esta opinión en multiples vías sin recibir ninguna respuesta lógica o lo que es peor ninguna respuesta aunque fuese ilógica, reitero lo que a continuación expreso:

    La forma en que se exigen los tributos a los arrendatarios es algo a mi modo de ver injusto, insostenible y hasta muy. muy leonino.
    -En el sistema tributario actual para arrendadores de viviendas el arrendatario tiene que pagar mensualmente además del 10 % del ingreso de ese mes, una tasa fija de acuerdo con lo regulado para su caso y de acuerdo también a lo que se establezca por el CAMunicipal.
    Por ejemplo:
    -Si el arrendatario tiene un por ciento bajo de ocupación y su tasa de pago fija mensual esde 90 cuc por ejemplo, el tiene que calcular muy fino y ver como sale después de esa cuenta. Si además, tiene que asumir costos fijos mensuales como electricidad, agua, gastos de insumos, etc etc. En el caso de que su ocupación es O, es decir que no tiene ningún ingreso ese mes, entonces tiene que `pagar esos 90 fijos o los que le toquen sin tener con que asumir ese pago. ¿ALGUIEN ME PUEDE DECIR COMO DIABLOS PUEDE ENFRENTAR ESA SITUACION?
    En estos momentos muchos arrendadores han visto afectados sus ingresos hasta un 50% con relación al año anterior por las políticas del Sr, Trump al alejarse muchos de los visitantes norteamericanos y de otros países que venían el año anterior.
    Ninguna autoridad DECISORA en nuestro país se ha puesto a pensar en esto?
    Están obligando a los arrendatarios a verse en la necesidad de cerrar su actividad, mucho de los cuales dependen de ella para sostener un nivel de vida decoroso.
    Tengan en cuenta que una buena parte de ellos no son ni ricos ni millonarios por ejercer esta modalidad y que si quieren cumplir estrictamente con lo establecido con estas maneras de exigir los pagos no ayudan a nadie. Por ejemplo, no sería mucho mejor para todos que se cobrara un % aunque sea más elevado de los ingresos o de las utilidades y se eliminara ese pago fijo?
    Sería seguro más justo, sostenible y moral.

    Muchas gracias y disculpen si esto disgrega sus objetivos.

  • Javier Francisco dijo:

    Yo soy un nieto de campesinos pobres y humillados en el municipio de Placetas en el pasado capitalista. Hoy gracias a la Revolución no solo se leer y escribir sino que soy psicólogo y profesional de los medios durante 11 años trabajados tanto como actor y locutor. Creo que la educación es un sector estratégico para el futuro de nuestro proceso. No se trata de adoctrinar, como dicen los enemigos de la Revolución, se trata de abrirle los ojos a nuestras más jóvenes generaciones. La burguesía mundial siempre ha usado la ignorancia como herramienta de dominación de los pueblos. Siempre fue así, desde los tiempos anteriores a la escolástica.

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Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba desde el 19 de abril de 2018. Fue primer vicepresidente de Cuba (2013-2018) y ministro de Educación Superior (2009-2012). Fue primer secretario del Partido Comunista en Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). En twitter: @DiazCanelB

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