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La universidad científica y los círculos infantiles

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Un total de 87 849 plazas fueron otorgadas en las tres modalidades de estudios universitarios. Foto: Yander Zamora/ Granma.

Foto: Yander Zamora/ Granma.

Es bien conocido que las economías nacionales solventes de este mundo actual sostienen una buena parte de su riqueza en ofertar mercancías intangibles pero exclusivas: conocimientos, información especializada, saber hacer. Cuando las mercancías “procedimiento”, “invento” y “saber hacer” entran en el mercado, casi siempre en forma de los llamados servicios, suelen ser mucho más caras que el oro. Esto se debe a que solo unos pocos las pueden ofertar, que son los que han cultivado el saber, la creación y la iniciativa con el conocimiento.

El país más rico del mundo actual exhibe un 79 % de su producto interno bruto basado en los servicios. Y cada vez tiene menos chimeneas de industrias que producen objetos. Estas se están trasladando lenta y sistemáticamente a otros países sin mermar para nada la riqueza del país que crea el saber originario.

Uno de los rasgos distintivos de una universidad científica es su capacidad ilimitada de producción de conocimientos. La universidad cubana de la reforma de 1962 se concibió como tal. Gracias a ello y a un visionario como Fidel nuestras universidades y sus centros de investigaciones han sido el semillero de muchos de los principales logros científicos de la Revolución en su debido tiempo, desde la alimentación animal hasta la biotecnología, pasando por la producción de computadoras.

Por otra parte, durante los años 60, 70 y 80 del pasado siglo, y probablemente ahora mismo también, nuestros círculos infantiles han sido una joya de la Revolución Cubana. Estas instituciones para los cubanos más nuevos son la forja de personalidades y también matriz indispensable de ciudadanos de alta calificación que se forman desde el rasgado y la modelación con plastilina. Las familias de los trabajadores les han confiado a sus hijos hasta que pueden ir a la escuela primaria. La gestión de estas instituciones se ha llevado por personal muy especializado.

En aquellas décadas podían ingresar desde que eran lactantes y tenían todas las delicadas atenciones que requerían a esas edades. Los padres pagábamos una cuota proporcional a nuestros ingresos, pero los niños recibían todos absolutamente la misma atención, independientemente de ello. La gestión económica de esas instituciones no dependía ni debe depender de sus ingresos. Esto respondía y correctamente sigue respondiendo a una estructura administrativa adecuada a actividades de esa índole.

Todas las instituciones educacionales socialistas deben preservar este principio elemental de los derechos humanos y la justicia social.

La forma de gestión económica actual en nuestro país de las universidades que son fábricas de conocedores, y también de conocimientos, de “saber hacer”, de invenciones, presenta conformaciones conceptuales básicas que no se diferencian esencialmente de las de un círculo infantil.

Es muy justo que la educación que reciben nuestros jóvenes en la llamada educación superior no dependa para nada de las posibilidades económicas de sus familias, que sea igualitaria y de altísima calidad para todos, igual que en el círculo infantil. Eso solo lo puede garantizar el presupuesto del estado.

Sin embargo, la complejísima gestión de una universidad científica es muy singular. Comprende desde la organización de aulas y profesores hasta la alimentación de miles de estudiantes y trabajadores. Pasa también por el funcionamiento de sofisticados laboratorios y grupos de trabajo donde se crean los nuevos saberes a través de la ciencia, la tecnología y la innovación. Muchas veces implica relaciones contractuales con empresas nacionales y extranjeras.

El financiamiento de tan múltiples actividades no puede ser eficiente ni proactivo si solo depende de una fuente, aunque se trate de un estado muy solvente el que suministre su presupuesto. Tampoco es correcto que los ingresos económicos producto de su gestión no se puedan emplear en mejorarla y en premiar a los que más han trabajado por ello.

La experiencia mundial de las universidades exitosas expresa claramente esta verdad. El peligro de que fuentes ajenas de fondos puedan afectar o parcializar la formación de los estudiantes se minimiza y elimina con salvaguardas éticas que están muy bien establecidas legalmente.

La organización económica actual de nuestro país está en proceso de actualización según un mandato del pueblo de Cuba, muy bien consultado, y plasmado en los acuerdos del Partido Comunista. Estamos gracias a ello en las condiciones de reformar esencialmente la gestión económica de nuestras universidades científicas convirtiéndolas en entidades capaces de administrar sus propios fondos.

Estos se deben componer esencialmente por el indispensable presupuesto estatal, garante de su servicio a toda la sociedad. Sin embargo, pueden comprender otras fuentes de ingresos, como los servicios de propiedad intelectual, las tareas científicas y tecnológicas que se contraten con otras entidades externas, las donaciones de antiguos alumnos y muchas otras, tan variadas como lo es la propia naturaleza de un centro de estudios superiores e investigación.

Las formas de gestión económica que pueden adoptarse para una universidad no son las de una empresa, ni las de una unidad presupuestada, ni las de una “unidad presupuestada de tratamiento especial”. No cabe en ningún molde preestablecido para otras instituciones. Se trataría siempre de un esquema propio con ciertos límites como puede ser el de que no puede repartir dividendos entre sus gestores ni favorecer especialmente a alguien por el concepto de sus donaciones. Probablemente también de algunos otros. Pero resulta evidente que nuestras universidades científicas no pueden gozar de la simplicidad de gestión económica que tiene un circulo infantil, ni seguir las reglas de acción que gobiernan una empresa comercial.

La principal ventaja que tendría la aplicación de medidas que transformarían las formas de gestión de las universidades cubanas en organizaciones sin fines de lucro, con mayor independencia de gestión financiera, es que pueden hacerse con relativa inmediatez a partir de disposiciones que se tomen por las autoridades económicas del país.

Las cuentas bancarias, los aparatos de administración económica y los de control y supervisión pueden adaptarse perfectamente a este tipo de gestión y sobre la marcha irse perfeccionando a partir de las experiencias que se vayan adquiriendo en nuestras condiciones.

Los beneficios económicos y sociales de tales medidas pueden ser cuantiosos. ¿Innovamos para la gestión económica universitaria en un socialismo verdaderamente próspero y sostenible? Las mejores y más independientes del bloqueo de nuestras riquezas son la sabiduría y la creatividad ¿No es este el momento preciso en el que debemos reforzar todo lo que sea basado en ellas?

Se han publicado 13 comentarios



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  • Navas dijo:

    Estimado Dr. Montero: Agradezco mucho su artículo, es un tema que forma parte de una cadena de temas todavía pendientes y que necesitan una rápida atención. Sociedades cubanas como la Sociedad Cubana de Física y la de Matemática y Computación han tratado estos temas y comunicado sus reclamos a entidades superiores desde hace ya algunos años y aún no han ocurrido los esperados cambios. Saludos :) !

  • ELCUBANODEAPIE dijo:

    MUY BIEN EL DIAGNOSTICO DEL PROBLEMA, PERO… Y CUAL ES LA SOLUCIÓN?. NO PUEDE ESTAR NI ARRIBA, NI ABAJO, NI A LA DERECHA NI A LA IZQUIERDA, ENTONCES DONDE DEBE ESTAR LA UNIVERSIDAD COMO FORMA DE GESTIÓN?. PORQUE DEBE TENER CUENTA BANCARIA, COMO SE TIENE PERSONALIDAD JURÍDICA O PATRIMONIO Y DEBE TENER UNA FORMA DE GESTIONARSE, NO SERÁ COMO UNA COOPERATIVA, DE PROFESORES E INVESTIGADORES!!!. ESTOY PERSONALMENTE DE ACUERDO QUE SE DEBE INCENTIVAR LA CREATIVIDAD, LOS RESULTADOS Y LOS APORTES A LA ECONOMÍA Y A LAS SOCIEDAD, POR EL YA CONOCIDO, JUSTO, MALTRATADO Y MUCHAS VECES OLVIDADO PRINCIPIO SOCIALISTA DE DISTRIBUCIÓN, ¨DE CADA CUAL SEGÚN SU TRABAJO Y A CADA CUAL SEGÚN CONTRIBUCIÓN¨, PERO HAY QUE DEFINIR CÓMO Y NO SACAR A LA UNIVERSIDAD DEL CONTEXTO EN QUE ESTÁ, NO PONIÉNDOLA EN UNA BURBUJA ¨POR SER TAN DIFERENTE Y SINGULAR¨. EXISTEN FORMULAS QUE PUEDE LOGRARSE ESO Y NO DEPENDER TANTO DE LA ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA, NI DE LA FORMA DE GESTIÓN QUE SE LE APLIQUE Y MAS PROPIA DE LOS PROCESOS QUE OCURREN EN LAS UNIVERSIDADES Y OTROS CENTROS DE INVESTIGACIÓN.CONSIDERO QUE EN DIFERENCIAR LA FORMA DE GESTIONAR ESTOS PROCESOS Y SUS RESULTADOS E IMPACTOS ESTÁ LA SOLUCIÓN INMEDIATA, SIN TENER QUE ESPERAR A RESOLVER LOS COMPLEJOS PROBLEMAS INSTITUCIONALES DE LA MEJOR FORMA EN QUE SE GESTIONE UNA UNIVERSIDAD INTEGRALMENTE.

  • Arturo Menéndez dijo:

    ¡Muy interesante! Se podrá estar o no de acuerdo con cada detalle de este análisis, pero en su esencia es irrebatible, interesante y bien fundamentado. No pocas veces me pregunto qué entendemos por socialismo próspero y sostenible, qué queremos y qué podemos lograr, y en ese podemos está implícito lo que nos dejen hacer en este mundo complejo, complicado e interconectado y lo que nosotros sepamos y estemos dispuestos a hacer, sin ataduras dogmáticas, con inteligencia, astucia y decisión. El análisis del profesor Montero llega hasta propuestas inteligentes, y para su ejecución se necesita romper con ataduras dogmáticas, se requiere valentía, astucia y decisión. Se requiere que la masa de jóvenes científicos formados tenga la oportunidad de realizarse en el sentido más amplio. Una vez más se torna indispensable el perfeccionamiento de la democracia socialista, o sea, la participativa, uno de los pilares para frenar el dogmatismo, el burocratismo y para lograr el dinamismo necesario para que cada vez sea mayor y decisivo el sustento científico de los sueños y anhelos.

  • iconoclasta dijo:

    Muy bueno, muy bueno. Solo que el sin embargo del párrafo 9, como todos los sinembargos, no toma en cuenta que la gestión económica de un CI es tan compleja y singular como la de una universidad científica. Que también comprende desde la organización de aulas + salones de actividades, espacios para procesos, patios y profesores (educadoras) + auxiliares pedagógicas, hasta la alimentación de miles de estudiantes (unos 136 mil niños y niñas entre 1 y 6 años) y trabajadores. Y tómese debida nota de cada uno de los 1,084 CI del país pasan también por el funcionamiento de sofisticados laboratorios de formación y desarrollo de seres humanos y grupos de trabajo donde se crean las bases fundacionales de la entrada a las universidades de las personas que a la vuelta de las próximas décadas van a generar nuevos saberes a través de la ciencia, la tecnología y la innovación.
    Sería bueno que alguien con la competencia necesaria sugiriera qué hacer para mitigar los efectos nocivos de la simplicidad de gestión económica que gozan los CI. Entonces si.
    Y de paso, también sería bueno que alguien con la competencia necesaria tomara en cuenta la racionalidad de las formas de gestión económica que el artículo propone para las universidades y la urgencia del caso. De no hacerlo los niños y niñas que hoy asisten a los CI tendrán cada vez menos ganas de ir a las universidades porque a este paso ya no serían no más que recintos universitarios, sin el científicas.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias por este comentario. Si, la gestión del funcionamiento de un Círculo Infantil es bien compleja y no se deseaba expresar subestimación alguna. Nos estamos refiriendo, lo recalco, esencialmente a la gestión financiera a los efectos de cualquier comparación. Mucho deseamos que los niños que estamos formando en esas instituciones ahora mismo puedan asistir a universidades científicas cubanas de primera linea en el mundo, para que puedan realizar en bien de la sociedad toda la sabiduría e iniciativa que se les educa desde tan temprano.

  • Pioneer dijo:

    En muchos artículos se ha tocado desde diferentes ángulos la financiación de la educación y de las universidades y con ellas la de las investigaciones (I+D+I) y el profesor y otros muchos foristas han hecho aproximaciones a las según cada cual soluciones que tendría tan complejo tema, hay objetivos irrenunciables que son universalidad, calidad y reversibilidad, lograr que todo el que esté capacitado y opte por un nivel educacional tenga la oportunidad de llegar a él , que quien lo haga lo reciba de alta calidad y que el país pueda hacer un uso óptimo de todo el resultado educacional logrando que se revierta en una ciudadanía educada que no instruida los dos términos son igual de importantes (un ladrón corrupto puede ser instruido pero sin duda no es educado y lejos de aportar al país denigrará de él todo cuando se le permita, el instruido roba si tiene la posibilidad, el culto se abstiene de hacerlo porque comprende el mal que para él y los demás representa el hacer uso de esa posibilidad) y también en una productividad alta de su mano de obra altamente capacitada en investigación y en producción, yo agregaría un “prefijo” a estos objetivos que sería el de no lacerar la libertad individual para conseguirlos pero esto sería ya una posición filosófica y otro tema de discusión, En nuestro país la educación tiene un alcance universal, la calidad ha dejado de ser medida por los informes pisa ¿No sé por qué razón? pero en los últimos que se tienen los resultados no eran buenos, así que según los medidores estándares tendríamos que dedicar esfuerzos en este sentido, y la reversibilidad que es el tema que nos ocupa en el artículo está muy deteriorada donde a mi modo de ver existen varios elementos a tomar en cuenta , lo primero sería lograr calidad para poder garantizar conocimiento real y tangible que pudiera representar un factor económico a tener en cuenta, no estoy de acuerdo con al autor cuando dice que “El cómo hacer” represente un alto por ciento del PIB de países ricos, dentro de los “servicios” están la telefonía y los aseguramientos que son un alto por ciento de los dividendos que se generan por servicios y no son el resultado directo de “vender conocimiento” , pero si como Alemania por ejemplo que tienen un alto nivel científico y cierran los ciclos productivos produciendo las maquinarias y herramientas que permiten “hacer las cosas”, por ejemplo “la máquina que empaqueta el litio dentro de una batería de celular en China es alemana”, y Alemania le vende la maquina a China con un alto valor agregado, si coincido con el autor que sería muy importante la reversibilidad de lo invertido en educación dentro de un país lo cual se pierde si no se gestiona bien económicamente este acápite, las reformas universitarias y educacionales son periódicas, como dice el autor la última fue 1962 y la anterior había sido 1922 o sea 40 años antes ya han pasado 55 de la última y quizás se necesite otra reforma que dé respuesta a las urgencias actuales, pero toda reforma educacional y universitaria tiene un marcado tinte y color político por lo que no creo esta se lleve a cabo al margen de estas premisas y como no es lo que se busca se tendrá que hacer una “mini reforma estructural de manejo económico de la educación y dentro de ella las universidades y las investigaciones” , es verdad que una universidad no se puede manejar como una empresa y tampoco como una unidad educacional pequeña pendiente del siempre lábil “Presupuesto Estatal” máxime cuando este no es especialmente abundante y para las soluciones tendríamos entonces que ir a los principios mismos que rigen la sociedad y que por la naturaleza misma de estos enrarece todo el entramado que permitiría un desarrollo de las capacidades productivas de esa fuerza de trabajo capacitada y por tanto la reversibilidad de la inversión educativa del país , de no revisar esas trabas estructurales será según mi humilde opinión sino imposible muy dramática la solución y por tanto ocurrirá una reforma educacional pero forzada.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    El diseño de desarrollo económico para el futuro del pais concebido en los años 80 era muy diferente al que nos estamos proponiendo para el 2030, todo ha cambiado en esa nueva visión, nuestro actual plan es más pragmático, abierto al mercado internacional y a la vez menos dependiente, emprender es un componente obligatorio en ese nuevo diseño, habría que preguntarse si los nuevos emprendedores en nuestro socialismo saldrán también de un garaje, o, de las aulas universitarias.
    Ese plan ambicioso que nos proponemos a mediano plazo requiere una universidad a la altura de ese reto. Las universidades también afectadas por las carencias materiales y financieras que sufre nuestra economía, se han concentrado más, al igual que otros sectores del pais, en hacer sobrevivir los esquemas de los años 80 en medio de esas agresivas limitantes, que en vez de intentar mutar, o innovar, tratando de ocupar el necesario liderazgo que les corresponde, y servir de guía, por el cual el resto de la economía pueda encontrar respuestas en el camino del desarrollo. En nuestro socialismo las universidades deben ser la fragua de emprendedores, de nuevas ideas y modelos para alcanzar los objetivos de desarrollo previstos, ahí es donde deben surgir y experimentarse los embriones de las nuevas, pequeñas y medianas empresas a tono con el momento de desarrollo del pais, donde se puedan validar resultados que sirvan de camino a la dirección del Estado para desarrollar y reproducir como grandes y poderosas a empresas socialistas, donde el estado compra esa idea creada en una universidad. En el capitalismo es habitual que los éxitos de los emprendedores tengan su origen en un garaje o una habitación de una casa, sería un error que el socialismo aspiráramos a algo similar, cuando nuestro sistema social por su concepción rompe esas divisiones que los intereses privados en su guerra de ambición dentro del capitalismo crean para su lucro, los emprendedores de éxito en el socialismo deben salir de las aulas universitarias, así como las nuevas ideas y modernos modelos de empresas competitivas.
    Para ilustrar la idea, con un simple recuerdo como estudiante, la concepción tan amplia e inteligente con que se hizo la Universidad Central de las Villas, una infraestructura hecha para experimentar, estudiar y desarrollar procesos productivos complejos, completos de la economía, hasta el final de su ciclo, contando con un pequeño central azucarero, naves avícolas, áreas para producir alimento animal, talleres y otros más, esa idea con que se concibió ese complejo universitario es el concepto de la universidad en un pais subdesarrollado, a tono con las urgencias del momento, ahora mirando en las condiciones del socialismo, fuera de sus límites como recinto universitario, aprovechando que reúne lo más avanzado del capital humano, convirtiéndose así en una bandera para guiar hacia lo nuevo y moderno el desarrollo económico, pero haciendo ese ejercicio en el escenario real a partir de las nuevas figuras que el estado a aprobado y estimula. Hay que revolucionar la universidad a tono con las urgencias del momento y mirando el plan a mediano plazo.

  • Ismaelillo dijo:

    Como siempre el Profesor Montero nos informa y orienta sobre un tema fundamental para el funcionamiento de nuestras universidades: su gestión económica. Para ello se requiere una nueva visión sobre el funcionamiento de las universidades que implique una mayor autonomía para la obtención de recursos financieros que le permitan realizar las inversiones necesarias para poder desarrollar sus investigaciones. Ojalá que su mensaje llegue a oídos receptivos de los decisores a nivel de gobierno.

  • acordovir dijo:

    En el caso de una universidad entre en quiebra por mala administración de sus fondos que se hace.

  • Subzero dijo:

    Le agradezco y felicito al Dr Montero por todos sus articulos, los cuales, a modo de ejemplos, o de evidencias, todos se basan en resaltar el valor del conocimiento y el know how, como algo imprescinidible para nuestra sociedad, algo que desafortunadamente no se le ha dado, a pesar de la evidencia tan aplastante que resulta el desarrollo de la biotecnología.

    Para salir del subdesarrollo lo primero es lograr despojarnos del subdesarrollo mental, y el papel de la ciencia y aplicaciones con alto valor agregado es precisamente una vía para evitar exportar azucar para despues comprar caramelos.

    Gracias Dr Montero, veo que detras de todos sus articulos están en todos la intención de hacer ver, nunca descansar y gritar cuantas vences fuese necesaria a favor de decisiones revolucionarias para el sector del conocimiento en nuestro país. Lo que pasa, claro, es que en el momento en que se hagan efectivo nuevos modelos y formas para el sector de la ciencia, antes tiene que haber un cambio casi radical en las decisiones economicas y hasta politicas, las cuales, no solamente cambiarán el curso de la ciencia en Cuba, sino muchas otras aristas sociales. Entonces, no sé, desafortunadamente pienso que todavía nos queda un buen tiempo en la etapa de seguir alertando y hacer lo que podemos hacer para seguir abriendo ojos y cerebros enquilosados.

    Si la mitad de los decisores alcanzaran entender qué significa “Batallas de Ideas” quizas los vagones no tengan que arrastrar la locomotora, como está pasando ahora.

  • Ismael dijo:

    La comparaciòn con el CI parece forzosa o una torpe broma, prefiero opinar sobre el traido y llevado asunto del financiamiento para hacer Ciencia, en este caso desde las Universidades Cubanas. En el mundo que habitamos practicamente todo es mercancia, las universidades no escapan a ese influjo màs bien lo impulsan, si algo preocupa a los hombres con profunda vocaciòn humanista es que el mercado se trague la producciòn intelectual de las altas casas de estudio, este es el dilema Còrdoba Vs Bologna. La reducciòn de los años de las carreras, el financiamiento de las grandes corporaciones a las pràcticas de Laboratorios, investigaciones y la selecciòn precoz del talento para ser emplantillada en incubadoras de empresas, son algunas de las manifestaciones modernas. Es este el mundo que admira el autor al reconocer la existencia de “las universidades exitosas”. En relaciòn con Cuba no creo que el problema sea la incapacidad que tengan las Universidades en manejar sus propios fondos, màs bien se trata de que estos ùltimos son en extremo escasos. El autor propone variantes para engordarlos con la que muchos concordamos las que menciona y muchas otras, pero falta algo esencial en mi opiniòn, sino formamos desde las universidades una vocaciòn exportadora con el meticuloso rigor que exige este esfuerzo, la calidad como premisa, ajustados a normalizaciones actualizadas, tampoco obtendremos resultados. Tendremos para ello que acreditar programas de pregrado y postgrado, maestrìas y doctorados, de estos ùltimos pueden contarse con los dedos de una mano los que obstentan certificaciòn, para exportar servicio primero hay que producirlos con calidad, el sistema de salud va dando un buen ejemplo, tenemos ya la carreta y mejores bueyes, ordenemos el rodaje.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias por su comentario. Me ayuda a enfatizar algunas cosas. Lo de la comparación entre universidades y círculos infantiles no es una broma, y veo que si lo tomó así la torpeza no está en el artículo. Se intenta expresar aquéllo en lo que una financiación presupuestada y libre de toda concurrencia es imprescindible, que es el caso de los círculos infantiles, con el caso donde estos principios deben coexistir, y también cooperar, con la producción del valor del conocimiento, que es el de las universidades. Lamento no haber sido claro para usted en la redacción.
      Quisiera también intentar explicar que la producción de valor no tiene fronteras. Se produce valor para consumo nacional igualmente que para exportar. Las fronteras aparecen solo cuando administrativamente se ignora el valor que usa un cubano y solo se considera el que usa un extranjero. Consecuentemente, se deja de usar al dinero, nacional o extranjero, en la función para la que fue inventado como mercancía sin valor intrínseco y de cambio universal e irrestricto.
      Finalmente, es interesante su contraposición de Bologna contra Córdoba. Lo invito a que lea los documentos originarios en ambos casos, lo que quizás lo pueda ayudar a comprender mejor de qué hablamos. Ni Bologna es neoliberal, ni Córdoba es socialista. Me parece que son dos procesos bastante singulares y de difícil etiquetado. No creo que sea convenente hacerlo.

  • Pepe dijo:

    Articulo bueno y necesario para el debate, falta que se analice en todas los niveles, sobretodo quien forma a los profesionales, esta es la clave fundamental de que un profesional tenga exito en su posterior desempeño, hoy la universidad no puede darse el lujo de escoger buenos profesores pues el insentivo (salario y otros) es tan pequeño, así he visto Lic en matematica, fisica o quimica que tanto estudiaron en la Universidad de la habana, incluso con notas brillantes y tremendos deseos de hacer, desviados a cualquier trabajo que nada tiene que ver con lo que estudiaron por necesidad objetiva de su economía familiar, el salario de los profesionales de la educación y posterior su capacitación continua, es fundamental que se insentive, si alguien debe ganar unsalario decoroso es quien forma a los jovenes que serán el futuro del país.

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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana y es expresidente la Sociedad Cubana de Química (2012 – 2016).

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