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“Centrismo” y “Tercera vía”, ¿sólo etiquetas? (+ Video)

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Caricatura sobre "La Tercera Vía".

Caricatura sobre “La Tercera Vía”.

Un artículo del historiador Elier Ramírez Cañedo titulado Centrismo y tercera vía en Cuba ha despertado variadas reacciones. Pero a veces ilustra, o complementa un poco, dar la palabra a los protagonistas, algunos de los cuales Raúl Antonio Capote ha señalado con nombres y apelidos en su artículo Tercera opción en Cuba: El drama de los equilibristas  y otros han recibido una descripción bastante elocuente:

“un conocido profesor universitario, hoy devenido además en “reformador constitucional”, “propulsor” de cambios constitucionales, etc., incluso de una nueva Constitución”

Hay quien arguye que “centrismo” es una etiqueta, una creación artificial. Sin embargo los delata el lenguaje equidistante de quienes citan a Gramsci pero niegan lo que este afirmaba cuando decía “vivir quiere decir tomar partido”, o peor, creen que no es evidente el partido que toman:

“Otro aspecto que, según muchos, parece interponerse en el camino de las negociaciones es el de Alan Gross, el contratista norteamericano preso en Cuba por ejecutar acciones no permitidas por las leyes, y los tres cubanos que cumplen sanciones severas en Estados Unidos por trabajar para entidades de la seguridad cubana.” (Cuba Posible: pensar el futuro de la Isla (II), en OnCuba Magazine, 11 de noviembre de 2014)

Para los centristas, Alan Gross era “el contratista norteamericano preso en Cuba por ejecutar acciones no permitidas por las leyes” -se puede interpretar que se llevó una luz roja o un cartel de “Pare” y no que trabajaba para las políticas subversivas de Estados Unidos  contra Cuba -, sin embargo nuestros héroes cumplían “sanciones severas” -nunca injustas- “por trabajar para entidades de la seguridad cubana”.

O este otro equidistante ejemplo, firmado por la persona que en 2011, a través de la influyente New America Foundation (NAF) -la mayor beneficiaria de fondos de la USAID en sus programas de “promoción de la democracia en Cuba”- intentaba responder “¿De qué manera estas tendencias –se relacionan con los intereses estratégicos de la política norteamericana y su objetivo declarado de promover una transición pacífica a una Cuba democrática y orientada al mercado?”. Con “tendencias” se refiere, en sus palabras para la NAF, a “la liberalización política y el surgimiento de una Cuba más abierta hacia el mundo exterior”. Decía el colaborador de la NAF:

“La política del embargo es una política imperial porque pretende imponer a través de la coerción el tipo de gobierno que a ellos les gustaría en Cuba, con las políticas que a ellos les gustarían desde Cuba. Es posible que esa política sea suplantada por una política de proyección hegemónica que lo que procura es persuadir al otro actor, a partir de dinámicas de información, dinámicas de incentivos, de que es mejor, para el actor más débil, adoptar cambios que lo hagan caber o entrar en un rompecabezas mayor donde predomina el liderazgo norteamericano.

“Esto es algo que Cuba no parece aceptar y eso ya es un conflicto de Cuba no solo con Estados Unidos sino con un sistema internacional donde la primacía norteamericana es una realidad. El actual sistema político cubano y la dirección cubana no se sienten cómodos con el mundo de esa manera y hacen todo lo posible por cambiarlo. ¿Es posible que Cuba modere esa manera de ser? Yo creo que sí. ¿Es posible que Estados Unidos asuma la búsqueda de sus mismos objetivos por un método más persuasivo y menos coercitivo?”. (Arturo López-Levy: “En la medida en que la reforma económica cubana abra los apetitos empresariales, el lobby pro embargo tiene que retroceder”, Progreso Semanal, 14 de Marzo, 2014)

Hay “un conflicto de Cuba no solo con Estados Unidos sino con un sistema internacional donde la primacía norteamericana es una realidad” y la causa es que “el actual sistema político cubano y la dirección cubana no se sienten cómodos con el mundo de esa manera y hacen todo lo posible por cambiarlo”. Para el ideólogo de la NAF Cuba debe moderarse en su manera de ser pero EEUU no, Washington sólo debe perseguir los mismos objetivos de modo distinto, recomendación que Obama puso en marcha a partir de 2014. Para entender por qué hay que leer la definición de la New América Foundation que dio Julian Assange a Ignacio Ramonet:

“La New America Foundation, por ejemplo, en Washington, ¿quién la financia? La respuesta es: Eric Schmidt personalmente, y Google como compañía, y el Departamento de Estado, y Radio Free Asia, y varias entidades más, pero las que he mencionado son las principales patrocinadoras. Y su directora general, Anne-Marie Slaughter, había trabajado anteriormente como asesora muy cercana a Hillary Clinton en el Departamento de Estado, y sigue siendo una asesora actual del Departamento de Estado. Y es profesora en Princeton, al mismo tiempo. Por lo tanto, aquí los tenemos a todos juntos: Eric Schmidt como individuo, Google como compañía, el Departamento de Estado como parte del Ejecutivo de EE.UU. Igual ocurre con Radio Free Asia, y con el mundo académico representado, en parte, por Anne-Marie Slaughter.” (Ramonet entrevista a Assange: “Google nos espía e informa a EEUU”,  Cubadebate, Noviembre de 2014)

Lo mismo sucede con el término “Tercera vía”, otra “etiqueta inventada”. Un llamado a Miami, publicado en El Nuevo Herald  el 21 de marzo con el título Miami, La Habana, Europa: hoja de ruta desde la “socialista” Fundación Alternativas -vinculada al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y con el ex jefe del gobierno ibérico Felipe González y el ex Ministro de Cultura y luego Exteriores, además de ex Secretario General de la OTAN, y fundador de la revista Encuentro de la cultura cubana, Javier Solana, en su nómina– arroja algunas luces y explica cómo sincronizar la estrategia hacia La Habana entre Europa y EE.UU., buscando una “tercera vía” para influir en Cuba:

“En este proceso, tan malo sería ir muy deprisa como muy despacio; tan malo sería focalizar exclusivamente en los avances económicos, como exclusivamente en los políticos. No hay que saltarse ningún paso. Asimismo, es preciso sincronizar la sociedad de dentro, con la de fuera –la diáspora de Miami. Ello exige un cambio en la estrategia de aproximación. Las dos vías ensayadas hasta ahora por españoles y europeos no han funcionado. Una era la vía “oficialista” de contactos con el régimen, con limitaciones obvias. La otra vía era el contacto con unos disidentes que no han contado con un respaldo significativo en la Isla, y que a menudo han maniobrado, o bien aisladamente, o bien torpemente, siempre bajo la sospecha de la financiación “subversiva” de Miami (las Damas de Blanco, por ejemplo).

“Precisamente la tercera vía que Europa y EE.UU. deberían poner encima de la mesa negociadora, el núcleo del deal, no son grandes exigencias a priori en libertades y pluralismo político por parte del régimen cubano –pues eso ha de llegar en el proceso negociador– sino tener pleno acceso a la incipiente sociedad civil, tanto la “opositora” como la “no opositora” y la aún “no posicionada”, fortaleciendo sus bases económicas y favoreciendo su movilidad interna y exterior, mientras se va cimentando progresivamente una clase media.”

(…)

“En Europa, países como la República Checa, Polonia, Suecia o Finlandia, van dejando atrás sus reticencias, mientras se confirma el giro de Francia o Alemania. España y Europa pueden resultar útiles también como escenarios de encuentros orientados a la reconciliación y al desarrollo, en un proceso transparente, y con el conocimiento de las autoridades cubanas. Por ejemplo, recientemente, grupos de opositores cubanos se reunían en Madrid en torno a la articulación de un consenso mínimo que incluye movimientos políticos, ley de asociaciones, ley electoral o Cuba 3.0. (Internet).”

Cualquier semejanza de ese “consenso mínimo” con el programa tercerista ratificado a propósito de los anuncios anticubanos de Donald Trump por quienes antes hacían equilibrios entre Alan Gross y Los Cinco, ¿es casualidad?

Knut Fleckenstein, vocero internacional de los socialdemócratas en el Parlamento Europeo, ha dicho sobre la política de la socialdemocracia europea hacia Cuba después de las declaraciones de Trump en el teatro Artime de Miami:

“Nuestros esfuerzos por respaldar a los cubanos comienzan sabiendo que en Cuba no se respetan los derechos humanos. Y la única forma de que los cubanos logren lo que quieren es dialogar con su Gobierno y no dejar sola a la sociedad civil.

(…)

“Primero: que las ganancias del turismo no vayan a parar a los consorcios estatales, sino que sean utilizadas para apoyar a todos los pequeños empresarios que abren sus negocios y aportan a la formación de una economía. Segundo: el intercambio comercial debe ser atractivo para ambas partes. Tercero: sin reformas básicas hacia una democratización las relaciones no pueden funcionar a largo plazo.”

En el evento sobre “Cuba y sus desafíos actuales” realizado por Cuba Posible en  la sede neoyorkina de la Open Society Foundation del multimillonario,  el Señor Uwe Optenhogel, director de la Oficina de la Fundación Friedrich Ebert de la socialdemocracia alemana en Bruselas, coordinó un panel en que hizo las preguntas a los panelistas, otorgó la palabra y también opinó, destacando, y ofreciendo para Cuba, su “experiencia asistiendo a algunas sociedades en transición”  según su propia expresión. Aunque el Señor Optenhogel con esas palabras se refería explícitamente a la “asistencia” de su organización en las transiciones al capitalismo de los países de Europa del Este -que como ha documentado la académica británica Emily Morris no se pueden calificar de exitosas y mucho menos ejemplares para Cuba-, no mencionó el papel de la Fundación Friedrich Ebert en “algunas sociedades en transición” sobre el que el ex agente de la CIA Philip Agee declaró en marzo de 1987 en una entrevista a la revista Zona Cero, citada por Alfredo Grimaldos en la página 150 de su libro de 2006 La CIA en España y publicado en Cuba en 2007:

“Dentro del Programa Democracia, elaborado por la Agencia, se cuida con especial atención a las fundaciones de los partidos políticos alemanes, principalmente a la Friedrich Ebert Stiftung, del Partido Socialdemócrata, y la Konrad Adenauer Stiftung, de los democristianos. Estas fundaciones habían sido establecidas por los partidos alemanes en los años cincuenta y se utilizaron para canalizar el dinero de la CIA hacia esas organizaciones, como parte de las operaciones de ‘construcción de la democracia’, tras la Segunda Guerra Mundial. Después, en los sesenta, las fundaciones alemanas empezaron a apoyar a los partidos hermanos y a otras organizaciones en el exterior y crearon nuevos canales para el dinero de la CIA. Hacia 1980, las fundaciones alemanas tienen programas en funcionamiento en unos sesenta países y están gastando cerca de 150 millones de dólares. Operan en un secreto casi total… Las operaciones de la Friedrich Ebert Stiftung (Fundación), del SPD, fascina a los norteamericanos, especialmente sus programas de formación y las subvenciones que hicieron llegar a los socialdemócratas de Grecia, España y Portugal, poco antes de que cayeran las dictaduras en esos países e inmediatamente después… En Portugal, por ejemplo, cuando el régimen de Salazar, que había durado cincuenta años, fue derrocado en 1974, el Partido Socialista completo apenas habría bastado para una partida de póker y se localizaba en París, sin seguidores en Portugal. Pero con más de 10 millones de dólares de la Ebert Stiftung, y algunas otras remesas de la CIA, el Partido Socialista Portugués creció rápidamente y en poco tiempo se convirtió en el partido gobernante.”

En la página 152 de su libro, Alfredo Grimaldos cita a Justo de la Cueva, miembro de la comisión mixta de reunificación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Madrid y proveniente del sector histórico del PSOE, que “deja desalentado la militancia” en 1979 declarando a la revista Tricolor:

“el PSOE va donde diga la CIA a través de Willy Brandt. Hasta en el propio Bundestag alemán se acaba de denunciar que la Fundación Friedrich Ebert del SPD recibe dinero directamente de la CIA”

Un artículo de Agee publicado en el número de verano-otoño de 2003 de Socialism and Democracy titulado Terrorism and Civil Society as Instruments of U.S. Policy in Cuba, y traducido por el sitio La Haine dice:

“Los éxitos de los movimientos revolucionarios de Etiopía, Angola, Namibia, Zimbabue, Granada, Nicaragua y otros países reunieron a veteranos de la guerra fría del Partido Demócrata y a “internacionalistas” del Partido Republicano en la creación, en 1979, de la American Political Foundation (APF). La fundación tenía por función estudiar la viabilidad de establecer una fundación legal financiada por el gobierno para subvencionar las operaciones en las sociedades civiles de otros países por intermedio de organizaciones no gubernamentales estadounidenses.

“En el seno de la APF se crearon cuatro grupos especializados –task forces— para llevar a cabo el estudio: uno de los demócratas, uno de los republicanos, uno de la Cámara de Comercio de EE.UU. y uno de la gran confederación sindical estadounidense AFL-CIO. El trabajo conjunto recibió el nombre de Democacy Program. Estos grupos consultaron una amplia serie de organizaciones nacionales y extranjeras, y las que más les llamaron la atención fueron las fundaciones de los principales partidos políticos de Alemania Occidental, financiadas con fondos públicos: la Fundación Friedrich Ebert, del Partido Socialdemócrata (SPD); y la Fundación Konrad Adenauer, del Partido Cristianodemócrata (CDU/CSU). Cuando se crearon estas fundaciones, en la década de 1950, su tarea consistía en construir una (…) sociedad civil basada en el modelo parlamentario occidental, a la vez que utilizar su fuerza para reprimir los movimientos políticos comunista y otros de izquierda.

“Desde muy pronto, la CIA canalizó fondos a través de estas fundaciones para las organizaciones y grupos no gubernamentales de Alemania. Luego, a partir de 1960 estas fundaciones comenzaron a apoyar a los partidos políticos y otras organizaciones afines de otros países, a la vez que canalizaban dinero de la CIA con este fin. En la década de 1980, estas dos organizaciones tenían programas en funcionamiento en cerca de 60 países y gastaban alrededor de 150 millones de dólares al año. Y lo que es más interesante, operaban en un secretismo casi total.

“Una de las operaciones desarrolladas por la Fundación Friedrich Ebert demuestra el alto grado de efectividad que pueden alcanzar. En 1974, después de 50 años en el poder, el régimen fascista de Portugal (país miembro de la OTAN) fue derrocado, y un puñado de oficiales militares comunistas y de izquierda se hicieron cargo del gobierno. En ese momento, el número de socialdemócratas portugueses, encuadrados en el Partido Socialista, a duras penas daba para formar un equipo de fútbol, y vivían todos en París sin ningún tipo de seguidores en Portugal. Gracias a no menos de diez millones de dólares provenientes de la Fundación Friedrich Ebert, además de otros fondos de la CIA, los socialdemócratas regresaron a Portugal, crearon un partido de la noche a la mañana, lo hicieron crecer como los hongos y en pocos años el Partido Socialista fue el partido gobernante en Portugal. La izquierda, en plena confusión, se vio relegada a un segundo plano.”

Ver a los “centristas” cubanos aprovechando a Trump para relanzar su programa tercerista recuerda cómo en 1954, la misma CIA que organizó el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala le orientaba a los integrantes de su Congreso por la Libertad de la Cultura (CLC) en América Latina hacer una declaración condenando el golpe de estado en el país centroamericano, como se explica en el libro de Olga Glondys El exilio republicano español y la guerra fría cultural. La CIA –dice Glondys- “vio una excelente oportunidad para intentar vencer la desconfianza de los intelectuales latinoamericanos, presentando una genuina cara izquierdista y prodemocrática del CLC”. Incluso el jefe del CLC –al igual que su miembro cubano Jorge Mañach- criticó el comunicado finalmente emitido porque tenía una mención al “totalitarismo soviético”, lo que era perjudicial para el organismo, dadas las acusaciones que se le hacían de estar pagado por el Departamento de Estado. (Ver página 92, de La CIA y el exilio republicano español, Olga Glondys, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 2012.)

El representante del CLC para América Latina, Julián Gorkin, un “revolucionario prosestadounidense” según Glondys, pasó de disidente del Partido Comunista de España y fundador de un Partido Obrero de Unidad Marxista, para terminar en los años 70  del siglo XX  en la socialdemocracia del PSOE de González y Solana.

Acerca del PSOE, González y Solana ha escrito antes. Con la ayuda de EE.UU.  y la socialdemocracia alemana, desde una élite que era “poco más que una sigla”, surgieron allí y en Portugal, prácticamente de la nada, un “socialismo” y una “izquierda” listas para vender en el momento de la “transición”:

“En el libro La CIA en España, del investigador Alfredo Grimaldos, se documentan varios hechos de la trayectoria de quien fuera uno de los principales beneficiarios de la llamada ‘transición’ española. Se relata su asistencia al congreso del PSOE de 1974 en Suresnes, Francia, con pasaporte confeccionado por el SECED (servicio de información  franquista) y escoltado por oficiales de esa institución. Es en ese evento, donde -según se testimonia en la investigación- había más oficiales franquitas que participantes, en el que el entonces joven abogado sevillano es electo Secretario General. Cuenta en el libro un capitán del CESED que después de volver González de Francia un comisario de Sevilla que lo detuvo ‘se llevó una bronca tremenda y tuvo que soltarle enseguida’. Otro exoficial franquista relata: ‘la dictadura propició el resurgir del PSOE para ahogar al PCE” (Partido Comunista de España). El Congreso de Suresnes se había celebrado sólo seis meses después de estallar la Revolución de los Claveles en Portugal, con un marcado protagonismo del Partido Comunista, hecho que había disparado las alarmas de los norteamericanos, que no estaban dispuestos a permitir una situación similar en España.

“Afirma Grimaldos en su obra: ‘Los delegados que asisten al Congreso de Suresnes representan, oficialmente, a tres mil militantes del interior, pero, en realidad, esa cifra es menos de la mitad. Durante los últimos años del franquismo, el PSOE es poco más que una sigla. El mayor peso de la resistencia lo han llevado los comunistas. En definitiva, lo que ocurre en Suresnes es una refundación del partido creado por Pablo Iglesias, con el modelo portugués como telón de fondo. En el país vecino no existía ni un partido socialista histórico y hubo que inventar uno’.

“González, ya en la dirección del PSOE, con el apoyo de los norteamericanos y la socialdemocracia alemana logra aislar a los comunistas en las negociaciones de la ‘transición’. En el XXVII congreso de 1979, impone que se elimine el término ‘marxismo’ de los estatutos del Partido. En 1983 -luego de ser electo en 1982 jefe del gobierno- apoya la estrategia de despliegue de misiles en Europa impulsada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, y en 1986 promueve la adhesión española a la OTAN. Esto último constituía un cambio radical en las posiciones del PSOE, que, en su XVII Congreso de 1976, había proclamado ‘a la OTAN, de entrada no’.

“En relación con la OTAN, Javier Solana, cercano colaborador de González, quien fue sucesivamente, Ministro de Cultura, portavoz del gobierno y Ministro de Asuntos Exteriores, acumula el vuelco más espectacular. Solana pasó del ‘a la OTAN de entrada, no’, a ser el secretario general de la Alianza Atlántica durante la agresión a Yugoslavia, por lo cual fue declarado unánimemente por el parlamento ruso, en 1997, ‘criminal de guerra’. En el año 2006, como alto representante para la política exterior y de seguridad de la Unión Europea, justificó los más de mil vuelos ilegales de la CIA en Europa como parte de la ‘guerra contra el terrorismo’–asociados a torturas y ejecuciones extrajudiciales- con estas palabras: ‘Con nuestros aliados norteamericanos compartimos la convicción de que se necesita una acción dura’. Fue Javier Solana el que coordinó en su origen una de las operaciones de propaganda anticubana a las que más recursos ha dedicado el gobierno norteamericano, la revista Encuentro de la cultura cubana; la presidenta de la fundación del mismo nombre, Anabelle Rodríguez, ha relatado en una entrevista cómo Solana la llamó desde su despacho para proponerle el ‘trabajo’.”

A pesar de quienes se niegan a aprender de ella, la historia es una buena maestra. Tras ver caer en Guatemala al gobierno de Jacobo Árbenz a manos de la CIA, un joven escribió a su madre que “los términos medios no pueden significar otra cosa que la antesala de la traición”, su nombre: Ernesto Che Guevara.

Entrevista a Raúl Capote sobre el proyecto Génesis

(Tomado del blog La Pupila Insmone)

Se han publicado 12 comentarios



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  • Vla dijo:

    Alto, claro y con un cierre magistral.

  • Vladímir dijo:

    Alto, claro y con un cierre magistral.

  • Delio G. Orozco González dijo:

    Resulta llamativo que varios de los artículos de este tipo, publicados y republicados en varios sitios digitales y hasta en la prensa plana, tienen muchos menos comentarios o aportaciones de internautas que aquellos que denuncian o critican nuestros males sociales. Y es que la deslegitimación absoluta que se hace en torno a propuestas, vías, formas o medios alejados de los extremos o que no macheen con su estructura sistémica -tanto de izquierda como de derecha-, no son atrayentes; y en verdad tienen muy poco que ofrecer porque nadie, con seriedad intelectual, puede objetar el poder salvador de la diversidad, la inclusión y la pluralidad a la hora de ofrecer soluciones a los variados, complejos, diversos y nulticausales problemas que afectan a la sociedad actual. Endilgar el término de “tercera vía” a quienes por medios blandos quieren desmantelar el “statuo quo” en Cuba se me antoja incorrecto desde el punto de vista epistemológico y por derivación, bumerang castigador; pues, podría constreñir y tal vez tender a descalificar el tan necesario ejercicio ciudadano que necesitan nuestros músculos sociales.

    Tal presunción parte del hecho de que las acciones, relaciones, historia y vínculos de la mayoría (que toda generalización constituye gran equivocación) de quienes asumen y proclaman tal estrategia cambiaria nada tiene de «tercera vía», es solo un nombre (táctica), para lograr el fin último; o sea, es el medio para, en el caso nuestro y de forma incruenta, lograr que la isla abandone totalmente su sistema socio-económico y político. De modo que tal postura no es una «tercera vía», resulta solo otro medio para lograr un idéntico objetivo. Por tanto, denotar tal línea de pensamiento político con la gracia de «tercera vía» es aceptar el tropo lingüístico de nombrar ave al águila para disimular su rapacidad porque aves son también el zunzún, el tocoro y hasta el pingüino. Esta no es más -por los elementos antedichos al inicio del párrafo-, que un rodeo de la derecha para llegar a su destino.

    Ahora bien, la pendular condición humana y en este caso política, incita a los extremos y muchos -tanto de izquierda como de derecha- creen a pie juntillas que quien no está con ellos está contra ellos, no creen en la «tercera vía», mucho menos en una cuarta porque de manera maniquea entienden que hay o solo pueden haber dos posturas: la diestra y la siniestra. Tal falta de flexibilidad o de comprensión de la coyuntura histórica nos puede llevar a catalogar y concordar con los grandes centros de poder cuando acusan de comunistas a Michael Moore o al Papa Francisco; pues, para los primeros, la «tercera vía» es inexiste. Por esta analogía, entonces, el norteño y el argentino son comunistas disfrazados de humanistas y surge así el corolario de los extremos: ¡O conmigo con mis términos o contra mi!

    Y es en este punto, al momento de privilegiar el esquematismo ortodoxo, la rigidez (para los asiáticos es muerte, la flexibilidad es vida) y potenciar la resistencia al cambio, cuando podemos iniciar un «contra sí» al etiquetear como voceros de una «tercera vía» y por derivación, representantes de la «derecha» anticubana, a quienes no aceptan los yerros, desatinos, voluntarismos y otras malas hierbas que laceran el corpus social cubano y proponen vías, formas, soluciones, caminos y hasta veredas para los problemas que desde el extremo izquierdo y con sus recetas no han podido ser resueltos.

    Creo que hay mucho más de dos vías para resolver los ingentes problemas que hoy afronta la sociedad cubana heredadas del capitalismo, del socialismo mutante de las URSS y países socialistas, de los dificultades generadas por el cambio climático o la agresión velada o directa de los verdaderos enemigos. ¿Es que acaso no hemos elegido otra vía para construir un socialismo diferente?, ¿qué elementos de la vía china o vietnamita se adecua a nuestros males y cuáles no?, ¿qué vías o caminos tomar o cuales desechar en un continente donde nos es más útil la historia de los Incas acá que la de los arcontes y polemarcas de Grecia?, ¿es que acaso el testamento político de Fidel Castro -el concepto de Revolución-, no resulta una «tercera vía» al socialismo fracasado en la vieja eurasia?

    Finiquito este comentario con el decir de Gracián que, en mi opinión, se aparta de los extremos y del centro porque lo que busca es el necesario equilibrio; el cual, en nuestra vocación pendular, pocas veces podemos asir: “Pise firme y en el medio, aléjese de los extremos que todos son peligrosos”.

    • Jose R Oro dijo:

      Estimado Delio G. Orozco González. Comparto por completo su sensato e inteligente comentario, henchido de sentido común, al que me suscribo íntegramente.
      No puedo saber la razón de que “artículos de este tipo” no reciban más que unos pocos comentarios, frecuentemente mucho menos valiosos que el de Ud. Pero si se porque yo no hago ninguno, que es porque no los leo. Si leo y comento a Fernando Buen Abad o Álvaro García Linera o Ricardo Alarcón de Quesada o al muy lamentado Fernando Martínez Heredia y otros muchos que demuestran que Cuba y América Latina tiene una potente, estupenda intelectualidad de izquierda, quienes pueden argumentar nuestras verdades con eficacia y método. A estos los leo y comento con avidez, como lei su brillante y valiente comentario.
      También existen, como siempre pasa, personas que se limitan a repetir consignas ad nauseam, musitar acusaciones y a veces diatribas, con el común denominador entre ellos de una marcada carencia de sentido crítico. No me motiva el leerlos

    • Pioneer dijo:

      Delio G. Orozco González leo con un profundo respeto su comentario, ideológicamente me considero un anarcocapitalista o un minarquista libertario clásico y no me avergüenza para nada decirlo, la ideología como todo es algo que se obtiene después de estudiar mucho y al final hacerte una imagen de lo que consideras mejor para ti y el resto de los seres humanos y defendí y defiendo los valores de la revolución cubana que siempre consideré y seguiré considerando buenos y critique y criticaré los que considero malos, y al igual que Oro soy un activo participante de los artículos de este sitio y le diré también porque no participo en estos y es que tienen como común denominador que denigran de base cualquier otra opinión que no sea un apoyo y por lo tanto me limito a obviarlos y ver si aparece un comentario como el suyo y el de Oro y sumarme solo para decir lo que hoy es un grito universal, lo diverso del mundo es la verdadera regla, lo demás, excentricidades banales, que recogen aplausos inocentes de acólitos inútiles, doy un voto a lo que dice y piensa y me sumo a su actitud sin duda el mundo con personas como Ud. seria mucho mejor.

    • Revenge dijo:

      Estimado Iroel. De acuerdo; existe el centrismo oficialmente como corriente politica utilizado para diluir a las izquierdas. Pero sabe ud? A mi lo que menos me interesa es la etiqueta que le peguen o el nombre que le pongan a la corriente, filosofia, dogma, doctrina, ideologia, mantra, partido o movimiento que de todas las carencias materiales y espirituales que acosan al pueblo cubano hoy, dejen unica y exclusivamente las que solo desapareceran cuando, justamente, se elimine el bloqueo.

  • aliaris dijo:

    exelente articulo, en las universidades se nuestro pais se deberian debatir estos problemas con pruebas irrefutables como las que usted expone, saludos!!

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Coincido con Delio G. Orozco González.

    Buscar soluciones nuevas a problemas viejos, que no han podido ser resueltos con los métodos tradicionales de los “radicalistas” ortodoxos de ambos signos, no es un “término medio” y mucho menos una traición.

    Traición es el inmovilismo, el burocratismo, la ineficiencia, la corrupción, la demagogia, el formalismo, la doble moral, el acomodamiento, la autocomplacencia, la desidia ante los problemas, la eterna justificación ante los incumplimientos, la estólida insistencia en métodos que han demostrado su disfuncionalidad hasta el hartazgo.

    En todas la épocas ha sido muy fácil poner etiquetas descalificantes y demonizar a quienes se apartan de la cómoda y gris rutina de lo establecido. Lo difícil es luchar contra todos esos cánceres sociales que han crecido a pesar del “radicalismo” y que son los que realmente están poniendo en peligro de muerte a la Revolución.

    No dudo que el Ché haya dicho esa frase con que cierra el artículo, y sus razones tuvo para decirla. Pero el Ché dijo mucho más que eso.

    En cuanto a los comentarios y aportes, Orozco, no se guíe por la cantidad de ellos que se publica aquí.

    Saludos

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Editor: Donde dije DEMAGOGIA quise decir DOGMATISMO. Pido excusas por ello. El parecido fonético me pasó la cuenta.

  • katana dijo:

    El centrismo tilda los principios de extremismos y luego nos convida a evitar los “extremismos”, es decir, renunciar a nuestros propios principios. Trata de enmascarar la flojera y cobardia con pragmatismo y efectivamente trata de vender la realidad que mas le conviene como inevitable y que no vale la pena luchar por un mundo mejor.

    Es decir, segun el centrismo: todo esta en venta y es negociable. El mundo que nos toca por destino escrito es ese de los imperialismos, la pobreza y la muerte de la humanidad por el cambio climatico, no trate de cambiarlo o sera un extremista.

    Y lo mas gracioso, el jefe del Centrismo hoy, si seguimos quien paga a que, es nada mas y nada menos que Donald Trump jajajaja.

  • roscaizquierda dijo:

    Lo que me llama la atencion de todo esto, es que aqui nunca se habla de la experiencia de los paises nordicos, si se hace o se hiciera, es o seria para hablar de algo negativo respecto a ellos, nunca de sus grandes logros.

    Tambien llama la atencion que en EEUU el candidato Bernie Sanders, el cual se ha declarado partidiario del modelo nordico, haya sido echado de lado por los democratas. Estos “falsos centristas” no promueven en EEUU sus teorias, pais en el cual el actual mandatario pretende considerar en el mismo paquete la decision de adquirir servicios de salud, con aquella en la que un ciudadano decide comprarse o no un par de zapatos, o sea Me compro los zapatos o sigo con los viejos? seria similar: a Voy al medico o me muero en la casa?

    Mas bien creo que tanto en Cuba como en EEUU triunfa el extremismo (es mas que evidente) y tambien creo que estos “centristas” (de ultima hora), no son mas que camaleones disfrazados, para mi son como unos falsos centristas.

    Es como que los de izquierda quisieran crear la vida en el planeta Jupiter y los de derecha extrema crearla en Mercurio, entonces aparecen unos falsos centristas alegando que la clave (para nosotros) esta en el centro del propio Sol (para hacernos cenizas) y no en la orbita intermedia donde esta situado un planeta llamado Tierra. Ni los de izquierda, ni los de derecha, ni los falsos centristas tendrian razon en sus argumentos, en lo que todos estos se entretienen con sus tesis de la vida en “Jupiter o en Mercurio”, hay unos “nordicos” viviendo en un llamado planeta “Tierra”, no muy lejos de estos extremistas que se niegan a analizar otro punto de vista que no sea el suyo.

    La solucion esta en el centro del espectro politico no en la periferia, cuidado con esto. Si algun peligro veo en estos falsos centristas es que nos alejen (aun mas) del centro, no del falso centro que proponen ellos, sino del verdadero centro hacia el cual deberia tender la humanidad.

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Iroel Sánchez

Iroel Sánchez

Ingeniero y periodista cubano. Trabaja en la Oficina para la Informatización de la Sociedad cubana. Fue Presidente del Instituto Cubano del Libro. En twitter @iroelsanchez

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