Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La tercera vía o centrismo político en Cuba

| 84
jovenes-cubanos

Ese pueblo que en su mayoría ha abrazado a lo largo de la historia la tradición independentista, patriótica, nacional-revolucionaria y antiimperialista; jamás la del autonomismo, el anexionismo o el nacionalismo de derecha. Foto: Escambray.cu.

Desde ya hace algún tiempo se ha estado moviendo, esencialmente en medios digitales, la idea de un “centrismo político” en la Cuba de hoy, como parte de una de las estrategias de Estados Unidos por subvertir el modelo socialista Cubano, ante los rotundos fracasos y el desprestigio de la llamada “contrarrevolución cubana”.

Uno de los cables revelados por Wikileaks en el 2010, mostró como Jonathan Farrar, en ese momento Jefe de la Sección de Intereses de Washington en La Habana informó al Departamento de Estado el 15 de abril de 2009, como esa “oposición” realmente estaba desconectada de la realidad cubana, no tenía ningún poder de influencia en los jóvenes, y estaba más preocupada en el dinero que en llevar sus plataformas a sectores más amplios de la sociedad.

El centrismo político en su origen es un concepto de raíz geométrica: el punto equidistante de todos los extremos. Supuestamente sería una posición política que se colocaría entre la izquierda y la derecha, entre el socialismo y el capitalismo, una tercera vía que hace “conciliar las mejores ideas” de los extremos que le dan vida y donde se postula la moderación frente a cualquier tipo de radicalismo.

Lenin calificó esta postura de “utopismo traicionero producto del reformismo burgués”. Y es que ciertamente las denominadas terceras vías, o centrismos, nunca han sido una opción revolucionaria, sino estrategias para instaurar, salvar, recomponer, modernizar o restaurar el capitalismo.

Cuando se pondera la moderación frente al radicalismo revolucionario cubano –que es ir a la raíz, para nada asociado al extremismo que es otra cosa- , me es inevitable no encontrar determinadas analogías entre ese centrismo que hoy se intenta articular en Cuba, con el autonomismo decimonónico.

El autonomismo como corriente política surge desde la primera mitad del siglo XIX, pero se conforma como partido político a partir de 1878, como uno de los frutos que produjo la revolución del 68. Fue una corriente que compartió tiempo histórico con el independentismo, el integrismo y el anexionismo. Era la corriente por excelencia de la moderación, de la evolución, enemiga de los radicales independentistas cubanos. Asumían una posición también “equidistante”, entre el integrismo –la defensa del status quo- y la independencia, pero en momentos de definición, cerraban filas junto al integrismo para frenar y atacar la revolución, la cual consideraban el peor de los males.

Algunas figuras célebres del autonomismo terminaron compartiendo las ideas anexionistas al producirse la intervención-ocupación estadounidense en Cuba. Sus principales líderes brillaron por sus dotes intelectuales, eran grandes oradores, pero con un pensamiento de élite, esencialmente burgués, de ahí que jamás pudieron arrastrar detrás de sí a las masas cubanas. El pueblo cubano en ese momento lo menos que necesitaba era ideas de laboratorio, de ahí que cuando se produjo la nueva arrancada independentista de 1895, el partido autonomista quedara totalmente descolocado ante la nueva realidad nacional.

El autonomismo defendió un nacionalismo moderado y excluyente de las grandes mayorías, cuyas aspiraciones fundamentales no estaban en romper el vínculo con “la madre patria española”, sino en modernizar su dominación en la Isla, no en el balde la vanguardia patriótica cubana, encabezada por José Martí, combatió tanto sus ideas. El 31 de enero de 1893, en uno de sus extraordinarios discursos, Martí expresó: “…dábase el caso singular de que los que proclamaban el dogma político de la evolución eran meros retrógrados, que mantenían para un pueblo formado en la revolución las soluciones imaginadas antes de ella…”.

Sin embargo, la idea de apoyar en Cuba una tercera fuerza –moderada, de centro o tercera vía- adquirió mayor fuerza en la política exterior de Estados Unidos a finales de los años 50, con el objetivo de evitar que el movimiento 26 de Julio llegara al poder, algo que se convirtió en una obsesión para la administración Eisenhower en los últimos meses del año 1958. Esta tendencia debía estar en una posición equidistante entre Batista y Fidel Castro y se estimuló su desarrollo tanto en el plano militar como el político. La estación local de la CIA en La Habana fue la primera en manejar esta idea y luego sería su principal ejecutora.

Así lo confirma el oficial David Atlee Philips en su libro autobiográfico The Night Watch, cuando señala que James Noel -a la sazón jefe de la estación local de la CIA en la capital habanera- le había informado en una de sus pocas frecuentes reuniones, sobre su recomendación al gobierno de los Estados Unidos de patrocinar discretamente la acción de una tercera fuerza política en Cuba, “un grupo entre Castro a la izquierda y Batista a la derecha (…)”.

En febrero de 1958 se había incorporado al II Frente Nacional del Escambray que dirigía Eloy Gutiérrez Menoyo, el agente de los servicios secretos estadounidenses, William Morgan, que tenía la misión de convertirse en el segundo jefe de aquella guerrilla, algo que logró en poco tiempo al igual que sus grados de Comandante. Morgan no sería el único agente que infiltró Estados Unidos en esa zona con la intención de estimular una tercera fuerza guerrillera que pudiera enfrentarse e imponerse en determinada momento a las fuerzas de la Sierra Maestra lideradas por Fidel Castro.

Estados Unidos también se involucró en otros complots donde se manejaron diversos nombres de figuras que podían integrar una opción política que arrebatara de las manos a Fidel Castro el triunfo revolucionario, entre ellas: el coronel Ramón Barquín, Justo Carrillo, jefe de la Agrupación Montecristi, y Manuel Antonio, Tony, de Varona. Todavía el 23 de diciembre de 1958, en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Eisenhower expresaba su esperanza en el crecimiento, fortaleza e influencia de una “tercera fuerza”.

La creación de una “tercera fuerza” no solo era promovida por los Estados Unidos, sino también por algunos políticos que la propugnaban a lo interno. “La Tercera Fuerza –señala Jorge Ibarra Guitart- fue un movimiento de instituciones cívicas privadas que representando el sentir de sectores importantes de la burguesía y la pequeña burguesía promovió gestiones de paz y conciliación con el régimen.

El impulsor, bajo cuerdas, de todas las gestiones fue José Miró Cardona, quien desde la Sociedad de Amigos de la República ya había planeado la táctica de movilizar a las instituciones burguesas para forzar al régimen a llegar a un acuerdo. Este era el momento de poner en práctica dicha táctica, pues había circunstancias que la favorecían: la burguesía, al notar que cada día más organizaciones revolucionarias ganaban terreno, estaba alarmada por el peligro que representaba para sus intereses políticos y económicos el desarrollo de una guerra civil con una participación popular activa”.

Al resultar imposible para los Estados Unidos lograr evitar el triunfo de la Revolución Cubana y la llegada al poder de las fuerzas del 26 de julio, en los primeros meses del año 59 el objetivo fundamental de Washington consistió en respaldar y aupar a las figuras que dentro del gobierno revolucionario se consideraban “moderadas”, de centro, frente a los que calificaban de “extremistas”, para a través del predominio de esta línea evitar que la Revolución profundizara su alcance social.

Cuando Fernando Martínez Heredia, señala que en Cuba existe hoy un nacionalismo de derecha con pretensiones de centro que tiene “una acumulación cultural a la cual referirse”, está haciendo mención a la larga historia de ese nacionalismo que tiene en el plano de las actitudes políticas antecedentes en el autonomismo; que durante los años de la República Neocolonial Burguesa admitió y defendió la dominación, y que en muchas ocasiones fue utilizado por el propio gobierno de los Estados Unidos, con el propósito de frenar, evitar o lograr situaciones posrevolucionarias que mantuvieran a salvo las estructuras de dominación capitalista en Cuba, bajo mejores consensos.

Hoy vemos como ese nacionalismo de derecha que se estimula por quienes nos adversan, bajo el ropaje engañoso de centrismo, no tiene otro objetivo que el intento desesperado de restaurar el capitalismo en Cuba. Una vez más, será un ensayo frustrado, pues el principal obstáculo que siempre ha enfrentado esta corriente, es que jamás ha logrado anclar sus ideas en el pueblo. Ese pueblo que en su mayoría ha abrazado a lo largo de la historia la tradición independentista, patriótica, nacional-revolucionaria y antiimperialista; jamás la del autonomismo, el anexionismo o el nacionalismo de derecha.

Se han publicado 84 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Josue dijo:

    Muy bueno el artículo. Recomiendo el libro el Autonomismo en Cuba de la Dra. C. Mildred de la Torre para comprender mejor este fenómeno.

  • Jose R Oro dijo:

    Este es uno de esos articulos con los cuales o sin los cuales, nada cambia.

    • Leandro dijo:

      Pienso que a pocos moleste más este artículo y lo atacarán o tratarán al menos de restarle importancia, que a los partidarios de la “tercera vía” muchos de los cuales no pocas veces intentan prentarse como los más genuinos revoluionarios.

  • agua por todas partes dijo:

    La ideología van por un camino tan importante como comentarios tendrá este articulo.

  • Gustavo dijo:

    Elier, pero hay tantas cosas que preocupan grandemente sobre todo ahora que no está Fidel que habrá que estar muy atentos para que no nos sorprendan y nos derrumben sin que suene un solo tiro.

    • julio el liberal dijo:

      cuba somos todossssssssssssssssssssss con fidel o sin el y lo que es mas importante con nuestros anhelos diferencias y ambiciones.

  • Rancaño dijo:

    Todos los extremos son malos. He dicho.

  • Jorge Suárez dijo:

    Gracias. Es un artículo bastante centrista.
    La política es una expresión concentrada de la economía.
    Los lineamientos económicos y documentos programáticos archidiscutidos por el pueblo y aprobados en el VI y VII Congreso del Partido implican una nueva forma de hacer economía… que es muy lejana de los extremos…por suerte y para bienestar de los cubanos.

  • ELCUBANODEAPIE dijo:

    MUY INTERESANTE APROXIMACION A LO QUE SUCEDE DESDE LO POLITICO-IDEOLOGICO EN CUBA. PERO ME QUEDE COMO CUANDO SE TERMINA UNA PELICULA SOVIETICA… Y QUE PASÓ?!!. POR QUÉ PASÓ?… Y DONDE ESTAN LAS CAUSAS?, QUE SOLUCION SE PROPONE?

  • El Pale dijo:

    Cuanta falta nos hace artículos como este, otros medios de comunicación. No olvidar nuestros orígenes es la fórmula para hacernos un futuro mejor que nuestro paso y presente.
    La vida ideológica de un país no se mide por los comentarios que pueda estimular un escrito. Cuantos cubanos saben de qué se está hablando? y el peligro real que esto encierra para que un grupo de gente (decente), corra tras algunos cantos de cirena…
    Agradecido de leer temas como este y por supuesto, del necesario contrapunteo!

  • la irrenunciable dijo:

    Considero que el artículo es muy pertinente, El peligro de esa fuerza es cierto, y todo lo que se haga para alertar es bueno

  • casi dijo:

    La revolución ha dejado una profunda huella en la mayoría de nuestro pueblo que no se puede destruir tan fácilmente, el sentido de dignidad nacional, la salud pública, la educación con la posibilidad real de que cualquier talento natural en el más humilde de nuestros ciudadanos se desarrolle independientemente de su extracción social, la seguridad social que vemos como es que es uno de los primeros aspectos que se sacrifica etc etc. son ejemplos para meditar. Sin embargo pienso que uno de los aspectos esenciales de fortalecernos es ser en todas las esferas de nuestra vida cotidiana más eficientes serios, responsables, comprometidos. Cuando compatriotas nuestros luego de años albergados se les construye una casa y vemos que quedo con filtraciones y otros problemas constructivos , no podemos menos que indignarnos y finalmente se culpa a nuestro sistema de esa mala calidad , cuando se comenten infracciones mayores y menores sin que aparezca un culpable etc etc estamos en presencia de ejemplos nocivos con implicaciones ideológicas por eso modestamente pienso que se hace necesario ser verdaderamente conscientes de lo que defendemos y porque y quizás estemos más preparados para enfrentar ese centrismo.

  • Enrique Martinez dijo:

    Ya lo anoté en Facebook, el centrismo político puede venir del autonomismo, del reformismo, de la derecha, del nacionalismo, de la anarquía; una socialdemocracia que se enfrenta con mucha maña al radicalismo revolucionario. Al final, ese centrismo no es más que el ropaje, la indumentaria, que adopta la derecha camaleónica para enfrentar a los revolucionarios.

    • iluso dijo:

      Enrrique….mas camaleones de los que tenemos aqui dentro, no podran venir de afuera

    • Martinela dijo:

      Si el llamado “centrismo” llega desde el consenso interno del pueblo tras una demasiado larga travesía de carencias y salarios deprimidos, unas a causa del criminal bloqueo imperial y otras, por absurdos que no acaban de quebrar caprichos desconectados de la realidad que no suelen vivir sus decisores; si la búsqueda y experimentación surge de la ineludible necesidad de la población de encontrar un balance que le provea bienestar en su mesa, salud y educación de calidad y no consigneras, esperanza de progreso real y tangible a sus hijos en su propia tierra sin que se vean en la necesidad de emigrar para que los suyos subistan aquí, para poder procrear y enriquecer con su trabajo y conocimientos la tierra que los vio nacer, entonces llámase como se llame, vale la pena.

      • Rafael Turquinauta dijo:

        La solución a los problemas de Cuba vendrá, en efecto, desde el pueblo, pero no creo, es más, estoy seguro que esa solución no será el Centrismo, o cualquiera de las variantes neocolonialistas. La solución será radical hacia el socialísmo. El pueblo cubano ha reconstruido su consenso en el sentido de la Revolución, aún en los momentos más complejos, más dificiles, mas duros, que no son para nada estos, en lo económico y político. en fin habrá soluciones populares, porque hay participación popular, pero serán socialistas, en lo económico, en la justicia social, en las relaciones con otras naciones, es decir será solidaria y por supuesto antimperialista.

      • Gato Félix dijo:

        !Amén !!!!!

  • Rogelio Torras dijo:

    Sabrán el autor y los lectores la evolución de la economía y la sociedad en China y Vietnam. Vale la pena estudiar lo que esos países sufrieron e hicieron para llegar a los éxitos actuales.
    Rogelio

    • VICTOR KOZASKI dijo:

      CHINA Y VIETNAM TIENEN ALGO EN COMUN TIENEN CULTURA DEL TRABAJO COMO ALEMANIA Y JAPON DE LA NADA CREARON ALGO CONCIENCIA DE TRABAJAR , Y CON ESO SE LEVANTA UN PAIS NO IMPORTA DONDE ESTE , INCINTIVA A TRABAJAR ESO ES LO QUE SE NECESITA PARA LEVANTAR A LOS PUEBLOS INCENTIVA A PRODUCIR CREAR Y CULTIVAR , ASI SE LEVANTARON Y SACARON DE LA POBREZA MAS DE UN BILLON DE PERSONAS , SI TODAVIA HAY POBREZA TAMBIEN EN CUBA PERO TIENE SOLUCION , LOS BANCOS TIENEN QUE PRESTAR A ALTO RIESGO PARA CULTIVAR ,DESAROLLAR LAS INDUSTRIAS , PEQUENAS Y GRANDES COMO HICIERON EN BENGALADESH , BANCO PRESTARON A LOS POBRES QUE QUERIAN PRODUCIR SI TOMARON EN CONSIDERACION LOS DESFALCOS PERO SE TOMO EN CONSIDERACION LA MAYORIA QUE PRODUCIERON , SI 4% NO DEVOLVIERON AL BANCO 96% CREARON TRABAJO Y DESAROLLOS VALIO LA PENA ESE PEQUENO RIESGO

      • julio el liberal dijo:

        todos los pueblos son trabajadores solo necesitan las herramientas correctas para hacerlo y hacerlo bien deberiamos preguntarnos si los chinos trabajaban con su gran timonel mao tse tung o los vietnamitas con los sucesores del tio ho saque usted sus propias conclusiones

    • joaco dijo:

      Hay que tener presente que pese a todo China independientemente de su pueblo laborioso, es un pais que ha sido veneficiado por la politica normetamericana, no ha sido bloqueado como a Cuba, vietnam hasta que EE.UU no lo favorecio economicamente y entraron en conversaciones, a partir de ahi empezo a emerger en su economia, Cuba sigue con el bloqueo economico y financiero de la mayor potencia economica y militar del mundo, necesario seguir luchando por el desarrollo de la economia, y cuando se elimine el bloqueo tendremos que mirar ciertamente que somo s y hacia donde vamos, sin dejar de defender los logros de la revolucion que tanto veneficio a traido al pueblo cubano.

    • Leandro dijo:

      ¿Sabrá el lector que pese a los incuestionables avances económicos de China y Vietnam, en el listado de países por Indice de Desarrollo Humano (vida larga y saludable, acceso a la educación y nivel de vida digno) dado a conocer por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 27/3/2017 referido al año 2016, Cuba se ubica en el lugar 68, mientras China está en el lugar 90 y Vietnam en el 115?

      • Taran dijo:

        Que excelente dato, esto no se dice mucho. Necesitamos mas de estos articulos y por todos los medios de prensa. Tambien creo que necesatamos que nuestros dirigentes y teoricos nos hablen mas, extranamos los largos discursos de nuestros principales dirigentes.

  • mcs dijo:

    En los últimos tiempos, es decir años, ha habido una hemorragia de artículos acerca de los peligros por los que ha estado transitando el “socialismo cubano” y su futuro. Tenemos muchos pensadores y escasos son los que tal vez puedan hacer algo por cambiar la balanza a favor del socialismo. Muchos artículos con un alto nivel intelectual, es decir de pensamiento, que para algunos pudiera ser verborrea para que le paguen por ellos y elevar el salario o la jubilación. El asunto no es tan complejo, lo complejo es que no hay respuesta pública ¿ni secreta? estatal ni partidista a esos artículos ni a algo similar.
    Es muy simple: comparemos lo que se decía y hacía durante la perestroika y la glasnot en la URSS y lo que ha estado sucediendo en Cuba durante la última década y saque usted sus propias conclusiones. Ojalá no tengamos que ver correr la sangre en defensa del socialismo, los cubanos somos más “explosivos” que los soviéticos. A nosotros no nos va eso de la “tercera vía” ha sido mucha la sangre y el sacrificio para morir en la orilla.

    • Rafael Turquinauta dijo:

      señ@r mcs. Hace apenas unas horas concluyó la ANPP y se aprobaron los documentos centrales para el trabajo y el desarrollo del socialismo cubano en los próximos decenios. Por tanto, creo que su opinión no está actualizada.

  • Annia dijo:

    Habría que definir qué se entiende por radicalismo revolucionario hoy. Ya se sabe qué significó ser radicalmente revolucionarios en los 60, durante la revolución rusa, etc… Ahora, pretender que ser “radical” hoy es apoyar sin disenso la actualización del modelo económico cubano, nuestro complejo proceso de reformas, o cada uno de los pasos del gobierno y los distintos ministerios, es todo un reto. El socialismo siempre ha enfrentado fuertes tensiones. Hoy también. Ser dócil ante el poder (cualquier poder) nunca será compatible con la “radicalidad” que se exije a un revolucionario. Lo más peligroso del panorama ideológico actual en Cuba, creo yo, es la pretensión de embolsar, clasificar, de manera maniquea, a todo el mundo. Resulta que el centro, la tercera vía, es mala… es contrarrevolución, ¿no? Entonces, definamos, ¿qué es ser hoy revolucionario, radicalmente revolucionario? Definamos, definamos. Y no temamos al disenso.

    • Rafael Turquinauta dijo:

      Annia. No se trata de clasificar, o etiquetear a las personas, sino desnudar las ideologías, demostrar sus esencias, muchas veces ocultas, enmascaradas en eufemismos de los términos políticos y las palabras difusas. Martí, en su tiempo, denunció a las corrientes que negaban la independencia, el radicalísmo, como la ética nos llega de Martí. En su tiempo había, como hoy mucha corrientes, pero su posición revolucionaria, como su partido, fue radicalizar la lucha, evitar que en Cuba ocurrieran los mismos vicios que habían florecido en los países de Latinoamérica, lamentablemente su muerte y sucesos posteriores llevaron a Cuba a ser una república bananera más, hasta 1959 en que por fin apareció una revolución radical. Reitero, hay que quitar al lobo la falsa piel de oveja, de eso se trata

  • Casi dijo:

    Recordemos …Revolucion es sentido del momento historico….

  • Carlos Gutierrez dijo:

    Doctor Cañedo: Yo creo que el centrismo puede ser algo más que lo que usted dice, porque en realidad es un concepto tan amplio como la cantidad de líneas que caben entre los dos extremos.
    No voy a perderme en juicios sobre lo que hicieron o dijeron antepasados nuestros hace cien o doscientos años. Se puede estar de acuerdo con ellos o no, según coincidan sus opiniones con las nuestras, pero para juzgar certeramente las acciones de alguien hay que “meterse en sus zapatos”. Ningún momento de la historia es igual a otro y las ideas sociales y políticas van evolucionando según la experiencia acumulada por la humanidad. Entre dos personas contemporáneas, es lógico presumir que el más viejo sea más sabio que el más joven, porque el mayor debe tener más experiencia, pero entre dos generaciones es errado pensar lo mismo porque la anterior obligatoriamente tiene menos experiencia que la posterior, aunque siempre hay lumbreras que se adelantan a su época. Hoy nos parece tan fácil señalar los supuestos aciertos y errores de quienes nos precedieron, como les parecerá a nuestros descendientes con respecto a lo que estamos haciendo nosotros.
    Usted plantea que radicalismo no significa extremismo, sino ir a la raíz. Si a mí me atrajese el debate semántico, yo le diría que la raíz es uno de los extremos del árbol y, por tanto, ir a la raíz puede interpretarse también en el sentido de ir al extremo. Pero como mis intereses intelectuales, sociales y políticos son un poco más aterrizados que eso, voy a aceptar su ponencia acerca del radicalismo y jugar según esa regla.
    Todos sabemos que las ideas y corrientes políticas no nacen de la nada, sino del estado de la economía en un momento y lugar dados y que ese estado se configura tanto por el grado de desarrollo tecnológico de los medios de producción, como fundamentalmente por la base de la economía (la base de la base), que es el control sobre los medios de producción (MP). Digo que lo más importante es el control y no la propiedad de los medios, porque la propiedad es un convenio, un acuerdo legal que puede respetarse o no en dependencia de la posición del propietario y de la propiedad respecto a los intereses de quien detente el poder político. Además, el propietario legal de los MP puede ser un menor de edad, o un incapacitado, o un testaferro, o estar ausente, o estar impedido de expresar su verdadera voluntad por algún motivo, o estar preso. Incluso puede no haber existido físicamente nunca o haber muerto ya. La propiedad puede ser, por tanto, algo puramente formal, sin ningún efecto práctico para el propietario. El verdadero poder no lo otorga la mera propiedad, sino el control real de los medios: Cómo se gerencian, qué se produce, cómo se produce, quién lo produce y bajo qué régimen, qué se hace con ésa producción, cómo se distribuyen las ganancias. De ahí nace el poder económico.
    Pero el poder político (y la oposición a ese poder) no nace aún del control en sí, sino de la concentración de ese control. Las cosas empiezan a marchar cada vez mejor para los menos y cada vez peor para los más, según avanza el proceso de concentración del control sobre los MP. Mientras más concentrado esté ese control, mientras menos personas tengan poder real de decisión sobre los medios, mayor será el poder político del grupo controlador. Y, llámesele plutocracia, burocracia, o como se le quiera llamar a este grupo, siempre será una oligarquía.
    Entonces, si aceptamos que la raíz del capitalismo (derecha) es la concentración en pocas manos del control real sobre los medios de producción, y que el socialismo, (izquierda) se opone radical y diametralmente a los fundamentos económicos y políticos de la derecha, deberíamos estar de acuerdo en que la base del radicalismo de izquierda tendría que ser la desconcentración de ese control que tiene la oligarquía sobre esos medios y su traspaso directamente a quienes los hacen producir.
    Pero eso no sucede en nuestro sistema, donde el control real sobre los MP sigue concentrado en el Estado y su representante tangible: La burocracia estatal, que actúa como intermediario entre el trabajador y sus medios de producción.
    Y al fin llegamos al asunto del centrismo. No dudo de la necesidad del radicalismo de izquierda para arrebatarle el control sobre los MP a la burguesía, porque ellos no van a regalarlo mansamente, pero rechazo de plano el mantenimiento de esa concentración una vez arrebatado el control al capitalismo porque, en mi opinión, la concentración del control sobre los medios es consustancial a la derecha y va en contra de la esencia del radicalismo izquierdista.
    Se vislumbra entonces lo que yo entiendo como “la tercera vía”.
    Si se distribuyese realmente el control de los MP por medio de la autogestión obrera, sin intermediación de nadie, los trabajadores sí se sentirían verdaderos propietarios de los medios. Entonces los conceptos de izquierda y derecha dejarían de tener sentido y todos serían virtualmente centristas, porque cualesquiera que fuesen las opiniones políticas anteriores de cada gestor, el hecho de sentirse realmente dueño de su maquinaria y de los frutos de su trabajo lo unirían a los demás en la decisión de defender ese sistema con uñas y dientes, y como la inmensa mayoría estaría de acuerdo con ese estado de cosas, las diferencias ideológicas que pudiesen subsistir, surgir, o tratar de inducirse desde fuera, serían perfectamente tolerables porque tendrían que pasar por el filtro equilibrador de la democracia y no pondrían en peligro el estatus de los demás, porque nadie tendría tanto poder como para eso. La ideología dominante sería la libertad, el progreso y el bienestar mediante y según el trabajo, sin igualitarismos absurdos. Que todo esté al alcance de todos a través del esfuerzo personal. Los únicos disidentes internos serían los burgueses expropiados, que generalmente emigran, se adaptan o van pereciendo, y los vagos que en cualquier tiempo y lugar tratan de vivir sin trabajar. Para ellos, ahí estaría el Estado con su fuerza disuasiva, igual que para quienes intentasen atacar el sistema desde el exterior con otra cosa que no sean imágenes y/o palabras. Un sistema así sería invencible desde afuera e inderrumbable desde adentro, sin necesidad de radicalismos residuales. Sencillamente no habría por dónde entrarle.
    Eso es para mí el centrismo y de esa forma soy yo centrista.
    Saludos.

    • Preocupao dijo:

      Amén!

    • Jose R Oro dijo:

      Estimado Carlos Gutierrez, muy de acuerdo con su formidable comentario, hay que enfrentar las carencias de todo tipo, salvaguardar el socialismo cubano de los ingentes retos de hoy con una mentalidad avanzada, en vez de buscar nuevos enemigos, la sociedad debe sumar y no restar.

    • Enano dijo:

      Carlos como casi siempre como le dije estoy de acuerdo con Ud. , su comentario que muestra una gran honestidad y una gran cultura tiene en mi opinión un alto vuelo y coincido en que así debería ser, a lo cual me permito sumar algunas valoraciones, por la misma naturaleza del ser humano existen objetivos supremos mencionados por Ud. que pasarían irremediablemente por métodos más pragmáticos para llevarlos a un fin seguro, las polarizaciones llámense como se llamen en mi opinión son un error porque sería el dominio de unos cuantos sobre los muchos y estaría la sociedad en el mismo estatus solo habría cambiado el signo (Ley de hierro de la Oligarquía) y me permito llamarme también desde su óptica un centrista, hay mucho que debatir en estos temas y urge hacerlo con honestidad firmeza y convicción.

    • Emiliano R. Fernández dijo:

      Muy de acuerdo con Carlos Gutiérrez en las apreciaciones esenciales, pero no en la identificación de “centrismo”, porque el estado que plantea, se supone, que es la fase elevada que supera al socialismo en la etapa redistributiva, o sea, sería lo que se plantea como el “comunismo”, y no el “centrismo”.
      El “centrismo” es concentrar el dominio de los medios en quienes lo han concentrado siempre y aceptarlo con un “halo” democrático, haciendo creer que se puede “escalar socialmente” hacia dicha concentración …. pero siempre, desde el punto de vista del control de los MP + su propiedad. Intenta alejar a la derecha rancia militar y al izquierdismo militar y al trotskista, los cuales en las sociedades donde priman las clases “dominantes” burguesas, serían “los extremos” …. invisibilizando a la fuerza transformadora de la sociedad, los trabajadores y su entorno, o más bien, intentando ponerlos a ellos en el “centro” como hacedores aceptadores del “centrismo”. Es entonces, que se produce el puño monolítico denominado “sentido común” que ideológicamente, gobierna cada sociedad, pienso yo

    • Quino dijo:

      Sobre la tercera vía o el centrismo político en #Cuba

      Por Paul Sarmiento Blanco*. El 31 de mayo, Cubadebate publica un artículo del Investigador e historiador cubano Elier Ramírez, sobre la llamada tercera vía en Cuba. Se basa el profesor en elementos históricos y teóricos de las diferentes fuerzas políticas que a lo largo del proceso histórico cubano han pujado por la solución al problema nacional.
      Coincido en su mayoría con los juicios emitidos por Ramírez. Pero no debemos tenerle miedo al debate. Además, no podemos ni debemos temerle a la llamada “oposición cubana”, la cual no existe y, eso lo sabe perfectamente la Embajada estadounidense en La Habana y las demás embajadas occidentales que promueven de forma sutil la aparición en el escenario político cubano de una tercera fuerza.
      No existe tercera fuerza política e ideológica en Cuba: o se está con el proceso de actualización del modelo cubano o no se está. Digo esto, porque lo fundamental en esta coyuntura actual es meterse de lleno en el apoyo real al proceso de acomodamiento de nuestro modelo, que dicho sea de paso, es un híbrido. Hibrido en el sentido de que existen diferentes formas de propiedad, incluso la privada, aunque tratemos de disminuir y opacar su impacto, pero con eso no ganamos la batalla. Híbrido porque ideológicamente tenemos un marxismo abierto, sano, poco dogmático o menos dogmático que en los años 80. Híbrido porque son mezcladas las formas de pensar y debatir.
      En el fondo, no hay posiciones centristas en la política cubana. Aunque las personas se llamen así, al final responden o no a una de las dos grandes decisiones y posiciones de la actualidad: defender o no la continuidad de la Revolución.
      La Tercera Vía desde la perspectiva doctrinal ha tenido más representantes en Europa que en los Estados Unidos. Por ejemplo, cuando la Unión Europea mantenía su postura hostil hacia Cuba durante muchos años –postura que comenzó a enmendar desde hace tres –exigía a la isla implementar la llamada tercera vía o vía de Anthony Blair. Se decía que los cubanos debían abrirse al pluripartidismo y a la economía social de mercado a través de diferentes planes de desmontajes del socialismo.
      Pero Cuba no ha mordido el anzuelo. Sencillamente, en política, estás de un lado o estás del otro. En los puntos más neurálgicos del socialismo cubano o estás con la actualización del proceso que es lo que más nos interesa a la gran mayoría o estás con los grupúsculos que defienden la vía capitalista al estilo occidental.
      Creo que ahí está la cuestión. No tengamos miedo al debate político.Hay cosas que no se pueden evitar. Una Revolución siempre tendrá su contrarrevolución desde la francesa hasta la bolivariana. Y en el medio quedan los indecisos, los morosos y los supuestos apolíticos, pero esos, de acuerdo a las necesidades del contexto siempre giraran en posición adversa al problema nacional a resolver.
      La actualidad política cubana está matizada porque en 2018 tendremos la continuidad del proceso de cambio generacional dentro de los mandos más importantes del gobierno. A partir de aquí se abrirá una etapa que tratarán de aprovechar los ideólogos de la Tercera Vía, tratarán de revertir las bases de la Revolución. Entonces para nosotros no hay tercera vía, para ellos tampoco; la lucha ideológica continua.
      El futuro liderazgo del país debe saberlo, y debe revolucionarse y reformularse en nuevos escenarios. Esa seguirá siendo la batalla principal en la consolidación de la independencia cubana: mantener la opción socialista saludable, abierta, sostenible, no ya en el discurso, sino en la práctica terrenal.
      * Paul Sarmiento Blanco, es Máster en Ciencias y Profesor Auxiliar de Historia Contemporánea de la Universidad de Holguín.

    • Rafael Turquinauta dijo:

      Señor Carlos Gutierrez. He intentado entender su extensa reflexión, al final creo que hay un error de interpretación sobre lo que es realmente el Centrismo. Pero sobre la descripción que usted hace de esa “sociedad” de obreros felices sin ideológias, es muy parecida al socialísmo utópico, el que como ya se sabe, nunca fue posible, y quedó superado por el marxismo. Por último, ¿qué papel juega en esa historia la amenaza criminal y fagocitaria del imperialismo estadounidense a 145 Km de esa feliz sociedad?

      • Carlos Gutierrez dijo:

        Señor Rafael Turquinauta:

        No pensaba postear más en este artículo, porque he estado divirtiéndome mucho al ver cómo algunos foristas tomaban el rábano por las hojas respecto a mi autoproclamado centrismo (hasta cipayo me dijeron). Pero su crítica hacia mi exposición fue correcta, acertada y respetuosa, y por eso le respondo a usted.

        Si usted lee con cuidado mi comentario verá que lo del centrismo fue sólo una adaptación al pie forzado que puso el Doctor Cañedo. Yo no creo en el centrismo en el sentido de apoliticismo. Eso no existe. En el mundo actual hay que estar de un lado o del otro. Lo que yo critico en el artículo es ese radicalismo crónico, maximalista y panfletario, que inevitablemente conduce a la saturación, el embotamiento y el rechazo en la gran masa de las personas que no viven constantemente en la política, ni de la política, sino en el trabajo y del trabajo. Y abrumados, además, por los muchos problemas (naturales y artificiales), que enfrentamos a diario los cubanos rasos.

        En cuanto al utopismo, no es tal, porque lo que yo propongo se está dando ya aquí y ahora con las cooperativas, agropecuarias o no. Mi propuesta es, simplemente, desconcentrar, descentralizar la gestión de todos o de la mayor parte de los medios de producción, entregando la dirección y gestión de los mismos a quienes los hacen producir, agrupados en cooperativas. Lo que pasa es que ahora eso no está dando los resultados apetecidos porque no se pueden crear sólo algunas diminutas islas de autogestión en un océano de centralización y esperar que florezcan como si fuesen fértiles continentes.

        Estoy seguro que cuando se logre esa autogestión obrera a gran escala (en cualquier país), los conceptos de izquierda y derecha perderán mucho de su afilado sentido actual, porque patrón y empleado se fundirán en la misma persona y nadie se sentirá explotador ni explotado (aunque eso no le convenga a los afiladores políticos profesionales). Ése fue el sentido que yo traté de darle a mi supuesto centrismo. Pero, por desgracia, yo no soy un Cervantes ni un García Márquez. Y quiero decirle que todas las realidades que tenemos hoy, en su momento fueron vistas como una utopía.

        En cuanto a “la amenaza criminal y fagocitaria del imperialismo estadounidense a 145 Km de esa feliz sociedad”, vea que en la parte final de mi comentario yo le reservo al Estado uno de sus roles más importantes; El de ser escudo y espada de la sociedad.

        Y no se preocupe que yo, a pesar de los pesares, soy de izquierda. Sólo que yo soy un izquierdista que piensa con su propia cabeza, que no se traga las cosas sin masticarlas, que no vive de consignas y que ha descubierto que siempre hay más de una manera de despellejar a un gato.

        Saludos.

    • Lily dijo:

      Carlos Gutiérrez, usted ha teorizado mucho pero tiene que aterrizar y ubicarse en las condiciones del proceso revolcionario cubano, con respecto a que el verdadero poder no lo otorga la mera propiedad sino el control real de los medios, he de decirle que son excepcionales los que -teniendo la propiedad- no ejercen el control y por otra parte si no se tiene la propiedad no se puede ejercer el control. Un ejemplo lo tenemos en los propios EEUU ¿Quien ejerce el control del país sino los que tienen la propiedad?

  • Fafi dijo:

    Más periodico viejo que no resuelve nada

  • ANGEL dijo:

    DESDE HACE MUCHO TIEMPO SE ESCRIBIO QUE ¨…LOS HOMBRES VAN EN DOS BANDOS…¨

    EN UN ANALISIS DE UNA SOLUCION TECNOLOGICA PUEDEN EXISTIR DOS, TRES, CUATRO VARIANTES DE SOLUCION Y SIEMPRE DEBERA BUSCARSE LA MAS ECONOMICA Y/O EJECUTABLE. EN LA ESFERA DE LO POLITICO-SOCIAL NO HAY UNA TERCERA POSICION: O ESTAS CON EL SOCIALISMO NUESTRO, CON EL PUEBLO Y CON LA DIRECCION DE NUESTRO PARTIDO, O ESTAS CON EL CAPITALISMO, EL IMPERIO Y SUS VOCEROS TANTO EXTERNOS COMO INTERNOS.

  • Enano dijo:

    En cualquier tema y mucho más en los temas políticos hacer un monologo es muy fácil y mucho más pensado con tiempo y que forma parte de alguna investigación donde se ha tenido todo el tiempo del mundo para elaborar una opinión, lastimosamente estos artículos no cambian nada como decía el amigo Oro , no así un debate público franco entre intelectuales de las distintas corrientes de pensamiento, que ya de hecho estoy diciendo que hay muchas y que lejos esta alguna de tener toda la razón, porque si eso fuera así, hubiese poco por hacer en este campo en el mundo y nada más lejos de la realidad.
    El que se impone mediante un monologo y ya en ese mismo monologo descalifica todo quien piense distinto, sea de donde sea y piense lo que piense, bien poco conseguirá , es muy importante para nuestro país en primer lugar , y para todas las corrientes de pensamiento en segundo lugar, discutir abiertamente de ellas, pues las otras variantes han ido muriendo con la dinámica actual del pensamiento humano , incluso si Ud. hace un programa como la mesa redonda y solo invita a los que opinan homogéneamente eso es aburrido y solo cumple el cometido de ensalzar a los acólitos que cada vez serán menos; ahora si Ud. confronta todas las opiniones sobre el tema, cada quien se verá representado y se originará un debate a mas escala que llegará o se acercará a la verdad , sugiero humildemente a los distintos autores que emiten monólogos extensos y documentados en nuestros medios, inviten a todos esos que se reconoce piensan diferente y logren con sus argumentos y civilizadamente demostrar que su tesis es válida , de ser diferente bien poco va a aportar dichos dilemas teóricos que son más la prueba de una ensoñación edulcorada de un sentimiento individual, que de una tesis probada.
    Sobre la violencia que se lee en estos medios para imponer por la fuerza un pensamiento les recuerdo que nunca en la historia de la humanidad eso se ha conseguido, aunque se haya masacrado a el 37% de la población de un país.
    Y si se ha logrado solo ha durado el tiempo suficiente para que nazca otra generación y ésta ha odiado mucho más su historia y se ha divorciado muchos más de lo que se le trato de imponer.

  • alexis dijo:

    No niego de q existan temores en parte de la poblaciòn cubana con lomq pueda generar un cambio politico en la isla, pero quien obvie el,desckntento con la realidad econòmica del paìs, la situaciòn de la existencia de dos monedas, y una de ellas depauperadas en su valor ante la otra, los bajos salarios q no cubren 15 dias de consumo de una familia cubana y a estas alturas crea q el pueblo se conforma con discursos q otrora abrazaba de manera ferviente, comete un grave error. Ignorar esas realidades es como querer tapar el,sol con un dedo o hacer comomel avestruz. No vendamos el sofà y pensemos en darle respuestas reales a las necesidades del pueblo o alguna amarga sorpresa se llevaràn muchos.

    • Cubanísima dijo:

      Excelente artículo, dejando bien claro que en este país todo el que quiera asumir una posición política tiene que definirse entre la derecha o la izqyuiera, estar en el centro es no querer comprometerse abiertamente .La historia de Cuba nos ha enseñado muy bien de qué lado hay que estar y todo lo que ha pasado cuando los objetivos e intereses, solo responen a una minoría con poder.Por suerte eso lo ha entendido muy bien la mayoría de nuestro pueblo que hace mucho rato entendió que a pesar de problemas y errores cometidos a lo largo de estos años de Revolución, nuestra opción no puede ser otra que la que escogimos en 1959 y que los enemigos de adentro y de afuera pueden venir como lobos vestidos de corderos
      Carlos no hacía falta tanta palabrería para dejar bien claro de qué lado estás.Ciertamente existen en Cuba quienes te acompañan en esta posición, pero por desgracia para los que pretenden restaurar el capitalismo en Cuba no es la mayoría y tendrán que sentarse a esperar que otra cosa se les ocurre, parece que los golpes que se han dado no les han servido para aprender la lección.

Se han publicado 84 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Elier Ramírez Cañedo

Elier Ramírez Cañedo

Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”. En Twitter: @islainsumisa

Vea también