Imprimir
Inicio »Especiales, Salud  »

Viceministra de Salud Pública: El bloqueo impacta todos los niveles de atención médica en Cuba

| + |

La viceministra de Salud Pública, Dra. Carilda Peña García. Foto: Roberto Garaicoa.

La viceministra de Salud Pública, Dra. Carilda Peña García, afirmó este martes que el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, especialmente tras las órdenes ejecutivas adoptadas por la Administración de Donald Trump en 2026, ha agravado las afectaciones que durante décadas ha enfrentado el Sistema Nacional de Salud.

Al intervenir en el programa televisivo Mesa Redonda, la funcionaria señaló que entre marzo de 2024 y febrero de 2025 las pérdidas económicas del sector superaron los 288 millones de dólares. Esa cifra forma parte de los más de 4 183 millones acumulados por el sistema nacional de salud cubano durante más de seis décadas como consecuencia del bloqueo estadounidense.

“Son cifras que equivalen a hospitales sin recursos, consultas suspendidas y tratamientos que no llegan a quienes más los necesitan”, dijo.


Según explicó, las limitaciones repercuten directamente en la aplicación de los protocolos médicos en los distintos niveles de atención. Ello afecta tanto el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas como la realización de estudios diagnósticos, tratamientos especializados y procesos de rehabilitación.

“Hay un impacto en los protocolos médicos que se ejecutan, que están aprobados para la atención médica, tanto en el nivel primario como secundario como terciario, y eso la población lo siente”, aseguró.

Numerosos pacientes con enfermedades crónicas encuentran hoy dificultades para completar de manera integral los procesos de atención que requieren.

“Los enfermos crónicos tienen una consulta de seguimiento, estudios diagnósticos y procesos de rehabilitación. Eso hoy no es posible para todos nuestros enfermos. Esos tratamientos, que pudieran prolongarse para una mejor calidad de vida, hoy no pueden ser”, lamentó.

La funcionaria se refirió también a las afectaciones en la red de consultorios del médico y la enfermera de la familia.

“Las atenciones médicas del plan que se propuso para este semestre es evidente que no lo vamos a poder cumplir”, admitió.

Entre las principales causas mencionó los cortes eléctricos, los problemas de transporte y las dificultades para garantizar el traslado de insumos y recursos básicos hacia las comunidades.

Más de 100 000 pacientes esperan por una cirugía

Doctores cubanos durante una cirugía pediátrica. Foto: Alien Fernández/ Escambray (archivo).

Uno de los temas más sensibles abordados durante el programa fue la situación de las listas de espera quirúrgicas.

La viceministra informó que al cierre de la semana anterior permanecían pendientes de cirugía general 95 555 pacientes, mientras que otras 5 152 personas aguardaban por intervenciones oncológicas.

“Realmente no podemos decir que estamos en cero porque se hacen ingentes esfuerzos, pero todos estos pacientes están por una cirugía”, comentó.

Reconoció además el impacto humano de esta situación: “Para mí, si estoy enfermo y necesito una cirugía, yo soy el primero. Es una prioridad. Y atenta contra la calidad de vida de la persona. Es desesperante realmente saber que tenemos que acceder a un tratamiento y no podamos”.

Los desafíos para garantizar la hemodiálisis

Ha sido necesario hospitalizar a pacientes que viven lejos de los centros asistenciales y carecen de transporte para desplazarse regularmente. Foto: Archivo CD.

Otro de los programas particularmente afectados es la atención a pacientes con insuficiencia renal crónica. Actualmente, 2 888 cubanos reciben tratamiento hemodialítico, una terapia altamente dependiente de insumos, agua y equipamiento especializado.

La viceministra explicó que una de las medidas adoptadas para sostener el servicio ha sido incrementar el reúso de los dializadores. Sin embargo, aclaró que se trata de un procedimiento complejo que exige recursos adicionales y una elevada preparación técnica.

“Eso pareciera decirlo así fácil, pero necesita personal, necesita recursos desde el punto de vista de la descontaminación y de la desinfección”, señaló.

A las limitaciones de insumos se suman las afectaciones provocadas por los cortes eléctricos y las dificultades con el suministro de agua, elementos imprescindibles para garantizar el funcionamiento de las unidades de hemodiálisis.

Según explicó Peña García, esta situación ha obligado a adoptar medidas extraordinarias para asegurar la continuidad de los tratamientos. En algunos casos, incluso, ha sido necesario hospitalizar a pacientes que viven lejos de los centros asistenciales y carecen de transporte para desplazarse regularmente.

Vacunas y programas de prevención bajo presión

Una enfermera muestra a una niña un vial con la vacuna cubana anticovid Soberana 02, agosto de 2021. Foto: Ramón Espinosa/ AP (archivo).

La viceministra alertó sobre los riesgos que enfrenta el programa nacional de inmunización, considerado uno de los principales logros de la salud pública cubana. Recordó que gracias a la vacunación sistemática el país ha logrado eliminar o mantener bajo control numerosas enfermedades transmisibles.

“Todos nosotros conocemos que en Cuba hay un grupo de enfermedades que están eliminadas y otro grupo está controlado, y ahí entran nuestras vacunas”, afirmó.

No obstante, explicó que las restricciones derivadas del bloqueo dificultan cada vez más la adquisición de materias primas, equipamiento y recursos financieros necesarios para sostener la producción nacional de vacunas.

“Para producir en Cuba hay que tener materia prima. Para producir en Cuba la industria tiene que tener energía, tiene que tener agua y tiene que tener trabajadores”, señaló.

A estas dificultades se suman los obstáculos para realizar pagos internacionales y las presiones ejercidas sobre proveedores y entidades financieras.

Al referirse a la complejidad de garantizar el acceso a estos insumos, resumió: “Si no está el dinero sonando en la alcancía, no está la vacuna”.

Según advirtió, estas limitaciones ponen en riesgo la capacidad del país para preservar los resultados alcanzados en el control y prevención de enfermedades transmisibles.

Diagnósticos limitados y deterioro de infraestructuras

Las restricciones también repercuten en los programas de diagnóstico temprano de enfermedades y en el funcionamiento cotidiano de las instituciones sanitarias.

Peña García explicó que actualmente existen dificultades para producir varios diagnosticadores desarrollados por la industria nacional, entre ellos pruebas esenciales para la detección precoz del cáncer.

“Los diagnósticos de sangre oculta en heces fecales, que son tan importantes para el diagnóstico de cáncer de colon, hoy no los tenemos”, informó.

La funcionaria llamó además la atención sobre problemas relacionados con la infraestructura hospitalaria y los servicios de apoyo indispensables para la atención médica.

Según señaló, algunas instituciones presentan dificultades con los ascensores destinados al traslado de pacientes graves.

“Hoy es una realidad que hay instituciones nuestras que no tienen el ascensor para pacientes graves”, afirmó.

A ello se suman afectaciones en sistemas de lavandería, mobiliario, equipamiento médico y mantenimiento constructivo. “Es evidente que lo que usted no repara, pues se va deteriorando”, comentó.

Hogares maternos y de ancianos 

Hogar Materno “La Esperanza del Mundo”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate (archivo).

Las limitaciones económicas impactan igualmente a instituciones sociales bajo responsabilidad del Ministerio de Salud Pública, como hogares maternos y hogares de ancianos.

En referencia a los hogares maternos, la viceministra reconoció que existen dificultades para garantizar los requerimientos nutricionales de las gestantes que permanecen ingresadas en estos centros.

“La nutrición de nuestras gestantes en los hogares maternos hoy tenemos que decir que no es lo que realmente se requiere”, expresó.

Asimismo, señaló que los hogares de ancianos enfrentan limitaciones para desarrollar actividades destinadas a preservar las capacidades cognitivas y funcionales de los adultos mayores.

Según explicó, estas carencias afectan la calidad de vida de una población cada vez más envejecida. “Todo eso va en contra de la calidad de vida de una población evidentemente envejecida”, afirmó.

Una “reingeniería” para sostener los servicios

Frente a este escenario, Peña García aseguró que el sector ha debido emprender una profunda reorganización de sus procesos y recursos, que definió como una verdadera “reingeniería del Sistema Nacional de Salud”.

“Constantemente tenemos que estar buscando cómo darle solución a problemas que van apareciendo”, explicó.

La viceministra subrayó que todas las decisiones adoptadas parten de una premisa fundamental: preservar la red de servicios existente.

“Estas medidas de reingeniería tienen una premisa fundamental: no cerrar ninguna unidad”, afirmó. En ese sentido, destacó que “nosotros no hemos cerrado ningún hospital y ningún policlínico”.

La reorganización incluye la regionalización de determinados servicios, la optimización de las tecnologías disponibles, el fortalecimiento de la medicina natural y tradicional y el desarrollo progresivo de la telemedicina.

Al referirse a esta última modalidad, destacó que permite ampliar el acceso a consultas especializadas pese a las limitaciones existentes.

“Los médicos cubanos aprendimos tocando al paciente. Pero hoy esta posibilidad de intercambiar el conocimiento es una realidad”, señaló.

Solidaridad, cooperación y compromiso de los trabajadores

Una enfermera atraviesa un terreno de pelota improvisado para llegar al hospital provincial Comandante Pinares en San Cristóbal, Artemisa. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate (archivo).

La viceministra destacó el apoyo recibido desde gobiernos locales, organismos, formas de gestión no estatal, cooperativas y productores agropecuarios para sostener el funcionamiento de los servicios de salud.

Entre las contribuciones mencionó el apoyo al transporte de personal sanitario, las donaciones de sistemas fotovoltaicos y el suministro de alimentos destinados a hospitales, hogares maternos y hogares de ancianos.

“A veces desde el anonimato, campesinos, productores y cooperativas se han hecho cargo de un grupo de nutrientes que son necesarios”, reconoció.

Peña García resaltó igualmente la respuesta de los trabajadores del sector, quienes han asumido múltiples transformaciones organizativas para garantizar la continuidad de la atención médica.

“Los trabajadores nuestros del sector, cada vez que le hemos planteado una adecuación, un movimiento o una nueva forma de enfrentar la prestación de los servicios, lo han hecho con interés, con valentía y aportando soluciones”, afirmó.

Alerta ante el verano y el riesgo epidemiológico

En la Mesa Redonda de este martes, la viceministra alertó sobre los riesgos epidemiológicos asociados a la temporada de verano, especialmente por el incremento estacional de enfermedades transmitidas por vectores como el dengue y otras arbovirosis.

También llamó la atención sobre diversos problemas ambientales que favorecen la proliferación de estas enfermedades, entre ellos la acumulación de residuos sólidos y los salideros de agua.

Según explicó, las dificultades energéticas y los cambios en las dinámicas de convivencia derivados de la situación actual también pueden incrementar los riesgos sanitarios.

“Hoy el problema de la electricidad hace que tengamos que buscar otras maneras de relacionarnos y eso nos pone en un elevado riesgo para la transmisión de enfermedades”, reflexionó.

Panorama epidemiológico complejo en las Américas: Cuba mantiene vigilancia activa

La viceministra de Salud Pública, Dra. Carilda Peña García, actualizó este martes en la Mesa Redonda el escenario epidemiológico regional y nacional, con énfasis en la circulación de los cuatro serotipos del dengue, la reemergencia de la fiebre amarilla, el preocupante comportamiento del hantavirus y el brote de ébola en África.

“Hoy la región tiene dengue. El dengue es una enfermedad endémica en nuestro país”, afirmó la viceministra, quien precisó que, aunque según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) no debería ser un año epidémico para la región, circulan los cuatro serotipos del virus.

“Si circulan los cuatro serotipos, evidentemente cuando uno tenga la predominancia en el cuadro de salud nuestro, pudiéramos tener brotes localizados de la enfermedad. Si no hacemos un grupo de acciones, podríamos tener una epidemia”, comentó.

En cuanto al chikungunya, la vicetitular señaló que Cuba ya atravesó lo que hoy vive la región: un incremento de casos durante el primer semestre del año, con epidemias que contradicen el comportamiento histórico.

“Hay una patología que tenemos que vigilar mucho, mucho, mucho: la fiebre amarilla”, advirtió Peña García. Explicó que se trata de una enfermedad “muy letal” que, desde 2024, ha mostrado una reemergencia en zonas no selváticas, con brotes y muertes en cuatro países con los que Cuba mantiene intercambio: Bolivia, Perú, Brasil y Venezuela.

Sobre el hantavirus, la viceministra recordó que, a partir de la situación del crucero, la enfermedad volvió a estar en el centro de la vigilancia. Si bien en Cuba no se ha detectado el roedor vector principal, la OPS y la OMS reportan hasta el mediodía de hoy 240 casos en el mundo en lo que va de 2026, con 61 fallecidos (25 % de letalidad) y casos activos en 22 países.

“Nosotros hasta hoy no hemos encontrado, no hemos detectado el vector de esta enfermedad, el roedor que es su vector de elección”, aclaró, aunque subrayó que en el caso del crucero hubo una forma de transmisión diferente.

La Dra. Peña García también se refirió al ébola, enfermedad que “los cubanos conocemos bien” y ante la cual, recordó, “hicimos hazaña con nuestros valientes profesionales de la salud” hace varios años.

“Hoy este brote es el brote número 17 que se estudia. Tiene un total de 555 casos confirmados, 93 fallecidos, lo que hace una letalidad del 17 %”.

El caso diagnosticado en la República Democrática del Congo, sumado a la presencia del virus en Uganda y un caso importado en Alemania, han “revolucionado la vigilancia epidemiológica nuevamente”.

Cuba activa sus sistemas de vigilancia en puertos, aeropuertos y atención primaria

Un miembro de una brigada de fumigación contra el mosquito que produce el dengue. Foto: Archivo

Ante este complejo panorama internacional, la viceministra informó que se han alistado los recursos humanos en puertos, aeropuertos y marinas para la detección precoz de viajeros procedentes de zonas de riesgo.

“Nuestro sistema, que desde el paso del COVID lo hemos mantenido, nos permite hasta hoy —después de esta alerta— haber identificado cuatro personas que de alguna manera han pasado cerca del lugar. Esas personas se vigilan”, detalló.

Además, advirtió que la atención primaria de salud está activada y llamó a la población a acudir ante cualquier síntoma: “Ante cualquier signo o síntoma de estas enfermedades, acudan con emergencia a cualquier médico”.

Situación interna: dengue bajo control

En el ámbito nacional, la viceministra explicó que la enfermedad diarreica aguda tiene un comportamiento “normal para el periodo”, aunque llamó la atención sobre los menores de un año y los ancianos, “que con solo una diarrea sin hidratación adecuada pueden agravarse y fallecer”.

“En cuanto a las infecciones respiratorias agudas, estamos muy por debajo de años anteriores”, aseguró, aunque insistió en mantener la vigilancia ante la circulación de múltiples virus.

Sobre el síndrome febril inespecífico —puerta de entrada al sistema de vigilancia epidemiológica—, precisó que Cuba muestra un corredor endémico en zona de seguridad y éxito, con un ligero incremento a partir de las semanas 19 y 20.

“No estamos en una epidemia, no estamos en un brote, no estamos en un alza. Hay dos provincias, Santiago y Guantánamo, zona caliente, con transmisión localizada. Pero Cuba va a tener siempre casos de dengue porque es una enfermedad endémica”.

Actualmente, Guantánamo es la única provincia en zona de alarma dentro del corredor endémico. El resto del país, y la nación en su conjunto, se mantiene en seguridad, con una tasa de casos sospechosos de dengue “muy baja, en zona de éxito”.

“No debemos tener una epidemia de Chikunguña —concluyó—. La población ya conoce los síntomas y los diferencia. Podemos tener brotes localizados porque circula el virus, pero nos mantenemos en vigilancia”.

Cuba mantiene la lucha antivectorial

La directora nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial, Dra. Madelaine Rivera Sánchez, informó que, pese a las dificultades económicas y el recrudecimiento del bloqueo, el país cuenta con abate e insecticida suficiente en todas las provincias para enfrentar el período de mayor incidencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, Zika y Chikunguña. Sin embargo, reconoció que el tratamiento adulticida intradomiciliario —conocido como fumigación— se ha visto afectado por la falta de combustible en varios territorios.

“Como ya ha explicado la viceministra, el principal problema de nosotros es poder bajar los niveles de infestación del mosquito de dengue y Zika, que es el principal transmisor”, comenzó la especialista, refiriéndose al Aedes aegypti.

La Directora explicó que, a partir de la semana 20 y durante el mes de mayo, se reajusta el plan de enfrentamiento a las arbovirosis, estableciendo un nivel de acciones de control para llegar al período más complejo, que no es mayo ni junio, sino “agosto, septiembre, octubre”.

“El período más complejo y también esto mismo de las vacaciones, el calor, la humedad —detalló—. Hay una serie de factores que inciden. Hacemos un nivel de acciones que nos permita llegar a ese período con una situación un poco más favorable”.

Como primera medida del plan, señaló la necesidad de llegar con abate a todos los universos urbanos más complejos del país. Una estratificación de riesgo por territorios permite priorizar las manzanas donde no puede faltar este larvicida.

“Decidimos también en mayo-junio poderle llegar con abate a todas las viviendas del país”.

Precisó que una tonelada de abate cuesta 1 556 dólares y que Cuba utiliza aproximadamente 900 toneladas al año. “A pesar de las dificultades económicas y de la situación que tiene el país, contamos con el abate suficiente en todas las provincias y contamos con el insecticida suficiente”, afirmó.

El abate, explicó, permite controlar la fase larvaria del mosquito, “que es la más fácil de controlar”. Tiene una permanencia de tres meses en los depósitos de agua y una durabilidad mayor, por lo que pidió a la población conservarlo en los depósitos y no botarlo al cambiar el agua.

La Directora Nacional aportó una cifra reveladora: el 67 % de los focos del mosquito se detecta en depósitos de almacenamiento de agua. De ellos, el 47 % se encuentra en los tanques bajos, esos que están al nivel del suelo dentro o fuera de las viviendas.

“Los tanques elevados se convierten además en focos generadores de mosquitos”, advirtió, y llamó a la población a eliminar todos los criaderos posibles: “Cualquier latica que veamos en la calle, la viramos, porque si contiene agua a partir de la situación de la lluvia, es una larva menos, es un mosquito menos que llega adulto. Y ese mosquito adulto es el peligroso”.

Si bien el abate está garantizado, la fumigación intradomiciliaria —el tratamiento adulticida que la población conoce como “la fumigación”— enfrenta serias limitaciones.

“Nosotros previmos poderle llegar en los meses de mayo o junio al menos dos veces a todos los universos urbanos y las manzanas más complejas del país, a partir de que contamos con el equipamiento —las bazucas— y contamos con el insecticida, pero no ha sido posible llegarle a todo por la situación que conocemos con el tema del combustible”.

La funcionaria detalló que provincias como La Habana, Granma y Pinar del Río han podido mantener, en alguna medida, un nivel de equipos realizando tratamientos en manzanas de riesgo o con movimiento de casos febriles. “Prácticamente el resto de los territorios del país no ha podido hacerlo”, admitió.

Rivera Sánchez evidenció el impacto del recrudecimiento del bloqueo: una tonelada de abate cuesta 1 556 dólares, pero una tonelada de insecticida cuesta 13 200 dólares. Además, cada bazuca —el equipo pesado para fumigación— tiene un valor de 1 300 dólares.

“Nosotros gastamos alrededor de entre 60 y 80 toneladas de insecticida al año para poder controlar una situación compleja como la que tuvimos el año pasado con Chikunguña y el antepasado con oropouche”, señaló.

A pesar de estos costos, aseguró que hoy el país cuenta con todos los recursos para enfrentar la situación, y destacó el apoyo de la industria nacional, que ha producido un insecticida de alta efectividad para tratamientos en hospitales y centros priorizados, actualmente en distribución.

En medio de las limitaciones, la directora anunció una innovación que podría reducir costos y minimizar el impacto ambiental. Inspirados en las indicaciones del presidente y del Ministerio de Salud Pública, se están realizando estudios pilotos en todas las provincias para adaptar las bazucas y sustituir el petróleo por agua.

“Esto lo estamos haciendo en estudios pilotos hoy en todas las provincias del país. La intención es poder llegarle a todo el universo. Las pruebas hasta este minuto han dado muy altas efectividad, con muy buena aceptación de la población porque no hay humo, no te llenan el piso de petróleo, y además reduce la contaminación al medio ambiente”.

Añadió que se prevé que las nuevas bazucas que lleguen este año ya incluyan este aditamento.

A pesar de las dificultades —el bloqueo, la falta de combustible, las limitaciones económicas—, la Dra. Rivera Sánchez insistió en que el colectivo de vectores no se ha detenido.

“A pesar de toda esta situación y a pesar del combustible, nosotros no nos detenemos. Estamos buscando, como parte de las indicaciones del presidente y del propio Ministerio de Salud, la incorporación de innovaciones que permitan reducir costo”.

Promoción de salud en tiempos de bloqueo: el autocuidado y la higiene como escudos frente a un contexto adverso

Portal Miranda visita salas de Neurología, Medicina Interna y Respiratorio en hospitales santiagueros tras profundas reparaciones estructurales. Foto: José Ángel Portal/ Facebook.

El director de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades, Dr. Pablo Feal Cañizares, llamó este martes en la Mesa Redonda a fortalecer la autoresponsabilidad y el autocuidado en los hogares cubanos como herramienta fundamental para proteger la salud, ante un contexto marcado por el calor, las lluvias, la crisis socioeconómica, los apagones y el recrudecimiento del bloqueo.

“Estamos sufriendo cotidianamente las consecuencias de estar en una isla, acostumbrados a este calor, las lluvias, los futuros ciclones que puedan aparecer, además de los problemas de la coyuntura socioeconómica actual y la situación ambiental que esto genera”, afirmó el especialista.

Pero ante ese hecho adverso, subrayó, “también tenemos que protegernos a nuestra salud”. Y explicó que la salud no solo es el resultado de todas esas condiciones externas, sino que “tiene mucho que ver la autoresponsabilidad y el autocuidado que las personas y las familias puedan aportar, a pesar de ese contexto desfavorable”.

“Uno de los elementos básicos principales que debemos estar trabajando es una palabra clave: la higiene”.

El director insistió en que, aunque existen factores ambientales y estructurales que escapan al control de la familia, cada persona puede actuar sobre su vivienda. “Si logramos tener una higiene adecuada en nuestras viviendas, estamos manteniendo allá afuera esos problemas ambientales”, sentenció.

En particular, señaló dos aspectos esenciales de la vida cotidiana estrechamente vinculados con las enfermedades mencionadas por la viceministra —las enfermedades diarreicas agudas y las afecciones en niños pequeños y adultos mayores—: el agua y los alimentos.

Sobre el agua, el Dr. Feal Cañizares fue claro: hay que lograr tener agua segura. Reconoció que el agua que llega a los hogares está clorada, pero recomendó medidas adicionales.

“Si tenemos la probabilidad de adquirir el hipoclorito en la farmacia, porque está, porque lo podemos obtener, o tenemos condiciones o posibilidades de hervirla si no hay otra opción. Son medidas que en la vivienda, con las

El especialista abordó uno de los problemas más sensibles para la población cubana actual: los apagones y la dificultad para conservar los alimentos.

“Sufrimos los apagones, la situación de cocinar. Por tanto, cocinar una cantidad adecuada de alimento para que tengan una conservación adecuada y un uso lo más rápido posible evitaría que esos alimentos pudieran descomponerse y poder entonces afectar la salud de las personas”.

En sintonía con lo expuesto por la Dra. Madelaine Rivera Sánchez, el Dr. Feal insistió en la importancia de los entornos ordenados y el autofoco familiar.

“No solo la higiene, sino también mantener los entornos ordenados —explicó—. Si dentro de la vivienda no tenemos criadero de mosquito, entonces es menos probable que el mosquito nos esté picando y que podamos transmitir una enfermedad. Eso depende de la familia, de que funcione el autofoco”.

Aunque las infecciones respiratorias agudas no representan hoy un problema, el director advirtió que “podrían acompañarnos en algún momento del verano”. Por eso, llamó a retomar las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19.

“Si tenemos síntomas respiratorios, no salir a la calle, no ir al lugar donde haya aglomeración de personas, usar el nasobuco si tenemos necesidad de salir. Son elementos que pudiéramos seguir aplicando en este momento en la vida”.

El galeno alertó también sobre los accidentes, “uno de los problemas de salud más frecuentes en el verano”, relacionados con playas, ríos, automóviles y motos.

“El alcohol, el consumo de tabaco, de manera general las drogas, es un fenómeno al que también hay que ponerle medios”, advirtió. Y enumeró medidas concretas: “El uso del casco para los que montan moto, el cinturón de seguridad, pueden evitar la aparición de este grupo de eventos”.

Finalmente, el Dr. Feal Cañizares se refirió a los peligros del verano asociados al sol: las radiaciones solares intensas y la deshidratación.

“Mantenerse hidratado, no estar bajo el sol en determinadas horas, son también medidas que la población puede tomar cuando vayan a la playa, a los ríos, anden de excursión o caminando, sobre todo en horarios de mucho sol”.

“Estamos en un contexto difícil —dijo—, pero la salud también depende de lo que hagamos en nuestra casa, con nuestras manos, con nuestra responsabilidad. La higiene, el orden, el agua segura, los alimentos bien conservados, evitar los criaderos de mosquitos, cuidarnos del sol y de los accidentes: todo eso está a nuestro alcance. No nos detengamos”.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director General de IDEAS Multimedios y del portal web Cubadebate, el sitio Fidel Soldado de las Ideas y del programa de la Televisión Cubana "Mesa Redonda". Dirigió otras publicaciones cubanas como Somos Jóvenes, Alma Mater y Juventud Técnica. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez en TV en 2018. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. En Twitter: @RandyAlonsoFalc

Oscar Figueredo Reinaldo

Oscar Figueredo Reinaldo

Director de Creación de Contenidos de Ideas Multimedios. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2015. Periodista del programa televisivo Mesa Redonda y Cuadrando la caja. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómezen 2024. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Contacto: oscar@ideasm.cu En Twitter: @OscarFigueredoR

Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Periodista cubana. Máster en Relaciones Internacionales. Subdirectora de Cubadebate de 2019 a 2021. Reportera en el periódico ¡ahora! de 2010 a 2012. Graduada de Periodismo de la Universidad de Oriente. Twitter: @ddoimeG

Vea también