No te pierdas esta crónica: Nadie te dará su almuerzo

Carlos Manuel Álvarez, uno de los jóvenes cronistas de CubaDebate.
Qué les puedo contar, foristas, las cosas han cambiado. Saben quién soy. Saben que me llamo Carlos y que tengo 22 años. Que estudio algo y que hago mis cosas, un par de artículos a la semana, nada del otro mundo. Sé que les parezco joven, pero no es así. Bueno, con razón les digo que las cosas han cambiado. Es una señal de que empiezo a envejecer.
De repente te percatas de que nada es igual, pero tienes que seguir con esa carga. Hace par de semanas salí de La Habana, iba para el Victoria de Girón. No tengo que decirles, ustedes saben lo que es el Victoria de Girón: el estadio de Matanzas. Lo que no saben es que en ese estadio eché yo buena parte de mi adolescencia y casi todas mis ilusiones.
Pues como decía fui hasta el intermitente de Alamar y me puse a esperar una guagua. Esperé cerca de media hora y no pasaba ninguna. Al rato paró un taxi de esos de los modernos, justo delante de mí. Otra gente le había hecho la seña pero en lo que el chofer frenó yo me adelanté y logré clasificar. El de la seña era un hombre, si hubiera sido una mujer le habría dado paso, pero como no era una mujer hice de oídos sordos y me senté. El hombre se quedó refunfuñando y diciendo sandeces en voz baja. No tuvo valor para encararme. Milagro, porque yo soy flaco, bastante escuálido, mi cara es una cara de cobarde o de no andar metiéndose en líos, y la gente aprovecha y a cada rato se lanza y prueba fuerzas. A veces les doy paso y a veces me pongo en mis trece. Es así, como un juego de naipes. Hay que saber cuándo soltar y cuándo recoger.
El chofer me dijo que eran veinte pesos. Le pagué con tres billetes de a cinco y cinco de a uno, no tenía más nada. Me miró con cara de pocos amigos pero enseguida se relajó. Parece que algo en mí le atrajo porque cerca de Tarará me preguntó hasta dónde yo iba. En el taxi había otras tres personas. ¿Conmigo?, le dije. Sí, contigo. Hasta Matanzas, dije, a ver la pelota. Quién juega hoy, dijo. Matanzas-Artemisa, dije. El chofer vestía elegante. Bueno, su carro era un Peugeot moderno. Tenía porte de vivir en Varadero, o en alguna zona residencial.
Andaba cerca de los cincuenta. Unas pocas canas le adornaban la cabeza. Le quedaban bien, ciertamente, le daban un toque interesante. Y su cara no era la cara demacrada de un chofer, era la cara despejada de un ingeniero o de un abogado. Quizás, pensé en ese momento, fue abogado o ingeniero en alguna etapa de su vida, esas cosas suceden en Cuba. Los ingenieros manejan carros y ganan su dinero, es normal. ¿Y a ti te gusta la pelota?, preguntó. Los otros pasajeros miraron extrañados. A mí sí, por qué. No, porque no lo aparentas. Los pasajeros echaron a reír. Decidí no contestar, el tipo me estaba jodiendo. Pero no le faltaba razón. Tengo muchos pelos en la cabeza y en la barba y ando por la vida como bobeando. No tengo pinta de que me guste la pelota. Tengo pinta de que me guste Tolkien o Deep Purple, pero no me gustan las cosas raras.
Me gusta la pelota, y aunque no me gusta el dominó ni el ron, bailo casino y les mando poemas a las mujeres. Es toda una técnica. Hay que saber qué poema va con cada mujer. No puedes enviarle un poema de Benedetti a una niña avispada y uno de Bukowsky a una tonta. En verdad no debes enviarle poemas de Benedetti a nadie. Perdónenme los latinoamericanos, pero el tipo es insoportable. Bueno, no debo hablar así. Ya se los dije, las cosas han cambiado.
Cuando yo estaba en décimo grado e iba al Victoria de Girón mi poeta preferido era Benedetti. El uruguayo me revolcaba, pero no daba resultado. A las mujeres hay que entrarle con algo más fuerte. Tampoco Bukowsky, claro, era un decir. Bukowsky las ahuyenta y no es menos insoportable que Benedetti, aunque viene mejor con los tiempos que corren. Y tiene, además, un poema sublime. Empieza así: There is a blue bird in my heart that wants to get out. Eso quiere decir que el hombre tiene un pájaro azul en su corazón y que el pájaro quiere salir. Es una metáfora, no vengan con el chiste. Después dice que su canto, el canto del pájaro, es tan tierno como para hacer llorar a un hombre, pero que él, Bukowsky, no llora. Y termina preguntándote: ¿Lloras tú? Eso me tumbó, el tipo se te para de frente y te pregunta si eres capaz de llorar. Pero no es, evidentemente, un poema que yo pueda hacer mío, porque el pájaro es azul, si fuera verde tal vez, o marrón, pero como es azul la gente enseguida va a salir con que yo soy industrialista, y nada más lejos de la verdad. Nunca le he ido a Industriales ni le iré, pero si lo buscan verán que el poema es un tronco de poema. Sí, foristas, búsquenlo. Es un poemazo. Si lo buscan y lo leen no me podrán decir que no.
***
Una hora demoró el taxi de La Habana a Matanzas. Me dejó en el Viaducto. Del Viaducto al estadio hay todavía varios kilómetros. Loma arriba. Matanzas está llena de lomas, eso es lo que no me gusta de la ciudad. Eso y que un día, así, sin más, tuve que irme de ella porque se me acababa el preuniversitario y era hora de seguir. ¡Qué farsa eso de seguir! Yo me hubiera quedado en la vocacional toda la vida. De ahí se veía la bahía y las luces de la noche. Ese es mi único paraíso y mi única patria. Suena cursi, pero es real.
Subí dos cuadras por la calle Contreras y esperé la 19. Antes, por suerte, paró una ruta de empleados de no sé dónde, que pasaba cerca del estadio, y en eso mismo me fui. Este chofer sí tenía aspecto de chofer, es decir, un tipo centrado en su timón y con miles de ideas bien fuertes dentro de su cabeza. Llevaba puesta la radio. Yo no soporto la radio. Si hay algo que no me gusta son los malditos programas de participación. Solo comparado con el rechazo que me provocan los retratos de época. Hay quien los ve hermosos, pero a mí me parecen horribles. No he visto mucha pintura, es cierto, tampoco muchos originales, no he ido ni a Bellas Artes, pero todas las mujeres de antes eran gordas y rosadas. No hay una sola que sea por lo menos normal. No, todas obesas y rechonchas y con tremenda sonrisa a todo lo largo y ancho de sus caras de damas respetables. Esa sería una buena pregunta. ¿Por qué los pintores de cámara solo retrataban a mujeres gordas? Bueno, debe ser porque las tipas comían mucho. No les faltaba nada, supongo. Lacayos, manjares, amores prohibidos. Todas esas condesas eran unas zorras. Tenían su marido pero se enamoraban de los artistas. Así le pasó a Goya, por ejemplo. No es que yo sepa mucho de Goya, pero hace poco tuve que estudiarlo. Esos chismes siempre le interesan a uno. Es lo que más se saca de la universidad. Chismes históricos, chismes actuales, chismes del profesor, chismes del alumno. Nadie escapa. Ni los peloteros. ¡Mira que en la universidad se habla de los peloteros! Bueno, en todos lados.
Detrás de mí, en la ruta de no sé dónde, iban dos tipos hablando de Víctor Mesa. Que si visitó a cada uno de sus jugadores para ver el estado en que viven, que si el hombre es un líder, que puede ser un líder pero es un payaso y a mí no me gustan los payasos, que puede ser un payaso pero lo que importan son los resultados, que qué tú hablas si hace veinte años Matanzas no hacía nada y mira cómo está, que sí pero que no y que mejor cállate la boca que ahora el estadio se llena y antes parecía un cementerio. Sí, es cierto. El estadio está lleno, abarrotado. No lo reconozco. Lo pintaron incluso. No me gusta mucho el color, un rosado que no expresa demasiado pero que quizás era el único lote de pintura que había en la provincia. Hay carteles por todas partes. Esos carteles me abruman, foristas.
No me dicen absolutamente nada. Pero no quiero parecer pedante. A alguien le debe decir algo y eso lo justifica. ¡Cocodrilos al combate! Parece una consigna de tiempo de guerra. Nada que tenga que ver con el deporte, y menos en tiempo de paz. Lo que sí me gustan son las gigantografías, o las fotos de la entrada. Pude ver el rostro de Lino Betancourt, un pelotero que había imaginado pero que no sabía cómo era y que según parece tenía su estilo, aunque tampoco podría asegurarlo. Me siento por la banda de tercera. Puedo sentarme detrás de home, ya tengo credencial de prensa. Se los dije, las cosas han cambiado. No deja de ser irónico. Puedo llegar a los estadios y sacar mi pasaporte y pasar como si fuera mi casa, pero para qué, no tiene caso, mi estampa no es tampoco la de un periodista deportivo.
Los periodistas deportivos son lo más antideportistas que hay. Echan barriga y teorizan. Yo puedo parecer un lector de Tolkien, pero juego varias cosas y no lo hago del todo mal. Una vez hasta pisé la grama del Victoria. Me faltaba poco para graduarme del preuniversitario y nos llevaron a disputar un play contra los profesores. Jugué de segundo bate y cubrí el left. Di hasta un triple, me robé el home y no hice errores. Me vestí de héroe, aunque hubo quien lo hizo mejor que yo. Las muchachas nos aplaudían. Los amigos también. No guardo en toda mi vida un recuerdo más feliz. Lo puedo jurar. Terminamos tocando una conga y todo el mundo moviendo la cintura. La noche cayó y nosotros ahí. Qué de risas y de gritos y de felicidad. Era increíble estar vivos y estar en aquel lugar y habernos encontrado justamente nosotros: los matanceros y los cubanos y los habitantes de este mundo más estelares de toda nuestra generación. Ese día, que yo recuerde, nadie se sentó detrás de home. Lógico, debe ser terrible ver un partido detrás de esas mallas. Como si fuera un fotograma. Las jugadas cuadriculadas, por recortes. ¡Ni muerto saco yo una credencial y me siento ahí!, donde se sientan los tipos importantes. No es que esté mal ser un tipo importante, pero solo cuando se pasa de los cuarenta años. Cuando se tiene poco más de veinte, aparentar privilegios resulta patético. Y al final te desinflas. Además, si fuera una credencial para el Capri, valdría la pena, pero los estadios en Cuba cuestan un peso, hasta yo puedo costearlos.
Por eso me siento en la banda de tercera. Siempre me sentaba por aquí. Pero antes no había tanta alegría. El estadio parecía no un cementerio, sino una funeraria, que es peor. Venían alrededor de doscientas personas, no muchas más. Hay quien va a los parques, hay quien va al cine, hay quien va al mar y hay quien va al estadio. Suceda lo que suceda. Por aquella época, año 2005 ó 2006, Matanzas no ganaba ni treinta partidos, pero una banda de viejos fumadores de tabacos, y nosotros, estudiantes fugados de la escuela, siempre estábamos ahí. Tarde por tarde. Noche por noche. Madrugada por madrugada. La cobradora de la puerta ni nos paraba. Sigue siendo la misma, quizás con un poco más de canas, pero ya no se acuerda de mí.
***
Qué quiénes éramos nosotros. Yo y unos socios que ahora estudian Ingeniería. Son la gente más graciosa y más noble que he conocido en mis 22 años. Todavía no he visto a nadie igual. Pero claro, es imposible. Las cosas inevitablemente han cambiado. Aquellos muchachos se levantaban por la noche y te prendían candela en los dedos de los pies. ¿Les parece cruel? Las becas son así. A mi nadie me hizo eso, por supuesto. Siempre he intentado estar entre los que joden, no en los jodidos. Bueno, esos mismos muchachos después te ofrecían la pomada para que te curaras, pero si el día de la visita nadie te llevaba comida ellos te daban su almuerzo, o por lo menos una parte. A medida que crezcas nadie te dará su almuerzo.
Eso es algo, foristas, que hay que saber. Nadie te dará el almuerzo como lo daban mis socios del preuniversitario. Te lo ofrecían y luego se olvidaban. No eran conscientes del acto. Y luego en la madrugada te lanzaban encima una cubeta de agua fría y tenías que poner a secar el colchón y dormir en la tabla y asunto cerrado. Las becas, como la vida, pueden ser crueles, no lo niego, pero yo no he conocido un sitio mejor. Una vez el baño se aglomeró. La gente iba llegando y nadie llevaba jabón. Éramos como veinte, después como treinta, y nadie con jabón. Todo el mundo esperaba por el otro. Llegamos a vivir en ese grado de comunismo. ¿Y saben cómo se llamaba la escuela? Carlos Marx, foristas, la escuela se llamaba Carlos Marx. Sin palabras.
Pues ese mismo día nos bañamos con agua nada más y de ahí salimos para el estadio. Éramos alrededor de ocho. De la vocacional al Victoria de Girón no hay más de dos kilómetros. Y si se atraviesa el cementerio San Carlos, se llega más rápido. Cruzamos las tumbas, los panteones, los nichos sin nombre y salimos a la calle. Casi de madrugada regresamos, con otra derrota arriba, naturalmente, y en el viaje de vuelta a alguien se le ocurrió -a mí no, como se supone- que nos lleváramos un cráneo de los que estaban dispersos sobre la tierra. Porque allí, en un cementerio tan respetable, había cráneos cuya única paz era la paz de la luna, sin dudas el más tremebundo de los descansos. Si yo fuera un muerto, me habría gustado que varios muchachos fastidiosos me llevaran consigo y me salvaran de aquella obstinada intemperie. Sin embargo, puedo entender que a alguien le parezca un sacrilegio. Que lo es, no digo yo si lo es, pero fue exactamente lo que hicimos. Nos llevamos no un cráneo, sino dos. Y los jodedores de la beca le pusieron nombre a cada calavera. Qué nombres, foristas. Wisin, la del occipital hundido. Y Yandel la más cabezona. Creo que un día fueron hasta al estadio y todo. Dormían con nosotros. Se bañaban con nosotros. Estábamos enfermos, o medio muertos. Aquello nos parecía normal. Hasta que un profesor nos trabó en la gracia y en pago pintamos tres kilómetros de paredes y perdimos una semana de pase. Dos veces me retuvieron a mí en esa escuela. Bien pocas, para todas las trastadas que hice.
La segunda porque coincidí con el viejo Pedro, aquí mismo, en la banda de tercera. Me quedé tieso. La última persona que deseaba ver en ese momento era aquel profesor recalcitrante e inamovible. El tipo no entendía. En vano intenté hablarle. Sin embargo, hoy daría cualquier cosa por encontrarme al viejo Pedro. Pero no está. Ni siquiera me tomo el trabajo de buscarle, porque el viejo Pedro ya no debe ni existir. No conozco a nadie. No hay nada propio de aquellos tiempos, tan extraños que parecen mentira. Se los dije, foristas, las cosas han cambiado. Antes Matanzas perdía. Ahora gana. Antes era un equipo fantasma. Ahora todos lo aplauden. Da gusto venir a un estadio así. Repleto, alegre, sin pasado. O con un pasado que poco a poco va cayendo en el olvido. Eso es lo otro que hay que aprender. No quiero parecer pedante. Esa es la única verdad, mirar al frente y seguir. El día que me robé el home, sin embargo, me raspé la rodilla. Ya no duele, es cierto, pero se me ha quedado la cabrona marca.


simplemente por ser algo diferente merece el reconocimiento. Muchos cubanos de una forma u otra hemos estado becados y es de lo mejor de la vida estudiantil y por qué no de la vida. ojalá y no te censuren mucho.
Saludos
Genial, sorprendente la forma de escribir del joven Carlos Manuel!!!!!!!!!!!!!
Hasta me haciste recordar mis diez años con la BECA en mi lindo Estado de Nayarit, México. (Y eso que en mayo cumplo 70 años)
Te felicito y pa'lante
Querido amigo Carlos Manuel, permíteme llamarte así porque te lo has ganado, yo nací en Villa Clara pero vivo en Matanzas hace ya unos años (como tantos villaclareños), también estudié en una vocacional pero en la Ché Guevara. Por lo que tengo varios puntos de coincidencia con tu historia. Tu artículo me ha estremecido, me gustó, me encantó y te felicito. Aunque no he estado de acuerdo con todo lo que escribes siempre te leo. En nuestro centro de trabajo ya eres motivo de polémica en el horario de almuerzo y las opiniones se encuentran en torno a tus artículos. Te felicito de nuevo …… ahhhhhhh y no cojas tanta lucha con LAUTARO que el también peca de ser hipercrítico pero al final eso a él y a ti les pegan más como una virtud que como un defecto (toma esto ultimo como un alago, al menos esa fue mi intención).
Sigue escribiendo
Coño Carlitos pensaba responderte en el otro tome donde me "tiraste" pero eso lo voy a dejar en un 2do plano después de haber leído esta cronica tuya, que la gente puede o no estar de acuerdo con opiniones tuyas respecto a diferente cosas de la vida, otros les puede parecer cansón pero a muchos los identifica por esa parte de la vida que es el preuniversitario y a mí personalmente mucho más porque sabes que también vengo de la vocasional Carlos Marx y me fugaba como un condenao´ para ir al Victoria, bastante veces me quede sin pase por la gracia, pero yo si tuve la suerte de estar en unos años que si bien Matanzas no era de los más fuerte se fajaba duro por la clasificación, yo cogí en el 2000-2003(mis años de pre) la 2da época de Sile Junco en Matanzas al frente de los veteranos Estrada, Eduardo Cárdenas, Manrique y lo más jóvenes Garlobo, Michel Abreu, Amaury Casañas, Vaisel Acosta, Yoanis Perez (QUE BANDA), junto a Fonseca en su mejor momento, Garro, Tapanes, Angarica, en el 2002 Matanzas termino ganando 48 juegos a 1 de Industriales 4to clasificaco del occidente y 2 juegos más que Camaguey clasificado por el Oriente, esa vez la división de zonas nos afecto a nosotros.
En esa época el estadio se llenaba también, incluso más que ahora. En una subserie contra La Isla(cuando aquello clasificaba para play-off) fui a los 3 juegos y en todos se lleno, en el 1ero tuvieron que cerrar por capacidad porque de verdad que no cabia más nadie, en los jardines no habia lagunas y los pasillos no se podia caminar, si ibas al baño equivalia a perderte 3 innings, fui contra Villa Clara los 3 juegos tambien, mentiraa fui a 2 porque al otro me fui con una jevita, mi otra debilidad ademas del deporte, por suerte porque ese día cogieron a una pila de fugaos y a mi no, jejeje, siguiendo, contra Industriales y Santiago por favor con la llenadera del estadio, incluso años que Matanzas no ha estado bien el estadio llena igual. Eso es para desmentir que en Matanzas no habia tanta pasión en el beisbol como hace 20 años que los Henequeneros fueron campeones. Pero bueno lo importante de mi comentario era felicitarte por tu escrito, la verdad fue que me encantó y que esos años de la Vocasional han sido de los más felices que he tenido en mi vida, cuando nos reunimos un pikete de amigos de esa época(como lo hicimos la semana pasada precisamente en el estadio), siempre son los mismos cuentos, las jodederas en el albergue, las fugas para el estadio, los cuadres con las jevitas, la estudiadera el di antes de la prueba, pero siempre acabamos riendonos a carcajadas y si tenemos 2 tragos daos´ más risa todavía. En fin, que nostalgia aquella época, a medida que pasan los años uno la va perdiendo pero cuando te entra te da más fuerte todavía.
SAludos.
P.D:El fin de año lo pasé con mi hermana y hablamos de tí, tus saludos serán dados. No obstante cada vez que no me cuadre algo que escribas te voy a "tirar" jajaja.
buenisimo, en especial para todos los que han pasado por una vocacional
Coño mi socio me haces recordar mi adolescencia en la vocacional Che Guevara de Santa Clara (actualmente en demolición-la vocacional claro ) , gracias por la frescura del reportaje.
HOLA CARLOS
VOY A ESCRIBIR EN MAYÚSCULAS AUNQUE SÉ QUE ATENTA CONTRA TODAS LAS BUENAS PRÁCTICAS DE LA COMUNICACIÓN EN LA WEB. PERO LO HAGO PRECISAMENTE PORQUE ME INTERESA QUE EL COMENTARIO RESALTE..
En él pretendo poner solo dos cosas:
Lo primero es Felicitarte por esta crónica, es genial, como la mayoría de las restantes cosas que he leído de tí.
Lo segundo, es que quisiera CONTACTAR CONTIGO pero he virado el google al revés y no doy con la nada que me ayude...no tengo mucho acceso a internet así es que TE DEJO MI CORREO PARA PROBAR SUERTE (lcid09@graduados.uci.cu).
ESTARÉ ESPERANDO.
UN ABRAZO
Vamos todos volando en este mundo! Saludos!
Bueno, realmente no conozco nada de crónicas, pero este me parece más un artículo del Diablo Ilustrado que algo de Periodismo, me parece bien como literatura, como escritor puede no irle mal a este tipo, pero como periodista, no me ha demostrado mucho.
Pepe Tropical: y tú lo que no entiendes, socio, es que yo voy a seguir escribiendo así, por lo que no debieras molestarte más en señalarme que este no es mi blog, yo lo sé. Aunque, bien mirado, cada periodista debiera tomar su medio de prensa como si fuera su blog. Eso cambiaría algunas cosas.
Anybis Labarta: aún me acuerdo de ti. Guardo un buenísimo recuerdo de aquel festival, y de tu modo de hacer televisión. Sinceramente, y yo no soy muy amante del vidrio que digamos. Un abrazo.
Buena cronica y de una forma muy peculiar, pienso que lo mejor es el corazón y la verdad que puso en trasmitirla.
Palante hermano.
Lautaro: sin líos, hermano. Peo tengo que defenderme, porque a veces me llevas contra las cuerdas. Un abrazo. Y un brindis, por la Carlos Marx.
charly, ya que no revisas el correo ni me escribes ni un carajo, voy a usar esta vía que seguramente no podrás echar a un lado. la crónica, ya te lo dije al leerle, es buena, es diferente, es tuya, porque de alguna manera que no alcanzo a comprender, avanzas rápido en el camino a hacerte de un estilo propio. eso sí, mira el post de guantanamero-azul, el hombre dio en el clavo con lo único que te falta por pulir. por lo demás, ya sabes, pulitzer o nobel. un abrazo, y recuerda cobrarme el salario de diciembre
Bravo por Victor Mesa que esta llenando estadio con sus pupilos matanceros!.
Tu articulo es cierto me impresiona pedante,vulgar en ocasiones ofensivo,para decir que eres Matancero y no vives allá sin embargo juras amar tu terruño?, uno suele ser consecuente con su proceder entonces!? Pero vale hombre si estas feliz con los resultados y esa es tu manera, algo lograstes,aunque no me guste del todo tu narración.
Los tiempos cambian,pero;no olvidar escribir, decir lo que pensamos, para nada hace falta ser vulgar en tu profesión, entonces no quiero ese cambio,es necesario estudiar mas.
Si;eres joven lo cuál no justifica que tengas que ser vulgar aunque la mayoria lo fuese.
Siento que hablas de cambios pero aun te quedas con cosas que quieres que cambien!?,pues hombre digalas y que ya puedes, no te quedes con los Cocodrilos boquiabiertos, si no te gusta por las razones que sea, sugiere algo, que realmente muestre un cambio cubanisimo felizmente!
Al Beisbol Cubano le falta algo evidentemente para llenar los Esta dios y terminar con la etapa decepcionate de nuestro deporte nacional; pero alguien pudiera preguntarse tiene que ver con la frase de nuestro querido Che: "Al imperialismo ni un tantito así!?.
Muchacho, sigue por donde vas y no cambies el rumbo, vas a lograr buenas cosas, tambien puede que te ganes algun que otro enemigo pero que seria de la vida sin ellos.
Escribe todos los dias si puedes, de pelota, del cable..de lo que sea pero sigue en la linea.
salu2s
Carlos; La crónica era de tu vocacional, del estadio v.de Girón, de tus maldades o de qué????, es cierto tienes algunas cosas risibles, pero se te nota un poco del irrespeto con que andas por la vida:
la "cañona"al hombre del taxi, la burla a los craneos del cementerio, el calificar de "pesao" a una gloria de la literatura, que ya quisieras tú algún día alcanzar. En fin que me pareces que se te han subido un poco los humos por los comentarios que algunos te envían congratulandose con tu pedantería, además tienes que estar abierto al cambio que no se puede vivir de recuerdoooooos.
Hola amigo , estoy de acuerdo contigo con tus experiencias propias de beca , pero creo que debes ser mas maduro respecto al trato que le das al beisbol, ahora por que matanzas esta al bate pero hace unos años era Stgo y Holguin todos defienden su zona pero recuerda que no eres el unico cubano con experiencias como esas , aqui en cuba todos pasamos por esa escuela de becas y m'as becas te lo dice un tecnico medio en metalurgia e ingeniero en tle, si quieres mantener el contacto mi correo es diagnostico@est.minaz.sc.cu , saludos y no dejes que la critica te haga decaer los animos , me gusto personalmente tu comentario.
Carlos Manuel: Excelente crónica! Yo soy otra más de las que entra hace mucho a Cubadebate buscando tus artículos. Te conocí cuando escribiste "La habana no es ciudad..." y te robaste toda mi admiración y simpatía con el tan polémico "Robles talado". Gracias por alegrarme el día y sigue así.
Saludos,
P.D. Te invito al Latino cuando jueguen tus cocodrilos contra mis leones.
PUES LA VERDAD ME IMPRESIONÉ AL TERMINAR DE LEER LA "CRÓNICA" Y VER TANTOS COMENTARIOS SUPER POSITIVOS. PRIMERO NO CREO QUE HAYA QUE SER PERIODISTA PAR ALOGRAR ESCRIBIR EL RELATO DE TUS CORTOS 22 AÑOS DE VIDA EN UNOS CUANTOS PÁRRAFOS, DE HECHO PIENSO QUE COMO PERIODISTA PODÍAS HABERLO HECHO MUCHO MEJOR. SIN OFENDER, PERO CREO LE FALTA PROFESIONALISMO A TU TRABAJO. TODO EL ARTÍCULO ES UN CONSTANTE "YOYO"...ESPERO SEPAS LO QUE QUIERE DECIR... Y LO OTRO, ERES PERIODISTA, SE SUPONE QUE TENGAS UN DOMINIO AMPLIO DE LOS VOCABLOS DE NUESTRO HERMOSO CASTELLANO, CREO SE TE SALIÓ DEMASIADO LA CUBANÍA (EN ESTE CASO PARA MAL) AL LLAMAR A TODOS/AS "TIPOS". Y LO PEOR...FRASES COMO "En verdad no debes enviarle poemas de Benedetti a nadie. Perdónenme los latinoamericanos, pero el tipo es insoportable" Y "No he visto mucha pintura, es cierto, tampoco muchos originales, no he ido ni a Bellas Artes(...)pero todas obesas y rechonchas (...).Todas esas condesas eran unas zorras." SIN COMENTARIOS. COMO QUE SE TE FUE UN POCO LA MANO, NO???
ESPERO EL PRÓXIMO SEA MEJOR, CONFÍO EN TI.
hola carlitos (estudie contigo en la vocacional y nos fugabamos juntos tambien jajjaja)antes que nada muchas felicidades por esta cronica y demas escritos q has publicado reciente me parecen de una alta calidad.Que te puedo decir aunque soy industrialistas pq me crie en la habana y ahi hay q ser azul de todas todas me siento matancero de corazon tanto como tu,tuve la oportunidad de viajar a cuba para el fin de ano y coincidi con algunos peloteros (amigos mios ) tanto de matanzas como industriales y ambos me aseguraron que matanzas los ha sorprendido incluso los propios matanceros pero eso es lo que queriamos tener una identidad que no las habian robado equipos como induatriales,santiago,pinar villa clara si todo sigue como va (pq las cosas han cambiado)nos veremos en la banda de tercera,(esa misma donde nos sentabamos cada noche que nos fugabamos)para los play off suerte con tu carrera y mi mas sinceras felitaciones sigue asi que llegaras muy lejos
Me pareció una crónica muy bien hecha, me atrapó, pero debes tener cuidado con las irreverencias. Es como el refrán popular que está escrito frente al CEDER detrás de la universidad: SI NO SABES, NO TE METAS, y obviamente no eres un conocedor, ni de literatura, ni de arte. Recuerda que como periodista te debes al público, y tus preferencias pueden ser supercultas, siempre y cuando respetes las demás.Igual hacía rato que no me identificaba tanto con un artículo. Yo tambien estudié en un IPVCE que quedaba cerca de un estadio; el José Antonio Huelga y me alegra que tomes como tema tus experiencias de una manera tan fresca y atractiva.Me parece que tienes un buen futuro como periodista, al menos veo que no eres panfletario y eso es un gran mérito, pero cuidado con el ego, que si se te va de las manos todos tus méritos se desvanecerán.Ese espíritu irreverente se va opacando con el tiempo y con tu madurez, y lo único que se te va a quedar es la cultura, que a fin de cuentas es quien aporta la solidez a tus comentarios.
Buena suerte
Carlos Manuel:
Creo que con el tiempo me he vuelto seguidora de tus crónicas, luego de que no comulgara en casi nada con aquello de La Habana no es lugar para turistas. De que tienes talento, supongo a pocos les queden dudas, y que se irá concentrando y puliendo, es una certeza que, también, muchos comparten. Solo cuida la extensión, relee lo escrito con ojos de editor implacable, para que quites la hojarasca que si, puede resultar tentadora, pero al final no queda redonda. No se puede decir todo de una vez. El periodismo, especialmente en la crónica, ya lo sabes, también es seducción, como la pasión o el enamoramiento, donde un hombro descubierto o una mirada indiscreta hablan por sí solos de la procesión que va por dentro. Felicidades.
Desde hoy no leo nunca jamás a Michel Contreras.
Tienes rostro de buena persona.No te pongas (por favor)nunca, de parte de los Yankis.Aunque te ofrezcan el Pulizer, o millones de dolares!!vuelve a recorrer tu cercano pasado y narranos con realismo objetivo y sagrado,los resultados de tanto amor al ser humano.Cuentanos alguna historia del abuelo Fidel.Gracias.
¡Muy bueno! Ha sido un gran placer leer tu artículo. Me hiciste activar el “retroscopio” y veo que a muchos también. Una crónica escrita con sencillez, sinceridad y buen humor. Vivencias que pueden ser comunes pero son las tuyas y, como dice Buena Fe, “todo el mundo cuenta” y a veces de lo más simple salen cosas hermosas. ¿No te gusta Benedetti? Quizás a otros tampoco y les da pena decirlo. A Rufo Caballero le fueron arriba una vez por publicar que no le gustaba Picasso. ¿Y qué? A mí, en el Pre, en la beca (fines de los 60, inicios de los 70) me querían suspender en Literatura por opinar que no me gustaba Maiakovski. Una vez más te felicito. Espero que Matanzas clasifique brillantemente a la poetemporada y caiga gallardamente frente a Industriales. Saludos.
Bueno Michel que no hay que exajerar si nos hace una buena crónica de la sagrada familia.
Seré bruto pero no la entendí. Para mi muy extensa y sin sentido.
Me parece genial, que alguien aporte a este sitio elementos de la vida real del cubano, pues casi siempre el catalejo lo tenemos enfocado en la distancia...
Como es de esperar a muchos no le hace gracia, pues a esos que no entienden porque hay quien simpatiza con esta publicación le recuerdo que el mundo no es solo el enemigo y lo malo que es :-)
Yo creo que se escribe Bukowski, con i latina.
No se que objetivo perseguiste escribiendo esta cronica aquien este sitio...Tun vida personal???.......No creo que este sea el espacio..para eso...mejor escribe un libro donde cuentes toda tu vida pero aqui es para hablar de deportes!!!!!!!........que no lo haces mal!!! y además eres valiente para escribir.......