La Habana no es lugar para turistas (I)

La Guagua. Foto: Kaloian
No utilicé viejos y deplorables trucos. Cuando un periodista se quiere inventar una situación determinada la coloca en una guagua. (…) Todo esto es absolutamente inverosímil y falso.
El autor.
Era La Habana en una noche cuya fecha no puedo precisar. Había salido a la calle sin motivo aparente. Corría un aire distinto, más incierto, más sólido. Un aire venido de otro mundo, de una época futura o quizás de un tiempo muy remoto, de una era anterior o posterior a todo rastro de vida: blanca, presuntuosa, inapresable para la imaginación, no digamos ya para la memoria.
Había salido, tal vez, para provocar al destino. Anduve entre riscos, sobre la húmeda frontera de la costa. Introduje los dedos en el agua, y los mantuve así, lejos de mi cuerpo por unos segundos, como algas moribundas, separadas del resto por el cuchillo líquido e inestable de la superficie. Pero no hubo una señal, no pasó nada.
Me levanté -si tal término es dable-, tácitamente, en apariencia distraído. Bordeé la Oficina de Intereses, atravesé la Tribuna Antimperialista, miré hacia arriba pero no vi ningún monte de banderas, solo astas vacías y afiladas hincando la distensión del cielo. Escapé de varios borrachos, de algunos cantores, de la indiferencia de ciertas parejas en la flor de sus únicas edades, y alcancé sin mucho esfuerzo la bocacalle de Línea.
Dos luces intensas y siniestras, dos focos delanteros alumbraron mi cara. Cerré los ojos.
(Cerrar los ojos siempre es una forma de entrar a algún lugar.)
Podía tratarse de un P-1 o de un P-5, de una de esas rutas habituales, pero lo cierto, lo que pude percibir, fue un ómnibus sin color, o del color de los minerales antiguos, un ómnibus que no parecía ir ni venir de ningún lugar.
Supongo que pagué cuarenta centavos. Después entré.
No había muchas personas. Las cosas se tornaban de una vaguedad absoluta. No había asientos. No había bocinas. Sin embargo, una tristísima música se dejaba escuchar. Andaba de prófugo y con unos pocos centavos en los bolsillos, en una ruta desconocida, entre sujetos estrafalarios que levitaban como otros se toman un vaso de agua, y sospeché que no podía pedir más.
Entramos en callejuelas malolientes, merodeamos por el casco histórico, enfilamos hacia los barrios altos, cruzamos varias avenidas. Nadie protestaba. No había apuro entre aquellas personas. Sobrevolamos azoteas, y luego vislumbré, más allá del parabrisas, sucesivos y extraños lugares: la niebla densa de Londres, el Lavapiés madrileño, una esquina de New Jersey, los mercados de Quito, la pobreza de Puerto Príncipe, una mezquita en Karachi.
Hablé con el chofer, balbuceé frases sueltas, que cómo era posible o algo así. Y el hombre dijo es posible, perfectamente posible. Me quedé callado e intenté descansar. Igual no pude. Viajaba a una velocidad espantosa, inaccesible. El resto de los pasajeros conversaba. Algo en sus gestos, la naturalidad tal vez, esclarecía que para ellos el recorrido se había trocado en costumbre. Nunca he vuelto a ver rostros semejantes. De una hermosura atroz, de una serenidad inconfesable. Rostros al regreso de cualquier estética.
Por un momento sospeché que no avanzábamos, que habíamos anclado en la sensatez de un loco, atados a un punto, dando vueltas sobre nuestros respectivos cuerpos, sobre nuestras respectivas ideas, y que la carretera se escurría clandestinamente bajo las invisibles ruedas de la guagua.
Pensé: una ruta sin sentido. Pensé: estoy en ella. Pensé: no sé hacia dónde voy y sería bueno ir aprendiendo ciertas cosas. Pensé: cada hombre es una isla, cada hombre está detenido en el tiempo y solo los lugares emigran, de trance en trance, de persona a persona, de despedida en despedida.
Entonces, algo decompuesto, o con ademanes más bien propios de la histeria, dije que no entendía nada, pero me arrepentí, porque en determinadas situaciones decir algo equivale a cuestionar, y lo inexplicable de la realidad no se cuestiona; lo desconocido entraña la más terrible de las tiranías.
El chofer dijo es fácil, y yo dije cómo este trayecto y estos parajes han podido confluir en una noche común y corriente, una noche para el olvido, una noche de las que si se recuerdan demasiado pueden llevarnos a la locura o a la incoherencia total. Y el hombre (que se veía un habanero legendario, curtido por el salitre del puerto o por las rumbas de Jesús María, y que si no presenció la toma por los ingleses al menos tuvo que haber visitado los burdeles de la República) dijo que La Habana era un trazo volátil, dispersa como una ola, y que esa, cambiando de tema, era la intrínseca similitud entre las grandes urbes de este mundo, y también, agregué yo, una evidente muestra de eternidad, pero luego, caído en la cuenta, le dije que La Habana no era una gran urbe, que quizás fuera maravillosa pero para nada una gran urbe, y él dejó que pasaran varios segundos (en los cuales no supe cómo comportarme) antes de decir que lo sería, no desesperarse, para el siglo XXV lo sería, y transcurrió otro lapsus de tiempo y quizás hasta sobrevoló una gaviota, aunque yo no vi ninguna, y después también dijo que en ese instante ambos pisábamos el corazón de la ciudad, y entonces le pregunté si estábamos en 23 y M, y sonrió o hizo como que sonreía o como que me perdonaba tamaño desliz y se limitó a aclarar que 23 y M era si acaso un eslogan de la televisión, nada más, y me quedé callado, en absoluto silencio, solo y aturdido como una tumba vacía, y luego agregó otra cosa, dijo que él, yo y los demás semejábamos a lo sumo pequeños poblados de provincia, presas del azar y la memoria, presas del dolor y de un brutal arraigo (aunque yo hubiera preferido desarraigo, pero eso no fue lo que dijo).
Después volvió a callarse y me dio por dudar y terminé convencido de que el chofer no había articulado frase alguna -en todo caso dos o tres parlamentos siempre ondeados sobre el mástil de un tono bien diferente-, y que aquellas palabras no eran más que la resaca o la traducción de su manera de agarrar el timón, de su despreocupado modo de fijar la mirada en el espacio.
Entonces descendí; de vuelta frente al Malecón, en el mismísimo nacimiento o en la mismísima muerte de la calle Línea, en una de las tantas e irrepetibles esquinas de lo que todos convenimos en llamar La Habana. Un Martí de bronce, con un niño de bronce encima, señalaba hacia un punto de bronce.
Olfateé el mar. No había oleaje. Me acerqué y tampoco había agua. Se extendía, en cambio, un árido terreno de sal, la contratapa del cielo, y en medio de aquel panorama desolado se alzaban anaqueles de libros. Y entre los anaqueles de libros, despreocupadamente suspendida en el vacío, la veladora, una anciana de piel muy blanca y canas amarillas, se recogía bajo sus telas. Me pareció que estaba muerta, o muy dormida, y no le presté atención.
Después de mucho rastrear, de haber desandado catálogos, estantes y entresijos, cargué con las tres mejores piezas de cualquier biblioteca. La Odisea, ¿de Homero?, Los detectives salvajes o 2666, no recuerdo cuál de las dos (tampoco recuerdo al autor), y un deteriorado ejemplar de una revista de inicios de siglo, presumiblemente La gaceta de Cuba, donde aparece el esclarecedor ensayo de Virgilio Piñera titulado De la destrucción, y un breve poema contemporáneo que concluye del siguiente modo: “…Entonces sentimos una piedra halando nuestro cuerpo. Aprendemos que la vida también se organiza por debajo del horizonte.”
Leí aquello y me fui a casa. Vale aclarar que yo no tenía casa, pero que igual salí a buscarla. Atravesé la ciudad, atravesé la húmeda noche habanera.
Luego las cosas tomaron un color distinto, y auguré un fósforo prendido debajo o encima de los aires. Un fósforo que combustionaba con la brisa, manchando el firmamento de un color naranja que si se miraba bien no era naranja, de un color que se vertía sobre el mundo hasta ahora conocido y sobre el mundo por conocer, y la verdad, mientras se me revelaba lo impersonal o lo neutro que puede llegar a ser el futuro, sentí un poco de pena y suspiré, no como nostalgia sino como expectativa, observando el despliegue de formas que se erigía imponente sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras inermes cabezas, elucubrando cuestiones de ese tipo, y pareciéndome también que aquel espectáculo absurdo ya no tendría para cuando acabar.
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Matanzas, 1989. Es estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana y colaborador de Cubadebate.
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Me parece una crónica muy interesante pero les juro que con el titulo que publica CUBADEBATE van a tener muchos visitantes. Habitualmente no leo este tipo de cosas por falta de tiempo, pero este tuvo un gancho espectacular, de verdad que por ese camino nos vamos pareciendo bastante a quienes criticamos dia a dia
Bueno, aparte de lo que parece sugerir un sueno, que podra interpretarse de muchas maneras, o simplemente podria no haberse publicado, porque a la vista de otros ojos quizas no diga nada, le sugiero al culto autor que vaya al diccionario. Eso de lapsus de tiempo es un disparate, amigo mio.
Si realmente la Habana impreciona tanto como su relato o debo decir cronica o historia, en hora buena me adentrado tanto que he visto mis propias vivencias
Gracias
Realmente no entendi nada de lo que al parecer se quiere decir.
Maravillosa descripción de La Habana. Creo que si el autor hace un libro se ganaría un BestSeller aquí en nuestra isla. Verdaderamente nuestra capital ha sufrido un desgaste imnegable, que por años la corroido hasta las entrañas. Yo espero que no haya que esperar al siglo XXV, quizás en el XXII se logre algo mejor, aún cuando no sea una “gran urbe” por lo menos un poco más decente en su totalidad, y no solo parcialmente.
Mis respetos al periodista, pero no entiendo nada. Esta es la primera parte, puede irse esclareciendo, pero de verdad que no veo el sentido, la intención o lo que trata de transmitir.
Carlos, ¿Cuál es la moraleja?. No te entiendo
Me gustaría que el autor explicara el título , y fuera mas claro en lo que quiere decir , no creo que todos los que lean el artículo lleguen al fondo de lo que que desea expresar.
aunque no acabo de entender el sentido final de su escrito, solo diria que existen cuestiones que son reales referentes al deterioro que ha sufrido nuestra ciudad producto de lo que todos los cubanos conocemos, pero seria honesto tambien decir que nuestro pueblo se esfuerza por rescatar todos los valores patrimoniales, y que en la actualidad se realizan esfuerzos grandisosos por lograr esos objetivos..vease el malecon habanero ahora mismo y se veran los cambios sustanciales de las obras que se ejecutan, que van cambiando esos criterios.-
caminese por las calles del centro historico y apreciara la restauracion hermosa que ejecuta la oficina del historiador de la ciudad.
solo agregaria que se hace necesario la comprension responsable de una pequeña parte de nuestra sociedad, que no ha tenido un nivel cultural aceptable, para cuidar esa hermosas cosas que se estan haciendo…ahahahah y diria… no tienen un nivel cultural aceptable por muchas razones que seria largo evaluar aqui, pero no le quedaria dudas a nadie que en nuestro pais, la educacion ha sido gratuita desde el mismo año 1959 y las clases sociales, aunque no todas son iguales, si tienen iguales derechos . existe una formacion de una parte de una generacion de jovenes, que desgraciadamente,no han tenido en cuenta lo que esta revolucion ha hecho por nosotros, y habria que preguntarle a algunos…¿ y tu que has hecho por tu generacion en interes del desarrollo de nuestra sociedad justa ?????
a esta altura de nuestro proceso revolucionario, todavia existen quienes les hacen el juego al enemigo,,,y cada vez que observo lo que han hecho en iraq, afganistan y hoy en libia, me pregunto? que hubiera pasado si en cuba estos señores del poder pudieran poner sus manos sobre los destinos de nuestro pais….sencilamente…arrasarian con todo lo bueno que hemos logrado….mi nieta va a la escuela todos los dias y no tiene que escuhar el sonido de las bombas…gracias a la revolucion y a ese lider que es fidel y su pueblo.
Cuidado con lo que se publica, se dice, se sugiere, o se pretende que se interprete y tenga relación con el Turismo. Estos ensayos son para otras publicaciones.
Hay que pensar y actuar como en Costa Rica, donde existe una complicidad o conspiración para siempre, en todos los medios de comunicación, vender a Costa Rica, que poco se diferencia de otros países de Centroamérica, como si fuera el paraíso terrenal, ya desde muchos años atrás fueron tan pretenciosos de llamarla la Suiza de América. ¿Me explico?
Me parece que se hizo un comentario negativo en contra del autor sin siquiera investigar un poquito del tema antes de expresarse. Le dediqué unos minutos a buscar un significado más profundo de “lapsus” y encontré lo siguiente:
1.Lapsus (palabra latina cuyo significado original es resbalón), alude actualmente a todo error o equivocación involuntaria de una persona, en tal sentido también se suele hablar de “acto fallido”.
2.Lapsus: lapso, olvido, omisión, error, desliz, falta, gazapo, descuido, errata, traspié.
3.Lapso: tiempo entre dos límites.
El problema es que tiene el mismo origen que lapsus (“equivocación”), conviene no confundir ambas palabras en el uso actual para evitar malas interpretaciones.
En una ocasión, hablé sobre “La Habana”, esa que dije que jamás pude escribir en mis publicaciones Ciudad de la Habana porque en el exterior me preguntaban ¿y cual es la “Habana” entonces?. Contesté que era “Habana” Campo. Escribí esto porque el tema era la División Politico-Administrativa de 1975.
Intentaba explicar que la repetición de no solo grandes hospitales, si no hasta las heladerías “Coppelia” con el ánimo de acercar todo a los habitantes de lugares remotos que antes no tuvieron acceso a, prácticamente nada, y la “descentralización” administrativa también para enterarse pronto de las dificultades habían hecho de “La Habana”, “la Urbe”, la “Poma”, llena de “barbacoas y balcones apuntalados como si miles de “Lázaros” los soportaran era lo que hoy todavía es.
La Habana siempre lo tuvo todo y de la Vírgen del Camino, hacia el este, muchos habaneros nos decían “guajiros”, aunque hubieramos nacido en Matanzas, Santa Clara o Camagüey.
Siempre entendí el ¿por qué? del primer 26 de julio en la capital con todos los campesinos alojados en todo tipo de viviendas por el pueblo habanero, que otrora, como dije, nos llamara “Guajiros”.
Con ello muchos cientos de miles de personas no morirían sin haberla conocido.
Por lo menos, en los más de 40 países visitados en 4 Continentes, y algunos hasta en 21 ocasiones, muchos nunca llegan a conocer, ni siquiera, la cabecera de su “provincia”. No mencionaré alguno para no herir susceptibilidades.
El “Casco histórico”, que un día me quejé de que todo el mundo creyera que se recuperaba, únicamente, con dinero de la “UNESCO” y por suerte un gran programa de la “Mesa Redonda” con el historiador de La Habana “Eusebio Leal” discipulo eminente de ” Emilio Roig de Leuchsenring”, ilustre historiador, periodista y comunista, lo que le enorgullesía; como era lógico había que comenzar por recuperar lo de siglos atrás.
Los planos de “Centro Habana” han quedado aparcados y solo piudieron ser construídos “montones” de círculos infantiles (guarderías para los extranjeros) y bloques de pisos bajos o altos en innumerables solares yermos, en principio, después se han ido realizando otras cosas.
Me dí cuenta, y lo escribí aquí, cuántos “Círculos” hacían falta por mi programa “Comunidad y Ortodoncia”; pero tuvieron que esperar algunos años.
Cuando insistía en ello, lo repito, me decían que estaba creando problemas políticos. ¿En qué te basas tú para decir eso?. Contestaba: .. en que controlo todos los niños desde 15 días de nacidos hasta 11 años de edad. A partir de 12 hasta adultos.
Ha habido muchas “Plazas del Sol” en el mundo, como la del 15M en madrid. Les llaman los “indignados”, eufemística palabra. si por lo menos les hubieran llamado los “Encabronados”, si rebeldes era mucho, hubiera sido mejor.
RECUERDEN QUE PROTEHER LOS AVIONES DE COMBATES (MIGS) DE ALTA TECNOLOGÍA COSTABAN EN MATERIALES SOLAMENTE, LO SUFICIENTE PARA UN BLOQUE DE 30 APARTAMENTOS CADA UNO.
PARA QUE NO NOS LOS DESTRUYERN EN EL SUELO COMO EN LA GUERRA DE LOS 6 DÍAS DE ISRAEL CONTRA LOS ÁRABES..
!PERMISU¡ ¿QUÉ HA TOCAO ESE?
estoy de acuerdo con jlw, maría clara y victor ramos, tal vez para los que son de la capital este escrito tenga más significado y hay que esperar por las otras partes a ver si no se pierde tanto en sueños el periodista y concreta porque hubo ocasiones en que bostecé y no son las 10 am, como dijeran foristas uno no tiene tiempo para leer todo lo que sale y sin embargo este escrito tiene un título atrayente, esperemos las demás partes o corremos el riesgo de mal interpretar.
No sé si escribir un comentario cultural amerita un lenguaje extremadamente rebuscado y metafórico, que en la concreta y en buen cubano no hay quien lo entienda, pero no me parece que artículos como este aporten mucho. Da la impresión de que el autor trata de usar el lenguaje más metatrancoso que se le ocurre, para hacerse el elitista. Lo peor es que miro otros artículos del mismo periodista y el hombre tiene la capacidad de convertir temas populares en verdaderas disertaciones Lezamianas. Discúlpenme si es falta de cultura de mi parte, pero no le veo mucho sentido a escribir así sin que el tema lo merezca.
Mis felicitaciones al autor que ha desentrañado esta cronica casi poetica de una ciudad que el tiempo maltrata, espero encontras otras cosas suyas con la misma calidad y estilo.
Algunos se preguntaran ¿Y qué tiene que ver esto con el articulo de Carlos Manuel?. Allá va:
En Nueva Zelanda, el transporte público está muy desarrollado, llegando incluso a los distritos más alejados. El recurso natural más importante de Nueva Zelanda es su propia tierra. Los niños que viven en zonas alejadas o están incapacitados para asistir a sus clases, reciben educación a través de la Escuela Estatal a Distancia que trabaja con emisiones radiofónicas y clases por correo.
Escribe Carlos Manuel “… Anduve entre riscos, sobre la húmeda frontera de la costa. Introduje los dedos en el agua, y los mantuve así, lejos de mi cuerpo por unos segundos, como algas moribundas, separadas del resto por el cuchillo líquido e inestable de la superficie. Pero no hubo una señal, no pasó nada…Podía tratarse de un P-1 o de un P-5, de una de esas rutas habituales, pero lo cierto, lo que pude percibir, fue un ómnibus sin color, o del color de los minerales antiguos, un ómnibus que no parecía ir ni venir de ningún lugar…”
En Nueva Zelanda, la esperanza de vida es de 76,1 años para los varones y de 82,2 para las mujeres. Nueva Zelanda fue el primer país del mundo que introdujo el Estado del bienestar en 1936. Hasta 1990, los aspectos que cubría eran los considerados más necesarios, como asistencia médica y hospitalización gratuita, pensiones de jubilación y prestaciones por desempleo, además de ayudas a la familia, a personas discapacitadas o con enfermedades crónicas.
¿No se les parece a Cuba en muchas de las cosas que han quedado como esa vieja Habana de Carlos Manuel?
El tiempo y solo el tiempo… dejará ver con el tiempo la erupción del castillo del Príncipe, en niebla perpetua. De la cima de su elevada montaña brotarán las pepitas de oro y plata como del Potosí… ¿en marcha hacia otros continentes?
¿El agua, de madrugada, habrá subido a las zonas altas de la ciudad para que el anciano llene sus tanques? Los niños duermen.
creo que el título que tiene la crónica no es el más adecuado, ya que nuestra capital es referencia a nivel mundial, primero por el sistema que defendemos y segundo por la cultura e identidad del cubano. aunque en realidad loq se escribe nos hace una pauta para reflexionar.
¿Ciencia Ficción o falta de respeto a mi inteligencia?
Ah me dormí, será mi incultura o que no está escrito en español? Que manera de perder el tiempo con tantas cosas por dar a conocer.
se me quedo antes decir que el relato no tiene nada que ver con el titulo.
Por favor no usen ese tipo de extratagemas para atraer lectores
Ha escrito mucho y al final el objetivo principal pregunto cual es, no da nada que de valor a sus afirmaciones y parece que nunca habia montado un omnibus, su lenguaje trato de ser bastante culto, pero NO LO LOGRO ni un tantico asi.
Ese articulo NO VALE LA PENA LEERLO debe tratar de escribir para que otros sepan capaces de leer
Ah y la intencion pudo haber sido muy buena pero no se sabe al final si del bando azul o del rojo
Muy Mal articulo y lastima de perdida de espacio en esa boberia
Lo del chofer es importante aclarar que el mismo es un chofer no un guia turistico, ni tiene que dar explucaiones a nadie lo suyo es itinerario e timepo y forma y que el personal pague cuando entra QUE MAS QUIERE QUE HAGA
Estimado periodista:
en este articulo, donde usted emplea un lenguaje muy sofisticado, en un sitio web donde es visitado diariamente por personas con bajo, medio y alto nivel cultural, pienso que no se debe utilizar un metodo narrativo tan complicado de entender, pues se a puesto un dialogo con un alto nivel cultural dando una narracion que no coincide ni tan siquiera con la foto, dando respuestas como preguntas y creando polemica y confusion a los lectores que dia a dia visitan este sitio web.
Se parece al cuento cubano “Escaleras al cielo”.
Realmente el articulo tiene un título muy bueno, lo que llamarian los periodistas (aunque no lo soy) un título con gancho, y tengo . Pero lo que no encuentro es una relacion directa entre este título y lo que describe en el cuerpo del articulo. Creo que se emplean demasiados símiles y personificaciones, a tal punto de correr el riesgo que gran parte de los lectores no entiendan, o lleguen a perderse en la idea central del texto.
Carlos . De verdad que me quede perdido con tu escrito. Se hizo utilizando un lenguaje que pocas personas lo entenderan. Esperamos que la parte II salga de foma mas entendible, o acaso para que tipo de personas tu escribes, recuerda que todos no tenemos el mismo nivel cultural.
Tantas personas que han dado su opinión no se pueden equivocar, eso es una porquería petulante. Peor aún es que se le permita ocupar un espacio en lo que debería ser un medio de información serio. Me desepcionan.
LO CIERTO ES Q AL FINAL ENTRE TANTAS PALABRAS NO TRASMITISTE NADA,
SOY HABANERA Y NO LOGRE IDENTIFICARME CON ABSOLUTAMENTE NADA,
SOCORRO Q PENA DESENGAÑARTE, NUESTRA BELLA CAPITAL NO ES REFERENCIA DE
NADA, COMO NO SEA DE UNA CIUDAD DETENIDA EN EL TIEMPO Y AHORA ASALTADA
POR VENDEDORES DE TODO TIPO.
SUSANA COINCIDO CONTIGO, ES UNA FALTA DE RESPETO A LA INTELIGENCIA.
En ocasiones me he preguntado si algunos periodistas son escritores frustrados?
Saludos
La gracia de la poesía es la concreción,la síntesis y, a mi juicio,ésta narración poética está demasiado larga para expresar una idea interesante
no entendi nada, me parece que el autor quiere decir algo pero o no confia en lo que piensa o tiene miedo a lo que piensa y acaba no haciendo más que emborrornar cuartillas.
Amigo mio, explicate por favor
Estoy seguro que hay otros espacios para lenguaje tan poetico como el empleado por usted periodista, esto es para darle alguna categoria a este articulo. Si de verdad quiere criticar todas las cosas que día a día estan mal en nuestra capital, le sugiero sea más directo. Sabemos las cosas buenas que tenemos, a las que les damos muy poco valor, por ello decir, que las cosas tienen un color distinto en este firmamento no es deslealtad, la verdad no se puede tapar con un dedo, por favor emplee un lenguaje mas actual, todos se lo agradeceremos, no porque se parezca a los demás usted deja de ser diferente. Yo tambien siento pena y nostalgia por muchas cosas, pero mis padres y la revolución me han enseñado a ser optimista y ver la vida con otro prisma. Uno no puede resolver los problemas sino los enfrentas, no como espectador sino como protagonista que es lo que ha hecho nuestro pueblo durante mas de 50 años. Perdone pero los mensajes catastroficos se los dejo al enemigo.
Estoy muy de acuerdo con lo dicho por el Cro. Gustavo.
Realmente me leí el artículo pero me sumo a los que no lo entienden bien y no ven por qué ese título tan lapidario.
¿Es que ese título trata de usarse como gancho? ¿Gancho para quién?
Para nosotros los cubanos no va a ser pues estamos muy claros del por qué de cada cosa y de todo el esfuerzo que se ha hecho por la restauración de nuestra ciudad.
Es verdad que hay millones de cosas por hacer, pero La Habana, nuestra bella Habana, aunque deteriorada Habana, si sigue siendo una ciudad para los turistas, y cada vez será más bella y no menos bella, más confortable, acogedora y hospitalaria de lo que ya es.
Se me olvidó recomendar a Cubadebate que mejor no publiquen la anunciada parte 2 de este artículo y dediquen el espacio a mejores cosas.
MIL PERDONES, ESCRIBO CON MAYUSCULAS POR LA IRRITACION.
VIVIMOS EN EL SIGLO XXI, DONDE EL AJETREO , IMPETU DE LA VIDA Y EL TRABAJO NO DA TIEMPO CASI QUE A LEER CIERTAS Y DETERMINADAS NOTICIAS Y LAS 24 HORAS DEL DIA CASI QUE NI ALCANZAN Y PENSANDO QUE IBA A DESCANSAR INSTRUYENDOME EN CUBADEBATE ME ENCUENTRO CON UN ARTICULO TAN ABURRIDO Y PESIMISTA, EL CUAL NO PUDE NI TERMINAR DE LEER.
POR FAVOR A LA REDACCION Y AL PERIODISTA: LOS CENTIMETROS CUADRADOS DE CUALQUIER MEDIO DE INFORMACION ESCRITA, CUESTAN DINERO EN TODOS LOS PAISES DEL MUNDO; Y CON ESTE PESIMISMO CON CARA DE SUICIDIO LES ACONSEJO QUE SE QUEDEN EN CASA SIN TRATAR DE HACERLE FRENTE A LAS DIFICULTADES Y RECUERDEN QUE SE ESTA HABLANDO DE HACER AVANZAR LA ECONOMIA, PIENSEN ANTES DE PUBLICAR LITERATURA O ARTICULOS BARATOS.
TENGO ESPERANZAS DE QUE PUBLIQUEN MI OPINION, LUEGO DE DEDICARLES TANTO ESPACIO AL SR. CARLOS MANUEL ALVAREZ, QUE DEBERIA APROVECHAR SU TIEMPO EN COSAS MAS UTILES, PARA CON EL Y LOS DEMAS.
Realmente creo no vale la pena comentar sobre esta crónica, surtida del excéntrico imaginarium del autor. Solo comento, que no debemos comentar más. A menor importancia, menor es el valor, a menor valor, menos intrascendente.
Parece positivo escribir virtudes y defectos de nuestra Habana,sobre todo temas polemicos, compañero periodista busque un lenguaje apropiado para los millones de Cubano que son humilde y pueda interpretar con eficacia tu articulo talvez un taller literario sea el destino de la compresión.
Estimado periodista
Para hablarle mas claro le diré que no pude entender lo que quieres expresar a través del articulo publicado , necesito que expliques mejor el tema pero ademas no es culpa tuya porque pienso que para publicar algo acerca de este tema deben primero de revisarlo antes de salir a la vista del publico …Espero que me puedas comprender
La Habana…
Carlos Manuel, que clase de polvareda levantaste con tu artículo, leí que a una persona le dio más sueño que de costumbre, aotros les parece interesante, a mi me parece novelezco-ficción. Aunque con honor a laverdad me entró un sentimiento profundo a leer el título porque yo ‘He visitado Cuba 83 veces’ es el título que di a una de mis publicaciones dedicado con orgullo al Comandante. En la actualidad he visitado la más hermosas de las islas solo 87 veces.
Con saludos
Juan Castro
Mexicano…
Ojalá no pierdas el rumbo Carlos Manuel, hazle honor a tu nombre, ojalá no pierdas la motivación, el tino y la cordura, tan fáciles de perder por acá… gracias muchacho.
Luego de leer todos estos comentarios me siento un poco mas tranquilo. Yo pensaba que era el único que no entendía los artículos escritos de esta forma.
El título del artículo, la gran trampa, el autor un habilidoso. Si la intención era dar a conocer su alto nivel intelectual, lo logró. Para los que caímos en la trampa, un gran tiempo perdido. Aquel que escribe para el pueblo, debe tener la capacidad de saber llegar hasta el último de sus conciudadanos. Por favor, Cubadebate, esta es la página insignia de nuestra revolución. Para demostrar la cultura de nuestro pueblo no hace falta caer en estas “trampas”.
DESPUES QUE OPINE SOBRE EL ARTICULO PENSE QUE TALVES SERIA YO UN INCULTO QUE NO SABIA ASIMILARLO. AHORA ME DOI CUENTA QUE NO FUI YO SOLO. PERO ¿HAN VISTO COMO ALGO QUE NO LO MERECE, ACAPARA TANTAS OPINIONES, COSA QUE OTROS IMPORTANTES TEMAS NO LO HA CONSEGUIDO?, ?NO HABRÁ SIDO UNA TRAMPITA DEL PERIODISTA? QUIEN SABE. AH, LA SEGUNDA PARTE NI LA PONGAN POR FAVOR.
DISCULPEN MI IGNORANCIA, NO SE QUE SIGNIFICA TODO ESTO, QUIZAS GUSTE MAS DE UN LENGUAJE FILOSOFICO
OTRO ASUNTO, DISCULPEN DE NUEVO, YO CONOZCO CUBA, AL MENOS HE ESTADO EN VARIAS PROVINCIAS, ME PUEDE RESPONDER EL ARTICULISTA, POR QUE SIEMPRE ES LA HABANA ? LOS DEMAS NO EXISTEN ?
Hola Carlos Manuel Álvarez, los cambios que pide nuestro pueblo con el periodismo de Cuba no se refieren a estos temas, primero este no es el lugar y segundo este no es un tema de primera línea y por último le faltó una introducción adecuada a la realidad que Ud. describe. Lo que se pide del Periodismo de Vanguardia de Hoy, es desenredar las madejas en las cuales han estado los problemas del trasporte y otros más agudos durante tantos años sin una solución, es llegar al final de los problemas, nuestro pueblo está cansado de Relatos de la vida cotidiana tanto en la prensa como en la TV , lo que queremos en conclusión es buscar las causas de los problemas y poner en su justo lugar quines son los causantes . Estos son los cambios que pide la máxima dirección de nuestro gobierno y estoy seguro que al Foro de Cubadebate no se quedará atrás.
Por favor escritor. Le ruego tenga la bondad de escribir el mismo artículo pero traducido. Gracias
Lo leí dos veces y de principio a final, igual de final al principio y dije que no me gustó y no lo entendía ;la verdad es que me encantó y espero la siguiente parte, porque tenía tiempo que no leía de esa manera y es una sensación de búsqueda que engancha.
Es una estética de la realidad que se proyecta como una visión irreal, yo no conozco la Habana y me incitó a conocerla o por lo menos a imaginarla diferente a la publicidad turística.
Parafraseando:
demasiado texto
demasiado andar
demasiado invento
sin aterrizar
Lo segui recordando en el cuento mexicano el Guarda agujas pero no lleno mis expectativas. De todas formas por el truco o por esperar algo mejor al final no dejo indeferentes a muchos a juzgar por la cantidad de comentarios a favor o en contra.
YO REALMENTE LEI EL ARTICULO Y NO ENTIENDO NADA, PERO ME GUSTAN MIS OMNIBUS EN MI HABANA, LO QUE NO ES MENTIRA ES QUE CADA NO QUE VIVE EN LA HABANA, DEBE CUIDARLA UN POQUITO MAS, HUBO ALGUIN QUE DIJO QUE ESTABA LLENA DE VENDEDORES, ESO ES FACIL BUSCA UN LUGAR DONDE PONERLOS A TODOS Y YA, MI OPINION ES COMO DECIAN LOS IRAQUERES LA HABANA MI HERMANO NO TIENE COMPARACION, OHHHH LA HABANA. OHHHHHHHHH LA HABANA.
Pensé que no entendía, pero bueno no soy yo solo, nadie o casi nadie entendió.
PARECE QUE LA “LIGA” DE PRODUCTOS INGERIDOS O INHALADOS LE HIZO DAÑO, !!!LLAMEN A UN MEDICO URGENTE!!!
Hay gente que dice que no tiene tiempo de leer artículos como estos pero sí lo tiene para tratar de insultar a un periodista.
Carlos, hay cosas que no me gustan de tu texto, pero te aseguro que vale la pena escribir y percibir cosas así, aunque sean complejas y díficiles de ajustar a un texto periodístico y queden llenas de elementos perfectibles. dale palante brother!
Se nos impone un reto.Como cualquier otro de la vida cotidiana.Este de forma escrita no es ajeno a los otros con que nos enfretamos dia a dia.Quieren algo mas complejo y de dificil desciframiento que LOS VERSOS SENCILLOS.
Ahora,la imagen del inteior de la gua gua es la que une todo.Si pensamos que la vida es un viaje y que lo que vamos pasando por ella a veces nos parece que no son cosas de este mundo y de este instante,pero que al fin y al cabo,suceden aqui.Y si son de otros,bastante se le parecen al nuestr
Quien sabe el autor que dijo esta frse “…viniendo de un mundo prelogico,nunca es ilogico.”.Referindose,quizas,algun tema como el que se dilata aca.Si alguin sabe,le agradecere la informacion.
CARLOS TU ARTICULO LO ENCONTRE MUY BUENO, CORRI A LLEVARSELO A MI SUEGRA, A VER SI LA DEJABA MAS LOCA…
Carlitos: terminé ahora de leer tu trabajo, me gustó mucho.
Es un sueño, y qué? Qué hay de malo en soñar?
Luego leí este mar de comentarios que solo me hicieron recordar pasajes del principito cuando habla de que los adultos no saben mirar con ojos de niños y mucho menos de pensar a su modo.
Si Cuba es un país tan instruido, cómo es que nadie entiende lo que dices? Porque palabras rebuscadas no hay, y frases raras tampoco.
Si, estoy de acuerdo en que un periodista debe escribir para que todo tipo de público comprenda, pero el público debe saber leer e interpretar lo que se escribe, porque si no nos estamos acostumbrando a que todo nos lo den bien masticadito, lo más fácil es criticar porque uno no conozca una palabra. No todos los textos son iguales, otros precisan de una lectura más detenida y de más atención, como este, otros con un simple vistazo ya sabemos de qué va.
El idioma español es muy rico y por tal motivo se usan las palabras exactas en su momento exacto y solo nos demuestra cuantas cosas desconocemos.
He reeleido,como buen observador,y algo voy ganando con mis propias analogias.Soy tambien un paseante de la noche habanera,siempre penetrado por un imprecisable rumbo que no es nunca lo vagoroso,la fuerza evanescente de mi errancia me da las sintesis teosoficas que alguna luz redescubre,pero que al continuar por las calles que acercanme las lejanias empienzan ha ordenarse los visitantes de Espada 615,donde se me revela la habitabilidad de un fragmento llamado Paradiso y un Licario conversador y gimnasta me indica que ,quizas,las pasiones no han sido vencidas por mi dronomania secular y que en otros junto a otras me han de devolver hacia lo invisible y lo que el cuerpo que creo ser y no soy me hebra por un ritmo de cruces y funsiones do jamas terminara confusion eterna.
Apoyo la opinión de lau y reitero que me gustó el cuento de Carlos M.Alvares.
Nietzsche,no es para mí un escritor preferido y por supuesto no soy especialista en alguno, pero leyéndolos a ustedes no pude evitar recordar mis impresiones sobre el imperativo categórico de Kant y pensaran que este comentario podría aplicarse mejor a los artículos contra la homofobia, pero no es así al leer a los detractores del cuento ,les va de peras el enunciado de Nietzsche sobre el destino de la moral.
Pd: pido disculpas al autor, por escribir mal su apellido.
Leí las crónicas. Las leo siempre. Y me agradan. Es fácil criticar, destruir, burlarse… Es difícil reconocer, halagar, respetar… Respeto las ganas de un estudiante de tercer año de hacer periodismo en la Cuba presente, sin perretas, sin excusas, sin miedos. Respeto la constancia, la perseverancia, la seriedad y el empeño. Hoy has aprendido una dura lección. El impreso, la radio y la televisión te resguardan un poco del cara a cara con los lectores. El medio digital te pone frente a frente con ellos. Sé valiente, como lo has sido hasta ahora, lee las críticas, escoge aquellas que vienen de las buenas intenciones e intenta revisar qué pasó, a solas…
Un abrazo,
E.
A ver si entiendo lo que sugieren los comentaristas…
CUBADEBATE es un portal reservado para la denuncia, la condena, el texto positivista y entendible para lectores de escuela primaria y vocabulario de engendro emergente, donde el vuelo es pecado y la abstracción herejía, tan “serio” y militante que no se permite siquiera el placer de leer algo diferente, algo que se aparte de los ladrillazos que tanto se llenan luego la boca para criticar…
Infiero además que Carlos Manuel es dueño de CUBADEBATE y el portal tiene que publicar sus “desvaríos” por sus santas partes, sin encomendarse a la aprobación suprema, como si no existiera un perfil editorial… Porque se quieren comer al autor, sin pensar que por algo lo publicaron…
A los inquisidores, acaben de entender que en los géneros periodísticos nada está tallado en mármol, usen las neuronas y no esperen la papita masticada, y si quieren un artículo diferente… escríbanlo…
Charly deja ver si entiendo.lo que me quieres ogligar ha que yo
entienda.
la informacion cuando nos llega desde la T.V, Radio o Prensa es
pasiva, por esta via es activa,el lector escoge por reflejo la
inmediatez y despues pasa a su columna.
En mi caso tengo bien definido donde buscar la informacion y cuando
tengo dudas como cotejarla, y si quiero estar bien convencido me
remito al periodico granma. Estamos muy lejos y los medios estan
manipulando a las personas como si fueran inocentes.
Juan Carlos fue valiente y su ensayo maravilloso,en otros lo he
leido; el del concierto de Silvio, muy bueno. su estilo es el mismo,
dice, pero no dice nada,toca pero no toca.Para un conductor sonambu-
lo en la habana esta bien, pero cuando tenga que redactar una
columna especializada y diaria, tendra que coger el timon de la
guagua. por que con esto no se gana los frijoles y menos en estos
tiempos.imaginate cuanto cuesta formar un periodista mas diez años
para especializarte, pero vale la pena Juan Carlos,solo un consejo;
los jovenes tienen fuerzas interiores que te lanzan,pero consulta
siempre,trabaja en equipo, mañana sera otro joven el que te
consultara.Es el siclo de la vida.
Charly aqui participan personas del mundo entero,de distintas
culturas. distintas ideologias, distintas edades. esa fraseologia
que utilizas es agresiva, si no me das los cuatro piñazo no leo a
Juan Carlos. y si la cosa es como tu dices pues mejor me monto en la
guagua.por que lo del ladrillazo dejalo para la otra parada.
Saludos a todos
Especial para Juan Carlos y Charly
Estimado Gustavo, usted entienda lo que quiera o pueda… Yo no obligo a nadie, solo expreso mi criterio como hizo el resto de los foristas, que por cierto fueron menos delicados con Carlos Manuel, no Juan Carlos. Y lo siento, pero si mi fraseología le parece agresiva, usted tiene un severo problema de hipersensibilidad que supongo lo haga sufrir un mundo actualizándose en los medios tradicionales…
Charly; yo no he dicho que usted oblige a nadie, yo utilice la
palabra oglige de ogligar.
Gracias Charly de nuevo por las fuerzas de sus palabras asi estas
certificando mi ponencia y a la vez la suya.
Lo importante en estos forum es dar vialidad a los participantes
y asi damos acceso y continuidad al debate,por eso trato de ser
hipersensible.
La razon esta desde el menos infinito,hasta el infinito.segun nuestra
inteligencia y entre todos la encontraremos mejor y en menos tiempo.
Saludos a todos
El debate nos hace una falta inmensa, es el corazón de la dialéctica, del avance, del enriquecimiento espiritual, moral y de todo tipo… Pero hay que diferenciar al debate del careo, mejor dicho, del cacareo donde nadie quiere quedarse “dao”… Hay que escribir menos y decir más, y hay que ser abiertos tanto para asimilar el criterio diferente, como para leer nuevos discursos… Un saludo a Gustavo y a todos, y que la próxima semana y el próximo post sean más polémicos aún…
Carlos Manuel: Escribir siempre duele. Martí decía que hacerlo para los cubanos es como uncir carro a la grupa de un cóndor, lo cual es casi un imposible. Tú crónica poética sobre La Habana es una de las tantas aproximaciones a la ciudad múltiple que habaneros, otros cubanos y tantos extranjeros han capturado para si.
La función del periodista es elevar al lector, obligarlo a volar, pensar y crecer, especialmente en una sociedad que no quiere ciudadanos adocenados y mucho menos cyborgs. Nunca reniegues de esa tarea, aunque busca el modo de ir paso a paso y no a saltos.
La tarea del público es exigirle el máximo y siempre a los periodistas, aunque solo lo sean en ciernes, como tú. Más no busques nunca lo fácil ni rehullas esa fusta. Las heridas te harán pulir ideas y mañas, a la vez que te harán mejor y más leal.
Por último, gracias por recordarnos desde el título que no podemos ser indiferentes hacia la capital del socialismo en América, que no podemos pasar por ella como turistas, disfrutándola, bailándola, estrujándola, gastándola o llenándola de basura. Hay que poner ira y bálsamo en la cura de sus males y hay que también que descubrirla y aprehenderla todos los días, y para ello, al menos para los cubanos, entiendo, La Habana no debe ser un “resort” turístico, sino ágora y fragua de todos nuestros sueños, donde el trabajo, el esfuerzo y la pasión de vivir -que no son actividades turisticas- la levanten a diario.
Lo mejor que tiene este trabajo es lo que motiva.el asunto no es saber si es correcto decir,lapso de tiempo o lapsus sólo o acompañado.mucho menos que la gente entienda de asi y de por sí una vivencia interior,que gime por salir en una guagua.Tampoco creo que las personas que se aproximan a Cuba Debate no sean capaces de entender un mensaje rebuscado:el grito grito grito; de los dadaistas no seria asunto de arte para muchas personas hoy; pero no deja de tener su valor en la literatura;
La frialdad de vivir lejos de la patria y la comodidad de tener un auto ultimo modelo no se puede comparar con el roce y el calor humano de una guagua con sabor a Cuba
Rev Leonides Penton Amador
Es lamentable la caracterización de nuestra Capital por sólo uno de los tantos problemas que tiene, pero que para nada empequeñecen la bellesa y el orgullo que sentimos por ella los que realmente la amamos
incluyendo los miles de turistas que comparten nuestro sentir , sin lugar a dudas el lugar de Carlos es su natal Matanzas
En ocasiones,los que más hablan de verdad y transparencia son aquellos que cuando escuchan lo que no les gusta, entonces arremeten en agresiones. Este es un comentario que afortunado o no, es una visión de un periodista. Le corresponde al perfil editorial decidir si lo pone o no, pero si no es aqui donde este compañero podrñia expresar su criterio sobre la Habana.
Me queda claro que la demogracia es muy facil exigirla cuando nos conviene pero muy dificil aceptarla cuando no juega con nuestros intereses.
Me gustaría saber cuál de los autores de este mar de comentarios puede disfrutar de la lectura de Lezama o Alejo Carpentier, quizás muchos nunca hayan abierto las páginas de Paraíso o de La Consagración de la Primavera. De todas formas, eso no es cuestionable. Elegimos lo que leemos igual que elegimos lo que comemos. El periodismo bueno es más que una nota informativa y al igual que la poesía o la literatura tiene seguidores y detractores. Carlos Manuel no obliga a nadie a leer sus palabras. Por otra parte habla de una realidad propia, lo cual no es cuestionable para nada, no es más que una opinión, la suya, y hay que respetarla, como mismo él respeta cada uno de los cometarios aquí presentes y no sale en su defensa. Muy bueno el texto mi amigo. Espero el final de la saga…
Cuanto deseo de enredar las cosas,de hacer ver que se tiene un vocabulario amplio cuando lo verdaderamente valioso es decir mucho con pocas palabras y no atiborrar al lector con alardes de sabiduria semantica, apuesto que eres familia de Eduardo Mora pero a ti al menos solo se te sufre de manera opcional,salve cultisimo dominador de la lengua española,artifice del mucho escribir y nada decir
Amigo mìo, me dì a la tarea de buscarte para leer otras cosas de ti, ya se còmo piensas en cuanto al depote y quize ver otros puntos de vista tuyos y luego de leerte aquì te confiezo que me rindo, ahora sè por què sueñas y no informas, lo tuyo es la novela socio, deja el periodismo, novela y preferiblemente de ciencia ficciòn, esta por ejemplo està buenìsima, solo una cosita, pues ardo en deseos de saner el final ya, el ET llega a reencontrarse con los suyos, podrà encontrar la piedra transportadora, dime brother que no aguanto la espera
Creo que este periodista debe cambiar su profesión, y cuando quiera hacer algo tan novelesco por favor que ajuste el título, ay que quiso soñar de esa manera porque no se refirió a otra ciudad inventada también por el?, le hubiese quedado perfecto y le quedaría mejor, comprendo su intención pero, de buenas intenciones…
Hasta pronto
Buena o mala la crónica, reportage o comentario, ha suscitado un debate digno de apreciar, creo que al menos cumplió su objetivo, que sospecho era no dejar a nadie indiferente, tanto a favor como en contra. A mi personalmente no me gustó, tal vez no diga nada concreto porque no sea necesario decirlo, tal vez es solo un desahogo intelectual de alguien a quien le urgía sacarse estas ideas de la cabeza. Debería envíarlo a La Gaceta, probablemente le premien el esfuerzo de exprimirse las neuronas para componer un relato atípico, he leído algunos parecidos, muchas palabras que no dicen nada, quizá debamos someternos a un ejercicio de abstracción para apreciarlo en su justa medida. El título es una trampa, pero lo comprendo. Sí, estoy de acuerdo, no solo La habana, hay muchos lugares que no son para turistas. Acabo de leer la tercera entrega de este trabajo y me parece mucho mejor, ojala la cuarta no sea otro ejercicio de semiótica.
Hola, estoy de acuerdo con el autor,todo el simbolismo de la Habana o de cualquier ciudad de Cuba, se pierde en las guaguas cubanas, y no hay ninguna poesia, entre el calor, los carteristas,y el mal caracter del chofer, saludos desde cualquier esquina del Garden State, New Jersey.
Pienso que el autor simplemente quiso traer un poco de poesia a nuestras vidas,utilizar una manera diferente para hablar de nuestros problemas.
para los que tanto critican que no entendieron nada, hay cosas que son para disfrutarlas sin tanto análisis intelectual.