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El Archivo de Posada

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Para más información puede contactar a Peter Kornbluh – 202/994-7116 – pkorn@gwu.edu

Washington D.C., 9 de junio de 2005 – De acuerdo con un documento de la CIA de 1976 que ha sido desclasificado y publicado hoy por el Archivo de Seguridad Nacional, Luis Posada Carriles habló sobre sus planes de “golpear” un avión cubano apenas unos días antes de que el vuelo 455 de Cubana explotara el 6 de octubre de 1976, ocasionando la muerte a los 73 pasajeros que se encontraban a bordo.  De acuerdo con el informe secreto, la información de inteligencia inusualmente detallada la entregó una fuente descrita como “un ex funcionario del gobierno venezolano” que “usualmente es un reportero de confianza”.

Posada, un exiliado violento en contra de Castro, debe tener su primera audiencia legal el 13 de junio, después de haber entrado ilegalmente en Estados Unidos en marzo y solicitar asilo político al gobierno de Bush. Posada fue detenido el 17 de mayo, después de haber vivido cerca de dos meses en Miami sin ser importunado por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.  Las autoridades venezolanas dicen que están pensando solicitar formalmente su extradición a Caracas, de donde se escapó en 1985 después de haber sido encarcelado por supuesta participación en la voladura de la aeronave cubana.

El documento de la CIA describe una cena de $1000 dólares el cubierto para recaudar fondos en Caracas, que tuvo lugar entre el 22 de septiembre y el 5 de octubre de 1976 con el objetivo de apoyar las actividades de Orlando Bosch, jefe del CORU, un grupo que el FBI ha descrito como “una organización coordinadora terrorista contra Castro.”  El informante mencionó que Bosch había hecho una oferta a los funcionarios venezolanos mediante la cual él se abstendría de realizar actos de violencia en Estados Unidos durante la visita del presidente Carlos Andrés Pérez a las Naciones Unidas en noviembre, a cambio de un “aporte monetario sustancial a la organización [de Bosch].”  También se escuchó a Bosch expresar: “Ahora que nuestra organización ha salido bien vista del trabajo de Letelier, vamos a intentar hacer algo más.”  Varios días después se conoció que Posada había dicho “vamos a golpear un avión cubano” y “Orlando tiene los detalles.”  (Ambas declaraciones de Bosch y Posada fueron citadas en un informe del 18 de octubre de 1976, enviado al Secretario de Estado Henry Kissinger y publicado por el Archivo el 17 de mayo.)

Peter Kornbluh, quien dirige el Proyecto de Documentación sobre Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional, denominó esos documentos como “parte de un tesoro de archivos de inteligencia que contiene pistas y pruebas sobre actos terroristas importantes cometidos por los violentos grupos en contra de Castro,” e instó a la CIA para que desclasifique totalmente sus voluminosos archivos sobre Posada “como una contribución concreta para que se haga justicia contra aquellos que han cometido actos terroristas.”

El Archivo publicó también un resumen desclasificado de la CIA que brinda nuevos detalles acerca de los vínculos de la Agencia con Posada y Bosch en los de decenios de 1960 y 1970.  Los “indicios” de la CIA señalan que Posada “fue reclutado por la Agencia para servir como un instructor de los Cuerpos de entrenamiento marítimo” a principios de 1965 y “utilizado también como una fuente de información sobre las actividades de los exiliados cubanos.”  La CIA continuó manteniendo relaciones con Posada después de convertirse en un oficial de alta graduación en la policía secreta venezolana, DISIP, entre 1967 y 1974, aunque la naturaleza del trabajó que realizó Posada para la Agencia durante aquellos años se mantiene censurado en el documento.  La CIA admitió también que había tenido múltiples contactos con Orlando Bosch en 1962 y 1963.

Asimismo, el Archivo publicó un documento desclasificado del FBI con fecha 21 de octubre de 1976 que citaba a fuentes que declararon que el CORU “era responsable de la voladura del avión DC-8 de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976.”  La fuente citó a un miembro del CORU, Secundino Carrera, que señaló: esta voladura y las muertes resultantes estaban plenamente justificadas porque el CORU estaba en guerra contra el régimen de Fidel Castro.”  En aquel momento, Orlando Bosch dirigía el CORU.

Según los documentos desclasificados, el CORU se creó en una reunión de los grupos de exiliados cubanos, realizada en un pequeño pueblo conocido como Bonao, República Dominicana, en junio de 1976.  En un informe del 29 de junio de 1976 sobre el grupo de Orlando Bosch, Acción Cubana, las fuentes del FBI señalaron que “estos grupos acordaron participar de conjunto en la planificación, financiamiento y ejecución de operaciones terroristas y ataques contra Cuba.”  (página 8) Según el documento, Bosch estaba comprometido a emprender acciones violentas contra otros países que él consideraba que apoyaban a Cuba, incluidos Colombia, México y Panamá.  De acuerdo con el documento, en la reunión los grupos analizaron el secuestro y ejecución de un diplomático.  Un mes más tarde, miembros del CORU intentaron el secuestro del embajador cubano en México, en el que le dispararon y asesinaron a uno de sus colaboradores.

Después de escapar de la prisión en Caracas, Posada voló a bordo de un avión privado hacia Aruba y posteriormente fue llevado a El Salvador donde asumió el pseudónimo de “Ramón Medina” y se convirtió en el “director de suministros” para las operaciones ilícitas de reabastecimiento a los contras que dirigía la Casa Blanca durante el Gobierno de Reagan, desde la base aérea de Illopango en San Salvador (véase diagrama).  En una declaración de 31 páginas entregada a agentes del FBI en Tegucigalpa, Honduras, como parte de la investigación de un abogado independiente sobre el escándalo Irán-Contra, Posada dio detalles sobre su participación en estas operaciones encubiertas, incluida su participación en los vuelos para las misiones de reabastecimiento a los soldados de los contras al sur de Nicaragua.

Según Posada, él pudo ahorrar $40 000 dólares de su salario y vivió con ese dinero en América Central después que el escándalo estalló a finales de 1986 y se culminó la operación de reabastecimiento.  Cuando se le acabó el dinero, le pidió ayuda a otra figura del exilio: Rafael Quintero.  “Quintero le dijo que enviara una de sus pinturas a [Richard] Secord,” el oficial retirado de las fuerzas especiales que había colaborado con Oliver North en la venta de armamentos a Irán y en la transferencia de las ganancias para mantener la guerra de los contras.  Según la declaración, “Posada hizo esto y Secord le envió “1 000 dólares.”

DOCUMENTOS

Nota: Los siguientes documentos están en Formato PDF.  Se necesitará descargar e instalar Adobe Acrobat Reader para verlos.

Documentos de la CIA sobre Posada y Bosch

Documento 1: CIA, Informe Secreto de Inteligencia, “Actividades del dirigente exiliado cubano Orlando Bosch durante su estancia en Venezuela,” 14 de octubre de 1976

Una fuente en Venezuela le suministró a la CIA información detallada de inteligencia sobre una cena para recaudar fondos realizada por Orlando Bosch y su organización, CORU, después de su llegada a Caracas en septiembre de 1976.  La fuente se refirió a la cena realizada en casa del médico exiliado cubano, Hildo Folgar, quien invitó a funcionarios del gobierno venezolano.  Se dice que en esencia Bosch sobornó a fin de abstenerse de cometer actos de violencia durante la reunión de Naciones Unidas en noviembre de 1976, a la cual asistiría el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez.  También se le escuchó decir que su grupo había hecho un “gran trabajo” en el asesinato del ex embajador chileno Orlando Letelier en Washington, D.C. el 21 de septiembre y ahora iba a “intentar hacer algo más.”  Unos días después, de acuerdo con este informe de inteligencia, se le escuchaba a Luis Posada Carriles decir: “vamos a golpear un avión cubano” y “Orlando tiene los detalles.”

Documento 2: CIA, memorando secreto enviado al FBI, “Información respecto de las figuras en contra de Castro posiblemente involucradas en la neutralidad u otras violaciones de  la ley federal,” 9 de diciembre de 1976.

En el período posterior a la voladura del vuelo de Cubana, la CIA buscó “indicios” sobre decenas de exiliados en contra de Castro que pudieran estar vinculados a esta atrocidad.  Este documento registra los resúmenes de indicios sobre los dos exiliados que habían sido arrestados en Caracas en aquel momento: Orlando Bosch y Luis Posada.  La CIA señaló que los agentes habían tenido múltiples contactos con Bosch en 1962 y 1963; y la Agencia reconoció que Luis Posada había trabajado para la CIA desde 1965 y que éste era un “experto en demoliciones.”  Asimismo la CIA apuntó que Posada le daba información sobre las actividades de otros grupos de exiliados.  Censuró una sección del documento que describía los servicios que Posada brindó a la CIA durante el tiempo en que trabajó como oficial de alta graduación en la policía secreta venezolana, DISIP, entre 1967 y 1974.  Otros archivos de la CIA demuestran que la Agencia continuó sus contactos con Posada hasta junio de 1976, más de 11 años después de haber sido reclutado por primera vez.

Documentos del FBI sobre   CORU y ACCIÓN CUBANA

Documento 3: FBI, Cable de inteligencia, “Voladura del avión DC-8 de Cubana de Aviación cerca de Barbados, Indias Occidentales, 6 de octubre de 1976, asuntos de neutralidad sobre Cuba y las Indias Occidentales,” 21 de octubre de 1976.

El FBI transmite información de una fuente que ha conversado con un miembro del CORU conocido como Secundino Carrera, quien admitió que “el CORU era responsable de la voladura del avión DC-8 de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976.”  Carrera justifica la voladura y lo cataloga como un acto de guerra.  El informe indica que debido a la voladura ha habido discrepancias en el CORU en cuanto a la táctica a seguir, pero que la organización dirigida por Orlando Bosch está pensando vender bonos para financiar las operaciones futuras.

Documento 4: FBI, Informe de inteligencia, “Seguridad interna de Acción Cubana – Cuba,” 29 de junio de 1976.

Este informe contiene diferentes informaciones sobre “una pequeña organización terrorista dirigida por Orlando Bosch Ávila,” y otros terroristas exiliados cubanos.  Teniendo en cuenta las fuentes cercanas al grupo de Bosch, Acción Cubana, el informe detalla los esfuerzos de Bosch para recaudar fondos provenientes de individuos específicos en Miami, Caracas y otros lugares.  El FBI informa asimismo sobre las actividades de Guillermo e Ignacio Novo, descritos como “dos exiliados cubanos con un largo historial de actividades terroristas.”  Más importante aún, en las páginas 8 y 9, el documento describe la reunión que tuvo lugar en República Dominicana donde se había creado el CORU en junio de 1976, con el objetivo de unificar a cinco grupos diferentes de exiliados.  Según el memorando, “estos grupos acordaron participar de conjunto en la planificación, financiamiento y realización de operaciones terroristas y ataques contra Cuba”, así como objetivos en otros países.

Posada y las operaciones Irán-Contra

Documento 5: Organigrama de la “Compañía benefactora” (BC), Operación de reabastecimiento de los contras en San Salvador.

A la entidad creada por el Teniente Coronel Oliver North y el oficial retirado del Pentágono, Richard Secord para enviar abastecimientos de forma ilícita para la guerra de los contras se le dio el nombre de “BC.”  En la base aérea de Illopango, conocida como “Cincinnati”, según los archivos de la BC, el gobierno de Reagan estableció de manera secreta una mini fuerza aérea de aviones de reabastecimiento con almacenes de suministros.  Después que Posada Carriles escapó de la prisión en Caracas, se le dio un alto cargo como “director de suministros” de la operación Illopango, trabajando a las órdenes de otro exiliado cubano, Félix Rodríguez, quien usaba el pseudónimo de “Máx Gómez.”

Documento 6: Oficina del abogado independiente Lawrence Walsh, Secreto, “Informe sobre la entrevista con Luis Posada Carriles,” 7 de febrero de 1992.

En febrero de 1992, dos agentes del FBI entrevistaron a Posada en la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, Honduras.  Posada brindó una información detallada de su trabajo durante la guerra de los contras que incluyó una descripción de la forma en que escapó de Venezuela en un avión privado que lo condujo a Aruba, y de ahí a El Salvador.  La transcripción de la entrevista de 31 páginas también ofrece amplios detalles sobre las operaciones en El Salvador y Guatemala después que se desató el escándalo Irán-Contra en noviembre de 1986 y que las operaciones de reabastecimiento a los contras fueron canceladas.  Finalmente Posada se quedó sin dinero, a pesar de haber logrado acumular $40 000 dólares en el trabajo de los contras: Posada y otros participantes recibían dinero por las ganancias derivadas de la venta de armamentos a Irán). Hubo un momento en que Richard Secord le envió a Posada $1 000  dólares por una de sus pinturas.

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Peter Kornbluh

Peter Kornbluh

Investigador norteamericano. Dirige el Cuba Documentation Project y el Chile Documentation Project del Archivo de Seguridad Nacional, de la Universidad George Washington.

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