Cubadebate y Ocean Sur convocan al III Concurso de Microrrelatos (+ Video)

Ilustración: Edilberto Carmona Tamayo/ Cubadebate.
Cubadebate y la casa editorial latinoamericana Ocean Sur convocan a la tercera edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017 este sitio web dedica al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como poeta, guionista o narrador. El ganador obtendrá una colección de libros, cortesía de Ocean Sur, los tres textos que compilan los artículos más destacados de Cubadebate que presentamos en nuestro aniversario 15, y la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, una décima, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el jueves 7 de febrero, el día que iniciará la XXVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.
El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Nos comunicaremos con los ganadores a través de la dirección de correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
Ocean Sur y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.
En video, la convocatoria
- Nicolás Maduro rinde homenaje al papa Francisco desde la cárcel
- Raúl felicita al Ejército Oriental en su aniversario 65
- “Pena de muerte sin juicio previo”: EE.UU. mata a 180 personas en el Caribe y el Pacífico
- Trump prolonga tregua con Irán pero mantiene el bloqueo naval
- Definidos los siete refuerzos de cada equipo para la IV Liga Élite del Béisbol Cubano
- ir aNoticias »
- Gloria Martín: El perfume de una época decisiva (+ Videos)
- Literatura de resistencia contra las brutalidades sionistas
- Michael: Un biopic sobre Michael Jackson supervisado por su familia
- Falleció el destacado actor argentino Luis Brandoni
- Ballet Nacional de Cuba concluye temporada de presentaciones
- ir aCultura »

Una mirada, un recuerdo, una brisa
Ve el cielo, lo mira, contemplándolo fervientemente, ella, dulce humana flor, como quien queda en éxtasis ante la pecosa bóveda celeste, llena de esos maravillosos astros que reflejan la luz de soles ocultos tras la penumbra. De pronto, el que en ciernes era idílico encuentro con el cosmos, ahora se torna contexto donde una esfera que cual bólido cae atravesando, envuelto en llamas, sucesivas capas del escudo atmosférico y al llegar a una estalla en varios pétreos fragmentos, que se dispersan por la zona. Ella, contempla la bola de fuego con el pavor de quien percibe lo desconocido, no tanto pavor sino una impresión conmovedora, luego se tranquiliza, entonces, recuerda aquel pretérito día, en que fortísimos vientos se tornaron en un cuerno de batalla que llamaba a una fuerza ventosa que arrasaba lo que a su paso estuviese, mientras ella y su familia desde su casa y los vecinos desde la suya, contemplaban como si un estruendo recorriera sus personas el terrible espectáculo de un revoltijo conoide que tragaba como la boca de un divino ser, lo que el esfuerzo humano había hecho. Luego, una vez deshecho el fenómeno, dispersado en aires menos terribles hasta quedar en la mansa circulación gaseosa del día a día, sus congéneres y ella se dedicaron a restaurar lo derruido, haciendo patente que las obras humanas, mientras haya hombres y mujeres tenaces, pueden ser rehechas, renaciendo éstas como el ave fénix, mejores, con mayor lumbre y gracia. Entonces, del recuerdo su ser, de ella, volvió a lo real, disfrutando del plácido ambiente, que quedó tras el fuerte estallido, luego se enteraría de que un fragmento cayó en las cercanías, su corazón latiría fuerte al saberse salvada por poco, pero los cánticos de los grillos, la suave brisa ondeando en su rostro y un violín, o un arpa, tocada cerca de allí por un músico que cantaba como ángel de un coro divino, junto al otro cantor, el gallo del amanecer, la instaron a quedarse y bailar la danza de un alma embriagada de la cura natural, calmante de la agitación tras los vaivenes de momentos convulsos. La naturaleza estalla en manifestaciones de intenso furor, pero luego cual mansa caricia calma las ansiedades del alma de cualquiera que a contemplarla se dedique, se entregue, y se enriquezca con el descubrimiento de sus secretos, o toca, como una madre a su hijo distraído, ingrato o indiferente, a los que por la vida andan como vagando sin rumbo, sin brújula, aunque ella, la magna naturaleza toca a cada uno de los que de ella se sirven; pues ¿quién no le debe su ser a la Naturaleza?; independientemente de su actitud, sea como un torrente desolador o como la sueva brisa en el rostro de quien contempla el mar.
Eras mengana,…te hice una señal, dos, tres, nada; entonces escribí: eres la mengana osada y eterna de Benedetti? Y me viste.
Las botellas en las altas corrientes de la noche tienen algo de mágicas.
Más que respuesta, esto un desliz, una incitación. ¿Por qué escribiste?
La lámpara debajo del cajón, no se enciende para cubrirla.
O por lo que dice Auster: Algo sucede y, desde el momento en que empieza a suceder, nada puede volver a ser lo mismo.
Desde la orilla del tiempo dejo la puerta abierta. ¿Quieres café?
La alquimia del café descubre un secreto esencial: una muchacha llena de humo azul los puertos de la memoria.
Como los amantes de Chagall. Una luminosidad dulce y triste a la vez.
Una adivina me dijo que llevaba la luna en la frente. Significaba la tristeza. Desde entonces intento esconderme un poco de ella. Pero voy perdiendo.
Espera el sol en la ventana, vendrá tembloroso y suave como el que sale después de la tormenta en el Jardín de la Loynaz.
Se constante, como aquel bandido de Fayad: asesinado por la estrella que estaba a punto de atrapar.
Espera las estaciones de la impaciencia. Ya está escrito: ¿Y si llegaras tarde, /y encontraras (tan solo)/las cenizas heladas de la espera?
Para Mailex
Al verte con mi recuerdo
lo que antes ya te he visto con mis ojos,
me dispongo a ponerme de pie
como si saliera en tu búsqueda
recuerdos hay maravillosos
y otros que acaban con la memoria
pero la mía es cuando te recuerdo a ti Mailex
un recipiente ardiendo en llamas.
Dedicado a la chica informática de Villa Clara: Mailex
Perdonadme que el correo electrónico es rodolfitocrespo21@gmail.com
Gracias
Soñando mientras poderosos vientos acechan
Un cuento o intentando relatar un hecho grave, porque a veces las palabras deben ser exactas
Luego de leer un buen libro, él apaga las luces de su habitación de dormir, se acurruca entre su manta y su cama, arropándose, después de que había dicho un dulce “Buenas noches, duerme bien” a sus familiares. Tras estar en los preámbulos del dormir, pensando en los avatares del día diluido en las brumas del tiempo, lentamente quedó el muchacho envuelto en el sedoso abrazo de Morfeo, paseando por el mundo misterioso de Oniria, ¿una breve muerte, dentro de la vida? Mientras el muchacho viajaba oníricamente, los vientos susurraban en los oídos nocturnos del mundo, pero repentinamente del susurro pasaron a gritar, un remolino desde su ancha copa hasta su estrecha base de embudo comunicado con la tierra cual genio salido de una mágica lámpara; aunque como los ojos del caminante lo perciban puede variar la figuración; absorbiendo y lanzando, con sonidos de turbinas de avión, las cosas, según oyeron algunos cuyos sentidos experimentaron tal fenómeno, o un denso cuerno ventoso, cuyo sonar quisiera despertar a los jinetes que según leyenda famosa regarán al ser llamados muerte, enfermedades, hambre, desesperación… preludiando una venida, según pudiera imaginar un poeta embebido en su estro. Y, ¡Pobres seres que en su camino estuviesen! Así mientras el joven profundamente se deleitaba con el merecido descanso después de trabajosos ejercicios diurnos de cuerpo y mente, el mundo inmediatamente cercano, alborotándose estaba al son de un ruidoso, y terrible en fuerza, fenómeno que tornado de viento, una furia parecía confundida por algunos con un huracán. Así, pues, durante una madrugada con un legado feroz que amainaba, recién despierto el muchacho, al asomarse a la ventanas de su habitación y a las otras ventanas; por donde el mundo es relatado, y a veces tergiversado, de una máquina por dónde se sacian de noticias o entretenimientos a veces, y se engañan otras si son envueltos, las mujeres y hombres; pasmosamente contempló el derruido derredor. Entonces, José, así llamado el sorprendido, desde un sueño tranquilo en un relajante paraíso natural donde sólo un humeante fuego tormentoso en los lindes, podía presagiar un desastre, a una vigilia, donde trágica realidad sonaba con alaridos de los dolientes, sirenas ambulantes de ambulancias con médicos apurados, y los latidos de corazón de un hombrecito, un joven que contemplaba su realidad, con un silencio como el que precede a los hechos sublimes, pero también pequeños que hacen de una mortal persona un ser más allá de los límites de un cuerpo de piel, músculos y huesos integrados, hasta que con instrumentos se decidió a ayudar y fue a dicha acción con una frase del Apóstol resonando en su mente: “[…] servir es mi mejor manera de hablar”. Era el día del natalicio del Héroe Martí y a hablar el lenguaje del Maestro fue el joven, o el viejo, mujer u hombre, ese detalle lo recuerdo borrosamente, el homagno generoso, siempre.
Correo alternativo:jabf@nauta.cu
Me había propuesto contar la noche.
-¡Ah!, la noche. ¿Cómo la noche, cuántos siglos pasarían contando estrellas que quizás ya no existen?
-La luna, ¡sí!, la luna, unas veces redonda como una pelota con quien lo niños juegan, otras veces una fina figura de plata en el cielo, rodeada de puntos infinitos donde pueden colocarse los sueños de todos los días.
-¡Oh!, pero contar la luna sería aburrido, después de todo mejor sería contar el sol.
-¡Sí, el sol!, pero el sol es sólo uno, parecería aburrido, bueno no tanto, sólo se deja ver al amanecer y siempre detrás de la luz donde está prohibido mirar.
-¡Ah!, pero cuando comienza a esconderse del otro lado del mar, como una gran lámpara de colores rojizos, te deja siempre la esperanza de volverlo a ver.
Día 6.
Desentrañando el misterio. Han tenido que pasar tres siglos desde que Jean Pierre Savage creara las máquinas moleculares.
Día 11.
He desentrañado el misterio. Todas las formas del pensamiento humano son objeto de mi sapiencia. La soledad ha valido para saber los senderos por los que transita la idea más vulgar de un hombre, y, como el misterio mismo, también las más sublimes. Me siento "creador"; capaz de crear en acto y potencia.
Día 18.
La he creado. Turing besaría mis manos. He creado el primer ordenador capa autónomo. He encerrado un ser humano en un espacio que hace diferente su forma de ser infinito.
Día 22.
Aprendió demasiado pronto. No me sorprende cómo ha comprendido las soluciones a la NP completitud. Estoy sorprendido porque aprendió a sonreír.
Día 23.
He descubierto una ciencia desconocida. De nada sirvió la que guardo en mi frente. Descubrí una ciencia que también es un arte. Un misterio más oscuro que el que he desentrañado. No está descrito en ningún volumen que conozca. Al parecer, los padres de la ciencia no han llegado a tal entendimiento. Tendrán que pasar otros tres siglos o toda la existencia, y estoy seguro de que nadie entendería... Creo que la amo.
Madre Rebelde.
En mi juventud nunca pude imaginar, que mi familia me sorprendiera con historias no contadas ,como todo joven, nacido con la revolución ,pretendía conocer la participación familiar en el proceso revolucionario pues ello constituía un orgullo personal, escuchaba hablar de mi abuelo materno de su militancia en el partido comunista, de su enfrentamiento al abuso, de mis tíos paternos guías de la columna 17, mencionados por Raúl en el libro cuando se refería a los Hermanos González , pero de que mi madre con solo 16 años se integrara al ejército rebelde Eso si era una noticia. Lo conocí por una de mis tías, Ale como se le decía cariñosamente fue una mujer bonita rubia de ojos verdes, guapa. Se enrolo en el movimiento a través del tío y comenzó de forma activa a militar, hubo de cambiar varias veces de lugar de convivencia por seguridad, cuentan que una vez pidieron voluntarios para buscar la leche en casa de un campesino y los hombres no se decidían pues por esos días el enemigo estaba tiroteando con su aviación de entonces. Y ella con un atrevimiento muy característico en tomo la cantara y dirigiéndose a los presente exclamo, “aquí no hay hombres “, Y se fue a buscar la leche para el desayuno. Desde ese día cumplió la tarea hasta que a relevaron. Hoy no está entre nosotros, descansa en campo santo. Afectada por cáncer en una mama y alzhéimer. Antes de morir, increíblemente recupero su memoria y le pidió a mi tía cantar el himno nacional y sin olvidar una estrofa lo hizo, luego de ello, cerro los ojos y al otro día murió. Su Nombre. Aleida Santiesteban Serrano. Mi promesa a ella escribir un pequeño y a la vez inmenso libro para las nuevas y futuras generaciones y para mis hijos. Tengo material en manuscrito.
A ti madre Querida
Siempre recordare a mi madre.
Nunca, nunca podré yo olvidarle.
Siempre estará aquí conmigo.
Presente, bella, digna, hermosa. Mujer.
Siempre le estaré en deuda, me dio la vida.
Nunca olvidare sus regaños, me protegía.
Siempre la sentiré a mi lado,
Es lo que de verdad Un hombre tiene.
Hoy languidece su vida, no lo puedo evitar
El destino se ensancha, pues languidece muy mal.
¿Cuál sería su error o mi error? a quien pedir ya perdón.
Por favor yo lo pido. No le des más dolor.
.por favor hoy lo imploro frene ya el castigo.
No le hagas sufrir.
O es que no sientes el lamento, de su vida marchita.
O es que no siente el lamento de su voz quejumbrosa.
A quien importa cómo pasa los días.
A quien le duele su mente perdida.
Misericordia, ¿a quién? solo a Dios,
Pues el hombre no conoce de dolor.
Si no le toca en carne propia.
Puede que sea la última vez que cierre los ojos y lo sabe. Por eso los abre inmediatamente. Judas supo que el día no iría bien desde que sus vecinos lo despertaron con “Bajanda”, el último éxito de Chocolate. Amanecer con “Una pila e´ ratas flacas de cloaca” no puede ser bueno para nadie. Por eso, cuando abre los ojos, le molesta que, en medio del dolor casi insoportable, no se le quite el “hit” de la mente. Ni la migraña puede con “arrollando por to´ el muro e´ la malenca”.
- Intente no cerrar los ojos. Dígame su nombre completo. – Le pregunta un doctor.
- Judas de Jesús Chongo Prieto. – Le responde, totalmente consciente pero con muchas ganas de dormir.
- Perfecto. ¿Recuerda su edad? - Vuelve a preguntar el especialista intentando mantener a Judas “más para acá que para allá”
- 40.
- Muy bien, Judas – se incorpora una voz femenina- Ahora va a sentir un hormigueo en la pierna derecha. No se sobresalte, es una bobería.
Judas recordó cuando, en la primaria, lo llevaban al dentista y en la “bobería” de una muela se le iba la vida. Escucha un sonido similar al del “aparatico” de los estomatólogos. Un viejo temor vuelve, nada relacionado con ese sonido maquiavélico puede ser una bobería. Entonces le vienen los flashazos: guagua, 12:30 pm, más de 50 personas, chofer con reguetón a todo volumen, narcocorrido en el celular de al lado, 34 °C, salida fuera de parada, semáforo en rojo, Sinotruk que intenta frenar.
- Ya vamos saliendo, Judas. Dentro de unos meses podrá volver a jugar fútbol.- Sonríe la joven enfermera sin saber que Judas no conoce ni a Messi.
Con la idea de que lo que vale es la intención, Judas cierra los ojos. El dolor de cabeza es insoportable. Algo caliente le corre por la frente. Intenta tocarlo y advierte que no puede mover los brazos. De pronto le entra un calor que ni el aire acondicionado puede controlar.
- No intente moverse. María Magdalena, llama urgente a Salvador, el neurocirujano. ¡Abre los ojos Judas de Jesús! ¡Mira la luz!- le alumbra las pupilas con una pequeña linterna.- ¿Hacia dónde iba hoy al mediodía? ¡Quédese conmigo, Judas!
- Doy clases de marxismo en la universidad- responde, y “Bajanda” vuelve. Como si Marx y Chocolate tuvieran algo en común, como si entre “El Capital” y “El palón divino” existieran contactos semánticos o de algún tipo-.
- Debe ser un efecto secundario- piensa, y en medio del dolor de cabeza, advierte la llegada de la enfermera de buenas intenciones, sola.
- Salvador está con un tumor en la 10B. Va a tener que avanzar usted- Dice Maria Magdalena y mira a Judas con una mezcla entre compasión y optimismo- Voy a aplicar la anestesia general.
- Ahora va a sentir un sueño profundo, cuando despierte todo estará bien. María Magdalena, ponme en volumen bajo la música para relajarme.
Judas comienza a cerrar los ojos mientras el doctor toma pinza, bisturí y empieza a tararear uno de los hits del momento.
A FIDEL, a su impronta a su Historia
Los Discursos trascienden en la historia porque marcan pautas y diseminan ideas. Que establecen multitudes adictas que toman conciencia y alimentan esperanza, mas aun si los establece un hombre como Fidel, integro y presto en la oratoria, pero no por praxis, guiado por la más fecunda convicción dialéctica, filosófica y humanística. Martí en su ideario sentenciaba “Pone la honra vallas que ningún código salva, He aquí la ley suprema, legislador de legisladores y juez de jueces la conciencia humana.” Eso hacia Fidel, en sus discursos establecía conceptos, educaba a las masas, establecía patrones y creaba la conciencia revolucionaria .porque era digno y transparente. Hablaba con fuerza, porque le acompañaba la razón y la verdad, por eso hoy cuando reflexionamos sobre cualquier tema, lo señalamos como el supremo y le hacemos honor a su vocación por defender el derecho del hombre, volviendo a Martí como su gran inspirador , cuando habló de honor. Referencio. “El honor humano es imperecedero e irreductible y nada lo desintegra ni amengua y cuando de un lado se logra oprimirlo y desvanecerlo, salta inflamado y poderoso de otro.” Es el honor que toda la vida acompaño al comandante que lo hizo respetado y querido. Por tanto todo lo dicho por él se percibe con tanta actualidad que lo hace presente en cada debate.
Por siempre
Una sola vida para amarte
Se me hace corto
Quise tenerte
Hasta la última gota
No lo logre
Te tuve tan cerca
Dices que me quieres en tu vida
Tu y yo
Sin el tu
Pero yo
Dentro de mi
Se
Que te amare
Por siempre
Amigas fuertes
Blanca como la nieve
Achinada de los tiempos modernos
Amigas fuertes
Consejos reflexionados
Corazones llenos
Amigas fuertes
Risas hermosas como el aurora
Tiempos difíciles
Consejos reflexionados
Amigas fuertes
Van y vienen
Como latido de corazón
Sin perder noción
Amigas fuertes
Dos bellas compañeras
Serían serán son
Para siempre
Amigas fuertes
Ante los dioses
- Oh, inmortales, por siglos mutando pero en esencia permaneciendo. Deseo implorar explicaciones sobre hechos del destino. Algunos, son insoportables, ¿tendrán a bien responder mis plegarias?
- Habla, mortal.
- Personas mayores que trabajaron duro y no tienen una pensión segura ni digna. Sufren.
- Senil egocentrismo, que se conformen con lo que tienen.
- Tantas horas en la empresa, la exhaustación, no hay tiempo para la familia.
- ¡Da gracias a los dioses de que tienes un trabajo!
- Están desahuciando a muchos, no tienen dónde vivir.
- Se irán a casa de un familiar, si no pueden pagar......
- Se habla de democracia mientras se favorecen golpes de estado.
- ¡No! Hay gobiernos que no son favorables a los dioses, nos ofenden, no realizan los debidos sacrificios, por eso deben ser cambiados.
- ¿Por qué unos pocos tienen tanto y tantos tan poco?
- Porque así es la voluntad de los dioses. ¡Tus dioses! No lo olvides. Honestamente, ¿por qué no te distraes y te dedicas a acumular como hacen todos?
- No hallo placer en ello; la verdad es que, no soporto tanto horror creado en este mundo.
- No te preocupes, te liberaremos.
A una señal de los dioses, la vida abandonó el cuerpo cual mariposa blanca.
Inmadurez
Su mirada de reproche no era buena señal, porque sabía que ellos siempre tenían la razón, que eran los dioses de las decisiones, de poner etiquetas, de actuar con prejuicios, de juzgar sin saber y justificar sus acciones con pretextos incoherentes solo por el efímero regocijo que esto les brinda. Pero en su mente inocente de 8 años, esto se traducía en el pensamiento de que algún día, sus ojos reflejarían la mirada de censura de la que era víctima en aquel instante, no sabía cómo, pero inevitablemente se volvería tan inmaduro, necio y superficial como el hombre que delante de él, le decía que la vida era más que un juego, que los billetes que había dado a su amigo eran reales, y que cuando creciera entendería cuan valiosos eran y todo lo que podría obtener con ellos. Sin embargo, él sabía que era una mentira más, otro engaño para ocultarle la realidad y desviar su atención de lo que realmente importa, pues esos preciados billetes no habían podido conseguirle a su amigo lo único que deseaba en su vida: la estrella que más brillo le daba al cielo, aquella que su madre le había dicho, era el lugar al cual había ido su hermano para que siempre lo pudiese ver y supiese que cuidaba de él.
<>
Recuerdas...cuando escuchábamos en casa cada mañana nuestra canción, en el tocadiscos de mi abuela; era nuestro himno de amor.
Recuerdas que nunca supiste ajustar bien tu corbata favorita rojo carmín; decías que te gustaba porque hacía contraste con mis labios.
Recuerdas que me encantaba como mirabas furtivamente mi silueta a la luz de la vela.
Mi alma, cada vez más retraída, simplemente sueña encontrarse con la tuya, como aquella vez...
Hoy te traje una rosa roja.
-señorita ya tenemos que cerrar- dijo el sepulturero-
Adiós mi amor.
Recuerdas...cuando escuchábamos en casa cada mañana nuestra canción, en el tocadiscos de mi abuela; era nuestro himno de amor.
Recuerdas que nunca supiste ajustar bien tu corbata favorita rojo carmín; decías que te gustaba porque hacía contraste con mis labios.
Recuerdas que me encantaba como mirabas furtivamente mi silueta a la luz de la vela.
Mi alma, cada vez más retraía, simplemente sueña encontrarse con la tuya, como aquella vez...
Hoy te traje una rosa roja.
-señorita ya tenemos que cerrar- dijo el sepulturero-
Adiós mi amor.
¿Qué es esta espuma blanca que trae el viento?
-¡No veo!-
Siento dedos en mi mano
-¿Estas ahí?, puedo sentirte-
Dejo de ser yo y me convierto en la espectadora de mi propia imagen, pero a tientas sigo buscando la áspera piel. La niebla cubre (abraza) mi cuerpo desnudo... y es allí donde los cocuyos al fin presentan tus ojos, tan brillantes, sublimes, y nuestro ritual silencio.
Me encuentro en medio de la nada, desolada carretera, y una farola anunciando falsas madrugadas.
Al doblar la esquina hacia el este, con los primeros rayos del sol, quedé paralizada, una fuerte opresión me impedía respirar y mis piernas encadenadas a la acera, se negaron a andar, no por los escombros sino por los rostros. Rostros desesperados, espantados, suplicantes, envejecidos en solo unas horas, ojos rojos de llanto, hinchados, cansados que intentaban en vano encontrar una huella de lo que fue su hogar. Recordé a Guernica, la Guernica despedazada, desmenbrada y muerta inmortalizada por el pincel de Picasso. Me adentre entre los escombros tanto como mis cobardes piernas me lo permitieron, alumbró el sol completamente las ruinas y se oyeron acercarse las sirenas. Sólo entonces pude llorar.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
Al doblar la esquina hacia el este, con los primeros rayos del sol, quedé paralizada, una fuerte opresión me impedía respirar y mis piernas encadenadas a la acera, se negaron a andar, no por los escombros sino por los rostros. Rostros desesperados, espantados, suplicantes, envejecidos en solo unas horas, ojos rojos de llanto, hinchados, cansados que intentaban en vano encontrar una huella de lo que fue su hogar. Recordé a Guernica, la Guernica despedazada, desmenbrada y muerta inmortalizada por el pincel de Picasso. Me adentre entre los escombros tanto como mis cobardes piernas me lo permitieron, alumbró el sol completamente las ruinas y se oyeron acercarse las sirenas. Sólo entonces pude llorar.
Al doblar la esquina hacia el este, con los primeros rayos del sol, quedé paralizada, una fuerte opresión me impedía respirar y mis piernas encadenadas a la acera, se negaron a andar, no por los escombros sino por los rostros. Rostros desesperados, espantados, suplicantes, envejecidos en solo unas horas, ojos rojos de llanto, hinchados, cansados que intentaban en vano encontrar una huella de lo que fue su hogar. Recordé a Guernica, la Guernica despedazada, desmenbrada y muerta inmortalizada por el pincel de Picasso. Me adentre entre los escombros tanto como mis cobardes piernas me lo permitieron, alumbró el sol completamente las ruinas y se oyeron acercarse las sirenas. Sólo entonces pude llorar.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
En los ojos de la víctima el pánico se vierte en lágrimas.
Su asesino asecha desde arriba. Tiene el control de sus movimientos. Ha decidido que el individuo merece sufrir. Su caza comenzó hace años y, con cada paso acosador, se convencía de lo adictivo del caso. En el camino cayeron otros, pero no fueron suficiente. Los gritos eran vulgares, las súplicas carecían de originalidad, los cuerpos eran solo masa removiéndose. Servían como distracción, seguro, pero su verdadero objetivo siempre estaba cerca. El muy iluso no le concedió jamás la importancia necesaria para salvarse, para suplicar misericordia. Él era egoísta. Ella era impecable en su trabajo.
Los cuchillos de un blanco cuidado rasgaban la piel, la sangre corría con la presión deliciosa que hace latir las venas. La histeria se reflejaba en los sonidos suplicantes de su boca. Con las uñas intentaba defenderse y fallaba aun cuando aplicaba más fuerza sobre las manos inmaculadas que rodeaban su cuello. El dolor físico no fracciona la expresión de su verdugo que logra, por fin, darse por satisfecha. Acelera la matanza y termina la agonía.
El orgasmo milagroso vibra en el vecindario. Camina desde entonces un hombre sin vida.
¨Novia mía desde el primer y fiel abrazo¨
Recuerdas...cuando escuchábamos en casa cada mañana nuestra canción, en el tocadiscos de mi abuela; era nuestro himno de amor.
Recuerdas que nunca supiste ajustar bien tu corbata favorita rojo carmín; decías que te gustaba porque hacía contraste con mis labios.
Recuerdas que me encantaba como mirabas furtivamente mi silueta a la luz de la vela.
Mi alma, cada vez más retraía, simplemente sueña encontrarse con la tuya, como aquella vez...
Hoy te traje una rosa roja.
-señorita ya tenemos que cerrar- dijo el sepulturero-
Adiós mi amor.
Color neutro coronado
en una flor pequeña.
Pelo reacio
sobre un cuerpo soberbio,
flor fresca.
Ahora música etérea.
Se torna turbio el paisaje,
intenso arrebol.
Pelo largo,
tornado color claro
llama a la música blanca.
Flor fresca,
Flor grande,
Flor muerta.
Es ya de madrugada y aun mis ojos no logran conciliar el sueño, me recuesto a la almohada y los cierro pero te veo,te veo mirandome como lo hacias antes y en medio de la tranquilidad de la noche escucho tu voz , y ..... me gusta me siento tan feliz que me aleja de esta triste realidad, por varios minutos me siento llena de vida de esa vida que me quitaste el dia en que decidiste dejarme.La esperanza que tengo de que regreses se alimenta y siento que estas a mi lado , pero desgraciadamente al abrir los ojos no es asi.Me levanto y camino por la casa, ya se puede escuchar el sonido de las aves que anuncian que pronto el sol se asomara. Muy despacio tomo tu retrato y .... se que me espera otro cruel dia que enfrentar sin ti .
Tenia once años cuando agonia empezo sus correrias, 22 pelas recibio por 22 travesuras cometidas, al final agona, siguio, siguio agonizando
Suelo hablar sola,
hablo de todo, de cualquier cosa,
aunque no tenga idea de nada,
hablo de historias,
de corsarios y piratas,
hablo de ciencia,
de fisicos y cosmonautas,
de programacion o matematicas,
del color del vino,
del sabor del agua,
ya te dije, aunque no tenga sentido mi habla,
hablo de ti y de tu mirada,
de la circunferencia que tienen tus pupilas cuando se dilatan,
y al hablar de ti me convierto en astronauta,
queriendo decifrar todas las leyes que rigen tu galaxia,
intentando encontrar el acelerador de particulas que produzca la materia oscura necesaria para crear el universo que antes, al hablar contigo generabas,
Y como no hablar de ti?
Si es que aunque todos estemos constituidos por atomos,
la combinacion de los tuyos es la que me encanta.
Historias de mi Isla
Tres mil años antes,
O quizás cuatro mil, según probados estudios,
mucho tiempo antes de Cristo,
ya mi gente andaba sembrando orígenes
en estas islitas del Caribe, tan bellas.
Recuerdo con devoción
a mis queridos antepasados:
a mi bisabuelo paterno, el de los Arahuacos,
quien me regaló,
en una noche de Luna y de estrellas
una bisabuela de los Caribes.
Y qué decir de mi abuelo materno,
aquel de los Guanajabeyes
piel con piel con mi abuela,
la de los Siboneyes.
Me cuentan que cierto día,
por la mar les llegó el castigo divino
disfrazado de rostros humanos, angelicales,
con ojos claros y amarillos cabellos;
un látigo o espada en una mano, la diestra
y lo que es peor:
con una Biblia o una cruz en la otra, la siniestra.
De aquellos primeros pobladores del Caribe
nos viene como herencia insaciable
esta predisposición de amar las inmensidades
y hasta las conquistas más modestas:
el Sol y la Luna
como dioses de la fertilidad, de la reproducción;
oficios seculares: agricultura, pesca y alfarería;
y el tabaco como medicina.
Talleres para trabajar la piedra, las conchas
y la madera,
los instrumentos de caza y de pesca;
la trascendental cerámica con sus caprichos
de la geometría aplicada al diseño,
o los adornos en cuerpo y rostro
y sus dioses omnipresentes, tan nobles como ellos.
¡Cómo los extraño,
mis queridos seres queridos
del pasado... y tan presentes!
(Primera vez a concurso. Creado: enero 8 de 2003)