Estados Unidos ha negado la existencia del bloqueo. Invito al señor Waltz a leer las declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca del 30 de marzo o las del propio presidente de los Estados Unidos del día antes. Confirman la existencia del bloqueo, en particular el cerco total de hidrocarburos.
Discurso del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla en Debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas bajo el punto 38, “Necesidad de poner fin al Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”.
No deja de ser una ironía que los equipos de fútbol modernos hayan surgido en el siglo XIX de los gremios de obreros. Debido a la relevancia política y social de las organizaciones de trabajadores en el siglo XIX, las ligas se convirtieron en confederaciones de clubes populares y, un siglo después, en empresas de multimillonarios con fines de lucro.
Dos siglos y medio han transcurrido desde el 4 de julio de 1776, cuando tuvo lugar la Declaración de independencia de las Trece Colonias de Norteamérica, primer paso para la formación de los Estados Unidos. Desde entonces hasta hoy mucho ha variado la concepción inicial que para ese país concibieron sus padres fundadores, y sus las relaciones con el resto del mundo.
En ocasión de la celebración por el pueblo de los Estados Unidos del 250 aniversario de la declaración de su Independencia el 4 de julio, desde la historia común, en medio de tantos desencuentros y de la criminal guerra que despliega hoy el gobierno del vecino país contra nuestro pueblo, cabría reflexionar, sobre tres hitos insoslayables para la construcción de un futuro de respeto y amistad entre nuestros dos países.
En Estados Unidos y en Cuba, los músicos dialogan sin cruzar palabras, de un modo fluido y natural, cuando brota desde lo más íntimo esa lengua común de arpegios y compases. Entonces el amor cruza las fronteras y desbroza los prejuicios; favorece el diálogo; abre las puertas al entendimiento y nos encontramos los de aquí y los de allá anudados en lo más humano del ser. Pero si, por el contrario, suenan las trompetas de Jericó desde el Norte imperial; en Cuba el bramido de la hostilidad nos llega como una clarinada de combate.
Han pasado 65 años desde entonces y las palabras de Fidel continúan siendo el referente imprescindible cuando buscamos respuestas y defendemos la continuidad de la política cultural revolucionaria. Sin cortapisas y escuchando cada opinión manifestada por los participantes, estableció durante tres días un debate culto y sensible con un grupo numeroso de escritores y artistas.
El mundo que organizó la globalización neoliberal está quebrado. Ha sido el prólogo y la causa de las guerras que atraviesan la realidad global. Su resultado ha sido la profundización de la desigualdad, el ataque a las soberanías y el avance de las ultraderechas neofascistas. No estamos asistiendo sólo a una crisis económica o geopolítica.