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España: ¿Deja vu?

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Se tropieza con la misma piedra más de una vez por muchos motivos. Empecinamiento, ceguera o hasta con el más simple descuido. Y la posibilidad de que en España se repita la situación que hace seis meses ocurrió tras las elecciones de diciembre, aumenta y acerca las nuevas elecciones del domingo 26, a un escenario con malas salidas o sin ninguna.

El lenguaje de los políticos en campaña es férreo, sobre todo en contra de la formación alternativa que, según ascienden en la intención de voto, recibe diatribas de sus oponentes. Se explica que Mariano Rajoy u otros dirigentes del gobierno en funciones, la emprendan contra Unidos Podemos. Se les acerca demasiado y pudiera quitarles la primacía.

Menos natural es la postura del PSOE. Pedro Sánchez parece no percatarse de que sus opciones son tan reducidas que solo se limitan a dos. O se une a Pablo Iglesias y Alberto Garzón, quienes presentan proyectos sociales creíbles, o facilita que el Partido Popular, unido quizás a Ciudadanos, se mantenga en el poder.

Por supuesto que no debe caerle nada bien al dirigente socialdemócrata que los dos grupos de izquierdas que en mayo juntaron fuerzas, estén por encima del PSOE en las encuestas y menos debe gustarle la posibilidad de alcanzar menos votos que nunca en toda la existencia de un partido que se proyectó dentro del ámbito progresista en otros momentos y tuvo feas derivaciones, pese a las cuales, está en condiciones aún de rectificar el tiro y conformar un bloque que, según cálculos demoscópicos, pudiera acercarse a una mayoría plena, con 175 diputados. Esto es, 93 escaños de Unidos Podemos y 82 aportados por el mismo PSOE.

Como existe un 32% de electores indecisos, todas las formaciones dirigen su campaña para captarles. Ese margen, en parte o en todo, será decisivo para los números finales que se obtendrán por cada cual dentro de pocos días. Malo parece, a tan poco de las decisiones, estar descalificando a quienes bien pudieran ser buena compañía si se comparte el empeño de enderezar los castigos sociales cometidos en los últimos años, pervirtiendo mucho de lo que no era perfecto pero sí mejor.

En este momento y tal como andan las tendencias, se va a repetir la situación que imperó tras el 20 de diciembre del 2015. Si los sondeos no son erróneos ni mienten, o si la dirigencia política mantiene los mismos códigos mostrados desde entonces y hasta el momento, será muy difícil lograr pactos necesarios de conseguir.

El surgimiento de dos formaciones nuevas, una a la izquierda y otra a la derecha del espectro político, aunque divide, no es el problema, sino reflejo de una realidad inserta en las complejidades de haber unido pueblos y culturas cercanas pero no siempre afines, dejando aplazados debate y soluciones que llegan a este tiempo con muchos puntos agravados por las políticas de la mal llamada austeridad neoliberal.

El PSOE quizás deje irse un momento y circunstancias decisivas para España, si mantiene la negativa a permitir el referéndum catalán, impedimenta que coloca para justificar no aliarse con Podemos. ¿Sería mejor, acaso, continuar dejando pendiente el tema?

Las definiciones no suelen hacer daño y, para este caso, se plantean matices, como es la propuesta a darle vía a un estado plurinacional. Se entiende que ese enfoque se destina a limar lo que ahora provoca deseos de independencia, o menos ahogo, en varias autonomías o mantener reservas sobre los actos del centro federal.

Las fuerzas que se mueven en esta contienda están expresando dos modelos de sociedad. Así piensan –y desean- muchos que ocurra la puja a dilucidar el domingo 26 de junio, pero otros consideran que se trata de opciones dentro del mismo modelo. Nada que ponga en peligro los valores tradicionales defendidos desde el poder prevaleciente.

Sin la menor duda, esos estamentos habituados a dirigir la sociedad según los patrones y conveniencias de los opulentos, (élites económicas, políticas y culturales) no renunciarán a sus ventajas sin disputa. En qué medida el PSOE es parte de esa estructura o le sirve, se demostrará a corto plazo, según actúen decidiéndose por vencer obstáculos para crear un bloque de avanzada que gobierne con acento social o cediendo a la tentación de juntarse con el PP.

Pedro Sánchez dice que de ninguna manera acepta aliarse a un Mariano Rajoy salpicado por la corrupción y la perversión política, que hasta Ciudadanos rechaza, pero como dice aquél, vista hace fe. Por ahora, el líder del PSOE, reduce su estrategia a los ataques a Unidos Podemos.

Suponiendo que el partido de Pablo Iglesias y Alberto Garzón lograra lo que pudiera considerarse ideal, y triunfe un movimiento contrario a la envilecimiento y al abuso de las mayorías, para ellos existirían los obstáculos de formar alianzas, pero, y es muy grave, necesitarán sobre todo, neutralizar las reacciones ante sus empeños de poner a punto un aparato administrativo que piense y sienta como necesitan la mayor parte de los ciudadanos.

No será simple reparar los estropicios neoliberales, teniendo de frente a un pacto integracionista decantado por los intereses minoritarios y que ya probó, en Grecia, que no basta con tener personas dispuestas a cambiar las cosas, sino la integridad, fuerza y decisión para hacerlo, haciendo un siempre arriesgado uso del arrojo popular.

E incluso así, sería titánico el empeño.

Se han publicado 5 comentarios



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  • yoel dijo:

    Iglesias y Garzón proyecto creíble ? Jajaja
    Hablando de corrupción en Unidos Podemos edta izquierda unida con sus corruptos de las tarjetas black , que cree que en la izquierda no hay corruptos ?
    El programa económico de la mescolanza de 16 partidos es una ruina , gasto público elevado y quiebra Total , ya lo pusieron en práctica en dos países están arruinados ,
    Le faltó decir que el Senado será del PP y sin el Senado no se aprueba nada , lis dirigentes de Podemos son soñadores del bar de la Universidad ni tienen hijos ni saben de responsabilidad , son unos chupopteros que han vivido del estado sin doblar el lomo en la empresa privado , la izquierda es especialista en gastar dinero hasta que se acabe y luego culpar a otros de sus desastres económicos

    • Mario dijo:

      Totalmente de acuerdo com lo que plantea yoel

  • Eduardo, Camaguey dijo:

    que pasa Yoel, te molestó la opinión de una especialista ? Si no es creíble el proyecto de Podemos-IU porque sube en las encuestas, teniendo en contra todo ?
    Y me vas a decir que fue la “izquierda” la que desbarrancó a Grecia ?

  • Marco DL dijo:

    Hace unos años era impensable que un partido como Podemos pudiera interferir en el bipartidismo Ppsoe en España, millones de españoles tienen una esperanza de que cambie el rumbo de su país por eso votan por podemos y el resto confluencias y mareas que lo agrupan. Si las encuestas aciertan y podemos logra el segundo puesto, el psoe deberá decidir si le da la presidencia a los corruptos del PP o se une a Unidos Podemos.

  • JCMG dijo:

    Ahhhh, esto me aburre, es todo un culebrón, la misma historia desde hace meses , y con el perdón del forista Eduardo Camaguey, el forista yoel tiene algo de razón. He podido seguir algo de esta campanna por TVE, y realmente ninguno de los candidatos convence. Y si hay tantas opiniones divididas, por algo será, de todas formas, repito, ninguno me convence.

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Elsa Claro

Elsa Claro

Periodista cubana especializada en temas internacionales.

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