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Esperanzas de ayer, decepciones de hoy

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Cuando el actual presidente norteamericano era sólo un candidato que aspiraba a ocupar la cima de la Casa Blanca y andaba en campaña con discursos cargados de promesas y esperanzas, los cubanoamericanos confiaron en él. Habían transcurrido ocho años de administración republicana de George W. Bush y ahora era posible un cambio de carpa política.

El recuento y balance  con los republicanos era halagüeño para quienes en la Florida sueñan hace más de medio siglo con derrocar a la Revolución cubana. Más de cincuenta norteamericanos de origen cubano fueron nombrados en cargos públicos durante la administración Bush, una docena ocuparon diversas posiciones, pero salieron antes de terminar ese mandato.

A los cubanos en Estados Unidos, siempre les había ido mejor con presidentes republicanos, parece ser una conclusión histórica y el estereotipo político predominante, pero durante la cruzada electoral el aspirante demócrata había enviado un mensaje de esperanza hacia ellos: “A lo largo de toda mi vida ha habido injusticia en Cuba.  Nunca, en toda mi vida, el pueblo de Cuba ha  conocido  la libertad.  Nunca, en la vida de dos generaciones de cubanos,  el pueblo de Cuba ha conocido la democracia.  Esta es la situación terrible y trágica que hemos conocido durante medio siglo, elecciones que son todo menos libres y justas, de los disidentes encerrados en celdas oscuras, por el delito de decir la verdad … vamos a luchar por la libertad en Cuba… Mi política hacia Cuba se guiará por una palabra: Libertad”.

Tras estos términos prometedores las encuestas electorales en Florida marcaron mayores índices hacia el aspirante demócrata y la tendencia del voto a su favor en ese estado parecía favorecerlo.

Llegó el 20 de enero de 2009 y Barack Hussein Obama II, se convirtió en el nuevo presidente de Estados Unidos. Los cubanos en Miami, que habían apostado por él esperaron con rapidez que sus promesas se convirtieran en realidades, pasaron los meses y los cambios no llegaron. La expectativa se fue tornando en decepción. Nuevamente las indagaciones publicitarias mostraron y alertaron sobre estadísticas que sustentaban el descontento de quienes consideraban merecer reconocimiento por servicios prestados al sistema.

Comenzaron los nombramientos de cargos públicos en la administración y los norteamericanos de origen cubano percibieron que en vez de aumentar su presencia y cuota de poder en los asuntos relacionados con Cuba, estos disminuían y en su lugar una docena de hispanos no cubanos parecían tener la capacidad de decidir y actuar sobre el destino de las relaciones norteamericanas con la Isla.

Miembros de organizaciones como la Fundación Nacional Cubano Americana, que se consideraba en el pasado líder y voz de los cubanos junto a su escindido grupo radical Comité para la Libertad de Cuba, el Grupo de Estudios Cubanos, Raíces de Esperanzas y los tradicionales Municipios de Cuba en el Exilio y otros representantes de la fragmentada colectividad  de isleños en Estados Unidos, se sintieron decepcionados. Se preguntan: ¿qué tienen de común y qué conocen de la realidad cubana este grupo de hispanos integrado por mexicanos, colombianos, chilenos, dominicanos y bolivianos, que asesoran al Presidente norteamericano en la formulación e implementación de la política hacia Cuba. Es eso lo que merecemos y queremos para el futuro?

Ante esa interrogante cabría añadir: ¿por qué ya no se les escucha, ni tienen en cuenta, por qué el Mandatario ha tomado distancia de las opiniones y deseos de sus “aliados”, de sus donantes y votantes de la Florida? La otrora mimada FNCA, ha exigido ser atendida así lo expresaron sus emisarios a Arturo Valenzuela, chileno de origen y Secretario Asistente de Estado para el Hemisferio Occidental. Otros acercamientos han hecho cabilderos de los cubanos hacia Julissa Reynoso, dominicana a cargo de la Subsecretaría Asistente de Estado para Centroamérica, Cuba y el Caribe, para poder interpretar qué ocurre. Tampoco han recibido aliento de Dan Restrepo, colombiano y director de Asuntos Hemisféricos del Consejo de Seguridad Nacional, quien es uno de los principales asesores del Presidente en temas latinoamericanos, incluidos los cubanos, en asuntos vinculados a la seguridad nacional y política exterior.

Las explicaciones del ex Director Ejecutivo de la FNCA, José Antonio “Joe” García, relegado en esta administración a un nombramiento de segunda con un nombre pomposo de Director Designado de la Oficina de Impacto Económico y Diversidad del Departamento de Energía,  parece más un castigo, que  un premio de consolación, no han podido convencer a sus antiguos patronos de Miami. Observadores dentro de los Directivos y Fideicomisarios de esta empresa aseguran que en los tiempos en que dominaba Jorge Mas Canosa, tal torpeza no hubiese ocurrido.

Esta posición presidencial hacia los cubanoamericanos parece estar dominada por el tradicional pragmatismo norteamericano, que los ha colocado como lo que son: un grupo como otros que habitan en ese país de inmigrantes, donde los latinos ya pasan de más de cincuenta millones. Ni más, ni menos.

Pero, siempre hay un pero en las reflexiones. Están avocadas las elecciones generales del 2012 y ya el Presidente está en lucha por su reelección. Con la decepción del primer mandato: ¿Cómo se orientarán las preferencias de los donantes y votantes cubanoamericanos de la Florida en esta ocasión. Serán tan cautos como en noviembre del 2008, cuando optaron por los demócratas?

Lo cierto es que del lado de acá se aprecia que las medidas implementadas por la actual administración norteamericana hacia Cuba, si bien han sido insuficientes ya que han evadido temas medulares como eliminar el bloqueo criminal, han dado vigencia a las decisiones que en el pasado fueron suspendidas por los republicanos en el poder, que a su vez las tomaron de la administración demócrata que gobernó entre 1993 y el 2000.

El entonces candidato Barack Obama en su campaña electoral formuló tres promesas en relación con la política hacia la Isla: la primera  sería la facilitación de las relaciones entre cubanoamericanos y los cubanos de la Isla, aboliendo las directrices establecidas por el gobierno republicano que le precedió, que dificultaban sobremanera los viajes a Cuba y el envío de remesas.

Así se definió: “Es hora de una nueva estrategia.  No hay mejores embajadores para la libertad que los cubanoamericanos.  Es por eso que de inmediato se le permitirá viajes familiares ilimitados y remesas a la isla.  Es hora de dejar que los cubanoamericanos puedan ver a sus madres y padres, sus hermanas y hermanos.  Es hora de que el dinero cubanoamericano pueda ser enviado a sus familias”.

Con la segunda aseguró que estaría dispuesto a conversar con el gobierno cubano, como una norma de conducta y añadió: “Después de ocho años de políticas desastrosas de George Bush, es hora de continuar con la diplomacia directa, con amigos y enemigos, sin condiciones previas.  Habrá una preparación cuidadosa.  Vamos a establecer una agenda clara.  Y como Presidente, yo estaría dispuesto a conducir esa diplomacia en el momento y lugar de mi elección, pero sólo cuando tengamos una oportunidad para promover los intereses de los Estados Unidos, y para promover la causa de la libertad del pueblo cubano”.

Pero envió un mensaje a los de Miami y les garantizó que mantendría sin muchos cambios la política de Estados Unidos hacia Cuba al afirmar: “Voy a mantener el embargo. Nos proporciona la capacidad para presentar al régimen una clara opción…”

El 13 de abril de 2009, fueron eliminadas las limitaciones a la regularidad y duración de las visitas de los cubanoamericanos a sus familiares en la Isla. De igual forma, se liberó la cantidad de dinero que podían enviar los emigrados en Estados Unidos hacia Cuba en términos de remesas y después cualquier ciudadano en ese país puede remesar.

El 22 de mayo de 2009, el gobierno estadounidense propuso reanudar las conversaciones bilaterales en materia de migración, suspendidas por el anterior presidente en el año 2003. Cuba aceptó la propuesta el 30 de ese mes. Posteriormente, ambos gobiernos también convinieron en debatir la reanudación de los servicios directos de correo, lo que finalmente se implementó.

Se reanudaron las conversaciones migratorias, al celebrarse la primera ronda el 14 de julio de 2009 en la ciudad de New York, programándose la segunda para el 19 de febrero de 2010 en La Habana.

No sólo el Presidente fue consecuente con estas promesas, también durante el año 2009 incrementó las medidas de la subversión política, que constituye en estos momentos una de las directivas principales junto al  bloqueo económico, comercial y financiero y las campañas mediáticas difamatorias contra Cuba.

La tercera promesa, sobre el bloqueo, continúa vigente e incrementada, que afecta a toda la población cubana en distintas esferas, fundamentalmente, en la salud y la educación. Las leyes que engranan este mecanismo criminal  de agresión están vigentes y aplicándose, entre ellas: Ley de Comercio con el Enemigo, TWEA; Ley de Asistencia Exterior; Ley de Administración de las Exportaciones, EAA; Ley para la Democracia Cubana, CDA, mejor conocida como la Enmienda Torricelli; Ley para la Solidaridad Democrática y la Libertad Cubana, que es la llamada  Ley Helms-Burton y las Regulaciones de Administración de las Exportaciones, EAR. Todos estos instrumentos han codificado e internacionalizado el bloqueo.

Para aplicar la política de subversión el gobierno de los Estados Unidos dice haber identificado a los sectores de la sociedad cubana más vulnerables, entre los que se encuentran los jóvenes, las mujeres y los artistas e intelectuales, apoyan la utilización de blogs que propalan temas que distorsionan y difaman la realidad nacional. En marzo del 2011, el gobierno norteamericano premió a Yoani Sánchez, la bloguera, con una distinción oficial. Estimula y financia la agresión por esta vía, al canalizar por medio de los premios los fondos necesarios para ejecutarla.

Para intentar influir acorde a sus diseños ha permitido que se otorguen visas a los cubanos residentes en la Isla para participar en intercambios académicos y así desarrollar la llamada política de “people to people”. Este programa fracasó en el pasado cuando los visitantes norteamericanos a Cuba se percataron de que habían sido engañados durante años al presentarles una imagen no real de la Revolución y su obra. De igual forma, la actual administración ha aumentado el financiamiento para las subversivas radio y televisión Martí.

El mandato demócrata reconoció la labor subversiva y desestabilizadora de grupos mercenarios internos, que promueven el desorden y se hacen eco de la difamación. El Presidente trató de capitalizar a su favor el caso de un interno que guiado por la propaganda llegó a una situación límite de inanición que le causó la muerte, hecho que sirvió de pretexto para renovadas campañas de propaganda. En mayo de 2011, han retomado esta patraña al manipular la muerte natural de un cubano vinculado a los grupos pagados con fondos  norteamericanos.

Sin recato, envió un mensaje a sus seguidores en Miami, quienes aunque decepcionados por sus promesas incumplidas no tienen otra alternativa que confiar: “Hoy, sumo mi voz a la de valientes personas en toda Cuba y un coro cada vez más numeroso en todo el mundo que exigen el fin de la represión, la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en Cuba y el respeto de los derechos básicos del pueblo cubano”. En clara injerencia en los asuntos internos nacionales, que solo competen a los cubanos, ya que de si de Derechos Humanos se trata en Estados Unidos hay suficientes ejemplos de sus violaciones, que deben ser atendidos y resueltos.

Al coro presidencial se suma en primer orden la Secretaria de Estado, quien  acerca de la política estadounidense en materia de derechos humanos el 14 de diciembre de 2009 planteó al referirse a Cuba, que su gobierno “podía, pero no quería realizar los cambios que los ciudadanos merecen”.

En la Cumbre de las Américas realizada en el 2009, el Presidente norteamericano trató de neutralizar las presiones hemisféricas a favor de Cuba. En ese escenario dijo: “Estoy dispuesto a que mi gobierno converse con el gobierno cubano sobre una serie de cosas, desde las drogas, la migración y los problemas económicos, hasta los derechos humanos, la libertad de expresión y la reforma democrática”.

Los fondos para la subversión siguen elevados en la actual administración. Se canalizan por medio de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), cuya principal fuente de  HYPERLINK “http://radiografiamundial.com/rmblog/noticias/financiamiento” o “financiamiento” financiamiento es el Fondo de Apoyo Económico, agregado al Departamento de Estado, y del Fondo Nacional para la Democracia, NED.

En el año 2010  el Departamento de Estado contó con 447,7 millones de dólares supuestamente para mejorar la seguridad, fortalecer las instituciones democráticas, promover la prosperidad e invertir en la gente en América Latina. Para Cuba fue destinado el 4,48%, es decir 20 millones de dólares.

El Presidente norteamericano no pierde oportunidad para insistir en difamar a la obra revolucionaria en Cuba, en otra ocasión dijo: “La libertad del pueblo de Cuba es de interés nacional. Creo que debemos montar presión al gobierno de Raúl Castro y los que integran su gobierno para que pongan en libertad a los presos políticos y crear libertad política, de prensa, de expresión, pero debemos movernos hacia una nueva era y una política diferente para avanzar hacia el siglo XXI y no quedarnos en el siglo XX.”

Tal vez eso explique por qué se orienta con asesores hispanos —no cubanos— y toma distancia de Miami, aunque sus propósitos e intenciones son comunes. La subversión se mantiene como el rasgo fundamental de su política, facilitada por las características de la nueva administración, incluyendo un empleo más eficaz de los medios y estrategias informativas y del manejo de las tecnologías de comunicación.

Las elecciones de 2012 están próximas, los tiempos electorales son dinámicos y turbulentos, las apetencias en Miami están insatisfechas, las urnas dirán la última palabra.

12 de mayo de 2011

Obama (2008). Renovación de EEUU de liderazgo de las Américas. Consultado en diciembre, 22, 2010 enhttp://www.penultimosdias.com/2008/05/27/ocho-ideas-sueltas-sobre-el-discurso-de-obama-en-miami/htlm.

Obama (2008). Renovación de EEUU de liderazgo de las Américas. Consultado en diciembre, 22, 2010 enhttp://www.penultimosdias.com/2008/05/27/ocho-ideas-sueltas-sobre-el-discurso-de-obama-en-miami/htlm.

Idem

Idem

(2009). Fact Sheet Reaching out to the Cuban people. Consultado en diciembre,10, 2010 enwww.whitehouse.gov/the_press_office/Fact-Sheet-Reaching-out-to-the-Cuban-people.

Muy semejante a la aplicada por la administración Clinton.

Barack, O (2009). Declaraciones del Presidente sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Consultado en noviembre, 10, 2010 enhttp://www.whitehouse.gov/the-press-office/declaraciones-del-presidente-sobre-la-situaci-n-de-los-derechos-humanos-en-cuba.

Barack, O (2009). Remarks by the President at the Summit of the Americas.. Consultado en diciembre, 28, 2010 enwww.whitehouse.gov/the_press_office/Remarks-by-the-President-at-the-Summit-of-the-Americas.

Joomla (2010). Tormenta de fuego de opiniones por declaraciones de Obama acerca de Cuba. Consultado en diciembre, 14, 2010 en http://progreso-semanal.com.


Se han publicado 2 comentarios



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  • Francisco A. Dominguez dijo:

    Miami no es Detroit, pero se parece

    Al exilio cubano le ha pasado lo mismo que le ocurriera a la industria del automóvil en Estados Unidos: se olvidó del mundo y se quedó caduco, sembrado en el pasado, aquel tiempo que fue mejor.

    Tuvo el exilio sus dias de gloria, en medio de la euforia generada por la caida del mundo socialista, cuando Cuba quedaba como el ultimo bastion del sistema enemigo y algunos politicos norteamericanos estuvieron mas que dispuestos a sacarle partido al poder economico del Miami cubano.

    Eran los tiempos en que Jorge Mas Canosa se presentaba como una alternativa, sino real, al menos de pantalla para agitar las ordas anticastristas, mientras Basulto armaba lio y aquel otro armaba flotillas, pura efervescencia, es decir espuma que el tiempo se encargo de hacer desaparecer,
    dejando detras un endurecimiento del Embargo inmoral en los momentos que Cuba mas sufria.

    Pero el mundo actual no es aquel que hace 20 años celebraba la desaparición de la Unión Soviética y la victoria del capitalismo, o lo que el filósofo norteamericano Francis Fukuyama llamó “el fin de la historia”. Hoy parece que le ha llegado la hora al capitalismo.

    El exilio cubano, o lo poco que se puede considerar exilio político, sigue encabezado por la derecha retrograda, la que ve en el neoliberalismo una solución para los problemas mundiales y a los Estados Unidos como el conductor de orquesta, mientras el rechazo al sistema impuesto desde Washington se va generalizando, incluso en las calles de la fiel Europa, y a la pérdida de la hegemonía económica del Tío Sam se le pone fecha, cada vez más cercana.

    Es tanta la desconexión entre las medias neuronas que dicen representar al exilio y la realidad que ni siquiera se han percatado que su gran arma de lucha -el Embargo- ha pasado a un segundo plano en la política de La Habana, ahora concentrada en resolver los problemas inherentes al sistema socialista.

    Así, mientras el gobierno convoca al pueblo a involucrarse en este proceso llamado “actualización”, en el Miami politico no se actualiza nadie, ya sin nada que contribuir, como los otroras fabulosos carros norteamericanos.

    Fracisco A Dominguez
    Los Angeles, California

  • N.S.F dijo:

    real…lo mismo que ha sucedido con el sistema castrista…esperanza ayer ..desilusion hoy

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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