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Mucha retórica, muy poca ayuda

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Fue la misma vieja historia. Los palestinos pueden tener un Estado viable; los israelíes, un Estado seguro. No se puede deslegitimar a Israel; los palestinos no deben intentar pedir a la ONU que los declare Estado en septiembre. No se puede imponer la paz a ninguna de las partes. Algunos pasajes del discurso de Obama durante este jueves podrían convertirse en el mensaje a los cabilderos pro israelíes anunciado para este fin de semana. Ah, sí, y el Estado palestino no debe tener armas para defenderse. ¡Conque eso es lo que significa viable!

Fue una especie de segunda venida, supongo, las promesas de El Cairo recicladas, otro guiño hacia Medio Oriente, tan aburrido e injusto como todos los demás, con montones de retórica sobre las revoluciones árabes a las que Obama no hizo nada por ayudar. Algunas partes fueron de plano decepcionantes. Hemos roto el impulso de los talibanes, dijo el gran discurseador. ¿Qué? ¿En serio cree eso?

Desde luego, hubo el habitual baño retórico para Libia, Siria, Irán, los sospechosos de costumbre. Y las palabras de siempre: valor, paz, dignidad, democracia. Una criatura de Marte pensaría que el hombre de veras ayudó a forjar las revoluciones en Medio Oriente en vez de sentarse remilgosamente a un lado con la esperanza de que los perversos dictadores sobrevivieran.

Hubo algún regaño a Bahrein (donde no hubo revolución, claro), pero ni una palabra sobre Arabia Saudita, aunque tengo idea de que su anciano rey estará al teléfono con Obama en los próximos días.

¿Qué fue toda esa perorata sobre el cambio en Medio Oriente?

Recibimos una tímida referencia a la actividad colonizadora de Israel, una alusión a Hamas (naturalmente), muchas lágrimas por el verdulero tunecino Mohamed Bouazizi, quien comenzó todas las revoluciones… aunque Túnez fue un Estado que Obama nunca mencionó antes de que Ben Alí saliera a escape. La humillación de la ocupación para los palestinos -repetición exacta de lo dicho en El Cairo hace dos años- y el cuento de un palestino que perdió tres hijas por proyectiles israelíes en Gaza. Capté la idea, claro. El hombre sólo perdió a sus hijas por proyectiles que casualmente les cayeron encima; ninguna sugerencia de que alguien en realidad los haya disparado.

¿Será que Obama sólo habla demasiado? Me temo que sí. Se bañó en sus propias palabras, como hizo en su lamentable presentación cuando recibió el Premio Nobel de la Paz por sus discursos.

Y luego, como adiviné antes que lo hiciera, comparó las revoluciones árabes con la revolución en su país. Creemos que estas verdades son evidentes en sí mismas, etcétera, etcétera. Se le escapó por completo que muchos árabes lucharon y murieron para librarse de nosotros, no para ser como los estadunidenses. Y luego tuvimos que escuchar cuál va a ser el papel de Estados Unidos en el nuevo Medio Oriente. No escuchamos si los árabes quieren que los estadunidenses tengan un papel. Siempre buscando un papel.

Bueno, este fin de semana es de Netanyahu, y los asentamientos israelíes -se delimitaron otros nuevos apenas unas horas antes del mensaje de Obama- seguirán como siempre. Y para cuando Obama termine por jurar lealtad eterna a los israelíes, los árabes habrán olvidado las posturas de este jueves.

La referencia al Estado judío obviamente llevaba la intención de hacer feliz a Netanyahu. La última vez que estuve por allá, cientos de miles de árabes vivían en Israel y tenían pasaportes israelíes. Obama no hizo ninguna referencia a ellos. O tal vez es sólo mi imaginación.

© The Independent

Traducción para La Jornada: Jorge Anaya

Se han publicado 2 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • roberto dante dijo:

    roberto dante
    Lanús, Argentina, 21 05 2011

    ¿Obama propone el “reconocimiento” de un estado palestino?

    El auténtico reconocimiento del vocero Obama es el de la debilidad del proyecto imperial al cual se le están resquebrajando demasiados pisos considerados como propios por el “verdadero” gobierno de los EE.UU. Este es el de los Centros de Poder Económicos que rigen las decisiones políticas y militares del Imperio (Leer: «La Route vers le Nouveau Désordre Mondial» de Peter Dale Scott.).
    Los Obama, Bush, Clinton son títeres de estos intereses corporativos, si se tornan “díscolos” hacen lo de Kennedy. Los defensores del “modo de vida americano” son los “neuronascarcomidas” que masacran y hasta mueren en Medio Oriente, África y Latinoamérica en nombre de una “Democracia” que sólo es formal. Mas precisamente, antes de que existiera el ciberespacio, fue la primera “construcción virtual”. Demócratas y/o Republicanos son espejismos “made in USA”.

    ¡Atención! El mundo Árabe (pro o no musulmán) renace de sus cenizas.

    Y el vocero Obama dice (sin ruborizarse): “Las fronteras de Israel y Palestina deben estar basadas en las fronteras de 1967 con intercambios de mutuo acuerdo, de manera que se establezcan fronteras seguras y reconocidas por los dos Estados”. Las Corporaciones le soplaron a Obama: “Hay que cambiar algo para que nada cambie”. Pero, ¿No existen el genocidio palestino y la persistente ocupación de sus territorios por los asentamientos sionistas?
    Hoy se iluminan las palabras de Tariq Alí: “Para los palestinos, Obama ha sido un desastre”.
    Es valioso establecer que para Palestina el enemigo no es el judío (laico o religioso); el enemigo es el judío sionista. Como sostiene Ilán Pappé (Historiador judío antisionista), es necesario presentar “un nuevo paradigma” que ubique con precisión una más justa aproximación a la valoración del “ser judío”, fuera del expansionismo sionista.

    Por lo anterior es injusto y falso considerar un “avance” para el pueblo Palestino, “el reconocimiento de Palestina tomando como referencia las fronteras de 1967”. Porque con esta decisión se refuerza la validez jurídica-política internacional del “a sangre y fuego impuesto” estado de Israel.
    Para los pueblos que enfrentamos las políticas imperiales, Palestina Libre, sin recortes territoriales, es un objetivo que no permite claudicaciones.

  • roberto dante dijo:

    roberto dante
    Lanús, Argentina, 21 05 2011

    ¿Obama propone el “reconocimiento” de un estado palestino?

    El auténtico reconocimiento del vocero Obama es el de la debilidad del proyecto imperial al cual se le están resquebrajando demasiados pisos considerados como propios por el “verdadero” gobierno de los EE.UU. Este es el de los Centros de Poder Económicos que rigen las decisiones políticas y militares del Imperio (Leer: «La Route vers le Nouveau Désordre Mondial» de Peter Dale Scott.).
    Los Obama, Bush, Clinton son títeres de estos intereses corporativos, si se tornan “díscolos” hacen lo de Kennedy. Los defensores del “modo de vida americano” son los “neuronascarcomidas” que masacran y hasta mueren en Medio Oriente, África y Latinoamérica en nombre de una “Democracia” que sólo es formal. Mas precisamente, antes de que existiera el ciberespacio, fue la primera “construcción virtual”. Demócratas y/o Republicanos son espejismos “made in USA”.

    ¡Atención! El mundo Árabe (pro o no musulmán) renace de sus cenizas.

    Y el vocero Obama dice (sin ruborizarse): “Las fronteras de Israel y Palestina deben estar basadas en las fronteras de 1967 con intercambios de mutuo acuerdo, de manera que se establezcan fronteras seguras y reconocidas por los dos Estados”. Las Corporaciones le soplaron a Obama: “Hay que cambiar algo para que nada cambie”. Pero, ¿No existen el genocidio palestino y la persistente ocupación de sus territorios por los asentamientos sionistas?
    Hoy se iluminan las palabras de Tariq Alí: “Para los palestinos, Obama ha sido un desastre”.

    Es valioso establecer que para Palestina el enemigo no es el judío (laico o religioso); el enemigo es el judío sionista. Como sostiene Ilán Pappé (Historiador judío antisionista), es necesario presentar “un nuevo paradigma” que ubique con precisión una más justa aproximación a la valoración del “ser judío”, fuera del expansionismo sionista.

    Por lo anterior es injusto y falso considerar un “avance” para el pueblo Palestino, “el reconocimiento de Palestina tomando como referencia las fronteras de 1967”. Porque con esta decisión se refuerza la validez jurídica-política internacional del “a sangre y fuego impuesto” estado de Israel.
    Para los pueblos que enfrentamos las políticas imperiales, Palestina Libre, sin recortes territoriales, es un objetivo que no permite claudicaciones.

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Robert Fisk

Robert Fisk

Periodista inglés. Corresponsal para el Oriente Medio del diario británico “The Independent”.

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