¡Participa! en el V Concurso de Microrrelatos, convocan el Instituto Cubano del Libro e Ideas Multimedios

Ideas Multimedios y el Instituto Cubano del Libro convocan a la quinta edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017, dedicamos al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como narrador. El ganador obtendrá una colección del Instituto Cubano del Libro, presentes de Ideas Multimedios, así como la oportunidad de publicar su obra en este sitio web. Además, se hará una recopilación de los mejores textos y será publicada en formato e-book.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un cuento, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión vence el domingo 22 de febrero, día que concluye la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana.
Escogeremos tres premios. El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Los resultados se publicarán el 22 de marzo, justo el día que concluye la Feria en Santiago de Cuba.
Nos comunicaremos con los ganadores a través del correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
¡Participa!
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Angola Provincia de Namibe,un día invernal del año 1987.
Suena la alarma de combate en la madrugada, soñoliento me pongo las botas y agarro el fusil AK, tenía la costumbre de dormir con el uniforme puesto debido al frío,corrimos a la trinchera para resguardarnos de la supuesta amenaza,por suerte no sucedió nada, mayormente las alarmas eran por la incursión de aviones Mirage de la aviación sudafricana;en la mañana nos dan la misión de salir a custodiar los puentes y tramos del ferrocarril q unían las provincias de Namibe y Lubango, la protección era necesaria porque por esa vía se enviaba armamento y logística para todas las tropas del sur , había mucho run run sobre un posible ataque sudafricano en el frente sur.
A nuestro pelotón le asignan custodiar el tramo de Campo libre, recuerdo que así se llamaba, preparamos nuestro BTR con todo lo que necesitábamos y partimos,era una mañana muy fría,con mucho casimbo,así se le decía a la neblina,mucho más intensa que la nuestra,el uniforme se empapaba de agua de tan fuerte q era,el frío te calaba todos los rincones del cuerpo.
A pasado tiempo y no recuerdo bien la distancia , pero quedaba bastante lejos de nuestro Grupo Táctico, al llegar me sentía en el medio de la nada,un silencio sepulcral,la vista se perdía en aquella inmensidad de tierra, nos desplegamos y comenzamos a revisar el lugar, recuerdo que era un paisaje de sabana y de poca vegetación, pero lo que más llamaba la atención era una casa pequeña de la época de la colonia Potuguesa,de color amarillo y con tejas, muy deteriorada, imagino que por el clima y la estadía de los cubanos que pasábamos por ahí para asegurar la línea del tren; y en medio de aquella soledad y aquel lugar inmenso y tan lejano de todo,rezaba un grafiti muy Cubano y que te reconfortaba todo,aquella frase nunca se me borró de la mente, porque ese día me sentí muy orgulloso de ser Cubano,y así estaba escrito en aquella pared ruinosa
"Aquí estuvo Él Moro de Marianao"
Mi calendario
Un día de Noviembre de hace dos años, asistí a una fiesta en la que había sido invitado por unos amigos en una localidad distante a quinientos kilómetros de mi casa.
Me encontraba solo observando a los asistentes a la fiesta, cuando me llamo la atención una chica con mirada ensoñadora, que se encontraba sola observando también a las personas que se divertían en ella; así que sin quererlo –o quizás sí-, nos cruzamos las miradas.
Con total disimulo, nos fuimos acercando el uno al otro, y una vez conseguido esto, comenzamos a entablar conversación.
Han pasado dos años de esto, y desde entonces, en mi calendario solo hay dos estaciones: el crudo invierno, y cuando estoy con ella.
El girasol
Para Lizy
Justo al mediodía, el joven girasol, renuente a su destino se detuvo; y el sol comenzó a deshojarse.
grupa
Lo conocí en el presidio. Era un lugar que apestaba a humedad y a podredumbre moral, donde los hombres se convertían en sombras antes de morir. Pero él no era una sombra. Era algo más extraño aún.
Los guardias lo usaban como recadero. Iba y venía con mensajes, con llaves, con cubos de agua sucia. Nadie le prestaba atención. Nadie, excepto yo. Su piel era de una blancura enfermiza, como la de esos peces que habitan las cavernas más profundas, y sus ojos, de un rosa pálido, parecían mirar siempre hacia adentro. Pero lo más inquietante era su boca: al sonreír, mostraba un único diente, largo y puntiagudo, que le daba el aspecto de un bebé monstruoso.
Sin embargo, era bueno. De una bondad estúpida e incondicional, de esas que sólo poseen los perros y los niños demasiado castigados por la vida. Me traía comida extra cuando podía, me avisaba de los cambios de guardia. Me ayudó a planear la fuga sin dudarlo, como si yo fuera su padre, su hermano, su única posibilidad de ver un mundo más allá de aquellos muros de piedra.
La noche de la huida robamos un caballo de las cuadras del fuerte. Un animal nervioso, de flancos sudorosos. El niño se sentó detrás de mí, sus bracillos rodeando mi cintura, y partimos al galope hacia el río. Escuchábamos los gritos, los tiros, el latido de los perros. La luna se ocultó tras unas nubes espesas, y la oscuridad nos envolvió como un manto.
Llegamos al vado. El agua estaba fría, negra, y el caballo dudaba. Lo espoleé con furia. Estábamos a mitad del cruce cuando sentí el golpe seco en su espalda. Fue un ruido sordo, como de madera al partirse. El niño soltó un pequeño gemido, apenas un suspiro, y sentí cómo su peso se deslizaba hacia atrás. Me volví justo a tiempo para verlo caer al agua, sus ojos rosados abiertos de par en par, su boca formando una palabra que nunca llegué a escuchar. Su mano se alzó un instante sobre la superficie, un pequeño mástil blanco en la negrura.
No lo dudé. Espoleé al caballo de nuevo y seguí adelante. Sólo yo importaba. Sólo mi libertad.
Pasaron los años. No muchos, pero los suficientes para que el mundo cambiara y yo con él. Pero hay cosas que no cambian. Hay recuerdos que muerden.
Una tarde, por razones que no vienen al caso, me encontré de nuevo en aquellos pagos. Entré en una bodega mugrienta a beber algo que me quemara la garganta. El posadero era un hombre parco, de esos que hablan lo justo mientras miran de reojo. Pedí aguardiente. Bebí en silencio. Luego, como quien no quiere la cosa, pregunté por el viejo presidio. Dijo que lo habían cerrado. Pregunté por el río.
—¿El río? —dijo, y su mano, que secaba un vaso, se detuvo—. Ah, el río. Allí pasó aquello.
—¿Qué cosa?
Me miró fijamente.
—Hace años, un reo se fugó con un chico de la prisión. Un chico raro, albino. Dicen que le pegaron un tazo en el vado. El cuerpo nunca apareció.
Sentí un vacío en el estómago. Pedí otra copa.
—Y luego —continuó el posadero, bajando la voz—, empezaron las historias. Gente que cruzaba el río de noche juraba ver a un niño en la orilla, haciendo señas. Pero no es un niño normal. Tiene un diente. Un diente muy largo. Largo y afilado. Le llaman el Niño del Diente Largo. Unos dicen que pide ayuda. Otros, que espera a alguien.
No pude dormir esa noche. El rostro del niño, su mano alzándose sobre el agua negra, me martilleaba las sienes. La vergüenza, ese ácido lento, me había carcomido por dentro durante años, y ahora la herida se abría de nuevo, supurante. ¿Lo había abandonado? Sí. ¿Habría podido salvarlo? Tal vez. Pero el miedo… el maldito miedo…
Una semana después, borracho de aguardiente y de culpa, tomé una decisión de locos. Compré un caballo. Un animal nervioso, de flancos sudorosos, como aquel otro. Y al caer la noche, me dirigí al vado del río.
La luna estaba oculta. El agua, negra y fría. El caballo resoplaba, inquieto, pero lo forcé a entrar. A cada paso, el agua ascendía por sus cuartos, por sus ijares. El miedo me atenazaba la garganta, pero seguí adelante. Necesitaba ver. Necesitaba saber. Necesitaba, quizás, pedir perdón.
Llegamos a la mitad. El mismo lugar. De pronto, sentí un peso en la grupa. Un peso que no estaba antes. Algo se había subido detrás de mí.
El caballo se encabritó, relinchando con un terror que helaba la sangre. Yo, paralizado, sentía en la nuca un aliento frío. Un aliento que olía a humedad y a tumba.
Entonces, me volví.
Lo vi.
Era él, pero no era él. La misma piel blanca, pero ahora translúcida, como si la luz de la luna la atravesara. Los mismos ojos rosados, pero fijos, vacíos, como los de un pez muerto. Y la boca… ¡Dios mío, la boca! Estaba abierta, abierta de una manera imposible, desencajada, como la de una serpiente que va a engullir a su presa. Y en esa caverna oscura, en esa sima sin fondo, vi el diente. Un solo diente, pero había crecido, se había alargado, retorcido, afilado como una lanza, enorme, desproporcionado, ocupándolo todo.
Sus bracillos, antes frágiles, me rodearon con una fuerza de hierro. Su boca se cernió sobre mí, y en ese instante supe que no era perdón lo que había venido a buscar. Era justicia. La justicia fría y húmeda del río que nunca devuelve lo que toma.
A la mañana siguiente, encontraron al caballo. Vagaba por la orilla, temblando, los ojos desorbitados y el lomo cubierto de una espuma que no era sudor. De mí, no hallaron rastro.
Sólo que, a veces, cuando la noche está muy oscura y la luna se oculta, los que cruzan el vado juran ver dos figuras en el agua. Una grande, que cabalga. Y otra pequeña, muy blanca, que cabalga con ella, abrazada a su espalda, para siempre
El nombre del cuento es El niño del diente largo,sin historias del campo cubano.
Un saludo compañeros. Os reenvió el ultimo texto corregido. Poseía una falta ortográfica y una incongruencia en el relato (cosas de escribir rápido y mandarlo seguido, ya me podéis perdonar).
Amanecía, y los rayos del sol naciente penetraban en el interior del templo del oráculo.
El maestro de las paradojas contemplaba pensativo este vello resurgir de un nuevo día, cuando se presentó ante el un humilde campesino, y tras depositar en el suelo empedrado la ofrenda, le realizo la consulta:
-Maestro, a su entender ¿Cuál es la mayor paradoja a día de hoy que vive la humanidad en nuestro mundo?
Por un momento, el sacerdote quedo pensativo y respondió.
-A mi entender, la mayor paradoja no sería otra, que una persona con gran poder, además de riqueza, y dominada por su propio narcisismo, en su afán de trascender por los siglos de los siglos en la historia, pulsara un botón rojo que pusiera fin a esta.
-Maestro, esto no tiene sentido.
-Nunca lo tuvo, por eso la humanidad, salvo contadas excepciones, siempre vivió un continuo ciclo de paradojas.
El campesino se despidió respetuosamente. Comenzaba un nuevo día y había muchas tareas que realizar.
APOCALIPSIS DE LA GÉNESIS
En el principio era el hombre. Y surgió el capital. Después, el hombre sin capital. Por último, un planeta vacante, enchapado en metálico.
La academia
En la academia, un alumno le pregunto al profesor:
-Maestro ¿Por qué con todos los avances de la cultura y la ciencia en el mundo este no mejora, sino al contrario, empeora?
-hay un proverbio chino que dice que cuando el sabio apunta a la luna los tontos se quedan mirando el dedo. En la actualidad, gracias al avance en las ciencias, los imperios quieren apoderarse de la luna. Los expertos en los medios de comunicación, debaten sobre como tiene echa la manicura. Y los tontos, que piensan que han adquirido cultura en vez de diversión a través de los bestsellers, han desviado su mirada hacia el trasero; en definitiva, desgraciadamente por culpa de este contexto, la mayoría de los pocos sabios auténticos que quedan, han decidido no apuntar ya a nada con su dedo, para rascarse con esa misma mano sus posaderas.
"Aquellos tristes días"
Corrían los años 90 y Fidel nos alertaba que si un día amanecíamos con la triste noticia del derrumbe de la URSS, Cuba sobreviría. No lo creíamos posible, el campo socialista era nuestro cordón umbilical. Habíamos consagrado nuestras energías y recursos a la producción azucarera para satisfacer las exigencias del CAME.
No eran estos tiempos de inmediatez en las redes y la Unión Soviética desaparecís junto al campo socialista y de pronto nos vimos privados del mercado seguro y rentable.
Por indicaciones de Fidel se iniciaron los parlamentos obreros donde se iban discutiendo cada una de las medidas que la dirección del país proponía para sortear las dificultades que se avecinaban. Mientras tanto los Grupos de Dirección pasábamos horas escribiendo sobre las distintas opciones de desabastecimiento. Al escribir sobre la más temida, la "Opción Cero" no conseguíamos ponernos de acuerdo.
En aquellos años yo dirigía un hospital provincial y fui testigo de muchas iniciativas, lavaderos y cordeles al aire libre para el lavado de la ropa hospitalaria, áreas de autoconsumo para la producción de alimentos para pacientes y trabajadores, tienda de estímulos con la producción de los autoconsumos y otros recursos, taller de confección de calzado de tela con recortería para las trabajadoras en especial las auxiliares general, el personal de la cocina de origen campesino ayudó para la producción de casabe en sustitución del pan y se inició la producción de encurtidos.
En aquellos años los servicios quirúrgicos pediátricos estaban concentrados en el Hospital General, y el Hospital Pediátrico construyó una ambuulancia tirada por un buey que lucía elegante a pesar de su lentitud.
Se comenzó la producción de suturas para las intervenciones quirúrgicas a partir del Kenaf, diseñando para ello los técnicos de electromedicina una máquina que permitía el torcido de las fibras.
La escasez de ropa quirúrgica y de combustible para extender el horario de lavado con vapor nos obligó al uso de lavadoras domésticas y esterilización con marmitas que trabajaban con leña, asi como la construcción de túneles aéreos para que la ropa sucia fuera depositada al momento de salir el personal y caer directamente en un carro próximo a la lavandería y evitar el uso de los ascensores.
Nuestros trabajadores se sensibilizaron tanto con la situación, que se había dado en llamar "Período Especial" que a diario surgían nuevas ideas.
Donde nunca nos pusimos de acuerdo fue al redactar las acciones de la "Opción Cero". Sin combustible no había energía para iluminar una intervención quirúrgica o mantener en funcionamiento ventiladores y máquinas de anestesia. No había paneles solares ni telefonía celular, menos lámparas recargables personales o domésticas, las baterías de nuestros equipos prácticamente no funcionaban y cuando faltaba el fluido eléctrico y la vieja planta se encangrejaba, no había otra opción para salvar la vida de los pacientes ventilados, que el uso de la bolsa acoplada al tubo, lo cual es bastante agotador e impreciso en las presiones administradas.
Cuba conoce de presiones, ha sabido superarlas, pero es cruel privar a un pueblo de energía para poder sostener los servicios vitales.
Confío en la inteligencia humana.
PASIÓN
El sonido de ese latido, tan incómodo, resonando una y otra vez en mis tímpanos, rememoraba aquellos golpes sobre tambores; su sonrisa, sin embargo, era incluso peor, como una lanza lacerando mis entrañas, contaminando mi juicio. Odiaba la idea de que sus pulmones respirasen mi oxígeno, era darle aliento a una bestia, otra oportunidad para seguir tomando víctimas.
Me miraba, el brillo en sus ojos era hipnótico, se clavaba en mi mente, que gritaba por clemencia. Con una boca salivando grité aquel sollozo: “¡deja de mirarme, aléjate!” Mientras el cuerpo nadaba en sudor, los ojos buscaban la paz y las manos sostenían mi justicia.
¿Cuánto pequé al dejarme llevar? El vaivén de mi cuerpo, el mover de mis manos con ambos corazones viviendo su prisa ¡Era arte! La pasión de dos cuerpos experimentando el intenso fuego de las emociones, quería alejarme de su magnético cuerpo, pero eso solo fue posible cuando las sirenas cantaron y descendieron los tritones para notar que aquello que tanto me perturbaba había dejado de existir.
Hoy sonrío, como explorador, buscando otra figura que cause aquellas sensaciones como lo hiciste para volver a encontrar… mi mar rojo.
Imagina que imagine sentado en un parque.
Este tipo está loco, tiene síndrome de imaginación crónica. Dice que no debería existe el paraíso, a donde iríamos los buenos de este mundo, tendríamos que convivir con los malos, pues no existiría ningún infierno bajo nosotros, y que por encima de nosotros solo el cielo.
Imagina que no hay países , como organizar el Mundial de Fútbol, que pasaría con las migraciones que obligan a los humanos a buscar un refugio, puede ser algo bueno.
Nada por qué matar o morir , esto dejaría en la ruina a los fabricantes de armas, a los políticos que se esconden y que no envían a sus hijos a morir a sus guerras.
Y ninguna religión tampoco, esto es difícil de lograr, después de 21 siglos de no entender los hombres que Dios es el mismo, como convencer a los líderes religiosos para que convenzan a sus fieles a aplicar el vero TOLERAR, e inventar una nueva religión: el amor entre seres vivos, y si aparecen un día, entre hombres y extraterrestres.
Imagina toda la gente viviendo la vida en paz. Eso parece hasta ahora lo mejor que se le puede ocurrir a alguien en este extraño mundo llamado Guerra, disculpen Tierra, (SR).
Imagina que no existen propiedades, eso significa que tengo que compartir mi moto con mi nieto y me la devuelva toda sucia y ponchada.
No hay necesidad de codicia o hambre, ¿cómo saciar el hambre en mi planeta? Mi compañero de banco nunca debió ser asesinado, podría haber convencido a muchos a que se le unieran en su sueño: Una hermandad de la humanidad, y vivir Compartiendo todo el mundo.
Si, Puedes decir que eres un soñador, Ya no eres el único, ya me uní a ustedes, Espero como tu que el mundo pueda vivir como uno.
Notas:
El 9 de septiembre de 1971, Lennon lanzó «Imagine» como sencillo en Estados Unidos, yo tenía 11 años.
SR es Silvio Rodríguez, el mejor compositor cubano, para mí.
Al jurado: Perdonen los 376 caracteres de más. Adjunto una versión completa de mi relato.
Versión completa:
Imagina que imagine.
Este tipo está loco, estoy ahora mismo sentado a su lado en este sucio parque de mi hermosa Habana.
Según mis modestos conocimientos de psicología adquiridos después de 45 años de matrimonio y 17 de criar a mis nietos, puedo asegurar categóricamente que este tipo tiene síndrome de imaginación crónica.
Primero me quiere hacer ver que no debería existe el paraíso, entonces a donde iríamos los buenos de este mundo una vez que lo abandonemos, y lo que es peor, tendríamos que convivir con los malos, después de haber vivido toda una vida creyendo que en el más allá, no sufriríamos sus abusos, engaños, violaciones y cuanta cosa mala se les ocurriera, pues no existiría ningún infierno bajo nosotros, y que Por encima de nosotros solo el cielo. A lo mejor sería una solución para acabar con los odios eternos de los hombres.
Escuchen esto: Imagina que no hay países , como entonces piensa organizar este señor las Olimpiadas, los Mundiales de Fútbol, que pasaría con las migraciones que desde hace siglos obligan a los humanos a buscar un refugio a sus penurias, que será de los degenerados que mal viven del tráfico de personas, pensándolo bien a lo mejor resulta algo bueno, habría que verlo.
Interesante este pensamiento Nada por qué matar o morir , esto dejaría en la ruina a los esbeltos fabricantes de armas, a los instigadores de guerras y conflictos, a los políticos que se esconden detrás de su jerga guerrerista y que nunca envían a sus hijos a morir en sus jueguitos de guerra, podría estar de acuerdo.
Y ninguna religión tampoco, creo que esto es difícil de lograr, después de 21 siglos de no entender los hombres que Dios es el mismo, hayas nacido donde hayas nacido, como convencer a los líderes religiosos para que convenzan a sus fieles de que es necesario aplicar el vero TOLERAR en toda su extensión, cuando de religiones se discuta. Quizás sería útil inventar una nueva y única religión: el amor entre seres vivos: hombres, animales, plantas, y si aparecen un día, entre hombres y extraterrestres.
Ahora descubro que al parecer este hombre ha dado en el clavo con sus imaginaciones: Imagina toda la gente viviendo la vida en paz. Eso parece hasta ahora lo mejor que se le puede ocurrir a alguien en este extraño mundo llamado Guerra, disculpen Tierra, (SR). Si esto fuera posible, me gustaría poder vivir aunque sea el final de mis días en este mágico mundo imaginado por este “loco”. Entonces no haría falta darle el premio nobel de la paz a ningún asesino en serie. (DT)
Ahora la cosa se pone fea: Imagina que no existen propiedades, eso significa que tengo que compartir mi motorina con mi nieto para que salga a pasear con su novia, y me la devuelva toda sucia y sin aire en una goma. Imagina tú, que los 10 más ricos compartan sus billones con los niños mal nutridos en Africa, que en sus mansiones puedan pasar las vacaciones los obreros de las minas de carbón, que en sus autos impecables se monten los médicos que esperan en las paradas, para llegar a sus hospitales, para salvar la vida a cualquiera que tenga muchas o ninguna propiedad, que profese esta o aquella religión…
No hay necesidad de codicia o hambre, esta idea me deja confundido, como saciar el hambre de millones en cualquier parte del planeta, en países ricos, en países pobres, he leído que somos capaces de producir alimentos para 10 000 millones , somos algo más de 8000, al parecer mi compañero de banco nunca debió ser asesinado por ese Chapman, quizás podría haber convencido a muchos a que se le unieran en su sueño: Una hermandad de la humanidad, y ser menos egoístas (SR), y vivir Compartiendo todo el mundo.
Si compañero mío del banco, en este soleado parque del vedado capitalino, Puedes decir que eres un soñador
Ya no eres el único, ya me uní a ustedes, Espero como tu que el mundo pueda vivir como uno.
Notas:
El 9 de septiembre de 1971, Lennon lanzó «Imagine» como sencillo en Estados Unidos, yo tenía 11 años.
SR es Silvio Rodríguez, el mejor compositor cubano, para mí.
Imagina que imagine sentado en un parque.
Este tipo está loco, tiene síndrome de imaginación crónica. Dice que no debería existe el paraíso, a donde iríamos los buenos de este mundo, tendríamos que convivir con los malos, pues no existiría ningún infierno bajo nosotros, y que por encima de nosotros solo el cielo.
Imagina que no hay países , como organizar el Mundial de Fútbol, que pasaría con las migraciones que obligan a los humanos a buscar un refugio, puede ser algo bueno.
Nada por qué matar o morir , esto dejaría en la ruina a los fabricantes de armas, a los políticos que se esconden y que no envían a sus hijos a morir a sus guerras.
Y ninguna religión tampoco, esto es difícil de lograr, después de 21 siglos de no entender los hombres que Dios es el mismo, como convencer a los líderes religiosos para que convenzan a sus fieles a aplicar el vero TOLERAR, e inventar una nueva religión: el amor entre seres vivos, y si aparecen un día, entre hombres y extraterrestres.
Imagina toda la gente viviendo la vida en paz. Eso parece hasta ahora lo mejor que se le puede ocurrir a alguien en este extraño mundo llamado Guerra, disculpen Tierra, (SR).
Imagina que no existen propiedades, eso significa que tengo que compartir mi moto con mi nieto y me la devuelva toda sucia y ponchada.
No hay necesidad de codicia o hambre, ¿cómo saciar el hambre en mi planeta? Mi compañero de banco nunca debió ser asesinado, podría haber convencido a muchos a que se le unieran en su sueño: Una hermandad de la humanidad, y vivir Compartiendo todo el mundo.
Si, Puedes decir que eres un soñador, Ya no eres el único, ya me uní a ustedes, Espero como tu que el mundo pueda vivir como uno.
Notas:
El 9 de septiembre de 1971, Lennon lanzó «Imagine» como sencillo en Estados Unidos, yo tenía 11 años.
SR es Silvio Rodríguez, el mejor compositor cubano, para mí.
Al jurado: Perdonen los 376 caracteres de más. Adjunto una versión completa de mi relato.
Versión completa de Imagine
Imagina que imagine.
Este tipo está loco, estoy ahora mismo sentado a su lado en este sucio parque de mi hermosa Habana.
Según mis modestos conocimientos de psicología adquiridos después de 45 años de matrimonio y 17 de criar a mis nietos, puedo asegurar categóricamente que este tipo tiene síndrome de imaginación crónica.
Primero me quiere hacer ver que no debería existe el paraíso, entonces a donde iríamos los buenos de este mundo una vez que lo abandonemos, y lo que es peor, tendríamos que convivir con los malos, después de haber vivido toda una vida creyendo que en el más allá, no sufriríamos sus abusos, engaños, violaciones y cuanta cosa mala se les ocurriera, pues no existiría ningún infierno bajo nosotros, y que Por encima de nosotros solo el cielo. A lo mejor sería una solución para acabar con los odios eternos de los hombres.
Escuchen esto: Imagina que no hay países , como entonces piensa organizar este señor las Olimpiadas, los Mundiales de Fútbol, que pasaría con las migraciones que desde hace siglos obligan a los humanos a buscar un refugio a sus penurias, que será de los degenerados que mal viven del tráfico de personas, pensándolo bien a lo mejor resulta algo bueno, habría que verlo.
Interesante este pensamiento Nada por qué matar o morir , esto dejaría en la ruina a los esbeltos fabricantes de armas, a los instigadores de guerras y conflictos, a los políticos que se esconden detrás de su jerga guerrerista y que nunca envían a sus hijos a morir en sus jueguitos de guerra, podría estar de acuerdo.
Y ninguna religión tampoco, creo que esto es difícil de lograr, después de 21 siglos de no entender los hombres que Dios es el mismo, hayas nacido donde hayas nacido, como convencer a los líderes religiosos para que convenzan a sus fieles de que es necesario aplicar el vero TOLERAR en toda su extensión, cuando de religiones se discuta. Quizás sería útil inventar una nueva y única religión: el amor entre seres vivos: hombres, animales, plantas, y si aparecen un día, entre hombres y extraterrestres.
Ahora descubro que al parecer este hombre ha dado en el clavo con sus imaginaciones: Imagina toda la gente viviendo la vida en paz. Eso parece hasta ahora lo mejor que se le puede ocurrir a alguien en este extraño mundo llamado Guerra, disculpen Tierra, (SR). Si esto fuera posible, me gustaría poder vivir aunque sea el final de mis días en este mágico mundo imaginado por este “loco”. Entonces no haría falta darle el premio nobel de la paz a ningún asesino en serie. (DT)
Ahora la cosa se pone fea: Imagina que no existen propiedades, eso significa que tengo que compartir mi motorina con mi nieto para que salga a pasear con su novia, y me la devuelva toda sucia y sin aire en una goma. Imagina tú, que los 10 más ricos compartan sus billones con los niños mal nutridos en Africa, que en sus mansiones puedan pasar las vacaciones los obreros de las minas de carbón, que en sus autos impecables se monten los médicos que esperan en las paradas, para llegar a sus hospitales, para salvar la vida a cualquiera que tenga muchas o ninguna propiedad, que profese esta o aquella religión…
No hay necesidad de codicia o hambre, esta idea me deja confundido, como saciar el hambre de millones en cualquier parte del planeta, en países ricos, en países pobres, he leído que somos capaces de producir alimentos para 10 000 millones , somos algo más de 8000, al parecer mi compañero de banco nunca debió ser asesinado por ese Chapman, quizás podría haber convencido a muchos a que se le unieran en su sueño: Una hermandad de la humanidad, y ser menos egoístas (SR), y vivir Compartiendo todo el mundo.
Si compañero mío del banco, en este soleado parque del vedado capitalino, Puedes decir que eres un soñador
Ya no eres el único, ya me uní a ustedes, Espero como tu que el mundo pueda vivir como uno.
Notas:
El 9 de septiembre de 1971, Lennon lanzó «Imagine» como sencillo en Estados Unidos, yo tenía 11 años.
SR es Silvio Rodríguez, el mejor compositor cubano, para mí.
Imagina que no existe el paraíso
Imagine there's no heaven
Es fácil si lo intentas
It's easy if you try
Ningún infierno bajo nosotros
No hell below us
Por encima de nosotros solo el cielo
Above us only sky
Imagina toda la gente
Imagine all the people
Viviendo el hoy
Living for today
Imagina que no hay países
Imagine there's no countries
No es difícil
It isn't hard to do
Nada por que matar o morir
Nothing to kill or die for
Y ninguna religión tampoco
And no religion too
Imagina toda la gente
Imagine all the people
Viviendo la vida en paz
Living life in peace
Puedes decir que soy un soñador
You may say I'm a dreamer
Pero no soy el único
But I'm not the only one
Espero que algún día te unas a nosotros
I hope someday you'll join us
Y el mundo será como uno
And the world will be as one
Imagina que no existen propiedades
Imagine no possessions
Me pregunto si puedes hacerlo
I wonder if you can
No hay necesidad de codicia o hambre
No need for greed or hunger
Una hermandad de la humanidad
A brotherhood of man
Imagina toda la gente
Imagine all the people
Compartiendo todo el mundo
Sharing all the world
Puedes decir que soy un soñador
You may say I'm a dreamer
Pero no soy el único
But I'm not the only one
Espero que algún día te unas a nosotros
I hope someday you'll join us
Y el mundo vivirá como uno
And the world will live as one
Viaje Inconcluso
Justo Darías llego una tarde con su maletíca a cuestas y una sonrisa amable,venía por la renta de un mes ,el pago era doscientos dólares .Su aspecto era sencillo,delgado ,tenía algo de chino y mulato claro,unos cuarenta años,no tenía tatuajes visibles.
Le brindamos un café, e intercambiamos unas breves palabras,en el portal de la casa.
Dijo que el necesitaba un lugar tranquilo pues viajaría a Guyana,y tenía q obtener un boleto barato y ultimar muchos detalles de su viáje ,todo mediante su celular.
Subimos por el pasillo q bordea la casa ,hacia el tercer piso,donde se encuentra el pequeño apartamento,con la particularidad de q no tiene contrucción alguna a su alrededor,con una vista panorámica con el verde de los árboles predominando.todo el paisaje
Le expliqué que la ducha eléctrica se me había roto el día anterior,el vio q había otra de mano,y quedó complacido.
Pasaron dos días y no lo vi,
Pero cdo ya pudimos conversar encontré a un músico completo,compositor,arreglistacantante y bajista,además muy buen caricaturista.
Había trabajado con grupos importantes del ámbito nacional. Busqué en la red y encontré una canción suya
Dedicada a la Habana,me contó cómo la compuso,después de casi dos años de estancia en México,donde no le fue nada bien y regresó a la Isla,.en el avión próximo al aterrizaje le llegó la inspiración,juntos música y letra.
Durante varios días,cdo el regresaba a la casa después de breves recorridos para buscar provisiones y otras gestiones,conversábamos , animadamente, incluida mi esposa Marieta,entre los variados temas,uno recurrente era la espiritualidad en ausencia de religion,y con la meditación como principio esencial.
Su discurso reflexivo siempre tenía una esencia positiva, que irradiaba paz
La noche de la partida,mirando yo la televisión,un documental, se me acerca,a decirme algo y me dice q el hombre q aparece en la pantalla era su padre,el ya me había dicho q era escritor .
Partió una madrugada,su hermano mayor,lo llevo al aeropuerto.Me escribió cdo llegó a Guyana,y al otro día al arribar a Brasil,las personas encargadas de conducirlo hacia su destino final ,Sao Paulo,lo trataron bien,me comentó y yo le dije q tuviera cuidado,en definitiva son traficantes de personas.
Ya hace casi un mes,y no he recibido noticias de El.
Busqué en FB a su padre pues sabia el nombre,lo contacte a ver si sabía algo de su hijo.
Y para sorpresa mía ,no se comunicaba desde el 2020,con
el ,por decisión del hijo.El padre le llamó la atención acerca de un aspecto de su vida,y la respuesta del hijo fue la incomunicación definitiva.
Mi sorpresa se basó en q el hijo me había hablado bien del padre,y además por su manifestación caracterizada por un interés marcado en el comportamiento espiritual del Ser.
Espero q la violencia no se haya interpuesto en su bregar migratorio y quizás pueda tener noticias de él en esta vida.
CONSUELO
Era muy pobre. El viejo llegó a su casucha con la ropa empapada de sudor. Se quitó la camisa y la puso a secar sobre el respaldo de una silla destartalada bajo la mata de aguacates.
Las vacas suelen merodear los patios de las casas en la canícula. Buscan la sombra de los árboles y retoños frescos alrededor de los recipientes de agua.
El viejo se levantó tras su siesta de todos los días. Encontró su única camisa prácticamente inservible, casi hecha jirones. A la vaca le había agradado el sabor salobre del sudor.
El hombre se quedó mirando los ripios de lo que había sido una camisa. _ Bueno _ se dijo a sí mismo a modo de consuelo _ el que tiene es el que pierde.
LA IMAGEN
Autor: Pastor Batista Valdés
Él la observaba, tomando fotos, animada, a un lado, al otro, abajo, arriba.
Aunque ausente, ella fingía no verlo. En verdad no le importaba.
Encima ya del ómnibus, sin embargo, mientras avanzaba hacia su asiento, se detuvo y miró. Él seguía contemplándola, como un niño, con una sonrisa en todo el cuerpo y una especie de nostalgia, acaso melancólica dicha, quemándolo por dentro, tanto o más que el sol todo lo externo.
Entonces notó que, sentada ya, tampoco ella dejaba de mirarlo, girando cada vez más su fino y esbelto cuello de bailarina, hasta que desapareció en la irreversible lejanía… para siempre y le dejó no más que eso: la imagen que cada noche le implora al tiempo jamás pueda borrarle.
(Sancti Spíritus, 10 de junio de 2025)
EL MALVADO
Autor: Pastor Batista Valdés
Era tan malvado, que pareciera jamás haber tenido un hijo.
(Sancti Spíritus, 28 de diciembre de 2024)
Era uno de esos días en que no hay ánimos de hacer nada. Simplemente me recosté en la cama, cerré los ojos aunque seguía despierta, en silencio dejando el tiempo correr con cansancio en el cuerpo.
De pronto siento que me toman del brazo, llegan hasta mi mano y me aprietan con fuerza. Un —Estoy aquí contigo— fue lo que sentí.
No podía abrir los ojos. Los párpados pesaban tanto. Yo quería ver y no podía pero aún en el silencio, a pesar de no poder mirar y tan solo sentir el roce de los dedos de su mano, lo supe. Haciendo un gran esfuerzo pude ver su silueta.
Ahi estaba el, en silencio sujetando mi mano y dejando en ella una rosa blanca. Con mirada tierna se fue disipando entre la poca luz del cuarto. Como si los ángeles del cielo le estuvieran reclamando el regreso.
Que angustia entonces al abrir mis ojos y darme cuenta que dormía y todo fue obra de mis pensamientos y los recuerdos de mi hermano querido.
Entonces ¿Que hacía en mi mano una rosa blanca? No tengo más que decir.
El repiqueteo de la lluvia contra tu sombrilla me hace alzar la cabeza, el frio de la madrugada de repente desaparece. Camino hacia tí aún con los zapatos llenos de agua, tropiezo y ríes. Te esperaba, lo se con certeza. No me detengo a preguntarme por qué aqui, sentada bajo la lluvia.
Quizás me habrías acogido bajo tu sombrilla, pero no llego a preguntar. Dejas que se deslice entre tus dedos y el viento la aleja. Las palabras sobran cuando te agachas a mi lado, los nombres tambien. Ya nos conocemos.
Enlazas tu mano con la mia y la llevas a tus labios, besando mis nudillos empapados como si de algo precioso se tratara. Tu eres lo unico precioso que hay aquí, con tu cabello castaño pegándose a tus mejillas, me recuerdas a una escena que alguna vez leí.
Te inclinas hacía adelante y te busco a medio camino, tus labios se cierran sobre los mios y el frio se disipa. Abro los ojos entonces, me rio, observando el techo de mi cuarto.
Si, justo como esa escena que alguna vez leí.
Mi sustento
Si viviéramos en un lugar más fresco, o si tuviese más grasa mi cuerpo, podríamos dormir sin interrupciones. De madrugada ella suele apagar el aire por sugerencia mía. Al rato viene el calor del llano, pero el frio resulta menos tolerante para mis treinta y dos kilogramos de peso.
El doctor dijo que cada día estoy muriendo. Desde el diagnóstico no dejo de llorar mientras mi esposa duerme. A veces me descubre: “Enfóquese solo en lo bueno que tienes”, sugiere.
Su incondicionalidad me llena de esperanza. Ahora empiezo a respirar profundo hasta serenarme. Luego intento trabajar en mis cuentos mientras llega el amanecer, pero el frío acondicionado está insoportable. Así que descubro un brazo para llamarla, aunque no quisiera.
Si la patria por odio agredida,
necesita como respiro,un perdón,
entonces la dignidad ya no está viva,
entonces el oprobio es solución
Si la fe en un futuro de dignidad,
está en las palabras de un camaleón
hablara de nuevo la verdad
y habrá sierra en revolución
Si hasta mi Marti me quieren cambiar,
los nuevos ilustres de la anexion,
sin querer los pobres recordar
los objetivos de aquella revolución
La madre dijo ,dile a tu hijo que no venga,
Que no quiero muerte ni dolor
Dile a tu hijo que no venga
Dile que cambie armas por amor
El que quiera ser tocororo,que vuele
El que quiera ser gusano que se arrastre
Pero después no diga que duele
Cuando mi pueblo lo aplaste
LIENZO GRIS #1 ( Cuento corto)
Toda su vida, HELEN vivió con una certeza: la maternidad no era para ella. Amaba su libertad, sus viajes, las noches de fiesta con amigos, los proyectos personales que llenaban su mundo. Nunca sintió que le faltara algo, y cada vez que alguien le preguntaba si no se arrepentiría, respondía con una sonrisa segura.
Los años pasaron. Vio a sus hermanos formar familias, a sus amigos casarse, tener hijos, y con el tiempo, incluso nietos. Al principio, aún encontraba compañía en quienes compartían su estilo de vida, pero poco a poco, esas amistades se fueron apagando. Algunos tomaron otros caminos, otros partieron demasiado pronto. Y así, casi sin darse cuenta, llegó a los 91 años.
Aquel día, sentada en su vieja mecedora, miró el pastel que alguien le había llevado por cortesía, quizás un vecino o una enfermera. No había velas, porque ya no tenía a quién pedirle que las encendiera. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que la casa, alguna vez llena de vida, estaba en absoluto silencio. No había risas de niños, ni llamadas de familiares preguntando cómo estaba, ni un mensaje cariñoso de alguien que la recordara con amor.
Por primera vez en su vida, se preguntó si realmente había tomado la decisión correcta. No porque la maternidad hubiera sido el único camino, sino porque se dio cuenta de que, en su deseo de ser libre, había olvidado sembrar vínculos que resistieran el tiempo. No se trataba solo de hijos, sino de construir una red de amor, de dejar una huella en otros corazones.
Suspiró, tomó un pedazo de pastel y se prometió algo: si aún tenía tiempo, lo usaría para hacer algo por alguien más, para dejar su historia en alguien que pudiera recordarla. Porque al final, no se trata de cuántos años vivimos, sino de cuántas personas nos llevarán en su memoria cuando ya no estemos.
"PROMESA DE LA OCTAVA". El màs duro trabajo en la vida de un hombre; es encontrarse a si mism@.
Los Desechados de Siempre; dónde no están, quieren estar. Dónde están, los quieren sacar. Ese, no ha de ser el problema.
El viento llego con fuerza, cortando las flores del jardin de un solo tiron y ella, nunca dijo nada. Sabía que podía ser el ultimo día de aquel jardinero. Sin saber, El llevaba todo su recuerdo guardado en el maletero y pronuncíó entonces el canto magico de la creaturas; "este pedacito de gente, lo vamos a esperar". Desafiando toda lógica. Abrió la puerta, desidió emprenderse e ir en busca de aquel Sueño.
El nuevo horizonte estaba lleno de esperanzas. Un nuevo lenguaje, resumido en un solo podcast. Un amor que empezaba ponerse a prueba. Tarde o temprano, alguién tenía que hacerlo y esta vez, había llegado su hora. Marchar hacia adelantele, sin vuelta a tras.
Por un instante, el mundo se vino encima. Cuantas lagrimas fuerón derramadas en cada miradas. Tantas, como para formar un rio que llegarian hasta el Mar. Su corazón, como un temple de acero. Pero hoy, empezaba a desquebrajarse. La realidad es cruel decía, pero esta vez había llegado a su limite. No era el Armagedon, pero se sentia como tal. Toda una vida con ellos. Ahora, estaba solo en sus andanzas.
En la distancia, algo empezaba a conceptualizarse. Cuando lo que mas amaba, empezaba a distanciarse. Ayer, toda una Vida frente a Ellos. Hoy, solo una densa neblina ante sus ojos. Casi una tragicomedia grecoromana. Su velero sempre fue la Libertad, pero hoy, se sentía cautivo de Ella.
Perdido en un barco y en plena luz del día, sin salvarse y sin consuelo. Solo con un florador en medio del desierto. El Mundo existe, se decía. Pero solo para aquellos que desafian sus limites y luchan por lo que quieren. Y que es lo que un humano, busca y quiere en su vida? Bueno, no fallarle a los demas, pero en especial a uno mismo.
Cama de Rosas, luna de miel y noches de estrellas, eran cosas pasadas. En el presente, solo habita la soledad y el miedo. Ademas, de aquellas injurias, hambre y frio. Tres veces recorrió el camino. Dos veces le sabotearón. Una luz, siempre lo guardaba. Un temblor, recorria todo su cuerpo y la duda siempre le acompañaba.
Esta vez lo habia logrado, se decía. Aunque la pelicula de su vida continuaba, aquello era solo el principio de un destino cruel que lo habia habitado. A otro que ya habia comenzado. Aunque estaba en el Corazon del Imperio, pero a ún ahi, no era feliz. Algo pasaba, algo le faltaba; siempre su pasado le quemaba por dentro.
-Pero la historia, no perdona. Con tanto poder ahi afuera, la informacion lo rebasaba. Su maximo problema era, que hacer con ella. Aunque la realidad ahi adentro lo superaba. El siempre buscaba. Su verdadero Valor, su Poder Real. Ahora, estaba guardado en algún lugar, aunque a ún no sabía dónde?. Ahora, este sería su verdadero Norte.
- Su busqueda, íba más Allá de la Realidad Tridimensional. Desde los mitos de la Hiperborea de Platón, en la Nueva Atlantidad de Francis Bacon, al Paraiso Perdido, de John Milton y en las Ciencias de Frontera, que ahora las hacía sus aliadas. Todas, las llevaba en la Caja de Pandora.
- Volveré a casa se decía, es lo mejor. Pero, cual casa, si todavía no la había descubierto. Pensaba desde arriba y no desde el Centro. Desde donde él, había nacido. Todavía a tiempo. No había tomado una decision interna. Primero, queria develar el misterio de la Vida. Buscando en la Biblioteca de Alejandría y en la mistica del Conocimiento Prohibido.
- Pero, la rumiacion mental le visitaba cada dia, en forma de ansiedad. La brujula interior divisada en mensajes. En forma de poesía ontologica. Todo el Lenguaje humano, guardado para despelgarse.
- La Meta: hacer de su estadía, el mejor de sus viajes. El problema: Pensar fuera del sueño o volverse a favor de el?. Primero; buscaba a los grandes que lo trascendieron. Segundo; rescatar su tradición. Por último; integrarlo y encarnarlo.
- Había recorrido muchos mundos, como para llegar hasta si mismo. Sistemas, narrativas y poderes. Solo era, UNO MAS, para la realidad estructural y aunque mas se sentia de ahi. Reconocía mas aquella PROMESA. Muy pronto, aquellos recuerdos le acercaban y habia conseguido algo que muy pocos lograban; leer las señales de los Tiempos, en el Gran Tablero. Primero, fue necesario poder: "Escudriñarlo Todo".
- De Todo aquello que le devolviese su EXISTENCIA, Para Desapren-henderse y reapren-henderse de aquella Ideologia Estructural que lo habìa oprimido. Aunque habia sido claro, desde aquel último dia que habia iniciado su lucha. No había salido por GLORIA, sino por Saberse SER HUMANO.
- Adentro, se volvió un estudioso de la realidad y fue reconstruyendose asi mismo. Por eso se volvió Ingeniero, Arquitecto y Cientifico del Sub-Campo, que lo llevaria a despertarse del Sueño.
- Mientras más se apresuraba por llegar y HACE, mas se cansaba, sin poderse encontrar y sin parar, el juego no se puede visualizar. Siendo poco lo que se puede Apren-henderse.
- Por Suerte, El Lenguaje Sinfonico de Las Octavas Evolutivas, siempre estuvieron ahi. Esta vez, Esperando SER CONSCIENCIA, en la 3D. Lo Imposible fue hecho esta vez Posible. Revertir el Ciclo de la Vida y con ello despertar del Sueño Humano con Coherencia Interior.
- Autogobernarse o sucumbir, decía Mujica. Hacerse del Mundo, lo más humano de lo más humano. Puede hacerse en este Gran Tablero de Realidad Tridimensional. Como en el Ajedrez Clasico, ante cualquier ataque, cuidar el Centro primero. Es clave, para poder desplegar, el Ciclo Infinito del Ser.
- Todos Juntos, nos dijese Mercedes Sosa. Siempre hablaran del mismo lugar. Desde el Mito al hecho Vanguardista. Pero esta vez a Traves del Aprendizaje Consciente, desde el Miedo al Maestro Interior. Aprehendiendo lo Aprehendible y desojando lo Superficial. Abriendo las "Puertas de la Percepción", como dice Willian Blake, para volver a vuestro HOGAR.
Playa Girón
En el ocaso de una tarde soleada, un abuelo le narro a su nieto la historia de cómo él y otros muchos compañeros, repelieron una invasión durante tres días en una playa.
Cuando termino de contar su relato, el niño con ojos desorbitados de admiración le dijo a este:
-Abuelo, que orgulloso me siento de ti, que valiente fuiste.
-¡Bah! Lo fuimos todos. Hay una línea que comienza con la buena cultura, adquiriendo esta aparecerá la conciencia, una vez que se posea esta, se tomara el compromiso; y finalmente, una vez asumido este, surgirá una tremenda valentía en todo aquel individuo que haya seguido todo este camino. Para que lo entiendas querido nieto, el miedo no es algo natural producto del instinto de supervivencia, sino que es la consecuencia de la incertidumbre surgida de la ignorancia; así que si lo queremos, todos podemos ser muy valientes. Además, mientras que ellos solo tenían munición convencional, nosotros teníamos un arma secreta.
-¿Cuál abuelo?
- Una pluma bien afilada.
Relatividad
Una alumna le pregunta a su profesor en la facultad de ciencias:
-Profesor, no termino de entender el concepto de relatividad en el tiempo.
-Es muy sencillo querida alumna. Tomemos como ejemplo los tiempos presentes. Los occidentales los considerarían de crisis económica y de dominación. En Latinoamérica de coacción y violencia hacia ellos, lo mismo que para los africanos, y en conjunto para todos estos, cuando lo viejo no ha terminado de morir y lo nuevo no ha terminado de nacer.
-Profe ¿Y para los asiáticos?
-Teniendo en cuenta el conjunto de todo lo que acabo de decir, para los chinos estos son tiempos… ¡Interesantes!
-¡Ya! pero no termino de entender, que tiene que ver todo esto que me acaba de explicar con mi pregunta.
-Pues es muy sencillo querida alumna. La cuestión no es a qué velocidad pasa el tiempo de un reloj donde quiera que se encuentre, o con respecto a quien lo mire; sino lo que uno hace durante la carrera de sus agujas.
-Creo que lo he pillado profesor ¡Muchas gracias!
La alumna se alejó rápidamente con una enorme sonrisa.
Tenía una cita con su chico.
Quid pro quo
En un prado, en el preludio del alba, germino la más bella flor que jamás nadie pudiera imaginar.
Tanta era su belleza, que no existe en el mundo de los humanos un idioma que contenga las palabras que tengan la capacidad de describir con precisión semejante hermosura.
En eso apareció el Sol. Fue un flechazo. Ambos, ella y el, se quedaron mirándose embelesados. Desde ese momento supieron ambos, que sus destinos estaban vinculados para toda la eternidad.
En eso que hubo un eclipse.
Una lagrima se deslizo por uno de los pétalos.
Cuando volvió la claridad, la flor le pregunto a su amado:
-Lindo Sol ¿Por qué desapareciste? Es que acaso ¿Ya no me quieres?
-No querida, tu sabes que si te pierdo yo muero. Oteé a lo lejos, en el prado, a unos humanos que estaban recolectando flores; así que me escondí detrás de la Luna para que no te vieran.
Y así transcurrieron el resto de los días, donde el astro rey que era poseedor del tiempo que duraban estos, ponía su luz al servicio de su amada; donde a su vez, ella también aportaba su belleza, que le daba sentido a los mismos.
"H.D.D"
Llegué a La Paz con la idea de quedarme unos cuantos días,
En la terminal, un niño con pasamontañas me ofreció lustrar los zapatos. No los necesitaba limpios, pero dejé que lo hiciera
Las calles subían como si alguien las hubiera colgado del cielo.
Tenía los dedos negros de grasa y los ojos como carbones, su mirada quedó clavada en mis pies mientras tarareaba con
susurros una melodía colorida. Un contraste notable ante tal situación.
Se detuvo un rato, Pero sin dejar de mirar mi pies dijo, el cielo aqui no es bonito, es "triste", me propuse a observar el notando que no existía claridad en su inmensidad, todo era gris, como una mancha cualquiera de suciedad.
El niño también se detuvo a observar y dijo, Es el humo de los carros que siempre pasan, todo lo dejan sucio, por eso jamás
puedo ver el sol, y creo que él tampoco me puede ver a mi.
Bajé la mirada, esas palabras se clavaron en mis sienes como cuchillas en la carne virgen de algún cordero joven, le pregunté su nombre intentando buscar sus ojos. Pero ellos seguían observando mis pies.
"No tengo" me dijo
No tienes? Repliqué
No, no tengo, mis amigos me dicen Chitti
"Chitti" dije entre dudas, Chitti? Que es Chitti?
"Enano"
Y cuántos años tienes?
"11"
Mis ojos se abrieron como platos por tal sopresa.
11? Pregunté incluso algo exaltado
Si, 11.
Y tus papás?
tal respuesta resignada, un suspiro pesado se quebró dentro mio, pues ya todo parecia tener respuesta a mis "por
"No tengo"
Y donde vives
"En la calle"
En esta?
"En todas"
Sus respuestas frias y directas hundian más la daga que traia clavada en el pecho. De un momento a otro pasamos a un
silencio relamido, obviando el sonido de las calles revueltas en ajetreos. Finalmente acabó de lustrar mis zapatos, jaló un poco mi pantalón para despertarme de lo profundo de mis pensamientos
Gracias le dije, y le di 5 pesos.
Ya está joven, dijo extendiendo su mano seca y manchada de grasa.
Revisó la moneda con alegría, y sin esperar a nada tomó su cajita y corrió hasta la esquina, se sentó aún observando su moneda. A pesar de no poder ver su sonrisa pues tenía un pasamontañas, noté que esos pequeños carbones que traía de
se transformaron en cristales luminosos.
Y pensar que para muchos, 5 pesos no son nada, estoy seguro que nadie mirará jamás una moneda con tanta alegría, co miraba él. "Porque solamente él y su vacio saben lo que significa".
Devolvi la mirada al cielo, seguía "triste", tomé mi mochila y seguí caminando, iba pensando en todo eso que me habia
pasado hace no más de unos minutos.
Observé los puestos en cada esquina, y me dispuse a comprar
un cuaderno de hojas gruesas. Desde hoy empiezo a escribir lo que vea.
Caminé sin rumbo, dejando que las calles me eligieran a mí.
Los cerros me miraban desde arriba, y las luces de los minibuses subian y bajaban por las avenidas como luciérnagas
desorientadas.
Entré a una calle angosta, con faroles amarillos que temblaban por el viento. Olía a cigarro, a gas y a orines. Una mujer envuelta en polleras vendía anticuchos sobre una parrilla de metal oxidado; el humo le dibujaba un velo.
-Caballero, ¿comes?-me dijo sin mirarme.
Dije que si. No tenía hambre, pero si ganas de quedarme quieto un rato.
Al lado, un grupo de hombres bebía de una botella envuelta en una bolsa negra. Tarareaban una cueca vieja. Uno de ellos
con el rostro lleno de cicatrices, me miró y soltó una risa breve:
-Aquí todos comemos lo que nos toca, hermano.
No supe si lo decía por mi o por ellos.
El viento sopló fuerte, y la mujer del puesto cubrió su fuego con un pedazo de cartón.
En la radio portátil que colgaba de un clavo sonaba una morenada lejana.
Pensé en el niño de la terminal. En cómo sus ojos eran más viejos que los mios
Seguí caminando
Los barrios cambiaban de rostro cada tres cuadras: los bares escondidos, los hostales con paredes húmedas, los perros
dormidos entre basura
Una puerta abierta dejó salir un acordeón y una carcajada.
Entre sin pensarlo.
Dentro, un hombre con sombrero de ala ancha tocaba mientras una mujer de vestido rojo bailaba sola.
Olia a perfume marchito, y a humedad enfermiza.
En la barra, una mujer me miró con una mezcla de curiosidad y fastidio.
-No pareces de aqui me dijo.
-No lo soy.
-Entonces siéntate, que aquí nadie lo es del todo.
Pedí una cerveza. Afuera, La Paz seguía temblando en silencio.
Me dispuse a observar el ambiente en el que me encontraba un techo de lámina, polvoriento, contelarañas que baila ritmo del viento. Sorbo a sorbo me iba acabando la cerveza, aún hundido en mis pensamientos. Tomé mi cuaderno y
comencé a escribir algunas notas.
La mujer que me la había servido se acercó, curiosa, nada disimulada. Releia cada palabra que escribía. De reojo la mire
cerré el cuaderno y, por cortesía o aburrimiento, le hice charla.
-¿Y usted es de aquí?-pregunté.
No, no soy de aquí. Pero ya son varios años que vivo en esta ciudad.
-Ya veo... ¿Y de dónde es?
-De por ahi.
Bajé la mirada, entendiendo que no llegaríamos más lejos con esa conversación. Dejé el vaso en la barra, saqué un billete
cien y se lo tendi.
-No hay vuelto dijo.
-¿Disculpe?
-No tenemos cambio.
-No se preocupe respondi Tomelo como propina. Y, de casualidad, ¿no sabrá dónde podria hospedarme? No vì ni un
hotel abierto.
-A esta hora no hay hoteles, pero hay moteles y
hostales. Baratos son dijo con media sonrisa.
-Me parece bien. ¿Por dónde debo ir?
Me dispuse a sacar el cuaderno para anotar las direcciones que me daría.
-No, no-dijo guarda eso. Yo te llevo. Además, tengo unos clientes por ahí que debo atender
Salimos del bar. Encendió un cigarro y me ofreció
-No, gracias. No fumo le dije y
Siguió fumando mientras caminábamos.
-Christian.
-¿Y cómo te llamas?-preguntó.
-Un gusto, soy Maritza. Pero todos me dicen Mari-respondió, extendiendo su mano. La tomé y sentí el frío que la
envolvia.
-¿Y qué haces aquí? Seguro te has perdido. O te han robado y no sabes cómo volver-dijo con una sonrisa sarcástica. -No, nada de eso. Solo vengo de paso. Soy curioso y quise explorar algo distinto... algo que no fuera la aburrida Europa
Me miró confundida, sin dejar su sonrisa ladeada
-¿Aburrida Europa? Lo que daria yo por conocer algo más que esta porquería de patria y sus asquerosos ciudadanos-
con una rabia contenida y vieja
-¿Tanto odias tu país?-pregunté, desconcertado.
-No es el país. Es su gente. O sí, tal vez sí sea el país... y también su gente. Mi odio no conoce fronteras.
Esa frase todavía resuena en mi cabeza. ¿Cuál habrá sido el pecado de esta patria para ganarse un odio tan ilimitado?
Seguimos caminando en silencio, Ya no quedaba espacio para más palabras.
-Es aquí dijo, cruzando los brazos.
-Gracias. Muchas gracias, Mari-le dije, sonriendo.
-Ya-respondió, casi desganada. Camínó hasta el frente de la calle, se hundió en la oscuridad de una esquina. Quedé s esperando aunque fuera el sonido de sus tacos. Pero nada.
Entré al edificio a medio construir donde me había dejado. La "vista panorámica" solo mostraba ladrillos apilados,
apretados unos contra otros. La puerta eran dos calaminas con números repintados con marcador. Las ventanas tenían
bolsas plásticas transparentes como cristales, con agujeros que el tiempo les había hecho.
Por un momento dudé en entrar. Mis posibilidades eran simples: entrar y no volver a salir, o salir en pedazos.
Quise disipar esos pensamientos. Quería confiar en la palabra de Mari. Así que me armé de valor, apreté la mochila y
con cuidado, casi levitando.
Adentro, las luces eran amarillas. Los focos, llenos de polvo. El techo y las paredes lloraban; la humedad los consumía. fondo, un pequeño altar con una virgencita. Unas velas ya casi gastadas la iluminaban como si fueran estrellas tristes,
rodeadas de pétalos marchitos.
-Buenas?-dije, tocando la mesa de recepción ¿Señor? ¿Señora?
-¿Si?-respondió una voz grave. Salió de la nada un señor gordo, abrigado hasta la nariz.
-¿Quiere un cuarto?-preguntó.
Me quedé en silencio un instante, pero reaccioné a tiempo.
-Si, por favor.
Busco la llave, se quitó la chalina que le cubría el rostro y, con una sonrisa, me la entregó.
Noté de inmediato su diente de oro, manchado de verde. Un verde que delataba su amor por la hoja sagrada: la coca.
Saqué la billetera.
-¿Cuánto cuesta la habitación?
-Solo hoy.
-¿Cuántas noches?-preguntó.
-Ochenta pesitos.
Pague. El asintió y, con un gesto de su dedo, me indicó el camino hacia las escaleras. Le agradeci y subi, apretando la mochila
contra el pecho.
Mientras ascendía, miraba todo a mi alrededor. No había mucho que ver: lo mismo que afuera, solo más triste. Llegué a la habitación. Un pequeño cuarto, del tamaño de una celda. Una mesita de noche y una lámpara, que para colmo no
funcionaba.
Suspiré, resignado, orando para que la noche terminara rápido y la madrugada ni se sintiera. A la mañana siguiente, desperté sintiendo mi cuerpo pesado, duro, bajé de la cama con el sueño aún envuelto en mis
párpados, me dirigi hasta las cortinas y las abri de par en par, la vista me regalaba un dia nublado, frio "triste" como Chiti, la misma calle muerta y sucia seguía ahí, los ladrillos seguían apilados.
Tomé mís cosas, y bajé entre bostezos, fuí hasta la recepción y el hombre del diente de oro bañado en coca estaba envu en una mantilla larga, como una momia, toqué la mesa dos veces para despertarlo, pues se encontraba dormido, le devolví la llave, Le agradeci y sali suspirando.
Tomo la llave sin decir nada, solo mostraba una sonrisa, él a penas abrió un ojo, tomó la llave y me dijo: Gracias hasta luego.
Y ahi, casi por milagro, Mari.
la encontré de nuevo, o tal vez fue ella quien me encontró a mi.
Estaba parada en una esquina, ofreciendo su trabajo a los choferes de minibús. El humo de los escapes y el frio del ama le dibujaban una sombra azul en la cara. Llevaba el mismo abrigo, los mismos ojos cansados, y esa manera de mirar como
ya lo hubiera visto todo.
-Viniste-dijo, sin sorpresa. -No tenia a dónde ir-respondi.
-Nadie tiene. Solo que algunos lo disimulan mejor.
Encendió un cigarro. El humo le temblaba entre los labios. Me hizo una seña para que la siguiera hasta una banca de
cemento, a medio metro de la calle. Nos sentamos.
Los minibuses pasaban rugiendo, con letreros destenidos: El Alto, Cementerio, Villa Fátima.
-Creo que sí
-¿Sabes lo que es nacer sin suerte?-preguntó, sin mirarme.
No, no sabes. Vos has tenido tiempo para perderte. A mi me perdieron desde que naci. Calló unos segundos. Miró al suelo, luego siguió.
-Soy de una comunidad que ni sale en los mapas. Allà, entre Oruro y Potosi, cerca de un lugar que se llama Llallagua. papás eran mineros, hablaban aymara. Yo también, hasta que me obligaron a olvidarlo. Éramos cinco: ellos, mis dos
hermanitas y yo. Teníamos poco, pero nos alcanzaba.
Un dia el patrón los mandó a trabajar más horas. Dijeron que iban a volver el domingo. No volvieron nunca. La mina se
cayó. Los tapó la tierra.
Se quedó en silencio. Fumó lento.
-Después vino mi padrino. Dijo que mis hermanas se iban con su familia, a otra comunidad. Que a mí me tocaba quedarme y casarme con uno de los "autoridades". Así se decía, ¿no? La autoridad. El tenía más de cuarenta años. Yo tenía doce.
-Doce-repeti, apenas.
-Docedijo, como quien recita una fecha vieja.
Aplastó el cigarro con rabia.
-Me pegaba cada vez que quise escaparme. Me dijeron que eso era lo que me tocaba. "Asi es la vida, pues, hijita", me dijo
A los catorce ya no hablaba mi idioma. A los quince ya no creía en nada.
Pero un día, cuando ese animal volvió borracho, quise morirme. Pero le dio sueño. El sueño me salvó. Me levanté, vi una botella vacía en la mesa y se la rompi en la cabeza.
No cambió el tono. Lo dijo como quien cuenta una
receta.
-Le robé el dinero y me suhi al primer minibus. No sabía a dónde iba. Era de noche, y el chofer gritaba "La Paz, La Paz"!
pensé: si hay una ciudad con ese nombre, tal vez ahí no me maten.
Encendió otro cigarro.
Llegué con nada. Nadie me entendia. Nadie quería hablarme. Trabajé limpiando, sirviendo, después vendiendo cosas. Y día me cansé. Descubrí que aquí el cuerpo vale más que el alma, y que al menos con el cuerpo podía comer. Así que eso
hago. No me gusta. Pero tampoco hay de otra.
-¿Y tus hermanas? pregunté.
El viento sopló fuerte. El humo se desarmó en el aire.
-Vivas, supongo. O muertas. No lo sé. No las busqué. Tampoco quiero que me vean asi. Nos quedamos callados. Los minibuses seguían pasando, rugiendo como bestias viejas.
-¿Y vos?-me dijo, mirándome por primera vez en toda la conversación. ¿Qué haces acá, tan lejos de tus cosas?
-Nada. Escapando, supongo.
-Todos escapamos. Lo jodido es cuando uno ya no sabe de qué.
Esta ciudad te mastica...
Vo me medé en la hanca mirando cómo neenriaha su próxima hora de vida con un chofer ame no le preguntaría ni eا nombre
Se levantó, se sacudió el abrigo, y volvió a la esquina...
Hola:
¿Cuándo se darán a conocer los premios del concurso de microrrelatos?
saludos. si. cuando se daran a conocer los premios? la feria del libro se aplazo...pero y los premios del concurso?
Los resultados para cuándo?