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¿Qué pasará con la Vocacional Lenin?

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Pese a todo, los estudiantes todavía sienten una identificación especial por la Lenin. Imagen publicada en Facebook por una estudiante que actualmente cursa el décimo grado en la Escuela Vocacional.

Pese a todo, los estudiantes todavía sienten una identificación especial por la Lenin. Imagen publicada en Facebook por una estudiante que actualmente cursa el décimo grado en la Escuela Vocacional.

Fuentes cercanas a la revista cubana Juventud Técnica han informado que a escaso tiempo de que comiencen los trabajos de control parcial, a los alumnos del mítico Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas "Vladimir Ilich Lenin" les han anunciado que de las seis unidades con que cuenta la escuela -actualmente solo hay dos en funcionamiento- cinco serán entregadas de manera definitiva a otro organismo.

De ser así esto implicaría la desaparición de la Vocacional de la manera en que originalmente fue concebida por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Según la información que llegó a la revista se ha anunciado una mudanza de las áreas del docente y probablemente de algunos albergues.

En el año 2016 Juventud Técnica develaba la situación de depauperación constructiva del plantel y otros problemas asociados a la pérdida de profesores de alta calidad que eran un sello de la escuela, la falta de control en varios de los procesos internos y de atención priorizada por parte de las autoridades del sector educativo.

Desde la visión de Juventud Técnica la solución a estos problemas no debía ser la eliminación de la Escuela, sino retomar la esencia original de su surgimiento y mejorar las condiciones.

Ya el hecho de que una Vocacional de estas particularidades se subordinara al municipio de Arroyo Naranjo, en vez de al nivel provincial, constituía una paradójica contradicción, en tanto los jóvenes que allí estudian, se preparan para contribuir, cuando menos, al desarrollo de la capital, aunque sabemos que en la Lenin se han graduado buena parte de los líderes científicos de Cuba.

Es necesario alertar sobre las consecuencias que podría traer la pérdida de ese espacio, de ese modelo de escuela y de enseñanza con resultados más que probados, de esa especie de patria estudiantil o científica que en el imaginario de tantos cubanos es la Lenin.

Fragmento del discurso de Fidel al inaugurar la Lenin el 31 de enero de 1974

Fidel inaugura la Lenin en 1974 junto al entonces mandatario de la URSS, Leonid Brezhnev.

Fidel inaugura la Lenin en 1974 junto al entonces mandatario de la URSS, Leonid Brezhnev.

Esta escuela que inauguramos hoy, es del tipo que llamamos vocacional. En ella ingresan los alumnos mediante selección rigurosa, basada en las altas calificaciones que obtengan en la enseñanza primaria y en su expediente escolar. En el país existirán siete escuelas de este tipo, donde estudiarán en total 25 000 alumnos. Actualmente se inicia la construcción de una en Las Villas, otra en Camagüey y otra en Oriente. Llevarán los nombres de: "Lenin", "Marx", "Engels", "Martí", "Maceo", "Gómez" y el "Che".

(...)

Los alumnos egresados de esta escuela se dedicarán fundamentalmente a carreras científicas y técnicas.

A decir verdad, en ningún país de América, incluyendo Estados Unidos, hay una escuela de nivel medio como esta.

Ha sido construida en dos años, un tiempo que podemos llamar récord. Nuestros obreros de la construcción trabajaron sin descanso para terminarla en la fecha acordada. A ellos queremos expresarles nuestra gratitud y reconocimiento.

(...)

Nuestro país no invierte sus energías en, gastos superficiales o de lujo. Las dedica por entero al desarrollo económico, la salud, la educación, la cultura, el progreso social y la defensa de la patria socialista. Nuestro pueblo trabaja para hoy, pero trabaja aún más por el porvenir.

(...)

Con infinito amor y gratitud profunda, dedicamos esta escuela a la memoria de Vladimir Ilich Lenin, el genial conductor revolucionario y fundador del primer Estado Socialista en la historia de la humanidad. Por los caminos luminosos que abrió al porvenir del hombre, por los extraordinarios servicios que prestó al mundo, por la ayuda decisiva que nos brindó el Estado fraternal e internacionalista fundado por él, y por lo que su pensamiento, su vida y su ejemplo, representan para todos los revolucionarios de la tierra, esta escuela, que es orgullo de nuestro pueblo, llevará su nombre inmortal.

Texto publicado en 2016 por Juventud Técnica: "La ¿vocacional? Lenin"

El IPVEC Vladimir Ilich Lenin se encuentra en adversas condiciones. Imagen compartida en Facebook por un egresado de la Escuela.

El IPVEC Vladimir Ilich Lenin se encuentra en adversas condiciones. Imagen compartida en Facebook por un egresado de la Escuela.

Francis Bacon defendió en sus textos el postulado: saber es poder. No reflexionaba exclusivamente sobre el alcance hegemónico del conocimiento. También fundamentaba la validez de los saberes a través de su utilidad práctica. Este autor unificó por primera vez dos conceptos hasta entonces separados: ciencia y tecnología.

Desde ese momento, los científicos buscan que sus descubrimientos aporten  a la humanidad. Por ello, la adecuada formación de las jóvenes generaciones de investigadores se convirtió en una empresa primordial.

Cuba se percató de la necesidad de establecer bases sólidas al desarrollo científico desde los primeros años luego del triunfo de la Revolución, y alrededor de 1970, comenzó a atender la preparación de los nuevos líderes académicos desde las más tempranas edades.

En cada provincia se crearon Escuelas Vocacionales de Ciencias Exactas. Estos centros profundizaron en la preparación de sus estudiantes en campos como la Matemática, la Física, la Química y la Biología. Durante los años siguientes estas academias, fundamentalmente pre-universitarias, ganaron su propio prestigio gracias a un programa de formación más intensivo que el del resto de las escuelas, a partir de crear determinadas condiciones de vida y estudio a los alumnos y profesores.

Actualmente, la realidad de uno de esos centros, el mítico Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas (IPVCE) “Vladimir Ilich Lenin”, ha cambiado, de una manera un tanto drástica.

Entre las problemáticas está la escasa demanda de ingreso que se aprecia desde la enseñanza secundaria básica. A partir de la reaparición de los “preuniversitarios en la calle”, menos estudiantes se ven tentados por la vida internada. Esa indiferencia, a la par, ha provocado la disminución de los promedios académicos con que acceden los alumnos y, por tanto, un decrecimiento de la disposición e interés de los estudiantes.

Estas realidades también son perjudiciales para el mantenimiento de un claustro de profesores estable, y de alta calidad. Muchos de sus maestros se han inclinado por el trabajo en los preuniversitarios externos, con más comodidades, en algunos casos incluso mejor salario, si se analizan la cantidad de horas/clase, el hecho de que entre sus deberes están las guardias nocturnas, lo que implica un desgaste mayor, y la responsabilidad que adquieren de cara a la sociedad y a las familias de esos adolescentes que viven más con ellos que en su hogar.

La reducción de matrículas también ha causado el desaprovechamiento y descuido de las instalaciones académicas. De las seis unidades con que cuenta la “Lenin”, solo dos funcionan, con problemas graves para el abasto de agua y el saneamiento, y el resto del espacio se encuentra en avanzado estado de deterioro y desmantelamiento.

Otro factor pernicioso para la correcta marcha de una escuela de tal tipo, ha sido la inestabilidad de las condiciones pre y post ingreso. Por citar un ejemplo, en el curso 2009-2010 se exigió a quienes deseaban estudiar en los IPVCE que debían optar solo por carreras de ciencias exactas al terminar los tres años. Se especificó que la medida se implementaría para poder dividir a los estudiantes en aulas más especializadas y contrarrestar el significativo aumento de egresados de la escuela en carreras de humanidades.

Por esa causa muchos estudiantes desistieron de la idea de ir al IPVCE. Sin embargo, a partir de los cursos siguientes el requisito se excluyó, y la especialización no se desarrolló. Incluso, algunos alumnos que entraron bajo ese régimen académico se beneficiaron con la “flexibilización” e ingresaron en disciplinas universitarias de ciencias sociales.

Este fenómeno se asocia a la débil formación vocacional que están recibiendo los alumnos. Con el paso del tiempo, se han ido reduciendo las iniciativas que contribuían a la especialización de los estudiantes en concordancia con sus intereses individuales, más allá de las acciones con los jóvenes que integran las preselecciones nacionales para las Olimpiadas, que sí llevan un tratamiento diferenciado.

Y esto sucede en la capital, donde tienen sede algunos de los más reconocidos centros científicos de Cuba, donde viven de los más laureados investigadores del patio.

El poco control del autoestudio también debe ser atendido en esta instalación académica. Los estudiantes se ausentan o no emplean el tiempo en lo establecido, sino en variados entretenimientos, a lo que suma la pérdida de aquella práctica de ver cada noche el noticiero, donde los jóvenes podían tener, al menos brevemente, una idea de lo que sucedía en su país y el mundo.

Aunque una mirada a los resultados de las pruebas de ingreso a la Universidad en La Habana devela que quienes estudian en la Lenin aprueban en amplísima mayoría y, como regla, acceden las opciones uno y dos de carreras, hay signos que apuntan a la depresión en la calidad de la enseñanza que reciben los alumnos. Indicador de ello es el notable número de estudiantes que, luego de estar internos durante toda la semana, deben pasar su escaso tiempo libre en repasos particulares.

Las escuelas vocacionales de todo el país cuentan con un  merecido prestigio. Y es visible el modo integral en que otros IPVCE del país asumen la preparación de su alumnado. Los resultados de jóvenes de esos preuniversitarios de Las Tunas, Granma o Camagüey están sostenidos por un evidente interés de las autoridades de esas provincias por formar bien a sus recursos humanos.

En la Lenin, sin embargo, esta relevancia es cada día más el recuerdo de épocas pasadas. El presente es desalentador y la duda plausible: ¿estarán debidamente preparados los científicos del futuro?

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(Con información de Juventud Técnica)

Se han publicado 146 comentarios



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  • Raul Garcia Montes de Oca dijo:

    Más que un comentario, son preguntas que me revientan.
    ¿Por qué aparece el presupuesto para convertir parte de la sagrada escuela Lenin en “Escuela de la Aduana”, o lo que quiera que vayan a hacer, ¿y no ha existido para devolverle capacidad original? Sin restar importancia al valor de esta enseñanza.
    Acaso miden la importancia de esta escuela a corto plazo, con cursos básicos, como son los de la aduana, y dejan de ver lo trascendental que es, para la formación de investigadores, médicos, licenciados, ingenieros, arquitectos, y demás profesionales universitarios, los basamentos de un preuniversitario sin parangón, como lo ha sido La Lenin.
    ¿No es evidente que, la sola mención de la posibilidad de transformar un pedazo de esta haya causado tanto revuelo, demuestra lo errado de la medida?
    Recuerden que, aunque para muchos es solo un inmueble, para miles de ex leninistas, es tan o más sagrada que el “Alma Mater”, la CUJAE o todos los centros universitarios juntos.
    Pregúntense, por qué este tema es, probablemente el único del que todos los graduados hablemos abiertamente sin importar donde estemos o que ha sido de nuestras vidas.

  • L.Krugger dijo:

    Yo no pertenezco a la lenin pero he estado alli. Es un sitio diferente, lleno de recuerdos lindos e importantes para muchas personas. Muchos quieren acceder ahi porque es una de las mejores escuelas de este pais, otros porque quieren empezar a independizarse, igual no importa la razon por la cual uno quiera ingresar... la Lenin es un pedazo de los jovenes, es una motivacion para los que no estuvimos en ella. Cuantas veces en un pre cualquiera no dijeron: Los de la Lenin hubieran resuelto esto mas rapido, los de la lenin habrian hecho eso con los ojos cerrados... Siempre ellos eran una razon para esforzarse, para alcanzarlos. Si eras tan bueno como alguien de la lenin eras alguien importante en tu escuela. Si habias ganado en un concurso donde ellos participaran era un honor.
    Si no me equivoco la lenin cuenta ya con 46 graduaciones... todas y cada una de ellas se sienten orgullosos de pertenecer a ella. Por los jovenes de ahora, los que fueron y los que seran es necesario mantener la lenin en lo que originalmente era: una escuela para los que tenian ganas de aprender y mas. Para los que de veras amaban estudiar y esforzarse para ser mejores en un futuro. Ellos siempre tuvieron lo mejor y hay que mantenerlo asi. No es justo que nos arranquen ese pedazo tan importante de nuestra vida.

  • Marivi dijo:

    Me llama la atención de cómo las personas consideran esencia algunos aspectos que no lo son. Sobre la polémica del Ipvce Lenin, se habla solo de la instalación, lo que reduce su valor y concentra los comentarios en lo secundario, por qué no hablar hoy de los resultados de este insigne centro, aun cuando las condiciones materiales pudieran ser mejores o peores, de las generaciones de cubanos que ya superan los cuarenta mil que se formaron en este centro, y que la mayoría se mantiene al servicio de nuestra Revolución, de los hombres que como Antonio Guerrero que también estudió allí uno de nuestros 5 Héroes, de que en los dos últimos cursos escolares esta institución alcanzó el segundo y primer lugar respectivamente en los Concursos nacionales de Conocimientos, ganadora del primer lugar este año de la Copa Inter Ipvce y de otros lauros de los que se conoce bien poco.
    A los que aseguran que se subordina al municipio Arroyo Naranjo, están totalmente equivocados, su prioridad ha sido defendida por todas las autoridades, y a diferencia de varias instituciones de este tipo nunca en sus 44 años se ha subordinado a ningún municipio, sin embargo en varias provincias hace un tiempo dejaron de ser centros provinciales y se subordinan a un municipio.
    No actúan de buena fe los aprovechados y oportunistas que ante decisiones que se adoptan arremeten con insultos, ¿qué hacer? Dejar que las áreas deshabitadas de la Lenin se conviertan en cenizas, acaso no son suficientes los argumentos que se explican: se deja claro que la Lenin no desaparecerá, que hoy la matrícula ha disminuido, motivado entre otras cosas por la poca demanda de estudiantes de acceder a régimen interno, que además existen municipios que no cumplen los planes de ingreso.
    Defender la Lenin, es también comprender que su historia está escrita y se continuará escribiendo por las generaciones presentes y futuras, es sentir orgullo de que en esas instalaciones siempre se continúen formando jóvenes al servicio de la Patria, como lo hicieron a inicios de este Siglo XXI, las generaciones de Instructores de Arte, los trabajadores sociales, los estudiantes que compartieron con las graduaciones 39 y 40 su formación como estudiantes que ingresaron a las carreras de ciencias pedagógicas, en fin es tener bien presentes que ese es el verdadero pensamiento de sus fundadores.

  • PRE dijo:

    Estudié en la Lenin en los años más duros del período especial, me tocaron pases cada 11 días durante la mitad de mi estancia en esa escuela. Pero, así y todo, fueron los mejores años de toda mi vida estudiantil. Lo que debieran hacer es rescatar lo que un día fue esa escuela!!! Después vinieron inventos: la mitad de la escuela para los instructores de arte, para venezolanos y ahora, para la aduana. Llevan décadas inventando porque no saben qué hacer con esa superinstalación. Intenten, por favor, que esa escuela llegue a ser aunque sea la mitad de lo que un día fue. ni siquiera en pleno período especial perdió su distinción, ni perdió el régimen que nos enseñó a ser más disciplinados sin perder la alegría de nuestra juventud, ni perdió el brillo de sus pasillos aunque las frazadas de piso perecieran estropajos, ni perdió el orgullo de sus egresados. Ahora están haciendo añicos el sueño de tener -como una vez se tuvo- el mejor centro de enseñanza media de América.

  • Estudiante de hoy dijo:

    Soy estudiante de la graduación 45 (curso actualmente el 11no grado en el IPVCE), y a pesar de cuán ocupado tengo mi fin de semana, creo que tengo el deber moral de responder el artículo.
    Y precisamente comento sobre todo lo que tengo que hacer en estos días para desmentir lo que muchos creen de la Lenin actual: ni poca calidad en la enseñanza ni poco interés del alumnado. A pesar de lo acertado que me parece darle la debida atención en la prensa a las tristes condiciones en que se encuentra mi Lenin (y digo “mi Lenin” porque es así como nos nace llamarla a los que tanto le debemos), creo necesario opinar sobre el título del artículo que citan de Juventud Técnica del 2016:
    No es “La ¿vocacional? Lenin”, es “La ¡vocacional! Lenin”, porque justamente son sus lastimosas condiciones lo que la hacen doblemente vocacional y evidencian el doble interés de los que hoy nos decidimos a estudiar en ella teniendo los “Pre en la calle” a nuestro alcance. El rigor sigue siendo superior al de estos centros externos y mis compañeros siguen siendo de excelencia. Es cierto que la demanda es menor y que hay muy buenos estudiantes que no aceptaron la idea de la vida interna estudiando en los IPU, pero eso no significa que la Lenin haya mermado en lo académico. He juzgado conveniente decirlo, porque esta falsa creencia alimenta en muchas personas el errado y peligroso criterio de que mi escuela ya no cumple su objetivo en la sociedad cubana actual.
    Hablo no desde mi sentido de pertenencia ¬–no me ciega la pasión, como se dice popularmente- sino desde la perspectiva que brindan resultados concretos, como lo son los que obtienen todos los años los alumnos de la vocacional en las pruebas de ingreso a la educación superior. Casualmente en el mismo curso escolar en que se publicó el artículo, el IPVCE capitalino obtuvo el primer puesto en la Copa Nacional de Conocimientos de los IPVCE realizada en Granma, en enero del presente año, así como obtuvo La Habana el primer lugar compartido con la provincia de Las Tunas en los Concursos Nacionales, ingresando 25 estudiantes de la Lenin a la Preselección Nacional de Ciencias Exactas. De estos 25, 13 integraron los equipos nacionales para participar en Olimpiadas Internacionales, aportando 4 medallas y 3 menciones honoríficas en estos eventos.
    Nada tiene que ver el control del autoestudio, pues este es individual y, por tanto, es responsabilidad de cada estudiante ocuparse del propio. El estudio no es solo de 8 a 10 de la noche, sino que es constante. Cada muchacho tiene edad suficiente para ocuparse de la utilización de su tiempo y cuando esta es errada, las consecuencias no se hacen esperar. Tampoco es un indicador de la calidad de la enseñanza que algunos estudiantes asistan los fines de semana a repasos particulares, pues en mi modesta opinión estos no son necesarios. Además, las asignaturas no están a cargo de un solo profesor, sino que existe una cátedra para cada una, en la que se pueden encontrar hasta entrenadores de preselección, donde todos maestros están a disposición de todo el alumnado en cualquier horario del día.
    Sí, muchos profesores excelentes han dejado el centro porque, al igual que para los estudiantes, el trabajo en él representa un sacrificio, pues no solo se enfrentan a un estudiantado más exigente, sino que deben hacer guardias nocturnas y tienen la difícil tarea de velar por nuestra seguridad cinco días por semana. Esto, a mi parecer, merece un estímulo superior al que reciben, que debería ser incluso salarial. Pero los que permanecen, que igualmente son de lujo, lo hacen por el hecho de saber que están formando el futuro del país, un futuro de hombres de ciencia. Esto se le debe precisamente a los estudiantes.
    Pero, dejando de lado estos detalles del artículo que, sinceramente, me han incomodado un poco, es cierto lo que se plantea en cuanto a las condiciones constructivas de la escuela y es igualmente cierto que la solución encontrada fue ponerla en manos de una institución ajena a ella y a sus objetivos. Más de dos tercios de la escuela serán utilizados para la creación de un centro diferente. ¿Por qué la reparación que va a llevar a cabo la Aduana no ha podido llevarla a cabo el MINED? Si la mayor parte del centro dejará de ser la Lenin, ¿seguiremos siéndolo en nuestra pequeña parte o nos convertiremos en un apéndice de otra institución?
    Además, entiendo que la Lenin se reparará, pero ¿esta reparación será a favor nuestro? NO, porque ya no serán nuestras las piscinas, ni las canchas deportivas, ni la mayor parte de las áreas verdes. ¿Quién nos asegura que nosotros, legítimos dueños de estos bienes, tendremos acceso a ellos? ¿Podremos seguir corriendo en la circunvalación o simplemente se nos negará el paso hacia las otras unidades?
    Después de la reparación viene el mantenimiento, del que no creo que el MININT se ocupe permanentemente, y luego vendrán las diferencias. ¿Tendremos las mismas condiciones de vida que ellos o nos limitaremos a observar cómo estudiantes extranjeros disfrutan de condiciones mejores en un lugar construido para nosotros? ¿La comida en el comedor de la nueva escuela, será igual que la nuestra?
    Y, por último, si el problema es que la matrícula ya no es tan abarcadora como antes, ¿por qué la Lenin no vuelve a albergar estudiantes de secundaria básica? Tal vez así no alcancemos todavía a llenar la escuela, pero es seguro que en ese caso no tendrán que entregar la mayor parte de ella.
    Nos están arrebatando la Lenin, porque sí lo están haciendo, y ni siquiera han pedido permiso. ¿Por qué, después de concentrarnos a todos en la mitad del espacio del que antes disponíamos, no ha ido un solo funcionario a la escuela a hablar con los alumnos para darnos al menos una idea de que pasará con nosotros en lo adelante?
    Espero no estar presenciando el último aliento de ese sueño que ha sido el primer IPVCE del país.

  • Jessica dijo:

    Esta noticia me ha impactado negativamente. Es del tipo de noticias donde una no sabe si llorar o gritar. DECIDIDAMENTE LA LENIN NO PUEDE DESAPARECER! Sería como rendir uno de los grandes logros de la Revolución Cubana, de Fidel. Sería darse por vencido en medio de una batalla.
    La Lenin no pertenece a un municipio, pertenece a una capital, incluso a una nacion. Si hay que hacer un taller con los graduados para salvarla, pues alli debemos ir todos.
    La Lenin y la educacion vocacional merecen todos nuestros esfuerzos y urge hallar una solución para que una escuela construida por una Cuba mejor posible, no desaparezca.
    Estudié en la Lenin en el medio del Periodo Especial, cuando el pase era por oncenas y habían apagones. Y siguió en pie, y la formación que brindaba era de primera línea.
    Puedo entender que los PRE en la calle sean una competencia, pero no puede desaparecer. NO DEBE DESAPARECER. Aun hoy muchos jóvenes científicos de Cuba llevan la marca de la Lenin, así como excelentes profesionales de varias generaciones.
    Si para que la Lenin no desaparezca tenemos que empezar a ir a dar clases alli aquellos que ahí recibimos tan excelente formación, pues adelante. Que el MINED, e incluso el MES, convoque a todos, hasta a sus funcionarios, para recuperar una escuela que es por sobre todo insignia de la Revolución Cubana

  • Jessica dijo:

    Como dijera Fidel: El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento, porque precisamente es lo que más estamos sembrando; lo que más estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia.
    Y eso siempre fue lo que sembró la Lenin.

  • LP dijo:

    Casi fundadora de lo que es la Vocacional Lenin. Fui del primer curso en la escuela 1973-1977, cuando se unieron alumnos de Vento, La Coronela y estudiantes de la calle. Mi graduacion fue la de 12 -13 juntos; de mi curso son Antinio Guerrero, Enrique Ubieta, y otros muchos compañeros que hoy ocupan diferentes cargos en el pais, aunque no eran de mi curso, porque antecedieron, tal es el caso de Caridad Diego, Rodrigo Malmierca, Ernesto Senti, Antonio Carricarte y otros como Hilario Peña, que representan la cultura cubana. Es muy doloroso tener noticias como estas, sobretodo alrededor de los dias de conmemorar la el primer año sin la presencia de creador y fundador de esta escuela de nuevo tipo, de Fidel, de Celia, personas que no escatimaron un miuto de sus vidas para que los jovenes de hoy pudieramos tener una escuela bien pensada. Conozco por compañeros de mi generacion, y que los hijos tambien han pasado por la escuela, que los principios fueron cambiando y las condiciones tambien. Que han dejado bajo la responsabilidad de un Municipio de Educacion algo que en epoca del Gallego Fernández, se tocaba casi semanal por la direccion del Ministerio de Educación. ¿Que ha pasado entonces?
    Yo pienso que la respuesta a esta situacion debe ser de un Programa como la Mesa Redonda, que los directivos respondan ante las camaras de television, que esta sucediendo, con la misma transparencia y valentia que nos enseño nuestro querido e inolvidable Fidel, pareceria que en el primer año de su desaparición fisica, quieren borrar una obra importante, de la cual TODOS los que la vivimos sentimos mucho orgullo, donde quiera que estamos existe un aplauso, una pasión

  • Yoel Fernandez dijo:

    Para unos La Vocacional, para otros el IPVCE, para todos, La Lenin. Hoy, todos los egresados de esa gloriosa escuela estén donde estén, debemos en gran medida nuestro estatus, nuestra disciplina y nuestro carácter a la formación que nos dieron allí. Los que tuvimos la enorme dicha de cursar 6 años, donde creamos las verdaderas amistades, pues entramos niños y salimos jóvenes, nos sentimos muy mal por la depauperación de la escuela y por la actitud pasiva del Ministerio de Educación. Que fracase el proyecto de La Lenin es dejar morir una idea de Fidel, es dejar morir parte del legado que nos dejó y los que tuvimos la dicha de verlo en sus visitas a la escuela, sabemos lo orgulloso que se sentía de la misma.
    Los años en la Lenin forman parte de mis mejores recuerdos y el prestigioso claustro de profesores siempre esta presente con nosotros.
    ¿Vamos a seguir ofreciendo respuestas complacientes que justifiquen a los responsables de tan fatídicos resultados o queremos enfrentar realmente el problema y buscar la solución definitiva?
    Hoy mi hija estudia en la escuela y puedo constatar la degradación diaria de la misma. ¿Falta de recursos? Me atrevo a decir con total seguridad que NO es así. Gran parte de los problemas que tiene la escuela son de carácter subjetivo y no son más que el resultado de una alta pasividad y falta de combatividad, de una incompetencia y desinterés de quienes deben orientar a los directivos de la escuela, y entiéndase en forma explícita la dirección provincial de educación y el ministerio de educación. Los padres que apoyamos la escuela, que estamos siempre “luchando” por mejorarla hemos conocido los cambios en el sistema disciplinario, en la integración estudio-trabajo, en la eliminación de los sistemas emulativos, en la eliminación de los amplios programas culturales que tenía la escuela, en la anulación casi total del papel del la FEEM en la dirección de la escuela… y todo orientado por el “nivel superior”. La escuela Lenin fue construida en parte con el apoyo de los futuros estudiantes y después teníamos un aporte importante en las labores de mantenimiento y limpieza. De eliminar las buenas experiencias precedentes se han encargado las “orientaciones del nivel superior” y no se oye a los profesores fundadores, a los que llevan mas de 20 años de experiencia, no se oye a los padres que quieren aportar ideas y hasta recursos. El movimiento de aulas y albergues modelos permitía a la escuela mantener esos 2 sectores mínima erogación de recursos, y también fue eliminado. ¿Por qué?
    La idea de la disminución parcial de la matricula no sabemos de donde habría salido, pero conllevo al estado ruinoso y de abandono de la instalación. Cuando transitamos por el periodo especial se cerraron muchas industrias, pero la dirección de nuestro país oriento con mucha claridad la necesidad de conservar esos medios para cuando se recuperará la economía. Todo parece indicar que los directivos de MINED no asistieron a esa clase.
    Hoy estamos a tiempo de salvar la escuela, no hay necesidad de entregar las unidades 1 a la 4 a otro organismo. Se pueden estudiar formulas de concentrar los estudiantes de Mayabeque, Artemisa y La Habana (como fue en el pasado), o permitir mayores nuevos ingresos, o dejar solo una unidad vacía para ser reparada durante un curso completo, de forma que cada 5 años cada unidad reciba un mantenimiento capital, etc. Formulas existen muchas e inteligencia para lograrlo también. Hemos resistido mas de 55 años las agresiones del imperialismo, logramos atravesar un duro periodo especial, logramos convertir una pequeña isla en un continente de ideas y un faro de la lucha de las fuerzas progresistas. Si podemos hacer eso, ¿No podemos encontrar la formula para que la Lenin no muera?

  • María Antonia Arozarena dijo:

    Creo que la reducción de la escuela Lenin a la mínima expresión, como sería el resultado de lo que se ha decidido hasta el momento, no solo trata de matrículas reducidas, claustros empobrecidos, falta de recursos y estrategias para reparar una edificación que por falta de mantenimiento ha llegado a una situación precaria y, mucho menos, de nostalgias de antiguos alumnos y profesores de lo que fue uno de los proyectos más importantes vinculados al desarrollo educacional y científico potenciados por la revolución. Lo peor para mi es la renuncia a un programa educacional de vanguardia, no solo inclusivo socialmente, sino transformador desde el diseño de la pedagogía que lo hizo posible. Cuando la Lenin era Vocacional los estudiantes, que entraban allí siendo niños y salían luego de seis años de estudio diferenciado, con respecto a la mayoría de las escuelas secundarias y preuniversitarias del país, eran el resultado no solo de recursos materiales en función de su formación, sino, sobre todo, de pedagogos, directivos y profesores artífices de un programa educativo integral y del futuro. Por determinadas circunstancias dejó de ser vocacional para ser pre de ciencias, cuando todavía la mayor parte de los preuniversitarios no eran becados. Mucho tuvimos que trabajar, primero en la construcción, y luego en la limpieza y mantenimiento de las diversas áreas de la escuela, las generaciones de estudiantes, profesores y otrso trabajadores que por allí pasamos y siendo hoy mayores de 40 años todavía tenemos muchas anécdotas que contar de cómo se estudiaba y se trabajaba en aquella escuela. Es preocupante y decepcionante ver y escuchar como, a la par de las instalaciones de la Lenin, se han deteriorado y disminuido los proyectos de educación científica para el futuro que enarboló y defendió el Comandante en Jefe y que sigue siendo un sueño y ejemplo para la mayoría de los cubanos. La reparación constructiva de la escuela puede ser muy costosa pero cuál será el costo de esta reducción que se está realizando, sin que se hable de una estrategia de desarrollo que luzca más acorde con los principios y el futuro de esta Revolución y que se empeñe en la formación científica de adolescentes, que aprendan a pensar y razonar desde los conocimientos más genuinos de este país y luego los puedan aplicar en el desarrollo de su nación y la humanidad.

  • Justa María Rodríguez dijo:

    Soy egresada de la Lenin, de la graduación numero 16, de la última oleada de niños que empezaban en la secundaria. Los dos o tres reportajes que han transmitido por la televisión sobre las condiciones de mi escuela me han dejado un nudo en la garganta y ganas de llorar. No es de los últimos tiempos que se aprecia esta depauperación. Me gradué alli el 1990 y en 1997, dos años después de terminar la universidad, comencé a trabajar como profesora de Español y Literatura y la añoranza de otros tiempos casi me mata. Ya en ese tiempo había dejado de ser la Lenin linda, con aquellos pasillos de granito que parecían espejos de tanta limpieza y brillo, los dormitorios con colchones rotos, sin los tabiques que dividían los cubículos para lograr el ambiente más agogedor, se había perdido el ánimo de la emulación, entre otras cosas que demuestran que no fue en los 2000 que empezamos a perder a la Lenin. No puedo seguir expresando mi sentir pero sé que todos los de mi generación graduados allí se sienten igual a mí con mucho dolor y nostalgia de aquella época.

  • Ixoye dijo:

    Lo que si es cierto es que el Estado de deterioro, así como filtraciones y problemas con el agua hacen que se dificulte el estudio en este centro. Los maestros ya no son los de antes, algunos con errores de contenido considerables. Esperamos que mejore para que vuelva a ser lo que era antes.

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