Artículos de Alina Perera Robbio
Es periodista cubana, columnista de Juventud Rebelde y colaboradora de Cubadebate. Ha ganado múltiples premios de periodismo en los certámenes anuales del país. Es autora del libro "Buscándote, Julio", y coautora de "Voces del milagro", "Niños del milagro", "La maldición del avetruz" y "La cuadratura del círculo".
Detalles »
Presentamos una selección de la serie fotográfica de Liborio Noval, "Reflejos", cedida a Cubadebate. Como escribe Alina Perera en el texto que acompaña el fotorreportaje: "Todos los cuerpos atrapados por la lente podrían desaparecer con el simple toque de un dedo sobre las aguas, o sobre superficies que son como el agua. Liborio no ha retratado los cuerpos originales, sino las réplicas nacidas por obra y gracia de la luz y de soportes acristalados o muy pulidos". De verdad, una maravilla para este sábado.
Detalles »
Aunque veamos en nuestro paso por las montañas a una familia sola, que parece estar aislada, no nos engañemos. Hay una red no tan fácilmente visible, gracias a la cual todo fluye: el ir y venir de los niños, la alimentación oportuna, el cuidado de la salud, el nacimiento y la muerte, la fiesta, el contar historias, el reposo de las telas al sol, las jornadas donde todo tiene su momento y orden. No son casitas pintadas por un niño travieso, sino hogares llenos de sutilezas, costumbres, conocimientos y orgullo.
Fotorreportajes, Entretenimiento »
De mi segundo ascenso al Pico Turquino, guardo recuerdos tibios y largos, y entre ellos, los versos del joven cubano Alejandro Moya, quien fue el primero del grupo en llegar a la cima, y también el primero en llegar al final del viaje: "Fauna de luz, las estrellas/ perennes sobre el Turquino/ son cocuyos del camino/ por donde estampa sus huellas/ mi corazón. Todas ellas/ en guerra sobre el mambí/ se emboscan, conspiran, y/ por más que de brillar tratan/ sus uñas se desbaratan/contra la luz de Martí." »
Detalles »
Cierto es que, como nos ha comentado por estos días un lector de Cubadebate, Cuba es mucho más que el asfalto y la estridencia de la gran ciudad. Hay mucha vida en los pueblos pequeños, y en los espacios más recónditos e inimaginables que también conforman el alma del país. Por eso Kaloian, quien por estos días recorrió las venas de la Sierra Maestra, al oriente de la Isla, buscó armado de su lente los gestos de quienes llevan la existencia a otro ritmo.
Detalles »
La metáfora más fina de la evolución del hombre sea la de un cubano subyugado por su pequeño. Esa imagen siempre conmueve, porque un hombre crecido a la altura de sus hijos es también un niño que busca amparo. Cuando ellos acordonan los zapatos a sus pequeños, o los duermen, o los cobijan, se purifican. Deténgase a mirar estos hombres buenos que orean tanto cariño por las calles del país.
Detalles »
Al final de todos los caminos nuestros, de todas las esquinas que se doblan, de todos los sueños, obsesiones, desesperos y alumbramientos, esperamos el mejor de los horizontes: un gesto enamorado. Caminamos mucho, intensamente; nos vamos desenredando la maraña del error para habitar una perfección que no se deja ver y solo aflora en instantes, como relámpago, como estampa instantánea donde advertimos que la vida es el suceso enorme, cuya clave salvadora seguirá siendo, hasta el final de los días, amar.
Detalles »
Ellos son los imprescindibles. Y andan tan sumergidos en el calor de sus oficios que tal vez no saben cuánto valgan. Sin la tenacidad discreta, despojada de oropeles, de que son capaces, la ciudad sería un caos, un elefante con plantas de papel, un vertedero. Ellos son los atlantes. Quien mire sin verlos no ha entendido nada del concierto humano. Pues ellos son más reales que otros muchos: tocan la realidad con sus manos.
Detalles »
De pronto Kaloian se vio sorprendido por la nostalgia y ha recordado a su abuelo, el padre tierno, tan ligado a su infancia, que aparece en sus evocaciones yendo cada tarde al banco de un parque, allí donde conversa con amigos que también son abuelos. La lente atrapó a esos luchadores que al regresar de todas las batallas buscan ahora espacios para el esparcimiento y la fiesta de competir. Ellos se toman muy en serio eso de ir tras sus compinches y contrincantes para armar el buen dominó, o un juego de ajedrez, o de damas.
Detalles »
Como solemos decir jocosamente, nuestras bodegas son el breve universo donde se mezclan lo más grande con lo más chiquito y el más allá. En ellas, donde casi siempre hay un mostrador con pinta de maderamen salvado de un naufragio, llegan los habitantes del barrio a recoger los alimentos a que tienen derecho según la libreta, esa por cuenta de la cual, hace ya más de cuarenta años, se distribuye entre todos, a precios subsidiados, parte de los alimentos que en la Isla consumimos en el transcurso de cada mes.
Detalles »
Pedir aventón a un chofer desconocido de automóvil dejó de ser asunto visto en el imaginario popular como algo de viajeros solitarios y audaces, para expandirse hasta ser lo más natural del día a día. Esa costumbre conocida entre nosotros como la "botella", pervive a pesar del paso del tiempo. Asomarse a las ventanillas de los coches, entablar diálogos urgentes con el conductor -de quien se espera la mejor voluntad-, ha sido legitimada entre la gente como elección salvadora.
Detalles »
¿Quién no ha mataperreado? ¿Quién no correteó vociferando de esquina a esquina? ¿Quién no se puso bien sucio y provocó el grito de su madre o abuela cuando regresó a casa? ¿Quién no se raspó las rodillas, o se partió un diente delantero mientras jugaba a la mejor de las aventuras? Por eso me conmueven tanto las fotos tomadas por mi amigo en el municipio capitalino de Centro Habana. Miro a esos niños, y de pronto me he visto a mí, cuando era como ellos y me creía inmortal.
Detalles »
Para decir que estuvo en La Habana llega el viajero desde cualquier otro lugar de la Isla o el mundo y posa, sonrisa en ristre y con el Capitolio de fondo, delante de un artefacto insólito. El edificio es para los cubanos punto de referencia imprescindible, es la construcción faraónica que, inaugurada solemnemente el 20 de mayo de 1929, se robó toda la atención de visitantes y anfitriones hasta que en los años cincuenta del pasado siglo la Rampa del Vedado se convirtió en escenario de primer orden.
Destacadas
- Comenzó ejercicio nacional contra el delito y las ilegalidades
- Para que Cuba se reanime y avance: ¿Cuánto más hacer?
- Ministra de Educación: El seis de septiembre será reanudado en Cuba el curso escolar
- Ante la COVID-19: Un traje a la medida de cada problema
- Aduana General de la República: Cuidando la sensibilidad y la integridad