Imprimir
Inicio » Cultura  »

Historia mítica de Berta

| 27
  • Acerca de los comentarios de las dos semanas anteriores, quisiera acotar que este espacio solo quiere mostrar una de las múltiples caras o aristas de la cultura cubana. Aquí nunca vamos a dar nuestro juicio acerca de la veracidad o falsedad de los criterios de los entrevistados. La antropología no juzga, sólo muestra y profundiza en el ser de los hechos culturales. Y la religión, sea cual sea, es un fenómeno cultural con mayúscula en todas las épocas y en todas las latitudes, al margen de que formemos parte de ella o no. Cualquier discusión que salga de estos límites queda fuera de nuestros propósitos y trayectos.

R.M.- ¿Berta, tiene alguna otra historia mítica?…

B- Bueno, ya que estoy inspirada, te voy a hacer otro patakí.

Yemayá tiene que cruzar el río (cuyo dueño es San Cristóbal o Aggayú) pero al llegar al otro lado no tenía con qué pagar y lo hace con su cuerpo. De esta unión nace Changó.

Al crecer, Changó le hace la vida imposible a Yemayá para que se acueste con él

Ante tal proposición Yemayá amarra a Changó a un árbol y le prende candela. Éste queda intacto, como si tal cosa… Entonces, es que Aggayú que no creía que Changó era hijo suyo, aceptó.

R.M.- ¿Pero estas cosas no hablan mal de Yemayá? De su reputación…

B- Bueno, pero así son las cosas… Todos los orichas tienen historias como estas, de eso nadie se asombra. Las historias, patakies o relatos míticos nos cuentan como eran las entidades en los inicios. Nos dicen como se comportaban los orichas en el comienzo de los tiempos.

R.M.- ¿Por lo que me está contando, Yemayá tiene un comportamiento semejante a los seres humanos?

B.- Es que los seres humanos somos semejantes a los orichas. Tenemos todos los vicios y las virtudes de ellos, porque ellos son como modelos, como patrones y por tanto, tenemos que parecernos. Hasta ahora no he oído a nadie que diga que los orichas sólo tienen virtudes y no tienen ninguna debilidad en su manera de actuar.

R.M.- Hábleme un poquito más de Yemayá, que fue por la que empezamos.

B- Me tienes que disculpar si soy un poquito incoherente, porque la verdad es que no siempre uno está preparado. Si no te molesta te daré datos de Yemayá que luego te pueden servir para ampliar con otros practicantes, ¿te parece?

R.M.- Usted es la dueña, diga cuanto recuerde y considere prudente decir…

B.- Yemayá y Changó son los únicos santos que comen juntos, el resto lo hacen separados, solos.

Yemayá es la madre del mundo. Se emparejó con todos los orichas y le crió los hijos a Ochún. La relación de Yemayá con Ochún era de explotación de la segunda sobre la primera. Ochún era calva, y los hijos de Ochún no podían tener el pelo bonito, entonces, Yemayá le dio su pelo.

Era tanto la desfachatez de Ochún que un día Yemayá decidió partir diferencias y se quedó con el mar y le dio el río a Ochún. Y le dijo: “Sólo nos encontraremos allí en el entronque para salvar la tranquilidad.

Yemayá es santo mayor, igual que Obatalá. El santo más chiquito es Ochún.

La marca de Yemayá es el 7. Sin embargo, con el 8 que es la marca de Obatalá también puede salir Yemayá, depende de la persona a quien se le está haciendo la consulta.

Yemayá es madre misericordiosa, del mundo, de los siete mares, y no hay con ella ningún hijo desamparado. Esa situación que se produjo hace unos años (de la tormenta del siglo) demostró la agresividad del mar y de Yemayá y no quiera nadie que se muestre con toda su fuerza. No hay contradicción entre la bondad y la agresividad de Yemayá, porque esto es incluso propio de los seres humanos, esa mezcla.

Los hijos de Yemayá son inteligentes, muy desenvueltos, muy luchadores, pero se hacen los locos y son un poco regados.

R.M.- ¿Y el que la desobedezca?

B.- La desobediencia a Yemayá es castigada con los peores actos (pero eso es igual que con los demás orichas).

Una cosa que te quería decir hace un rato, el santo no guarda luto por la familia carnal del ahijado, se tiene luto por la familia de santo solamente.

R.M.- ¿Sincretismo con Palo?

B.- Sí hay sincretismo con Palo Monte, lo que nos diferencia de ellos es que el lucumí es más limpio, más sofisticado, más racionalizado. El Palo es muerto sin cabeza. En Palo Yemayá o Madre Agua se monta en barro y se le ofrece piedras de mar.

Yemayá la que vive y reina en los mares y los lagos también domina la maternidad en nuestras vidas y es la Madre de Todos. Su nombre, una versión corta de Yeye Omo Eja significa “La Madre cuyos Hijos son los Peces”, es decir, sus hijos son incontables. Toda la vida comenzó en el mar, el liquido amniótico dentro del vientre de la madre es una representación del mar, donde el embrión se debe transformar y evolucionar en forma de pez antes de convertirse en un bebe humano. De esta forma Yemayá se revela a si misma como la verdadera madre de todos. Se viste con siete faldas o sayas azules y blancas y, como los mares y lagos profundos, ella es insondable y desconocida.

Fotos del 4 de diciembre de 2009 en Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas, el 3 de Diciembre de 2009. Fotos de Marisol Ruiz Soto de la Agencia de Información Nacional (AIN)

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Velada de la Santa Bárbara según la religión afrocubana Palo en el Monte, en el barrio de Versalles, de la provincia de Matanzas

Se han publicado 27 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • F. Juan Águila dijo:

    Mi felicitación sincera a Rosa María y Cubadebate por ésta Sección.

    Aclaro, que el propósito es válido; pero muchas personas y entidades importantes, están inmersas en problemas económicos los cuales no dejarán de chocar con la política, inexcusablemente. Al respecto mencioné ejemplos muy concretos, incluso de algunas mayoritarias en los días de hoy.

    La “Santería” o, santeros Cuba, no son ajenos al lucro.

    El nombre de Cubadebate, invita a debatir; que cada cual opine. Eso no es malo, al contrario.

    Mi felicitación sincera y que se mantenga la Sección con cualquier tema, ya que serán siempre bienvenidos.

    F. Juan Águila

  • Adalberto Suárez dijo:

    Cuando vienes a ver, la mitología de la santería es ran rica, diversa y hermosa como la de la antigua Grecia, o la de la tradición judeo-cristiana. Odiseo mató a Polifemo, Moisés abrió el Mar Rojo, Cristo caminó sobre las aguas y Yemayá le prendió candela a Changó. Es todo un universo de imaginación y fantasía a través de la cual los seres humanos expresan sus sueños, sus frustraciones y esperanzas.
    Hace poco leí un libro de Miguel Barnet sobre la Reglade de Ocha y la de Palo Monte en la que se habla sobre esto en lenguaje bien sencillo.

  • Marta dijo:

    Felicitaciones miles a Cubadebate por esta Sección. Ojalá y se mantenga.

  • Julio dijo:

    Muy bueno el reportaje, pero creo que es reduccionista, excluyente e injusto suscribir solo como cubanía a la santería, realmente en Cuba se han asentado otras religiones que no han recibido este mismo trato de que le hagan un reportaje, nunca he leído nada sobre los cristianos evangélicos por solo poner un ejemplo, mi opinión es que en ese sentido se le da más importancia a la Santería, ejemplo? usted va a una librería y no encuentra ni una Biblia ni un solo, repito ni un solo libro cristiano, sin embargo de santería y todas esas cosas hay los que usted quiera, creo que eso debe ser revisado.

  • Luz dijo:

    Qué lindas están esas fotos, Miten cómo hay velas. Y luego dicen que no hay sincretismo.

  • Aurora Salazar dijo:

    Pero bueno, un poquito de discusión siempre es saludable sobre todo cuando de hacer precisiones sobre estas religiones se trate.
    Me gustó este mito, tiene su enseñanza.

  • Evelio Montoto dijo:

    Me interesan las religiones y su historia, he leido en detalle la Biblia y el Coran, he visitado templos católicos y evangelistas, sinagogas y mezquitas,y hasta un templo lama en la estepa mongola, el museo de Guanabacoa y he oido con agrado las interesantes explicaciones dadas allí por los expertos guías acerca de los orishas. Me agradan los códigos éticos de las religiones (que ojalá que todos los creyentes los respetaran, recuerden a Bush y a Kennedy, al Papa que ocultó el holocausto, etc.)por su importancia para la convivencia social. Todo esto es para destacar que no soy un antireligioso empedernido, lo que quiero es que respetemos la necesidad de una sociedad laica con libertad de cultos.

    Sé que el sincretismo religioso es sumamente interesante e importante en nuestra cultura, pero compañeros, lo están absolutizando y propagandizado de una forma que cualquiera pudiera llevarse la impresión de que es la religión oficial. Al estereotipo del cubano como buen bailador, jaranero, tomador de ron y fumador de tabacos le están agregando el ser santero. Y ya sabemos que todos los cubanos no toman ron ni fuman tabaco, y por eso no dejan de ser cubanos.

    Digo absolutizando porque, ¿cuándo en los medios cubanos se han propagandizado “milagros” sin cuestionárselos? Una cosa es explicar el sincretismo religioso y otra es propagandizar su eficacia para resolver los males. Cubadebate ha hablado del milagro de una santera que fácilmente curó a un médico desahuciado, pero no ha hablado del fraile José Olallo Valdez y su beatificación, habiendo tantos creyentes católicos cubanos para los cuales, imagino, es un acontecimiento de los más importantes ocuridos en nuestro país.

    Alguien me tildó de paranoico, no creo estarlo, pero si lo estuviese tengo razón para estarlo, espero no tener que ver agregada a nuestra Constitución la santería como religión, incluso con concordato.

  • Lolo dijo:

    Tengo entendido que la santería viene de los yoruba y el Palo, de los congo. ¿Alguien puede precisarme?
    Todo eso en Cuba se ha mezclado. Sería bueno ver cómo son las cosas allá y comparar. Mucho se debe haber modificado.
    Ya en Cuba no se oyen esas historias tan viejas de los orichas, uno lo que escucha es cómo se comportan aquí, si te favorecen o te perjudican. Como decía Fernando Ortiz, este país es un ajiaco y aquí nada queda como era antes.
    Los chinos en Santo Domingo no se juntan con los dominicanos. Aquí ni siquieran saben hablar en chino. Son cubanitos, cubanitos.
    Esa Yemayá es cubana, es un pensamiento de la cultura cubana.

  • Berto Álvarez dijo:

    Yo soy hijo de Obatalá, pero siempre quise serlo de Yemayá, qué se va a hacer. Me queda la satisfacciñón de saber que fueron las palomas de Obatalá las que se posaron en el hombro de Fidel en aquel histórico acto al inicio de la Revolución. Ni la benciñon del Papa hubiera contribuido tanto al fortalecimiento de la Revolución como aquella bendición de Obatalá. Que viva Fidel y que vivan todos los santos.

  • Alberto dijo:

    Que Yemayá bendiga y proteja a Evelio, y le dé muchos años y el espíritu en calma, y sea feliz, y aleje de él la vanidad y la soberbia, y siembre en él la humildad y la audacia de aprender e investigar, y toda su gente salga adelante.

  • Evelio Montoto dijo:

    Gracias por la bendición, Alberto. Te deseo salud en el 2010 y que alcances todas las metas sentimentales y profesionales que te hayas planteado.

  • Antonio MOrales dijo:

    Sí, LOlo, así es: de Nigeria y Benin (el antiguo País Yoruba) viene la santería, o más bien la religión que al sincretizarse con el catolicismo y otras dio como resultado la santería. Y el Palo Monte viene de la zona bantú, que queda ppor ahí por el actual Congo, Angola, etc. Pero puro no hay nada, solo la pura mierda, como decía Nicolás Guillén. Todo se mezcla, se enriquece, se adapta, se funde y se separa. Hay quien trata de buscar “lo original” y cree que lo original y lo verdadero son sinónimos. EStña equivocado. VErdadero es lo que funciona en la cultura.

  • Alberto dijo:

    Pura imaginación eso de que al estereotipo del cubano le están agregando el ser santero. Puedes hablar con cualquiera, con cubanos o extranjeros: nadie lo menciona; ni les viene a la cabeza. Es más, pienso que también se va desdibujando el estereotipo del bailador, bebedor, fumador de tabaco, o, con más precisión, este estereotipo va descentrándose, va convirtiéndose en uno más, al lado de otros muchos que se superponen los unos a los otros (el del guerrillero, el del médico comunitario, el del negrito boxeador, etc.)
    Por otra parte, después de visitar los museos, hay que ir a la calle. Millones de cubanos no necesitan ir al museo de Guanabacoa o al de Regla para conocer de los orichas por boca de “expertos guías”. Quien quiera entender cómo piensa nuestra gente, no puede ver los “atributos”, las “prendas” y las “herramientas” que se exponen en las vitrinas de los museos como si fueran fósiles, joyas de la mujer de un capitán general o armas de fuego de la época de la conquista. De libro en libro, de museo en museo y con visitas de turista a una mezquita o a una sinagoga, se podrá entender de todo, menos a los seres humanos de carne y hueso para quienes las creencias religiosas constituyen un elemento vivo e inseparable de su concepción del mundo, de sus sentimientos y hasta de la forma de percibir sensorialmente la realidad.

  • Evelio Montoto dijo:

    No te entiendo muy bien, Alberto, ¿por qué me respondes todo eso ahora después de agradecerte la bendición cuando pudiste hacerlo antes?

    Me atacaste solapadamente: vanidoso y soberbio, pensaste quizás que te iba a ripostar ese ataque personal, pero no fue así porque considero que los creyentes no nombran a sus dioses en vano, o sea, consideré que tu bendición era sincera, ahora ya no lo creo tan así. Parece que fue una forma de atacarme con esos epitetos, o sea, lo que se llama una provocación.

    Alberto, el debate se hace con argumentos, no con ataques personales.

    No vivo en una torre de marfil, cojo guagua todo los días, hago todas las compras de mi casa, tengo amigos y faniliares y ninguno es santero, Alberto, tengo muchos compañeros de trabajo y nunca hemos hablado de nada de eso. Me parece que tienes una concepción errónea de museos y libros. Ah, no fui como turista a ninguna visita, siempre he salido por razones de trabajo y siempre, mis tiempos libres, los aprovecho para conocer la cultura del país que visito, y la religión forma parte de ella. Es muy triste que se especule acerca de una persona que se desconoce por el simple hecho de no coincidir en determinadas cuestiones.

  • Alberto dijo:

    Evelio: Te envié primero la bendición para poner de manifiesto mi buena voluntad; es como tender la mano, como decir: “Mis criterios contra tus argumentos no tienen nada de personal; te deseo lo mejor, pero creo que no tienes razón en lo que dices”. Pienso que esa es una forma culta de discutir. Veo que has entendido todo lo contrario, y ello te ofende. Son códigos diferentes, que originan fallas en la comunicación. No obstante, a diferencia de ti, yo no me doy por ofendido a causa de que me hayas dicho que te ataqué solapadamente, etc.
    Nada más alejado de mi ánimo que atacarte. Simplemente, pedí a Yemayá te diera lo que aprecio pudiera faltarte. He seguido la discusión desde el artículo anterior y me ha parecido perdibir falta de humildad: nos miras a los religiosos desde arriba, quizá como un mal subsistente. Sobre eso hemos hablado varios amigos que te hemos leído.
    Mi expresión “salir a la calle” no implicaba exactamente que yo considere que vives en una torre de marfil, sino que estás juzgando sobre el papel social de la religión yoruba en Cuba sin conocimiento de causa, sin meterte en las comunidades religiosas e intercambiar con sus hombres y mujeres, solo a partir de museos y, quizá, de libros. Tú mismo reconoces que no tienes amigos santeros. Cada cual escoge a sus amistades, pero te comento que yo tengo amigos ateos y de varias profesiones religiosas distintas a las mías. Eso me enriquece y me aporta diferentes perspectivas.
    Hacer “visitas de turista” a un templo religioso no se contradice en nada con que se haya viajado por razones de trabajo. Yo viajé una vez, también por razones de trabajo, e hice mis visitas (inevitablemente “de turista”, con guías preparados para turistas) a diversos lugares, incluida una iglesia ortodoxa.
    Ahora bien, es interesante que presentes esas visitas que realizaste como ejemplo de que no eres un antirreligioso recalcitrante. Por la lógica de la que haces gala, es como si alguien que fuera en la actualidad a un campo de concentración nazi, convertido en museo, dijera que esa es una demostración de que él no es un nazi (o un antinazi) reclacitrante. Incluso a los lugares que se considere más repulsivos se puede ir para adquirir cultura, hasta por curiosidad.
    Yo le seguiré pidiendo a Yemayá por ti y si te parece útil el intercambio de ideas, seguiré diciendo mi criterio con firmeza, sin la menor intención de ofender.

  • Evelio Montoto dijo:

    Principios en que creo:

    Los Estados, de todos los países, defienden la ideología de determinados grupos o clases sociales. En nuestro país, la de los explotados, por tanto tiene el derecho y el deber de difundir una sola ideología política, que en dependencia de las condiciones y cultura económica de cada país presentará diferentes matices.

    En Cuba ese mismo Estado representa a todos los cubanos, independiente de su raza, costumbres y fe religiosa, por lo que tiene un carácter laico en este último caso. Sus medios e instituciones difunden cultura, las costumbres y creencias religiosas lo son, por tanto es adecuado informar acerca de ellas, pero alcanzando un justo equilibrio entre ellas, además, eso no significa difundir los “milagros y bondades” que cada una considera tener y utiliza para su proselitismo. También los medios informativos deben difundir noticias (o sea, lo que tiene carácter de tal) de los diferentes grupos religiosos, como “cristianos rezan ecuménicamente por la paz”, “los evangelistas cubanos declaran su rechazo a las injusticias cometidas contra los Cinco”, “babalaos reunidos denuncian el caso de Elián”, “religiosos de todo el país contra el bloqueo”, etc.

    Cada familia tiene el derecho de trasmitir sus costumbres y cultura a sus descendientes, la religión forma parte de ellas, por tanto es humano, justo y lógico que así lo haga.

    Un poco de historia nuestra:

    Al triunfo de la Revolución sectores importantes, y por tanto muy influyentes, de la Iglesia Católica trataron de unir a sus fieles en contra de la Revolución, por supuesto que ella se defendió y ganó esa batalla. Esto llevó a un distanciamiento entre ambas partes. Lo anterior, unido a la influencia del dogmatismo soviético, llevó a tratar de inculcar el ateismo científico y a un prejuicio contra los religiosos, incluso de religiones como la santería, que al ser eminentemente popular, siempre se puso al lado de la Revolución.

    Para beneficio de todos, la Revolución y la Iglesia Católica comenzaron hace ya décadas un proceso de acercamiento que avanza día a día. Feliz el día que nuestro Partido decidió aceptar a los fieles de las diversas religiones, esto nos ha unido aún más como pueblo.

    Ahora, consideraciones personales (y por tanto debatibles, pero con argumentos):

    – Estoy atento de todo lo que se escribe o difunde por la televisión, y sinceramente, solo veo que se explican las creencias y la historia de las deidades del sincretismo. No he visto un artículo, en la prensa oficial, acerca de las creencias de la religión católica, de las evangélicas, de los judíos (incluso hay una secta judía en Cuba creyente en Cristo como profeta), de los fieles cubanos de una religión de origen persa (disculpen, nunca recuerdo su nombre), etc. O sea, si vamos a difundir cultura que sea la de todos, no solo la de un sector que como bien dijo un participante, tiene millones de fieles en las calles y no hay que ir a un museo para saber de santería, como me “criticó” dicho participante. hay que alcanzar un justo equilibrio.
    – Difundir noticias o la cultura religiosa, NO implica dar como ciertos (al no cuestionárselo) aquellos “milagros” que cada una considera hechos gracias a sus dioses, mucho menos la cura milagrosa de un médico desahuciado. Dejemos esas “noticias” a cada religión, para su proselitismo.
    – Está contra la libertad de cultos imponer a espectadores un culto religioso, en este caso mi experiencia personal ha sido solo con un culto sincrético, nunca en los conciertos del Coro Nacional que he asistido, se me ha impuesto un culto católico aunque todos sabemos que la gran maestra que es Digna Guerra lo es. Hay que respetar a todos los participantes. Puede transmitirse un culto en determinadas fechas por los medios de radiodifusión, ya que los radioyentes o los telespectadores tienen la opción de apagar el equipo o cambiar de canal. Sería muy falto de educación que en un teatro todos los que no coincidan con la fe religiosa del organizador del espectáculo se levantasen durante un culto que no deseen compartir, no tienen otra opción entonces.
    – En los discursos inaugurales de eventos culturales he oído referencias solo a deidades sincréticas, nunca de otra religión.
    – Las obras culturales escritas, musicales, dramáticas, plásticas tienen el derecho de portar un contenido religioso, es decisión del consumidor de las mismas disfrutarlas o no. En este sentido yo soy de los que las disfruta, independientemente de las creencias que contengan, siempre que estén bien creadas.

  • Milagros López dijo:

    No quiero entrar en las discusiones de si es pertinente o no hablar de estas religiones afrocubanas en un periódico de nuestro país. Para mí ese punto está superado hace tiempo. Quisiera sí, hacer propuestas de temas. Me gustaría saber más sobre la mitología yoruba, pues he oído decir a Miguel Barnet que es muy rica, pero no se encuentra fácilmente divulgada. También me gustaría saber más de los rituales que se hacen. No soy religiosa pero vivo en un barrio donde casi todo el mundo lo es.

  • Solangel dijo:

    Estuve averiguando y la antropología no se ocupa solo de religión, por qué no nos brindan otros temas también.

  • Olguita dijo:

    Celebro esta iniciativa de Cubadebate. ¿No se pueden sacar los textos más seguiditos? Óiganme porque esperar una semana por el otro artículo es demasiado.

  • Alberto dijo:

    Compañero Evelio:
    ¿Usted ha visto alguna vez un templo de la santería? ¿No cree que nos gustaría tenerlos tan imponentes como los católicos, tan espaciosos como los de muchas iglesias protestantes, tan monumentales como algunos centros masónicos, digamos, el de Carlos III y Belascoaín? ¿Acaso tenemos templos en la calle Reina, con un Mesías morrocotudo en su fachada? Los tenemos en la Plaza de la Catedral… católica? ¿En la Quinta Avenida emulando con el edificio de la embajada rusa (o al revés, éste emulando con aquél)? ¿Dónde está nuestro Rincón, o nuestro santuario del Cobre? ¿Hay una estatua gigantesca de Obatalá en el puerto de La Habana? ¿Cuántas calles en nuestras ciudades se llaman con nombre yoruba? ¡Hasta muchas de nuestras ciudades más importantes tienen nombres católicos: San Cristóbal de La Habana, Santiago de Cuba, Santa Clara, Sancti Spiritus, Trinidad…!
    Hace poco leí en una revista católica un artículo sobre las huellas del catolicismo en las calles habaneras: ¡son tantas!
    Por otra parte, ¿no considera que nos vendría bien que también a nosotros el Vaticano o alguna otra instancia internacional, nos financiara para editar revistas, tenerlo todo pintadito, comprar equipos ruidosos de música, repartir medicinas, regalarle cosas a los jóvenes, etc., etc., etc.? Hasta los ortodoxos rusos ya tienen en la Avenida del Puerto un templo admirable. ¡Dios se los bendiga!
    ¿Usted está seguro de que lo que usted llama “religiones sincréticas” son las más visibles?
    (Aprovecho para decirle que todas las religiones son sincréticas, se forman y desarrollan a partir de los más diversos factores, credos, cultos; este es un abc de los estudios sociorreligiosos, como los que se hacen en el CIPS. Cuando eso de “sincréticas” queda sólo para nosotros, es una forma de discriminarnos, de decirnos que no somos “puros”.)
    Claro está que todo aquello tiene su explicación en la historia, y que todo descansa en las relaciones históricas de poder. Con la cruz rezando y con el mazo dando. Muchos mazazos nos dieron, mucho nos obligaron a callar y a ocultar. En determinados momentos de la pseudorrepública, la figura del babalawo fue delictiva. ¡Se imagina! En realidad, la Revolución fue una liberación. ¿Y cree usted que son excesivos los espacios que la Revolución nos ha abierto? ¿No será más bien una compensación histórica y un reconocimiento a los valores de nuestra cultura, que en lo más profundo, y a flor de piel, son cubanos, bien cubanos, cubanísimos? Yo diría que es mucho todavía lo que nos queda por andar en este camino.
    Aspiro a que de mis palabras no infiera usted que estoy reclamándole a la Revolución que nos financie o nos construya templos y monumentos.
    Con todo respeto,
    Alberto

Se han publicado 27 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

Vea también