Imprimir
Inicio » Opinión, Salud  »

¿Llegaremos a vacunarnos?

| 108 |

Cuba, lunes 27 de abril de 2020, en La Habana. Foto: Ismael Francisco.

¿Quién que viva al tanto de lo esencial puede olvidar el susto que un mal día  nos pegó la única ausencia del doctor Durán en la conferencia diaria sobre la COVID-19? Fue en una jornada de escalofriantes números de contagiados (74) y de alarmante dispersión del virus por casi todos los municipios de la capital. Peor aún: a partir de entonces volvieron al reporte provincias que se consideraban a salvo.

Por suerte, lo de Durán fue un malestar pasajero, el agotamiento de una voz nunca antes obligada a esforzarse tanto, interpretando datos y respondiendo dudas detrás de una mascarilla durante largos meses. Las otras señales de aquel día no fueron tan fugaces. Los números han llegado a rondar el 100 y por más que bajan, ya no han vuelto a un solo dígito, mucho menos al cero esperanzador que duró tan poco tiempo.

Tomo de referencia a Durán no solo por el susto de aquella mañana. Tuve la suerte de que me ayudara a despedir la última emisión de Zona Roja, el programa que durante tres meses transmitió Radio Rebelde los lunes y viernes en las noches, para recoger los testimonios de nuestro personal de salud que, dentro y fuera de Cuba, se jugaba la vida en las áreas de mayor riesgo. Todos regresaban al país o a sus hogares sanos y satisfechos de haber aportado algo al retroceso mundial de la pandemia. Afuera, el trabajo de nuestras brigadas ganaba reconocimientos universales. Adentro, los protocolos criollos habían resultado tan efectivos, que apenas quedaban ingresados graves y ninguno crítico en los hospitales.

La curva se había aplanado por debajo de las previsiones matemáticas y todas las provincias, incluso La Habana, pasaban, eufóricas, a la primera fase. Recuerdo cómo la esperanza nos animaba aquel día. Aun así, el epidemiólogo fue conservador y emitió duros comentarios sobre el primer evento –informado 24 horas antes– que inició la cadena de los varios que ahora nos están devolviendo al encierro involuntario. Le pregunté a Durán si nuestra gente, tan bien informada, caía en esos errores por la confianza en la medicina cubana y los días sin fallecidos que acumulábamos. Terrible paradoja –dije–, que tener tan buen sistema de salud provoque actitudes irresponsables.

Respondió lacónico y directo: “Es un error. La COVID-19 mata”. Y cuando no mata, deja secuelas, algunas de ellas desconocidas, porque de esta enfermedad aún sabemos poco, explicó con sus palabras el experto.

Fue entonces que hablamos de otro tipo de daño: el que sufren los trabajadores de la salud, metidos en la boca del lobo de la epidemia durante dos semanas, para luego encerrarse en una cuarentena de dos semanas más; el de los investigadores, ocupados en leer decenas, cientos de láminas, para identificar a los contagiados; el de los científicos, acelerando el tiempo para obtener la vacuna, en días de más de 24 horas de pruebas y ensayos; el de tantas y tantas personas, alejadas de sus seres queridos para dar servicio a los afectados... Lo despedimos deseando reencontrarlo pronto caminando por alguna playa, su mayor deseo. No ha podido hacerlo.

Todos, absolutamente todos los que entrevisté o entrevistaron otros colegas, han dado pruebas inéditas de consagración. Literalmente, se matan por salvar al resto, en una hermosa competencia por “quién da más”, pero... siempre hay un pero. O dos. Y más.

Después de casi seis meses a toda máquina, ¿cuánto más podrá sostenerse este ritmo de trabajo bajo la presión de un virus que aprendió a camuflarse en pacientes asintomáticos? ¿Qué obligación pueden sentir las mejores personas, las más dispuestas al sacrificio, con aquellos beneficiarios de su esfuerzo que se han contagiado por no esforzarse una milésima parte de lo que ellos? ¿Hasta cuándo podrá una economía, ya debilitada por el recrudecimiento del bloqueo, soportar el peso de tantos gastos hospitalarios y cuarentenas?

No se me ocurre convertir esto en una queja ni tengo a quién señalar puntualmente por los retrocesos, el rebrote o lo que sea que medio mundo está sufriendo en las últimas semanas. Solo sé que cada pico de la epidemia coincide con lo que se ha dado en llamar eventos; es decir, reuniones, encuentros, celebraciones donde se han irrespetado las orientaciones básicas de higiene personal y distanciamiento físico y social.

Rechazo la crítica en abstracto. Personalmente, me duele y me molesta asistir como una escolar a cuanta información u orientación se da sobre la COVID-19 y sentirme casi culpable de lo que no hice por las acusaciones sin nombre. Ya se sabe que en comunicación los regaños no funcionan, porque casi siempre los reciben los “bien portados”, quienes menos los merecen. Estoy casi segura, por ejemplo, de que  quienes nos leen ahora mismo están entre esos.

Al mismo tiempo, no me consta que quienes violan elementales medidas de bioseguridad vean la conferencia mañanera o tengan el hábito de revisar nuestra prensa. Y si lo hacen, no será para seguir o respetar los mensajes que las autoridades sanitarias emiten continuamente por todos los medios. En fin, que no creo que tenga sentido desgastarnos con regaños dirigidos a los monosabios de esta historia, que no ven, ni oyen y si hablan es para escupir su ignorancia (y quizás el virus) sobre el resto. A esos, la multa fuerte y hasta la prisión si burlan normas y diseminan la epidemia.

Toca hacerlo ya, en nombre de las heroínas y los héroes de estos meses. Esa gran parte de la nación que somos, la que aprendió a pensar y actuar solidariamente sin esperar más recompensa que el orgullo nacional inflamado por los indiscutibles éxitos de sus hijos más nobles, inteligentes, consagrados, creativos. Esos que no han podido pisar una playa este verano, ni liberarse del nasobuco –que también les molesta, y no se quejan–, ni celebrar en familia los cumpleaños, las graduaciones o cualquier evento que se guarda en la memoria de los mejores momentos.

En cuanto a los que no nos leen, ni nos oyen ni nos ven; los que ni siquiera se interesan por saber de la maravillosa historia que está escribiendo su pequeño país en el peor momento para el planeta, hay que buscar el modo de enterarlos de que la Soberana 01 no cura. Ninguna vacuna salva a contagiados, por muy asintomáticos que sean, ni  evita las secuelas. Se vacuna a los sanos para que no enfermen. Llegar al pinchazo, que demorará meses para la mayoría, exige cuidados, más mientras más cerca estemos de ese día.

Lo terrible, lo inquietante, lo verdaderamente trágico, sería que los irresponsables se apoderen del trecho que nos separa de ese momento y nos impidan llegar. Los que no han dormido en estos meses para quitarnos el miedo a la muerte y para inmunizar a una nación entera, merecen realizar su sueño.

Se han publicado 108 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Pedro dijo:

    Que excelente reflexión!!!!! Sentida, no quedó nada por decir. Como nos dice la Biblia: el que tenga oidos para oír, que oiga.

    • Lissette Ftes dijo:

      Doble excelente y con toda la razón del mundo. Por supuesto los irresponsables no se informan por ninguna vía porque de hacerlo no serían irresponsables y no estaríamos en esta situación. Lo lamentable es que como todo cubano y gracias al estado que tenemos, van a tener esa vacuna en la que nuestros científicos están dejando los ojos y van a ser curados y atendidos por un personal de salud que ellos no consideran.

      • Jorge R 09 dijo:

        Lissette, una discrepancia: cierto que son irresponsables y merecen las sanciones legales correspondientes y el repudio de todos pero no hay que lamentar que tengan también el derecho a ponerse la vacuna cuando esté.

        El asunto de los irresponsables no es tanto que no se informen: A esta altura ¿quien no conoce las tres máximas contra la Covid (el distanciamiento, el lavado de las manos y el uso del nasobuco)?. No la adoptan porque no tienen percepcion de riesgo y piensan que nada sucederá y es en esa percepción de riesgo donde se debe trabajar más, dando a conocer las secuelas que deja en pacientes que sobreviven y poniendo testimonios a conocimiento público. Dando a conocer la historia de las irresponsabilidades que han conducido a la muerte de personas y los dolores y angustias que ha generado entre ellos y sus familiares más cercanos. Creo que en eso hay que profundizar más, a veces se percibe cierto secretismo y fue ahora que el Gobernador de La Habana dio a conocer el origen de muchos eventos. También se debe divulgar las personas sancionadas por irresponsabilidad y decir en qué consistieron sus faltas.

  • Juan Carlos Subiaut Suárez dijo:

    Estimada Arleen:
    Excelente, desgarrador, personalísimo su articulo.
    Hace un rato envié un comentario, en el cual, es un honor para mi, coincido con las ideas que aquí expresa. Mencioné, al pie del artículo "Nuevas medidas restrictivas para reforzar el aislamiento físico en La Habana" este criterio: [...] Entre los tantos estrechos de visión que no ven más allá de su nariz, los regionalistas que si de la Habana, que si de la Loma, que si la culpa, la maldita culpa, no la tiene nadie, pero como hay indisciplinados y "creyentes". [...] apoyo plenamente las medidas. Hay que terminar de cortar por lo sano. EL GRAN ESFUERZO REALIZADO, SOBRE TODO POR NUESTROS DIRIGENTES Y NUESTRO SISTEMA DE SALUD, NO PUEDE SEGUIR ECHÁNDOSE POR LA BORDA A CAUSA DE LOS EGOÍSMOS DE CUATRO GATOS. [...] A los habaneros, por favor, 15 días de sacrificio es poco, ojalá resulte en una disminución efectiva de casos y en una tendencia irreversible hacia la derrota de la pandemia. Sobre ustedes está la esperanza de Cuba.

  • Benigno dijo:

    Propongo que este artículo se le lea, de forma obligatoria, a los irresponsables, naturales o jurídicos, cuando se le hacen advertencias o cualquier tipo de señalamiento.
    También sería muy bueno incluir en los cuestionarios que se presenten a todos los irresponsables, la pregunta sobre qué ven en la televisión. No incluyo indagar sobre qué leen porque no es necesario indagar, esos no leen.
    Estoy seguro que todas esas indagaciones nos acabarán de convencer que la única medicina para esos irresponsables en Cuba, país con niveles de educación en su concepción más amplia, que todavía no son ni sueños en muchos rincones de este mundo, es la ley con toda su fuerza.
    Esta medicina es para Cuba, no sólo para Habana que ha sido el punto de comienzo de las consecuencias de los actos irresponsables.

  • Dania dijo:

    Asi mismo mano dura para los irresponsables y personas que lejos de ayudar quieren ignorar la realidad con actos y actitudes impropias del tiempo que vive el mundo...fuerza CUBA....

  • Rosi dijo:

    Sabio comentario.nada que añadir. Sentido comun. Sólo eso hace falta en la población.

  • Pepe dijo:

    Por ellos por los sacrificados,por los que por cumplir con un deber sagrado de salvar vidas si llegaremos a vacunarnos.ese es el premio a los que no hemos perdido la esperanza.

  • Elma dijo:

    Que articulo tan belloy real, me llego dentro , soy medico y me siento muy mal cuando pienso en el sacrificio que estan haciendo nuestros cientificos, renunciando a sus vidas y a la atencion de sus familias, claro que su sueños se haran realidad y ese sera el mejor homenaje a su sacrificio, entrega y profesionalidad, soberana 01 sera una victoria mas de nuestra salud cubana.
    Y muy justo que paguen los irresponsables de este retroceso.

  • miguel hernandez dijo:

    Asi, fuerte y claro.

  • Juan Carlos dijo:

    Antes que la vacuna cubana llegue a ser administrada al conjunto de la ciudadanía, tenemos que haber corregido nuestro comportamiento como ciudadanos.

    • Jorge R 09 dijo:

      El hecho de que se este estudiando la efectividad de la vacuna no puede dar motivo al acomodamiento en el cumplimiento de las medidas ni tampoco a no exigirlas con todo rigor por quienes corresponda.

      La vacuna puede además demorar más o menos un tiempo que todavía no se sabe porque la ciencia tiene sus exigencias y requiere de tiempo. Hay que pensar como si ni siquiera existiera la vacuna en perspectiva y después si aparece pues estaremos en mejores condiciones para transitar ese momento.

  • Lala dijo:

    Es asi mismo, buen comentario

  • Nelson dijo:

    Sencillamente genial y al mismo tiempo veridico, acertado, oportuno y todos los demas adjetivos de loas que quepan, pues, son precisamente los irresponsables e indisciplinados, los que no leen, ni se enteran de artículos tan excelentes como este, ojala, que tambien algunas de las autoridades decisorias, sobre todo, a nivel municipal y subordinados, tambien, tengan a alguien al lado, que los alerte de estas cuestiones y les abran los ojos, para que tomen las medidas adecuadas, le den seguimiento y controlen las orientadas y no se hagan de la vista gorda, con cosas que estan delante de todos, pues no hay peor ciego que el que no quiera ver.......

  • Teresa dijo:

    ENARDECEDOR el comentario, nos toca al corazón y hasta nos asoma una lágrima, casi una plegaria, deberíamos obligar a todos a leerlo. Los que pasamos más de tres meses en casa cuidándonos para cuidar, los que fuimos afectados en toda nuestra economía por un bien justo, los que no hemos podidos entrar a una tienda, los que no hemos podido visitar a nuestros familiares estamos cansados de escuchar el consejo de padres buenos, necesitamos el actuar de buenos padres.

  • Mario Perez Maldonado dijo:

    Aleen, plena mente de acuerdo, sobre todo lo expresado con los que no nos leen, ni nos ven, ni nos oyen. En el barrio, los hay desinformados, corredores de rumores mal intencionados, puedo asegurar que no saben ni cuantos casos hubo hoy, y cuando se enteran, tardía mente, empieza a culpar a otros , injustamente, a los que esta trabajando directamente en el enfrentamiento en cualquier frente,. Una ves exprese por esta vía que seria bueno, barrio adentro, usar alto parlantes, para persuadir ayudar a organizar e incluso a llamar la atención de los indisciplinados desafiantes, guapetones, prepotentes, etc, que actúan enajenados de la situación que vivimos. Molesta, sí, ! seguiremos buscándonos problemas! ...

  • RG dijo:

    estimada Arleen, tiene usted razón, los que escuchan se sienten culpables por el indisciplinado, al final todos pagamos por igual, junto al querido profesor Durán vamos a salir adelante, aún junto a los que hoy son indisciplinados, lo vamos a lograr, porque todos los que han sacrificado su salud, sus horas, a sus familias, lo merecen, los que han trabajado en la lucha contra la pandemia desde cualquier lugar, los que trabajan en sus empresas haciendo lo mejor cada día por la economía de todos, los que trabajan en empresas exportadoras que hacen horas y más horas porque todo salga adelante, a los médicos que están aquí, con los enfermos de aquí, a esos que aún se les debe un documental porque con las dificultades nacionales han seguido junto a sus pacientes, de todo tipo hasta de los deambulantes que fueron llevados a buen resguardo.
    usted verá que saldremos adelante, yo aplaudo diariamente a mi hijo y mi nuera que están separados por la pandemia ella en la zona roja, él en las exportaciones, los dos muy jóvenes en sus treinta, soñando con los hijos que están por venir y la pandemia no les permite, entonces aplaudo por ellos y por todos esos jóvenes, responsables, que se entregan a su trabajo empeñados en salir adelante, que están haciendo día a día patria, dando vida por la vida de todos
    para usted y sus colegas mucha salud

  • José flores dijo:

    Realmente esto es un tema serio para algunos y no tan serio para otros. Que tan difícil puede ser para una persona ponerse en la piel de otro?, médicos, científicos, gobierno, autoridades, dando su mayor esfuerzo sin descanso mientras otros andan como decimos los cubanos: al vote, o al bote. Parece que nuestra vacuna está destinada a hacernos mal primero para luego hacernos el bien, y es que a creado una confianza que puede resultar realmente peligrosa. Por la pueden enfermar y morir muchos. Creo que independientemente como este el país es necesario el uso obligatorio de la mascarilla en toda la nación, es sólo una sugerencia.

  • Ll dijo:

    Buenísimo artículo. Cada día leemos noticias que no dicen más que la verdad. Solo espero que llegue también a los mal portados, y no a solo personas como yo, que deseamos salir airosos de esta pandemia y volver a correr y trabajar por nuestras metas personales y profesionales.
    Espero ser candidata a esta vacuna, deseando cada día en no convertirme en uno de esos números que reviso a diario para conocer la situación diaria del país, que alienta saber un día que las cifras bajan hasta que a la mañana siguiente se vuelven a elevar las mismas.
    La percepción del riesgo existe, lo que hoy carece en muchas personas es el solidarismo, las ansias de protegerse a si mismo y al prójimo.
    Y si, tenemos brillantes científicos trabajando bajo el lema Cuba Salva, falta que se le una ese pueblo que en las buenas y en las malas siempre sale adelante, y cuando digo pueblo hablo de todos, no solo de los responsables.

  • rafael emilio cervantes martínez dijo:

    Esa ha sido mi línea de pensamiento y la de tantas y tantas personas que ante el rebrote han mirado para los que están en la primera línea de fuego con una actitud de entrega total y que una minoría de insensibles ni reparan en la dimensión del esfuerzo del país y de sus hijas e hijos. Actúan como si vivieran en otra dimensión, no se detienen siquiera a pensar al dar un paso que le abrirá el camino de la propagación sobre sus consecuencias. Llegamos a la hora en la lucha contra esta pandemia de acciones en que sometamos irrestrictamente nuestra voluntad, la de cada cubana y cubano, a la disciplina epidemiológica establecida, no hay de otra, y para eso es que se arrecian las medidas.

  • Otrocubanotrabajador dijo:

    B.tardes
    !!!Excelente escrito!!!
    Ojala pronto desciendan los numeros d contagiados en el pais. Y los irresponsables se llamen a contar, o las autoridades los hagan responsabilizarse d sus actitudes.
    A estas alturas creo hubieramos ya vencido la pandemia. Pero aun cdo suceda q sera mas temprano q tarde, no se puede perder la percepcion del riesgo.
    saludos.

  • David R dijo:

    Pues lamentablemente estimada esos que "no nos oyen ni nos leen ni nos ven" están proliferando a mayor velocidad que el propio coronavirus. A mi me preocupa más que la crisis económica la calidad humana de los individuos, pues nuestro proyecto político está demandando un tipo de personal con un nivel de compromiso que es escaso. Por mucho tiempo no se reconoció social ni materialmente a personas que lo merecían por sus aportes en diversos campos y el resultado ha sido la desidia, la desmotivación y la emigraciones de un grupo de individuos muy necesarios y la proliferación de los vagos, lumpen, traficantes, mercachifles y facilistas que aspiran a una vida fácil, cómoda en un país tercermundista bloqueado pero que no han recibido presión social ni institucional para reformarse. Este es el resultado. Yo estoy muy preocupado con la calidad de pais que estamos legando a las futuras generaciones porque lo mismo en una cola que en una guagua que en cualquier espacio de intercambio social afloran actitudes mezquinas y alejadas de normas elementales de civismo. No me publiquen si lo estiman pertinente pero en el nivel que estamos las propias autoridades se encuentran adaptadas a un nivel de paralización que no saben como proceder. Estos individuos llevan represión, así, sin medias tintas, y paguemos el costo político, lo prefiero a perder el país.

    • selma gonzalez espinosa dijo:

      Muy de acuerdo con su comentario que refleja también el mío y el de muchas cubanas y cubanos, que vemos como este tipo de persona prolifera y cuando dices algo, se sienten ofendidos. A veces ya ni nos atrevemos a criticar. Hay momentos en que los hachos y situaciones de un país van decantando a las personas. Creo que hay que hablar a lo cortico con los padres que mal educan a sus hijos con su propio mal ejemplo y basta de mano blanda con esa gente.

    • Vladimir dijo:

      Arleen, una clase, sencillamente es una clase sin comentario, lástima que desgraciadamente siempre faltan esos alumnos indisciplinados y nos regañan a los más aplicados. La admiro mucho por sus acertados trabajos periodísticos es una lastima que la cantidad de personas que no se informan y se dediquen a decir sandeces, para mi es considerable, por eso estoy muy de acuerdo con el comentario de David R. , mano dura, no podemos entregar lo que tanta sangre y sacrificios ha costado. Hay que respetar la ley y a ese personal médico y los que lo apoyan, le debemos mucho respeto también. Cuidese, la seguimos escuchando y leyendo. Gracias.

    • sachiel dijo:

      Usted tambien da en el clavo, David R. Asi es, y ahora veremos que se impone; el rspeto, o el relajo...

    • Carlos dijo:

      Totalmente de acuerdo. Por eso, en este caso y en muchos otros, necesitamos leyes que nos representen y necesitamos que esas leyes se hagan cumplir. Desde hace ya unos cuantos años la vulgaridad y la irresponsabilidad campean a sus anchas en nuestra sociedad y cada día es peor. Las fuerzas del orden publico deben ganar en educación y en cultura para poder hacer cumplir la ley. La Asamblea Nacional tiene que dejar de ser un ente abstracto y ponerse a trabajar para el país. No podemos dejar que el país siga descendiendo la espiral de la mala educacion . Hay que retomar el camino del civismo.

      Pero quien le pone el cascabel al gato? Por que hemos llegado a esto? Por que emigra tanta gente educada y preparada? Por que hay un sector enorme de nuestra población que ni trabaja ni quiere trabajar? Que ni ve las noticias ni le interesa lo que digan? Hay que llegar a la raíz del problema para poder erradicarlo. Los cubanos no somos vulgares ni ignorantes. Sobran ejemplos de los contrario. Por que entonces hay tanta gente desconectada de la sociedad?

    • Preocupada por el Coronavirus dijo:

      David R. muy muy de acuerdo con su comentario

    • Cap. dijo:

      Muy de acuerdo con su sentir, palabra a palabra -es el mío y de no pocas personas que conozco.
      Arleen, gracias por su reflexión. Es muy oportuna. Sabe poner el palabras el pensar de muchos en esta tierra.

    • José David dijo:

      Coincido plenamente con mi tocayo David R . Prefiero afrontar el costo político que pudiesen traer las medidas cohercitivas a aquellos que solo piensan en sí mismo a perder a nuestra Revolución y nuestro país. También me duele que estas personas van dejando de ser minorías y crecen como la malahierba y no reconocerlo y actuar en consecuencia comprometería el futuro que queremos dejarle a las futuras generaciones.

  • david berstein dijo:

    Estimada Arleen, soy un admirador de su trabajo y de la profundidad de sus anàlisis. Leyendo su artìculo, me gustarìa comentar ciertos aspectos del acual retroceso de la pandemia en Cuba que usted no aborda en su anàlisis. El primero es que tenemos una responsabilidad colectiva en la situaciòn actual. La Habana no estaba lista para que la gente fuera a disfrutar de la playa en el verano, ni a hacer turismo en el interior. La Habana es la ciudad màs poblada y compleja del paìs, y por lo mismo, donde el COVID ha podido permanecer latente, derrotado pero no vencido. Cual era la prisa en abrir? Por què no manuvimos un cordòn sanitario estricto en torno a la Habana? Esto habria impedido los eventos de Bauta y otros lugares. Acaso estàbamos tan urgidos de dar una situaciòn de normalidad? Por què esas concesiones extraordinarias al pueblo de La Habana, mientras los demàs cubanos permanecìamos con estrictos controles de movilidad? El Dr. Duràn ha hecho un excelente trabajo sin dudas, pero la cadena de decisiones erròneas de la administraciòn y el Partido en la Ciudad de LA Habana ha sido una causal fundamental de que ahora estemos en franco retroceso en el combate a la epidemia. Ciertamente, los irresponsables siempre han existido y existiràn, pero la ùnica respuesta, y la ùnica explicaciòn no puede ser la mano dura. El paìs no està listo para abrirse al mundo, y mucho menos para relajar los controles internos mientras tengamos portadores asintomàticos. Y sì, efectivamente, la confianza en nuestras instituciones de salud y en nuestro sistema polìtico y social posiblemente han creado un exceso de confianza, pero hemos de recordar siempre que para dar salud a todos se hizo esta Revoluciòn, al igual que para muchas otras cosas. Seamos sensatos en nuestra distribuciòn de responsabilidades y exijamos a todos por igual su parte.

    • La Yuna dijo:

      david berstein tiene usted razón, muyyy, pero muy bueno su comentario, muchas cosas se hubieran evitado, ha descrito la raíz del problema, pero bueno no es hora de lamentos, a actuar con mano dura y rápido el tiempo es oro, a tiempo siempre se gana tiempo.

    • Alheli dijo:

      En efecto Arleen. Los irresponsables encontraron medio de cultivo en los centros nocturnos, playas, bares, restaurantes que reabrieron con autorización. Y el exceso de confianza partió de felicitaciones, cantos de victoria y expresiones de triunfo que inundaron los medios oficiales. Hubo una mala gestión de la reapertura capitalina, que está pagando el país entero y en especial nuestro abnegado personal de salud. En otros países, donde el médico y el enfermero tienen un poder adquisitivo que les permite sortear las necesidades personales y hasta una calidad de vida material elevada sin mayores preocupaciones, se habla de 'agotamiento del personal'. No quiero pensar cual sea el punto de no retorno para los nuestros, cuyas capacidades y fuerzas encontrarán su límite si tanto funcionarios como ciudadanos persisten en obrar de acuerdo a una supuesta infabilidad e inmunidad.

    • Olga dijo:

      Iba a comentar acerca de lo que ya escribió David y suscribo todo lo que dice. Es cierto que hay irresponsables que no nos leen, pero ellos han encontrado el camino para desplegarse y hacer, daño porque se los permitieron. A sabiendas, por experiencia internacional, que bares, centros nocturnos y playas hacinadas eran propicias para el rebrote, se abrieron. Muchos imploramos en los medios que las autoridades revirtieran la situación, abogamos porque los criterios que rigieran la desescalada fueran científicos y no económicos o políticos, y no fue así. Hasta se nos permitió veranear fuera de La Habana, cuando en fase 1 eso estuvo prohibido en el resto del país. Laa autoridades ahora hablan de que todo es indisciplina, incumplimiento, pero es duro observó la ausencia de autocritica ante la responsabilidad que han tenido las autoridades administrativas y políticas de la provincia por la peemisividad, la blandengueria, la temerosidad, las acciones tardías y su falta de previsión política. Soy revolucionaria y apoyo las medidas nuevas, pero no puedo dejar de sentirme muy mal porque, si se revisan los posts de los decentes y preparados foristas de este medio, hace casi un mes estamos clamando por medidas similares a las aprobadas y aunque ya se aprobaron, se actuó con mucha lentitus. Arleen, abrir el curso escolar en las provincias desde Pinar hasta Villa Clara es un error, hay miles de argumentos, pero es un error que tendrá consecuencias negativas. Ya veremos.

  • Maye dijo:

    Completamente de acuerdo con este artículo, solo los que no se informan pueden llegar al escepticismo y la incertidumbre. La ignorancia es una enfermedad grave que solo se puede curar con la voluntad de aprender y el esfuerzo individual apoyándonos e los recursos que nos brinda la sociedad, (por suerte socialista) en la que vivimos. Yo quiero, llegar a vacunarme. ¿Y tú?

  • Yoe dijo:

    A estas alturas todavía no hay seguridad q la vacuna cubana sea 100% segura e incluso la rusa que está mas avanzada tiene q pasar la fase 3.

  • Huawei dijo:

    Excelente todo lo que planteas

  • Eduardo González S. dijo:

    Querida paisana: Por eso insisto en que algún compañero en el MINSAP obtenga el número de horas promedio que tienen AHORA nuestro personal de la salud y que esto se divulgue. No puede seguir habiendo tanto insensato al que no le importe el sacrificio de los médicos, enfermeros, pantristas, choferes, auxiliares, etc. que sin doblar turnos están haciendo muchas horas extra que nadie dice y otros no tienen en cuenta. Ese dato se ha hecho imprescindible. Gtmo Campeon.

  • Rafael Ignacio Roig dijo:

    Gracias, Arleen, por esta reflexión. Todos necesitamos hacer nuestra parte para vencer la pandemia y también protegernos unos a otros.

  • CDMF dijo:

    Ud.. Tiene toda la razón. Hay mucha irresponsabilidad en las personas que no se cuidan ni cuidan a los demás. Hay que poner mano bien dura contra los irresponsables. Sin embargo hubo mucha responsabilidad en este retroceso de quienes autorizaron la apertura de bares, la asistencia a las playas etc, desoyendo el reclamo de muchísima gente. Lamentablemente no he leído una palabra en nuestra prensa criticando estas malas decisiones, tampoco he visto ninguna autocrítica de quienes las tomaron.

  • L.R.A dijo:

    Estoy plenamente de acuerdo contigo, Arlen. Los que estamos cumpliendo con las medidas orientadas, y por supuesto estamos informados, a veces agobiados de tanta informaciòn, somos los que cogemos los regaños, directa o indirectamente y ademas cuando hablas de lo que conoces, te dicen que exageras o no te creen. Y lo que mas me duele es que los insencibles y los mal agradecidos le creen la zarta de estupideces que le dicen los ignorantes. Ignorantes de todo. Del esfuerzo que hace el pais y del mal que nos viene de afuera.
    En la farmacia de Santa Fe, ayer, donde las trabajadoras se quejaban (en publico) que no les pagaban lo suficiente, porque las farmacias NO pertenecen a Salud Publica, y por eso no tienen los salarios que paga ese Ministerio, un ciudadano las "instaba a la huelga" al estilo de los camioneros de Chile, que ni el mismo sabia el motivo del paro de esos choferes.
    Discutì con el, cuando dije .. que ignorancia caballero .. me dijo que no lo ofendiera. Como si el ya no lo hubiera hecho a mi como ciudadana y por demas Revolucionaria.
    La gusanera se està aprovechando de todo esto para tratar de sacar la patica, por eso digo, afirmo y apruebo todas las medidas que implemente el Pais por el bien de todos. Porque yo me cuido y cuido a los demas, entonces los demas tambien tienen que cuidarme y si ellos no lo hacen pormsu ignorancia, ahi està el estado para obligarlos hacerlo.

    • Betty dijo:

      Tienes mucha razón en tus palabras , una mínima parte de la población no quiere escuchar y no podemos dejar que por 3 o 4 se deshaga todo el esfuerzo hecho por nuestra revolución

    • Miguel Fernández dijo:

      Todo el esfuerzo del Mundo, toda la buena voluntad, toda solidaridad, toda la ayuda divina, todo eso y más, si no está en la dirección y el sentido correcto, conduce a un fracaso monumental. La dirección y el sentido correcto, en este caso y en cualquier otro, son responsabilidad del Gobierno y del PCC. La culpa nunca debe caer donde no corresponde.

    • L.R.A. dijo:

      Esa Santa Fe que se menciona es en la Isla de la Juventud.

  • libra dijo:

    Muy buena reflexión.

  • Miguel Ortega dijo:

    Ya lo dijo la periodista, los causantes del rebrote y el medio peligroso en que nos vemos sumidos, no leen este objetivo comentario, mucho menos ven la conferencia de prensa, ni se ocupan de informarse, minimizan las alertas del inminente peligro.....entonces se impone, tiene que imponerse la fuerza de la razón, la fuerza de los que disciplinadamente obedecemos los llamados para preservar nuestra salud y nuestras vida y ya caigo en lo personal, en lo egoísta, "en salvarme yo", pero en ese esfuerzo también protejo a los que me rodean, a los míos, a mi pueblo y, en nombre de ese pueblo, exijo mano dura, pero de verdad, que los controles y medidas anunciadas no se queden en eso, en enunciados y amenazas que nadie cumple y nadie exige por su cumplimiento.

  • idania dijo:

    Excelente. Lo que pasa es que los que tienen que leerlo no lo harán, porque son analfabetos en noticias, porque están tan metidos en las indisciplinas, las colas, las ilegalidades, su egoismo, que no les queda tiempo ni para ver el noticiero. Muchos no se informan para no saber, porque no quieren saber lo que está pasando. Espero que el gobierno tenga mano dura y después de sacarlos con nuestra medicina de las garras de la muerte, les caiga el peso de la ley sobre sus hombros y en la medida de la gravedad d e los hechos, los de mayor responsabilidad en la cantidad de contagiados en difenerentes estadíos y de muertes, que cumplan por el delito de infrigir la ley.

Se han publicado 108 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Arleen Rodríguez Derivet

Arleen Rodríguez Derivet

Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana "Mesa Redonda", que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro "El Camaján".

Vea también