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¿Qué es el Chavismo?

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¿Es pertinente plantearse ‘qué es el chavismo’ cuando, desde hace varios lustros, se practica cada día en Venezuela…? La respuesta es: sí. Porque aunque es cierto que el chavismo se practica desde hace más de quince años y que se hace con plena naturalidad, llega un momento en que, de la praxis debemos necesariamente pasar a la teoría. Y pasar a la teoría –en ciencia política- supone que, a partir de una experiencia concreta, mediante el análisis, seamos capaces de deducir la ecuación objetiva que podrá volver universal esa práctica. Para extraerla del ‘aquí y ahora’ y hacer que esa experiencia sea posible ‘en cualquier lugar y en cualquier momento’. Sin teoría, toda práctica -en particular en el campo político-, acaba folklorizándose… antes de desaparecer. Además, tengamos en cuenta que el chavismo que no estudiemos nosotros será estudiado contra nosotros. ¿Qué es pues el chavismo ?

El chavismo es el encuentro de varios caminos abiertos por los Libertadores y el encuentro de varias búsquedas iniciadas por muchos soñadores sociales que convergen en un punto nodal: el pensamiento de Hugo Chávez.

Como todas las revoluciones, la Revolución Bolivariana es una arquitectura donde se conjugan una serie de fuerzas diversas importantes que, reunidas y fusionadas, conforman una dinamica politica radicalmente innovadora.

Cuando Hugo Chávez llega al poder -en 1999- no tiene un gran partido; llega a la cabeza de un movimiento popular muy diverso que incluye a militares, a exguerrilleros y a unas izquierdas muy variopintas. Y consigue ganar el apoyo popular con un discurso de refundación : la refundación de Venezuela, que es la base misma del chavismo. Porque en el nucleo duro de la filosofía chavista nos encontramos con la recuperación del concepto de nación, y la restauración y la defensa del orgullo nacional.

Chávez inventa para Venezuela y América Latina lo que podríamos llamar una «política de la liberación», como decimos que existe una «teología de la liberación». Con una opción preferencial por el pueblo, los pobres y los humildes. Con su excepcional capacidad de pedagogía política, Chávez impulsa una politización popular masiva y conceptualiza una política de la liberación del pueblo en la que el pueblo, dotado de conciencia política, es autor de su propio destino.

Haciendo prueba de un inaudito discernimiento y guiado por un sentido político muy agudo, Chávez intuye que la época permite estrenar nuevos caminos nunca antes surcados. Y logra elaborar de ese modo y transmitir al pueblo venezolano desmoralizado, un nuevo relato de esperanza.

En ese sentido, el chavismo es una narrativa que explica a los venezolanos quiénes son, a qué pueden aspirar y cuales son sus derechos. Es una explicación nueva que da respuesta a viejas preguntas: ¿qué es la sociedad venezolana? ¿cuáles son sus problemas? ¿quiénes son las víctimas? ¿quiénes los culpables? ¿qué soluciones? Y ese nuevo relato fue narrado, día tras día, discurso tras discurso, con enorme eficacia comunicacional, por Hugo Chávez que se convirtió en referente intelectual y carismático.

De tal modo que el chavismo constituye una vía política latinoamericana innovadora que se libera y se emancipa de la eterna tutela conceptual europea. Una política que, por primera vez, es original, fuente, manantial, y no espejo o copia de lo que se ha hecho en otros continentes, en otras culturas.

En ese sentido también, el chavismo es una opción revolucionaria. Es el proyecto más innovador y más atrevido que ha tenido Venezuela desde Bolívar. Es el único proyecto de paz, desarrollo, justicia y prosperidad para el pueblo venezolano desde 1810.

¿Qué es ser chavista? Ser chavista es ser bolivariano, como opción de vida porque significa ser antiimperialista, anticolonialista, y verdaderamente republicano. Significa también ser zamorano y ser robinsoniano. O sea, es acercarse al pensamiento político de los fundadores de la República. Porque el «Árbol de las Tres Raíces» es un concepto capital del chavismo. Que Chávez definía de la siguiente manera: «Primero está la raíz bolivariana por el planteamiento que hace Simón Bolívar de igualdad y libertad, y por su visión geopolítica de la integración de América Latina; luego la raíz zamorana, por Ezequiel Zamora, el general del pueblo soberano y de la unidad cívico-militar ; y finalmente la raíz robinsoniana, por Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar, el ‘Robinson’, el sabio de la educación popular, y de nuevo la libertad y la igualdad». Aunque a esas tres raíces, Chávez le añade otras: por ejemplo, Miranda y Sucre. Y más tarde otras más como José Martí, Che Guevara y Fidel Castro…

Pero ser chavista es también ser profundamente cristiano. El Comandante Chávez nos dejó el cristianismo verdadero como parte de nuestra vida, de nuestra esencia y de nuestros valores. Sumando todo eso, uno pudiera decir: yo soy chavista porque soy independentista, porque soy demócrata, patriota, cristiano, revolucionario, antioligárquico, anticapitalista y antiimperialista. Todo eso es cierto, todo eso es verdad, pero ninguna de esas partes tiene sentido si no recordamos quién le dio coherencia ideológica y política al conjunto de esos conceptos: Hugo Chávez es el autor de esa síntesis revolucionaria.

Por eso, cuando decimos “Yo soy chavista” estamos dándole coherencia absoluta a todo un proyecto, a todo un sistema de ideas, a todo un programa político que es la biblia del futuro para Venezuela, un porvenir de prosperidad, de paz, de justicia social, de ética. Y sobre todo de socialismo como forma de vida.

Ser chavista significa también asumir nuestra condición de bolivariano, de latinoamericano y de revolucionario que es la condición más digna y más elevada en la escala humana. Asumirse como chavista es asumirse como un ‘socialista del siglo XXI’, o sea un socialista cristiano, un socialista humanista y un socialista democrático. Es tener los pies en Venezuela y proyectarse, como internacionalista auténtico, en lo universal.

Ser un verdadero chavista es ser un bolivariano integral, radical y desear que las ideas de Simón Bolívar trasciendan en los siglos futuros. Y la única forma de asumirse como militante chavista es asumir el proyecto revolucionario que nos legó el Comandante Chávez.

Hugo Chavez fue un líder prágmatico que supo adaptar las modalidades de su acción a las circunstancias históricas, que nunca olvidó los objetivos por alcanzar y que siempre mantuvo intangibles sus principios. Él estaba convencido de que si Venezuela pudo hacer gloriosas hazañas en el pasado, llegando a ser una las principales naciones de América Latina, fue porque estaba movilizada por un alto ideal hacia un destino común. Inversamente, Chávez sabía que los venezolanos tienen en permanencia la tentación de replegarse sobre sus querellas y divisiones internas (políticas, sociales, intelectuales), lo cual -según la visión chavista- les hace constantemente correr el riesgo de caer y deslizarse por el tobogán de la decadencia.

En consecuencia, para poder dar lo mejor de ella misma y ponerse al frente de las naciones latinoamericanas, Venezuela debe estar unificada por un líder histórico y un projecto grandioso, y articulada (en un eficaz équilibrio de los poderes) por instituciones políticas, militares, éconómicas y sociales decididas a evitar las luchas intestinas.

Hay que insistir en el hecho de que, en el seno del chavismo, existe una filosofía patriótica del humanismo, heredera del cristianismo y de la teología de la liberación. El humanismo chavista es, a la vez, una finalidad de la grandeza de Venezuela, porque el mensaje que Venezuela dirige al mundo es profundamente humanista. Y una consecuencia de la politica social cuyo primer objectivo es cohesionar a la nación.

El chavismo posee diversas dimensiones : histórica, filosófica y política. Desde el punto de vista ideológico, el chavismo recoge y sintetiza, como ya se dijo, la acción política de Hugo Chávez y también sus pensamientos políticos, o sea la doctrina que se deduce de sus discursos y de sus escritos.

Como acción política, el chavismo se caracteriza por los siguientes grandes lineamientos:

  • soberanía e independencia nacional ; rechazo de la dominación de cualquier super-potencia imperialista, en particular Estados Unidos. Chávez decía : “No puede entender la Patria ni defenderla, quien no sabe que su principal enemigo es el imperialismo norteamericano” ;
  • rechazo de cualquier pretendido super-poder éconómico y financiero (FMI, Banco Mundial, OMC). La independencia se defiende, no sólo en el campo político, sino también en los sectores económicos, geopolíticos, culturales, diplomáticos e incluso militares.
  • instituciones estatales sólidas, como las de la Va Republica instituidas por la Constitución de 1999;
  • un ejecutivo fuerte y cierta personalización de la política para oponerse a la impotencia del régimen de los partidos;
  • un poder ejecutivo fuerte y estable qui confiere al presidente de la republica un rol primordial;
  • una relación directa entre el líder-presidente y el pueblo que pasa por encima de los cuerpos intermediarios, gracias a una concepción ‘participativa’ de la democracia, con recurso frecuente al referendo y a las elecciones, y al dialogo interactivo líder-pueblo mediante un uso singular de los medios de comunicación de masas;
  • una articulación cívico-militar cuyo engranaje lo constituye el propio Presidente que coordina lo mejor de los movimientos progresistas civiles y la inteligencia patriótica de los aparatos militares ; las Fuerzas Armadas están intimamente asociadas al proyecto de desarrollo nacional en el marco de la unidad cívico-militar;
  • la independencia nacional y la grandeza de Venezuela;
  • la unión nacional de todos los venezolanos -más allá de las diferencias políticas o regionales tradicionales que fueron antaño causa de división y de decadencia-, en una relación directa entre el líder y el pueblo, cohesionada por las políticas sociales de inclusión y de justicia social;
  • la prioridad de la política sobre otras consideraciones (económicas, administrativas, técnicas, burocráticas, etc.);
  • respeto de la autoridad del Estado;
  • voluntad profunda de justicia social;
  • intervención del Estado en la economía;
  • el anticolonialismo y el dereccho a la autodeterminación de los pueblos;
  • la reactivación de la OPEP y una coordinación de las políticas petroleras de los países productores y exportadores;
  • la integración latinoamericana como horizonte constante e imperativo ideológico dictado por el propio Simón Bolívar ; y creación de entidades concretas para la integración (ALBA, Unasur, Celac, Petrocaribe, TeleSUR);
  • la concepción de un mundo multipolar sin hegemonías; lo cual exige derrotar el proyecto de hegemonía imperial unipolar para garantizar la paz planetaria y el “equilibrio del universo”. Hay que impulsar un mundo multicéntrico y pluripolar. Chávez lo señaló como el cuarto gran objetivo histórico del ‘Plan de la Patria’, su programa de gobierno para el período 2013-2019;
  • una diplomacia Sur-Sur con multiplicación de los lazos con los países del Sur a través del Movimiento de los no-alineados y de alianzas horizontales: América del Sur / Africa (ASA) y América del Sur Países árabes (ASPA). Chávez apoyó también al grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y se planteó una alianza de Venezuela con ese grupo para consolidar un mundo multipolar;
  • la solidaridad nacional entre los ciudadanos y los territorios ; y solidaridad latinoamericana;
  • respeto de las naciones, que son entidades culturales esculpidas por la historia y baluartes de los pueblos contra los impérialismos;
  • el rechazo de la doctrina del neoliberalismo económico, y la preferencia por una economía orientada por el Estado con vistas a un desarrollo voluntarista y estructurante (con ambiciosos proyectos públicos, nacionalización de los sectores estratégicos, soberanía alimentaria, etc.);
  • construir un ‘Estado de las misiones’ para responder más directamente a las diversas demandas sociales del pueblo;
  • avanzar hacia el arrinconamiento del capitalismo (la explotación de una clase por otra) y la definición de un socialismo bolivariano y humanista, en democracia y en libertad, que además de otorgar a los trabajadores una protección social avanzada, los empodere dándoles acceso tanto a las decisiones de la empresa como a los beneficios de la misma.

Uno de los objetivos primordiales del chavismo es reconciliar a los venezolanos con la patria, hermanarlos y conseguir edificar un Estado con mayor soberanía, mayor eficacia administrativa, mayor justicia y mayor igualdad.

El chavismo reúne a hombres y mujeres de todos los orígenes políticos en torno a un gran proyecto de ‘país potencia’ y a la acción voluntarista de un líder. Para alcanzar los objetivos previstos, el método del chavismo es el pragmatismo y el rechazo de los corsés ideológicos. Sus dos principales ejes: unidad interna al servicio de un ambicioso proyecto patriótico y social ; e independencia y proyección de una ‘Venezuela potencia’ en Latinoamérica y en el mundo.
El chavismo es por consiguiente un sistema de pensamiento, de voluntad y de acción. Parte de los hechos y de las circunstancias; no actúa predeterminado por una doctrina o una ideología. Voluntarismo contra el fatalismo; acción contra la pasividad, contra el abandono y la renuncia.

Para Chávez, lo primero es Venezuela. Su actuar político consiste en crear las condiciones para que la patria pueda dar lo mejor de sí misma. Y esto sólo se consigue si el pueblo venezolano está unido en torno a un proyecto de progreso social definido por un líder carismático que lo propulsa hacia su gran ideal histórico.

El chavismo no sólo es una doctrina política original sino que es la historia vivida y el pensamiento de un hombre excepcional que ha marcado la sociedad venezolana hasta sus más profundas estructuras.

El pensamiento chavista tiene como bases ideológicas varias raíces que se entremezclan entre sí para formar una nueva ideología progresista venezolana. La cual se caracteriza por la ausencia de dogmatismos, para diferenciarse de los experimentos socialistas fracasados en la Europa del siglo XX. Por eso, para distinguirlo del que fue rechazado por la clase obrera en Polonia en 1980, o del se derrumbó con el muro de Berlín en 1989, o del que implosionó en 1991 con la caída de la Unión Soviética, Chávez hablaba de «socialismo del siglo XXI». Se trata de un socialismo surgido en América Latina, que debe ajustarse a nuestro tiempo, y por eso Chávez le añadió fundamentalmente: la democracia participativa, el feminismo y el sentimiento ecologista.

Ese «socialismo del siglo XXI» se considera compatible con la propiedad privada, aunque alienta otras formas socialistas y solidarias de propiedad como la cooperativa y la cogestión. También se declara compatible con el patriotismo y el nacionalismo económico. Chávez no dudó en nacionalizar las grandes empresas de sectores estratégicos en manos de capitales extranjeros, y colocó en el puesto de mando de esas empresas desprivatizadas a venezolanos patriotas y competentes.

El «socialismo del siglo XXI» es asimismo compatible con el cristianismo social. Chávez hace suya la consigna de los sandinistas: «Cristianismo y revolución, no hay contradicción». Partiendo del postulado que la verdadera identidad del cristianismo es la que le confiere la teología de la liberación. No en vano, Chávez afirmaba que Jesucristo fue el primer socialista de la era moderna y que el ‘reino de Dios» había que construirlo aquí en la Tierra.

De todo esto se deduce que el chavismo tiene vocación a ejercer naturalmente, en Venezuela, una hegemonía. Por su capacidad a llevar la dirección intelectual y moral de la sociedad. Y porque ha permitido la recuperación política de una democracia en la que ahora participan gobierno, Fuerza Armada y pueblo unidos en la expansión de los derechos sociales y en la redistribución justa de las riquezas del país.

Se han publicado 19 comentarios



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  • Charles Romeo dijo:

    Caracterizar al chavismo como un proceso revolucionario en la América Latina exige compararlo con el cubano, el único que ya ha demostrado su capacidad de existir “contra vientos y mareas” desde sus inicios hace ya casi sesenta años. Persiguiendo objetivos comunes, muy bien definidos por Ramonet, hay diferencias significativas en cómo se han desarrollado, particularmente en lo substancial de un proceso revolucionario que es cambiar en su interior las relaciones sociales entre los hombres, que son las que definen el humanismo concreto logrado.
    Venezuela en 1999 y cuarenta años después del triunfo de la Revolución Cubana, inició también un proceso revolucionario con los mismos objetivos del cubano, satisfacer las necesidades de sus habitantes para así permitirles alcanzar por primera vez los derechos humanos a los cuales eran también acreedores. Pero en este caso lo peculiar del proceso ha sido precisamente el no expropiar a los propietarios del capital en beneficio de la propiedad estatal, salvo el logro del total control de los yacimientos y de la producción de hidrocarburos por el Estado en un país que es el cuarto exportador mundial, con lo cual se ha logrado un enorme proceso de reasignación de los recursos nacionales por intermedio de las acciones del Estado dirigiéndolas a satisfacer las necesidades más urgentes de las capas más pobres de la nación. Durante los últimos dieciocho años la llamada ¨renta petrolera¨ ha sido utilizada en un monto que se estima en los 600.000 millones de dólares, para el logro de los fines del proceso revolucionario venezolano.
    He aquí dos casos extremos de política económica revolucionaria en virtud de las condiciones particulares de cada caso. En ambos las fuerzas revolucionarias han creado una nueva racionalidad económica y para ello han debido introducir el método de la planificación para la asignación de los recursos nacionales, expropiando a los capitalistas sí, pero en la medida de lo necesario para ello en cada caso.
    En Cuba, ya pagada la ¨deuda social¨ con su población, introducido el método de la planificación económica por el Estado, se han creado en su economía y en la sociedad las condiciones que permiten una aparente ¨marcha atrás¨ al reintroducir en su economía las relaciones capitalistas de producción, toda vez que en lo político el control del Estado está en manos de una alianza cívico-militar. Todos los ¨gatos¨ que actúen en Cuba para ¨cazar ratones¨, del color que sean, como decía Deng Xiaoping, están y estarán bajo el control de su dirigencia política, que en Cuba es el Partido Comunista de Cuba.
    En Venezuela, la prosecución y desarrollo de su proceso revolucionario que ya lleva dieciocho años, descansa también sobre la alianza cívico-militar lograda por Chávez y en su manifestación mediante el Polo Patriótico en el Gobierno, del cual el Partidos Socialista Unido de Venezuela es el elemento aglutinante. Pero a diferencia del caso cubano que ya pasó por la etapa de estatizar todo lo expropiable, y quizás más aún, queda en el país un 70% de la economía en manos privadas, lo que constituye un enorme baluarte de las fuerzas opuestas al proceso revolucionario cuyo desenlace por ello mismo aún no está definido, sea este el que sea, y que los propios revolucionarios venezolanos deben definir.
    Varias han sido las maneras como se han iniciado los procesos revolucionarios acaecidos en los últimos cien años y lo sucedido ha enseñado que no eran irreversibles y que los que han perdurado han debido realizar transformaciones para mantenerse. Se sabe cuándo y cómo empieza un proceso potencialmente revolucionario, pero no se sabe cómo se desarrollara y mucho menos como terminara.

  • Amaya dijo:

    Chavez gano todas las autoridades morales y reales para pdirle a su pueblo cualquier sacrificio en aras de lograr y consolidar la independencia y soberania de su país, porque al igual que Fidel supo interpretar la situción revolucionaria que vivia Venezuela y transformarla a favor de las masas populares desposeidas, con el factor fundamental NO fallarles jamás a su pueblo, ni traicionar los ideales por los cuales lucho.

    • Osmany Martínez Díaz dijo:

      Cuando un pueblo tiene al frente un líder con cualidades humanas y morales excepcionales como Chávez,elegir el camino por duro y difícil que sea no es nunca un sacrificio.Una prueba fiel de esto es nuestra Revolución ,puesto que el pueblo cubano apoyó desde el primer momento al eterno Comandante en Jefe Fidel Castro;y ni en los momentos más difíciles el pueblo dejó de creer en su líder ni por un segundo.

  • federico g castellanos dijo:

    Y como digo, lo que conspira contra Venezuela es su gran riqueza, sus inmensos recursos naturales, que tienen salivando a los buitres del mercado internacional, aquellos que no compiten en el mercado, sino que, como Jalisco, si no ganan, arrebatan. Y pensar que cuentan con malos venezolanos, que prefieren, llevados por su resentimiento clasista, hasta pedir la intervención imperial, para que los dejen volver a ser lo que ya no podrán ser jamás, pues si el chavismo no ha podido desprender de la conciencia colectiva venezolana el sueño de la ignorancia de clase, entonces sí que ha fracasado. Gloria eterna al Comandante!

  • Julio Cesar Garrido Alvarez dijo:

    … el estimadisimo señor Ramonet,usted afirma en el tercer parrafo de su articulo que; “Como todas las revoluciones ,la Revolucion Bolivariana es una arquitectura donde se conjugan una serie de fuerzas importantes que,reunidas y fusionadas,conforman una dinamica politica radicalmente innovadora”…creo,en mi opinion,y con todo el respeto y admiracion que se merece este intelectual frances,creo,y estoy seguro que muchos me velipendiaran ,es saber poco,muy poco de Historia,y mas de la Historia de las grandes Revoluciones que han sacudido el tumultuoso siglo veinte…fijense que el señor Ramonet no especifica sobre ningun proceso revolucionario,sino que generaliza y amplia a todas laas revoluciones las mismas caracteristicas inherentes…no obstante en primer lugar y para ser justo y hacerle honor a la verdad, durante el año 1917 en Rusia,ocurrieron una serie de enfrentamientos entre las diferentes facciones no solo de bolcheviques ,sino tambien entre los diferentes partidos socialistas…mencheviques,kadetes,social – revolucionarios y eseristas…de hecho el propio Lenin,luego de las elecciones,por cierto las primeras elecciones democraticas en la Rusia Post- imperial mando disolver la recien Asamblea Constituyente ( lo hizo porque los bolchevique solo obtuvieron el 17,8 % de los votos),la primera elegida democraticamente en la historia de este pais…

  • Dinardo Su´srez Rojas dijo:

    El Chavismo es el futuro de Venezuela.
    Hasta la victoria siempre.
    Dinardo

  • luis dijo:

    Hugo Rafael Chavez Frìas sin dudas marcó pautas en el liderasgo latinoamericano uno de los aspectos a resolver en las aspiraciones de continuidad y fortalesa de los movimientos revolucionarios .
    Fue consecuente con el legado de Bolivar y Martí, luchó por poner al servicio del pueblo el poder político , rescató los principales recursos económicos y los puso en función de programas sociales que beneficiaron a millones de personas y que aun continuan dando frutos, desafió al imperio aceptando con inteligencia todas las batallas que dentro y fuera de Venezuela le plantearon, establecio una nueva forma de hacer política con las masas utilizando los medios de difucion masiva con efectividad.
    Fue dolorosa su muerte, nios hacia mucha falta, nos hará mucha falta, ojalá su ejemplo y valor se multiplique.

  • Ismael dijo:

    Chávez como conductor excepcional interpretó adecuadamente las coordenadas que necesitaba su sufrida Patria, no se aferró a dogmas, ni copió de otras experiencias, innovò, creo, arriesgó y acertó, cierto que conocía a la perfección la historia de otros procesos revolucionarios, principalmente por la lectura, una de sus grandes pasiones, en 1982 a sus 28 años era ya un adepto bolivariano, dejó constancia de esto en el “Samán de Guere” al jurar en ese sagrado rincón venezolano su entrega a la causa revolucionaria fundando el Ejercito Bolivariano-200, conmemorando así el bicentenario del natalicio del Libertador.
    La larga noche Neoliberal que había lanzado en 1989 y en 1992 a las calles de Caracas a segmentos desesperados pasaba factura sin embargo, los enemigos de los procesos revolucionarios a la altura de 1998 estaban eufóricos, destruida la URSS y Cuba cercada se daba la licencia de tolerar que en los procesos eleccionarios creados por ellos para perpetuarse en el poder, accedieran gobiernos populares, en fin de cuentas le servían como argumentos para intentar demostrar la infalibilidad del sistema elegido por ellos. No calcularon el riesgo, sabemos hoy que la táctica es otra, impedir por cualquier medio que accedan al poder, poco importa si se vulnera el sistema, los medios de propaganda se encargarán de enderezar las desviaciones al menos en la mente de los ciudadanos más ilustres, que es lo que interesa.
    Al acceder a la primera magistratura en febrero de 1999, “pronto se cumplirán 20 años” luego de derrotar a la desprestigiada oligarquía que hizo causa con el magnate del petróleo de Maracaibo, recibió la banda y le espetó a Calderas que la cuarta república tenía los días contados.
    Maniobrar como timonel en un mar tormentoso fue su gran mérito, un país con enormes recursos naturales, saqueado y robado como ningún otro en este continente, una rancia oligarquía lo desafiaba, los derrotó casi dos decenas de veces en las urnas, con sus propias reglas de juegos , no sabían qué hacer para sacarse al Arañero y continuar la diversión.
    La Revolución Bolivariana ha sido un permanente puesto de mando, un gobierno en la calle, las medidas adoptadas responden a las circunstancias, otros tendrán la tarea de escudriñar en las leyes que la explican, ojalá sea con el aliento que esta inspira, sin dogmas, ni recetas, creando, inventando, ensayando, rectificando y creyendo en su pueblo, los últimos 5 años demuestran que no ha sido fortuito, ni un accidente histórico, sus feroces detractores temen que se consolide y se perpetué, para evitarlo no escatimarán recursos , la opción militar está sobre la mesa, solo una América Latina unida podrá frenarla.
    El desafío táctico mayor está en vencer la tiranía financiera, los bancos, las megaempresas productoras y comercializadoras y las importadoras son las que manejan la crisis impuesta, lograr la soberanía de sus reservas implica la alquimia del proceso, en esto radica el último contrataque del “Petro”, el Chavismo o el Socialismo del Siglo XXI que en fin de cuentas son la misma cosa, van construyendo una esperanza para las sociedades futuras.

  • Maribel Torres Raventó dijo:

    La Revolución Bolivariana bajo la conducción actual de Nicolás maduro, heredada de quien fuera su principal artífice Hugo Rafael Chávez ha luchado contra campañas mediáticas en aras de su descrédito, sin embargo cada vez son más los que inspirados en el ejemplo de Venezuela y sus líderes se suman a la unidad de América Latina. Los CHAVISTAS se multiplican y los venezolanos dignos, defienden su proyecto porque como el de Cuba defiende a sus hijos.

  • Rendón dijo:

    El próximo desafío son las eleccciones presidenciales. No veo nada seguro para el chavismo.Hay hasta chavistas contra Maduro, inexplicable. El factor económico será explotado por la oposición, la guerra económica que le ha hecho el imperio ha sido para ellos exitosa, y tratarán de hacer ver la situación actual de inflación y escasez como producto de la mala gestión de Maduro. A esa carta jugarán los tramposos. Hay que tener cuidado.

  • Africano dijo:

    Lo que más admiro del chavismo entre otras cosas es que al igual que la revolución cubana demostró que se podía llegar al poder y proclamar el socialismo y no tenía que ser montado en los tanques soviéticos ni en el marco de una conflagración mundial, Chávez y el chavismo demuestran todos los días que el sistema electoral burgués que se aplica y reconoce como válido en el casi 100% de los países de este mundo es realmente valido cuando responde a los intereses de los grandes centros de poder, el chavismo se las ha ganado casi todas por no decir todas y sin embargo los siguen acusando de dictadura y dictadores a su principales líderes, no conciben a los revolucionarios y sus pueblos ganando elecciones libres y generales como ellos le llaman, tal es el colmo del descaro que se las quieren prohibir, lo consideran igual un mal ejemplo para el resto de los países del mundo, por lo que le montan una campaña propagandística de difamación que engaña a mucha gente incluso gente buena y revolucionaria que como decimos en buen cubano se va con la de trapo, no ha sido fácil, pero es muy admirable el esfuerzo realizado en este campo de batalla donde se ha podido poner de manifiesto el verdadero espíritu democrático de esa hermana revolución.

  • Mercedes del Risco Cabrera dijo:

    Defender el chavismo ,es defender los derechos a los mas desposeidos venezolanos que ya tienen de vivienda, salud, estudio, es defender todas las conquistas al pueblo bolivariano,todas estas cosas les duele al imperio y sus aliados, esas riquezas que posee esa tierra venezolana es la CODICIA DE ESOS QUE QUISIERAN ACABAR CON EL CHAVISMO,con TeleSur donde ves historias de hechos ocurridos en toda America, y en el mundo impactantes, desconocidas y salen al descubuerto por los periodistas que por doquier trabajan, todas esas REALIDADES les duele a los que DICEN LLEVAR DEMOCRACIA Y QUE AHORA RETOMAN LA DOCTRINA MONROE Y HAY QUE DECIR ASI:
    ¡FUERA IMPERIALISMO!

  • José Daniel Meriño Rodríguez dijo:

    El pueblo de Venezuela se ganó el favor de los dioses con la presencia física de Chávez, así mismo pone de manifiesto cada día de su historia el chavismo innato desde el corazón revolucionario. Es un pueblo que gana minuto a minuto la conciencia política, moral, cultural, que se desbordaba en chávez.. Maduro, aunque con una mirada en el mismo objetivo y visiones y oportunidades diferente, hace lo posible por que el chavismo sea el lema universal de los de América toda. Con una referencia como la de Fidel, Bolívar, Martí, Sucre y muchos más, el chavismo no morirá de la faz de la tierra, ya que constituye la esperanza de un mundo mejor, de igualdad plena, oportunidades para todos; es por eso que cada ciudadano tiene como misión velar por el chavismo desde cualquiera que sea patria.

  • ManuelB dijo:

    CHÁVEZ DESPERTÓ AL GIGANTE DE AMÉRICA QUE LOS YANQUIS EVITARON DESPERTAR. ALGUNOS PENSARON QUE ERA BRASIL, PERO ESE GIGANTE ES EL PUEBLO DE VENEZUELA. VA SER DIFÍCIL, QUIZÁS IMPOSIBLE QUE LO PUEDAN DORMIR NUEVAMENTE.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Para mí, el chavismo fué el conjunto de ideas y acciones que más se aproximó al camino correcto para la implantación del verdadero socialismo, bajo la guía de ese hombre extraordinario que se llamó Hugo Chávez.

  • leopoldo Letelier dijo:

    Un aporte al estudio de los procesos latinoamericanos y un fuerte téngase presente ante la asonada del imperio en Venezuela.

  • Prof. Luis Matos dijo:

    Chavismo es la unidad del pensamiento próspero con la obra en plan y la ejecutada, en beneficio de un pueblo y de la humanidad, que teniendo como base la unidad cierra las puertas al depredador capitalismo, y con ello, al analfabetismo, al egoísmo, al hambre, la miseria y la muerte segura de los desposeídos, y a todas las calamidades que genera el sistema de explotación del hombre por el hombre.

  • santiago Herrera Linares dijo:

    El candidato del pueblo venezolano ante las elecciones del 20018.
    Por Santiago Herrera Linares.

    El pueblo venezolano en estos días continúa en su esfuerzo por enfrentar las acciones injerencistas que desde el Estado Mayor Imperial se dirigen y realizan. Siguen dando pruebas de su afiliación. Está en reflexión, pero de batalla y camino a la victoria. Los indecisos sabrán definir su voto en función de la independencia y la soberanía de la nación, por la obra política, social y económica del gobierno bolivariano – chavista. El voto es una definición por los derechos que tienen asegurados los venezolanos, por la libertad y el gobierno real que ejerce a través de las Revolución Bolivariana.
    Maduro, el candidato del pueblo, es más que su persona física, es la expresión de continuidad del proyecto popular bolivariano. El voto de las mayorías que reiteradamente ha dado su respaldo a la actual dirección de la Revolución se siente comprometido con una causa que trasciende a cada uno y a la propia Venezuela: las transformaciones realizadas y su consolidación, independencia verdadera, soberanía plena, misiones y más misiones sociales que redistribuyen la riqueza nacional en función de los más anhelados derechos del ser humano; integración y solidaridad; cultura, educación y salud. Dignidad como nación.
    Las pautas de la política venezolana, de continuidad bolivariano – chavista, ha de mantenerse con la transparencia y energía que se observa en los líderes actuales. El gobierno de Estados Unidos nunca transará con el proyecto bolivariano. La esencia independentista e integracionista de este, es incompatible con la intolerancia de la política exterior norteamericana y sus aspiraciones hegemónicas.
    La derecha latinoamericana ha logrado articular sus acciones para enfrentar a los movimientos sociales y progresistas y a los pueblos que han optado por transformaciones sociales profundas y han elegido y reelegido a sus líderes al frente de sus estados. Nuestros pueblos, al colocarse en el poder y enfrentar las maniobras de las oligarquías y del Imperio, han iniciado una nueva era. Hoy el epicentro en nuestro continente es la lucha de la mayoría del pueblo venezolano. Ha devenido un símbolo que se proyecta hacia una sociedad y un mundo mejor.
    La experiencia histórica dice que cuando por la vía de su democracia representativa las fuerzas populares llegan al poder y transforman en participativa y auténtica esa democracia, y se esfuman las aspiraciones de dominio en el escenario político de sus países, las oligarquías nacionales, cada vez más “globalizadas” en sus métodos y esfuerzos conjuntos para detener los avances de los pueblos, se lanzan a la violencia con la que han dominado durante siglos.
    Antes su arma era el ejército – y lo sigue siendo en algunos países-, pero donde este no apoya sus locuras antidemocráticas y asesinas, se lanzan al nuevo estilo que está sistematizando el imperio: el terrorismo, los mercenarios, la violencia desestabilizadora, la guerra económica, el caos… Con esto, los medios de prensa internacionales, bajo el mismo patrón de dominio reaccionario – son la misma gente-, se insertan en los mecanismos del Derecho Internacional bajo control yanqui y logran cualquier cosa: sanciones, invasión, derrumbe de los gobiernos que no someten la independencia y los recursos de sus países a las transnacionales del gran capital.
    En Venezuela está en proceso esa estrategia. Las autoridades venezolanas no han dejado de advertir a su pueblo la esencia fascista de los métodos de la derecha para retornar al poder y las consecuencias que esto traería. La política social del gobierno bolivariano y la sabiduría en enfrentar con métodos pacíficos – con paz y amor, como dice Nicolás maduro – la violencia y el odio fascista, terminarán por derrotar a los nuevos Pinochet que se pretenden imponer por encima de la voluntad del pueblo expresada en muchas elecciones.! ¡Unidad para triunfar!
    El imperio norteamericano tiene a un presidente. Se siente emperador y aplica las políticas de sus intereses. Los gobiernos populares e independientes, en la Geopolítica Imperial, no tienen espacios. Contra ellas no se cansan ni tienen escrúpulos legales y éticos. Su irrespeto a las leyes y a la vida de las personas en función de destruir a los gobiernos que no son sus acólitos no ceja nunca. La lucha es por ello permanente.
    La lucha es tan larga, tanto como la existencia misma de las ambiciones imperiales sobre Venezuela. En mi opinión la cuestión básica no es ideológica, es esencialmente económica y geopolítica. El pueblo se ha mantenido firme junto a lo mejor que le ha sucedido en su historia, desde la independencia hasta hoy: la Revolución Bolivariana. Su ejemplo se convierte en barrera para la estrategia yanqui de dominio regional, sobre todo contra los países petroleros o aquellos con afán independentista y democracia participativa. La política del actual gobierno norteamericano es golpear exponiéndose el mínimo. La doctrina de Obama del “poder inteligente” mostró ser el “poder cínico”. Trump no tiene doctrina, pero pudiera ser la del “poder irracional”.
    Todo apoyo al gobierno bolivariano es a favor de la causa de Latinoamérica y el mundo por la independencia, la soberanía y verdadera democracia. El futuro es brillante para los pueblos leales a su propia dignidad, a su historia y a sus auténticos líderes. No hay opción. La lucha continúa.
    Quienes resisten vencen. Para vencer la unidad es necesaria. La oposición extremista se hace traidora, como ya lo es la venezolana. Aplica los mismos métodos: desde la conspiración hasta la agresión violente a sus conciudadanos; desde la guerra sicológica y económica hasta la invasión extranjera y el golpe de Estado. Si lo ejecuta una persona o lo hace un ejército no importa. Es la misma política de destrucción y muerte. Los venezolanos han derrotado y derrotarán estos intentos con mayor unidad al lado de su valiente líder.
    Maduro vencerá, que es decir el pueblo y su proyecto. Las grandes mayorías saben lo que quieren. Recordando lo dicho por el embajador Chaderton en la OEA años atrás “Venezuela es un país Maduro”.

  • Otton Bexaron dijo:

    Absolutamente informativo. Pero como muchos analisis interesantes y valiosos, esta demasiado extensivo para la lectura del publico fuera de las torres academicas. Falta mencionar de que Chavez tenia simpatia para la cultura y el humor popular.

Se han publicado 19 comentarios



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Ignacio Ramonet

Ignacio Ramonet

Catedrático y periodista español residente en Francia, donde dirigió la revista Le Monde Diplomatique. Es el autor del libro “Cien horas con Fidel”.

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