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Trump vs Cuba: Un año después

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Donald J. Trump tomó posesión el 20 de enero de 2017 y no habló de Cuba, no tuvo tiempo.

Donald J. Trump tomó posesión el 20 de enero de 2017. No habló de Cuba, no tuvo tiempo. Una prioridad de mayor envergadura centró su atención: reforzar la supremacía de Estados Unidos en un orden internacional amenazado con descarrilarse, dada la magnitud de la crisis de la globalización neoliberal. Como no se conforma con ello, prometió regresar al curso unipolar con que el imperio yanqui consiguió aprisionar al planeta tras el derrumbe del Muro de Berlín.

El 24 de enero se reunió con los grandes del automóvil: Ford, General Motors y Fiat Chrysler, a quienes amenazó durante la campaña presidencial con aplicar sanciones si no retornaban sus fábricas. Necesitaba el voto de los trabajadores anglosajones afectados con el desplazamiento manufacturero hacia países con mano de obra barata, y lo consiguió. Al instalarse en el Despacho Oval, debió zanjar el incidente y les prometió a los magnates un marco regulatorio “hospitalario”: retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático —también una demanda de las transnacionales del sector energético— e inició su principal batalla interna en 2017: la más profunda reforma fiscal de las últimas tres décadas —con recorte tributario de cerca de 1,5 billones de dólares en los próximos diez años—, que ganó en el Congreso pese al rechazo de la opinión pública interna —encuestas de NBC News y The Wall Street Journal reflejan apoyo de solo el 21 % de la población.

Tres días después de su reunión con los fabricantes de autos, emitió el “Memorando presidencial para reconstruir las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”. El 23 de febrero declaró que el arsenal atómico se había quedado atrás y prometió situar al país “a la cabeza del club nuclear” —como si no estuviesen en esa posición desde que inventaron la bomba atómica. Trump propuso al Congreso, y se aprobó, destinar 639 000 millones de dólares al presupuesto del Pentágono —9 % más de lo destinado a gastos militares en el último ejercicio fiscal de la Administración Obama. Luego aprovechó la algarabía generada por sus escandalosos altercados mediáticos con la prensa, para resolver otro asunto pendiente: echó abajo las regulaciones que Wall Street y los grandes bancos debieron obedecer tras la crisis financiera de 2008, sin que los ciudadanos se percataran de ello.

Para satisfacer al poderoso lobby judío, intentó desbancar al gobierno de Siria valiéndose de la ofensiva aliada contra el grupo terrorista Estado Islámico; se retiró del consensuado pacto iraní con Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia sobre su programa nuclear —en vigor desde el 15 de julio de 2015 y al que se había opuesto el Partido Republicano en el Congreso—, y aprobó trasladar la embajada estadounidense en Israel hacia Jerusalén Oriental, sin prestar atención al rechazo de la Unesco, de la cual se retiró, y del Consejo de Seguridad de la ONU.

Este patrón de actuación global signado por el desprecio a los mecanismos de concertación multilateral y el abandono del ejercicio de la ética en las relaciones internacionales, condicionó que el 18 de diciembre de 2017, durante la presentación de su Estrategia de Seguridad Nacional, advirtiera que Estados Unidos entró en una nueva era de rivalidad. El documento anuncia que “están haciendo inversiones históricas en el ejército”, declara a Rusia y China como principales amenazas contra la seguridad de la Unión y califica a Cuba y a Venezuela como “modelos autoritarios de izquierda anacrónicos”. Una semana antes, el Congreso había concedido al Pentágono la cifra récord de 700 000 millones de dólares para el año fiscal 2018, señal de que las declaraciones del presidente no son meras amenazas, ni tienen un carácter unipersonal.

El 29 de septiembre de 2017 ordenó retirar a más del 60% del personal diplomático acreditado en Cuba.
Foto: Republica.com

 

Dentro de esta lógica, el 3 de febrero de 2017 Trump ordenó revisar la política respecto a Cuba y, entretanto, paralizar la mayor parte de los intercambios oficiales y los mecanismos de cooperación establecidos. El 16 de junio, en Miami, desvió las relaciones bilaterales hacia un curso de confrontación y dejó entrever que se proponía destrozar todo lo avanzado.

Ese día derogó la popular Directiva Presidencial de Política (PPD-43), sancionada por su predecesor para instituir los acuerdos no vinculantes alcanzados a partir del 17 de diciembre de 2014. Le urgía triturar el guion que por ocho meses rigió la actuación de la burocracia federal respecto a la Isla y, en el propio acto, sancionó su “Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”.

Anunció dos nuevas medidas: prohibir las transacciones directas con el sistema empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, y revocar los viajes individuales a la mayor de las Antillas por parte de ciudadanos estadounidenses en la categoría de intercambio “pueblo a pueblo”.

En Miami quedaron con vida las relaciones diplomáticas, las embajadas en Washington y La Habana, los 22 instrumentos bilaterales suscritos en materia de salud, agricultura, medio ambiente y aplicación de la ley; las acciones de cooperación en temas de interés mutuo como enfrentamiento al terrorismo, narcotráfico, ciberseguridad y ciberdelitos, seguridad de los viajes y el comercio, tráfico de personas y fraude migratorio, lavado de activos y delitos financieros, trata de personas y asistencia judicial en materia penal; el correo postal directo, los vuelos regulares de las aerolíneas estadounidenses y las operaciones de cruceros; los acuerdos comerciales con turoperadores y otras compañías.

Pese a la estridencia de su retórica, la mayoría de los analistas políticos de ambas orillas aseveró que el presidente no podría retrotraer el estado de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba a la era Bush (hijo). Lo creían incapaz de desmontar la política instrumentada por Obama, que suponían “irreversible”. Perdieron de vista un detalle: para Trump no existen barreras. Desmontó su sede en La Habana echando mano a supuestos e improbables “ataques sónicos” que, según alega, afectaron la salud de 22 diplomáticos estadounidenses acreditados en Cuba. Pareciera un remake de la fantasiosa Guerra de las Galaxias con que Reagan aterrorizó a Gorbachov. Resulta conocido que el nuevo inquilino de la Casa Blanca ha explotado de manera rutinaria —lo mismo como candidato que como presidente— temores a amenazas ocultas vagamente definidas, como una justificación para la política.

Basado en esta ficción, el 29 de septiembre de 2017 ordenó retirar a más del 60% del personal acreditado en Cuba. Como escribió un amigo: entre los supuestos “sordos” no hay ningún empleado cubano de los que trabajan en las residencias de esos diplomáticos. Ni tampoco el “rayo misterioso” dañó a las esposas e hijos de los 22 funcionarios presuntamente afectados —que, como es obvio, residían en la misma casa.

De acuerdo con el “Manual de Asuntos Exteriores del Departamento de Estado”, emitir una salida ordenada requiere una “Advertencia de viaje” acompañante y en este caso se aplicó el Nivel 4, que “…es el mayor nivel de recomendación debido a la mayor probabilidad de riesgos para la vida” (Departamento de Estado, 10 de enero de 2018). Esta farsa degradante y ridícula le sirvió a Trump para desalentar la visita de los estadounidenses a la Isla, generando un clima capaz de interrumpir el intercambio en las 12 categorías aprobadas. Su redacción —intimidatoria a todas luces—, buscó crear una barrera sicológica para el intercambio “pueblo a pueblo”. La cito en extenso:

El Departamento de Estado advierte a los ciudadanos estadounidenses que no viajen a Cuba. Durante los últimos meses, numerosos empleados de la Embajada de Estados Unidos han sido blanco de ataques específicos. Estos empleados han sufrido lesiones graves como consecuencias de estos ataques. Las personas afectadas muestran una gama de síntomas, entre ellos, malestar en los oídos y pérdida de audición, mareos, dolores de cabeza, fatiga, trastornos cognitivos y dificultad para dormir.

Los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba todavía no han identificado a los responsables, pero el gobierno de Cuba es responsable de todas las medidas apropiadas para prevenir los ataques a nuestro personal diplomático y los ciudadanos estadounidenses en Cuba. Debido a que la seguridad de nuestro personal está en riesgo y no hemos podido identificar el origen de los ataques, creemos que los ciudadanos estadounidenses también pueden estar en riesgo y les advertimos que no viajen a Cuba. Los ataques han ocurrido en las residencias de los diplomáticos de Estados Unidos y en los hoteles frecuentados por ciudadanos estadounidenses. El 29 de septiembre, el Departamento de Estado ordenó la salida de los empleados del gobierno de Estados Unidos que no prestan servicios de emergencia, así como sus familiares […].

Debido a la reducción de personal, la embajada de Estados Unidos en La Habana tiene una capacidad limitada para brindar asistencia a los ciudadanos estadounidenses. La Embajada proveerá solamente servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses (Departamento de Estado, 29 de septiembre de 2017).

Suspender la emisión de visas de viajeros y de emigrantes cubanos en su consulado en Cuba, por la drástica reducción del personal de la embajada, —hecho sin precedentes desde la apertura de una oficina en La Habana en 1977— y transferir estas gestiones hacia terceros países, ha hecho prácticamente inviables los trámites de quienes aspiran a emigrar o necesitan visitar a Estados Unidos. Con ello la Casa Blanca boicoteó la cooperación bilateral en temas de interés mutuo en materia de salud, medioambiente, control de enfermedades y agricultura, entre tantos, y han sufrido afectación los viajes entre los dos países y los programas de intercambio florecidos en los últimos años.

Al no poder recibir sus visas en La Habana, muchos cubanos se ven imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en Estados Unidos y se han cancelado las visitas de decenas de grupos estadounidenses, incluidos los de estudiantes universitarios. Por citar algunas cifras: los viajes de ciudadanos de ese país a Cuba crecieron un 76% en 2015 y un 74% en 2016. En 2017 arribaron a la Isla 619 523 estadounidenses (+217%) y 453 905 cubanos residentes en Estados Unidos (+137,8%). En total, los viajeros procedentes de la Unión alcanzaron el pasado año la cifra de 1 173 428 personas (+191%), pero en las últimas semanas se constata ya una considerable disminución. Respecto al intercambio, durante 2016 se realizaron más de 1 200 acciones en los sectores académico, educacional y cultural; sin embargo, tras los últimos acontecimientos, solo en la cultura se han producido hasta la fecha 33 cancelaciones.

Apenas tres días después de retirar a su personal en La Habana, el 2 de octubre de 2017, Estados Unidos expulsó de Washington a 17 diplomáticos cubanos. El Departamento de Estado proveyó una lista específica de los funcionarios a retirar, que prácticamente inhabilitó la Oficina Consular —quedó uno solo para procesar las visas— y desmanteló la Oficina Económico-Comercial. Esta segunda maniobra les permite entorpecer las visitas familiares a su país de los cubanos residentes en Estados Unidos y dejó sin interlocutor a un sector del empresariado norteño (comunicaciones, agricultura, transporte, alimentos y turismo, entre los más significativos) con interés en explorar e identificar oportunidades de negocios en Cuba —sin contar que la comunidad empresarial ha desempeñado, y desempeña, un papel político de primer orden en favor de normalizar las relaciones bilaterales.

Es política del Departamento de Estado reevaluar esta partida ordenada cada 30 días; sin embargo, no han querido tomar en cuenta que la investigación desarrollada por autoridades cubanas, “…que hasta ahora han recibido una cooperación muy limitada y poco efectiva de Estados Unidos, ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas de las afecciones de salud notificadas, ni de que estas hayan sido causadas por un ataque de cualquier naturaleza” (Vidal, 2017). Tampoco hallan eco las declaraciones de expertos y medios de prensa como The New York Times, Science y Associated Press, respecto a que no existen pruebas para culpar a Cuba por los alegados “ataques sónicos”; al tiempo que relevantes neurólogos, otorrinolaringólogos y científicos acústicos de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania alertan de que los “misteriosos síntomas” obedecen a un “trastorno psicogénico colectivo”, o sea, a un ataque de histeria grupal por estrés.

La campaña mediática anticubana, empero, fue concienzudamente planificada, pues incluso en la narrativa de analistas norteamericanos que califican de “desproporcionada” y “punitiva” la respuesta de Trump, prevalece el criterio de que detrás de los “ataques acústicos” está la mano de un tercer país interesado en descarrilar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

“El FBI probó la hipótesis de que ondas audibles, infrasónicas o ultrasónicas pudieran haber sido utilizadas clandestinamente para herir a estadounidenses en Cuba y no encontró evidencia alguna, tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana” —develó la agencia Associated Press, el lunes 8 de enero de 2018, luego de acceder a un informe interno de la División de Operaciones Tecnológicas de esta agencia federal de seguridad.

La noticia precedió una audiencia del Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado —presidida por el republicano Marco Rubio y copresidida por el demócrata Robert Menéndez—, celebrada 9 de enero de 2018. No les importaba establecer la verdad, procuraban continuar la farsa. “A nadie le sorprenden las acusaciones infundadas ni las fabricaciones de los senadores anticubanos, cuya única agenda política a lo largo de los años ha sido llevar a nuestros dos países hacia una confrontación, sin importarles las consecuencias. Su total falta de escrúpulos y credibilidad es reconocida. La gran víctima de la audiencia del día de hoy ha sido la verdad” —declaró ese día Josefina Vidal, directora de América del Norte del Minrex (Vidal, 2018).

Ante la falta de evidencias, la inesperada filtración del FBI a Associated Press dejó descolocado al presidente Trump. La reacción no podía tardar: al día siguiente de la audiencia senatorial, el 10 de enero de 2018, Michele T. Bond, subsecretaria del Buró de Asuntos Consulares del Departamento de Estado, declaró en una teleconferencia que la “Advertencia de viaje” a Cuba debió ser modificada al Nivel 3 —de inferior gravedad. En este caso se establece: “Reconsiderar el viaje: Se debería evitar viajar debido a graves riesgos para la seguridad y protección” (Departamento de Estado, 10 de enero de 2018). “Hicimos un examen cuidadoso, consultamos con nuestros expertos y ésta ha sido la conclusión con respecto a Cuba” —reconoció la funcionaria (Cubadebate, 2018).

Otro importante capítulo de esta saga aconteció el 8 de noviembre de 2017: ese día la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento del Comercio publicaron una arbitraria lista de 180 entidades cubanas (Cuba Restricted List) supuestamente vinculadas al sector de la defensa y la seguridad nacional, con las que quedaba prohibido todo tipo de transacción a partir del 9. Como las regulaciones específicas para implementar las medidas de bloqueo contenidas en el memorando que Trump firmó en Miami el 16 de junio, no definen qué es permitido o no, generan confusión y, por ende, su efecto es intimidatorio y disuasivo no solo para el empresariado norteño, sino para otras compañías de terceros países que poseen acciones del capital estadounidense.

¿Podemos esperar que Trump se detenga aquí? No lo creo. En su lógica no existe otro presupuesto que “ganar, aplastar” y lo intentará todo. No —como muchos analistas refieren— anclado a la locomotora de Marco Rubio, sino con su propia agenda destructiva y fascista, que aspira a anular a Cuba como símbolo.

Ya el 22 de diciembre de 2017, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis) notificó la decisión de suspender temporalmente, pero de inmediato, las operaciones en su oficina de La Habana, ante la reducción del personal de la embajada. Lo visto apunta a que la nueva administración se propone retomar el tema migratorio como arma de guerra. Y en esa senda, no sorprendería que Trump disponga el restablecimiento de la interpretación “pies secos / pies mojados” en la Ley de Ajuste Cubano, pese a su retórica antinmigrante hacia el resto del planeta. Es cierto que para derogarla la Administración Obama contó con el apoyo de la mafia de Miami; mas también es cierto que el pragmático empresario apoltronado en el Despacho Oval es capaz de fabricar un escenario que revierta esa percepción si, de pronto, presume que con ello va a poner a la Revolución contra las cuerdas.

Antes, por supuesto, intentará regresar a Cuba a la espuria lista de países patrocinadores del terrorismo —ya inventará algo— y suspender los acuerdos de cooperación firmados con la Administración Obama. También se propondrá eliminar el permiso a las compañías aéreas que vuelan a la Isla, un punto en el cual la Cámara de Representantes empezó a hacerle la tarea, con la aprobación de un proyecto de ley para revisar las eventuales fallas en los sistemas de seguridad de los aeropuertos cubanos que tienen vuelos comerciales con los de la Unión.

No se han roto las relaciones diplomáticas, ni ha sido expulsado el embajador cubano en Estados Unidos —medidas no descartables—, pero el estado en que quedaron ambas sedes les hace imposible funcionar con normalidad.

La Administración Trump no ha conseguido avanzar más en sus proyecciones, por la actuación de numerosos sectores (empresarios, académicos, militares retirados, entidades científicas y educacionales, agencias de viajes, organizaciones diversas, cubanos residentes e, incluso, agencias gubernamentales), que a partir del cambio operado el 17 de diciembre de 2014, corroboraron la justeza de encauzar los nexos bilaterales hacia una progresiva normalización y han recibido los beneficios de una relación diferente con Cuba. Este compromiso hizo posible la concreción de nuevos negocios en ámbitos del turismo, el transporte, la agricultura y equipos para infraestructura, y que se avance en la negociación de nuevos acuerdos en materia de salud, energía y biotecnología.

Pese a la elevación de la retórica anticubana —tanto por el presidente Trump como por otros altos funcionarios—, el gobierno cubano se niega a contribuir al enrarecimiento del clima bilateral y ha reiterado la voluntad de continuar el diálogo respetuoso. El Minrex presentó al Departamento de Estado siete planes para implementar los memorandos de entendimiento suscritos sobre cooperación en materia de hidrografía y geodesia, áreas terrestres protegidas, sismología, meteorología, control del cáncer, sanidad animal y vegetal, y hermanamientos de parques nacionales, y reiteró las propuestas de bases para cooperar en el enfrentamiento a la trata de personas, terrorismo, tráfico de personas, fraude migratorio y lavado de activos. Está a la espera de las respuestas de Washington.

El año 2018 será complejo para todos en la Tierra y también para Cuba, que aboga por preservar las relaciones con Estados Unidos, pero jamás se doblegará ante presiones ni chantajes.

Bibliografía:
Andrés Román, Martha Isabel (2017): “Diplomáticos de EEUU en Cuba: Pretextos para una reversión”, 13 de octubre. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/10/13/diplomaticos-de-eeuu-en-cuba-pretextos-para-una-reversion/#.WjfXk2v4LA8
Alonso Falcón, Randy (2018): “Un Presidente fiel a los suyos”, 5 de enero. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/01/05/un-presidente-fiel-a-los-suyos/
Cubadebate (2018): “Departamento de Estado modifica recomendaciones sobre viajes a Cuba”, 10 de enero. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/01/10/departamento-de-estado-modifica-recomendaciones-sobre-viajes-a-cuba/#.WlcGqWv4LA8
Departamento de Estado (2017): “Mensaje de seguridad para ciudadanos estadounidenses: Advertencia de viaje”, Embajada de Estados Unidos en La Habana, 29 de septiembre. Disponible en: https://cu.usembassy.gov/es/security-message-u-s-citizens-travel-warning/
Ídem (2018): “Nuevas Recomendaciones de Viaje para viajeros estadounidenses”, 10 de enero. Disponible en: https://cu.usembassy.gov/es/nuevas-recomendaciones-de-viaje-para-viajeros-estadounidenses/
González Santamaría, Abel (2017): “Cuba y Estados Unidos: Principales avances y retrocesos”, 18 de diciembre. Disponible en: http://www.granma.cu/mundo/2017-12-18/cuba-y-estados-unidos-principales-avances-y-retrocesos-a-tres-anos-del-17-d-18-12-2017-00-12-48
Ídem (2017): “La nueva Estrategia de Estados Unidos: proyecciones hacia Nuestra América”, 28 de diciembre. Disponible en: http://www.granma.cu/mundo/2017-12-28/la-nueva-estrategia-de-estados-unidos-proyecciones-hacia-nuestra-america-28-12-2017-22-12-55
Ídem (2018): “Estados Unidos: ¿La “ciudad en la colina” como un ejemplo a seguir en 2018?”, 5 de enero. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/01/05/estados-unidos-la-ciudad-en-la-colina-como-un-ejemplo-a-seguir-en-2018/#.WlJeNmv4LA8
Jacomino, Fernando León (2017): “Hacemos todo lo posible porque no se interrumpa el intercambio”. Disponible en: http://www.lajiribilla.cu/noticias/hacemos-todo-lo-posible-porque-no-se-interrumpa-el-intercambio
Vidal, Josefina (2017): “Intervención de la directora de América del Norte del Minrex, Josefina Vidal, en el ISRI Raúl Roa García”, 15 de diciembre. Disponible en: http://www.minrex.gob.cu/es/reitera-cuba-disposicion-continuar-trabajando-favor-de-mejores-relaciones-con-estados-unidos
Ídem (2018): “Declaraciones a la prensa de la Directora General para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro”, 9 de enero. Disponible en: http://www.minrex.gob.cu/es/cuba-es-un-pais-seguro-pacifico-y-saludable
(Tomado de La Jirirbilla)

Se han publicado 17 comentarios



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  • Jose R Oro dijo:

    Muy bien documentado articulo, que considero de obligatoria lectura para todos. Muchas felicidades para el autor Ernesto Limia Díaz

  • migdalia carbellosa ruiz dijo:

    cuba no necesita del imperialismo yankee para nada.hemos llegado hasta aqui con mucho sacrificio sorteando las agresiones economica y militares de un imperio que es enemigo de cuba aunque muchos se esfuercen en decir que no es asi.lo unico imprescindible es la unidad del pueblo revolucionario,la voluntad inquebrantable de nuestro partido para dirigir la lucha.de lo otro podriamos tranquilamente prescindir,de las embajadas,de las migajas del comercio,de los viajecitos en cruceros y de aereolineas y de todos los convenios.la revolucion cubana seguira creciendo sin que ellos esten presentes.

    • Jose R Oro dijo:

      Estimada migdalia carbellosa ruiz. Creo que usted esta muy, pero muy correcta en la frase que inicia su comentario “cuba (sic) no necesita del imperialismo yankee para nada” Pero si necesitamos de los EE.UU. y del pueblo estadounidense, que sería un grave error el equipararlos con el imperialismo, precisamente lo que los imperialistas mas desean. El imperialismo “yankee” será desmontado por el pueblo de los EE.UU. con el apoyo y solidaridad de los demás pueblos del mundo, incluyendo desde luego al pueblo cubano en ese grupo.
      Con respecto a “podríamos tranquilamente prescindir,de las embajadas,de las migajas del comercio,de los viajecitos en cruceros y de aereolineas y de todos los convenios”, respetuosamente discreto totalmente de su opinión, por muchas causas, solo quiero mencionar una de las cuales, que es que exactamente eso es lo que quiere la ultraderecha de Miami, y dedica inmenso esfuerzo y recursos para tratar de obtenerlo. Infructuosamente, como bien explica el embajador Gustavo Machin : http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/01/14/gustavo-machin-trump-no-puede-revertir-los-avances-porque-fue-producto-de-un-consenso-social/#.WmDaFrynHcs
      Sin intención alguna de ofender, quiero comentarle que cuando preconizamos inconscientemente (y debido al profundo agravio que nos provoca el imperialismo) de hecho lo mismo que desean los enemigos, nos ponemos sin darnos cuenta del lado de ellos y en contra de Cuba. Un fuerte abrazo cubano

      • Rafael Cantero P. dijo:

        100% coincido con el Sr. Oro, las condiciones actuales no son la de los años 80 del pasado siglo, cuando el Bloqueo nos afectaba, pero nos resbalaba, porque teníamos una retaguardia segura, tan es así que fue la época de Oro de, desde el punto de vista económico, de la Revolución, Fidel se dio cuenta de los errores y comenzamos a corregir los errores, íbamos bien, pero llegó Gorbachov y todo se chivó (la palabra correcta es otra jeje). Gracias a la presencia del Gigante, a la cultura política del pueblo, al recurso humano creado por la Revolución sobrevivimos esos años álgidos del Período especial (el cual, a mi modesto entender no ha concluido), pero debemos, ahora más que nunca, de derrotar el Bloqueo, no queda otra, claro, sin violar nuestra Soberanía ni los principios. Otra cosa, desde mi modesto punto de vista aquí en Cuba, no creo que el bitonguito anormal de Marcos Rubio sea elegido presidente, a no ser que se dedique a resolver las dificultades de sus electores, y no a perseguir a Cuba y a Venezuela; para quedar bien con la Mafia de Miami

  • raiko dijo:

    No se asusten si gana la reeleccion o si entra a la casa blanca el Marquitos rubio como presidente. El 2018 será complejo y mucho mas complejo seran los años q vienen detrás de el. Alguien lo duda? Yo por lo menos no tengo la menor duda.
    Saludos Cubadebate. Buen articulo de Ernesto Limia Diaz.

  • cam dijo:

    Muy buen articulo,felicidades, no les conviene romper relaciones porque no tiene como echarnos la culpa, lo que han hecho es desmantelarlo todo, ahora hay embajada pero no funciona, por tanto es solo virtual, cosa que personalmente considero que es un paso genial (macabro, pero genial) de interpretación de lo que debe ser una embajada y donde puede ubicar sus servicios.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, detallado inventario en el andar del Señor Trump, coincido con los análisis aportados por el autor en los diferentes puntos, aunque considero fueron pocos, me gustaría conocer más sus ideas fuera del inventario, y partiendo de él, donde este prestigioso y bien informado autor, nos comente de forma abarcadora nuestra posición en las posibles acciones y soluciones para superar esta nueva situación, que obliga a reorientar toda nuestra estrategia de desarrollo, concebida bajo el supuesto avance lento, pero constante, a partir del progreso en las relaciones económicas y financieras con nuestro vecino, situación que nos obliga a reorientar la brújula, poniendo así una diferencia con la mayoría de esto artículos referidos a Trump vs Cuba, que se concentran solo en describir el fenómeno y no proponer vías de soluciones, o alternativas para sortear este obstáculo, es momento de soluciones, y soluciones rápidas ante este nuevo capítulo de la política de los Estados unidos contra Cuba. Dejo claro que este magnífico articulo perseguía otro objetivo, el que cumplió brillantemente, pero lo que inspira mi comentario es motivar al autor al cual respeto mucho y leo habitualmente, a escribir su segunda parte de él, proponiendo y sugiriendo ideas para superar este nuevo entuerto, para salir adelante y no ceder en los principios.
    La política exterior cubana actual diseñada por Fidel, ha llegado al punto de máxima madurez, y sabiduría bajo el liderazgo de Raúl, este diferendo Cuba-Estados Unidos lo hemos enfrentado desde una posición de protagonistas, de triunfadores, con absoluto respecto y humildad, sin ceder en nuestro principios, ese éxito en nuestra política exterior, hace crecer nuestro simbolismo, el pueblo, el verdadero artífice de esta victoria, resiste y resistirá hasta encontrar nuestras propias vías y soluciones, eso es un hecho, una realidad. Pero el actual gobierno de los Estados Unidos no dejara de agredirnos como bien dice el autor, y el actual presidente lo más seguro es que repita otros cuatro años más, esa reforma tributaria le abre ese camino, al margen de lo que digan los medios de comunicación, en ese pais hay una guerra mediática en cuanto a la opinión sobre el presidente, pero lo real es que la clase media ve perspectivas en esa gestión, Ese complejo escenario, debe ser una motiva para que busquemos otras vías y estímulos para abrir el financiamiento, la inversión y el desarrollo sin los Estado Unidos, que en este 2018 sigamos con la madurez en cuanto a la política exterior con respecto a los Estado Unidos, pero dejemos eso aun lado, manteniendo el dialogo, pero busquemos otras vías y alternativas para no parar nuestro desarrollo, que en este 2018 no sigamos describiendo el problema, eso es conocido, se trata de enfocarnos más en las soluciones, necesitamos nuevas ideas, solo con inteligencia encontraremos aquello que es menos malo para la revolución y su futuro, que permita superar los daños de esta nueva agresión, y catapultar con firmeza el desarrollo nuestra maltrecha economía.

    • raiko dijo:

      Muy acertado su comentario, coincido 100 %. El problema está y es archiconocido. Lo q hacen falta es soluciones y no repetir la misma cantaleta de siempre. Lo q ya sabemos y por lógica puede suceder en los años venideros. Del imperialismo no debemos esperar nada bueno nunca. De lo contrario pasaremos otros 50 años escuchando lo mismo o tal vez peor. El tiempo apremia y usted lo sabe y lo sabemos mas los q ya tenemos 50 años de edad. Repito buen articulo d este autor.

    • Enano dijo:

      Acertadísimo comentario H&H en este tema la lucidez le desborda, según mi opinión claro, Ud. que es una persona preclara ha dado múltiples sugerencias a mi modo de ver muy plausibles, creo recordar que en artículos del doctor Montero se hacen verdaderas disertaciones de cómo enfrentar retos económicos bajo las nefastas condiciones del bloqueo estadounidense, el profesor Oro y muchos otros foristas también han enviado certeros aportes y lógicamente existe una escuela de económicos en Cuba muy buena que tiene innumerables escritos técnicos de como encaminar la economía en estas condiciones, solo veo un problema ¿Quién puede decir, hagámoslo de esta o de aquella otra manera?, pregunto para encaminarnos hacia allá , ¿No cree?

  • Katia Velazquez dijo:

    Hay que olvidarse de Trump por el momento . Los pueblos siempre estaran unidos independientemente de los politicos.

    Por lo que ahora creo que Cuba debe estar mas preocupada de acercarse mas a su emigracion que aun quiere mantener relaciones con su patria .

    Para eso , seria muy bueno :
    Abaratar el precio pasaporte cubano que aun está muy caro, las prórrogas son inexplicables y el tiempo de vida debe ser más largo.
    Entre otras medidas.

  • Paquita dijo:

    Excelente texto, lo que es una lástima gastar neuronas en un tipo que tiene por cabeza solo pelo dicen que implantado, suerte de mazorka de maiz.

  • Enrique.B dijo:

    Segun relevantes neurólogos, otorrinolaringólogos y científicos acústicos de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania alertan de que los “misteriosos síntomas” obedecen a un “trastorno psicogénico colectivo”, o sea, a un ataque de histeria grupal por estrés,eso es muy extraño ni que estuvieran en un país en guerra, entonces pienso ellos no tendrán semejante estrés colectivo por alguna razón en especifica como haber tenido planeado algún acto de agresión o a ver cometido algún acto de agresión muy grabe en Cuba y tener el temor de ser descubiertos les provoco todo eso.

  • Orland dijo:

    Mi opinion:

    Hay Trump para rato y tendremos que ajustarnos a la realidad

  • ManuelB dijo:

    ESTE PUEBLO ESTÀ LISTO PARA VER PASAR AL 11no PRESIDENTE QUE HA DECIDIDO ENFRENTAR A LA REVOLUCIÒN CUBANA. COMO SE HAN EMPEÑADO EN NO VISIBILIZARNOS Y BORRAR TODO EL EJEMPLO DEL PROYECTO SOCIAL CUBANO, LA RESPUESTA SERÀ MÀS SOCIALISMO PRÒSPERO Y SOSTENIBLE COMO NOS PIDIÒ RAÙL. EL COMBATE QUE LE TOCA ENFRENTAR A ESTA GENERACIÒN NO ES MENOS DURA QUE EL MONCADA,EL GRANMA,LA SIERRA , EL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÒN ,GIRÒN ,LA CRISIS DE OCTUBRE, LA BATALLA ECONÒMICA ANTE EL BLOQUEO,TODAS LAS MISIONES INTERNACIONALISTAS EN ESPECIAL ANGOLA,EL PAPEL DE LOS 5 HÈROES O LA LUCHA CONTRA EL ÈBOLA. LISTOS PARA EL COMBATE. ESTA BATALLA ES DE RESISTENCIA Y NO DE VELOCIDAD. DESPEDIREMOS A TRUMP CUANDO TERMINE SU PERÌODO PRESIDENCIAL; SI ES QUE LLEGA AL FINAL DEL MISMO. ES UN COMPROMISO MORAL CON NUESTROS MÀRTIRES Y HÈROES DE LA PATRIA., AQUELLOS QUE DIERON LO MÀS PRECIADO DEL SER HUMANO.SUS VIDAS PARA LOGRAR LA INDEPENDENCIA Y LA SOBERANÌA DE ESTA DIGNA ISLA. VENCEREMOS.

  • Susy Sosa dijo:

    Trump, no es más que un multimillonario que solo piensa en el dinero, por tanto siempre va a estar ligado a todos aquellos que le reporten benefico y por tanto olvidará el sentido común, lo cual ha demostraddo durante este tiempo que lleva adminsitrando. Respecto a Cuba, que vamos a esperar de un imperialista, por supuesto nada bueno, y sobre todo un imperialista que se une a la mafia anticubana que nos odia viseralmente. Pero, Cuba seguirá de pié, firme en sus principios.

  • micky dijo:

    COINCIDO. LA DERROTA DE TRUMP JUSTAMENTE VENDRA POR LO QUE SEAMOS CAPACES DE HACER LOS PUEBLOS DEL MUNDO, SIN HACER CASO DE LOS CAPITULOS DEL REALITY SHOW AL QUE ESTA ACOSTUMBRADO.

  • elpidio dijo:

    cuando venga otro presidente según se comporte seguimos hablando o no, lo que si creo es que no debe existir un deseo a ultranza de tratar de hablar con los Yanquis hijos de las mil p…. imperiales de mierda, aquí cual es el acercamiento pueblo a pueblo si es que las conversaciones son con representantes de ese gobierno que nos asfixia todos los días o diremos como buena fe ” te atrapare por el cuello …. ” mas nos exigen firmemente ,,,” Compañeros ya Obama hizo su payasada en un teatro aquí y que si pánfilo y no se que y nos tenia muertos con la soga al cuello y la OFAC detrás. dejémonos de verborrea que este es un pueblo políticamente preparado para este combate y es ANTIMPERIALISTA , nadie ha dicho que el pueblo norteamericano esto o lo otro la lucha siempre ha sido contra su régimen y las condiciones son las mismas del los 60, 80 , 90, 2000 y muy parecidas a las de la primera década de la seudorepublica. DEDIQUEMOS TIEMPO A NUESTRO PROBLEMAS DE LA ECONOMÍA Y PONGÁMONOS A TRABAJAR,

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Ernesto Limia Díaz

Ernesto Limia Díaz

Historiador y Licenciado en Derecho. Autor de los libros “Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural” y “Cuba Libre: la utopía secuestrada”.

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