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¿Cómo, por qué y para qué existe una Academia de Ciencias Cubana en el siglo XXI?

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academia-de-las-ciencias-de-cuba-logoSe cuenta que algunos ansiosos de conocimientos en la Roma de 1603 pensaron que asociándose, viéndose las caras, intercambiando saberes, iban a poder realizar mejor el sueño de cualquier ser humano: entender y transformar el entorno para su propio bienestar. Se iban también a proteger de un ambiente conservador con respecto a los nuevos saberes y al progreso, amparados por una institución reconocida. Con el proverbial romanticismo mediterráneo escogieron para ella el nombre del “lince”, que es un animal muy astuto, característico por una visión prodigiosa. Así nació una de las primeras academias de ciencias del mundo, la “Accademia Nazionale dei Lincei”. Los cubanos aún hoy nos solemos referir a cualquier persona inteligente, capaz de comprender o ver algo con facilidad, como que “es un lince”. Galileo encontró en esta academia el apoyo imprescindible para poder publicar sus trabajos y protegerse de los que no veían bien sus revolucionarios hallazgos, que por poco le cuestan la vida.

Otras tantas surgieron más tarde, en más de medio siglo. La “Deutscher Akademie der Naturforscher Leopoldina”, en la actual Alemania, “The Royal Society” en Londres, la “Académie des Sciences” en Paris. Todas alrededor de la mitad del siglo XVII. El propósito era, sin excepción, el de que las personas ávidas de saber y sabias se asociaran para intercambiar conocimientos, darlos a conocer, cooperar, promoverse y protegerse. Algunas veces eran los propios gobernantes los que las fundaban a pedido de los sabios, buscando que buenas inteligencias los ayudaran a trabajar mejor, aunque sabían bien que nunca les iban a ser incondicionales. Las personas que cultivan el saber suelen ser leales a sus propias convicciones, casi siempre muy pensadas y maduras. Por eso cuando un sabio honesto, que no necesita simular, abraza un ideal, esa causa merece mucha confianza. ¡Cuán orgullosos estamos de que la inmensa mayoría de nuestros científicos de hoy son revolucionarios de corazón! Los políticos visionarios han sabido siempre que uno de los mejores aliados del bienestar y la riqueza es el saber. Fidel no dudó en plantear para Cuba una sociedad de “hombres de ciencia” para el futuro que nos soñó en 1960.

La vida nos muestra esa realidad hoy en la distribución de la riqueza de este mundo. Los que lo hicieron bien entonces pusieron a sus países en condiciones de recuperarse con eficiencia de cualquier guerra, cataclismo o crisis. Hoy también logran repartir parte de las riquezas que se crean entre todos y no solo para los poseedores, aunque más mal que bien. Así aplacan las necesidades de las mayorías y logran una relativa paz social en esos países, llamados “desarrollados”.

En las condiciones de una crisis económica brutal, en 1996, Fidel también creó la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) en su forma actual, que es continuadora de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Esta se había inaugurado el 19 de mayo de 1861 en la capilla de la entonces Real y Literaria Universidad de La Habana. El presidente fundador fue su principal impulsor desde años antes, el Dr. Nicolás Gutiérrez, prestigioso cirujano, con varias obras publicadas y que fue también rector de la Universidad de La Habana por un par de años.

Nuestra actual Academia es una institución oficial del estado cubano, de carácter nacional, independiente y consultiva en materia de ciencia. Tiene como misión social contribuir al desarrollo de la ciencia y al progreso socio económico del país, promover la divulgación de los avances científicos nacionales y universales; prestigiar la investigación científica de excelencia; elevar la ética profesional y la valoración social de la ciencia; así como estrechar los vínculos de los científicos y sus organizaciones entre sí, con la sociedad y con el resto del mundo.

Los estatutos establecen que los académicos que se eligen para pertenecer a ella deben mantenerse vinculados a la actividad científico-técnica y haber obtenido en ella resultados relevantes. Tal y como corresponde a un país de altos niveles de cultura, fruto de la consecuente política de la Revolución a lo largo de décadas, la gran mayoría de nuestros académicos son hoy al menos doctores en ciencias en una especialidad. La realización de las misiones que la ACC tiene asignadas y tendrá en el futuro solo se pueden realizar desde el saber hacer y el alto reconocimiento científico de sus actores y conductores.

En cumplimiento de la misión que le da razón de ser, nuestra ACC emprendió en 2012 y culminó en 2013 un informe acerca del estado de la ciencia en Cuba (http://karin.fq.uh.cu/acc/Estado_de_la_ciencia_en_Cuba-2012/) que ha sido planteado y discutido con las más altas esferas del gobierno. Se trata de un diagnóstico y proposiciones acerca de la situación y perspectivas de nuestra ciencia que resulta clave para la comprensión del momento actual. Muchos de sus planteamientos están presentes en los más recientes documentos aprobados para la política futura de la Revolución, como es el caso de los lineamientos del PCC y la conceptualización del socialismo cubano de cara al futuro.

En estos momentos la ACC está en proceso de elecciones y renovación. La composición que logremos puede ser muy importante para nuestra Patria. La nuestra es una de las pocas de este mundo donde la posición de académico no es vitalicia por definición y que tiene una variante de participación que se denomina como la de “jóvenes asociados”. Gracias a ello, se logra un dinamismo y vinculación con la situación actual de la ciencia muy notables.

Las tareas de la ACC en un futuro como el previsible en estos momentos para nuestro país son capitales para lograr un verdadero socialismo que sea próspero y sostenible. Se trata de un foro donde los decisores y dirigentes políticos pueden asesorarse, oír opiniones, críticas honestas, proposiciones, iniciativas creadoras, todas por parte de personas electas desde la base y confirmadas por los propios académicos como de los más calificados en sus respectivas ramas, independientemente del organismo o institución donde trabajan. ¿Cómo pensar que se puedan crear riquezas en el mundo de hoy y que un socialismo tenga éxito extrañando los saberes y sin contar con los criterios de los que son reconocidos como sabedores?

Se han publicado 10 comentarios



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  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Considero muy oportuno este artículo del Dr. Montero. La Academia de Ciencias de Cuba ha de jugar un papel más activo y efectivo en la actual coyuntura de nuestra Revolución. Son muchos los temas que deben ser sometidos al debate enriquecedor para convertirla en palanca movilizadora de nuestra sociedad socialista. Hoy más que nunca debemos potenciar a la ciencia como parte de las fuerzas productivas, que impacten en las relaciones de producción de manera que estas se modifiquen para el bien de todos. A mi juicio son las ciencias sociales las que más deben revitalizarse. Ya hace más de 2 años Raúl convocó los científicos sociales a participar activamente en el diseño y construcción del socialismo cubano que debemos y podemos proponernos.
    Los actuales documentos que lamentablemente se amontonan en muchos estanquillos de correos, son un buen punto de partida para seguir pensando y haciendo.
    Finalmente espero que en las elecciones se conjugue de manera adecuada la participación etaria, sectorial y territorial; siempre con el mérito y el compromiso revolucionario como base.

  • Jose R Oro dijo:

    El Dr. Luis, A. Montero Cabrera es un lince. Las preguntas al final de este excelente artículo, las respuestas son simples, sin Ciencia no se puede tener el desarrollo necesario para un socialismo prospero y sostenible. Tan simple como eso.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    La academia de ciencias en Cuba, un pais que construye el socialismo, debe partir de una concepción diferente a la del resto de los países capitalistas, en nuestros inicios copiamos del campo socialista, que a su vez copio los diseños y sistemas organizativos que predominan en el mundo capitalistas, había que `preguntarse si los más modernos en industrializados usan ese tipo de institución, o si los intereses de ella se vinculan realmente al desarrollo del pais. Esas instituciones están encerradas en a sí mismas, tratando a todo pulmón de aferrase a sus roles tradicionales, por lo que son vistas como instituciones elitistas, constructoras de ego que lo aleja totalmente de la dinámica del desarrollo social, ignoradas por los gobiernos. La ciencia cubana en lo que respecta a lo organizativo y estructural de su sistema, si quiere construir una un hombre de ciencia diferente, debe mirar lo que se ha hecho y se viene haciendo dentro del sistema de la cultura cubana en estos años de revolución, el sistema que hoy posee y perfecciona la cultura cubana, sin ser perfecto, es lo más revolucionario y moderno para encausar y gestionar el talento y la creación que existe en nuestro pais, es una garantía para nuestro socialismo. Los hombres de ciencia al igual que los intelectuales y artistas son lo más avanzado del pensamiento de cualquier sociedad, merecen un tratamiento, no elitista, pero si diferente, eso es una responsabilidad nuestra en nuestro socialismo.
    Soy del criterio que en el socialismo con un ministerio de ciencia y tecnología con funciones estatales bien definidas, no es necesario tener otra institución de forma paralela dentro del sistema del Estado vinculada a la ciencia, veo a la academia de ciencias en socialismo como una institución no gubernamental que aglutina al universo de hombres de ciencia introduciendo un papel de locomotora en el accionar científico del pais, a partir de servir de tribuna y representación de uno de los recursos humanos más valorados en una sociedad, haciendo y empujando la ciencia desde otro ángulo, como sucede haciendo símil con la cultura, con la UPEC, la UNEA, y otros, entre ellos el trabajo con los jóvenes. En la construcción del socialismo no podemos ser románticos, con un sentido práctico hay que organizar y jerarquizar el universo de talentos de la ciencia posee, y exige de forma paralela una tribuna al igual que en la cultura para potenciar y encausar esas inquietudes y aspiraciones siempre crecientes de forma paralela al sistema estatal, donde el gobierno se retroalimenta y perfecciona sus políticas. La academia de ciencia debe estar comprometida con la realidad del desarrollo económico-social si quiere influir en las políticas de desarrollo y ser tenida en cuenta.

    • La Fusta dijo:

      No H$H, la existencia de una ACC de muy alto nivel, prestigiosa, autónoma, objetiva y representativa de toda la actividad científica no es solamente necesaria, sino IMPRESCINDIBLE. Confiar la elaboración de los objetivos a largo plazo de la Ciencia a un puñado de asesores de un organismo, conlleva muchos riesgos que se pueden evitar haciendo uso de la ACC como un órgano consultivo obligatorio.

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Gracias estimada Fusta por atender el comentario, en este caso la invito a mirar este complejo entramado desde otro ángulo, diferente a como hasta hoy se viene haciendo, solo defiendo conceptos, el socialismo es participativo, o no es socialismo y se derrumba, el socialismo sin la ciencia como protagonista, no puede existir, sobre esas ideas apoyo esta tesis, por lo tanto para mirar lo estructural y organizativo de la ciencia en el socialismo, hay que partir primero de un verdadero concepto participativo, lo que copiemos del capitalismo en lo estructural por esencia no es participativo. Las academias de ciencia en el mundo capitalistas no les interesan a los gobiernos, ellas no resuelven nada, los sistemas empresariales en los países capitalistas están innovando mirando el 2030 y 2050, las Academias de Ciencias están detenidas en el tiempo.
        Concentro mi argumento sobre una sola idea.
        No aporto nada nuevo, pero el inventario de problemas que tenemos en nuestro pais en tantas áreas de desarrollo, con urgencias por resolver para el pueblo, hacen cada vez más complicado el proceso de dirección, y construcción del socialismo, hoy más que nunca la prioridad debe ser dotar al sistema de dirección del pais de las herramientas institucionales para facilitar el proceso de dirección, hasta aquí hemos llegado gracias al liderazgo de Fidel y Raúl, pero en lo adelante lo debemos hacer solos, ahí es donde esas herramientas institucionales, que hoy no están completadas en el sistema de la ciencia, con urgencia hay que organizarlas.
        Los intelectuales, los profesionales, llámense artistas, científicos, periodistas, cineastas, músicos, investigadores, doctores, todos son intelectuales, todos requieren una atención diferenciada, no elitista, pero si diferenciada, que aproveche y catapulte esa potencialidad en beneficio de la sociedad, no solo en lo creativo de su especialidad, sino el universo del saber. El sistema de la cultura lo potencia hoy al máximo en nuestro pais, se perfecciono, mutó, es lo más revolucionario en ese sentido, en cambio, el sistema de la ciencia se quedó detenido en el tiempo, con el mismo diseño y concepción cuando existía el Campo Socialista. Haciendo un símil entre ambos sistemas, la cultura y la ciencia, la cultura es un magnífico ejemplo de cómo debe funcionar ese sistema de herramientas para apoyar la dirección en el socialismo, y a la vez desarrollarse así mismo, siendo protagonista. Desde los inicios de la revolución por orientación de Fidel bajo la dirección de Nicolás Guillen se creó la UNEAC, como una organización no gubernamental, y desde entonces Fidel, y ahora la actual dirección de pais no dejan de reunirse constantemente con esos creadores organizados, en una constante discusión de cómo hacer e instrumentar las políticas sobre la cultura y mucho más, es una muestra de dirección participativa en el socialismo, la dirección del pais se apoya más en la UNEAC y la UPEC cuando se trata de buscar nuevas políticas, o soluciones a problemas estratégicos en ese campo, que reuniéndose con los integrantes de un Ministerio, u otros directivos, esas organizaciones bien pensadas ha logrado reunir y aglutinar lo más revolucionario y destacado de nuestra intelectualidad, ellos desde un ángulo diferente y en ocasiones como contrapartida junto al Ministerio de Cultura construyen nuestra poderosa cultura, sus políticas, no es nada perfecto pero es una fortaleza que eso funcione así, como un sistema, las equivocaciones pueden ser mínimas. Días Canel se reunió recientemente con integrantes de la UPEC en la búsqueda de conformar una estrategia para los nuevos tiempos tecnológicos, la dirección del pais en consulta constante con los intelectuales organizados en una organización no gubernamental, debatiendo temas estratégicos, esa reunión no fue con los directivo o Ministros fue con los intelectuales mirando el tema desde otro ángulo, actuando como otra herramienta de dirección, el sistema de la cultura cubana es actualmente un sistema poderoso, no es perfecto pero es la muestra de cómo debe funcionar el sistema de dirección participativo en el socialismo, asociando los intelectuales en organizaciones no gubernamentales fortaleciendo más así, nuestro socialismo .
        Los científicos en Cuba no están organizados como los de la cultura, aunque todos son intelectuales, si no rompemos paredes mentales, es imposible usar el potencial científico como una herramienta de consulta sistemática y revolucionaria, como se hace con la UPEC, los científicos se reúnen para discutir temas sobre las cosas, no tienen un mecanismo organizacional para influir en las políticas del pais, fuera de las cosas que estudian, no tiene una tribuna sistemática para apoyar la dirección del pais en el proceso de dirección, como lo tienen los de la cultura, las motivaciones y los avances en los artistas es muy diferente a los de los científicos, solo cambiando conceptos organizativos y estructurales oxigenamos la ciencia en Cuba.
        Cuando se reúnen los miembros de UNEAC eso es un hecho de connotación nacional e internacional, su congreso, o un simple consejo de dirección a donde asiste la direcciona del pais, en ese estilo sistemático de consulta con los intelectuales esta lo nuevo en la dirección, es un ejemplo de como una organización no gubernamental tiene un fuerte impacto en el proceso de dirección de un pais que construye el socialismo, este es un verdadero proceso de dirección participativa, ahí los dueños, el pueblo, se ven representados por lo más destacado de los artistas discutiendo y accionando sobre las políticas del pais, la ciencia no cuenta con esa palanca.
        Esa integración al proceso de dirección requiere profundos cambios en el sistema de la ciencia, la ciencia necesita conceptualizarse, es un sistema rígido, no existe diferencia entre un científico y un creador artístico, ambos son creadores, pero ambos están organizados de forma diferente. El sistema de la ciencia en Cuba es la ciencia de las cosas, el científico solo se reúnen por las cosas que estudia, lo cual no deja de ser importante, pero lo limita, lo enmarca y subutiliza su capacidad creativa, el científico es relevante por las cosas que estudia, de ahí en fuera el científico, no tiene otra tribuna, que, un sistema organizacional fuera de esas cosas que estudia, podría motivarlo a aportar más, y donde el encuentre mayores y nuevas motivaciones apoyando el desarrollo del pais, como sucede con las artistas. Esa actual concepción aísla y hace menos incluyente a ese activo de la sociedad.
        Una Academia de Ciencias no gubernamental, que aglutine a todos los científicos cubanos, estén o no en Cuba, que gestione su financiamientos en coordinación con otras organizaciones no gubernamentales de otros países, que esa posibilidad abra nuevas puertas y nuevos vínculos en el campo de la ciencia buscando nuevos mercados a partir de su figura legal colaborando con agilidad con otras alternativas en el de desarrollo del pais. Una organización que tenga su congreso cada cierto tiempo donde elija su presidente, que dentro del socialismo rompa las barreas y divisiones imaginarias entre instituciones, empresas y ministerios, porque ella asocia a todos por encima de esas estructuras, potenciando la unidad de ese capital, que tenga bajo su guía a las BTJ, ANIR y oros movimientos dirigidos donde se potencie cada vez más a los jóvenes.
        Los órganos consultivos según sus especialidades deben ser las Universidades, en el socialismo no estamos obligados a homologar lo que existe en el capitalismo, debemos estar integrados a la comunidad internacional, pero como alguien dijo, con nuestro propio vino.

  • jose carlos dijo:

    saludos, buen articulo, pero la academia deberia revisar el tema de ciencia e innovacion aplicables a las empresas, pues eso esta enredado como usted no se imagina y si estamos en una siglo de innovacion entonces debemos adaptar la legislacion a nuestro tiempo.

  • Alejo dijo:

    Oportuno artículo del Dr. Montero. Conuerdo con el profesor Néstor del Prado sobre incrementar el papel que le corresponde como organo consultivo. El comentario de José Carlos muy acertado, a la Empresa Estatal Socialista Cubana le es cada vez más díficil, por el entorno jurídico extistente participar en el necesario proceso innovador que requiere el país.

  • sachiel dijo:

    http://www.academiaciencias.cu/ Academia de Ciencias de Cuba. Institución oficial del Estado cubano, de carácter nacional, independiente y consultivo en materia de Ciencia, adscripta al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Cuenta con un Secretariado profesional que auxilia a los Órganos de Gobierno de la institución en el desempeño de sus labores. En abril de 1996, por el Decreto-Ley 163, integrada por científicos de relevantes méritos, representantes a título personal, con carácter honorario y en condición de académicos de la comunidad científica nacional, se establece en su carácter actual con los objetivos principales de contribuir al desarrollo de la ciencia cubana y a la divulgación de los avances científicos nacionales y universales, prestigiar la investigación científica de excelencia en el país, elevar la ética profesional y la valoración social de la ciencia, así como estrechar los vínculos de los científicos y sus organizaciones entre sí, con la sociedad y con el resto del mundo.

    Para el cumplimiento de los objetivos que le vienen encomendados la Academia de Ciencia de Cuba tiene las atribuciones y funciones siguientes:

    Contribuir a la elevación del papel de la ciencia en la cultura nacional y a la difusión del método científico en la sociedad.
    Promover la actividad científico-técnica realizada por la comunidad científica cuyas ideas puedan enriquecer la crítica especializa y brindar perspectivas alternativas a la problemática científico-técnica nacional.
    Promover el reconocimiento a científicos y colectivos destacados, así como divulgar y estimular la observancia de los principios de la ética profesional de los científicos.
    Contribuir a la elevación del nivel científico-técnico del potencial humano del país, especialmente de las jóvenes generaciones.
    Coadyuvar a la conservación de la historia, las tradiciones]] y el patrimonio científico del país, emitiendo dictámenes y ejecutando acciones que contribuyan a su preservación, así como a divulgar el ejemplo de los científicos cubanos.
    Desarrollar diversas formas de difusión de los avances de la ciencia nacional e internacional y promover que se introduzcan en la educación general y popular, a través de la coordinación con diferentes órganos, organismos y organizaciones y mediante el perfeccionamiento de los planes y programas del sistema nacional de educación.
    Promover actividades que estimulen las relaciones interdisciplinarias y el impulso al potencial de los territorios de menor desarrollo, con la participación de las sociedades científicas.
    Promover y fortalecer los vínculos interacadémicos con organizaciones internacionales y organizaciones homólogas de otros países.
    Promover sesiones científicas de intercambio entre profesionales de especialidades afines, así como analizar y evaluar la marcha de la Política científica, emitiendo las recomendaciones pertinentes.
    Analizar y evaluar las revistas científicas de publicación nacional emitiendo las recomendaciones pertinentes.
    Actuar como órgano de consulta multirramal para cualquier tema científico-técnico pertinente, emitiendo las recomendaciones que procedan.
    Crear grupos de expertos para evaluar proyectos o temas científicos por solicitud de organismos, entidades o instituciones.
    Organizar debates en el seno de la comunidad científica para discutir temas de actualidad, así como para difundir las corrientes del pensamiento científico contemporáneo en las principales disciplinas del conocimiento.
    Organizar eventos en coordinación con las diferentes sociedades científicas y promover la participación de los científicos cubanos en concursos y premios internacionales.

  • Elio Antonio dijo:

    Hola:-)

    Sugiero sumar a las actividades de la ACC y por extensión, a todos los que realizan labor científica en Cuba, escribir para todos y con sencillez sobre lo que hacen para el desarrollo del país; que fomenten una cultura científica. Los cubanos, aparte de ser buenos casineros y demás virtudes que poseemos, debemos tener un pensamiento científico sobre todo lo que hacemos. El socialismo lo requerirá.

    Esto que hacen los profesores Montero y Néstor en Cubadebate, deben hacerlos muchos más en todo el país, en Venceremos, Vanguardia, 5 de Septiembre, etc., en toda la web nacional.

    Saludos;-)

  • tite pinar dijo:

    Lo importante es que se domine por parte de los decisores,como dice el escribidor, que se tengan en cuenta los criterios de los que son reconocidos como sabedores

Se han publicado 10 comentarios



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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana y es expresidente la Sociedad Cubana de Química (2012 – 2016).

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