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Cultura con pelota y mentores

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Carlos Benítez (CUB), durante el juego entre los Alazanes de Granma y los Águilas de Mexicali, correspondiente al último juego de la fase de grupos de la LIX Serie del Caribe de Béisbol, en el estadio de los Tomateros de Culiacán, México, el 5 de febrero de 2017. ACN FOTO/Ricardo LÓPEZ HEVIA/ogm

En Cuba decimos “pelota” más que “béisbol”. En la imagen, Carlos Benítez en la Serie del Caribe. Foto: Ricardo López Hevia/ Granma/ Cubadebate.

Sin descontar que también ocurra en otros países, especialmente del Caribe, en Cuba se disfruta llamando pelota, sin más, a uno solo de los deportes que utilizan ese implemento, y se siente más natural ese modo de nombrarlo que las derivaciones —béisbol o beisbol— del bautizo que le vino de su desarrollo en territorio de habla inglesa, los Estados Unidos. El sabor y la intensidad del uso de pelota como nombre familiar de ese juego expresa el serio ardor con que la nación cubana lo ha hecho suyo de un modo que marca su cultura, su vida.

A estas alturas del campeonato —otra expresión asociable con la omnipresencia del deporte mencionado—, nadie se sobresaltará al oír que con él sucede Cuba lo que en tantos sitios, incluido este país, con el sexo: de tanto hacerse sentir, y hacer que se sienta, acapara para sí, además de placeres, recursos de la lengua: dígase del lenguaje, para fijar sin confusiones lo que aquí se quiere expresar. Si no se indica lo contrario, acto, adulterio, violación, regla, penetración y quién sabe cuántas palabras más, y metáforas, remiten por directo a la esfera sexual. Para volver al nombre popular del deporte aludido, pasa también con su plural: las pelotas, y con frases como estar en pelotas.

Vista históricamente, la introducción de ese juego en Cuba suscitó otro hecho: el país se libró de la lidia de toros, representativa de la que fue su metrópoli colonial, España. A juicio del articulista —quien espera que al menos se le respete el derecho a expresarlo, aunque contraríe, dicho sea con el camaján y apreciable narrador Carlos Loveira, a generales y doctores—, sería deseable que algún (buen) deporte, nacido en el archipiélago cubano o fuera de él, contribuyese a otro logro sanísimo: erradicar la lidia de gallos y poner freno a la naciente afición por la de perros, expresiones ambas del abuso de animales, incompatible con la mejor actitud ante la naturaleza, que abarca bienes como flora y fauna.

Cuando la pelota —sería ingenuo suponer que prosperó como continuidad del juego de batos de los indocubanos— llegó desde los Estados Unidos a Cuba, ya en aquella nación se formaba la potencia imperialista que planeaba apoderarse de la mayor de las Antillas. Pero en esta el pueblo abrazó la pelota con pasión e inventiva tales que, aunque vino acompañada —como otros deportes— de su jerga de origen, acuñó conversiones como home en jon, home run en jonrón, hit en jit, short stop en sior y campo corto, fields en files y jardines, y umpire en ampaya, además de traducciones como receptor, de catcher, y lanzador, de pitcher, junto a otras equivalencias, tal la sinécdoque goma por home.

El imperio se salió transitoriamente con las suyas y en 1898 se adueñó de Cuba por varias décadas, a pesar del afán liberador protagonizado por los mejores patriotas de esta tierra. Pero, fuera del deporte, el habla nacional convirtió cut ut, variante de interruptor, en catao, y españolizó, como nombres genéricos de refrigerador y de avena, la marcas comerciales Frigidaire y Quaker, mientras que —se diría que para mantener la noción de juego— plywood, que equivale a madera prensada y se pronuncia pláibud— incluso entre personas instruidas y conocedoras del inglés terminó en play wood, con su pronunciación pléibud.

Hoy, en medio de una revolución antimperialista, abundan quienes se enredan en la telaraña llamada globalización, supuestamente mundial pero anclada en el predominio del inglés, y se despepitan impostando voces de ese idioma. En narraciones deportivas no falta el dislate de corring —mal calco de running— en lugar de corrido, y en aeropuertos y billetes de reservación de pasajes del país la capital de este no se llama La Habana, sino Havana. Pero eso, que el autor ha tratado en otros textos, no es tema central del presente artículo.

Volvamos a los deportes. En la carrera de relevo y de ciclos que se vincula, bien o mal, con el devenir histórico, hoy en la afición nacional prospera el balompié, más que con ese nombre, con españolizaciones —fútbol o futbol— del que tiene en inglés: foot ball, y no parece venir de nuestra América, donde también lo hay muy bueno, sino de Europa, de España en particular. Bienvenida la diversificación que le propicie a Cuba crecer en más deportes, pero ese parece llegarle, sobre todo, con la fama de los bien pagados clubes Real Madrid y Barcelona. En España misma otros clubes viven en la inopia y no sirven para ilusionar, anestesiándolos, a jóvenes que ni logran trabajo. Para estos —como antes en los Estados Unidos la del Buick que usted también puede tener— se fabrica la imagen por la cual hace casi una década el articulista escribió “Héroes del fútbol”, publicado en Cubarte.

Tal vez ante exaltaciones generadas por aquellos dos equipos se deba tener en cuenta la sugerencia —risueña pero no desprevenida— hecha por alguien que apuntó que para el joven José Martí el dilema vital de Cuba fue “¡O Yara o Madrid!”, no “¡O Barça o Madrid!”. La realidad cambia, y a veces se cambia lo que no debería ser cambiado. Cosas variopintas pudieran montarse sobre las transformaciones iniciadas en el deporte cubano, en la sociedad cubana, por motivos que bastante más que a cuestiones técnicas responden a retos económicos y de pensamiento vividos en el barrio y en el mundo.

Véase apenas un (mal) ejemplo: en un programa televisual cubano —no de televisoras regidas por el capitalismo— un presentador derrochó impresentable entusiasmo sobre uno de esos tipos de competencias en que vale todo: aun darle patadas en el rostro al adversario y saltarle brutalmente sobre el pecho cuando un golpe lo ha derribado ya sobre la lona. Sí, aunque nunca apareciera la página donde presuntamente lo escribió —¿lo habrá dicho en alguna conversación?—, una vez y otra se valida lo atribuido a un gran héroe antillano que luchó por Cuba y le conoció hasta la médula: lo de no llegar o pasarse.

Desde sus orígenes —aunque el pugilismo y otras formas de lucha cuerpo a cuerpo llegaron a extremos aberrantes como el circo romano— el deporte se vinculó a la máxima de mente sana en cuerpo sano. Tal aspiración debe seguir iluminando la práctica deportiva en el mundo, y de modo especial en un país cuyos más relevantes y dignos despegues en dicho terreno se han debido, sobre todo, al carácter masivo de esa práctica: en él se halla la mejor base para lograr en competencias internacionales triunfos verdaderamente orgánicos.

La mente sana es inseparable de la buena educación, con la que no son incompatibles las expresiones correctas de júbilo suscitado por victorias deportivas que se alcanzan gracias a ingentes esfuerzos. Pero ¿por qué —para seguir dentro de la pelota, aunque la realidad aludida concierne también a otros deportes— propinar un ponche o conectar un jonrón debe celebrarse con gestos y palabras procaces? ¿Por qué la inconformidad con la decisión de un árbitro se ha de expresar de manera agresiva o irrespetuosa tanto por parte de jugadores como de directores de equipo? El público que en estadios o por televisión ve un juego, merece lo mejor, también en cuanto a conducta.

La pasión puede ser digna, pero no más que la buena compostura. El deporte, en que tanto se invierte, ni de modo involuntario debe ser cómplice de la grosería que infecta al país. Un deportista puede ser un ídolo para toda la población, no solo para la infancia y la juventud, aunque en estas urja especialmente revertir y conjurar manifestaciones de violencia y chabacanería, y demás formas de conducta reprobable. Tal responsabilidad convoca a todo el personal que participa en juegos y competencias. Los árbitros en particular deben procurarse y tener una creciente superación técnica, no solo para la buena marcha de lo deportivo, sino para que su ejemplo contribuya a que la libra y el kilogramo se acerquen por lo menos a las dieciséis onzas y a los mil gramos que deben tener respectivamente.

Quien arbitra no es un arcángel, sino un ser humano, y se equivocará; pero, al margen de las intenciones reales, en la suspicacia colectiva la reiteración de errores puede acabar asociándose, de manera más o menos consciente, con el desastre que hace años representan las balanzas desajustadas en su funcionamiento y dolosamente manipuladas por dependientes inescrupulosos. Tan grave realidad es inseparable de la indisciplina social que ya es un hábito criticar pero no parece enfrentarse con eficacia, entre otras cosas porque se va viendo como si fuera normal: un hábito más. Frente a ello tienen una misión que cumplir, desde el deporte, quienes dirigen, y eso, en la pelota, concierne visiblemente a los mentores de equipos, nombrados a menudo con la voz inglesa managers.

Por estos días la admiración ha crecido —en todo el país, no solo en Granma, provincia del equipo que él dirige y de ella toma nombre— en torno a un mentor de extensa trayectoria: Carlos Martí. Un consenso generalizado y natural le reconoce virtudes que, como la decencia, la mesura, el respeto a sus peloteros, a los árbitros y al público hacen de él un educador. Básicamente eso debe ser en Cuba un buen director de equipo, y tal vez sobre todo cuando los deportistas del país estarán cada vez más vinculados con otras sociedades. El director de Granma no será el único en dar un buen ejemplo, pero de él se trata ahora.

Cuando este artículo se escribe, ese equipo, que ganó el reciente campeonato nacional, ha tenido tres victorias y solo un revés en la Serie del Caribe, un desempeño que reverdece lauros del deporte nacional. Pero el autor, que no desea figurar entre quienes rinden culto al exitismo lúcidamente rechazado por Darcy Ribeiro, se adelanta a los resultados finales de la competencia, para que la valoración sustentada en el texto no se empañe por posibles reveses —propios del deporte— ni dependa de la deseada y ojalá conseguida victoria final.

Los resultados de un equipo responden, en gran medida, a la calidad, la disciplina y el tesón de sus jugadores. Pero nadie pondrá en duda la importancia del cuerpo de dirección. Y Carlos Martí se ha ganado una reputación que no es fruto de una campaña aislada. Vale recordar su papel de hace años en un triunfo de Orientales, y su larga labor con el propio Granma. También cuenta su quehacer con el equipo juvenil nacional, de donde viene su ascendiente sobre un receptor como Frank Camilo Morejón, representativo de Industriales y que por el uniforme granmense ha hecho y hace como si fuera un bien nacido de ese territorio, donde lo han acogido cordialmente como a uno más (no menos) de ellos, al igual que a los otros jugadores con que ese colectivo se ha reforzado.

El respeto con que hablan de Carlos Martí “sus” jugadores (las comillas apuntan a que los peloteros no son una pertenencia esclava de quienes los dirigen), se corresponde con el modo como él los trata. Quizás no haya podido, o no se le ha propiciado hacerlo, buscar para “sus” muchachos —hombres, seres humanos— la solución de algunos de sus problemas materiales básicos, lo que debe constituir un mecanismo social irreductible a grupos descollantes. Pero se aprecia que no los humilla, no pasa de la plausible exigencia de rigor a crearles tensiones desmedidas que pudieran hacerlos perder juegos cruciales.

A quien no sea capaz de dirigir así a deportistas —para no hablar de otros colectivos, aunque el asunto ni empieza ni acaba en aquellos— no se le debería conceder tal autoridad, pues con ella puede generar más deformaciones que rectitudes. Tal vez hasta en la manera de escoger refuerzos para el equipo que encabeza se aprecien rasgos aleccionadores en el mentor de Granma, y no sería injusto ni impertinente apuntar que su andadura deportiva es asimismo —aunque el hecho sea aleatorio y el útil fechismo no se deba tomar como algo fundamental— un buen tributo, en su sexagésimo aniversario, al recorrido hacia la historia de la embarcación que dio origen al bautizo de la provincia que ese equipo representa.

Mucho más importante que alcanzar victorias concretas en competencias deportivas —por muy valiosas y estimulantes que ellas resulten— es y será formar ciudadanos correctos, honrados, decentes, de buena conducta. Es a eso a lo que todo apunta que desea contribuir Carlos Martí, quien lo hace discretamente, sin aspavientos, sin necesidad de robar cámara, ni de ostentar prerrogativas. Nadie dude que, para ostentaciones, puede haber máscaras diversas, aunque a la postre sea fácil descubrirlas, y en ninguna esfera se deberían consentir hasta que los malos resultados estallen y se tornen visiblemente intolerables.

No es la primera vez que el autor escribe sobre pelota, ni este es su primer elogio a un mentor victorioso. Haberlo hecho antes le ha causado regocijos, y también alguna decepción: hay quienes son capaces de enlodar su currículo deportivo, incluido su desempeño de managers, traicionando nombre y aureola maceicos. Pero el articulista intuye que el guía de Granma se mantendrá fiel incluso al apellido que lleva, aunque probablemente nada lo una en consanguinidad física, sí en la ética, al héroe que signó ese vocablo con el decoro, con la dignidad, con la estrella que ilumina y mata, y quema antes que incurrir en deslealtades a la patria y a la honra. ¿No son una las dos?

Se han publicado 35 comentarios



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  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    El béisbol no los impusieron los Estados Unidos, el deporte nacional en Cuba hasta ese momento era el futbol traído por los españoles a todas sus colonias. Nosotros los cubanos aceptamos esa imposición, conociendo que el béisbol no se ajusta en nada a nuestra idiosincrasia, un deporte donde solo participan activamente dos jugadores, el bateador y el lanzador, eso no tiene que ver con nuestras características, el futbol se ajusta perfectamente a ese perfil caribeño y latino, como sucede en el resto de América. Los hábitos nos superaron, y hoy es el deporte Nacional, habría que ver si el futbol con una práctica masiva y bien dirigida en algún momento nos devuelve el deporte nacional explosivo y dinámico a tono como somos los cubanos.

    • miguel angel gòmez castro dijo:

      HECTOR Y HERMANO.
      USTEDES SIN DUDA SON ADMIRADORES DEL FÚTBOL,YO TAMBIÉN E INCLUSO LO JUGUÈ.PERO POR FAVOR ANTES DE CONVERTIRNOS EN COLONIA DE LOS ESTADOS UNIDOS,YA EN CUBA SE JUGABA A LA PELOTA AUNQUE NO DE LA MANERA ORGANIZADA QUE POSTERIORMENTE SE HIZO.A TODOS NOS GUSTARÍA QUE NUESTRO FÚTBOL ESTUVIESE A UN NIVEL ALTO.A LOS CUBANOS NO SE NOS IMPUSO EL BÉISBOL,ES UNA PALABRA QUE NO ES LA QUE CABE.RESPETO LOS CRITERIOS AJENOS,PERO POR FAVOR REMÍTANSE A LA HISTORIA DEL BÉISBOL EN CUBA..AH SOY ADMIRADOR DEL BARCELONA Y CONSIDERO QUE MESSI Y CRISTIANO SON DOS GRANDES ESTRELLA QUE NO SUPERA LA LUZ DE UNO AL OTRO.SALUDOS PARA USTEDES

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        La masividad del deporte depende de muchos factores, en nuestro caso fue consecuencia del desarrollo económico, los Españoles con los primeros ingenios azucareros nos legaron el futbol como deporte de los bateyes, famosos los equipos de Manatí, Minas y muchos otros…….al llegar los Americanos con los grandes Centrales azucareros y nuevas tecnologías, nos aportaron un paquete completo; nueva cultura y nuevo deporte para esos bateyes, que convertidos en centros de prosperidad económica y social atomizo esa nueva cultura y ese nuevo deporte. La mayoría de los países de latino América y el caribe el deporte nacional, el masivo es el futbol, Cuba es una de las pocas excepciones.

    • I'm the eggman dijo:

      Hector y el Hermano, de que hablas?, a quien te refieres cundo dices a toda america?, donde tu vives?. Que yo sepa Dominicana, Puerto Rico, Mexico, Venezuela, son paises peloteros por excelencia, de hecho son malos en futbol, a excepcion de Mexico, que es regular en ambos deportes; quiero decir, no es bueno en ninguno.

    • RBA dijo:

      HECTOR Y HERMANO: Cuando los indios en la Cuba de inicios de nuestra historia, las tribus jugaban entre si al “BATOS” muy parecido y predecesor del que hoy se llama beisbol, los EEUU no trajeron a nuestro país ese deporte ni creo que ningún otro, o quizás a lo mejor como usted sabe tanto de ellos, nos hayan traido patinaje sobre hielo, rugby o la charada, ¿?.

    • alberto dijo:

      te dire algo HECTOR Y EL HERMANO, el beisbol en cuba fue traido por estudiantes universitarios y se propago por toda la isla de manera natural, no fue impuesto por nadie, a diferencia de nuestros dias en que la TV nos quiere obligar e ver ese deporte amañado que es el futbol soccer, deporte en que el arbitraje es el mas malo que existe en deporte alguno y en el que la anarquia es total, un grupo de gente en un sin sentido alguno detras de un balon…, si porque a exepcion de los juegos entre los grandes equipos eso es lo que sucede en el futbol soccer de bajo nivel que es el que predomina en el mundo y que me obliga a cambiar de canal o apagar el TV…y donde suceden cosas como la que le sucedio al pobre de cavani en la copa america y para colmo lo botaron del juego, con tantas noticias de futbol soccer que se publican y usted aqui…

      • Pioneer dijo:

        Fíjese no sé si es ignorancia o rabia lo que lo mueve a hablar tan mal del futbol pero le recomiendo leer un artículo de Ramonet sobra la historia de este deporte que de seguro le servirá al menos como analgésico o Inhibidor de la bomba de protón, y des seguro algún bien le hará , Amar el Futbol es también amar muchas cosas que para nada nos apartan de Cuba la lucha encarnizada en contra del futbol y a favor de Béisbol es a mi entender de una pobreza espiritual sorprendente que más desearía yo y creo que muchos poder ver en nuestra televisión en vivo siempre lo mejor de los dos deportes , que nuestros niños y jóvenes deseen ser Messi , Cristiano, Canó , Abreu , Cabrera y no “El chapo”, “Popeye” o vendrá a saber quién , el deporte en “General” y no debiéramos minimizar el poder de ninguna de sus manifestaciones en el papel que puede jugar en esta nación nuestra que tanta falta hace así que si es futbol lo que nuestros hijos quieren ver y sus causas tendrá claro no hacer de un celo estúpido el baluarte de una enajenación más propia que de la verdad poner en la mesa la “la Carne” y la “ensalada” y dejar a nuestro hijo crecer fuerte sabiendo escoger que cantidad de ambos quiere consumir privarlo de algo por creernos expertos en metabolismo minimizar , desvirtuar algo ante sus ojos porque creamos que es malo para su salud es quitarle el derecho a ser mejor que nosotros y convertirlos en nuestras malas copias , el futuro siempre es mejor porque a la fuerza ya tiene como arrancada nuestros errores y miserias.
        Suerte con su béisbol y porque no surte con poder disfrutar sanamente de un juego hermoso de 11 contra 11 que es la pación de miles y miles de millones de personas en el mundo que créame no son estúpidas como piensa mucha gente arcaica y mal humorada , yo por mi parte sueño con esos dos deportes y con otros muchos como el “Boli” y el “Básquet” y dejo que mis hijos sueñen también con todos porque creo firmemente que los hará mejores y dejo el nacionalismo si es que existe para la historia y los valores.

    • Puchi dijo:

      Hector y el hermano:
      Cuando los colonizadores españoles llegaron a Cuba se encontraron a los aborígenes cubanos jugando a un juego que llamaban BATOS y que era muy parecido el beisbol ( de acuedo con el capitán Gonzalo Fernandez de Oviedo en su libro “Historia General y Natural de las Indias”, cuya primera edición fue publicada en Salamanca, España en 1547), así que lo que trataron de imponer los españoles en Cuba fue el llamado futbol (balompie) y no el beisbol o pelota como se le conoce. Además el deporte nacional estuvo vinculado de forma muy estrecha con nuestras luchas independentista. Le sugiero que lea un poco más de la Historia de Cuba y del Beisbol en el país.

    • Pioneer dijo:

      Hector una pregunta que me atolondra hace rato , a que hermano te refieres? A Paris o a Héleno? porque en economia te veo en lucha feroz por tus hermanos pero en deporte te veo adivinando y me asalta la duda.

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Pioneer, saludos.
        HECTOR es un nombre varonil que siempre envidie, era el nombre de mi hermano menor fallecido en accidente, el mío tiene que ver más con la dinastía familiar, uso ese con seis apellidos diferentes en la nube, en cubadebate el apellido es……… Y EL HERMANO.
        Como bien dices me enfoco en lo empresarial, quizás no te sea familiar que el deporte tiene un impacto social y económico en ese campo extraordinario, es una de las tantas aristas para ver el deporte, por eso razono, no adivino. De los cuatro deportes que más generan dinero y marcan tendencias en el mundo, el futbol es el número uno en dinero y el cuarto en tendencias, de ahí que si buscas tendencias, ideas, e innovación en algunas ramas de la economía, por ejemplo el turismo, debes tener en cuenta estudiar a esos cuatro deportes, su impacto es abrumador, un derroche de novedades para los que buscamos esas tendencias, a diferencia de la gran mayoría que solo busca el espectáculo deportivo que también tiene un gran valor. De esos cuatro deportes solo el futbol se practica de forma regular en Cuba.
        Las causas de los bajos resultados que viene acumulando el béisbol nacional en eventos internacionales en los últimos años, con cabeza fría y despojado de lo emocional que casi siempre nos gobierna, requiere poner el béisbol en contexto con el desarrollo social que se viene produciendo en nuestro país, hacia donde van las expectativas de las nuevas generaciones en esta era de internet y tecnología, en un país que la revolución , quizás el único del mundo, les dio a los jóvenes tantas libertades para soñar, y decidir sobre sus preferencias, es ahí donde el béisbol que no se ajusta a nuestra idiosincrasia, navega no con tan buen ritmo en las nuevas generaciones, que son diferentes a las nuestras, con más opciones informativas que le permite decidir con más libertad sobre sus preferencias, a tono con la inmediatez y agilidad de estos tiempos. En la cultura se produce algo parecido, pero ahí están haciendo acciones, y tienen identificado el problema intentando armonizar ese proceso cultural en ese desarrollo generacional diferente, en cambio en el deporte es todo lo contrario, un inmovilismo total, se ha dejado todo a la espontaneidad, a la creencia de que el deporte nacional es un hecho invariable e irreversible, que de tanto repetirlo nos lo hemos creído, que el béisbol es masivo en los jóvenes y que es un proceso en ascenso, cuando realmente es lo contrario.
        La tendencia es que el béisbol por su poco dinamismo es cada vez es menos atractivo para los jóvenes y especial para la joven generación tecnológica. Lograr resultados a nivel mundial, como los logrados en antaño, exigen enfocarse más en los jóvenes, crear la escuela cubana de béisbol con los talentos, como hace la escuela cubana de boxeo, captándolos y concentrándolos, o como hace la escuela cubana de ballet, para ser de los mejores en el mundo. En el espectáculo beisbolero dar más protagonismo a las nuevas generaciones, debería existir al igual que en el Barcelona, un equipo cantera profesional solo de jóvenes talentos preparándose para ascender a la primera división. Todo eso lleva dinero, y el nuestro es un país pobre y agredido, pero en el béisbol hay que invertir para evitar detenernos en el tiempo, los éxitos de antaño nos pueden hacer creer falsas expectativas, y necesitamos rescatar símbolos que nos identifican como nación, pero con un enfoque científico.

      • Pioneer dijo:

        Aclarado el tema de ” Hector y el hermano” que nada tiene que ver con Troya por lo que vi y me disculpo por la pífia , me interesa el tema económico de los deportes , cuales serian los tres restantes a los que se refiere?

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Los cuatro deportes que más generan ingresos en el mundo son el Futbol, el tenis de campo, la carrera de carros y el golf. Este último está previsto en los lineamientos desarrollarlo en el país con vista al turismo, hay un plan director para hacer más de 100 campos de golf y así lograr que el país entre en ese selecto circuito, eso impulsara este deporte y será una fuente de ingresos notable. Solo un pequeño ejemplo para ilustrar la idea, donde se desarrollan los eventos principales de estos cuatro deportes se genera a su alrededor un polígono de innovación y tecnología de todo, claro, hay que enfocares bien para ver eso, como se mueve tanto dinero es el lugar ideal para la innovación y pruebas de productos nuevos, por ejemplo en la carrera de carros hace unos años se ensayó un nuevo tipo de habitación para hospedar a los participantes y a la gran masa de personas que se mueve alrededor de este fenómeno, esa misma habitación, extremadamente pequeña, al año siguiente gano el primer lugar en la feria internacional de turismo en Inglaterra, hoy es una tendencia consolidada en el diseño hotelero en este mercado cada vez más económico, post crisis. Por eso amigo, para averiguar algo sobre futuro que me pueda servir para mis proyectos empresariales, además de otros, necesariamente tengo que estar pendiente del deporte y en particular de estos cuatro.

  • pedro pablo dijo:

    Excelente artículo. Merecido respeto por Carlos Martí y su equipo y en general por los que siembran semillas y recogen frutos, digno de que el INDER lo valore y lo discuta con todos los entrenadores, instructores y directivos del deporte y extensivo a los comentaristas deportivos. Bravo

  • Leandro dijo:

    Muy bien por Carlos Martí y Granma. Ninguno de los equipos cubanos participantes en la Serie del Caribe en estos tiempos brilló tanto como Granma, aunque finalmente quedó en cuarto lugar. El pueblo de Cuba disfrutó su juego y las opiniones generalizadas son muy favorables; Su final en la Serie Nacional y su actuación en la Serie del Caribe habren las esperanzas de un renacer de la pelota en Cuba.

  • Romualdo dijo:

    Tienes razón, Luis. Carlos Martí es un clásico caballero, en toda la extensión de la palabra.
    Ah! Y no te hizo falta mencionar ningún nombre cuando hablas de” robar cámara”, “ostentar prerrogativas”, humillar a sus peloteros, presionar… Te quedó genial.

  • Ramon desde Villa Clara dijo:

    Excelente articulo, Doctor Luis, diria que clase magistral, que el INDER en todas sus instancias debe tomar para hacer una reflexion, sin faltar narradores, comentaristas que desde una posicion que deja mucho que desear desde sus funciones, alientan actitudes negativas con frases …. es el calor del juego, somos latinos, el beisbol es asi ….o es que nunca hemos escuchado eso?y Carlos Martí no es latino? o siente el beisbol de otro planeta?
    Cuando pido que se tome como reflexion este articulo no es para que se vea la paja en el ojo ajeno, si no que nos miremos por dentro todos, hasta en la sala de la casa
    Gracias maestro de maestros

  • matusalen dijo:

    Así es Romualdo, lei desde la primera letra a la ultima, uno de los mejores artículos que habla de deportes que he leído y disfrutado, y claro no hizo falta mencionar nombres como dices, todo el mundo sabe a quien se refiere

  • I'm the eggman dijo:

    Si graficaramos la popularidad de CM45 contra el tiempo, seria exponencial(positiva claro), por que?, por que de nuevo el elitismo (exitismo)?, no lo pillo, CM45 es hora posiblemente el hombre mas comentado de Cuba despues de pasarse mas de 30 annos en el ostracismo mas absoluto.

  • Pioneer dijo:

    Bueno ademas de hacer un ejercicio del idioma no creo que el articulo tenga mas merito que lo rebuscado del lenguaje no si para simular cultura o como expresión de ella , solo acotar que por la seriedad de lo que pretende decir para todos y que solo quedará en algunos erró en la cantidad de derrotas que fueron dos las de los alazanes y no una como emite en su articulo.
    gracias.

    • Romualdo dijo:

      Señor, el autor no erró en el número de derrotas cuando escribió el trabajo. Lea bien: “CUANDO ESTE ARTÍCULO SE ESCRIBE, ese equipo, que ganó el reciente campeonato nacional, ha tenido tres victorias y solo un revés en la Serie del Caribe…”
      O lo que sería los mismo: AL MOMENTO DE ESCRIBIR ESTAS LÍNEAS…
      O lo que sería lo mismo: EN ESTE JUSTO MOMENTO QUE ESTOY ESCRIBIENDO ESTO…
      No se había acabado la Serie del Caribe, sr. Pioneer. ¿Entendió?

    • armando lío dijo:

      Pioneer en esta ocasión no leyó usted bien el artículo, pues el autor dice claramente que lo escribe antes del final del evento, en el momento en que efectivamente Granma había ganado tres juegos y solo con uno perdido.
      No se apresure tanto al responder, aunque aprecio que siempre le anda buscando la quinta pata al gato.

    • Pioneer dijo:

      Ahhhh claro!!! el apurado era yo, y no a quien le dije apurado de una forma rebuscada…
      gracias

  • fidelds dijo:

    Exelente artículo, el beisbol, o pelota es parte sustancial de la cultura nacional, vean cuantos elementos de nuestro lenguaje popula rvienen de la pelota: se fué con la de trapo, está en tres y dos, lo dejaron con la carabina al hombro, le dieron cuatro malas etc, etc.Cuidar ese patrimonio debe ser una terea de primer orden.Es lamentable cuando se atenta conra él con actitudes que no tienen nada que ver con la pasión con que se debe jugar, tambien cuando se utiliza como paño paera encubrir la corrupción el amiguismo o como se dice en buen cubano la piña.
    Pero creo que uno de los males mayores que se ha enraizadoen nuestro pasatiempo es el campeonismo, es decir el ganar a cualquier costo con la divisas de que el fin justifica los medios.Eso nos ha hecho mucho daño, los peloteros no salen a jugar y divertirse, salen presionados porque hay que ganar, creo que el mayor méerito de Martí sea ese, dejar que susu peloteros jueguen. a todos nos gusta ganar, pero un juego bello, táctico, bien jugado se disfruta, gane quien gane. saludos.

  • Puchi dijo:

    Estimado Hector y el Hermano:
    Cuando los colonizadores españoles llegaron a Cuba ya los aborígenes cubanos jugaban a un juego muy parecido el beisbol que se llamaba BATOS de acuerdo con el capitán Gonzalo Fernandez de Oviedo en su libro “Historia General y Natural de las Indias”, cuya primera edición fue publicada en Salamanca.España en 1547, por tanto, fueron los españoles los que trataron de imponer el futbol en Cuba, pero no resultó. Además, el beisbol ha estado vinculado con nuestras guerras independentistas. Creo y sin ánimo de ofender, que debería remitirse a los libros sobre Historia de Cuba y el deporte nacional.

  • Jesús Rubayo Sponeira dijo:

    Excelente artículo nos presente una vez más el Profesor Toledo. Es válido para el deporte y para todas las esferas de nuestra vida. Felicidades Toledo!

  • Azucarero dijo:

    Los mambises jugaban pelota y todavía los americanos no estaban aqui, no jodan…

  • lagardere dijo:

    Ya una vez le escribi diciendole que Ud fue profesor mio en la carrera de periodismo alla por el año 73-74 ha llovido un poco. La que hay que librar contra el mal uso del lenguaje no es facil. Ahora se ha puesto de moda mencionar a un cantante FEAT fulano de tal. Los nombre de agrupaciones cubanas en ingles y dicen que hacen musica cubana Como bien dice Havana por Habana. Yo tamien he ehecho algunos comentarios en otras oportunidades al respecto y a veces siento que se burlan de mis comentarios al continuar con expresiones en ingles como si dijeran “me importa un car…jo lo que digan” Esos son los anexionistas disfrazados de “cubanos” No le quepa duda a nadie. Esos son los que quisieran ver nuestras calles llenas de luminicos “Joe Bar” , “Maxim” , “Ten Cent”, “Mc Donald”, “Ginger” “Call Center” “Revolution” “Dance” “Music” etc etc etc Y estoy hasta casi seguro que alguna que otra vez han visto mas linda la bandera de las barras y las estrellas ; que la de la estrella solitaria.

  • SOCIALISTA SIGLO XXI dijo:

    Rebuscadas palabras para decir que Marti es un caballero, buen director y buen Patriota, y que es un ejemplo a seguir, y es de academia como lo fue Jorge fuentes, Martin y otros.
    No recuerdo en años tanto consenso en la formación de un equipo y su DT como ahora. y no es porque la mayoria reconozca a CM, es por el aburrimiento de de los personajes que desde hace un tiempo se pelean hasta en cámara por la dirección del equipo, y para nada, solo para vergüenza de nuestro béisbol, porque Granma no gano, pero lucio muy bien, y eso es lo q vale. Un pesimo pitheo contra Vzla frustro un mejor resultado, y no fue un gramense quien fracaso.

  • Barbarito dijo:

    Magnifico articulo profesor es una buena convocatoria para introducir en Cuba el beisbol académico o de salón, sería un beisbol en el que no existiría la picardía de la discusión agresiva para desestabilizar al contrario e impresionar al árbitro, en ese beisbol no habrían malas palabras ni miradas amenazadoras al contrario con gestos y posturas desafiantes indicativas de superioridad deportiva ,no se podría apelar a la vergüenza del atleta en busca de su reacción en contexto ,no sería bueno luchar por resolverles cuestiones materiales ,personales y familiares a los peloteros que aseguren su estabilidad emocional y garantice que no decida buscarlo extra fronteras(como ya se ha hecho terriblemente habitual y masivo).
    En ese beisbol de diseño…. (con peloteros correctos, honrados, decentes y de buena conducta en el que tal parece que Martí,…..al q, siempre le han sobrado meritos,……es ahora la 9na Maravilla,……….y aunque no han hablado mal del resto de los managers , se deducen los cuestionamientos a las estrategias y potencialidades de algunos directores que al parecer no se mencionan sus nombres o nombre por algo de no recibir un cocotazo)…… no será posible asegurar la presencia de cubanos de a pie que por lo general intelectualmente tienen garantizada una carrera en cultura física, será necesario sacarlos de las Escuelas de Artes, casas de cultura o quizás conseguir algún europeo inmigrante que ande por ahí.
    Saludos

  • Ana Cristina. dijo:

    Muy bello artículo del MAESTRO Luis, sabe que por Bayamo se le quiere mucho. Gracias por reconocer los valores de Carlos Martí, un ejemplo de educación y mesura. Un fuerte abrazo de la Familia bayamesa Tablada Quiñones.

  • armando lío dijo:

    Me llamó mucho la atención el no presenciar ninguna protesta airada contra las decisiones de los árbitros, por ninguno de los atletas de los diferentes equipos, incluyendo el nuestro durante, la recién terminada Serie del Caribe.

    Un ejemplo que debemos imitar en nuestra Serie Nacional, pues denota cultura y decencia. El Inder debiera tomar cartas en el asunto y censurar y hasta sancionar severamente a los responsables de los denigrantes espectáculos que vemos a diario en nuestros terrenos de pelota, donde todos: los jugadores, directores de equipo y hasta el público se comporta inadecuadamente en muchas ocasiones.

  • José Rogelio Alonso dijo:

    Luis Toledo.

    Usted se escuda en Carlos Martí, para criticar a Victor Mesa, ya esto de por si desmerita su comentario. la crítica debe ser transparente, directa como lo han expresado otros por esta vía. Gustele o no Victor Mesa es una Gloria Deportiva de este país y al menos merece respeto, es muy fácil criticar, lo díficil es realizar y trabajar para que la pelota viva como la ha hecho Victor Mesa.

    Chey

  • rafael dijo:

    muchas felicitaciones para ud luis toledo ud a tocado un punto que hace rato yo queria tocar y es la penetracion de fraces americanizantes en la pelota por nuestos locutores y periodistas como por ejemplo el pichert y no el lanzador, el managery no director o mentor,el cachert y no receptor,el shortstop y no torpedero,el centerfield y no jardinero central y pudiera señal otras muchas mas porque cambiar nuestro rico idioma español por uno americanizante nuestro locutores y periodista deben leer mas y hablar y escribir en nuestro idioma . creo que su escrito les sirva de experiencia y muchas escriban sobre el tema

    • Pioneer dijo:

      Rafael, me ha dejado sin palabras, imagine la historia del mundo si todos pensásemos como Ud., no hay nada más absurdo que la defensa de lo propio a ultranza porque en última instancia lo que hace es entre otras cosas restarse valor a sí mismo.

  • Diógenes dijo:

    He leido mucho de lo escrito por usted, desde Con el remo de proa , sus polémicas masónicas y los artículos para Cubadebate.Pero nunca habia visto un artículo sobre pelota donde la pelota no fuera lo principal, sino el rccurso o el medio para levantar y mover ideas que nos interesan a todos los que queremos vivir en un país donde ser decente y tener corrección en las formas valga la pena y el exitismo y la cochambre no tengan cabida.Felicidades doctor mantiene en forma la pluma, o la tecla en este caso

Se han publicado 35 comentarios



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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de “Cesto de llamas”, Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/

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