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USA y Cuba: Un año después

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cuba_estados-Unidos_band-685x342El 17 de diciembre se cumple el primer aniversario del anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Lo hicieron al mismo tiempo en La Habana y Washington los Presidentes Raúl Castro y Barak Obama. Ambos admitieron que era apenas el primer paso en un proceso hacia el desmantelamiento de una política hostil que duraba ya más de medio siglo y cuyo fracaso reconoció el inquilino de la Casa Blanca.

Desde entonces se reabrieron las Embajadas respectivas, algunos altos funcionario han visitado La Habana, se han resuelto varias cuestiones menores o de relativa importancia y representantes de los dos Gobiernos han sostenido reuniones para discutir la abultada agenda de temas fundamentales, entre otros el bloqueo económico que sigue intacto, la continuada usurpación de territorio cubano en Guantánamo y los proyectos subversivos para socavar a la Revolución cubana que aún se mantienen. Mientras Washington no cambie radicalmente su política -eliminando completamente el bloqueo, devolviendo Guantánamo y poniendo fin a sus prácticas injerencistas- la relación diplomática “normal” sería una broma de mal gusto.

Hay un tema que, sin embargo, parece ser el favorito del lado norteamericano y al que han dedicado su atención varias de las más leídas publicaciones de ese país en semanas recientes. Se trata de las reclamaciones presentadas allá por pérdidas alegadamente sufridas por algunas corporaciones e individuos como consecuencia de las leyes nacionalizadoras cubanas de 1960.

El asunto tendría que ser discutido junto con las reclamaciones de Cuba por los daños y perjuicios causados por la guerra económica y las agresiones de medio siglo, que son incomparablemente mayores y afectan gravemente a toda la población de la isla. Hay un documento oficial, que fue secreto pero ya no lo es, reconociendo que el propósito de esa política era “hacer sufrir” al pueblo cubano, causándole “hambre y desesperación”. El texto, aprobado en la primavera de aquel año, es anterior a las nacionalizaciones cubanas y sus palabras corresponden literalmente con lo que la Convención de Ginebra define como “crimen de genocidio”.

Las leyes revolucionarias siempre incluyeron el derecho a una compensación justa a los antiguos propietarios. De ello se beneficiaron, sin excepción alguna, todas las empresas extranjeras que respetaron la soberanía cubana y se acogieron a nuestra legislación y han mantenido vínculos normales incluyendo negocios y nuevas inversiones. También lo hicieron por cierto, personas individuales residentes en Cuba que asumieron igual conducta.

Las empresas norteamericanas fueron las únicas que se autoexcluyeron porque su Gobierno lo impidió con su rechazo a la legislación cubana y la agresión económica contra la isla.

Hay un ángulo de la cuestión que los medios de Estados Unidos ignoran cuidadosamente. Hace mucho tiempo que quienes fueron expropiados en Cuba recibieron un tratamiento especial, privilegiado, que les permitió resarcirse de lo que supuestamente perdieron como consecuencia de las medidas revolucionarias. Desde 1964 y durante esa década y la siguiente allá modificaron regulaciones y adoptaron normas legislativas únicas, exclusivas para ese grupo, que le permitió compensar sus pérdidas mediante sustanciales reducciones a sus obligaciones tributarias. Beneficios semejantes no fueron concedidos a otros contribuyentes norteamericanos. Fue un trato excepcional comparable, en materia tributaria, al que dan a la emigración con la Ley de Ajuste Cubano y del que se valieron también individuos que en 1960 no habían adquirido aun la ciudadanía estadounidense pero recibieron también esas ventajas que ayudaron a levantar la leyenda de un exitoso empresariado cubanoamericano.

Quien nunca recibió compensación alguna es el pueblo cubano. El bloqueo ha sido y es no sólo el principal obstáculo al desarrollo de la isla sino también la mayor causa de sufrimientos para toda su población. Es una política genocida, el genocidio más prolongado de la Historia. Estados Unidos tiene la obligación de eliminarlo ya, inmediatamente y sin condiciones y si desea una relación con sus vecinos que merezca ser considerada “normal” deberá intentar resarcir a sus víctimas.

Se han publicado 10 comentarios



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  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Ahí tenemos la Historia real, desmenuzada por un Profesional avalado por estar entre el grupo de compatriotas mejor informados acerca del diferendo E.U- Cuba.
    Gracias.

  • jose zayas dijo:

    estoy muy de acuerdo en que le devuelvan la base naval de Guantanamo a Cuba y que le quiten el bloqueo económico a cuba;

  • Arnold August dijo:

    Un artículo muy importante y conciso. Los puntos que se plantean aquí son más importantes que nunca. A su vez, varios cubanólogos fuera de Cuba, que son supuestamente amigos de Cuba, están poniendo cada vez más Cuba y los EE.UU. en pie de igualdad en relación con la evolución de las actuales relaciones entre Cuba y Estados Unidos. En primer lugar, ellos describen el bloqueo como un “embargo” de que no es lo mismo que un bloqueo. En segundo lugar, y lo más importante, no lo llaman un genocidio que lo que realmente es. De hecho este genocidio está todavía en curso.

    Nunca podemos olvidar lo que Ricardo Alarcón dice:

    “El bloqueo ha sido y es no sólo el principal obstáculo al desarrollo de la isla sino también la mayor causa de sufrimientos para toda su población. Es una política genocida, el genocidio más prolongado de la Historia.”

    En cuanto a las compensaciones, una vez más se falsifica la historia. Esto se hace mediante la omisión de un punto importante que Alarcón haga:

    “Las leyes revolucionarias siempre incluyeron el derecho a una compensación justa a los antiguos propietario…. Las empresas norteamericanas fueron las únicas que se autoexcluyeron porque su Gobierno lo impidió con su rechazo a la legislación cubana y la agresión económica contra la isla.”

  • un loco mas dijo:

    es evidente que para tener relaciones normales es imprescindible la eliminacion del bloqueo y la entrega del territorio de guantanamo ocupado ilegalmente, pero las compensaciones lo veo muy dificil, es algo que se ve muy distante de que se logre, por eso nuestros lideres que estan encargados de las negociaciones deben de centrar esfuerzos en lograr las dos primeras, en fin que quiten el bloqueo y que entregen guantanamo y lo otro que se quede pa luego aunque debe ser tratado para la posterioridad.

  • Carlos Eduardo Albert Chacón dijo:

    Este articulo y muchos más deben ser difundidos por todos nuestros centros docentes y a través de nuestros medios de difusión. Unas generaciones de cubanos, no conocen estos importantísimos hechos y otras “no quieren recordar” la historia revolucionaria cubana. Es dar a conocer la verdad, es el arma más poderosa para combatir a “nuevos detractores” y “defensores” del resarcimiento por los “daños y perjuicios ocasionados por la Revolución que, de una forma justa y con indemnizaciones, se hicieron a aquellos que reclamaron en su momento adecuado, !Ojalá que veamos más informaciones similares!
    Felicitaciones compañero Alarcón.

  • O'Hito dijo:

    Hay que hacer notar un detalle más en el tema de las compensaciones. Ha sido práctica casi habitual del Departamento del Tesoro de los EEUU la retención unilateral de los pagos de empresas de los EEUU (como AT&T, por ejemplo) a empresas cubanas, incluso de pagos hechos en terceros países.

    En múltiples ocasiones jueces de los EEUU (de Florida hay varios casos) han dictaminado que ese dinero “retenido” se debía transferir a empresas, familias y personas de allí como compensación por “daños” producidos por el Gobierno Cubano. Un ejemplo fue con los aviones derribados de los llamados Hermanos al Rescate.

  • Blanquita dijo:

    No soy optimista respecto a las relaciones de Cuba con Gringolandia; nunca serán amistosas. Aún eliminando el bloqueo y devolviendo la Base Naval de Guantánamo no las calificaría siquiera de normales, sabiendo que sus gobernantes mantienen e insistirán en su interés de cambiar el regimen politico, económico y social, escogido por el pueblo cubano. No serán hostiles publicamente ¿debajo del tapete? ¡¡Como siempre!!

  • rccc dijo:

    Leer sus definiciones es aprendizaje neto siempre porque interiorizarlos estremece el ser lo suficiente, como para captar e impregnarse de su sentir. Posee Ud. el magisterio de decirlo “todo” exactamente con muy pocas palabras y accesible. Gracias. Ojalá llegara a impactar sobre todos nuestros compatriotas. Provocó que también viera al Che mientras leí.

  • ROLANDO CABRERA dijo:

    ROLANDO CABRERA DICE: QUE BUEN ARTICULO ESTE DE ALARCÓN, QUE SABE MUY BIEN ESCRIBIR LO QUE TIENE SABIDO, HA TOCADO ASPECTOS QUE NUNCA LOS HABÍA CONOCIDO, QUE CONSIDERO MUY IMPORTANTES Y QUE DEBEN DIVULGARSE EN LA PRENSA Y LA TV CUBANA. ESTO DEBE SERVIR A LOS PERIODISTAS JOVENES Y NO JOVENES PARA SU INVESTIGACIÓN Y COMO DICE TALADRID, QUE SAQUEN CONCLUSIONES. FELICITO A RICARDO ALARCÓN POR ESTE APORTE A LA HISTORIA, GRACIAS CUBADEBATE POR OPINAR.

  • Sila M. dijo:

    No conocía de las reducciones a las obligaciones tributarias y otras medidas a manera de compensación. En mi opinión, un detalle importantísimo a dar a conocer, para aquellos que aún tienen vendas en los ojos.Coincido en que con lograr el desmantelamiento de la Base de Guantánamo daremos otro pase de avance y en cuanto al bloqueo, solo recordar que es la suma de varias leyes, políticas y…..
    así que eso realmente llevará un proceso que espero poder ver su conclusión antes de hacerme viejita.

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Ricardo Alarcón de Quesada

Ricardo Alarcón de Quesada

Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).

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