Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Boehner contra Obama

| +
obama-boehner-nov-16-2012-at-wh

John Boehner y Barack Obama en 2012.

Una amenaza de demanda por conflictos de oficina difícilmente resuelve los problemas de un país, pero John Boehner parece depositar su fe (o su tozuda manía de acoso) en sentar al presidente Barack Obama en el banquillo de los abusados.

¿El delito? Gobernar más allá de los márgenes de la Constitución estadounidense, pasando por encima de la autoridad del poder legislativo, que representa un Congreso dividido entre un Senado de mayoría demócrata y una Cámara de Representantes dominada por republicanos.

Desde que lo eligieron speaker de ese último espacio legislativo, Boehner asumió con profunda devoción la disputa bipartidista (speaker es el nombre tradicional que se da a quien preside la cámara baja norteamericana). Este político de Ohio tiene una larga experiencia cuando se trata de arrastrar a Obama hacia situaciones incómodas.

Primero, la amenaza de suspensión de pagos de la deuda; luego, la paralización de la administración gubernamental por desacuerdos en cómo gastar el presupuesto y, por último, una demanda contra el Ejecutivo por gobernar “como le da la gana” (dice Boehner).

El nuevo capítulo del eterno desentendimiento surge por la determinación de Obama de sacar adelante determinadas iniciativas sin esperar por la aprobación del Congreso, haciendo uso de órdenes ejecutivas. A los congresistas republicanos este paso les parece una abominación, pues pone en jaque su intención de paralizar cualquier proyecto de la Casa Blanca, desde la reforma migratoria hasta la aplicación de los cambios en el sistema de salud.

Tal decisión es convenientemente interpretada como una violación de las leyes que los presidentes de Estados Unidos juran cumplir fielmente, al pronunciar el juramento escrito en la Constitución norteamericana.

A Barack Obama parece no importarle que John Boehner y sus colegas republicanos quieran demandarlo de la forma más hollywoodense. El presidente aseguró que el asunto le parece una simple treta electoral y va a seguir adelante.

“No estoy seguro de qué cosas he hecho que ellos encuentran más ofensivas. Pero ellos van a demandarme por hacer mi trabajo” dijo Obama al respecto.

“Ellos no hacen otra cosa más que bloquearme e insultarme. No voy a pedir disculpas por tratar de hacer algo mientras que ellos no hacen nada.”

Kathryn Ruemmler, ex asesora legal de la actual administración, tampoco se tomó en serio las amenazas contra su antiguo jefe. “Obviamente, esto es un espectáculo. Sacar las armas ferozmente y dice ‘Voy a demandarte’, pero luego decir ‘Bueno, no he averiguado por qué.”

Sí, porque los republicanos sacan la carta de demandar a Obama, pero, como observa Ruemmler, no dicen específicamente cuál o cuáles son las órdenes ejecutivas que motivan la acusación.

Boehner no habrá encontrado exactamente con qué demandar a Obama, pero sí sabe contar. Faltan cuatro meses para las elecciones de término medio que renovarán a la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, lo que equivale a decir que la total de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado están en campaña electoral. El mismo speaker debe estar pensando en su reelección, buscando otro período de dos años para, desde su escaño de congresista, seguir encontrado formas de sabotear a la administración demócrata hasta 2016.

Republicanos y demócratas tienen sus días malos, pero con Boehner la cosa se extiende por temporadas. Obama ya les envió una sugerencia: “Si realmente les preocupa que yo adopte demasiadas acciones ejecutivas, ¿por qué no intentan hacer algo a través del Congreso?”

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Javier Ortiz

Javier Ortiz

Periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2013.

Vea también