Strike 3: Este es mi equipo de ensueño

Antonio Pacheco. Foto: Alex Castro
Voy a hacerle una invitación a la polémica. De por sí, el béisbol es el mayor generador de controversias en la Isla. Pero hay temas -como el que me propongo- que atizan más la leña.
En los próximos párrafos, le voy a develar mi Dream Team de las Series Nacionales. Un equipo con el que me jugaría la vida en cualquier imaginario campeonato al que me convocaran como manager.
Empiezo a tirar carne al asador. En la receptoría me inclino por el pinareño Juan Castro, acaso el más elegante enmascarado de cuantos son y han sido. (En el acto puntual del mascoteo, ni el mismísimo boricua Iván Rodríguez, el catcher más completo de la historia, le pone presión. Así lo creo).
Alto y fornido, con buen brazo y envidiable inteligencia, para Castro no había short bounce incapturable ni foul fly difícil. Todo lo hacía con arte. Como nadie. Todo, menos batear, su punto flaco. Pero en el caso de los catchers, es permisible la debilidad con el madero.
En primera coloco al villareño Antonio Muñoz, un zurdo gigantón que llegó a la maestría en la defensa y el ataque, dueño de un swing que sembró el pánico urbi et orbi.
La segunda le corresponde al Capitán de Capitanes. El santiaguero Antonio Pacheco no era un mago, pero suplió sus limitaciones de movilidad con una envidiable ubicación al campo. No fue un prodigio al pivotear, mas se creó un estilo personal que aseguraba el double play con la potencia de su diestra. Y al bate no precisa de argumentos.
En tercera hay un nombre: Omar Linares, que en verdad no procedía de Pinar del Río, sino de algún maravilloso, irrepetible software informático. Y en las paradas cortas pongo al capitalino Germán Mesa, capaz de desplazar su escasa anatomía en contra de las leyes físicas y facturar los outs más espléndidos entre colores de Gauguin y compases de Wagner.
Me voy a los jardines. El derecho no puede pertenecer a otro que no sea el "14" pinareño, el portentoso Luis Giraldo Casanova que solo en sí mismo tenía límites.
El central es para una explosión de Villa Clara que se llama Víctor Mesa y probó que la pelota puede ser tan espectacular como alguna función del circo Ringling.
Y el izquierdo se lo concedo a otro de la urbe grande, Armando Capiró, que entraba a los terrenos con un cañón oculto en la franela, y con ese cañón disparaba a las bases y golpeaba la pelota.
La plaza de designado no me permite meditar: es para un santiaguero de apellido sonoro y muñecas de hierro. Usted lo sabe: Orestes Kindelán.
Me faltan los pitchers. Mi zurdo de oro es Jorge Luis Valdés, Tati para los matanceros, un asesino para el resto. Y mi derecho... bueno, yo, que no vi a Alarcón, Hurtado o Huelga, doy mi voto a Rogelio García, ese ciclón que convirtió a los tenedores en un arma tan mortífera como una bomba atómica.
Ya le digo: con estos peloteros yo me juego la vida. Y de seguro nadie me va a tildar de loco.


la verdad muy bueno pero les dire algo,el que intente menospreciar al capitan de capitanes sencillamente no vio pelota en cuba ,de mas esta decir quien fue ese maestro,y a quienes siguen intentando comparar a pacheco con anglada sencillamente les dire señores,que anglada fue muy bueno pero lejos biennnnnnnnnnnn lejos del capitan,anglada fue muy bueno excelente 2da base como muchos que han pasado por nuestro beisbol pero ni siquiera anglada era superior a felix isasi,con urquiola si tenia gran rivalidad,pero se les olvida que isasi fue el tercer bate del equipo cuba en la decada de los setenta cuando la pelota en cuba se jugaba caliente y habia calidad de sobra,no se por que no se menciona a isasi pero yo que los vi a todos los que menciono que solamente el gran capitan superaba a isasi en el bateo,pero pivotendo fildeando y en inteligencia solo padilla se le puede acercar a felix isasi.ahhhhhh y antes que se me olvide ese equipo esta que es un trabuco pero por favor LUIS GIRALDO CASANOVA es el 4to bate en ese equipo y en cualquier equipo que juegue.viva cuba