Imprimir
Inicio » Opinión  »

La esperanza de los abuelos Salanueva

| +

   

Vivimos para ver a Ivette, su hermana y su mamá reunidos con René

• “Nosotros vivimos para ver a Ivette, su hermana y su mamá, reunidos con René”,
dice Olga Arango, de 83 años, la madre de Olga Salanueva y abuela de Ivette e Irmita, las hijas de René González, uno de los Cinco patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos mientras estaban infiltrados en grupos terroristas.

 Sentados en sus sillones, en la sala de su apartamento del reparto Bahía, en las afueras de La Habana Olga Arango y su esposo, Hermenegildo Salanueva, de 88 años, comentan la desesperante ausencia de René.

 Y la crueldad de la separación de Ivette y su padre, por una visa que Estados Unidos se empeña a negar a su mamá.

 Ivette, de cinco añitos, que no ha podido ver a su papá desde tres años, juega al lado de sus abuelos con la perrita que le consiguió su mamá este mismo día.

– ¿Qué le dirías a tu papá si pudieras hablar con él?, se le pregunta.
– Que tenemos la perrita…
– ¿Qué más?
– Que yo lo quiero mucho… que me gusta la escuela …
– ¿Y aún?
– Que quiero darle muchos besitos… ¡y jugar con él!

 Lisbet, la hija de Ramón Labañino, también detenido en Estados Unidos, y quien ha podido visitar a su papá, está con ella. Las dos niñas se ponen a dibujar…

 “Lo que más me duele, dice la abuela Olga, es sobre todo que René no pueda ver a Ivette, que no la conoce…  ¡Y como quiere a la niña! Y la niña es loquita con el padre… La mayor, Irmita, ha podido verlo pero Ivette, no…”

 Se queda silenciosa, mirando hacia la ventana con tristeza.

¿Qué opina abuelo Hermenegildo?
 – Lo que yo pienso es que los que les hicieron esto son malos… hay que ver como tienen a esta gente ahí, acabando con ellos.

La abuela aprueba:
 –  No es fácil, le digo que no es fácil…  lo que hay que vivir…  Y levanta el dedo, para apoyar su afirmación:
 -Lo que siento es la edad que tengo… ochenta y tres… 
 Añade con tremenda determinación en su pequeña voz:
– …pero tenemos que vivir para verlos reunidos… esto es la esperanza mía…

Luego mira hacia Olga, la madre de Ivette, y dice:
– Yo le digo a mi hija: ‘Paciencia, todo es paciencia’. Le digo: ‘Espera, espera, tú verás!’
 Los abuelos se recuerdan con emoción cómo vieron por primera vez a la niña cuando Olga llegó de  Estados Unidos, deportados por la Inmigración norteamericana después de largos meses de intimidación y chantaje. Ignoraban que su hija había sido presa en Fort Lauderdale durante tres meses víctima de aquellas presiones ejercidas por el FBI para doblegar a René.

 Y como, frente a su determinación, se ordena deportarla… negándole el derecho de viajar con su hija más pequeña.
– ¿Así que usted no sabía que Olga estuvo presa?, se le pregunta a la abuela.
– Yo no supe nada. ¡Qué va! ¡Con eso me muero!
– ¿Cómo fue su llegada?
– Por la noche… ‘Digo ¿eh?… ¡y eso!’ ¡Qué sorpresa! Fue cuando conocí a Ivette… ¡Hace ya tres años! Y ahora yo quiero vivir… para verlos juntos.

 Desde su regreso en Cuba, Olga Salanueva ha presentado varias solicitudes de visa ante la Sección de Interés de Estados Unidos (SINA) en La Habana para poder realizar una visita a su esposo con Ivette e Irmita. Mientras Irmita, ya mayor de edad, ha podido efectuar el viaje, Ivette por supuesto, no puede viajar sola.

  En junio pasado, Olga solicitó de nuevo este permiso de viajar en el país donde su marido está preso y donde vivió varios años. La SINA acaba de negársela, después de cinco meses de una cruel espera.

 Mientras Ivette sigue preguntando: Dime, mami, ¿cuándo voy a ir a conocer a mi papito?

 

EN VIOLACIÓN DE TODAS LOS ACUERDOS

 Todas las  acciones de presión mantenidas contra René  a través de la familia constituyen violaciones de varios acuerdos internacionales sobre los derechos humanos de los detenidos.

• El Conjunto de Principios para la Protección de todas las Personas sometidas a cualquier forma de Detención o prisión establecen:
– 19. Toda persona detenida o presa tendrá el derecho de ser visitada, en particular por sus familiares, y de tener correspondencia con ellos… con sujeción a las condiciones y restricciones razonables determinadas por ley o reglamentos dictados conforme a derecho”.

• Las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos disponen:
– “37. Los reclusos estarán autorizados para comunicarse periódicamente, bajo la debida vigilancia, con sus familiares y con amigos de buena reputación, tanto por correspondencia como mediante visitas”.

• El Artículo 23, párrafo 1, del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR), que Estados Unidos ha ratificado, estipula que:
– La familia es el grupo básico natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a protección por parte de la sociedad y del Estado.

• El Artículo 24 del ICCPR estipula que:
– Todo niño tiene derecho, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, origen nacional o social, posición económica o nacimiento, a las medidas de protección que su condición de menor requiere, tanto por parte de su familia como de la sociedad y del Estado”.

 Estas acciones además de violar las referidas Normas Internacionales van en contra de la Octava Enmienda de los Estados Unidos que establece ..”no se aplicaran castigos crueles e inusuales”, siendo esto una manera de infligir una pena al sancionado que va mas allá de la impuesta en la sentencia imponiendo adicionalmente una pena cruel a su familia, de carácter ilegal e inhumana.

 Condoleezza Rice, hablando a nombre del Presidente de Estados Unidos, confesaba hace poco, en una carta al representante estatal David Rivera, que el arresto de los Cinco patriotas constituye un “logro” de la política de Estado Unidos hacia Cuba, confirmando la naturaleza esencialmente política del arresto realizado por elementos abiertamente anticubanos del FBI de la Florida del Sur.
 

 

 

 

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro “Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras”.